Muy buenas xiquillas y xiquillos míos ^_^, pueees otro capitulillo más, os lo dejo aquí y me voy corriendo como alma me lleva el diablo xD, espero que os guste ^_^.
Love Live no me pertenece.
…
26 de diciembre, parking subterráneo del Hospital Nishikino, 7:30 de la mañana del sábado.
Tsubasa llevaba parada más de media hora enfrente del vehículo de Morishima Nanaka, la castaña tenía todavía muy presente lo sucedido con Nico y las prepotentes palabras de aquella malvada doctora, si hubiera sido por Tsubasa la habría acribillado a palos hasta que perdiese la conciencia, sin embargo todavía conservaba su sano juicio y no estaba dispuesta a ensuciar sus manos, ni tampoco a deshonrar el apellido que tan orgullosa llevaba por bandera por culpa de una despreciable persona que valía tan poquito, aunque si estaba dispuesta a dejarla claro que si continuaba con su acoso a Nico y continuaba siendo la doctora de su tía iría sin dudarlo hacia ella y la crearía pesadillas crónicas, Tsubasa no iba a volver a esa oficina a rematar a la doctora, pero si iba a dejarle un mensajito extra destrozando su coche, un coche que no tardo en localizar debido a que en una esquina de la luna trasera estaba en dorado el nombre de la doctora, Tsubasa levanto el bate manchado de sangre y se acercó lentamente al retrovisor del copiloto – no me hace falta dinero, ni contactos para que me temas… - murmuro Tsubasa enojada y cogiendo impulso con el bate cuando…
- ¡Tsubasa-chan! – grito Erena bajándose del vehículo que conducía Nozomi y había parado en mitad de la carretera del parking.
- … – miro confundida hacia el lugar donde procedía esa voz - ¿Erena? – mantuvo el bate suspendido en el aire.
Erena se acercó rápidamente hacia su amiga - ¡Tsubasa-chan! ¡No vuelvas a preocuparme así! – dijo la pelivioleta preocupada y abrazando a la castaña.
Nozomi y Honoka se bajaron del vehículo y se acercaron a las dos chicas, manteniendo la distancia con ellas.
- ¿Qué haces… - miro a un lado y visualizo tanto a Honoka como a Nozomi - ¿Qué hacéis aquí? – frunció el ceño dejando su mirada clavada en Honoka - ¡¿Por qué no estas con Nico?! ¡Te dije que no…
- Nicochi esta con Maki-chan – hablo rápidamente Nozomi defendiendo al pobre pelinaranja, entendía el frustramiento de Tsubasa, pero no podía pagarlo con todo el mundo – entiendo tu malestar Tsubasa-chan, pero necesitas relajarte y…
- Esa mujer – agarro con una mano del brazo a Erena y la aparto bruscamente de su cuerpo – le drogo y quería violarle – apretó el bate y se giró hacia el vehículo de Nanaka – y no solo eso… - mordió su labio inferior con rabia – está envenenando a mi tía… - miro a Nozomi con los ojos llenos de rabia y dolor – dime Nozomi-chan, ¿Acaso no tengo el derecho de estar así? – la hablo con la voz rota y aguantando las lágrimas que querían hacer su presencia.
- … - Nozomi sintió como su corazón se desgarraba al ver a esa chica que siempre lucia tan fuerte y segura destrozada por culpa de aquella mujer.
- No – hablo Honoka acercándose a Tsubasa – no tienes derecho de estar así – le quito el bate – deberías de estar más furiosa – dijo el pelinaranja arrancando de un solo golpe el retrovisor del copiloto.
- No solo eso… - Erena se acercó a Honoka y le arrebato el bate de las manos – también más enojada – rompió el otro retrovisor – ¡Y más vengativa! – dijo Erena furiosa y rompiendo la ventanilla del piloto.
- Cada uno defiende lo suyo como mejor sabe hacerlo - Nozomi se acercó a Erena y la pidió el bate, la cual se lo cedió gustosamente – y ya que esa mujer no es trigo limpio… - su mirada cambio a una más siniestra - ¿Por qué deberías de serlo tú? – pregunto la pelimorada sonriendo cálidamente a Tsubasa y golpeando a los focos delanteros.
Tsubasa sonrió ante el apoyo de sus amigos – tengo que defender este apellido – respondió una risueña castaña cogiendo de nuevo el bate que Nozomi la estaba devolviendo – porque si el apellido Yazawa depende de Nico… – su voz cambio de repente - ¡Nos hundimos! – y reventó la luna delantera de un solo golpe, Tsubasa tenía una fuerza sobrehumana…
Tanto Nozomi, como los otros dos jóvenes dejaron que Tsubasa se desahogase con aquel vehículo, preferían que destrozase algo material antes que algo orgánico, lo que no sabían estos tres era que Tsubasa ya había destrozado a la doctora…
Cuando Tsubasa termino de reventar todos los cristales del vehículo, proseguido a querer pinchar las 4 ruedas, pero el grito del guarda de seguridad alerto a Honoka rápidamente, el cual agarro rápidamente a Tsubasa del brazo y la metió rápido en el vehículo de Nozomi, saliendo a toda velocidad del parking del hospital.
Nozomi se encamino rápidamente por la carretera principal para poder enderezarse hacia la casa de Nico y Tsubasa, pero para su sorpresa la castaña la pidió que parase en el arcén, la pelimorada obedeció a su petición y se bajaron los jóvenes del vehículo.
- ¿Qué ocurre Tsubasa-chan? – pregunto Honoka confundido y agarrando suevamente el hombro derecho de Tsubasa.
- Quiero ir a un sitio antes de volver a casa con Nico – se soltó del suave agarre de Honoka y se acercó a Nozomi - ¿Puedo conducir Nozomi-chan? – la pregunto amablemente.
- Claro – la entrego las llaves de su vehículo – entiendo que necesitas despejar la mente antes de enfrentar a Nicochi
- No, se cómo tratar con el idiota de mi primo – abrió la puerta del coche – pero quiero ir a su lugar de trabajo y hacer que le despidan – dijo Tsubasa en un tono demasiado despreocupado y metiéndose al interior del vehículo, dejando a los 3 jóvenes descuadrados en el sitio.
- ¡Espera Tsubasa-chan! – se metió Honoka en la parte del copiloto – cuando dices trabajo de Nico-kun… ¿A qué te refieres? Quiero decir – se abrocho el cinturón al ver como Tsubasa arrancaba sin dudar el motor cuando entraron Erena y Nozomi al interior – todavía no sab…
- Me lo dijo la doctora después de darle una paliza – metió las marchas – solo hay que ejercer un poco de presión para que las cucarachas acaben saliendo – dijo Tsubasa en un oscuro tono de voz y pisando con bastante mala leche el acelerador…
- ¡¿QUE HAS HECHO QUÉ?! – dijeron a la vez los tres jóvenes sorprendidos.
- La di una paliza con ese bate, la drogue con la misma medicina que ella uso con Nico y de paso saque la información que quería, aunque no me verifico del todo el que envenenase a mi tía, pero su silencio y sus desafiantes miradas me lo confirmaron – hablo Tsubasa en un serio tono de voz.
