Muy buenas pollitos, antes de dejaros el capítulo quiero comentaros algo importante del Fic, he recibido varios mensajes privados pidiéndome amablemente (es sarcasmo ¬_¬) que no metiese el Lemon de NicoEli, siendo sincera, en este capítulo estaba el Lemon, pero después de tantos mensajes, decidí no añadirlo momentáneamente ante tanta negatividad y la verdad es que yo os escucho (leo xD) a todos (incluso a los que me dicen por mensajes privados las cosas con un tono un poquito subido…) así que ahora estoy en duda en si añadirlo o no, porque algunos si queréis y otros no, como todavía quedan capítulos del Fic y quiero ser justa con todos vosotros, pues he decidido dejarlo en el aire el lemon de NicoEli, me disculpo con los que en verdad si esperabais ese lemon pero la verdad es que esos mensajes (que no han sido pocos…) me han amargado bastante y prefiero dejar fuera un lemon antes que perder las ganas de escribir, yo entiendo que no sea una pareja que guste mucho, pero creo que no hace falta insultar ni ofender a nadie solo porque no te guste la pareja de una historia, en fin, solo quería aclarar ese puntito, ahora ya os dejo con el capítulo, espero que os guste el capi ^_^.
POSDATA: andre-chan, Blaa, katy, Dimitri VS y Niccochi17, muchas gracias por vuestros review, vosotros me animáis mucho a seguir escribiendo tanto esta historia como otras ^_^ (sip, tengo preparado una historia de otro anime para cuando termine este Fic, que todavía le queda xD)
Love Live no me pertenece.
…
Tsubasa abrió la puerta – espero que no te moleste la visita tía – dijo una castaña risueña y entrando al interior de la habitación.
Honoka se quedó en la puerta sin entrar, desde su visión podía ver a la señora Yazawa y no era precisamente una imagen fácil de digerir, la mujer estaba llenita de cables, vendada hasta la cabeza y su vida se podía escuchar a través de una máquina de soporte vital, una imagen impactante tratándose de la madre de su amigo y de la tía de la castaña tan encantadora que tanto le estaba ayudando a abrir los ojos.
``Duele ver a una persona en ese estado y eso que no es mi familia´´ miro a Tsubasa con pena en sus ojos ``¿Cómo es posible que sigan en pie Nico-kun y Tsubasa-chan estando así esta persona?´´ agacho el rostro con apenado ``yo no… yo no podría ni sonreír si me pasase a mi…´´ apretó los puños, ahora entendía más la madurez de Tsubasa y el nuevo carácter de Nico, un Nico que se tragó todo el proceso solito y sin el apoyo de ellos.
Tsubasa se acercó a una de las mesitas donde había un jarrón con flores y se dedicó a arreglarlas con bastante cariño – puedes entrar, no te va a comer – le hablo Tsubasa mirándole de reojo.
Honoka asintió levemente con la cabeza y después de hacer una reverencia entro a la habitación mientras cerraba despacito la puerta tras de si - ¿N-No… no te duele verla así? – pregunto al fin Honoka.
Tsubasa termino de arreglar el jarrón y miro fijamente a su tía – duele mucho, pero… - suspiro - ¿Qué puedo hacer Honoka-kun? – miro al pelinaranja - ¿Quedarme llorando en mi casa? ¿Hundirme en la triste realidad que se nos avecina a Nico y a mí? No – negó con media sonrisa en su rostro – no puedo hacer eso, hay que llorar a tus seres queridos, pero no puedes irte detrás de ellos, tienes que levantar la cabeza y seguir adelante porque eso es lo que ellos querrían y mi tía… - se acercó a la señora Yazawa y la acaricio con ternura la mejilla – querría que yo levantase a la familia y no dejase que este desastre nos llevase a Nico y a mi tras de ellos – volvió a suspirar mientras seguía acariciando a su tía – una vez mis tíos me dijeron que entre nosotros dos, yo era la fuerte – sonrió con cariño – al principio me reí, porque Nico siempre ha sido el mayor, el que siempre me ha protegido de los matones y el que venía a buscarme a altas horas de la madrugada para evitar que anduviera sola por la calle – rio al recordar las batallitas suyas y de su primo – sin embargo, eso era cuando ellos estaban en vida, Nico era el fuerte mientras estuviesen ellos vivos, pero ahora que la situación ha cambiado, es cuando más me doy cuenta de cual verdad eran las palabras de mis tíos – se sentó en la cama y miro a Honoka que mantenía bastante la distancia - ¿Sabes porque te he traído aquí Honoka-kun?
- N-No – respondió Honoka apenado, las palabras de Tsubasa y ver a la señora Yazawa así le estaba partiendo el alma, dándose cuenta de que sus problemas con Umi y Eli eran solo niñerías comparado con el problema de estos dos, o lo que venía a ser, los crueles golpes de la vida.
- Erena-chan, Anju-chan, la doctora Nishikino, Maki-chan e incluso Eli-san, me dicen que no perdamos la esperanza, que mientras haya un porcentaje de vida, hay esperanzas – miro seria a su tía – eso crea ilusiones a Nico, pero no a mí, a mí no me engañan – miro de reojo a Honoka – la última vez que hable con la doctora Nishikino me dijo que había un 70 por ciento de muerte, un 20 de vida y un 10 por ciento de probabilidades de quedarse en estado vegetativo, tú la tienes delante Honoka-kun, ¿Qué crees que puede pasar? – le pregunto Tsubasa en un tono neutral, no quería imponerle la respuesta.
- Yo… - se acercó a los pies de la señora Yazawa y la miro en silencio por bastantes segundos – sinceramente… - miro fijamente a los ojos de Tsubasa – me esperaría lo peor, a mi si me dicen un 70, me quedo con eso, porque si me quedo con el 20 y luego fallece, sería peor, prefiero no ilusionarme y empezar a llorar, antes que ilusionarme y no saber salir de la depresión – hablo un sincero pelinaranja.
Los orbes verdes de Tsubasa se iluminaron ante tanta sinceridad, sin duda no se había equivocado con él y la mejor prueba que pudo ponerle la acababa de superar – pensamos igual, desde el primer día en que me entere de esto y visite a mi tía, no me hice ilusiones y menos viendo como día tras día empeoraba, de un 30 por ciento de muerte paso en poco tiempo al 70, sin embargo Nico… - se levantó de la cama y se dirigió a la ventana donde se apoyó en el poyete mientras miraba al exterior – tiene la esperanza de que en cualquier momento va a despertar, da igual que empeore, da igual las malas noticias, él va a seguir pensando lo mismo – suspiro con tristeza – si la tía acaba muriendo, Nico perderá la cabeza
- ¿Y tú? ¿Qué pasaría contigo Tsubasa-chan? – pregunto Honoka bastante serio y con su fija mirada puesta en Tsubasa.
- Yo seguiré en pie e intentando no perder a mi única familia, mi primo y a la vez hermano, Nico, sin embargo… - se cruzó de brazos y miro a Honoka – necesito un sincero hombro donde poder descansar de vez en cuando
Honoka se acerco a la castaña – yo te doy el mío – la hablo con seguridad en la voz y sin pensárselo.
- Ya lo sabía – sonrió con ternura – solo lo estaba afirmando – y esta le contesto con picardía.
- Ta-También – empezó a titubear mientras se sonrojaba – pu-puedes coger de mi todo lo que quieras y cuando quieras, estaré contigo y con Nico-kun en todo momento y s-si tengo que mudarme con vosotros, lo hare – seguía hablando Honoka seguro y bastante serio, aunque sonrojado por la picante mirada de la castaña.
``¡Guau! Parece que he tocado su fibra sensible, pero aun así, me encanta´´ rio internamente mientras se acercaba a Honoka – gracias Honoka-kun – puso sus manos encima del pecho de Honoka – tendré en cuenta eso ultimo – le dijo con picardía mientras acercaba su rostro al de este y dejando sus labios cerquita de los del ojiazul.
- Lo digo en serio Tsubasa-chan, no lo digo de boquilla, ni por la situación, lo digo muy en serio – repitió con autoridad en su voz – no quiero dejaros tirados en ningún momento como ya paso hace unos meses, quiero que si me necesitáis – agarro por los hombros a Tsubasa y la aparto suavemente de su cuerpo para mirarla bien a los ojos – tanto tú, como Nico-kun, me tengáis ahí desde el minuto cero.
Tsubasa sintió como miles de flechas atravesaban su corazón y por primera vez en su vida, se sonrojo hasta las orejas - … - y se quedó sin palabras mientras miraba sorprendida los zafiros orbes de Honoka, un Honoka que ahora mismo parecía maduro y no el niñato que hasta hace poco estaba ella corrigiendo.
Honoka se dio cuenta del ambiente que se estaba empezando a crear y aclaro fuertemente su garganta mientras se alejaba de la castaña para evitar así besarla delante de su malherida tía, no quería faltar el respeto a la señora mancillando a su niña enfrente suya, lo que no sabía Honoka era que Tsubasa llevaba años mancillada…
- C-Creo que deberíamos volver, c-cuando estés lista claro – hablo Honoka sonrojado, por un momento pensó seriamente en besarla.
