Ya llegando a la Estación Onibus, los miembros del Equipo más Fuerte de Fairy Tail bajaron del tren en aquella parada, para luego empezar su cometido de buscar pistas que los guíen a alguien sospechoso en la estación que los guiará hacia los planes referentes al Lullaby.

Finalmente, luego de unas pocas horas de búsqueda por separado, los miembros de Fairy Tail se reunieron nuevamente.

- ¿Alguno encontró algo? - Les pregunto Erza, la maga parecía frustrada.

- No ... - Resopló Elesis molesta al respecto. Ella ya quería luchar contra aquel gremio oscuro, Eisenwald.

- Nadie parece saber nada al respecto. - Comento la maga de llaves celestiales con un ceño preocupado.

- Nadie me quiso hablar al respecto. - Dijo el alquimista de hielo mientras se cruzaba de brazos.

- Quizás sea porque estás desnudo, ¿No lo crees? - Le dijo la maga de llamas demoníacas con una ceja arqueada.

- ¡¿Que?! ¿Cuando pasó esto? - Exclamo Gray, empezando a buscar su ropa por la estación.

Lucy miraba a su compañero de equipo sonrojada y avergonzada, mientras Elesis negaba con la cabeza ante el extraño problema de su compañero de gremio con la ropa.

Sin embargo, antes de que Erza pudiera decidirse para tomar la decisión para dividirse nuevamente, justo llegaron a captar un atisbo de información que les llamó la atención.

- ¡¿Que?! - Escucharon el grito de shock de un hombre no muy lejos.

Cuando fueron a averiguar por mera curiosidad, se encontraron con unos hombres que estaban vestidos de maquinistas o conductores de trenes.

- ¡¿Alguien secuestro el tren en la estación Kunugi?! -

Los magos de Fairy Tail sintieron una conexión con el secuestro y el Lullaby así que fueron a donde se encontraba aquellos hombres quienes hablaban por un comunicador.

- Señor, ¿Esta todo en orden? - Le pregunto la maga de armaduras con autoridad.

El hombre estuvo reacio a hablar, pero al notar las marcas de Gremio en la piel de los magos terminó aceptando, debido a que podrían resultar de ayuda en aquel problema que los asediaban justo ahora.

- Para ser honesto, la verdad es que no. - Contesto el maquinista con el ceño fruncido. - Al parecer un gremio oscuro asesino a uno de los conductores y secuestro el tren en la estación Kunugi, por lo que me han informado, aquel gremio oscuro se conoce como Eisenwald. -

Alarmados por la información, Erza dirigió al grupo de magos de su gremio a un lugar donde alquilaban vehículos mágicos, la pelirroja de la armadura le lanzó una bolsa de dinero al gerente (el cual quedó inconsciente por la fuerza empleada en que lanzó la bolsa), y sin pensarlo mucho los magos se subieron a uno de los vehículos. Erza se conectó a ella misma el vehículo mágico, y sin más preámbulos partieron rumbo a la siguiente estación en busca de Eisenwald.

- Erza. - La llamo su compañera pelirroja. - Sin importar lo fuerte que seas, deberías ser ma indulgente con la cantidad de magia que gastar. - Advirtió Elesis con el viento haciendo volar su cabello.

- Elesis tiene razón, Erza. - Terció Gray en su conversación. - Aunque seas tu, estos vehículos consumen mucha magia ... Además, con esta velocidad, no faltará mucho para quedarte sin magia. -

- Eso justo ahora es la menor de mis preocupaciones. - Fue la respuesta firma de la maga caballero. - Tenemos que descubrir cuáles son los planes de esos tipos. - Dijo frunciendo el ceño mientras aumentaba aún más la velocidad, por consiguiente consumiendo aún más su magia.

Gracias a la velocidad vertiginosa a la cual el grupo avanzaba, no tardaron mucho en llegar a la siguiente estación, la cual era la estación Kunugi. En su llegada, pudieron notar con mucha facilidad que había problemas.

