CAPITULO 4.-CAMINO A CELESTE. PARTE 1: UN VIEJO Y UN NUEVO INICIO

Nuestros héroes viajaban tranquilamente por el sendero que los conduciría eventual mente a la ciudad natal de la joven acompañante, con el fin de entrenar a nuestro héroe para su primera batalla contra la Elite.

Al cabo de un rato se detuvieron en la orilla de un rio a descansar, ahí se dispusieron a pescar y dejar que sus pokémons se divirtieran un rato en el agua, claro a excepción de Charizard, el cual solo quería dormir a lado de la gran roca junto a este.

-Ash, ¿No se te hace conocido este lugar? – Pregunto la joven, con cierto aire melancólico.

-¿Conocido? – Pregunto extrañado.

Al observar bien el lugar, el joven sintió nostalgia, como si ese lugar fuera uno muy importante tanto para la chica a su lado, como para él.

-¡No puedo creerlo!, ¡Aquí fue! – Respondió emocionado.

-Así es, fue en este mismo lugar. – Contesto la joven con una sonrisa.

Estaban tan absortos en su mundo, que se avían olvidado que venían acompañados por Brock y Tracey. El primero, lleno de intriga, se acercó a sus jóvenes amigos y les pregunto:

-¿Qué ocurrió en este lugar?

-¡BROCK! – Contestaron ambos jóvenes bastante sorprendidos y demasiado rojos.

-¿Pues díganme quien más podía ser, aparte de Tracey? – Cuestiono un poco molesto el doctor pokémon, al ver que avían olvidado su presciencia. – Entonces, ¿Qué paso en este lugar? – Volvió a preguntar.

-En este lugar nos conocimos Misty y yo. – Contesto el entrenador.

-Querrás decir, que en este lugar te pesque, ¿O me equivoco Ash? – Le corrigió la chica a su amigo, con un tono de burla.

-Ahora que lo pienso, nunca me contaron como fue que se conocieron, solo sé que Ash destrozo tu bici y que lo seguiste a través de todos esos lugares solo para que te la pagara.

-Tengo que aceptar, que a mí también me da curiosidad. – Dijo es observador, el cual se sentó junto a Brock.

-Ok, todo comenzó cuando salí de mi casa rumbo al laboratorio del Profesor Oak para recibir a mi primer pokémon, pero al llegar me encuentro con Gary y se pone a presumir, como usualmente la hacía, y rodeado del montón de chicas, como lo recordaran. Ya aviándose ido el Profesor me regaña por haber llegado en pijama… - no pudo continuar, ya que en ese instante sus amigos se empezaron a reír de él, suponiéndose que avía llegado en ropa de dormir por el hecho de que se levantó tarde.

-Ja ja, que chistosos, mejor ya no les cuento nada. – Respondió el joven, con falso tono de enojo.

-Anda no seas malo, termina de contarnos la historia, anda ¿si? – Contestaron los tres al mismo tiempo, con cara de súplica.

-Ok. Como iba diciendo, después de ingresar al laboratorio, desesperado por salir de viaje, le pido aunque sea un pokémon con el que pueda iniciar mi viaje, y en eso saco una Pokebola con un rayo dibujado en la parte de arriba, y al abrirla salió Pikachu. Pero inmediatamente que lo agarre para abrazarlo me electrocuto, al igual que el profesor y al entregarme mis Pokebolas y mi Pokedex, y al final a mi madre y otros amigos de la familia.

Al terminar esta parte, los chicos evitaron reírse de las aventuras, bastante desastrosas del inicio del viaje de su amigo, pero este al parecer no lo noto y prosiguió.

-El chiste es que ataque a un Spearow, pensando que era un Pidgey, el cual fue vencido por Pikachu, pero inmediatamente, se levantó y llamo a sus amigos, los cuales nos empezaron a perseguir y atacaron a Pikachu muy fuertemente, entonces lo tome y corrí, y al llegar a una cascada salte, esperando despistarlos desapareciendo en el agua. En lo que estaba nadando vi un pequeño y lindo anzuelo naranja y lo sujete, esperando que esa persona nos salvara la vida, y para mi buena suerte, así fue. Lo único que no me espere, es ver a la chica más linda que haya visto hasta ese momento, que para su buena suerte, sigue siendo la única.

Habiendo acabado su relato, se dio cuenta de lo último que dijo. Tal vez estando a solas con ella o que no se dieran cuenta de ellos en una reunión, no le hubiera importado mucho lo que dijo, sin embargo le dijo esas palabras salidas en su totalidad del corazón. Pero sin embargo, en esa ocasión se encontraba no solo con ella, sino también con sus grandes amigos Brock y Tracey, los cuales no sabían si expresar sorpresa o reírse de su amigo. Al final, optaron por sorprenderse, ya que a lo largo del tiempo que avían conocido a Ash jamás se les paso por la cabeza que el joven despistado que conocían, dijera tan hermosas palabras a la joven.