- Are Tsubasa-chan, con todo eso entiendo que estés tan molesta, pero ¿Podrías bajar un poco la velocidad? Aprecio bastante mi vida – dijo Nozomi agarrando fuertemente el cinturón de seguridad, era difícil asustar a Nozomi, pero Tsubasa lo consiguió en menos de 1 minuto…
- ¡¿Qué has hecho Tsubasa-chan?! – recrimino Erena enojada con su amiga - ¡Esa tipa no es trigo limpio! ¡Es peligrosa y…
- Yo también lo soy, si quiere hacer algo a mi familia – miro por el retrovisor a Erena – primero tendrá que vérselas conmigo, me da igual quien sea, con quien se junte o lo que pueda llegar a hacer, no la tengo miedo
- …yo te temo a ti… - murmuro Honoka achicándose en el asiento y aferrándose en el agarre de la puerta, sentía que en cualquier momento se estrellarían con algo…
Erena se quitó el cinturón de seguridad y se apoyó en el asiento donde estaba la castaña – mira, sé que se merece esa paliza y muchas más, pero no puedes hacer de justiciera con alguien que no sabe lo que son las leyes, esta tía no juega en la liga de las leyes y la da igual matar, drogar a un chaval o lo que tenga que hacer con tal de salirse con la suya, no puedes luchar contra alguien así, porque la única manera de pararla es, o con la justicia presentando sus debidas pruebas, o rebajándote al nivel de ella y cuando digo rebajarte… digo hacer lo mismo que ella – acaricio el hombro de Tsubasa en forma de consuelo – tú no eres así Tsubasa-chan, sé que es frustrante, pero no puedes rebajarte a su nivel
Tsubasa dio un fuerte frenazo que si no llega a ser porque Nozomi anduvo rápida y sujeto a Erena con todas sus fuerzas, esta habría salido volando del vehículo a través de la luna delantera, Tsubasa bajo furiosa del vehículo seguida por su amiga.
- ¿Nos metemos Nozomi-chan? Estas dos se van a matar – hablo Honoka preocupado mientras se quitaba el cinturón.
- De momento no, ellas se conocen mejor de lo que nosotros las conocemos – se quitó el cinturón – observemos en silencio y si se complica la cosa, entonces intercedemos – le dijo en un tono calmado y bajándose del vehículo seguida por Honoka.
- ¡¿Sabes lo que no se puede hacer Erena-chan?! ¡Dejar que se salga con la suya! ¡Dejar que manipule a mi primo a su antojo y mate lentamente a mi tía! ¡Dejar que…
- ¡La justicia haga su trabajo y tu tía siga viva sin arriesgarla a la ira de esta señora! ¡Lo que has hecho ha empeorado la situación Tsubasa-chan! ¡Segur…
- ¡Gracias a lo que he hecho he descubierto el verdadero trabajo de mi primo! ¡¿Y adivina que Erena-chan?! ¡Es un maldito matón que trabaja para un maldito mafioso!
- ¡¿Por qué lo sabía esa doctora?! – pregunto Honoka sorprendido mientras Nozomi le pegaba un pescozón por hablar en un momento crítico, pero sobre todo por decir lo que no debía de decir…
Tsubasa frunció el ceño y miro enojada a Honoka - ¿Qué estás diciendo Honoka-kun? ¿Acaso tú lo sab…
- Honoka-kun no sabía nada, se ha enterado hoy por… - Erena miro de reojo a Nozomi – mí, si tienes que pagar con alguien tu ira – se puso por delante de Tsubasa tapando así la figura de Nozomi y Honoka con su cuerpo – págalo conmigo, yo lo sé desde hace semanas e incluso he llegado a acompañar a Nico-kun a ese lugar y le he… - Tsubasa la abofeteo con todas sus fuerzas girándola la cara por completo y retumbando el sonido de la cachetada por toda la carretera.
- De entre todas las personas que podian traicionarme – los ojos de Tsubasa se empañaron - ¡¿Por qué tenías que ser tú?! Quien siempre ha estado junto Anju-chan conmigo en las buenas y en las malas – las primeras lagrimas empezaron a salir de sus preciosos ojos esmeraldas – quien ha aguantado todas mis locuras, me ha ayudado cuando más lo necesitaba y he llegado a confiar mi propia vida y futuro en ti, en una amiga que era como una hermana… - su voz empezó a quebrarse – hicimos una promesa con 10 años, unidas como hermanas y ligadas como trillizas, nunca nos ocultaríamos nada… - hizo una pequeña pausa al sentir el dolor de sus propias palabras - nunca nos mentiríamos… nunca nos haríamos daño… - apretó sus puños - ¡PORQUE TENIAS QUE SER TU LA QUE ME OCULTASE ALGO TAN IMPORTANTE ERENA! – la grito con rabia.
Nozomi miro preocupada a la pelivioleta que lucía fuerte a pesar de que sus orbes decían otra cosa – Erenachi… - murmuro Nozomi aguantando sus ganas de acercarse a ella, no iba a mentir la pelimorada, ese bofetón le dolió hasta a ella…
``Entiendo a Tsubasa-chan, pero…´´ Honoka miro apenado a Erena ``después de ver la reacción de Tsubasa-chan con la doctora del infierno, entiendo que Erena-chan no quisiera decirla nada…´´
Erena se llevó una mano a la mejilla golpeada y mirando a la calzada respondió a la castaña - ¿Quieres saber porque no te lo dije? – la preguntó en un tono bajito.
- ¡Claro que quiero saberlo! – respondió dolida y tajantemente.
- Bien… - asintió con su rostro mientras apretaba la mejilla colorada – porque ibas a actuar así… - miro a Tsubasa – ibas a ir como una loca a por un tío que esta armado y podría matarte solo por interrumpir su hora de la siesta, te ibas a ofuscar como ahora mismo y no verías el peligro ante tus ojos, por eso no quise decirte nada, sé que ahora crees que actúe mal, pero en verdad no es así
- ¿Esa es la escusa? – rio cínicamente – te voy a decir yo la verdad del porque no querías decírmelo Erena-chan, preferías mantener el secreto a mi primo para llevarle a la cama y satisfacer tus deseos antes que ayudar a tu supuesta amiga y hermana – la respondió cegada por el dolor de lo que creía que era una traición de su mejor amiga.
Honoka se acercó a la castaña y se interpuso entre Erena y ella - Tsubasa-chan creo que te estas pas…
- ¿De verdad crees eso? – Erena frunció el ceño y aparto con cuidado a Honoka de su camino, quedando nuevamente enfrente de Tsubasa - ¿De verdad crees que elegí antes a un capricho que a mi hermana de pacto? ¡Nunca haría eso! Y si no te conte lo de Nico-kun y acepte lo que pasaba con él fue porque era mejor tenerle vigilado hasta que pudiera encontrar una solución a ese problema, tú todavía seguías sufriendo en silencio por lo que sucedió con tu tía y si te contaba esto de Nico-kun te iba a destrozar y habrías pensado menos que ahora, ¡Te estaba protegiendo Tsubasa-chan!
