Me ha gustado saber que varias personas ya han leído el primer capítulo. Estoy emocionadísima y espero no decepcionaros con este D:

Es la primera historia que publico aquí de mas de un capítulo y estoy muy nerviosa con las críticas. Cabe destacar que la empecé a escribir hace dos años y la corregí mil veces antes de subirla aquí ^.^'

Espero que os guste :3


CAPÍTULO 2: ¿Vas a ser mi niñera?

De repente se dio cuenta de que el Hyuga abrió los ojos. Se había quedado mirándole un buen rato y no sabía por qué.

Neji miró hacia todos lados hasta que descubrió una cabellera rosa. Se dio cuenta enseguida quién era y dónde estaba.

- ¿Qué me ha pasado? – dijo incorporándose en la cama. Se dio cuenta de que veía un poco borroso y se tocó el ojo derecho: le dolía un poco.

- Te envenenaron en el último asalto de tu misión. Te limpié toda la sangre, pero cabe la posibilidad de que haya pasado algo por alto. Por esta razón, estaré cerca de ti durante el tiempo que tardes en recuperarte del todo.

- ¿Vas a ser mi niñera? – dijo sonriendo de lado y arqueando una ceja.

- Algo así: seré tu enfermera provisional - dijo poniendo ella también una sonrisa.

Neji asintió con una pequeña sonrisa en la cara. No le disgustaba aquella chica y en varias misiones se había dado cuenta de que compartían varias cosas.

- ¿Te duele? - Preguntó la pelirrosada cuando se dio cuenta de que se había llevado una mano al ojo en cuestión.

- Sí, un poco. Además veo borroso.

El ojiplata se quitó la mano del ojo cuando Sakura se acercó a él con una pequeña linterna que tenía guardada en un bolsillo de la bata.

- No te enfades, pero cabe la posibilidad de que el veneno haya afectado a tu visión. Tu tío cree, y yo estoy de acuerdo con él, que el veneno pudo haber afectado a tu byakugan.

Neji se quedó paralizado al oír lo último. Activó el byakugan, pero por alguna extraña razón se desactivó solo al pasar unos segundos.

- No te preocupes. Ningún veneno es capaz de hacer desaparecer una técnica hereditaria. Lo sabría si fuera así. Me encargaré de que vuelvas a usarla a plena potencia -. Le calmó Sakura al ver lo pálida que se le había quedado la cara al escuchar la mala noticia. - Aún así, tendré que estudiar a fondo el byakugan para poder hacer la rehabilitación. Ahí el que me tendrás que ayudar serás tú - añadió.

Éste se calmó al escuchar las palabras de su compañera y se dio cuenta de que tenía razón: era imposible que se quedara sin su byakugan.

Mientras Sakura le miraba la vista, Lee y TenTen entraron en la habitación. La ojijade se apartó del enfermo para saludar a los recién llegados.

-Chicos no se queden mucho tiempo. Neji necesita descansar –dijo dirigiéndose a la puerta-.

Cuando ésta se marchó, los dos ninjas se acercaron a la camilla.

-Neji, ¿qué tal estás? –decía su compañera preocupada.

- ... -

Sakura se dirigió al despacho de Tsunade pues le habían dicho que quería verla lo antes posible.

Antes de entrar a su despacho tocó en la puerta y entró después de que le permitieran entrar. En el despacho estaban Tsunade, sentada en su sillón detrás de su gran mesa adornada con varias montañas de documentos, y Shizune, que sujetaba una carpeta, esperando a ser firmada por la Hokage, o eso pensaba Sakura.

-Hola Sakura. Hiashi ya me lo contó todo. Aunque él no hubiese escogido un médico para curar a su sobrino, te habría mandado a ti. No nos podremos permitir perder a alguien como Neji. Aun así, si te necesitan en el hospital, tendrás que ir a ayudar, ¿está claro?

-Sí, Tsunade-sama.

-Bien, puedes retirarte. Si necesitas mi ayuda con respecto al byakugan, no dudes en acudir a mi – dijo la Hokage sonriendo.

La pelirrosa hizo una breve reverencia y se fue del despacho rumbo a su casa. Tenía mucho que preparar.

- ... -

Frente a ella estaban las grandes puertas de la mansión Hyuga. Iba cargada con una pequeña maleta y esperaba a que salieran a recibirla. En el hospital le habían dicho que le darían el alta al Hyuga antes del anochecer, por lo que había quedado con Hinata para cenar en su casa.