- S-Si… y-yo n-no… - ``¿Estoy titubeando? ¡Santo cielo Kousaka Honoka, eres increíblemente impresionante! Ya ni me acordaba de la última vez que me puse tan nerviosa´´ aclaro ella también su garganta – con verla ya me es más que suficiente - Tsubasa miro por un momento a su tía – además - volvió su mirada al ojiazul – mañana a primera hora de la mañana volveremos a Miyakojima, hoy ya es demasiado tarde para ponernos en carretera
- Entonces, ¿Qué vam…
Cogió de la mano a Honoka - vamos a mi casa, nos quedaremos esta noche ahí y mañana a primera hora de la mañana volveremos a Miyakojima – respondió una alegre castaña tirando del brazo de Honoka y guiándole hacia la puerta.
- E-Espera Tsubasa-chan, creo que Nico-kun me va a moler a palos si se entera – hablo Honoka bastante preocupado.
- Por eso no te preocupes, ya te dije que ya me ocupaba yo de él – respondió Tsubasa demasiado despreocupada.
- Eso me deja algo más tranquilo… - dijo con sarcasmo – aunque, ¿No quieres quedarte más tiempo con tu tía? Yo podría esperar a fuera si quieres
- No – abrió la puerta y miro a su tía desde esa posición – da igual el tiempo que este aquí, no puedo hacer nada por ella – suspiro – vámonos Honoka-kun
- Espera… - murmuro Honoka apenado y haciendo una pequeña reverencia – ha sido un placer conocerla señora Yazawa – se despidió Honoka antes de salir arrastras de la habitación.
Una hora después…
Pasaron casi 1 hora y media hasta que llegaron a la residencia Yazawa, normalmente se tardaba 20 minutos entre el hospital Nishikino y la residencia Yazawa, pero a Tsubasa se le antojo pasar por un restaurante para cenar antes de ir a casa, desde luego la castaña estaba aprovechando el día…
``Tantos años conociendo a Nico-kun y no tenía ni idea de que vivía en un barrio…´´ miro a sus alrededores mientras se bajaba del vehículo de Tsubasa ``como este…´´ pensó Honoka al ver el lamentoso barrio donde vivían Nico y Tsubasa, un barrio que mirases por donde mirares, gritaba a los cuatro vientos que tuvieras cuidado y mirases siempre a tus espaldas, un barrio pobre y peligroso, pero asequible para familias numerosas como lo era antes la familia Yazawa.
- ¿Impresionado? – pregunto en un tono burlón la castaña al verle tan silencioso y mirando por todas las esquinas.
- Bastante, pero no para bien, ¿Cómo podéis vivir en un sitio como… - vio como un grupo de chavales trapicheaban con drogas en una esquina - ¡¿Has visto eso?! ¡Este sitio no es seguro para nadie! – dijo un Honoka alarmado y siguiendo a Tsubasa a las escaleras de un grupo de departamentos.
- He visto cosas peores, pero te acabas acostumbrando – respondió Tsubasa bastante animada hasta que su sonrisa fue borrada por completo al ver a una persona parada en la puerta de su casa.
Honoka estaba tan pendiente de lo que ocurría a sus alrededores que no se dio ni cuenta de que Tsubasa había parado su andadura y acabo chocando con la espalda de esta – lo siento – frunció el ceño al verla seria y parada en el sitio - ¿Ocurre algo Tsubasa-chan?
- ¿Ves a esa bola con patas? – le hablo en un susurro y señalando al hombro gordito y calvo que estaba parado frente a una puerta negra.
Honoka dirigió su mirada hacia donde señalaba Tsubasa – es difícil no verle, ¿Qué ocurre con él? ¿Quieres que me ocupe de ese tipo? – se remango las mangas de su chaqueta e hizo amago de ir a por ese hombre, pero un brazo en su pecho le paro en seco.
- Es nuestro casero
Honoka volvió sus mangas a su situación normal - ¡Oh! Entonces, mejor me quedo quieto – hablo despreocupado y rascándose la nuca, su impulsividad casi deja en la calle a Tsubasa y a Nico…
``No lo entiendo, ese hombre no debería de estar aquí, Nico le pago este mes y dos más por adelantado…´´ Tsubasa frunció más el ceño y se acercó bastante decidida al propietario del que fue su hogar durante toda su vida – buenas noches, casero-sama – hablo la castaña lo más seria que pudo, aunque la notoria risa de Honoka no le ayudaba, el ojiazul no se esperaba que le llamase de esa forma a su casero.
Honoka se acercó al oído de Tsubasa mientras no paraba de reír - ¿Casero-sama? – la susurro entre risas.
- Créeme que la otra forma de llamarle es peor – le respondió Tsubasa en un susurro y lo más seria posible, aunque era algo difícil ya que cada vez que veía a este señor se le ocurría bastantes apodos graciosos para él por culpa de Nico, el pelinegro siempre le ponía un apodo distinto cada vez que venía a cobrar la mensualidad y Tsubasa se quedó desde chica con los miles de apodos que tenía aquel pobre hombre…
- Señorita Yazawa, que sorpresa encontrarme con usted justo aquí, estaba a punto de tocar a su puerta cuando has hecho su presencia – hizo una pequeña reverencia el hombre, aunque más bien fue un amago al impedirle su abultado estomago la movilidad.
- ¿Qué se le ofrece? Creo estamos saldados durante tres meses con usted – Tsubasa le respondió con desconfianza.
- Si, si, precisamente de eso quería hablar con vosotros, ¿Esta el señorito Yazawa en casa?
- No, ahora mismo está fuera por 3 semanas, así que tendrás que hablar conmigo de lo que sea – hablo una castaña con el ceño bien fruncido y bastante molesta, la forma en que este hombre siempre la miraba no le gustaba nada.
Honoka se mantuvo cerca de Tsubasa, pero en silencio, no era un tema donde tenía que meterse y prefirió mantenerse al margen, sin embargo, sus ojos no dejaban de mirar al viejo hombre que miraba golosamente a la castaña, si fuese por Honoka, este hombre estaría bajando las escaleras rodando como una pelota.
- En ese caso hablare con usted, han llegado a mis oídos de que su familia ha pasado por una tremenda desgracia y que su tía está hospitalizada en el mejor hospital de todo Japón, lo que conlleva un gasto bastante importante
- Así es, pero ese no es su problema, mientras que no le falte la mensualidad no debería de preocuparse
- En realidad – saco del bolsillo de su abrigo un sobre blanco bastante gordo – tengo mis dudas con ustedes dos, ahora sois vosotros los que os haríais cargo de mi mensualidad y seamos sinceros señorita Yazawa, no estoy seguro de donde habéis sacado tanto dinero en tan poco tiempo, es bastante sospechoso que unos críos tengan tantos pagos importantes como lo son vuestros estudios, el hospital, el tratamiento de su tía y los gastos de la casa – miro a Tsubasa golosamente de arriba abajo – imagino que tanto el señorito Yazawa como usted, estaréis usando otros métodos poco respetables para poder abarcar a todo, eres una chica hermosa y tu primo es un chico atractivo y misterioso, seguramente… - una mano en su cuello le interrumpió.
- ¡¿Qué estas tratando de decir maldito bastardo?! – salto Honoka bastante enojado y empotrando la espalda del señor contra la pared mientras le agarraba del cuello, estaba intentando no meterse, pero cuando escucho las palabras de aquel hombre no pudo evitar salir a la defensa de Tsubasa y Nico.
- Disculpa joven, ¿Usted quien es para meterse en una conversación que no le incumbe? Esto solo le inc… - la mano de Honoka en su cuello se hizo más notoria, la sangre en su cabeza empezó a dejar de circular en el momento en el que Honoka le apretó la garganta.
- Esta conversación me incumbe desde el primer momento en que les has faltado el respeto – le hablo el pelinaranja completamente fuera de sí.
El maleducado hombre miro a Tsubasa buscando la ayuda de esta, sin embargo, la castaña se cruzó de brazos y le miro con una sonrisa – siento si mis palabras os han ofendido, pero no creo haber dicho ninguna mentira – seguía el hombre en sus treces – hasta donde tengo sabido, la economía Yazawa no era muy buena y después de morir el señor de la casa – seguía mirando a Tsubasa mientras Honoka le tenía prisionero contra la pared – tuve que rebajaros la renta porque su tía no podía permitirse pagarlo, ¿Y ahora resulta que dos niños tienen más dinero en una situación peor? Lo siento señorita Yazawa, pero a mí esto no me huele bien
La sangre de Honoka le empezó a hervir - ¡¿Qué quieres decir con eso miserable?!