- … - Tsubasa rio cínicamente mientras negaba con la cabeza.
- ¡Te estaba protegiendo de ti misma! ¡Estaba protegiendo a Nico-kun de una brutal paliza de su jefe después de que le plantases cara! ¡Todo este maldito tiempo he estado haciendo lo que deberías de estar haciendo tu ahora mismo en vez de actuar tan locamente! ¡POR DIOS TSUBASA-CHAN SOIS FAMILIA! ¡Os deberíais de proteger mutuamente y no esperar a que os protejan gente de afuera! – la recrimino una dolida pelivioleta llorando de puro dolor y rabia, las acusaciones de su amiga eran demasiado dolorosas como para dejarlo pasar.
- ¿Protegiéndonos cómo? ¿Acostándome con… - ahora fue el turno de Tsubasa de recibir un fuerte bofetón en su mejilla izquierda, un bofetón que al principio cuando giro su rostro quiso devolvérsela a su amiga, pero al ver esos ojos tan llenos de tristeza, dolor y llanto, no fue capaz de articular ni una palabra, dándose cuenta del verdadero daño que la estaba causando y de quien en verdad se había saltado aquellos juramentos que hicieron de pequeñas, claramente no fue Erena la que se saltó el pacto, sino ella, Tsubasa era la que dejo que hablara su dolor y no su cordura…
- Si así es como piensas de mí, lo mejor será que me aleje de ti y dividamos nuestros caminos – la dio la espalda y se puso a andar por el arcén y en sentido contrario al camino por donde había estado circulando Tsubasa.
Nozomi negó levemente con la cabeza – no hay duda de que sois familia, Nicochi y tu tenéis demasiado parecido – se acercó a Tsubasa – los dos debéis de aprender a poneros en el lugar de la otra persona, no es fácil para nosotros descubrir cosas como estas y tomar una decisión, al fin y al cabo, no son nuestras vidas las que están en juego, si no la vuestra, sois vosotros los que hacéis las cosas mal – achico enojada el ceño – pero tanto Nicochi como tú, necesitáis echar la culpa a las únicas personas que somos capaces de hacer las cosas que deberías de estar haciendo vosotros, ya que no sois capaces de arreglar vuestras propias vidas y vuestros problemas, pero es más fácil culpar a la persona que de verdad ha estado aguantando vuestros llantos ¿Verdad Tsubasa-chan? – la hablo la pelimorada dolida y enojada, ella misma sabia en sus propias carnes de lo que estaba hablando, había que recordar como Nico les echaba la culpa por no contestarle al teléfono y encima luego tenía la decencia de pedir cosas como el ocultar en que estaba metido o lo que le sucedía con una doctora, Nozomi se puso en la piel de Erena y sintió el mismo dolor que ella.
- … - Tsubasa agacho el rostro ocultando sus aguados ojos con su flequillo, se había dado cuenta desde el bofetón de Erena de cuanta verdad tenían las dos pelimoradas, pero el orgullo Yazawa era demasiado grande.
Nozomi miro a Honoka – quédate con ella, no dejes que conduzca hasta… - miro a Tsubasa y alzo un poco más su tono de voz – que vuelva a aparecer esa chica madura, lista y risueña que es en verdad y no la niñata ofuscada e hiriente que está siendo ahora mismo – aviso la pelimorada antes de irse a por la pelivioleta que caminaba tranquilamente por el arcén y les sacaba bastantes metros de distancia.
Honoka asintió en silencio y se acercó a la castaña que cayó de rodillas al duro asfalto tapándose la mejilla colorada - … - Honoka no la hablo y directamente la abrazo atrayendo su rostro a su pecho.
Unos pocos minutos más tarde…
Erena caminaba con pasos tranquilos por el seguro arcén mientras a la vez iba secándose con rabia los ojos, sabía que tarde o temprano tendría que encarar a su amiga por guardar aquel secreto, e incluso era consciente de que seguramente la tiraría los perros a la cabeza, pero lo que no esperaba era que fuese tan hiriente y que ni siquiera hiciera el amago de escucharla, pero tampoco podía culparla por actuar así, Erena prefirió dejarla que se tranquilizase y pensase las cosas antes que discutir inútilmente con alguien que no razonaba cuando estaba enojada.
- No debí haberla golpeado… - murmuro Erena mirando la mano con la que había golpeado la mejilla de su amiga – ¿Pero que más podía hacer? – llevo esa misma mano a la mejilla que le ardía - …no había otra manera, sus palabras eran…
- ¡Erenachi espera! – grito Nozomi desde lejos.
- …lo que me faltaba… - gruño notoriamente y paro su caminar – no necesito ningún consuelo, así que puedes volver con…
- Are, no me subestimes tanto Erenachi – dio varias zancadas hasta llegar al fin a la par de Erena, poniéndose a la derecha de esta he intentado visualizar un rostro que Erena la negaba – solo quiero evitar que me peguen un tiro – dijo en tono burlón.
- Créeme que si tuviera una pistola el tiro te lo pegaba yo misma – respondió esta dándola la espalda y continuando con sus andares.
- Que malvada eres Erenachi, y yo que quería hacerte compañía durante tooodo el largo trayecto hacia la casa de Nicochi
- No me hace falta compañía, además - Erena suspiro pesadamente y bajo el rostro mientras no paraba su andadura - ¿No deberías de estar junto a la prima del chico que te gusta? Eso te daría bastantes puntos con ella
- Nop - Nozomi se llevó las manos a la espalda y consiguió alcanzar de nuevo en pocos pasos a la pelivioleta – ahora mismo – miro de reojo a Erena – estoy donde quiero estar – la dijo en un tono bajo y cariñoso.
Erena desvió su rostro – haz lo que quieras… - murmuro sonrojada levemente, a pesar de su orgullo, Erena no quería admitir en voz alta de que la compañía de Nozomi la hacía bastante bien en esto momentos.
Nozomi sonrió sin dejar de mirarla mientras que proseguían con su larga caminata.
Mientras en el mismo momento…
Tsubasa solo necesito 5 minutos en los brazos de Honoka para poder tranquilizarse y pensar en todo lo que había sucedido en menos de 24 horas, la castaña apoyo sus manos en el pecho de Honoka y suavemente se apartó de él – deberíamos… - se aclaró la garganta, su voz salía ronca – deberíamos de seguir – hablo en un bajito y ronco tono de voz.
- Tsubasa-chan – la llamo un Honoka demasiado serio para los oídos de Tsubasa – tu querías a una persona sincera, ¿No? – Tsubasa asintió en silencio – entonces, ¿Puedo darte mi opinión sobre todo esto?
- Claro, eres libre de decir lo que quieras decir – le contesto la castaña sentándose en el asfalto y mirando seria hacia la dirección donde se había marchado su amiga, no iba a admitirlo en voz alta después de saber que había cometido un gran error, pero la verdad era que estaba preocupada por ella.
- Has sido muy injusta con Erena-chan
- Eso… lo se… - murmuro la castaña apenada.
