Hola a todos los que Leen la historia de este novato.
Solo es para decirles que siento que si me atrase, y que lo siento y la verdad este es el capitulo mas difícil que he escrito.
Esperen el especial de Navidad y solo para informar que empezare a escribir un especial de fin de año de...
FULLMETAL ALCHEMIST.
Así que esperen el de Pokémon para navidad y el de Fullmetal Alchemist para el 31 de Diciembre.
Sin mas que decir, disfruten el capitulo.
CAPITULO 3.- UNA PEQUEÑA BROMA Y UNA GRAN SORPRESA.
Ya habiendo terminado la fiesta, y que todos los invitados se retiraron, Ash, Delia, Misty, Brock, Gary, el Profesor Oak y Tracy iban caminando por las tranquilas calles de Pueblo Paleta rumbo a sus respectivas casas (o lugares de alojamiento temporal), o si no es que habían vuelto a sus respectivos viajes.
A la mitad del camino, el Profesor Oak, Gary y Tracey se separaron del resto con dirección al laboratorio, con la promesa de parte del observador para ir juntos a la ciudad natal de la chica. Un poco más adelante Brock también se separó, ya que este había reservado una habitación en una posada, si no antes de hacer una promesa con sus amigos para irse juntos hasta Ciudad Plateada.
Ya en casa de los Ketchum
-Bien, esperame un momento Misty, déjame acomodar el cuarto de huéspedes. – Le comento la madre del chico a Misty.
-Muchísimas gracias señora Ketchum.
-No hay de que querida, sabes que eres bienvenida a esta casa cuando quieras. Por cierto, Ash, cariño, ¿Me ayudas a arreglar el cuarto de huéspedes?
-Claro mamá. En un momento vuelvo Misty.
-Claro, no tardes… digo tarden. – Contesto la chica con una risa nerviosa y un leve sonrojo.
Habiendo terminado de arreglar el cuarto, se dispusieron a cerna. Fue una cena tranquila, con relatos del viaje de Ash y los enfrentamientos que avía tenido Misty en el gimnasio. Sin embargo cuando la chica comento de Georgio, el cual solo iba a retar a la líder para obtener una cita de parte de esta, el entrenador sintió una leve molestia en su pecho al imaginarse a Misty en una cita con su retador.
Terminada la cena todos se fueron a sus cuartos para dormir.
-Buenas noches mamá.
-Buenas noches hijo, Misty, descansen.
-Buenas noches Misty, hasta mañana.
-Buenas Noches Señora; buenas noches Ash, que tengas dulces sueños.
A la mañana siguiente, el chico avía amanecido en el suelo, solo con una sábana cubriéndolo, en la cama solo se encontraba uno de sus pies y su inseparable pokémon Pikachu. Repentinamente el chico sintió un cosquilleo en la nariz. Al inicio intento rascarse, pero poco a poco se volvió más constante provocando que despertara. Al despertar. Lo primero que vio fue una pluma, que sin lugar a dudas le pertenecía a Pidgeot, pero al ser retirado de su cara, pudo observar un par de hermosos ojos color agua, los cuales al verlos tan de cerca le provocaron un leve sonrojo:
-¿Misty?, ¿Qué pasa?, ¿Por qué me despiertas? – Pregunto el muchacho mientras se frotaba los ojos.
-Hum, yo que todavía te vengo a despertar para ir a desayunar. – Contesto la joven inflando sus cachetes, en forma de molestia.
-Ya voy. – Contesto con pesadez el chico al levantarse, el cual al ver a su amiga, no pudo evitar reírse.
-¿Qué pasa?, ¿Por qué te ríes de mí? – Pregunto la chica aun enfadada.
-Es que con los cachetes inflados, te pareces a Jigglypuff.- Y tras decir eso estallo en risas, lo cual sobre molesto a la entrenadora.
-¡ASH, ERES UN IDIOTA!, ¡POR MI, TE PUEDES QUEDAR EN PUEBLO PALETA! – Y tras esto, salió corriendo del cuarto, rumbo a las escaleras.
-¡Royos! Creo que me sobrepase, tengo que irme a disculpar. – Pensó el chico, mientras con un poco de esfuerzo, se levantó del piso. Abrió la puerta y bajo con toda velocidad las escaleras, pero antes de que preguntara por su compañera, su madre lo detuvo.
-¡ASHTOM KETCHUM!, ¡¿QUÉ DIANTRES LE HICISTE A MISTY?! – Le grito a su hijo bastante molesta.
-¿Mamá? Lo siento, pero después te explico, solo dime ¿Dónde se metió Misty? – Pregunto un poco asustado, al pensar que su amiga pudo haberse ido de la casa.
-Está afuera, no sé qué le hiciste o dijiste, pero deberías disculparte. – Contesto la señora tranquilamente, al ver la cara de arrepentimiento del chico.
-Gracias, si eso hare, solo dame un momento y por favor evita que se vaya a toda costa. – Le agradeció a su madre, mientras subía hacia su habitación.
