Love Live no me pertenece.

..

- Maki ¿te gusta alguien? – pregunto la rubia mientras caminaban sin apartar la vista del camino

La pelirroja la miro extrañada - ¿Por qué preguntas eso Eli-chan? –

- Tranquila, solo es una pregunta – dijo seria ante la reacción de Maki, ya se imaginaba la reacción que iba a tener la de ojos morados

- Lo sé, pe-pero es extraño que me hagas esa pregunta de la nada – dijo cogiéndose un mechón

- No lo es – seguía seria – solo estoy preguntando a mi amiga si le gusta alguien – miro de reojo a la pelirroja

- Ya pero… no sé a qué viene ahora la pregunta – dijo algo nerviosa Maki

- A mi si – la rubia estaba demasiado seria

Maki sonrió - Claro la pregunta la has hecho tú, tú si sabes de donde viene

- No es eso – dijo con una media sonrisa – me refiero que a mi si me gusta alguien o mejor dicho me interesa alguien – volvió a mirar de reojo a la pelirroja

- Estas – tosió para aclararse la voz, estos temas la ponían muy nerviosa - ¿estas enamorada? – dijo sonrojada, definitivamente estos temas de amor no era el punto fuerte de Maki

- No… - suspiro la rubia, estaba confundida ella sabía que amor no era…..no de momento, pero sabía que sentía algo

- ¿Entonces como sabes que te gusta alguien Eli? – pregunto seria la pelirroja

- Lo sé por qué no aparto mi mirada de ninguno de los dos y aparte de que mi cabeza no deja de pensar en ellos – seguía seria y concentrada en el camino, hablase de lo que hablase Ayase Eli no era una persona que se desconcentraba con facilidad

Maki la miro - ¿DOS? – se paró la pelirroja de golpe ¿lo había escuchado de verdad? o ya era cosa suya

- Si Maki, dos – se paró también la rubia

- ¿Desde cuándo? Es decir nunca te he visto mirar a ningún chico

- 5 años, desde hace 5 años – sonrió al recordarlo

- …5 años… - susurro Maki, se puso a pensar y se dio cuenta de algo – cuando conocistes a Umi, Kotori y Honoka, ¿no? – lo dijo seria

- Exacto – la sonrió

- Pero tú has dicho que dos es decir que… espera… ¡HONOKA Y UMI! – la estaba pareciendo muy raro a la pelirroja nunca se le había ni pasado por la mente esto que la estaba diciendo la rubia, Eli se rio y siguió andando, con las mismas Maki la siguió en silencio, se había quedado sin palabras.

Después de unos minutos en silencio Maki lo rompió tenia preguntas sobre lo que acababa de hablar con la rubia

- Eli-chan

- Dime – la dijo cariñosamente

- Puedo hacerte una pregunta

- Claro – la sonrió

- ¿Cómo es posible que si te gustan esos dos desde hace cinco años no hayas hecho nada?

- Muy simple Maki-chan, porque no estaba muy segura tanto de mis sentimientos como de los suyos

- ¿Pero estas segura de que ellos sienten algo? – cada vez estaba más confundida la pelirroja

La rubia sonrió de lado – Si, estoy segura que sienten algo – se le puso una sonrisa de oreja a oreja – puedo notarlo

Maki alzo una ceja – si así es, ¿porque no han hecho nada? – pregunto curiosa y sin apartar la vista del camino

- Si te digo la verdad Maki-chan… - se puso pensativa – no tengo ni idea – dijo con un pequeño eje de decepción

- En ese caso, lo que no hagan ellos hazlo tú – miro de reojo a la rubia – tienes que salir de esa duda Eli-chan

- No es tan fácil salir de la duda Maki, cada uno me aporta algo distinto y me gusta – dijo Eli con una sonrisilla

- Entonces estarás nerviosa, porque vas a ser el centro junto a Honoka y cantando la canción de amor – la sonrió la pelirroja, pensó en ella misma, si ella estuviera en la misma situación que Eli no podría salir de su casa de los nervios que tendría

- Al revés, estoy deseando que llegue el día porque tendría la excusa perfecta para empezar a averiguar sobre mis sentimientos hacia Honoka

- Estas muy segura de eso Eli-chan– la miro otra vez por el rabillo del ojo

- Maki-chan ¿no te has dado cuenta que fue Honoka quien le pidió a Nico que le diera el centro? Primero, la idea de la canción salió de él y segundo, cuando Nico se fue a clases él le siguió enseguida ¿Cuándo ha tenido prisa Honoka por entrar a clases? – Eli era demasiado lista

Maki se puso a pensar en lo que acababa de decir la rubia y le empezó a cuadrar totalmente todo, si es que por algo la rubia era la líder no se le escapaba nada.