- Lo sabes y aun así quieres ir a ese lugar en vez de dar la vuelta y recoger a tu amiga – suspiro pesadamente el pelinaranja – estas siendo muy cruel Tsubasa-chan, no te haces ni la menor idea de lo mal que lo habrá tenido que pasar Erena-chan callando lo que Nico-kun hacia mientras a la vez se aseguraba de que tu estabas bien
- Me hubiera cuidado mejor si me lo hubiese contado en su momento, quizás habría más opciones de sacar a Nico de ahí
- O quizás no, tu misma me dijiste ayer en la playa de que Nico-kun estaba decidido en seguir en lo que sea que estaba metido, a quien hay que regañar es a Nico-kun, él es el que está haciendo las cosas mal, pero tanto Erena-chan como el resto de nosotros, ¿Qué podemos hacer en esta situación? Si te lo contamos, Nico-kun nos odiaría más de lo que ya hace y si no te lo contamos, tenemos un problema contigo – frunció el ceño enojado - ¿Qué queréis que hagamos? Nosotros no podemos hacer más Tsubasa-chan – recrimino el pelinaranja a la silenciosa castaña.
- Tienes… - suspiro notoriamente – tienes razón Honoka-kun, esta situación es injusta para todos vosotros – agacho el rostro mirando el asfalto – lo siento
- A quien tienes que decirle eso es a Erena-chan, no a mi
- Lo hare… - levanto su rostro y miro hacia el vehículo de Nozomi, el cual estaba en mitad de la calzada y de puro milagro seguía entero a pesar de los coches que iban esquivándolo – después de hablar con Sakamaki Reiji – dijo Tsubasa encabezonada con presentarse en ese lugar.
- No - Honoka se levantó del suelo y se acercó a la seria castaña que seguía sentada – no vamos a ir a ese lugar – cogió a Tsubasa de la cintura y la puso encima de su hombro – vamos a ir a por Erena-chan y Nozomi-chan
- ¡¿Qué haces Honoka-kun?! – pataleo la castaña en el pecho de Honoka mientras a la vez daba leves golpecitos con sus puños cerrados en la espalda de este - ¡Bájame! ¡Ahora!
- Después nos vamos a ir a tu casa a por Nico-kun y Maki-chan – estaba pasando de las quejas de Tsubasa - y luego volveremos a Miyakojima a encontrar una solución a todo esto junto al resto del grupo – hablo Honoka caminando hacia el coche con la castaña en sus hombros como si fuera un abrigo, le daba igual las pataletas de Tsubasa, Honoka lo tenía decidido, no iban a ir a suicidarse ante un mafioso que seguramente no dudaría a la hora de sacar un arma contra ellos, Honoka recordaba el nombre de Reiji al igual que su aspecto cuando le vio en el calabozo, sabía desde el primer momento de que ese hombre no era trigo limpio y su nueva información en el día de hoy se lo confirmo, razón de más para proteger a Tsubasa y sacarla a la fuerza sus malas ideas.
- ¡Honoka-kun! ¡Te he dicho que me bajes! – gritaba Tsubasa enojada y sin parar de removerse sobre el hombro del fuerte pelinaranja.
- Grita todo lo que quieras Tsubasa-chan – llego al fin al coche – porque no pienso hacerte caso – abrió la puerta de los asientos traseros y tiro a Tsubasa al interior cerrando rápidamente la puerta para impedir que esta saliera – menuda fiera – murmuro mientras se metía al vehículo por la zona del piloto.
- Con que esas tenemos… - murmuro pícaramente la castaña – está bien, entonces estamos empate – gruño notoriamente al ver como Honoka le echaba el seguro a las puertas – no puedes conducir sin las llaves y yo no voy a darme la vuelta hasta que no hable con ese tipo, así q… - se quedó sin habla cuando vio como un pícaro y sonriente Honoka la enseñaba burlonamente las llaves del vehículo y seguidamente las introducía en el contacto del volante - ¡¿Cómo… - medio pregunto sorprendida mientras se llevaba la mano al bolsillo trasero de su ceñido pantalón vaquero, certificando así que Honoka en algún momento la había metido mano para poder robarla las llaves del vehículo…
- Estabas moviéndote tanto que ni te has dado cuenta cuando he metido la mano – respondió Honoka traviesamente.
- ¡¿Me has metido mano sin mi permiso?! – se sonrojo sin darse ni cuenta – esta te la guardo Kousaka Honoka – le hablo en un tono serio y sentándose de brazos cruzados en el asiento, aunque en su rostro había una radiante sonrisa de la cual se notaba que había olvidado por completo su objetivo marcando otro nuevo, devolverle la jugada a Honoka.
Honoka miro por el retrovisor a la sonrojada castaña – esperare ansioso la revancha Tsubasa-chan – la hablo con picardía y pisando fuertemente el acelerador, tenía que dar la vuelta rápidamente para localizar lo más pronto posible a las dos pelimoradas.
26 de diciembre, residencia Yazawa, 9:05 de la mañana del sábado.
Un adolorido y débil pelinegro iba abriendo lentamente sus ojos mientras notaba como la cabeza estaba a punto de estallarle, Nico podía recordar todo lo que sucedió con Nanaka hasta que llego Jeffrey, donde ya empezó a alucinar sin ton ni son – va a ser imposible recuperar mi orgullo – murmuro Nico apenado mientras se reincorporaba en la cama con gestos de dolor en el rostro.
- Tranquilo Nico-kun, tu orgullo está intacto, sigues siendo el mismo idiota de siempre – hablo una tranquila pelirroja removiendo su mechón mientras miraba seria la pantalla de su móvil.
Nico se quedó congelado al escuchar esa famosa voz en una esquina del dormitorio - ¡¿Mak… - giro lentamente el rostro hacia la mesita de estudio donde estaba sentada la temible pelirroja – Maki?! ¡¿Q-Que haces aquí?!
- Honoka-kun me llamo – respondió Maki con indiferencia.
- ¿Honoka? ¿Qué hacía aquí Honoka?
- No lo sé, estaban con Tsubasa-chan cuando Jeffrey te…
- ¡¿Qué estaban haciendo esos dos aquí solos?! – dijo Nico alterado y reincorporándose de golpe en la cama, un gesto que pago caro al sentir como su cabeza le pasaba la factura de la droga de anoche.
- Estarían jugando a las muñecas – hablo con sarcasmo - ¡¿Qué más da lo que estaban haciendo?! ¡Aquí el problema eres tú Nico-kun! – estallo la pelirroja que dejo con mala leche el móvil sobre el escritorio.
- Y-Yo… - ``estoy en un gran apuro, solo espero que Tsubasa no sepa nada…´´ - anoche…
- No te molestes en buscar una excusa, sabemos lo que sucedió con Morishima Nanaka y sobre todo – se levantó de su cómodo asiento y se dirigió hacia la cama – también sabemos sobre ese trabajo con Sakamaki Reiji – se sentó a la altura de la cintura de Nico en la cama – lo soltaste todo tu solito – le dijo Maki en un tono suave y mirándole con el ceño bien fruncido.