Los magos contemplaron la gran cantidad de público que se había reunido alrededor de la estación, cada uno hablando al respecto al suceso ocurrido no hace mucho. Sobre un gremio oscuro tomando al tren a la fuerza, al ver que no conseguirían nada más beneficioso del lugar, Erza aceleró nuevamente hacia la siguiente estación.

- Erza, te estas excediendo demasiado. - Le reclamó Gray frunciendo el ceño, algo preocupado por la condición de la pelirroja.

- Gray tiene razón, Erza. - Le dijo la Crimson. - Cuando lleguemos a la estación ha enfrentarnos con Eisenwald, no tendrás magia para poder luchar contra ellos. -

- Cuando llegue ese momento, lucharé con un palo si eso es necesario. Pero no permitiré que ellos cumplan con su cometido. - Dijo Erza seriamente (que novedad), antes de sonreír. - Además, para eso están ustedes, Elesis, Gray y Lucy, confío en ustedes. -

La maga de llamas demoníacas sonrió. - ¿Oh~? Entonces por eso trajiste a otra maga Clase S al ruedo, creo que me agradas un poco más Erza, mejor quédate sin magia, así habrá más diversión para mí. -

La maga caballero negó con la cabeza la actitud fiera de su amiga pelirroja, pero antes de poder regañarla por su actitud, Lucy habló por primera desde hace un tiempo.

- ¿Eh? ¿Que está sucediendo? - Dijo la maga de llaves celestiales señalando hacia adelante, el lugar de su destino.

Llegaron a la estación Oshibana, la cual se encontraba echando humo desde su interior, eso preocupó a los magos de Fairy Tail. Erza fue rápidamente a hablar con los guardias para así obtener información de la situación de emergencia. Los guardias habían dicho que el gremio oscuro Eisenwald se encontraba dentro de las instalaciones, donde mataban o dejaban en condición crítica a cualquiera que entrará adentró de la estación, demostrando que era una situación peligrosa.

Así que sin pensarlo mucho, el equipo más fuerte de Fairy Tail entró a la estación a brindar apoyo y patear traseros de magos oscuros.

- Todos los guardias han sido derrotados. - Dijo Lucy con una expresión de terror al ver a los guardias en el suelo de la estación ... Algunos de ellos habían dejado de respirar.

- Se enfrentaron a un gremio oscuro. - Dijo Elesis casi en un tono crítico, sin siquiera mirar los cuerpos como si fuese su día a día. - Nunca tuvieron oportunidad alguna contra ellos al enfrentarlos. -

- Muy valientes ... - Murmuró Gray por lo bajo, pero Lucy lo había escuchado y notó que ahora sus tres compañeros lucían diferentes.

Estaban enojados.

Finalmente, llegaron a donde se encontraban ubicados los rieles de los trenes, donde se encontraron a todos los miembros del gremio oscuro Eisenwald esperándolos con sonrisas burlonas y expresiones depredadoras.

No hace falta decir que hicieron falta algunas miradas lascivas a las magas y a sus esplendorosos cuerpos. Eso les sacó una mirada mortífera a Erza, nerviosismo a Lucy y una fiera sonrisa a Elesis.

Esta última era la que más se iba a divertir quemando hasta las cenizas a aquellos magos oscuros.

- Así que era cierto lo que me informaron. - Dijo un hombre de cabellos plateados, tenía tatuajes por debajo de los ojos, una túnica en la cintura y una bufanda azul oscuro en el cuello. En su mano manejaba una guadaña de gran tamaño, como si quisiera compensar algo ... O al menos eso fue lo que pensó Elesis. - Al parecer era verdad que unas molestas moscas de Fairy Tail estaban detrás de nosotros. - Hablo aquel hombre haciendo referencia de que era el líder o que comandaba el gremio.

- Así es, señor. - Dijo otro sujeto con un cabello negro, usaba un traje de color blanco. - Los pude ver en el tren cuando venía hacia acá. -

- Así que el es Erigor, ¿Eh? - Murmuró Elesis por lo bajo, antes de sonreír levemente emocionada. - Se ve bastante fuerte. -

- ¡¿Que planeas hacer con el Lullaby, Erigor?! - Exclamó Erza autoritaria, exigiendo saber sus razones con voz firme.