Por su parte, la chica no pudo más que sonrojarse, tan roja como el Majikarp que salto en el rio. Se encontró con un sinfín de emociones, por un lado estaba feliz, inmensamente feliz, tan feliz que hacía palidecer la felicidad de un entrenador pokémon que se logró convertir en maestro, pero por otro lado estaba molesta, ya que dijo esas palabras en presencia de sus amigos, los cuales no dudarían en burlarse de ellos. Más sin embargo solo se paró y se fue a otro lugar para meditar lo ocurrido.

En cuanto se levantó Misty, Ash se dispuso en seguirla, más fue detenido por Brock.

-¿Qué pasa?... ¿Por qué me detienes?

-Ash, creo que la sorprendiste con lo que dijiste, no digo que fuera malo, solo dale un tiempo para que se aclimate a la situación, ¿Ok? – Contesto con cierto aire protector Brock.

-Ok, le daré su espacio. – Contesto con resignación el joven.

-Además, debe sentir que nos burlaremos de ustedes por su relación actual. – Completo de decir el observador.

- ¿Cuál relación? – Pregunto con completa sinceridad.

-Pues… su noviazgo. - Completo Tracey.

-Nosotros no somos novios… aun. – Respondió Ash, totalmente avergonzado

-Nosotros pensamos que ya le avías dicho. – Reclamo Brock.

-Lo he intentado, pero cada vez que lo intento, algo o alguien interrumpe.

-A ver, danos un ejemplo. – Pidió con calma Tracey.

-Por ejemplo, esta mañana me interrumpió mi madre al avisarnos del desayuno. – Dijo agachando la cabeza, solo para levantarla con cara de molestia hacia el observador. – Y en la fiesta me interrumpiste ¡TÚ, TRACEY!, cuando entraste al salón azotando la puerta.

-Este… ah… yo… ¡LO SIENTO! – Y tras decir esto, salió corriendo.

-Ok, dejando eso de lado, que te impide decirle en este momento. – Le cuestiono el criador/doctor pokémon.

-¡SI!, tienes razón. ¡Gracias Brock! – Le respondió el entrenador con una sonrisa mientras salía corriendo hasta donde se encontraba la joven.

Mientras tanto, Misty se encontraba sentada en la orilla del rio.

-Estúpido Ash. ¿Por qué dijo cosas tan vergonzosas con ellos presentes? Claro, no es que no me hicieran feliz pero…

Mientras estaba absorta en sus pensamientos, no se percató que el chico ya estaba a su lado.

-Misty, necesito hablar seriamente contigo. – Dijo el joven, con semblante serio, pero con un leve sonrojo.

-Claro, siéntate y hablemos. – contesto seria la chica, muy al pendiente de no ser observados por sus amigos, los cuales, por temor a ella, no los espiarían.

-No creo que nos espíen, saben a qué se enfrentan si lo hacen. – Contesto Ash con una sonrisa, al notar como observaba los alrededores su amiga.

-¿Qué quisiste decir? – Contesto la chica con fingido enojo y una leve sonrisa.

-No quiero contestar algo que arruine el momento. ¿Ok?

-Ok.

-Misty, desde hace tiempo me he preguntado lo que realmente siento por ti. Al inicio, solo te consideraba mi mejor amiga y tengo que aceptar que hasta cierto punto aun siento eso. – Al decir esto, ve como la chica agacha su cabeza y se ve como unas pequeñas lágrimas sobre su rostro, eso hizo que retomara con más confianza lo que iba a hacer. – Si, aún siento que eres mi mejor amiga, pero, sin embargo esta entremezclado de la forma más maravillosa con lo que siento en este momento por ti. Y todo se remonta a la última llamada que te hice desde Kalos…

Flashback.

Ash, Clemont, Bonnie y Serena se encontraban llegando a Ciudad Luminaria, en espera del inicio de la Liga Kalos.

-Al fin, ya tengo las 8 medallas, solo me queda esperar y entrenar un tiempo hasta el inicio.

-Ash, si gustas te podemos ayudar, vamos a mi gimnasio para entrenar.

-Gracias Clemont. – Ya disponiéndose a salir corriendo, pero se detiene para preguntarle algo. – Oye, cuando lleguemos, ¿Me dejarías usar tu teléfono? Es que tengo que informarles a mis amigos y a mi mamá de que voy a entrar a la liga.

-Sí, claro. No hay problema.

Ya adentro, saludaron a Clem-bot y al padre de Clemont y Bonnie, los cuales estaban entregando la última medalla que les quedaba. Ash pidió el teléfono y fue directo a este. Ya le avía avisado a su madre, junto al Profesor y Tracey que estaban de visita, también a Brock, a May, Max, a Dawn y a Cilian e Iris. Solo le faltaba un número, del cual savia que iba a recibir u gran regaño. Pero armándose de valor marco el número.

Mientras, en el gimnasio de Ciudad Celeste, de la región de Kanto, la líder estaba nadando plácidamente en la piscina del recinto. Estaba tan relajada, que se espantó al ver de frente a su hermana Daisy.

-¿Por qué me espantas de esa forma? – Le cuestiono Misty a su hermana.

-Ay, pero que delicadita te me volviste hermanita. Solo vengo a decirte que tienes una llamada de tu noviecito.

-¿A quién te refieres?- Cuestiono con cierta esperanza Misty, claro está no lo iba a admitir tan fácil.