``¡Genial!´´ se maldijo mentalmente mientras apartaba sus orbes de Maki y miraba a cualquier otra parte – entonces, Tsubasa…
- Lo sabe ella y también Honoka-kun, aparte de Erena-chan y Nozomi-chan – dijo Maki en un tono cansado.
- También lo sabe Eli… - murmuro Nico, ya que estaba todo descubierto, no podía negar a la otra culpable…
- …para variar… - murmuro una enojada pelirroja pensando en el cuello de la rubia.
- Y… - soltó una bocanada de aire seguido de un larguísimo suspiro - ¿Estais… eno…
- ¡Claro que estamos enojadas! – termino Maki la frase - ¡¿En que estabas pensando para meterte en ese berenjenal?!
- En mi familia – miro a Maki con los ojos brillantes debido a la decisión que tenía sobre este asunto – pensé en mi familia Maki, se estaba agotando el dinero que dejo mi padre y yo no encontraba un trabajo decente, así que una noche salí sin ninguna esperanza de vida y me metí por todos los lugares peligrosos deseando que alguien me apuñalase y me matasen de una vez – dejo sus manos reposando sobre sus piernas mientras hacia un gurruño las sabanas que estaba sujetando – pero en vez de una paliza, me encontré con esta oportunidad y… - aparto su mirada de los atentos orbes violetas de Maki y los dirigió al gurruñete de sabana que tenía entre sus manos – no quise desaprovecharla, se desde el primer día que esto no está bien y también se lo que es Reiji, pero en ese momento era lo único que tenía y lo único que me dio esperanzas, Reiji me ofreció una gran cantidad de dinero rápido a cambio de pelear dos noches a la semana y a mí me pareció bien, podia desquitar mi ira con alguien que no conocía a cambio de un dinero que salvaría la vida de mi madre, mantendría esta casa y sobre todo, podría pagar los estudios de Tsubasa, quiero que ella tenga un futuro sano, a mí me da igual mi futuro, pero ella no… quiero que Tsubasa tenga una vida sana sin preocupaciones… - murmuro con los ojos empañados y apretando cada vez más fuerte las sabanas.
``Por muchas razones que tengas, no lo apruebo…´´ suspiro pesadamente – Nico-kun, ese hombre… es un mafioso, en cualquier momento podría pedirte que matases a alguien, ¿Qué pasara el día que te pida eso? ¿Lo harás? – pregunto la pelirroja con duda en su voz, en el fondo no quería escuchar la respuesta a su pregunta, pero necesitaba hacerla.
- Yo… - volvió a recordar lo sucedido anoche, aunque esta vez su recuerdo fue a minutos antes de entrar al garaje – no lo haría, ni aunque me jugase la vida – la miro con decisión en sus robes carmín – te aseguro de que no lo haría Maki – la repitió en un firme tono de voz, desde anoche Nico se dio cuenta de que podría continuar con los combates hasta que tuviera el dinero suficiente para vivir una vida entera sin preocupaciones, pero solo lucharía siempre y cuando no tuviera que matar a nadie, ya que cuando tuvo la oportunidad de matar al único ser que más odiaba en toda su vida, no pudo hacerlo, ya no solo por las palabras de Nozomi, sino también por él y por el honor de su familia, podia ser un luchador ilegal, pero no un asesino, no quería ser el primer Yazawa que apareciera en las noticias como asesino en serie y manchar así el apellido que tan orgullosamente había llevado sus padres y ahora su prima llevaba con la cabeza bien alta.
- Me gustaría alegrarme por esas palabras Nico-kun, pero eso significaría que estoy de acuerdo en que sigas con esto
- Mak…
- Si tú le niegas algo a ese hombre, estoy segura de que no acabaras bien Nico-kun – agarro las manos de Nico con sus dos manos – y no estoy dispuesta a perderte, por eso… – le hablaba con la misma seguridad que el pelinegro había hablado antes – me da igual si estás de acuerdo o no, pero vas a dejar ese sitio
Nico se soltó con cuidado del agarre de Maki – lo siento Maki, pero de momento no voy a dejarlo, gano un pastizal solo por combatir y ahora mismo necesito todo el dinero que sea posible, si pudiera pagar todo con un trabajo a medio tiempo créeme que lo dejaría y me buscaría un trabajo normal, pero por desgracia la vida es cara y estoy dispuesto a pasar por caja con tal de que Tsubasa tenga un futuro y cuando se despierte mama tenga un hogar mejor que este donde poder olvidarse de todo y relajarse de por vida – se llevó una mano a su maltratado costado – solo tengo que ganar un par de combates más y podre dejarlo
``Tendré que buscar otra manera…´´ suspiro Maki pesada y cansadamente - ¿Cuándo tienes que volver?
- De momento el 1 de enero - ``aunque después de lo de anoche, seguramente tenga noticias de Reiji a lo largo de la tarde…´´
- Bien – se quedó pensativa durante unos segundos – hay tiempo de sobra para hacerte cambiar de opinión – dijo una convencida pelirroja.
Nico sonrió ante la determinación de Maki – ya te lo he dicho antes, no voy a cambiar de padecer Maki, da igual lo qu…
- No pienso seguir discutiendo sobre este tema Nico-kun, cuando volvamos a Miyakojima y hablemos con todos los demás veremos a ver qué pasa – respondió una segura Maki removiendo su mechoncito con tranquilidad.
- ¿Los demás? Espera un momento, ¡No pienso hablar de esto con los demás!
- Claro que si lo harás Nico-kun - Maki miro al pelinegro con una siniestra e intimidante mirada – de hecho, vamos a hacer un trato, si de aquí al 1 de Enero no te hemos convencido de dejar ese lugar, eres libre de hacer lo que quieras, pero si es lo contrario, me darás tu móvil y yo misma le enviare el mensaje que tú no te atreves a enviarle a ese hombre – alargo una mano para sellar el trato con Nico - ¿Qué me dices Nico-kun? – pregunto una confiada pelirroja, tenía fe en su poder de convicción y en el del resto del grupo, aunque tenía más fe depositada en Umi y en Kotori, los dos más sensatos del grupo junto a Nozomi.
``No es mal trato, yo lo tengo bien claro y no me harán cambiar de opinión, así que solo tendría que aguantar un poquito de charlas morales de todo el grupo durante días y después podría seguir con lo mío sin tener que dar ninguna explicación´´ miro la mano de Maki – está bien, acepto, pero… quiero un beso… - murmuro en un hilillo de voz mientras hacía algún que otro pucherito…
``A pesar de todo lo que pasaste anoche, ¿Y tienes fuerzas para esto? Mouu Nico-kun, no tienes remedio´´ - ¿Has dicho algo Nico-kun? – pregunto una picara ojilavanda, le había escuchado perfectamente, pero quería ver avergonzado al pelinegro.
- M-Me… - se sonrojo hasta las orejas y agacho su rostro avergonzado – m-me debes dos besos desde noche buena, así que… - se puso a tartamudear – m-me parece justo que sellemos el trato con esos dos besos… - murmuro entre adorables pucheros.