- Si tanto deseas saber nuestros planes, entonces ... Me pregunto qué tan óptima será la radiofonía de esta estación, espero que sea efectiva. - Dijo el Shinigami volando con su magia de viento hasta llegar a la cima de unos parlantes que se encontraban ubicados alrededor de toda la estación.

- ¿Puede volar? - Pregunto Lucy asombrada por las habilidades del enemigo.

- El usa magia de viento. - Le informó Gray frunciendo el ceño, mirando sospechosamente los movimientos del mago oscuro Erigor.

- ¡Bastardo! No me digas que quieres reproducir la melodía maldita del Lullaby en el altavoz de la estación. - Exclamo Erza enojada (otra nueva novedad) mirando a través de los planes de su enemigo.

- Con tanto público presente a nuestro alrededor, ¡En nuestras manos tenemos el poder de erradicarlas a todas en un simple parpadeo! ¡Kageyama, haz tu parte! - Exclamo Erigor sonriendo como todo un maniático asesino.

- En cambio, ustedes ... - Hablo nuevamente el peli negro de traje blanco, ahora identificado como Kageyama, el les sonrió a los magos de Fairy Tail con burla. - ¡Serán testigos de nuestro poder justo ahora, moscas! - Con eso dicho y echo, unas sombras de gigantesco tamaño asaltaron contra los magos de Fairy Tail.

Los magos de luz se prepararon para comenzar a luchar, Elesis sacó su espada roja mientras llamas rosas la rodeaban, Erza otra de color plateado y alas en la guardia, Gray junto sus manos invocando una niebla gélida a su alrededor y Lucy se preparó para invocar uno de los espíritus celestiales de sus llaves.

Pero entonces ... Algo los interrumpió.

- ¿Oh~? ¿Oh~? Así que eras tú quien tenía esa cosita~ ... No sabes cuánto me molesto esta mujer avara por no encontrarle un regalo, pero ya tengo un buen obsequio para ella gracias a ti~. - Hablo una voz en tono macabro, de fondo se escucho la risa jubilosa de una mujer.

En ese instante, un gigantesco pilar de llamas incineró por completo a las sombras del mago de las sombras Kageyama que iban a atacar a los magos de Fairy Tail, y de él salió ... Uno de los hombres más peligrosos de toda la nación ... Y junto a él, la mujer más codiciosa de todo el mundo.

- ¿Sa-Salamander? ... ¿Y Kumiho ...? ¡¿Que diablos hacen aquí?! - Exclamo Erigor en shock, nunca esperando que dos de los siete pecados capitales se presentaran en medio de la estación justo cuando estaba ejecutando su gran plan.

¿Cuáles eran las benditas probabilidades de que eso pasarán? Al parecer muchas, en pocas palabras ... Pobres bastardos, ya están muertos no más no le han avisado.

- ¡Shishou! - Exclamó Elesis sorprendida de ver a su maestro. Aunque sabía que lo volvería a ver de nuevo en un futuro, jamás espero que fuese en un futuro tan cercano.

Sus demás compañeros de Fairy Tail estaban tan o más sorprendidos que ella.

- Así que el es el famoso Dragón del Orgullo, Salamander ... - Murmuró Erza entre dientes, sintiendo una gran cantidad de poder mágico no solo del peli rosa sino también de la mujer zorro. - Y ella es el Zorro de la Codicia ... Kumiho, la Guardiana de las Nueve Colas ... -

- Kumiho ... - Susurro Lucy, el nombre siendo familiar para ella. - ¡¿Ella no fue una guardia real del Rey de Fiore?! -

- Y la más fuerte. - Le respondió Gray frunciendo el ceño. - Nació y vivió defendiendo al Rey y a todo el país ... Pero desertó y ahora es una de las criminales más grandes de todo el continente de Ishgar y finalmente se unió al gremio Independiente: Los Siete Pecados Capitales. -

La rubia de llaves celestiales se quedó sin habla ante la historia detrás del Pecado de la Codicia, entonces Kurama la miró sobre su hombro congelando por completo a la joven maga, pero la Pecado le sonrió divertida.

