CAPÍTULO 3:
Sakura estaba muy atareada esta mañana. Se había levantado temprano y, con el permiso de Hiashi Hyuga, se dirigió a la biblioteca privada del clan para averiguar más sobre el kekkei genkai. Llevaba ahí metida dos horas y tenía la impresión de no haber descubierto absolutamente nada.
Mientras estaba con un libro que explicaba el funcionamiento exacto del byakugan, uno de los criados entró de repente en la biblioteca haciendo que Sakura levantara la cabeza del libro.
-Haruno-san, Neji-sama la necesita con urgencia -. El criado estaba un poco alterado. La chica tenía miedo de que le hubiese pasado algo malo a su compañero, por lo que salió corriendo en dirección a la habitación del chico.
Entró sin llamar y lo que vio nada más cruzar la puerta le dejó pasmada: Neji estaba sentado en su futón con una mano en el ojo malo con cara angustiada. Pidió que los dejaran a solas para estar más concentrada.
-¿Neji? ¿Estás bien? ¿Qué te ocurre? – Sakura estaba un poco nerviosa y preocupada. No sabía qué le había pasado al Hyuga, pues el criado no tuvo tiempo de contarle nada.
Neji levantó la cabeza sin quitar la mano de su ojo. Parecía realmente asustado. Sakura al ver su cara, empezó a temer lo peor.
-No sé qué ha pasado. Estaba hablando con Hinata-sama. No me dolía nada y parecía como si ya estuviera curado del todo, pues veía perfectamente. Pero de repente mi vista falló y empecé a verla borrosa y un poco descolorida hasta que dejé de verla. Parpadeé y, en frente de mi campo de visión, apareció área oscura. Sé que suena raro, pero te juro que fue así -. Nunca había visto así a Neji Hyuga. Claro que le creía, tan solo con verle esa cara de asustado estaba claro que decía la verdad. Además, nunca hacía bromas, y menos con algo tan importante. –De hecho, ahora mismo, veo casi en blanco y negro. Tu pelo es de un color rosa muy apagado y tus ojos…
Neji no pudo hablar más. Una punzada de dolor le recorrió la sien derecha. Sakura fue rápida y le inyectó la medicación que le tocaba. Por motivos obvios, no se lo podía dar en pastilla, pues tardaría mucho más en hacer efecto. A los pocos minutos, el chico pudo ponerse recto otra vez, pero le costaba trabajo. Esta última ola de dolor fue mucho peor que las anteriores.
-Neji no te preocupes. Con los datos que me acabas de dar creo que sé lo que te ocurre, pero primero tengo que ir de nuevo a la biblioteca y, más tarde vendré a hacerte unas cuantas pruebas -. La susodicha se levantó, no sin antes tomarle la temperatura y la tensión al muchacho. – No te sobre esfuerces mucho. Tu tensión ha subido y tienes que mantener reposo. Intenta no moverte mucho, por favor.
La pelirrosa sonaba preocupada de nuevo. Esto no pasó desapercibido para Neji, lo que le sacó una sonrisa sin darse cuenta.
-¿Por qué sonríes? Aunque me hagas pensar que estás mejor, te acabo de ver sufrir mucho y no me vas a convencer para que te deje salir de aquí.
-No sonreía por eso. Te noto preocupada por mí y eso me gusta -. La sonrisa del Hyuga siguió en su cara y se ensanchó un poco más al ver a la susodicha ponerse roja.
-Bueno, basta de reírte a mi costa. Descansa que en unas horas volveré a molestarte de nuevo.
-Tranquila, no me molestas. Tu presencia me encanta y no te desharás tan fácilmente de mí.
La chica salió de la habitación del Hyuga con una sonrisa en la cara contagiada por la que tenía Neji. Su último comentario le agradó mucho, más de lo que ella esperaba. Además, era verdad que estaba preocupada por él, pero es normal... ¿no? Se trataba de un amigo, por eso se sentía así. Aunque, al verle sonreír de esa manera, hizo que se le revolviera algo en su pecho. Sacudió la cabeza y volvió rápidamente a la biblioteca, sin tiempo para pensar en sentimientos y recordando los síntomas que le había descrito el muchacho.