- No es momento para eso, pero yo no rompo mis promesas – agarro de las manos a Nico y tiro levemente de ellas para acercar así al mayor a su cuerpo – no te malacostumbres – le murmuro llevando sus manos a las mejillas de este.
- Solo estoy reclamando mi recompensa – respondió Nico en un hilillo de voz mientras sus manos se posaban en las piernas de Maki.
Maki sonrió mientras cerraba sus ojos - …idiota… - le susurro tiernamente antes de sellar sus labios con los de Nico.
Un Nico que sintió como este beso calmaba todas sus preocupaciones y traumas causados en una sola noche, un beso cargado de ternura y amor por parte de una pelirroja que acariciaba el rostro del mayor según iban intensificando el beso, puede que ese beso fuese especial y distinto a los demás, pero algo en el fondo del corazón de Nico le estaba gritando que no era el beso lo que calmaba su llanto interno, sino Maki.
Maki lentamente se separó de los labios del ojicarmin – Nico-kun – le llamo en un leve y suave tonito de voz apoyando a la vez su frente con la de Nico.
El pelinegro mientras acariciaba las piernas de Maki dirigió sus manos a la cintura de esta para sentirla más cerquita de su cuerpo - …dime… - contesto en el mismo tono de voz que la ojilavanda.
- ¿Recuerdas algo de lo sucedido con Nanaka? – le pregunto preocupada.
- Recuerdo todo lo que sucedió con ella – cerro los ojos y soltó un largo y cansado suspiro – esa maldita mujer me engaño y yo caí como un estúpido
- ¿Llego a…
- No, gracias a tu madre no llego a más
Maki cerró los ojos y suspiro aliviada – no vuelvas a acudir a su llamada Nico-kun – le hablo preocupada mientras le daba un besito en la frente y le seguía acariciando el rostro.
Nico rodeo toda la cintura de Maki con sus brazos – tengo miedo de lo que pueda suceder con mi madre si la ignoro, hasta ahora ha estado tratando bien a mi madre porque la he prestado atención, pero después de esto… no estoy tan seguro de lo que pueda pasar…
``Y yo no estoy tan segura de que no haya tocado antes a tu madre, esos tratamientos que ha ido utilizando Nanaka sobre la señora Yazawa, no son nada fiables…´´ - juntos buscaremos una solución – aparto su frente de la de Nico y le miro a los ojos con sus cálidos y serios orbes lavandas – ahora de momento evita encontrarte con ella y si amenaza con tu madre, entonces le enviaremos al chucho
- ¿Al chucho? – pregunto Nico confundido y con una mirada confusa, eso ultimo le descuadro…
- A mi madre – respondió Maki como si nada.
- ¡Oh! Ese chucho – y contesto este riéndose, no andaba mal equivocada la pelirroja, su madre era como un pit bull rabioso…
- Ese mismo – murmuro una risueña Maki acercando sus labios a los de Nico, pero cuando justo estaba a puntito de besarle por segunda vez, escucharon los dos como se abría la puerta de la casa – te sigo debiendo un beso – le susurro mientras le soltaba y se dirigía a la esquinita donde estuvo todo el tiempo que Nico estaba dormido, si fuera por ella hubiese marcado su mercancía, pero sabía que eso pondría incomoda a Nozomi y no quería hacerla pasar un mal rato a la mayor.
Pasaron 3 minutos hasta que al fin se abrió la puerta de la habitación de Nico, entrando 4 jóvenes con la cara larga y en un incómodo silencio, cuando Honoka consiguió alcanzar a Nozomi y a Erena estas subieron al vehículo donde esperaba una orgullosa y silenciosa castaña en el asiento trasero y con la mirada puesta en la ventanilla contraria a donde se sentó Erena, Tsubasa quería disculparse con su amiga, pero su orgullo seguía haciendo mella en ella y al final sus palabras murieron en su mente, mientras que Erena aún seguía dolida por las ofensivas palabras de su amiga, el camino hasta la casa de Nico se transformó en un infierno para los 4 jóvenes que se sumergieron en un incómodo y tenso silencio…
Nozomi se acercó a Maki y se apoyó tranquilamente en la pared mientras miraba seria a un pelinegro con la cabeza baja y su mirada puesta en las sabanas – ¿Qué tal estas Nicochi? – pregunto preocupada.
- Mejor – alzo su rostro y dirigió su mirada a la pelimorada, a la cual deseaba quedarse a solas con ella para agradecerla sus palabras y así evitar transformarse en un asesino – solo me duele la cabeza, pero por suerte no ha habido ninguna lamentación – contesto Nico con media sonrisa y en una cálida voz, la presencia de Nozomi también le tranquilizaba.
- No de momento – hablo una seria Erena mientras entraba al dormitorio seguida por Honoka.
- Erenachi tiene razón, hoy te has librado, ¿Pero mañana? Si no paramos a esa doctora en algún momento se saldrá con la suya
- O peor aún – Honoka se apoyó en el armario – después de la paliza que le ha dado Tsubasa-chan podría llevarlo al terreno personal y haceros más daño – dijo Honoka en un tono bajo y preocupado.
- ¿Paliza? ¿De que estas hablando? ¡¿Qué ha hecho Tsubasa?! – pregunto Nico alterado y levantándose bruscamente de la cama aun mareándose por el brusco movimiento.
Nozomi, Maki y Erena suspiraron a la vez ante la metedura de pata de Honoka…
- Are, deberíamos de poner un bozal a Honoka-kun – murmuro Nozomi matando con la mirada al pelinaranja, ya era la segunda vez en el día en que metía la pata hasta el fondo…
- Estoy de acuerdo – respondió Maki en un siniestro tono de voz.
- ¿Se puede ser mas bocazas? – pregunto irónicamente Erena al cortito pelinaranja…
- Y-Yo – Honoka miro con temor a Nico y le salió la risa floja – esto… quería decir que…
- He hecho lo que tenía que hacer y lo volvería a hacer si se diera otra oportunidad – hablo una seria y molesta castaña desde la puerta con el bate apoyado en su hombro.
Nico dirigió su mirada hacia Tsubasa - ¡No hacía falta! ¡¿Acaso no sabes lo peligrosa que es?! ¡Ella es…
- ¿Quieres saber lo que de verdad es peligroso Nico? – interrumpió Tsubasa en un tono tranquilo y mirándole intimidantemente.
- … - las palabras de Nico murieron de golpe al ver la mirada y escuchar el tono de voz de su prima, claramente le estaba avisando que dijese lo que dijese, tenía todas las de perder…
- Lo peligroso es hacer lo que estás haciendo tú, peleando cada dos o tres noches contra personas que no dudarían en matarte con tal de ganar, estás trabajando para un tipo que mata, tortura, extorsiona, roba y trafica, lo cual, si sigues ahí acabaras haciendo mínimo una de esas dos cosas – Tsubasa achico los ojos enojada al ver como Nico bajaba el rostro y entrelazaba sus manos – o quizás no hace falta esperar mucho, ya has hecho una de esas cosas ¿Verdad? – le conocía como la palma de sus manos…
- …estaba ofuscado… - murmuro Nico entre diente.