-No tardes. - Contesto la señora, mientras mostraba una sonrisa y cargaba a Pikachu entre sus brazos. - ¿Cuánto crees que tarden en decirse sus sentimientos?
-¿Pi?... Pika. – contesto el roedor encorvando sus hombros.
Mientras en su cuarto, el joven saco de su mochila una caja y una Pokebola de color rosa, la cual al verla le produjo un fuerte sonrojo en el entrenador. Ya con la cosas en mano salió de la habitación, y eventualmente de la casa.
Al salir encontró a Misty recargada sobre un árbol cerca de la entrada de la casa. Su cara denotaba tristeza, tenía los ojos rojos y aun le salían algunas lágrimas.
Al verla así, se sintió muy culpable, por un momento dudo en acercarse, pero tras pensarlo bien se acercó para poder hablar con la chica.
-¿Puedo sentarme? - Pregunto, esta solo asintió y apoyo su cabeza entre sus rodillas.
-Misty,…yo…lo siento. - Dijo el entrenador, estando en cuclillas y golpeando su frente con el pasto. La joven lo volteo a ver sorprendida, realmente nunca se imaginó a Ash disculpándose de esa forma tan sincera, y menos que fuera una disculpa dirigida hacia ella – Yo, no sé qué me paso, por un momento sentí como si aún estuviéramos en nuestros viajes y esta fuera una de nuestras acostumbradas peleas, y simple mente no lo resistí, sentí la nostalgia y simplemente te seguí el juego por diversión, no creí que te llegara a afectar tanto. En verdad lo siento.
La joven, ya más calmada, se quedó viendo al entrenador con cara de sorpresa, pero después de la explicación de este, se empezó a reír, cosa que dejo muy confundido al joven.
-¿Misty?, ¿Por qué te ríes? – Cuestiono, pensando que su amiga se estaba burlado de él, o que se le avía zafado un tornillo.
-Ash, lo siento, se me avía olvidado que es momento éramos nosotros siendo…, bueno, nosotros. – Al decir eso, el chico logro calmarse.
-Misty, estaba pensando darte esto cuando… bueno fuera más oportuno, pero dado lo que a acorrido prefiero dártelo horita, aunque creo que mejor si te guardo algo para después. – tras decir esto le extiende la caja y guarda la Pokebola en su cinturón.
Al abrirla, la chica ve un par de piedras, que si bien no fuera porque eran un tanto translucidas hubiera pensado que eran un par de perlas, aunque nunca había visto algo como estas, se fijó que una era notablemente más grande que la otra. Dudosa las saco y las tomo en sus manos extrañada.
-Ash ¿Qué son? – Pregunto extrañada mientras las sostenía.
-Estas son piedras de Mega Evolución, son un poco comunes en Kalos, pero por lo que me dijeron ay ciertos pokémon de otras regiones que también pueden usarlas, estas permiten realizar una evolución más fuerte después de la última, aunque solo dura un tiempo y después vuelve a como era antes. Tracey me dijo que tenías un Gyarados, pues esto le permitirá Mega Evolucionar. – Termino de explicar Ash, evitando reírse al pensar en Misty como un Mega Gyarados.
-¡Gracias Ash!, no debiste traerme algo, que me imagino es costoso, - Decía mientras se abalanzaba a abrazar al entrenador, que al contacto con esta se puso todo rojo.
-N…no te preocupes, no son costosas, pero si difíciles de conseguir. – Contesto aun rojo y en los brazos de la líder de gimnasio.
-¿Me he de imaginar que tú tienes? – Pregunto la joven.
-Sí, pero ya llegara el momento de que te los muestre, aparte aún tengo una para el Stelix de Brock. – Contesto mientras se zafaba de los brazos de su amiga.
-Ok, ahora, ay algo que quiero hablar, algo que dejamos pendiente. – Dijo esto con una cara que mostraba cierta astucia y un poco de inocencia.
S... si, ti…tienes razón. – Dijo esto muy nervioso tras la cercanía de la chica. – Misty, ¿No se?, ¿No sé si tu…?
-¿Si Ash?
-¿No sé si tu quisieras…?
-¿Si?
-¿No sé si tu quisieras ser…? – cuando al fin lo iba a decir, una vos proveniente de su casa lo interrumpió.
-¡Chicos, el desayuno, sino se va a enfriar! – Llamo la dueña para que se metieran.
-¡Pikapi, Pikachupi, PI Pikachu! – Grito el roedor, el cual ya tenía una botella de kétchup en sus patitas.
-Vamos, o sino no desayunamos. – Dijo el joven levantándose y extendiéndole la mano a su compañera para ayudarla a levantarse.
-Claro. – Contesto, con un poco de desganada, por otra vez a ver sido interrumpidos, y aceptando la ayuda de su "mejor amigo" (nótese que a ella ya no le gustan esas palabras).
Ya adentro, se sentaron en las sillas del comedor, y observaron una sustancial cantidad de comida, avía de tomar: jugo y leche, y de comer: sándwiches, hot cakes, huevo y salchichas, más que nada sabiendo del apetito de Ash.