- ¿Y Umi? como lo harás con Umi – la seguía mirando de reojo y la pareció ver un leve sonrojo en la rubia

- Con Umi tengo otro plan – dijo muy sonriente la rubia e incluso con la voz un poco siniestra

Maki se rio por como lo dijo la rusa, tenía que admitir Maki que admiraba a la mayor, siempre era decidida, valiente, seria, lista, alegre cuando tenía que serlo y sobre todo madura y razonable, siempre tenía respuestas para todo y se lo acababa de demostrar la respondió a todo lo que Maki la pregunto, la pelirroja se volvió a reír en el fondo quería parecerse a ella, Eli era un ejemplo en quien fijarse.

- E-Eli y-yo te admiro, te admiro mucho porque eres valiente al igual que Nozomi y lo que vas a hacer con Umi y Honoka yo no me atrevería, mi carácter y mi orgullo no me dejaría – se puso más roja que el color de su pelo, la costó mucho decir todo eso porque ella no demostraba sus sentimientos pero tenía que decirlo ya que la rusa había confiado en ella para hablar de esto.

- Sabes Maki-chan, Nozomi no es tan valiente como tú crees – dijo seria Eli

Eli sabia de sobra lo que sentía Nozomi hacia Nico y lo sabía desde hacía mucho, pero también sabía que la tsundere que tenía delante estaba coladita por el mismo pelinegro aunque la muy tonta todavía no lo sabía o mejor dicho no lo admitía, la rubia no estaba ni a favor de Nozomi ni de Maki solo iba a estar a favor de quien ganase en esa guerra porque eso es lo que iba a ser, una guerra muy peligrosa, la rubia sabía que ahora mismo la pelipurpura tenía más, mucha más ventaja que la pelirroja y eso la pareció injusto por eso quería hablar con Maki de sus sentimiento y de paso contarla una mentirijilla como que Nozomi no era tan valiente de echo si lo era pero prefirió mentirla para así crearla incertidumbre y que la pelirroja se centrase en Nozomi y pudiera ver tanto sus sentimientos como los de la pelimorada y así estar en igualdad de condiciones.

Ya habían llegado a la casa de Maki.

Maki se paró en su puerta y se dio la vuelta hacia la rubia - Eli-chan ¿porque dices que Nozomi no es tan valiente? – se quedó con la duda

Eli sonrió victoriosa, lo había conseguido - Eso te toca a ti descubrirlo y si yo fuera tu empezaría el lunes – la guiño un ojo y con una sonrisa se dio la vuelta para irse hacia su casa – una última cosa más Maki-chan, con el orgullo no se conquista a nadie más bien todo lo contrario…se pierde – dijo seria y siguió su camino, dejando a una pelirroja confundida y pensativa en la puerta de su casa.

Eli iba caminando hacia su casa, cuando algo le llamo la atención era una pareja de enamorados besándose, se quedó pensativa y se puso en esa situación primero con Honoka y luego con Umi.

``Con Honoka seguramente querría tomar él la iniciativa del beso y con Umi… Umi es muy tímido podría llegarle asustar si tomo yo la iniciativa pero si tengo que esperar a que él la tome me puedo morir tranquilamente de vieja, ahora que lo pienso Nozomi y Nico jajajaja seguramente Nozomi le robaría cada dos por tres besos a Nico… pero viendo a Nico podría llegar atreverme a decir que podría ser bastante dominante en el tema y con Maki jajajajaja con ella sería un show asegurado una lucha a muerte por ver quien dominaría en un beso no me quiero ni imaginar cuando fueran a mas jajajaja´´ Se quedó pensativa de golpe con esa última frase ``cuando fueran a más´´ ¿acaso Nico había pensado alguna vez en eso? ``Hombre Nico tiene 21 años y yo le veo más echado para adelante en ese tema por eso creo que sería muy normal que pensase en eso pero ¿Honoka y Umi?...´´ se empezó a poner roja, le venía a la mente el ``ir a más´´ pero imaginándose con un peliacua y después con un pelinaranja, de ser rubia rusa paso a ser pelirroja india de lo roja que se puso en menos de diez segundos, llego por fin a su casa, entro, dejo sus cosas y se fue derecha al baño donde estaba su hermana pequeña Arisa, la cogió del brazo suavemente y la hecho del baño como si fuera un trapo, cerró la puerta abrió la ducha y se ducho con agua totalmente helada… En pleno otoño.