Tsubasa se mantuvo en silencio escuchando al hombre, por desgracia, era algo que ya se esperaba…
Miro a Honoka con prepotencia - el señorito Yazawa cuando me dio este dinero estaba golpeado
Tsubasa suspiro notoriamente y se llevó una mano a la frente mientras negaba con la cabeza, lo dicho, ya se lo esperaba…
- Y la señorita Yazawa – señalo a Tsubasa sin apartar la mirada del ofuscado pelinaranja – aparece por la noche y acompañada de un chico que nunca había visto por esta zona, está claro que este dinero no es legal y tampoco limpio – tiro el sobre con desprecio a los pies de Tsubasa – no quiero gente como vosotras en mi casa
- ¡¿Has visto este miserable barrio?! ¡Hay gente peor viviendo aquí! ¡LOS YAZAWA NO SON COMO ESTA GENTUZA, ELLOS SON HONRADOS MALDITO BASTARDO! – grito Honoka levantando su puño para golpearle, pero una mano le sujeto justo antes de impactar en la cara del señor - ¡Tsubasa-chan! – dijo sorprendido el pelinaranja al ver que fue la castaña quien le impidió que golpease a ese maleducado hombre, si fuera por él, le habría molido a palos hasta quedarse a gusto…
- Déjale, no merece la pena – le acaricio el puño – no estoy de acuerdo con todo lo que nos ha dicho, pero lo entiendo, inconscientemente es la imagen que estamos dando – miro cálidamente los furiosos orbes de Honoka – recuerda lo que hablamos de Nico esta mañana
Honoka repitió en su mente la conversación con Tsubasa, recordando en seguida cuando le comento que el dinero que traía Nico era ilegal – aun así… - murmuro – no se justifica esas palabras – contesto enojado y apretando el rechoncho cuello del hombre.
- Mis palabras han sido bastante educadas para lo que merecen esta familia de degenerados – insistió el terco hombre.
- Lo siento Tsubasa-chan - Honoka miro de reojo a la castaña – voy a golpearle – dijo el ojiazul haciendo el amago de soltarse del agarre de esta, cosa que no consiguió, sorprendentemente, Tsubasa era mucho más fuerte que el…
- No, no lo vas a hacer – soltó la mano de Honoka – ¡Porque lo voy a hacer yo! – grito enojada soltando el brazo de Honoka y asestándole con todas sus fuerzas un buen gancho derecho en el rostro del señor.
- ¡Wow! – hablo Honoka sorprendido y soltando el cuello del señor.
- ¡Escúchame bien bola con patas! – ahora fue el turno de la castaña, su límite ya había sido superado – mi familia habrá podido faltar algún pago o incluso debido a nuestra situación de familia numerosa hayas tenido que acceder a bajarnos la renta, pero nunca, ¡Nunca! Ninguno de mi familia te ha causado ninguna molestia – le jalo del cuello del abrigo – e incluso deberías de estar agradecido de que nos hemos tomado la molestia de cuidarte esa pocilga que llamas hogar – le hablo en un siniestro e intimidante tono de voz, muy rara vez perdía los papeles la castaña, pero este señor era demasiado…
- T-Tenéis 3 semanas para abandonar mi casa - el hombre estaba más asustado de Tsubasa que de Honoka.
- Ese es tiempo más que suficiente – le respondió Tsubasa con desprecio y soltando bruscamente al hombre que de milagro no cayó al suelo.
- S-Si en 3 semanas vuelvo a veros por esta zona – salió corriendo hacia las escaleras al ver como Honoka se le acercaba lentamente – o-os denunciare a la policía – dijo el hombre asustado mientras bajaba como una flecha las escaleras y desaparecía rápidamente de la visión de los dos jóvenes.
Tsubasa suspiro y se agacho para coger el sobre que el hombre había tirado – mucho tardaba en pasar en esto – murmuro la castaña mirando la gran cantidad de dinero que había en el interior del sobre.
Honoka se acercó a Tsubasa y la puso una mano en la espalda en forma de consuelo - ¿Estas bien?
- Si, hay palos peores que este – le contesto algo amarga sin despegar su vista del sobre.
- ¿Quieres que se lo diga yo ha Nico-kun?
- No, yo me encargo – guardo el sobre y saco las llaves de su hogar – además, tenemos que buscar juntos un piso fuera de este barrio, aquí nos conocen y este señor no va a tardar ni 10 minutos en propagar los bulos que tenga en su sucia mente – dijo una Tsubasa más preocupada en hablar con Nico que en lo que acababa de pasar.
- No… - hizo una pequeña pausa para coger algo de valor y poder decir lo que quería decirla – no busquéis, podéis quedaros una temporada en mi casa – hablo Honoka con la mano puesta en su corazón – mis padres están siempre muy ocupados y no tendrían problemas en que os quedaseis un tiempo, incluso podríais ayudar con el resta…
- Gracias Honoka-kun – interrumpió la castaña mientras abría la puerta del que iba a dejar de ser su hogar – pero no creo que tu familia, ni nadie, este de acuerdo en acoger a dos huérfanos con tantas deudas pendientes y tantos problemas en las espaldas – entro al interior del hogar seguida de Honoka – ahora mismo es mejor no involucrar a nadie más, al menos no hasta que solucione la vida del idiota de mi primo – hablo una tranquila castaña mientras encendía las luces de la casa.
- …entonces… - murmuro bajito Honoka mirando la fría espalda de la madura ojiverde – yo… - se acercó de dos zancadas a la espalda de Tsubasa y la sujeto del brazo - ¡Me iré con vosotros y os ayudare en todo! – dijo Honoka del tirón y tirando del brazo a Tsubasa pegándola a su cuerpo.
- ¡¿Q-Que estás diciendo Honoka-kun?! – de nuevo se puso nerviosa la castaña, eso sí que no se lo esperaba y mucho menos con tanta seguridad en la voz de Honoka, claramente el pelinaranja no lo estaba diciendo con la boca chica, ya era la segunda vez en menos de 2 horas que le hablaba sobre vivir juntos.
- Mis padres me dijeron hace tiempo que podía irme a vivir con mis amigos el tiempo que estuviese en el campus y creo que… - agacho el rostro algo sonrojado – cr-creo que… - levanto con decisión su rostro y miro fija y firmemente los orbes verdes de Tsubasa – ha llegado el momento de dar el paso, no quiero dejarte… - se quedó unos segundos mirando a el rostro confundido de Tsubasa – dejaros solos – rectificó rápidamente – no tenéis porque pasar por tanto dolor vosotros dos solos, déjame ser parte de tu… - se aclaró la garganta al notar como su corazón le empujaba a decir otras palabras - vuestra vida, déjame estar con vosotros Tsubasa-chan, al menos durante los años que estemos en la universidad, luego si queréis, podéis tirar por otro camino, pero… - levanto la mano de Tsubasa y la llevo a su pecho – mientras tanto, déjame estar ahí – le hablo casi en un tierno susurro.
- Piénsatelo mejor, vivir con nosotros no es tan fácil como decirlo, noso…
- No lo digo por decir Tsubasa-chan, lo digo de verdad, yo no soy como Anju-chan, Erena-chan, ni los demás, yo soy distinto – su voz empezó a volverse ronca y bajita – por favor, confía en mis palabras
- Va a ser duro Honoka-kun
- Me da igual
- Puede que incluso no aparezcamos por casa porque tendremos que trabajar yo y Nico
- Puedo esperaros mientras preparo la cena
- Pued… - miro fijamente los seguros orbes de Honoka y suspiro pesadamente – da igual lo que diga, ¿Verdad? – Honoka asintió sonriente – en ese caso… - desvió su rostro algo sonrojada – después de Miyakojima buscaremos un sitio, pu-puedes decirme tus preferencia para tenerlas en cuentas – se puso nerviosa la castaña, la firmeza y la profundidad con la que la miraba Honoka estaba poniéndola nerviosa y no era precisamente para mal, pudo ver en sus ojos como el chico estaba centrado en ella y en nadie más, unos ojos que no la miraban con pena, la miraban con ternura, con cariño e incluso podía ver el deseo en esos orbes azules, Honoka era la única persona junto a Maki con las que podía contar ciegamente, Erena y Anju eran sus amigas de la infancia y siempre estarían ahí para ella pero si tenían que mentira, Tsubasa estaba más que segura que sus amigas la mentirían si fuese por su bien, pero sin embargo Honoka y Maki eran distintos, en especial Honoka, el pelinaranja era único en su especie y por eso puso sus ojos en él desde el primer día en que lo conoció y cuanto más tiempo pasaba con Honoka, más se daba cuenta de que su intuición no le fallo en ningún momento.
- ¿Eso es un sí?
- Eso es un - Tsubasa se soltó del agarre de Honoka y se dirigió al pequeño pasillo que daba a las habitaciones – ya veremos – respondió sonriente, aunque Honoka no pudo ver esa radiante sonrisa que la chica le estaba brindando ya que le había dado la espalda.
``¡Yes!´´ Honoka hizo un gesto silencioso con la mano en forma de victoria, lo que le dijo a Tsubasa lo dijo sin pensar, pero se lo dijo con toda la sinceridad que llevaba en su corazón, un corazón que estaba empezando a comprender que esta chica, le estaba removiendo todos los cimientos que creía derruidos por cierta rubia, aunque este sentimiento era completamente distinto a los posesivos que sintió hacia Eli, estos sentimientos eran puros, sanos, potentes, protectores y por lo que estaba empezando a notar, estaban llenos de amor.
Miyakojima, 26 de diciembre, gimnasio principal de la mansión Nishikino, 2:00 de la madrugada del sábado.