Luego, tanto el Orgullo y la Codicia se centraron en el mago de viento, Erigor, quien lucía nervioso bajo su mirada.

- ¡Hey! ¡¿Que onda, qué me cuentas, Shinigami?! - Lo saludo Natsu, sonriendo como viejos amigos, pero todos pudieron sentir la animosidad de su persona mientras cargaba esa caja de madera.

- Bastardo ... - Murmuró Erigor apretando los dientes.

- Holis~. - Canturreando hablo Kurama con una sonrisa mórbida. - Hemos venido a por el Lullaby, o sino ... Nuestra jefa se enfadará. - Entonces les envió una mirada asesina a los magos de Eisenwald mientras aún conservaba su sonrisa. - Y nadie quiere que eso ocurra. -

- ¡Malditos! - Exclamo el Shinigami enojado por la interrupción que provocaba los Pecados en su planes. - ¡No se metan en nuestro camino! - Entonces, el desapareció en una lúgubre ráfaga de viento.

Natsu suspiró con molestia. - Estos idiotas, quería ponérselo fácil pero no sabe con quien se está metiendo. -

La mujer zorro le sonrió divertida. - Oh, vamos, Natsy. Sabes muy bien que no es muy divertido sino oponen algo de resistencia. - Kurama sonrió ampliamente, como una depredadora. - Aunque me gustan que me entreguen las cosas en bandeja de plata, es aburrido si no me entretengo un rato.

- Supongo que tienes razón. - Le dijo Natsu sonriéndole a su compañera Pecado sobre el hombro.

Mientras, los magos de Fairy Tail seguían sorprendidos por la aparición de dos de los Siete Pecados Capitales en medio de la estación y justo en ese momento. También les sorprendió que estuvieran detrás del Lullaby, eso alarmó a Erza porque pudieran querer hacerse cargo de la herramienta maldita del mago oscuro más grande de la historia, Zeref.

- ¡Salamander! - Llamo Erza en su siempre tono autoritario.

El susodicho la miró sobre el hombro, una expresión aburrida y algo curiosa apareció en sus facciones ante el llamado de la maga caballero.

- ¿Que haces usted y Kumiho aquí? - Les pregunto la pelirroja, preparándose en el dado caso de que llegasen a ser enemigos.

Sin embargo, Natsu la ignoró olímpicamente y centró su vista en su mocosa, Elesis, quien se sonrojó ligeramente ante su mirada.

- ¿Quien pensaría que nos volveríamos a encontrar tan pronto, mi pequeña velita? - El peli rosa sonrió de manera frívola al verla tan tímida.

En cambio, Kurama miraba con cierta curiosidad para nada disimulada a su compañero Pecado y a su aprendiz, recordando que antes de unirse al los Siete Pecados Capitales, el Dragneel había tenido una pupila.

Ciertamente, bajo la vista de la mujer zorro, Elesis parecía educada por Natsu, sus formas de ser eran similares ... ¡Y eso que gustaba a Kurama!

¡Era como tener a dos Natsy! Solo que uno de ellos era una waifu pelirroja ... Kurama tuvo que controlarse para evitar tener un derrame nasal. Mentalmente, ella anotó en su cabeza en tomar al Salamander y a la Crimson Avenger como suyos algún día.

- Bueno, jamás me esperé que tu y tu gremio llegaran aquí, Elesis. - Dijo el Dragón del Orgullo dando una sonrisa ladina. - En cualquier caso, ya se pueden retirar. Este asunto es nuestro, vayan a sus casitas y hagan cosas de gremios de luz. -

Fue lo que dijo el más orgulloso hombre antes de darse vuelta y alejarse a un paso tranquilo con Kurama a su lado sonriendo y pavoneándose divertida por las expresiones desencajadas de los magos de Fairy Tail.