Por fin se había pasado el viernes ahora estaban en sábado, era apenas las 9:30 de la mañana cuando los rayos del sol se colaban por una ventana dándole de lleno en la cara a cierto pelinegro que paso toda una noche llorando hasta que acabo rendido al cansancio y al sueño, no se había cambiado, tampoco había bajado las persianas, ni siquiera había desecho la cama y no había soltado ni por un momento la foto que llevaba en el pecho, Nico saco mucha fuerza de voluntad para levantarse de la cama, se levantó y miro por última vez la foto antes de dejarla en su sitio… y volvió a llorar, después de un buen rato llorando se secó las lágrimas y dejo de mirar la foto y salió de su habitación, salió despacio, miro hacia un dormitorio... nada estaba vacío, miro hacia otro… igual que el anterior, agacho la cabeza no quería seguir mirando su casa porque mirase donde mirase iba a llorar, cogió su móvil, las llaves de la casa, cogió la moto y salió con el uniforme de la universidad todavía puesto, no se había dado ni cuenta, se puso a dar vueltas con la moto hasta que llego a un parque era el mismo parque donde conoció a Nozomi y a Eli, aparco la moto, le puso el antirrobo y se dirigió al mismo banco que se sentó aquella vez.

Mientras en la casa de cierta pelimorada.

Estaba Nozomi en el baño se acababa de duchar y ahora se estaba arreglando, quería salir a dar una vuelta, se miró al espejo y se puso a hablar.

- Que te pasó ayer Nicochi… ¿será quizás por las palabras de Maki-chan? – dijo apoyándose en el lavabo, seguía mirándose al espejo y se sonrió con malicia – ara ¿será que todavía no se ha dado cuenta Maki-chan de sus sentimientos? – Seguía sonriendo – bueno no seré yo quien se lo recuerde, eres mi amiga Maki-chan pero en esto… lo siento, no comparto a Nicochi – dijo mirando al espejo sonriente pero seria.

Se terminó de vestir y salió por la puerta de su casa, sus padres no estaban así que decidió salir a dar una vuelta y le vino a la mente el parque donde junto a Eli conocieron al pelinegro, cuando llego aparco y salió del coche camino al banco donde se sentó por primera vez Nico pero para su buena suerte ahí estaba sentado el chico que la robaba los pensamientos, le salió una sonrisa a Nozomi o mejor dicho le salió una traviesa y muy pícara sonrisa, algo tenía planeado hacer la de ojos turquesa, se iba acercando muy despacio a él y cuando ya estuvo apenas centímetros del pelinegro se puso Nozomi en postura del famoso Washi Washi que todo m's temía pero se quedó quieta de golpe, algo la detuvo, Nozomi vio a Nico con la mirada perdida en la nada no miraba absolutamente a nada, estaba vacío… no era Nico, ver eso hizo que algo en el interior de Nozomi se le partiese en mil pedazos le dolio mucho verle así y lo peor de todo era varias preguntas que se le estaba empezando a pasar a Nozomi por la mente y eso hacía que se le partiese su interior aún mas ``¿Desde hace cuánto Nicochi esta así? ¿Cómo no me he dado ni cuenta?... De los ojos de la pelimorada empezó a salir lágrimas silenciosas, se secó las lágrimas y quito su postura del Washi Washi, la pelimorada se agacho y abrazo a Nico por la espalda rodeándole con los dos brazos el cuello y dejando apoyada su cabeza en el hombro izquierdo del pelinegro, Nico ni se inmutó sabía quién era la que estaba detrás, ese olor a frutas podía reconocerlo hasta con los ojos cerrados, era Nozomi, esos cálidos brazos era de Nozomi, el pelinegro se tentó a levantar las manos y llevarlas hasta agarrar las dos manos entrelazadas de Nozomi pero al final no lo hizo y siguió en la misma postura, el no dijo nada, no quería hablar, no quería dar explicaciones, no ahora no, ya era tarde, ya era para Nozomi tarde y ya no solo ella sino también iba para los demás ya era tarde como para intentar preocuparse, Nozomi al no recibir ninguna palabra del pelinegro apretó más el abrazo y acerco más su cabeza al cuello de Nico, el pelinegro suspiro internamente y se puso su máscara con la que engañaba a la gente.