Una rubia estaba dando más vueltas en la cama que una croqueta en el aceite caliente, era una helada noche de invierno donde entraba el frio hasta por el suelo, un frio que se colaba hasta en los huesos, pero cierta rubita ni sentía aquel frio y mucho menos tenía sueño, así que decidió levantarse de una cama que se quedaría vacía debido a que Nico la abandono primero a la 1:00 de la madrugada, Eli salió del cuarto sin ponerse ninguna bata y deambulo por toda la mansión con un fino pijama negro de seda, la ojiceleste no tenía claro que hacer, ni donde quedarse quieta para poder coger el sueño y así por fin poder descansar e ir al ataque con Umi, pero claro, precisamente este era el problema de su insomnio, un peliazul que precisamente se encontraba en una sala donde Eli acababa de entrar.
Eli se quedó bloqueada al ver a un despejado Umi sentado sobre un banquito que estaba situado cerca de un saco de boxeo y con la mirada perdida en el suelo, la rubia tardo casi un minuto entero en procesar que tenía a tiro a Umi y sin Anju revoloteando por su vera, la de ojos celestes se metió al interior del gimnasio y se acercó lentamente al peliazul – ¿No puedes dormir? – le pregunto en un tono bajo y parándose donde quedaba el saco de boxeo.
- No, estoy agotado, pero no tengo sueño – respondió agotado y tapándose el rostro con sus dos manos, estaba exhausto, Umi por una parte no se arrepentía de lo que había sucedido, pero por otra parte, no paraba de darle vueltas a las cosas, le gusto el juego de Anju y dejar de pensar en todo para solo actuar le pareció incluso divertido, pero a quien mentía, él no era así, ¿Cuánto tiempo podría actuar así? quizás días o incluso semanas, pero su esencia y forma de ser siempre acabaría volviendo a sus raíces y eso estaba pasando ahora mismo, no podía dormir al pensar que se divirtió con Anju a pesar de que esta le dejo bastante molido durante casi 5 horas, pero también no podía dejar de pensar de que quizás se dejó llevar demasiado.
``¿Agotado?´´ Eli frunció el ceño, sus alarmas se encendieron - ¿Por qué estas cansado? Ha sido un día bastante tranquilo – pregunto con desconfianza y apoyando medio lado de su cuerpo sobre el saco de boxeo.
Umi soltó un larguísimo y cansado suspiro – porque… - alzo su rostro y vio al fin con quien de verdad estaba hablando – estoy preocupado por todos y eso me está pasando factura – desvió su rostro hacia otro lado – simplemente es eso – murmuro, era raro que Umi mintiese, pero era una mentira piadosa, sabía que si la decía la verdadera razón, habría un asesinato en su habitación…
- ¿Por todos? - Eli sonrió con malicia - ¿También estas preocupado por mí?
Umi la miro de reojo – no, tú me preocupas de otra manera que es mucho peor – la contesto algo frio.
``¡Auch!´´ borro la sonrisa de su rostro – lo imaginaba… - respondió en un hilillo de voz.
Después de esa vaga respuesta de Eli, hubo un tremendo silencio que se acomodó entre los dos jóvenes hasta que al fin la misma de siempre, Eli, decidió cortar el hilo del silencio y de la tensión entre los dos.
``Creo que va a ser mejor intentar primero el camino de buena chica´´ - ¿Te acuerdas cuando nos conocimos? – pregunto Eli sin mirarle y golpeando suavemente el saco de boxeo.
- Nunca lo olvido… – y la respondió este bajito y con tristeza en su voz.
- Yo lo recuerdo en cada momento – hablo con anhelo en su voz - ¿Sabes porque lo recuerdo tanto Umi?
- No y no me importa – respondió rápidamente Umi, sabía que si la escuchaba estaba perdido.
- Porque desde el primer día cometí fallos contigo, unos fallos que no he visto hasta que no te he hecho daño… - dejo de golpear el saco y se acercó a Umi haciendo para sorpresa de este, una reverencia enfrente suya – lo siento, sé que no sirve de nada e incluso soy consciente de que nunca podre estar contigo porque ya tienes a otra chica mejor que yo cuidando de ti – se puso recta y le dio con todas sus fuerzas al saco de boxeo, le había dicho una cosa, pero sus sentimientos eran otros y ese saco tenía el rostro de Anju… - pero al menos… - agarro el saco y miro con ternura al peliazul – dame la oportunidad de ser tu amiga – se llevó una mano al pecho y levanto la otra en forma de juramento – te prometo que no intentare nada raro contigo, solo seré una amiga más – le dijo en un tono serio y a la vez cariñoso acompañado de una radiante sonrisa, ocultando a través de todo eso sus verdaderas intenciones.
Umi cometió el error de mirar a Eli, pero las palabras de esta le sonaba tan sinceras que no pudo evitar mirarla a la cara - … - una cara que con tan solo mirarla dos segundos, olvido completamente todo dejando su mente en blanco, en los ojos de Eli no podía ver engaño, mentiras o algún truco que tuviera bajo la manga, para sus orbes amarillos, Eli estaba ofreciéndole de corazón empezar de cero y renunciar por completo a él, o al menos esas eran las propias palabras de Eli, otra cosa era las verdaderas intenciones que escondía la rubia con todo esto, conocía perfectamente a Umi y sabia muy bien como engañarlo, bien era cierto que estaba ofreciéndole de corazón empezar de cero, pero en su mente no cabía amistad ninguna…
- ¿Qué te parece si… - apoyo un lado de su cabeza en el saco – empezamos donde empezó nuestra amistad? En una pista de tenis – extendió su mano derecha hacia Umi.
- … - ``todavía no soy capaz de perdonarla, pero mucho menos soy capaz de olvidarme de ella y dejarla fuera de mi vida…´´ miro desconfiado la mano que le extendió Eli, teniendo un leve deja-vu al ser parecida la escena con Anju hace unas horas ``Eli-chan es como el diablo, nunca puedes fiarte de ella, pero… es igual de tentadora que el propio diablo… con Anju-chan me costó pensarlo, sin embargo con Eli-chan, algo dentro de mí me empuja a aceptar su oferta sin pensármelo ni dos segundos…´´ - … - seguía dudando.
``Sigues dudando incluso con algo tan inofensivo como lo es tener una simple amistad conmigo, claramente voy por buen camino´´ Eli le miro pacientemente y sin borrar su sonrisa - si no te fías, puede venir Nozomi, Maki o cualquiera con la que te sientas más seguro, incluso Anju podría venir - ``así de paso la dejo claro quién es la alfa aquí´´ - Nico me ha dicho que hay un polideportivo bastante grande aquí en Miyakojima, podríamos ir en cuanto amanezca y pasar toda la mañana e incluso la tarde entera todos juntos y de paso tu y yo podríamos afianzar una simple e inofensiva amistad sin sentimientos de por medio – hablo Eli algo apenada, la rubia era una grandiosa actriz…
- ¿Ya no… sientes nada? – pregunto Umi en un susurro, esa pregunta le salió sola de sus labios, al escuchar la ultima frase de la rubia sintió como si su molido corazón le estuvieran rematando en el suelo…
- Claro que sí, ¿Pero de que me sirve quererte con toda mi alma si no vas a perdonarme y no me vas a dar la oportunidad de estar contigo? Prefiero tenerte como amigo a no tenerte, claramente tu estas pasando página y yo no, pero esto es lo mejor que puedo tener después del daño que te he causado – su pena se transformó en tristeza, aunque esta vez no era teatro, sino verdad.
Umi frunció levemente el ceño y apoyo sus manos en el banquito - ¿Qué te hace pensar que he pasado página? – sin darse cuenta, se sintió ofendido…
- Anju, compartís habitación, pasas casi todo el día con ella y a mí me evitas todo lo que puedes, uno más uno son dos Umi
- Eso es lo que parece, pero ¡Yo te sigo qu… - Umi se silenció solito al darse cuenta de las palabras que iba a decir – y-yo estoy dolido y ya sabes porque, pero eso no significa que te odie… - murmuro apretando el banco con sus manos y desviando levemente sonrojado su rostro, estuvo a punto de tirar todo por la borda, como bien dijo el hace unos segundos, Eli era como el diablo…
Eli dibujo una diablesca sonrisa en su interior mientras que por fuera se mantenía serena – aun así, ya nada puedo hacer, lo único que me queda es que me des la oportunidad de ser tu amiga – repitió sin apartar su mano esperando que Umi la aceptase.
- ¿Quién me dice que no me estas mintiendo otra vez? – pregunto un desconfiado peliazul sin mirarla.
``Tienes muy buen instinto´´ - absolutamente nadie, tendrás que fiarte de mi palabra – respondió Eli con firmeza y autoridad en su voz.
- ¿Fiarme de ti? La última vez que lo hice no salió bien – tenía razón Umi de su desconfianza, tenía demasiadas malas experiencias con esta rubia.
- Esta vez no es como el resto de ocasiones – suspiro con cansancio – pero entiendo tu pesar, disculpa si te he ofendido con mi petición Umi – retiro su mano – viendo tu dolor, será mejor que no vuelva a acercarme a ti – le dio la espalda – porque tu dolor es mi dolor, aunque por una vez me gustaría que actuases sin pensar y te dejases guiar por tus emociones, pero al fin y al cabo, este es el Umi del que me enamore y tanto sigo amando – le dijo eso con una tremenda sinceridad y amor que salían de sus labios y de lo más profundo de su alma, aunque a la misma vez, también era una estrategia.