De nuevo Nozomi, Maki y Erena soltaron el mismo suspiro sincronizado.
- Qué es lo que has hecho – Tsubasa no le estaba preguntando.
- Yo… - apretó con fuerza sus manos – yo estaba cegado y no veía con claridad, tenia… tenía guardado ese odio desde que sucedió el accidente y…
- No te lo voy a repetir por tercera vez, que has hecho Nico – repitió Tsubasa cada vez más enojada, aunque por suerte para Nico, podia mantener de momento la calma y el tono de su voz.
- … - levanto su rostro y miro con mucha penita a su prima – torture al culpable de todo esto.
- ¡¿El camionero del supermercado?! ¡¿Pero no estaba en el hospital?! – dijo Honoka sorprendido y abriendo su boca cuando no debía, de nuevo se ganó las asesinas miradas de las otras tres chicas…
- Reiji le saco del hospital y le dejo amordazado en el garaje del almacén, cerca de él había una mesa llena de armas para torturar y yo… - suspiro bajito sin apartar su mirada de Tsubasa – desde que le di la paliza en el supermercado me quede con ganas de que muriera y eso se acumuló con mi odio y yo… - volvió a suspirar mientras sus ojos se empañaban – yo no lo pensé… - su voz se empezó a quebrar mientras veía como los seria y molesta mirada de su prima cambiaban a una mirada llenita de decepción y con unos orbes verdes acongojados al verle tan roto – y cogí un… un… - cuanto más miraba a su prima, más le iba costando articular palabra – machete y…
- No… - interrumpió la de ojos verdes con la cara desencajada, se imaginaba lo que seguía después – no sigas, todos aquí nos hacemos a la idea… - hablo Tsubasa en un tono bajo y llenito de dolor, tenía la esperanza de que Nico no hubiese todavía cruzado esa línea, pero según la iba contando, más rápido iba perdiendo la esperanza en él…
- …no lo mate… – murmuro acerándose a Tsubasa y la agarro de una mano – no lo mate Tsubasa, te prometo que no lo mate – la hablaba con la voz rota y en un tono suplicante, por una vez que decía la verdad, esta no le creía, a Nico le estaba pasando lo mismo que al cazador en el cuento del lobo – al principio quería matarlo e incluso me cebe en cortarte por todas las partes del cuerpo, pero luego… - se quedó en silencio al venirle varios flashes a la mente del momento en el que empezó a titubear y perdono la vida de aquel miserable hombre.
- ¿Luego? – hablo la pelirroja impaciente por saber que era lo que había hecho Nico, Maki era de las pocas en esa habitación que estaba creyendo a Nico, la otra que le creía era Nozomi, la cual miraba seria y en silencio a Nico.
- …luego… - murmuro y miro de reojo a Nozomi, cruzando sus orbes carmines con los turquesas de esta – recordé que tenía gente esperando por mi
Nozomi le sonrió tiernamente, una sonrisa que le decía, ``Yo te creo, sigue así Nicochi´´
Miro de nuevo los dolidos ojos de Tsubasa – en ese momento pare y no…
- ¿No le mataste y te dejo vivo Reiji? Lo siento Nico-kun, pero me cuesta visualizar esa escena – hablo Erena incrédula, por primera vez, Erena no creía a Nico.
- Sobre todo después de ver como casi matas a aquel hombre en el supermercado – ahora fue el turno de Honoka – si no llega a venir la policía, estoy seguro de que le hubieras matado – dijo Honoka con la misma duda que Erena, quería creer a Nico, pero después de lo que sus ojos presenciaron, era muy difícil creerle…
- Esta vez – apretó la mano de Tsubasa – solo esta vez… - repitió en un hilillo de voz – estoy diciendo la verdad – la acaricio lentamente la mano – no le he matado aun mereciéndoselo… te lo prometo por mama, que no le he matado… - la repitió incansablemente en un tono suplicante y con lágrimas en los ojos, unas lágrimas llenas de impotencia la ver como su prima, su único familiar y la única persona por la cual sería capaz de hacer de todo, no le estaba creyendo…
Maki se levantó con rabia de su asiento al ver como Tsubasa seguía con su orgullo al alza – yo le creo – y lo dijo con la mayor firmeza que podia decir esas palabras, no creía a Nico por lo que sentía por él, si no por la forma de hablar de este, sus gestos de la cara y sobre todo su sincero y doloroso llanto, Maki podia deducir con solo mirar a Nico a los ojos si mentía o decía la verdad.
- Yo también creo a Nicochi – secundo Nozomi a Maki poniéndose a la par de esta, la pelimorada era otra de las pocas personas que conocía a Nico mejor que a su propia sombra.
Tsubasa presto atención a las dos chicas y después volvió a centrarse en Nico ``puede que esta vez diga la verdad, pero…´´ - tengo mis dudas Nico – hablo al fin Tsubasa - ¿De qué me serviría creerte si cualquier día podrías cometer el crimen?
- No lo hare, no torturare ni matare a nadie, solo me dedicare a luchar hasta que tengamos el dinero suficiente como para no preocuparnos por el tiempo que estemos en la universidad y tengamos una casa pagada, cuando tengamos todo eso, dejare ese sitio y me dedicare a ser un chef de fama mundial
Tsubasa sujeto las sudosas manos que sostenían su mano izquierda – o, estoy dispuesta a aceptar el dinero que has conseguido hasta ahora si dejas ese sitio en esta semana – respondió Tsubasa en un tono bajo y con una falsa sonrisa, no quería coger un dinero como ese, pero si al cogerlo Nico dejaba ese sitio, estaría dispuesta a tragarse su orgullo.
- No… - Nico volvió a agachar el rostro – nos queda dinero, todo lo que conseguí lo gaste en las matrículas del año que viene y en pagar 3 meses por adelantado al casero rechoncho, de momento necesitamos que yo siga pele… - un sobre conocido se posó delante de sus orbes carmines.
- ¿Te refieres a este adelanto? – hablo Tsubasa en un tono sarcástico.
- ¿Cómo… - cogió el sobre y lo abrió verificando que era lo que creía que era - ¿Cómo es posible? Se lo entregue antes de irme a casa de Eli
- No se fía de nosotros, se ha enterado de lo que ha sucedido en casa y cree que estamos metidos en cosas… - se aclaró la garganta – turbias, de mi cree que estoy vendiendo mi cuerpo y de ti no tiene precisamente buena imagen – señalo a Honoka – Honoka-kun ha sido testigo de sus palabras
- Así es, el pedazo de imbécil insinuó cosas muy groseras – respondió Honoka en un tono molesto, todavía le seguía hirviendo la sangre al recordar lo sucedido con aquel desagradable hombre.
Nico soltó un cansado y larguísimo suspiro – ¿Así que ahora estamos en la calle?
- Así es, ahora nos toca bus…
- Venid a mi casa – hablo Maki rápidamente ganándose la atención de todos – podéis llevar vuestras cosas a Miyakojima y cuando pasen las 3 semanas podéis venir a mi casa y quedaros el tiempo que queráis
Nico miro cálidamente a la pelirroja - Maki creo que no…
- Nicochi, deberíais de aceptar la opción de Maki-chan – hablo Nozomi secundando por segunda vez a la pelirroja, prefería tener localizado a Nico en un sitio antes que perderle de vista.