Elesis frunció el ceño ante lo que dijo su maestro, pero no le dijo nada. Ella lo respetaba mucho como para hacer algo al respecto.

Pero su compañero un poco más impulsivo no resulto igual.

- Maldito bastardo. - Dijo Gray enojado, claramente ofendido por lo que había dicho Salamander.

El alquimista de hielo junto sus manos provocando el nacimiento de una neblina gélida, dando la señal de estar preparando su ataque. Sin embargo, en ese instante los magos oscuros de Eisenwald se había recuperado del shock inicial por la aparición de dos de los Siete Pecados Capitales y empezaron a atacar a matar.

- ¡No permitiremos que personas como ustedes se interpongan en el camino de Erigor-sama! - Proclamaban varios de los magos oscuros empezando a lanzar hechizos de la muerte mortal.

No obstante, Natsu se vio imperturbado ante las acciones de los magos oscuros de Eisenwald y siguió caminando calmadamente hacia ellos. De repente, sin aviso alguno desapareció de la vista de todo el mundo hasta que volvió a aparecer entre los magos oscuros aún en un paso calmado.

Y entonces pasó ... El infierno se desató.

Ráfagas de llamas infernales salieron disparadas del cuerpo de Natsu sin siquiera este de una orden, y atacando con furia las llamas formaron látigos ardientes que golpearon, calcinaron y arrasaron con la mayoría de los magos oscuros, además de también golpear la estructura de la estación, dañandola pero no con tanta gravedad.

Detrás del Dragón del Orgullo, el Zorro de la Codicia atacó. Los magos que por fortuna se salvaron del primer asalto de Salamander o que aún podían luchar, caían rendidos ante la presencia de la pelirroja. Era como si ella les estuviera robando su energía ...

Aunque no era una teoría tan descabellada.

- Elesis, Gray, Lucy. - Los llamo Erza apresuradamente. - Antes teníamos un problema, pero ahora tenemos varios. Debemos detener el plan de Erigor, enfrentar a dos de los Siete Pecados Capitales y evitar que consigan o utilicen la flauta Lullaby. -

Mientras tanto, el mago de las sombras, Kageyama se encontraba bastante lastimado por el primer y único ataque de Natsu, así que el decidió huir en busca de Erigor al no ver oportunidad con semejantes magos como oponentes.

- Vaya, esto si que es molesto. - Murmuró Natsu mirando el muro de viento ante el.

- ¿Erigor siempre fue tan molesto? Ni las moscas son tan molestas. - Comento Kurama ladeando la cabeza pensativa.

Luego de derrotar con suma facilidad a los magos de Eisenwald, los dos Pecados Capitales empezaron a salir de la estación para disponerse a buscar y masacrar al Shinigami, solo para encontrarse con un intenso muro de viento que rodeaba toda la estación en la forma de un domo.

Tanto el Orgullo como la Codicia miraban el domo con molestia nada disimulada en sus rostros.

- ¡Salamander! ¡Kumiho! ¡Deténganse en este instante! - Exigió Erza llegando a donde ambos susodichos se encontraban parados. Una espada en su mano, mientras Gray preparaba su máquina de helados, Lucy sus llaves doradas de Espíritus celestiales.

Aunque detrás de ellos estaba Elesis, algo reticente de enfrentar a su maestro, no solo por su poder sino por el cariño que ella le tenía a su Shishou. Pero aún así preparo su espada roja, preparándose para activar su Fuerza Oscura: El Modo Vendaval.

- Ara ara, magos de Fairy Tail, creo que deberían ordenar mejor sus prioridades. - Dijo Kurama en un tono despectivo, sonriendo con una sonrisa falsa antes de mirar con hostilidad a los magos. - Por eso no me gustan los gremios legales, el bien y el mal nublan su juicio. Por eso prefiero el gris, el gris es el nuevo negro. -

Natsu ignoró por completo el conflicto que podría darse inicio a su espalda y se encaminó hacia un miembro de Eisenwald que aún estaba consciente pero herido. El Salamander lo tomó por el cuello y lo levantó con una sola mano, en su otra mano estaba su lanza ardiente con efecto de lava con forma de red de telarañas apuntando y amenazando al mago oscuro.