Unos minutos después de haber anunciado su llegada a un criado, Hinata salió a recibirla y al acompañó a su habitación. Con gran alivio, habían dispuesto una habitación para ella al lado de la de su amiga. Mientras se acomodaba en su nuevo cuarto con la ayuda de la ojiperla, ésta le explicó que la habitación de Neji no estaba muy lejos, por lo que no tendría opción a perderse por los pasillos de la mansión.

Estuvieron un buen rato charlando y poniéndose al día de la vida de cada una. Había pasado tan rápido el tiempo que no se había dado cuenta de que ya era la hora de la cena. De camino al gran comedor, Hinata le contó que la familia Hyuga siempre se sentaban a la mesa todos juntos. Esto le incomodó un poco a la ojijade pues a los únicos que conocía eran al padre y a la hermana de Hinata. Los demás presentes la miraban con un poco de desconfianza y la ponían nerviosa.

En un momento dado, se dió cuenta de que faltaba Neji, por lo que le preguntó al patriarca por su paradero.

- Se encuentra en su habitación. No tenía ganas de comer, por lo que le dije que se fuera a descansar -. Hizo una pausa y añadió -: Imagino que antes de irte a tu nueva habitación, acudirás a ver como se encuentra. Puedes llevarle algo de comida, si lo prefieres.

- Eso pensaba hacer, Hiashi-sama. Le llevaré algo de comer, sí. La medicación que debe tomar no puede ingerirse sin haber comido nada.

Dicho esto, el patriarca asintió satisfecho y siguieron cenando. De vez en cuando, hablaban sobre pequeños asuntos del clan no muy importantes, pues la presencia de la Haruno impedía hablar de temas más importantes.

Cunaod terminaron de cenar, Hinata y Sakura se disculparon y marcharon a su habitación, no sin antes pasar por la cocina por una bandeja de comida para Neji. Hinata la acompañó para enseñarle el camino y, antes de entrar, se despidió de su amiga. Con una sonrisa se fue a su habitación a descansar.

- Neji, soy yo, Sakura. Vine a ver como estás -. La pelirrosa anunció que estaba ahí con un par de toques en el marco de la puerta -.

El chico la dejó pasar, mientras se incorporaba en el futón.

- Tu tío me dijo que no quisiste comer nada, pero te traje esto - dijo mientras le ponía la bandeja a un lado. En ella había un bol de arroz y otro con sopa de miso -. Tienes que comer algo para poder tomarte la medicación.

El chico miraba a la pelirrosa mientras le explicaba y con un poco de hambre, cogió el bol de sopa y empezó a tomarlo. Mientras, Sakura sacó su instrumental médico para revisarle cuando acabase la cena.

- Para no tener hambre, te lo has acabado todo muy rápido, ¿eh? - La pelirrosa sonreía mientras le acercaba la medicina. Se trataba de una pastilla para calmar los dolores. Hasta que no supiese más sobre lo que le pasaba, no se atrevía a darle algo más fuerte.

Neji le devolvió la sonrisa. No le desagradaba para nada la presencia de la kunoichi, al contrario. En varias ocasiones tuvo la oportunidad de entablar conversación con ella, y le gustaba su compañía. Estaba contento de que fuera ella la encargada de su recuperación.

- La verdad es que me dolía bastante y no me apetecía tener una cena tan numerosa -. Hizo una mueca al recordarlo. La medicación que se acababa de tomar era verdaderamente buena, ya no le dolía casi nada -. Pero creo que tu no has salido mal parada de ella - sonrió.

- Te equivocas. Ha sido horrible. No sabía que compartíais la mesa tantas personas. Fue muy incómodo. Además, a la mayoría no la conocía y no paraban de mirarme y me ponían muy nerviosa -. Sakura bajo la cabeza apenada sin saber que más decir.

El Hyuga se rió por el comentario de la pelirrosa. Ésta levantó al cabeza extrañada. No creía haberlo oído nunca reírse.

- Si te sientes más cómoda, a partir de ahora podemos comer solos. Le diré a Hinata-sama que nos acompañe, así no sacarán conclusiones precipitadas. Los ancianos del clan pueden ser realmente... pesados.

Sakura sonrió aliviada agradeciendo su gesto. A continuación, procedió a revisarlo. Sus constantes eran normales, pero, al observar de cerca el ojo afectado, vió algo que la dejó un poco preocupada. No le dijo nada al castaño para no preocuparlo, por lo que se despidió de él con una sonrisa y volvió a su habitación.

Ya en su nuevo cuarto y preparada para dormir, decidió que mañana el pediría ayuda a Hinata para saber más sobre su técnica hereditaria.


Espero que os guste este nuevo capítulo! Al leer vuestros reviews me llegó la inspiración. Muchas gracias de nuevo por leer! :3