``Eres tan cruel…´´ desvió su rostro y clavo sus orbes en la espalda de la rubia que se encaminaba lentamente hacia la puerta de la sala ``aunque no me guste, esa es la Ayase Eli de quien en verdad me enamore…´´ se levantó de su asiento - ¡Espera Eli-ch… Ayase
Eli se paró y sonrió maliciosamente, su plan parecía ir viento en popa.
- Te daré una sola oportunidad, pero solo como amigos – entrelazo sus manos y las miro mientras jugueteaba con ellas, prefería mirar sus manos antes que la espalda de Eli y más con el modelito de pijama que vestía la rubia – podemos empezar mañana en ese lugar que me has comentado, pero quiero que dos personas nos acompañen, Anju-chan por mi parte y otra persona por parte tuya – hablo Umi algo nervioso, sentía curiosidad de si en verdad Eli iba en serio respecto a la amistad con él y a su renuncia de conquista, aunque para eso necesitaba todavía a Anju, si esa chica estaba cerca suya, se sentía más seguro en el caso de que fuera un truco de Eli, lo que no se acordaba Umi era que esta era más lista que el hambre…
``Mejor imposible´´ la sonrisa de Eli se volvió gigantesca – de acuerdo, llevare a Nic… - ``espera, Nico no va a poder, ahora mismo está en ese lugar así que vendrá golpeado y su estado mental tampoco esta como para darle una raqueta… normalmente elegiría a Nozomi o a Honoka, sin embargo, Nozomi tiene asuntos mucho más importantes que ir al tenis conmigo y secundarme en mi plan de conquista y Honoka… prefiero no mantener el contacto con él, al menos todavía no´´ - consultare con la almohada a quien llevarme como acompañante, pero podemos salir de aquí después de desayunar
- Me parece bien – respondió Umi más contento, su estado de ánimo cambio solito sin darse ni cuenta, pero para su mala suerte, Eli si pudo ver ese cambio.
- Entonces nos vemos mañana, que descanses bien Umi – se despidió la rubia con ternura en su voz mientras salía de la sala de entrenamiento y dejaba a un peliazul solo con sus pensamientos.
- …ahora sí que no podre pegar ojo… - murmuro Umi sentándose derrotado sobre el mismo banco donde antes había estado, si ya tenía difícil el poder dormir, ahora lo tenía prácticamente imposible, Miyakojima estaba empezando a ser un mal sueño para el peliazul…
Anju podía ser buena chica y todo lo que intentase ser, pero si Eli se pronunciaba, no tenía nada que hacer y la buena prueba de ello era lo que acaba de suceder y lo que sucedería en los próximos días, por mucho que lo intentase Anju o el propio Umi, nunca podrían ganar a la rubia si esta pasaba al ataque…
Minutos después camino a los dormitorios…
Una animada Eli estuvo a punto de subir las escaleras rumbo a su dormitorio cuando una luz llamo su atención, la rubia dirigió sus orbes hacia el salón visualizando a una peligris con la mirada perdida en la ventana mientras que tenía encendido el televisor, el cual estaba sin volumen.
La rubia no se lo pensó ni dos segundos y se dirigió a hablar con una Kotori desconocida, nunca la había visto en ese estado melancólico y eso la extraño a la vez que también la preocupó - ¿Kotori? – pregunto Eli confundida sentándose a la izquierda de esta, pensaba que estaba sonámbula y prefirió no hablarla mucho, ya que a los sonámbulos no había que despertarlos.
- ¿No tienes sueño? – pregunto la peligris sin mirarla.
- No, ¿Ocurre algo Kotori?
``Ocurre mucho´´ - … - Kotori se limitó a mirar en silencio el patio exterior.
- Se que soy la menos confiable del grupo, pero siempre estoy dispuesta a escucharos y ayudaros con lo que sea
- No se me puede ayudar en esto Eli-chan
- Quizás no, pero si te puede ayudar que alguien te escuche, a veces es mejor soltar a alguien tus penas para poder respirar mejor – acomodo su espalda en el respaldo del sillón y miro los anuncios comerciales que pasaban en ese momento por la televisión, no quería que Kotori se sintiese incomoda por su compañía.
- …puede ser… - murmuro en un apagado tono de voz.
- ¿Sabes que hablas con la persona más cruel del grupo verdad? Eso significa que nadie mejor que yo para escucharte y no decir, ni juzgar sobre nada, ¿Qué va a ser peor que todo lo que he hecho yo? - ``en realidad Nico me gana en ese terreno, pero dado a que nadie a excepción de Nozomi lo sabe, seguiré siendo yo la malota y si eso ayuda a Kotori, me es más que suficiente´´
``En eso tiene toda la razón, quizás no hay mejor persona que Eli-chan para entender mi puñal´´ - enamorarse de una persona encantadora y que puede hacer feliz a tu mejor amigo, eso… - suspiro pesadamente – puede estar a la altura de lo que tú has hecho Eli-chan – respondió Kotori sin mirarla todavía.
``Esto me suena, ya veo por donde va…´´ Eli soltó un notorio y cansado suspiro – Kotori, lo que paso con Umi y Honok…
- No hablo de vosotros – se giró y se sentó de lado encarando a Eli – hablo de mí, me he enamorado de Anju-chan
Eli casi se atraganto solita con su propia saliva, eso sí que no se lo esperaba - ¡DE ANJ… - Kotori la tapo rápidamente la boca
- ¡No lo pregones tan alto Eli-chan! – la hablo enojada y con razones, le impacto tanto la noticia a Eli que su voz se elevo más que un megáfono.
Eli aparto con cuidado la mano de Kotori de su boca – perdón, es… es que no me lo esperaba, creía que era por el tema de nosotros
- Lo vuestro es algo que no nos concierne a pesar de que vosotros lo habéis llevado hasta el grupo, pero si es algo parecido, ahora Umi-kun parece que está recuperándose de ti gracias a Anju-chan
``Esa chica está empezando a molestarme, ¿Qué tanto tiene esa chica? Yo no veo que tenga nada especial y mucho menos que resalte en algo… aunque pensándolo más fríamente, Kotori enamorada de Anju… interesante…´´ Eli se quedó pensativa - …
- Di la espalda a Honoka-kun cuando sucedió lo vuestro y ahora yo me enamoro de esa persona que le está devolviendo el brillo a Umi-kun – se llevó las manos a la cabeza y se recostó sobre el respaldo del sillón – soy de lo peor
- ¿Lo sabe Anju? – pregunto Eli con la mente puesta en otro sitio, estaba prestando atención a Kotori, pero había algo que la estaba rondando por la mente…
- No
- ¿Y Umi?
- ¡No! – se destapo el rostro y miro a Eli con el ceño fruncido – nadie tiene porque saber nada, esto es algo que no me esperaba, pero pienso mantenerlo siempre oculto y espero que tu…
- Puedes estar tranquila, no diré nada – interrumpió rápidamente la rubia – aun así, ¿No crees que es mejor hablar con Umi? Las dos sabemos que no tiene sentimientos hacia Anju, no le va a doler lo mismo que le dolió con Honoka
- No le dolerá, pero es capaz de renunciar a Anju-chan con tal de que yo sea feliz – soltó un suspiro cargado de angustia – además, Anju-chan si está enamorada de Umi-kun, ella nunca se fijaría en mi – dijo apenada y volviendo a tapar su rostro con sus dos manos.
- …o quizás si… - murmuro Eli en un hilillo de voz poco audible.
- ¿Qué decías Eli-chan?
``Quizás si se fuerza un poco la máquina acabe funcionando´´ - no, nada, decía que… vas a sufrir mucho si haces eso – hablo Eli en un tono misterioso mientras apagaba el televisor y se centraba en Kotori.
- No me importa – dejo caer su cuerpo sobre el sillón enterrándose aún más en sus penas y en el cómodo asiento – es un riesgo que estoy dispuesta a asumir con tal de que Umi-kun y Anju-chan sean felices… – hizo una pequeña pausa después de soltar un par de suspiros apagados – yo ahí no pinto nada Eli-chan
- …o quizás si… - volvió a repetir en otro hilillo de voz la rubia, esto ya no era nada bueno viniendo de ella.
- ¿Has dicho algo? – pregunto confundida Kotori, le pareció haber escuchado a la rubia decir algo.
- No que… - se quedó pensativa – decía que… deberías pensar un poco más egoístamente en vez de tirarte de cabeza a un pozo sin fondo, si Umi sintiese algo por Anju, entendería lo que me estás diciendo, pero no es así, todavía estas a tiempo de contarle a Umi, no creo que deje a Anju, pero si podrá perdonarte a tiempo – puso una mano encima del pelo de Kotori y la acaricio suavemente en forma de consuelo mientras que su rostro dibujaba una extraña sonrisilla – tú no eres como Honoka, tú eres más lista Kotori – se recostó a su lado y acerco un poco su rostro al oído de la peligris – eres consciente de que Anju no te corresponde y estas decidida a no luchar por ella, si le cuentas eso a Umi, estoy segura de que lo va a entender y seguiréis teniendo la misma relación de siempre – le hablo en un endemoniado y suave tono de voz.
Kotori cerro fuertemente sus ojos y aparto de nuevo sus brazos de su rostro, dejándolos reposar sobre sus propios muslos – puede que tengas razón Eli-chan – hablo con algo de duda en su voz.