- Muy bien, hagamos las cosas fáciles para ambos. No quieres morir y yo no tengo tiempo para matar a una sabandija inmunda como vos así que ... Será mejor que me digas que planea Erigor, o sino serás empalado y luego te volverás cenizas. - Dijo Salamander en un tono serio altamente amenazante.

- Aunque ... Aunque se los diga ... Nunca podrán pasar a través del muro de viento. - Dijo el mago oscuro con una sonrisa, Natsu apretó su agarre sacándole un quejido de dolor. - Este ... Este lugar simplemente era una distracción, el verdadero objetivo siempre fue la reunión anual de los maestros de gremio que se lleva a cabo en la Ciudad de Clover ... Ya deben estar cerca. -

- Ya veo ... - Natsu luego apuñaló el hombro del hombre con su lanza.

- ¡Arrrg! - Fue el desgarrador grito de dolor que dio el mago oscuro.

Los miembros de Fairy Tail de quedaron en shock ante el acto del Dragón del Orgullo, mientras Kurama jugaba con sus colas danzantes.

Luego Natsu sacó su lanza y tiró al hombre lejos, como si fuese basura.

- ¿Por ... Por qué lo hiciste?! - Le reclamó Erza enojada por el acto cruel.

- No lo mate. - Le respondió Natsu en un tono aburrido sin mirarla. - Además, no me gustó su respuesta. -

- Si las cosas no son como Shishou quiere, entonces habrá problemas. - Dijo Elesis mirando a su maestro.

Natsu sonrió. - Ciertamente, me conoces bien, mi velita. -

Luego, el Pecado del Orgullo avanzó hacia el muro de viento puesto por Erigor.

- ¡Oi, bastardo! ¡Ven aquí! - Le reclamó Gray enojado por ser ignorados de tal manera.

- ¡Espera, Gray! - Lo detuvo Erza, comprendiendo por completo la situación. - Si lo que dijo ese mago oscuro es cierto, entonces el Maestro Makarov está en peligro inminente ahora mismo. -

Luego, notaron como Natsu miraba detenidamente el muro de viento, aunque a su lado estaba Kurama, está no parecía tener interés alguno en salir.

- Esta es tu misión y me pones hacer todo el trabajo. - Le dijo Natsu a la mujer a su lado con un gruñido. - Ni la Pereza era tan floja. -

Kurama río jubilosa por las palabras del Dragón del Orgullo. - ¿Que quieres que te diga? Siempre consigo lo que quiero. -

Esas palabras le sacaron un suspiro cansino al mago de fuego. - Eso es lo peor de todo esto. Nunca tuve oportunidad contra ti, mujer. -

Mientras, los magos de Fairy Tail analizaban por su lado el muro de viento que los atrapaba.

- En verdad es cierto que moriríamos si tratamos de cruzar por ahí descuidadamente. - Dijo Elesis con el ceño fruncido.

- Mierda. - Maldijo Gray en un susurro.

- ¿Entonces cómo podemos salir de aquí? - Pregunto Lucy alarmada.

- Hmph. - Bufo Natsu, empezando a dejar rienda suelta su poder mágico el cual dejó congelados a los magos de Fairy Tail, mientras la Kumiho se notaba imperturbable al respecto.

Entonces, se notó como tatuajes en formas de llamas aparecieron en la piel de Salamander, la más destacable era la que había aparecido en el costado izquierdo superior de su rostro.

Los magos de Fairy Tail, excepto Elesis, se sorprendieron al ver a Natsu usar la mismas llamas que esta, pero aún nivel superior.

- Parafernalia del Demonio Solar. - Y entonces una intensa cantidad de llamas tomó la forma de un ciclón y consumió por completo el muro de viento, dejando sin habla a los magos de luz.

Excepto Elesis, quien miró con admiración a su maestro.

- Tu viento solo hace más fuerte mis llamas, Erigor. - Dijo Natsu con una sonrisa divertida antes de que las marcas en forma de llamas desaparecieran.