- Noozoomiii – dijo el pelinegro divertido – ¿qué haces abrazando así en un parque lleno de niños?

- … – la pelipurpura no dijo nada

Nico hizo intento de levantarse pero la de ojos turquesa le agarro fuerte con una mano en cada hombro y lo sentó de golpe, volvió a la postura de hace un momento, abrazada a él, respirando el aroma del pelinegro

- Que pasa Nicochi… – dijo en un hilillo de voz pero al estar cerca de su oreja lo pudo escuchar el pelinegro

- ¿Que dices? Nozomi no me pasa nada – le dijo contento el pelinegro

La pelipurpura apretó el abrazo más – No mientas Nicochi, te he visto…esa mirada… - se calló Nozomi no quería volver a recordarlo, le hacía mucho daño

-Está bien, me pasa algo – suspiro y cogió mucho aire – ¿sabes porque renuncie a ser el centro y a cantar junto a Eli esa canción?

- No… - le contesto con suavidad

- Bien, pues era porque no quería cantar una canción de amor con alguien a quien no amo aunque no lo creas me preocupan esas cosas, ¿contenta?, pues ya está ya lo he dicho – Vaya mentira que acababa de soltar el pelinegro a él no le importaba nada de eso pero sabía que o la decía algo o no le iba a soltar, aunque no podía negar que estaba a gusto el pelinegro así

Nozomi enterró aún más su cabeza en el cuello de Nico - …ya veo…– dijo bajito la pelimorada – Nicochi ¿tanto te preocupa que ni te has cambiado de ropa?

El pelinegro bajo la mirada ``Mierda… ni me he dado cuenta…'' se dijo al darse cuenta que Nozomi tenía razón, Nico cerro los ojos y suspiro, ya tenía pensado su próxima mentira – No es por eso, es porque me entretuve en el camino y cuando llegue a mi casa estaba reventado, me tire a la cama y me quede frito y cuando me he levantado no me apetecía hacerme el desayuno así que salí a desayunar así sin darme ni cuenta – dijo sonriente

- … - Nozomi no le creyó pero prefirió dejarlo así por esta vez porque sabía que el pelinegro no iba a decir más

Nozomi se dio cuenta de la posición tan ventajosa en la que estaba y decidió aprovecharla, en sus labios le volvió la sonrisa traviesa, vio como Nico no hacia intento de quitarse así que decidió mover la primera carta de la guerra, Nozomi deshizo sus manos las cuales las tenía en el medio del pecho del pelinegro entrelazadas y empezó con un dedo de cada mano a acariciar el torso del pelinegro, el de ojos carmín se dio cuenta y se empezó a poner nervioso y rojo, Nozomi no tenía ninguna intención de dejar las manos quietas y seguía acariciando los expectórales de Nico

- ¡NO-NOZOMI Q-QUE…! – Nico giro el rostro hacia donde estaba el de Nozomi pero no pudo terminar la frase cuando noto como el rostro de Nozomi se le acercó peligrosamente y el giro la cabeza para otro lado, la pelimorada se sonrió esperaba esa misma reacción del pelinegro, al ver como giro el rostro no pudo evitarlo y Nozomi le dio un beso muy tierno en el cuello y después termino mordiéndole suave y tiernamente el lóbulo de la oreja izquierda donde tenía Nico el pendiente.

- ¡Kyyyyyyaaaa! – soltó Nico totalmente sorprendido y sonrojado, eso último fue lo que termino de encenderle, no solo estaba colorado de los pies a la cabeza y nunca mejor dicho sino que también se encendió su temperatura corporal que por cierto no sabía que podía encenderse con tanta facilidad

- Aara aara Nicochi no sabía que gritabas como una nena – dijo totalmente divertida

- ¡D-DE Q-QUIEN T-TE C-CREES QUE ES LA CULPA NOZOMI! – dijo un alterado y muy sonrojado pelinegro, ni sus ojos era más rojos que su cuerpo entero ahora mismo

- Aara así no se trata a las damas Nicochi – eso ultimo lo dijo susurrando en el oído del pelinegro

Nico aprovecho este pequeño despiste de Nozomi y se puso de pie de golpe - ¡No-Nozomi quieres parar de hacer esto aquí en el parque con tantos niños! – dijo un pelinegro entre molesto y gustoso no sabía muy bien cual de esos dos sentimientos le estaba dominando mas

- Aaaraa si ese es el caso – se fue acercando lentamente al pelinegro – entonces – le dijo suave y sensual, se le acerco aún más hasta acabar de pie delante de él, Nozomi con una mano le agarró del cuello de la camisa y con la otra acaricio desde el inicio del pecho de Nico hasta el ombligo de este – vámonos a otra parte Ni-co-chi – dijo muy condenadamente sexy la pelimorada.