- Soy quien mejor conoce a Umi, al igual que él es quien mejor me conoce – se acercó más al oído de esta y bajo dos decibelios a su tono de voz, transformando su voz en un hilillo fino y solo audible a esa distancia – háblalo mañana con Umi y después de que todo vaya bien… - sonrió con algo de malicia – háblalo con Anju, dila lo que sientes y que renuncias a ella, es buena chica, no te lo tendrá en cuenta - ``más bien al revés, hará todo lo posible para que no sufras por culpa de ella, incluso podría pasar mucho menos tiempo con Umi´´ llevo su otra mano a la mejilla de Kotori y la acaricio – nadie merece sufrir por nadie Kotori – la susurro endemoniadamente mientras guiaba la cabeza de esta sobre sus hombros.
- No sé si tengo tanto valor Eli-chan – se recostó sobre el hombro de la rubia – quizás podría hablar con Umi-kun, pero no con Anju-chan, además – se fue relajando poco a poco al sentirse segura y con un peso menos de encima gracias a la ojiceleste – ni siquiera sé si seré capaz de encontrar un momento para hablar con alguno de ellos
- Claro que puedes hacerlo Kotori – cogió una manta doblada que estaba justo a su derecha sobre el respaldo del mismo sillón – no tienes que ponerte un techo, puedes hacer cualquier cosa que te propongas – la arropo con la manta - sobre el momento para hablar, no te preocupes por ello, tengo una idea, mañana iré con Umi y Anju a jugar al tenis y me falta una compañera, yo encantada podría entretener a Anju mientras que tu hablas con Umi – seguía hablando con el mismo tono de voz bajo, suave y pausado.
- Tu sales ganando en todo esto ¿Verdad Eli-chan? – no era tonta la peligris.
- Para nada, solo quiero ayudar a una amiga, de hecho, estoy renunciando a Umi, sé que le he causado tanto daño que ya no puedo arreglarlo – ahora añadió tristeza a su voz, volvió la actriz…
``Parece sincera, quizás la he juzgado demasiado rápido cuando ella solo está tratando de ayudarme´´ rodeo la cintura de Eli con sus brazos y se acomodó en ella como si fuese una almohada – lo siento Eli-chan, no quería ofenderte
- No te preocupes – la acariciaba el cabello como a los niños chicos cuando estaban a punto de dormirse – me he ganado la desconfianza vuestra a pulso, ahora estoy arreglando mis errores y en ello está también aguantar vuestros palos, aunque – levanto su rostro y miro su reflejo a través de la pantalla apagada del televisor – una manera de creerme seria acompañándome mañana, ahí verías con tus propios ojos mi cambio
- Esta bien, te acompañare mañana, pero no te aseguro que vaya a comentar esto a Umi-kun – respondió vagamente la peligris cayendo al fin rendida al sueño, Kotori al soltar por fin ese calvario que llevaba clavado desde que se dio cuenta de sus malogrados sentimientos por Anju, sintió como si se hubiera quitado una tonelada de peso que llevaba cargando a la espalda durante todo el santísimo día, aunque cometió el error de confiarle sus sentimientos a quien ahora mismo menos debería de confesárselo, Ayase Eli, una rubia que a partir de esta noche seria su cupido…
26 de diciembre, almacenes de lucha libre Sakamaki, 2:30 de la madrugada del sábado.
Después de casi 1 hora de conducción, Nico al fin llego a su habitual lugar de trabajo del cual estaba empezando a acostumbrarse, el pelinegro dejo su moto aparcada lo más cerca posible de la puerta trasera del local, una puerta donde solo se permitía el acceso a la gente que trabajaba para el todo poderoso mafioso.
Nico llevaba esperando más de 10 minutos en la puerta que daba acceso a un garaje, cuando entro al lugar se fue derecho a la oficina de Reiji, pero en vez de encontrarse con su jefe se encontró con el veterano y principal matón y guardaespaldas de Reiji, el cual le dijo por órdenes del magnate que esperase donde estaba ahora y que solo pasase cuando se lo pidiese el señor de ambos.
- ¿Cuánto más voy a estar esperando? – hablo un molesto e impaciente pelinegro.
- Ya he avisado al señor de su presencia, no tardara mucho más – contesto el veterano hombre mientras veía como se abría la puerta que daba acceso al garaje y de ahí salía Reiji.
- Buenas noches Nico-san, ¿Has descansado desde la última vez que nos vimos? – hablo Reiji demasiado animado.
- Algo he descansado – respondió este secamente.
- ¿Y tú costado? ¿Cómo va?
``¿Qué tanto se preocupa ahora?´´ - mejor, creo que si sigo descansando bien y cuidándolo, se me curara pronto
- … - Reiji se quedó pensativo durante varios segundos ``le necesito entero para el día 1 y ese costado podría ser su hándicap´´ - entonces, tienes vacaciones hasta el día 1
- ¿En serio? – pregunto Nico bastante desconfiado, primero le deja pasar la noche buena y ahora le deja pasar el año nuevo tranquilo, algo no le olía bien al ojicarmin y muy equivocado no estaba.
- Sip, hablo muy enserio, aunque hay algo que debería de comentarte sobre el día 1
``¡Lo sabía!´´ pensó Nico al escucharle.
- Ese día, tendrás el combate más importante que nunca antes se ha dado en este lugar, lucharas contra el mejor luchador de la compañía que me hace rivalidad, la de ese vejestorio, además, es un momento único donde bajara al fin la guardia y podre matarle
- Ya, quieres que descanse lo máximo que pueda y que gane el combate, lo imaginaba – hablo Nico en un tono cargado de sarcasmo, según Nico, a Reiji le veía de venir…
- No, quiero que descanses para que dures más tiempo en el combate y me entretengas a Takachi
Nico frunció el ceño – eso no suena bien
- Claro que no, ya te he dicho que voy a aprovechar este evento para matar a Takachi
- Ese señor me da igual, yo me refería a que suena mal para mí – respondió Nico con preocupación en su tono de voz.
- Si haces las cosas como deben de ser, no habrá ningún problema – se acercó a Nico y le cogió del brazo mientras le indicaba que le siguiese hacia la puerta donde había salido hace un momento – tengo fe en ti y estoy seguro de que podrías ganar, con dificultades, pero ganarías
- ¿A qué clase de cosas te refieres? – volvió la desconfianza a la voz de Nico.
- Simples detallitos que te informare el mismo día del combate, que por cierto, será a las 18:30 de la tarde y en cuanto acabe el combate recibirás una cantidad enorme de dinero, mucho más grande de lo que hasta ahora hayas recibido, por cierto Nico-san, ese día es el más importante para mí, así que te quiero aquí más puntual que un reloj
``Imagino que se refiere a la información de mi contrincante, siempre me da información de mi rival antes de entrar en combate, igualmente, solo me importa esa gran cantidad de dinero, si en verdad es más grande que todas las pagas que me ha ido dando hasta ahora… Tsubasa y yo podríamos mudarnos junto a mama cuando mejore a una casa igual de grande que la de Maki´´ - te aseguro de que no te fallare – hablo Nico en un tono seguro, ya estaba pensando en aquel combate del cual no conocía ni la condición de victoria, a Nico solo le importaba el dinero que percibiría y con el que ya estaba haciendo grandes planes sin acordarse de que Tsubasa no aceptaría ese dinero negro…
``Claro que no me vas a fallar Nico-san, porque yo mismo me voy a asegurar de corromper ese alma que tienes´´ dibujo en su rostro una falsa y alegre sonrisa – eso espero, ahora si me permites – puso la mano en el pomo de la puerta – me gustaría darte el regalo que te prometí cuando te visite en comisaria, aunque antes tengo una duda, ¿Para quién era el contacto que me pediste? No te tenía como un casanova – pregunto Reiji algo curioso, desde que Nico le pidió el contacto y los medios para un aborto, se quedó con las ganas de saber en qué más estaba metido el ojicarmin, ya que el mismo le había dicho que no le veía como pichabrava…
- Es para un amigo, él es algo inmaduro así que decidí echarle un pequeño cable
- Ya decía yo, al menos he salido de dudas, me lo llevaba preguntando desde que me lo pediste
- No quería dar detalles que no te importan
- Lógico, nunca debes confiar en mi
- Nunca lo hago – le respondió Nico desafiantemente.
- Buen chico, ahora – giro el pomo de la puerta – vamos a recoger tu premio – dijo abriendo la puerta de par en par y haciéndose a un lado para que el pelinegro pudiera ver aquel camionero que tanto deseaba su muerte atado a una silla y rodeado de una mesa donde había todo tipo de utensilios de tortura, empezando por un tenedor afilado como un cuchillo y terminando por una mini motosierra enchufada a la corriente y preparada para desmembrar todo lo que pasase por la sierra.
Nico se quedó en la entrada de la puerta paralizado y con la mirada fija en aquel miserable - ¿Q-Que es esto Reiji? – pregunto en una fina y temblorosa voz, a pesar del odio que le tenía, era una imagen bastante fuerte para sus ojos, bien era cierto que el mismo le dejo ciego de una brutal paliza que le metió, pero esto, esto era otro nivel, el hombre estaba amordazado de pies y manos, encharcado en su propia sangre con toda su ropa rota y rodeado de utensilios de tortura que claramente han usado antes de que el pelinegro entrase al garaje.