Entonces, tanto Natsu y Kurama empezaron a moverse en busca de Erigor. No muy detrás de ellos, estaban los magos de Fairy Tail.

- ¡Apresurémonos! - Exclamo Erza tensa por el peligro que podría asaltar a su maestro.

Mientras, Kurama simplemente pensaba lo divertido que sería ver a Natsu enfrentar al Shinigami. Desde que fue a la primera misión del Dragón del Orgullo, ella ha querido verlo de nuevo ...

Verlo arrasar con todo.

Ella lo recordaba, lo recordaba muy bien ... Hace 5 años.

...

Hace 5 años, fue el debut de Natsu como el último miembro de los Siete Pecados Capitales, reclamando el puesto del Orgullo.

Aunque el tenia que pasar una prueba, supervisada por uno de los pecados. Artoria había obligado a Kurama a ir, para molestia de esta última.

Ella quería robarse las pantsus de la princesa Hisui, en vez de ir a supervisar la misión del nuevo.

Hasta que vio la misión y le dio curiosidad al respecto.

Una Erradicación puesta por el consejo mismo. Pero no era erradicar cualquier Legión de monstruos, sino una raza inteligente.

Gigantes.

Seres que eran actualmente pacíficos, no siempre fueron así. Eran belicosos y aguerridos, pero eso se acabó hace 400 años.

En esa época, los gigantes mataban y se divertían con los humanos como si fuesen insectos al igual que los dragones, hasta que los dragones que apoyaban a los humanos los atacaron y derrotaron.

Derrotados y heridos, los gigantes estaban perdidos hasta que un dragón les mostró misericordia y guía, ese dragón pasó a ser su Dios, ahora es conocido como la Llama Eterna.

Esa misma misma Llama Eterna se puede encontrar en el Pueblo del Sol, un pueblo de gigantes pacíficos y alegres.

Pero hubo un problema.

Uno de los gigantes les guardaba rencor tanto a los humanos y dragones, y cuando estos últimos desaparecieron empezó a reunir fuerzas para comenzar un ataque.

Un ataque que empezó hace 5 años, varios ataques habían sido ordenados por el Rey de los Gigantes, Goliat. Esos ataques fueron dirigidos a varios países, entre ellos Fiore.

El consejo no tuvo de otra que poner una misión de la erradicación y formar una legión para acabar con el Rey Gigante y su ejército.

Después de todo, los gigantes tenían mucha mayor fuerza y poder que los humanos, y una increíble y primitiva magia relacionada a la tierra y sus derivados, como el metal o la lava.

Sin embargo, esa erradicación fue llevada a cabo por un solo hombre ...

Los dragones habían derrotado a los gigantes hace 400 años, y ese mismo día el Dragón más Orgulloso los había derrotado nuevamente.

El infierno se desató en el reino de los gigantes, y no importaba cuánta tierra o metal le lanzaran a aquel monstruo, la soberbia que llenaba al Rey Gigante decayó al ver semejante ser.

Nadie estaba a su par ...

Y todo aquello ante la vista del Zorro de la Codicia.

Hasta que finalmente, la batalla entre el Dragón del Orgullo contra el Rey de los Gigantes comenzó.

- ¡Ahhh! ¡Muere! - Gritaba Goliat con furia, balanceando su espada contra el pequeño pero poderoso humano.

Natsu desviaba y respondía los ataques con su lanza. Se veía diferente al Natsu actual, llevaba una camisa sin mangas dejando ver sus brazos y su rostro tatuado con llamas. No usaba las túnicas que usaría en hoy en día. Además, en su cintura, había una katana descansando en su funda y ni rastros de la caja de madera que siempre llevabara consigo.

- ¡Bastardo! - Rugió el Rey Gigante lanzando un ataque.

Natsu lo esquivó, dejando que la espada se enterrará en el suelo y luego la piso. Goliat trato de sacar la espada, pero está no se movía ante la presión que usaba la Soberbia contra el.

- Me disculpo ... - Dijo Natsu, por primera vez el había hablado desde que comenzó el ataque en el reino de los gigantes.