- A Ash por supuesto, o dime ¿Con quién más te emparejamos?

-Ya voy, y por cierto, ¡ASH, NO ES MI NOVIO! - Grito la líder, solo para quedarse con un único pensamiento: - Aunque si quisiera.

Ya frente al teléfono, activo la cámara y lo vio a él, lucia (para ella) más fornido y posiblemente más alto que ella. Noto que los años no avían pasado en vano, y que aun con esa cara un poco infantil, lucia más apuesto.

Y él al verla enmudeció. La observo, tenía el pelo suelto y era más largo de lo que recordaba, la cual la hacía ver espectacular. Ya que avía nadado, aun llevaba el traje de baño de una pieza, el cual asía lucir su esbelta figura, que al notarla provoco en el joven un leve sonrojo. Más sin embargo, algo lo hiso volver a la realidad:

-¡HASTA QUE TE DIGNAS A HABLARME! , ¡LLEVAS CASI MEDIO AÑO SIN HABLARME! – Contesto bastante irritada la líder.

-¡Lo siento!, no es que no haya querido hablar, es solo que estaba muy concentrado en las batallas, pero han acabado por el momento, de echo es la razón por la que te hable, para decirte que junte todas las medallas y voy a entrar a la Liga de Kalos, espero que me veas y apoyes.

-¿¡Enserio!?, ¡Qué bueno!, te deseo la mejor de las suertes, y claro que veré la transmisión, no me la perdería por nada, aunque para serte sincera, me gustaría estar allí apoyándote. - Al terminar de decirlo, tenía la cara roja, cosa que noto el chico y se puso igual de rojo.

-Mu… Muchas gracias. Por cierto luces muy bien, bastante si me permites decirlo. – Dijo el chico con bastante seguridad al inicio, solo para después darse cuenta y ponerse muy nervioso.

La chica, mientras tanto, estaba tratando de procesar lo dicho por su amigo. Ella jamás en sus 19 años de vida se hubiera imaginado que Ash le dijera palabras como esas, ni en sus más locos sueños lo habría visto venir. Pero su reacción inmediata fue lo que más sorprendió a ambos.

-¿A caso está coqueteando con migo señor Ketchum?, porque déjeme decirle que usted luce muy apuesto, aunque tal vez lo que si cambiaria seria su atuendo, por uno un poco más formal, mejorarías bastante. – Contesto con una sonrisa y una mirada bastante coqueta, claro al final se dio cuenta y se puso igual o más roja que Ash, claro este no se quedó atrás.

-Gra… gracias Mist. – Contesto muy nervioso el chico, solo para recobrarse dispuesto a despedirse. – Bueno hablamos hasta después de que acabe la liga, ya sea que gane o pierda.

-No digas eso, sé que esta es la buena, logralo y ya nos veremos para celebrarlo. – Contesto con una linda sonrisa, que el chico al verla vio como si se iluminara su rostro.

-Oye pero tardare más tiempo, recuerda que después tengo que retar a su Elite y a su campeón.

- ¿Acaso no lo sabes?, solo puedes retar a la Elite y al campeón de tu región, no en la que estas. En pocas palabras, en cuanto ganes la Liga, regresas a Kanto para retarlos.

-Ok. Entonces en cuanto regrese te iré a ver.

-Entendido, aquí te veré, cuidate, y procura ganar.

-Así será. Tú también cuidate. Nos vemos en Celeste.

-Ash, te quiero. – Y en cuanto dijo eso la chica, colgó.

Ambos se fueron a sus cuartos (claro, Ash en uno de los cuartos de huéspedes de la torre de Ciudad Luminaria y Misty en su cuarto en el gimnasio) y se tiraron en la cama, con una sola cosa en sus mentes.

-Ya no puedo negarlo, yo me enamore de él/ella.

Fin del flashback.

-Cuando acabamos de hablar me di cuenta de algo, que yo ya no podría imaginarme la vida sin ti. – Al decirlo tomo las manos de la chica, la cual volteo a verlo con un brillo especial en sus ojos.

-¿Qué quieres decir?

-Lo que digo es que yo, me enamore de ti Misty Waterflower. – Y al terminar de decirlo la besa.

Fue un beso corto, solo fue en los labios, pero se sentía todo lo que avían guardado durante todo ese tiempo. Al terminar tenían las frentes pegadas, y se miraban directo a los ojos.

-Yo también te amo Ash, pero, por favor llevemos esto tranquilos, aun no hay que decir que somos pareja, primero, ay que rencontrarnos entre nosotros y luego veremos donde nos lleva esto. – Le contesto, tomando sus manos mientras le sonreías.

-De acuerdo. – Le dijo apretándole las manos en señal de confianza.

Fin del capítulo 4.


Y eh aquí el capitulo 4.

Créanme, me costo escribirlo. Hubo sangre, sudor y lagrimas, pero logre acabarlo.

Eh de admitir que la confesión estaba planeada para un poco después en la historia, sin embargo, por razones argumentativas en el rumbo actual de la historia, no tuve otra opción.

Espero que le aya gustado.

Por favor, comenten y compartan.

Bye.