- … -
Sakura creía que ya lo tenía, pero antes tenía que hacerle varias pruebas al ojiblanco y si sus sospechas eran ciertas, había una gran posibilidad de que el Hyuga saliese de la operación ciego de ese ojo. Tenía que hacer varias pruebas y hablar con Tsunade. La operación iba a ser muy delicada.
- … -
De nuevo en la habitación de Neji, Sakura empezaba a hacerle pruebas. Primero, le pidió que leyera las letras de diferentes tamaños que tenia impresas en una cartulina. En esta prueba, el muchacho presumió de su buena vista, a pesar de lo obvio, y leyó correctamente todas las letras. Esta primera prueba era para asegurarse de que su visión de lejos seguía perfecta, por lo que pasó a la siguiente prueba. Siguiendo su intuición, le enseñó un diagrama que formaba una cuadrícula, cuyo centro era un punto negro. Lo único que tenía que hacer era observarlo y decirle a Sakura exactamente lo que veía.
-Veo una cuadrícula y en el centro, un punto negro. Pero - el castaño dudó un poco antes de continuar - en el lado derecho las líneas son onduladas.
Mientras Neji fruncía el ceño, Sakura no dejaba de apuntar todo lo que él decía. Estaba tan concentrada que ni se dio cuenta de que él volvía a sentir dolor hasta que lo oyó quejarse. Él se percató de que la chica se había acercado a él con intención de aliviar su dolor, pero se recompuso de inmediato.
-Tranquila, esta vez era menos doloroso. Termina con tus pruebas y cuando acabes puedes preocuparte todo lo que quieras, ¿vale? - Sakura estaba impresionada con su entereza. A pesar de que estaba segura de que había sido igual de doloroso que la última vez, el Hyuga aguantó lo mejor que pudo para no preocuparla. Decidió acabar con esto pronto.
-De acuerdo. Lo último será dilatarte las pupilas y habré acabado.
Esto lo hizo con ayuda de su pequeña linterna. Al dilatarlas, podía ver mejor el fondo del ojo y lo que vio, aumentó sus sospechas. Mientras apuntaba lo que acababa de ver, decidió que hasta que no hablara con Tsunade, no le diría nada a Neji. Se sentiría mejor con su maestra delante al decirle lo que le pasaba. Además, tenía que tener informada a la Hokage, pero decidió dejarlo para mañana.
Al ver a la pelirrosa recoger y con intención de irse, la cogió del brazo instándola a que se quedara con él.
-Te dije que no te desharías tan fácilmente de mí. Quédate un rato conmigo.
Sakura no podía decirle que no a esa sonrisa tan atractiva. Además, tampoco quería irse de su lado, le encantaba el tiempo que pasaba con él. Aunque los demás pensasen que lo único que hacía era hacerle pruebas y darle la medicación, también conversaban, lo que hacía que se empezasen a conocer más. Los dos estaban encantados con sus pequeñas pero intensas charlas. Hablaban de sus equipos, de las misiones, de lo que más les gustaba hacer,...
Neji se sentía muy relajado con esa chica, tanto que se abrió totalmente a ella y le contó lo que pasó con sus padres. Los únicos que conocían la historia real eran su familia. Ni siquiera sus compañeros de equipo sabían la verdad. Pero ella era diferente. Se sentía él mismo. Y no sabía ni cómo, ni cuándo había pasado, pero se dio cuenta durante esa conversación de que se había enamorado de Sakura Haruno.
Espero que os haya gustado. Lo que le pasa a Neji no estoy segura de si lo pondré en el siguiente capítulo. Seguramente, en el siguiente capítulo, haga mas momentos NejiSaku porque no ha habido casi ninguno, lo siento .
Espero que os haya gustado y cualquier cosa, mala o buena, decídmela! :3 Las críticas siempre son bien recibidas, pero no seáis muy malos :P
Un saludo!