Entonces miro a los ojos al Rey Goliat, y este junto a Kurama se encontraban sorprendidos. Durante el ataque, Natsu no había visto a nadie a los ojos.

El Salamander mató y mató a todos los gigantes uno por uno sin mirarlos, ninguno merecía su tiempo.

Pero esta vez, justo contra el Rey Goliat, el Nuevo Dragón del Orgullo le hablo y lo había visto a los ojos.

Kurama pensó que el Rey Goliat se había ganado el respeto del Salamander.

Que equivocada estaba ... ¡Y eso le había encantado!

- Me disculpo, por haber nacido en tu mundo. - Dijo Natsu, mirando al Rey Gigante como si fuese una hormiga.

El Rey Goliat no se había sentido tan pequeño en su vida desde aquel día.

- ¡Muere, bastardo! - Grito Goliat con furia tirando de su espada, pero para su sorpresa casi se cae sobre su trasero.

Su espada ya no estaba en el suelo.

Y su enemigo ni estaba por ningún lado, solo esa mujer zorro.

El Rey Goliat pensó en divertirse con ella, pensando que había hecho salir volando a aquel enemigo con la fuerza que empleó en sacar la espada, pero ...

Hasta que un calor abrasador asaltó el lugar.

El Rey de lo Gigantes sudoroso, levantó su vista ... Y lo vio ...

El Sol mismo estaba descendiendo.

Y el Sol lo consumió todo.

Tan alto, orgulloso y brillante como el Sol ... Desde ese día el se habia ganado el nombre del Salamander, reclamando con verdadero orgullo un puesto en los Siete Pecados Capitales.

Y desde ese día, que Kurama lo había visto ella solo tenia una cosa en la mente.

- "¡EL DEBE SER MÍO!" -

- ¡Quítate, loca! - Le gritó Natsu.

La mujer zorro le había saltado encima, y con la nueve colas que tenia en ese momento abrazo hasta la muerte al Dragón del Orgullo.

...

Desde ese día, Kurama había llegado a una conclusión.

- "El es inigualable bajo los cielos, y siempre lo será" - Eran los pensamientos que ella tenía con una sonrisa en su rostro mientras Natsu y ella iban en busca de Erigor.

Ella se iba a entretener mucho viendo aquel espectáculo.

...

Ligero Omake:

En un tren, podíamos ver al más orgulloso hombre, Salamander ... Gimiendo sobre el regazo de la mujer más avara, Kumiho.

La mujer zorro sonreía gratamente mientras acariciaba la cabeza del mago más fuerte de su gremio en su regazo.

- Oh, esto vale más que mi colección de fotos de la modelo Mirajane Strauss. - Comento Kurama, eso le sacó un gruñido cansino al mago de fuego.

- No ... Abuses ... De mi ... Bastarda ... - Como pudo, Natsu logró vociferar. El odiaba los transportes, lo hacían ver débil.

Y solo muy pocos conocían esa debilidad, la mayoría de ellos eran sus congéneres Pecados Capitales. No hacía falta decir que para Kurama, esa información era de las más valiosas que tenia.

La Kumiho río con gracia. - ¡Oh, vamos! Jamás haría eso, no soy la Lujuria~ -

Natsu le dirigió una mirada dura. - Yo te ... Conozco, mujer ... Se de lo ... Que eres capaz ... Mardegta ... -

- Ay, Natsy, qué romántico eres~ Sabes muy bien que decirle a una mujer~ -

Antes de que el peli rosa pudiera replicarse, la mujer zorro lo golpeó con una de sus colas, dejándolo inconsciente gracias a su estado débil.

- Mm. - La Kumiho estaba pensativa. - Me pregunto cuánto me pagará la revista Hechicero Semanal por unas fotos de Salamander, ¡Espero que hagan una nueva sección de magos oscuros sexys! ¡Oh, a Lujuria le encantaría! ¡Es momento de tomar fotos! -

No hace falta decir lo que hizo Kurama con el Nasho inconsciente y vulnerable.