- Ese es tu regalo - Reiji puso una mano en el hombro derecho de Nico – te dije que podía hacer realidad tu deseo y tú mismo me pediste que lo hiciera - le dio una leve y cariñosa palmada en el hombro – solo estoy cumpliendo tu deseo de querer acabar con la vida de este miserable – sonrió victoriosamente – ahí tienes tu regalo Nico-san – le dio un leve empujoncito para que entrase al interior del garaje – disfrútalo como mejor gustes, te he dejado preparado todo tipo de armas para que te quedes completamente a gusto, puede gritar todo lo que quiera y le puedes hacer todo lo que tú quieras, nadie va a ayudarle y nadie le va a escuchar, tienes completa libertad – se acercó a la espalda de un dudoso pelinegro – para vengar como de verdad se merece la muerte de tus hermanos y la salud de tu madre – le susurro siniestramente en su oído.
Nico apretó los puños y sin pensarlo más, se acercó a aquel hombre bajo la atenta mirada de Reiji y sus hombres – ¿Puedes… reconocer mi voz? – pregunto Nico con frialdad, pero titubeando, le estaba dominando la ira y la sed de venganza, pero aun así en lo más profundo de esa oscuridad, seguía estando el Nico de siempre, un Nico que a pesar de su fuerte carácter, no le haría daño ni a una mosca.
- E…eres el hijo… de esa mujer… - hablo a trompicones el maltratado camionero.
- El mismo que te ha dejado ciego y al que has dejado huérfano y sin hermanos – se acercó a la mesa y cogió un pequeño machete – yo… no soy así… - agacho el rostro mientras miraba el machete que tenía en sus manos – pero… - el hombre le interrumpió.
- Es…escucha chico… - escupió sangre por la boca – eres… eres muy joven… no eches tu vida por la borda por un miserable como yo… - tosió varias veces seguidas escupiendo por cada tos un poco de sangre que salía de sus encharcados pulmones – se… que lo que hice no tiene perdón… - tosió más – lo siento chico…
``¡¿Qu-Que está diciendo ahora este desgraciado?! ¡Acaso se cree que le voy a perdonar! ¡SOLO SE MERECE LA MUERTE!´´ Nico apretó con bastante fuerza el mango del machete – ¡Tus palabras no me sirven de nada! – le contesto fríamente y alzando el machete cortando a su paso un buen trozo de piel de la pierna derecha del hombre – me asegurare… - agarro con una mano del cuello al camionero y puso su rostro cerquita al de este – de que sufras cada día lo que he sufrido y sigo sufriendo desde que me arrebataste a mis hermanos y a mi madre – le susurro Nico en un tono desgarrador de voz donde podía notarse perfectamente el sufrimiento y la pelea interna que tenía en sus adentros…
- …a estas alturas… lo mínimo que me… - tosió notoriamente escupiendo sangre sin parar – merezco es la muerte… pero un niño como tu… no desperdicies tu vida… el odio y la venganza no es buena… yo antes… - sus palabras salían a trompicones – era como tu… me deje llevar por esos sentimientos y mira donde estoy ahora… - tosió - …despierta muchacho… despierta antes de…
- ¡Nico-san! ¡No le escuches y céntrate en lo que le hizo a tu familia! ¡Este hombre solo quiere evitar una muerte lenta y dolorosa a costa de palabras inútiles! ¡RECUERDA QUIEN ES EL VERDADERO Y UNICO CULPABLE AQUÍ! ¡TU SOLO ESTAS VIVIENDO LA VIDA QUE ESTE SEÑOR TE HA OBLIGADO A VIVIR! – hablo Reiji interrumpiendo a aquel hombre, estaba empezando a cabrearse, se dio cuenta de que las palabras del señor eran sinceras y estaban calando en el pelinegro, no podía seguir puliendo al ojicarmin si esas palabras llegaban a buen puerto…
Nico miro confundido por unos segundos a Reiji – tienes… tienes razón Reiji – miro de nuevo al culpable de sus problemas – este miserable está aprovechándose de mi duda – dijo Nico con desprecio y haciéndole otro buen corte en el otro muslo.
El camionero soltó un grito desgarrador por el semejante dolor causado por el pelinegro, pero aun así no fue suficiente para Nico, el pelinegro deseaba tanto que sufriese que ni el mismo sabia dónde estaba el techo de su deseo, le cortaba con el machete por todas las partes del cuerpo y por más que gritase y por más que este hombre le suplicase, para Nico seguía sin ser suficiente, sentía un malestar que malinterpreto como insatisfacción, pero lo que en verdad no sabía Nico, era que ese sentimiento era otro y no era precisamente el de su sed de venganza…
Nico se quedó paralizado, mirando primero la encharcada hoja del machete y a los pocos segundos desviaba su mirada viendo todos los cortes que le había hecho al camionero, piernas, brazos, estomago e incluso cortes en la espalda, si no fuera por los litros de agua con hielo que le lanzaban los matones de Reiji al señor, habría perdido ya la consciencia debido a toda la sangre que soltaba por todas las partes de su cuerpo, un hombre que se mantenía vivo gracias a una vía que tenía en el brazo izquierdo y que unos médicos pagados por Reiji le pusieron para que así entrase siempre en bucle, perdía sangre, pero no se vaciaba gracias a las transfusiones que pasaban por esa vía, lo cual era una tortura eterna…
``Parece que te has quedado en blanco, voy a echarte un capote´´ Reiji se acercó a la mesa y cogió un enorme y afilado alicate, claramente era una herramienta que habían editado exclusivamente para torturar – entiendo lo que sientes, ¿Quieres causarle aún más dolor que unos simples cortes? Eso es fácil Nico-san, no hay mayor sufrimiento que una amputación en tiempo real – le quito de las manos el machete y le puso en su lugar el alicate – cachito por cachito, empieza por un dedo, luego el que le sigue y así lentamente por cada uno de los veinte dedos que tenemos en total en el cuerpo – se alejó de Nico dejándole espacio tanto para pensar, como para actuar.
Un Nico perdido y con la mente en blanco metió sin pensar el dedo pequeño de la mano derecha del hombre en el interior de las pinzas del alicate y cuando justo fue a cerrarlo con todas sus fuerzas, las palabras y la voz de Nozomi retumbaron en su mente ``deberías de parar antes de que sea demasiado tarde´´ Nico meneo rápidamente su cabeza para sacar las palabras y la voz de la pelimorada de su mente y así poder continuar con su ansiada venganza ``estas en un sitio donde la línea de la oscuridad es muy delgada y se puede romper en cualquier momento´´ cerro fuertemente los ojos y sujeto con las dos manos el alicate intentando cerrarlos con todas sus fuerzas y así amputar de cuajo el dedo del hombre ``se listo Nicochi, no te dejes llevar por la oscuridad´´ sus manos empezaron a temblar ``tu perdida nos partiría a todos el corazón´´ dejo caer al suelo la herramienta e hinco sus rodillas en el mismo suelo mientras se tapaba sus ojos con sus dos manos empapadas en su propia sudor ``no estás solo…´´ y con esa última frase de Nozomi, el pelinegro visualizo uno a uno a todos sus amigos, acabando con la imagen de Nozomi, Maki y Tsubasa en las palmas de sus manos – no… - negó con la cabeza y en estado de shock – no puedo… - miro con miedo sus manos que no paraban de temblar – no puedo… - y repitió con una temblorosa y entrecortada voz, su alma le estaba pasando la factura de sus recientes actos.
Reiji apretó los puños y su mirada se encendió en puro fuego de la rabia que sentía ahora mismo, estaba seguro de que la sed de venganza de Nico era más grande que sus remordimientos, pero se dio cuenta de que todavía quedaba mucho camino por recorrer con el pelinegro y se le estaba agotando el tiempo, Nico no estaba preparado para el evento del 1 de enero y eso era lo que más coraje le estaba dando, confiaba en Nico y este no le devolvió la confianza echándose para atrás en su decisión de torturar a un hombre que le había amargado la vida, Reiji se acercó bastante enojado, fuera de control y con un machete en la mano hacia el pelinegro que estaba de rodillas en el suelo y en un estado completamente fuera de su persona – creía que eras más listo Nico-s… - cuando puso una mano en el hombro de Nico y este le miro con miedo y duda en sus orbes rubís, algo en el interior de Reiji se removió al recordarle una situación familiar…
FLASBACK…
Un jovencísimo Reiji estaba en el campo junto a su pequeño hermano Satoshi, un Satoshi que no paraba de llorar mientras abrazaba a una cría de zorro que tenía entre sus brazos.
- No puedo onii-chan – sollozo el chico mirando con miedo a su hermano mayor.
- Claro que puedes Satoshi, es solo un simple chucho, si de verdad quieres ayudarme en el negocio de papa tendrás que hacer cosas peores como torturar, apalizar hasta la muerte a personas y sobre todo, matar a todo aquel que sea una amenaza para el negocio, ya sea inocente o no – hablo un impaciente Reiji que estaba apoyado en un árbol con los brazos cruzados y jugueteando con una navaja.
- ¡De verdad quiero ayudarte onii-chan! ¡Estamos juntos en esto!