-Esta delicioso todo, gracias mamá. – Contesto alegre el chico mientras se metía otro hot cake en la boca.
-Qué bueno que te guste, pero todo, menos las salchichas, lo preparo Misty. Ni vieras que se levantó una hora antes que yo para prepararlo. – Al decir esto, provoco un fuerte sonrojo en la entrenadora.
-¿En serio? Wow, Misty todo esta delicioso, que bueno que aprendiste, así no abra de que preocuparnos para cuando nos case… - No termino de hablar, al fijarse en lo que iba a decir, provocándose un fuerte sonrojo, que también experimento la chica.
La señora Ketchum no dijo nada, solo sonrió ante las "ocurrencias" (para ella era un rayo de esperanza) de su hijo. El desayuno continuo tranquilamente, sin que alguien hablara. De repente se veían de reojo los entrenadores, los cuales al notarlo desviaban la mirada y se sonrojaban.
Habiendo terminado de desayunar, los chicos regresaron a sus cuartos para terminar de alistarse. Mientras terminaba de arreglarse, Ash saco un par de cajas, idénticas a la que le avía dado a Misty. En una tenia escrito "Brock" y la otra "Prof. Oak".
Ya abajo los esperaba el Medico pokémon, mientras peleaba con Mr. Mine por la escoba, pero al ver a sus amigos, dejo la discusión y los tres se despidieron de la Sra. Ketchum, no sin antes despedirse apropiadamente de su hijo.
-Hijo cuidate, iré a ver tu última pelea, así que hasta entonces.
-Si mamá, te prometo ganar para que estés orgullosa de mi. – Al decir esto le dio un abrazo rápido a su madre.
-Misty cuidalo, que no se meta en problemas. – Dijo la señora, más que nada para causar cierta reacción en los chicos.
-¡MAMÁ!
-Claro señora, no tiene de que preocuparse.
-Ya te lo he repetido, dime Delia. Ash no se te olvide cambiarte tus "ya sabes que" todos los días.
-¡Mamá, si y no me avergüences! – Tas decir esto, Ash salió corriendo hacia el laboratorio del profesor Oak, seguido por sus amigos.
-Siempre estaré orgullosa de ti.
Ya en el laboratorio, Ash le entrego las cajas a sus respectivos dueños, explicándoles lo mismo que anteriormente le dijo a Misty, claro aclarando que la que le entrego al Profesor fue un "envió especial".
-Muchacho, ¿Que Pokémons te llevaras? – Pregunto curioso al entrenador, teniendo en cuenta que no avía estudiado bien a sus pokémons de Kalos.
-No se preocupe, dejare a todos menos a, Greninja y del resto tomare a: Heracross, Sceptile y… - No pudo terminar de hablar cuando un par de sonido llamaron su atención.
-Groaw.
-Pidgeo.
-No puede ser, son Charizard y Pidgeot.
-Si, Charizard regreso hace unas semanas, al parecer completo su entrenamiento, y fue corrido por cierto "incidente". – Contesto el observador con una cierta riza astuta.
-¿Ok? ¿Y Pidgeot?
-Al parecer varios de los Pidgeys y Pidgeottos evolucionaron y el ya no era tan requerido para protegerlos, por eso volvió, para estar contigo. – Contesto el científico.
-¡Genial!, entonces me los llevare a ellos.
-De acuerdo, entonces, Ash, te deseo suerte. Eres uno de los más grandes orgullos de pueblo paleta, que por cierto el otro te espera en Celeste. – Contesto el señor con una gran sonrisa.
-¿El otro? – Contesto con cierta curiosidad.
-Me refiero a Gary, se adelantó y quiere ayudarte, pero como sabe que vas a Celeste se fue para allá, tal vez ya no sea un entrenador, pero aún tiene unos cuantos trucos bajo la manga.
-Eso y que aparte no deja de cortejar a Violet. – Completo Misty.
-Ok, entonces creo que es hora de irnos.
-Profesor, volver después de la primera batalla de Ash.
-No tienes de que preocuparte, seguro podre hacerme cargo yo solo ese tiempo.
-De acuerdo, si no queda nada más que decir, vámonos.
Ya habiendo salido, tomaron en camino directo a la Ruta 1 con camino a Ciudad Celeste. Al llegar a la cima de la pequeña colina, el entrenador volteo a ver una vez más su pueblo, sin imaginar que de la nada saldría nada más, ni nada menos que Hoo-Hoo. Al verlo, recordó el inicio de su viaje e hizo un juramento tanto al pokémon, como a su pueblo.
-¡JURO QUE LA PROXIMA VEZ QUE VUELVA, REGRESARE COMO UN MAESTRO POKÉMON!
Esto solo causo una sonrisa en sus amigos, al ver a este con la determinación que tenía dejando su pueblo, esperando que siguiera teniéndolo para lo que viniera.
Fin del capítulo 4.
Aquí acaba.
Algunos han de entender la selección de Pokemons que eligió Ash.
Un agradecimiento a CCSakuraforever por seguir mi historia.
No olviden los Reviews.
Sin mas, me despido.
Hasta dentro de un mes.
Bye.