El pelinegro se quedó boquiabierto no sabía qué hacer que decir ni nada se quedó en blanco, la pelimorada se mordió un lado del labio mientras miraba al pelinegro, la verdad que esta carta no la había pensado al revés la había improvisado pero no se esperaba lo bien que le salió, de hecho ya se sentía victoriosa y le quedaba poquito para poder besar por fin a su deseado y difícil Nicochi, pero no hay plan perfecto y el ambiente se estropeo con una llamada al móvil del pelinegro, Nico saco el teléfono corriendo como si fuera su única salvación para salir de ahí ahora mismo, él estaba demasiado confundido y no sabía qué hacer, cuando le dio la vuelta al móvil y miro quien era su salvador o salvadora al ver el número se quedó muy serio, se apartó de Nozomi y cogió el móvil, hablo con quién estaba detrás del aparato y se quedó muy serio y bastante preocupado, cogió su chaqueta y el casco de la moto, se disculpó con Nozomi y salió como una flecha con la moto, Nozomi por su parte se quedó un rato más ahí y se sentó en el banco ahora no quería preocuparse del porque salió Nico así, porque de eso se encargaría luego lo que quería hacer ahora era saborear un poquito más el aroma y el tacto del pelinegro y aunque sabía que esto no significaba nada tampoco se preocupó porque sabía que el primer round se lo había ganado a Maki o eso creía ella, lo que si tenía muy claro era que el lunes hablaría con el pelinegro y que el lunes iba a empezar a mover sus cartas o eso también creía ella.

Mientras en una habitación enorme estaba una pelirroja junto a su gran piano de cola negro intentando terminar de hacer la melodía de la canción, en realidad la hubiera terminado mucho antes pero por culpa de cierta rubia y cierto pelinegro no se terminaba de concentrar, ayer cuando Maki entro a su casa se fue derecha al piano y consiguió hacer lo que llevaba hasta ahora, la mitad pero no avanzo más desde que se había despertado, decidió tomarse un descanso, se fue a por un zumo de tomate y se puso a disfrutarlo en el centro del inmenso salón que tenía en su casa, mientras se tomaba su manjar de tomate no pudo evitar pensar en las palabras de Eli.

``Nozomi no es tan valiente como tú crees, eso te toca a ti descubrirlo y si yo fuera tu empezaría el lunes

Maki puso un codo encima de su piano y apoyo su cabeza en la mano - Que quería decir Eli con empezar el lunes – dijo muy seria y pensativa

``Con el orgullo no se conquista a nadie más bien todo lo contrario….. se pierde´´

- Y eso también ¿a qué vino? – había algo en lo más profundo de Maki que la decía que esas dos últimas frases que la dijo la rubia iban directamente para ella

Maki seguía concentrada en la última frase, cuando de golpe a porrazo la vino a la mente la imagen del pelinegro yéndose frio de la casita de ensayo.

- ¿Me abre pasado de verdad?... – suspiro decaída la pelirroja – lo que le dije no fue ninguna mentirá… - suspiro profundo - ¿A quién intento engañar? El no sería el último en quien me fijaría… porque es el primero en quien me he fijado… - apoyo los dos bazos en el piano y reposo su cabeza en sus brazos – e-es difícil no fijarme en Nico-kun con ese pelo negro corto desaliñado que le queda tan bien en la cara, luego tiene ese pendiente en la oreja izquierda que le hace ver un poco… malote, luego esta también esos ojos rojos profundos tan únicos y ya por no hablar del cuerpo culturista que tiene que seguramente con un abrazo de esos brazos te protege – Maki enterró su cabeza – n-no me importaría estar en esos brazos y…...es-espera…¿QUE DEMONIOS ESTOY DICIENDO? – se sonrojo – y-yo no quiero solo un abrazo de Nico-kun y-yo… ¡VALE YA MAKI! ¡ESTO ES POR CULPA DE ELI! – se maldecía la pelirroja que se estaba dando cuenta que tenía sentimientos profundos hacia su ``odiado´´ pelinegro, se volvió a poner recta en el asiento del piano – sí, definitivamente este lunes no me disculpo, que lo haga el – dijo con orgullo y se centró de nuevo en intentar terminar la melodía pero cuando iba a tocar las teclas sonó el teléfono de su casa, se levantó molesta si había algo que no la gustaba era que la molestasen mientras componía pero aun así fue a coger el teléfono.