- Entonces demuéstralo, descuartiza a ese chucho con esta navaja – le dijo Reiji tirando su navaja al suelo.
- ¡Esta vez lo hare onii-chan! - Satoshi cogió la navaja que tiro su hermano al suelo para que se la clavase al pobre zorrillo – y-yo voy a… a… – agarro con fuerza la navaja y la acerco al cuello del animalito – a… - le miro a los ojos – n-no puedo… - y tiro la navaja mientras a la vez soltaba al cachorrillo – no puedo onii-chan… - empezó a llorar a lagrima viva – no puedo matarlo
Reiji se acercó a su hermano con la intención de regañarle - …
Satoshi miro a Reiji con miedo y duda en sus orbes y agarro de la camisa a su hermano – no tengo el valor y la determinación que tú tienes onii-chan – sollozo – perdóname, quiero ayudarte, pero no puedo – dijo el chico enterrando su rostro en el pecho de su hermano mayor y deshaciéndose en lágrimas.
Reiji suspiro – que se le va a hacer – abrazo a su hermano protectoramente – ya buscaremos otros métodos en los que puedas ayudarme en el negocio, como por ejemplo luchar sin necesidad de matar, eso ultimo de momento podría hacerlo yo – le hablo tiernamente a su pequeño hermano mientras veía como el zorrillo desaparecía de su visión completamente sano y sin ningún tipo de rasguño.
FIN DEL FLASBACK.
Por primera vez, no vio a Nico en el rostro que miraba, sino a su hermano Satoshi, Reiji no quería admitirlo hasta ahora, pero Nico era la viva imagen de su preciado y difunto hermano, el poderoso hombre le dio la espalda al pelinegro – vuelve… - agacho el rostro ensombreciendo sus ojos por la caída de su flequillo sobre ellos – vuelve a casa y descansa… - le hablo en un tono demasiado bajo e irreconocible para todos sus matones, nunca habían visto a su líder usar un tono tan bajo y tan suave como el que estaba usando con el pelinegro, y mucho menos después de hacer caso omiso a sus indicaciones…
Nico por un momento volvió en sí y miro tanto al hombre que había estado torturando, como a su jefe que parecía pasarle algo, no sabía si le iba a castigar físicamente o le iba a regañar, pero claramente algo le pasaba y no estaba seguro de que era.
- Vete ya Nico-san… - le repitió Reiji en un tono de voz rota, su garganta le carraspeaba al recordar la misma situación que tuvo con su hermano cuando empezó a entrenarle, sinceramente, ahora mismo no quería hacer daño a Nico, más bien al revés, quería alejarle de él antes de que le hiciera daño mientras aun conservaba la imagen de Satoshi en el rostro del ojicarmin.
Nico se levantó del suelo y salió corriendo del lugar, llegando en pocos segundos a su moto donde se sentó y se quedó durante mínimo 20 minutos sentado y despejando su mente para poder conducir y llegar a salvo y de una pieza a Miyakojima, Nico odiaba aquel hombre con todas sus fuerzas, pero no era un asesino y las palabras de Nozomi se lo recordaron, cuando al fin entro en razón se dio cuenta de lo que en verdad estaba haciendo y donde estaba metido, pero aun así no dejaba de querer tener el dinero fácil que este le ofrecía, las palabras de Nozomi junto a sus propios sentimientos le despejaron varias dudas y una de ellas era el no tener techo y hacer cualquier cosa, ahora si tenía claro el pelinegro que no iba a matar, pero si iba a seguir trabajando con Reiji sin la necesidad de mancharse sus manos con muertes por muy merecido que lo tuviese la persona que estuviese enfrente suya, podría ser un matón que daba palizas, pero no un asesino, Nico no quería caer en la oscuridad que Nozomi le advirtió, sin embargo si iba a seguir caminando por la línea, al menos mientras su situación económica estuviera completamente solucionada…
El pelinegro sabía que tenía que hablar con Reiji sobre su decisión de no mancharse las manos pero si de seguir luchando, aunque no era el momento, Nico vio algo que hasta la fecha de hoy no había visto en Reiji desde que lo conocía y eso era misericordia, le perdono que no siguiese torturando aquel hombre a pesar de tomarse la molestia de atraparlo y dejárselo en bandejita para que pudiera vengarse en persona y sin intermediaros de ese miserable señor, e incluso también le dejo marcharse sin hacerle daño o amenazarle antes de irse, no sabía Nico porque y tampoco iba a darse la vuelta para preguntarle, pero si sabía, que Reiji era humano y se lo acababa de demostrar, cambiando también su punto de vista, si ese cruel y frio hombre era capaz de sentir, había todavía esperanzas en su futuro.
Nico fue a arrancar su moto cuando el sonido procedente de su móvil le interrumpió, el pelinegro saco el teléfono de su bolsillo y gruño notoriamente al ver quien era la persona que se ponía en contacto con él, peor suerte no podía tener el ojicarmin…
- Que quieres Nanaka – hablo secamente el pelinegro.
- Necesito que vengas urgentemente a mi oficina, tengo que informarte de algo importarte sobre el estado de tu madre y no puede ser por teléfono, necesito que sea en persona porque es serio – hablo esta igual de seca.
Nico apretó con fuerza su teléfono y se maldijo por su mala suerte mientras a la misma vez rezaba porque su madre no hubiera empeorado – ahora mismo estoy algo apartado del hospital, pero estaré ahí aproximadamente en media hora
- Esta bien, te espero en mi oficina – respondió la doctora con un tono misterioso y una sonrisa malévola en su rostro.
Nico colgó el teléfono y salió como una flecha del lugar, dejando momentáneamente de lado lo sucedido con Reiji para centrarse en lo que vendría con Nanaka…
Minutos antes en el garaje…
- ¿Estas bien mi señor? – pregunto uno de los tantos matones que se encontraban en ese garaje y observaban atónitos a su jefe.
- …dejadme solo… - murmuro Reiji con la mirada ensombrecida y puesta en el suelo.
Otro de los matones de Reiji tuvo el valor de acercarse a su señor – disculpe mi atrevimiento mi señor, pero creo que este chico no está preparado, no deberías de haberle dejado marchar, quizás deberíamos matar… - su cabeza se desprendió de su cuerpo, Reiji de un solo movimiento decapito al hombre que se atrevió a llevarle la contraria con el mismo machete con el que Nico corto la piel del camionero.
- He dicho… - miro de reojo al resto de sus empleados – que me dejéis solo – hablo en un oscuro e intimidante tono de voz.
Ninguno más se atrevió a llevarle la contraria y dejaron solo al poderoso mafioso, el cual se quedó mirando con una extraña mirada durante minutos e incluso horas, al hombre que acababa de descuartizar…
26 de diciembre, Hospital Nishikino, oficina de Nanaka, 3:40 de la madrugada del sábado.
La doctora Morishima cuando colgó a Nico ordeno que le trajeran unos refrescos a su oficina, los cuales no abrió hasta que no pasaron media hora desde que hablo con Nico.
Nanaka cogió dos vasos y puso uno en su lado de la mesa donde estaría ella sentada y el otro donde supuestamente estaría el pelinegro sentado, vertió la Fanta naranja en un vaso y la Coca-Cola en el otro – y ahora… - murmuro sacando un pequeño botecito de pastillas del cual saco 8 e introdujo en cada vaso 4, asegurándose así de que si o si, Nico lo ingeriría – si no puedo tenerlo a las buenas, lo hare a las malas – guardo el bote de pastillas en su bata al escuchar 3 golpes en la puerta – adelante – respondió esta tan tranquila mientras miraba paciente como Nico entraba a su despacho.
- ¿Qué sucede con mi madre?
- Siéntate y hablemos – le ordeno la doctora.
Nico se sentó a regañadientes donde le indico Nanaka y la miro con el ceño fruncido y con desconfianza – que sucede con mi madre – repitió el pelinegro pero esta vez sin preguntar.
- Te lo diré después de que te pongas cómodo – le señalo los dos vasos con refrescos - ¿Cuál prefieres?
- La Fanta – respondió secamente el ojicarmin mientras agarraba el vaso lleno de Fanta naranja.
- Que aproveche – hablo Nanaka alzando su vaso e indicando al pelinegro que hiciese lo mismo.
``Siempre que vengo tiene algo preparado para mí´´ alzo el vaso mirándola con desconfianza ``está claro que planea algo´´ pensó sin quitarla el ojo de encima y dando un gran trago al refresco, bebiéndose más de medio vaso de una sola tajada.
Nanaka al ver semejante trago sonrió malvadamente y bajo su brazo dejando la bebida suya que también estaba contaminada con aquel fármaco que le añadió, claramente ella no bebió, solo hizo que iba a beber para darle confianza a Nico, un pelinegro que peco de inocente y cayo de lleno en la red de la negligente doctora, la cual empezó Nico a ver borrosamente como esta se levantaba de su asiento y se acercaba a él…
…
Buueeno pueees, después de un capitulo como este solo puedo decir una cosa, en el siguiente vuelve Maki xD y ahora salgo corriendo más rápido que en lo que vaya a tardar Nanaka en violar a Nico xD, gracias por seguir conmigo en cada capitulo ^_^, nos vemos próximamente, Saludos polluelos ^_^.