- ¡Diga! – dijo simpática como ella sola

- Maki hija puedes venir a echarnos a tu padre y a mí una mano en el hospital – dijo su madre apurada y con prisa

- Eem….. – miro hacia el piano y suspiro – claro mama no hay ningún problema voy ahora hacia allá – ya terminaría luego con la melodía

- Vale, Gracias hija y no tardes por favor

- Si, si no te preocupes estaré en nada allí mama – dijo tranquila Maki

Colgó el teléfono, se dirigió hacia el piano y bajo la tapa, de ahí se fue derecha al garaje para coger su flamante coche y se puso a conducir camino al hospital de sus padres, mientras que a la misma vez un pelinegro se dirigía a toda velocidad y preocupado hacia el Hospital Nishikino.

Eran las 11:45 de la mañana y Hanayo todavía no se había terminado de arreglar hoy quería ponerse algo especial porque después de estar casi toda la noche en vela se dio cuenta de que hoy no quería ser tímida, hoy quería decirle la verdad a Rin, que le mintió cuando dijo que no la gustaba nadie quería decirle que era el quien le gustaba y que le amaba, se empezó a poner sonrojada a mas no poder ``¡Bien Hanayo Bien empiezas muy bien!´´ Se dijo cuándo se dio cuenta que se había sonrojado por el mero hecho de pensarlo, estaba claro que ese no era el camino para dejar de ser tímida por solo un día pero es que le era tan taaaaan difícil pero aun así seguía decidida hoy se lo iba a decir…``Pero si lo hace Rin-kun antes que yo mejor´´ eso para ella le era más fácil pero puso fecha si antes de terminar la cita Rin no se declaraba lo haría ella aunque la costase 8 horas soltarlo si era necesario se sacrificaba pero de hoy no pasaba, Rin acababa de llegar a la casa de Hanayo, llamo la puerta y le abrió Hanayo con una sonrisa.

- Hola Rin-kun – dijo muy alegre

- ¡Kaayoochiin! – dijo el gato muy contento abrazando a Hanayo

- ¿No-Nos vamos Rin-kun? – se puso roja en el momento

- Claro nyan – le ofreció el brazo como siempre y Hanayo para variar lo cogió gustosa

Llevo Rin a Hanayo hasta su coche y la abrió caballerosamente la puerta del copiloto, espero que se sentara Hanayo y después cerró la puerta y se dirigió a conducir su coche hasta el cine, vieron una película de amor no era algo que a Rin le gustase mucho pero vio como a Hanayo le brillaban los ojos y al final accedió, de ahí se fueron a los recreativos, cuando entraron Hanayo se enamoró de un gato naranja con ojos verdes de peluche de tamaño medio, nada más verlo pensó que era familia de Rin eran clavados la única diferencia que tenían era que uno era un peluche y el otro era más real, Rin se dio cuenta que Hanayo miraba mucho al peluche y fue decidido a ganar los ticket necesarios para conseguir el peluche y lo consiguió fácilmente, cogió el peluche y se lo entrego a Hanayo y de ahí ya fueron a la parte final de la cita, a comer.

- ¿Kayochin? – pregunto Rin mientras miraba su helado

- Si, Rin-kun – le contesto con una sonrisa y mirada cariñosa

- ¿Que te está pareciendo la cita nyan? – pregunto algo nervioso

- Bi-bien me lo estoy pasando muy bien Rin-kun, está siendo genial, g-gracias por lo de hoy – dijo mientras la subían los colores

- ¿Quieres probar mi helado Kayochin? – dijo entusiasmado

- Va-vale

Rin se levantó y se sentó al lado de Hanayo junto con su helado, Rin cogió su cuchara y un poco de su helado, se lo ofreció a Hanayo y esta lo acepto, lo que se podría decir que era un beso indirecto, eso fue lo que pensó también Hanayo que se terminó de sonrojar

Rin dejo la cuchara apoyada en el vaso y la miro - Kayochin tengo que decirte algo nyan, yo eeem veras – hizo una pequeña pauta para coger aire lo quería decir todo del tirón porque si no, no le salía - ayer te mentí Kayochin cuando te dije que no me gustaba nadie era mentira en realidad si me gusta alguien nya y – otra pauta y a la carga – esa eres tú, t-te amo Kayochin desde siempre nya – dijo sonrojado – así que Kayochin ¿quieres ser mi novia? nya

Hanayo se le formo una sonrisa enorme algo que llevaba esperando desde hacía mucho tiempo - ¡Si, Si Rin-kun Si quiero ser tu novia! – Dijo sin pensárselo y emocionadísima – Y-Yo ta-también te amo Rin-kun – y por primera vez dejo su timidez a un lado y le abrazo de la emoción

Rin se emocionó tanto que se separó unos centímetros de hanayo para darla su primer beso pero Hanayo le paro poniéndole una mano en el pecho

- A-Aquí no, es-estamos en público – dijo muerta de la vergüenza, Rin no le quedo de otra que aceptar pero a su casa no se iba a ir sin el beso de su por fin novia.

Salieron del restaurante y de ahí fueron directos a la casa de Hanayo, Hanayo se iba a meter ya para su casa pero Rin no la dejo, se puso por delante de Hanayo y se fue acercando poco a poco hasta quedar poquitos centímetros entre ellos, Hanayo se sonrojo y cerró los ojos instintivamente esperando el tan ansiado beso de Rin, Rin la cogió muy suave con la mano izquierda de la mejilla e iba acariciándola y con la mano derecha se aferró a la cinturilla de Kayochin, Hanayo rodeo con sus brazos el cuello de Rin y este lo tomo como una señal y la beso, fue un beso suave, tímido y primerizo, se separaron enseguida, se miraron a los ojos y se rieron los dos, no fue suficiente querían otro más y se volvieron a besar, este beso fue totalmente distinto Rin iba buscando hueco para introducir su lengua en Hanayo y esta le dejo, empezó el baile de lenguas en ese beso que fue pasional y profundo muy profundo, Hanayo se aferró más a Rin y Rin esta vez la agarro por la cintura con las dos manos mientras que se seguían besando, al final fue Hanayo quien corto el beso, se despidió de Rin con un piquito y se metió en su casa.

- ¡NYYYYYYAAAAAAN! – Maullo, el gato había triunfado.

Mientras en el parking del Hospital Nishikino.

Estaba bajándose de su coche la pelirroja, recién lo acababa de aparcar cuando vio como un chico se estaba bajando de una moto que ella conocía muy bien, Nico se quitó el casco lo metió a toda prisa en el maletero de la moto y se dio la vuelta para meterse en el hospital, cuando se dio la vuelta se topó de lleno con la persona que más deseaba encontrarse

- Debe de ser una broma – Dijo irónicamente Maki

- ¡Aaaah Genial! – también se quejó el pelinegro

Mientras en la universidad de medicina.

Hacia demasiado frio como para estar fuera de casa, algo que no le importo a cierto peliazul que estaba en el salón del club de arco, entrenando con el arco o más bien destrozando todas las dianas que podía, estaba cabreado y frustrado y necesitaba pagarlo con algo, los fines de semana abrían las universidades sus zonas deportivas incluyendo la de los salones de los clubes.

- ¿Cómo puedo ser tan cobarde? – se decía cabreado a si mismo mientras que cogía otra flecha

Cogió la flecha la puso en el arco y tenso la cuerda

- ¿Cómo no he sido capaz de negarme a que Honoka fuera el centro junto a Eli y ponerme a mí como opción? – lanzo la flecha con tanta fuerza que atravesó la diana

Cogió otra flecha y repitió la acción de antes, puso la flecha en el arco y tenso la cuerda

- Si tengo claro que me gusta ¿Por qué no la digo de una vez lo que siento? – lanzo la flecha… Cargándose así otra diana, con esa ya iban veintidós dianas destrozadas con una sola flecha por diana.

- Quizás porque soy un cobarde… - susurro agachando la cabeza, dejo el arco apoyado en la pared y se sentó en el suelo

- A este paso no vas a dejar ni una diana viva Umi – le dijo una rubia muy alegre, sentándose en el suelo al lado de Umi