- También podríais quedaros conmigo y con Anju-chan, tenemos espacio de sobra – dijo esta vez Erena mirando al pelinegro, aunque su proposición también iba para su amiga.
- Prefiero la opción de Maki-chan, al menos con ella me entiendo mejor al haber más sinceridad entre nosotras – respondió rápidamente Tsubasa algo fría y despreciando el buen gesto de Erena, Tsubasa seguía teniendo presente que debía disculparse con ella, pero su orgullo volvió a salir inconscientemente…
- …conque esa tenemos… - murmuro con rabia mirando la espalda de su amiga – entonces por mi bien– bufo notoriamente Erena – ¡Voy a tomar algo de aire! - y salió de la habitación dando un portazo al cerrar.
Maki frunció el ceño al ver esa reacción de Erena y la frialdad de Tsubasa - ¿Qué me he perdido? – pregunto en un susurro a la pelimorada.
- Una disputa de matrimonio – y respondió esta con sarcasmo pero bastante molesta.
Nico suspiro notoriamente - no hace falta quedarse en ningún sitio, el 1 de enero tengo un combate importante donde podré ganar una grandísima suma de…
- ¿No habíamos llegado a un acuerdo Nico? – pregunto Tsubasa enojada.
Nico la miro serio – no, yo no he aceptado nada y ahora con esto – movió el sobre – menos aún, la única opción que contemplo es la de seguir un tiempo hasta que…
- ¡Hasta que te maten! ¡Maldita sea como puedes ser tan…
- ¡Tsubasa-chan! – se metió Maki por medio alejando de un empujón a Nico de Tsubasa y encarando a la terca castaña.
- ¿Maki-chan? – respondió Tsubasa sorprendida al ver a la pelirroja enojada y parándola los pies.
- Tenía pensado deciros esto de camino a Miyakojima, pero viendo tu actitud, lo mejor será decirlo ahora – miro a Nico y después a Honoka y a Nozomi – Nico-kun y yo hemos llegado a un acuerdo, si de aquí al 1 de Enero no le hemos hecho cambiar de padecer ninguno de nosotros – miro a Tsubasa – incluyendo Umi-kun y compañía, podrá continuar hasta donde él quiera continuar, pero si uno de nosotros le convence, lo dejara ese mismo día
- Eso es estúpido – miro a Nozomi - ¿Cuántas veces has hablado con él? – pregunto enojada a Nozomi.
- Varias veces y nunca he conseguido que cambiara de opinión, lo mismo ha pasado con Erenachi y Elichi, ninguna de nosotras tres ha conseguido nada – suspiro cansada la pelimorada.
- Ves – volvió a mirar a Maki – no sirve de nada
- Eso es porque no lo hemos intentado de verdad, o mejor dicho, Umi-kun no lo ha intentado – hablo una decidida pelirroja – no lo es lo mismo intentarlo por separado, que en grupo
- … - Tsubasa miro en silencio los decididos orbes lavandas de Maki – está bien – resoplo cansadamente – dejare que lo intentéis de este modo, pero… - desvió su amenazante mirada hacia su primo – si no lo conseguís, lo hare a mi manera – dijo en un tono amenazante y tirando el bate llenito de sangre a la cama de Nico.
- ¿A… tu manera? – pregunto Nico en un tímido tono de voz, temía a su prima, tenía el mismo carácter que su madre y eso no era nada bueno para él…
Tsubasa se acercó a la puerta y la abrió – te meteré preso, al menos ahí estarás vivo – la hablo sin titubear y fríamente antes de salir del dormitorio, unas palabras que dejaron helados a los 4 jóvenes que estaban en la habitación.
- Creo que… ¿Debería de hablar con ella? – pregunto Honoka señalando a la puerta.
- No, ahora mismo está bastante alterada, lo mejor es dejarla sola durante unas horas – miro la pelirroja a Nico – lo mismo va para ti, piensa bien las cosas mientras descansas otro rato más, nosotros estaremos en el salón, después de comer volveremos a Miyakojima y hablaremos con el resto – dijo Maki en una indiferente voz y saliendo ella también del dormitorio.
- En ese caso – hablo Honoka – avisare a Kotori-chan para que nadie haga planes por la tarde – dijo el pelinaranja mientras seguía a Maki, dejando a Nozomi y a Nico solitos en la habitación.
- Estaré afuera con Erenachi, si necesitas algo lla…
- ¡Espera Nozomi! – jalo del brazo a la pelimorada – yo… - tiro del brazo de Nozomi y la abrazo fuertemente rodeándola la espalda con sus brazos – gracias – susurro en el oído de esta – si no llega a ser por ti, no sé lo que hubiera pasado conmigo esta noche
- Aara – rodeo la espalda de Nico con sus brazos y dejo reposando su cabeza en el hombro de este – que atrevido te estas volviendo Nicochi – respondió en su particular tono travieso y quitando el hierro a todo el tema.
- Hablo en serio Nozomi, cuando estaba a punto de hacer una locura con aquel hombre, recordé tus palabras y pude abrir mis ojos – apoyo su cabeza en la clavícula de Nozomi y cerro fuertemente los ojos – creía que no tenía nada que perder, pero me recordaste que estaba equivocado y que tenía bastantes cosas que perder – apretó a Nozomi contra su cuerpo – gracias por no desistir conmigo y por decirme siempre lo que no quiero escuchar – sus ojos se empañaron de nuevo – y… siento… siento…
- Ya está bien por hoy Nicochi - Nozomi aparto unos centímetros a Nico de su cuerpo y le jalo de las mejillas atrayendo el rostro del pelinegro al suyo – descansa un poco más y no pienses en nada de lo que paso anoche – le dio un corto beso en los labios – no hay nada que lamentar así que no pienses más en ello – le dijo cariñosamente pasando un dedo por los labios de Nico mientras a la vez le daba otro corto besito en los labios.
Nozomi soltó al pelinegro y se dirigió a la puerta, pero algo sostuvo el filo de su camisa, la pelimorada se giró y visualizo a un pelinegro con la cabeza gacha – hay mucho que lamentar, por mi culpa Tsubasa ha reacci…
- No estoy a favor de la violencia, pero Tsubasa-chan ha reaccionado como un familiar o una persona que te quiere habría reaccionado, si no hubiera estado Tsubasa-chan, seguramente yo habría hecho algo parecido y ya ni quiero pensar de lo que podría haber hecho Maki-chan o incluso Elichi – sonrió con ternura al ojicarmin y sujeto la mano que la impedía caminar – pero si lo que de verdad te preocupa es lo que esa doctora pueda hacer a Tsubasa-chan, no tienes que preocuparte por ello Nicochi, Tsubasa-chan es más fuerte de lo que tú crees, ella es capaz de aguantar con carros y carretas y aun así seguiría en pie
- ¿Estas segura? – pregunto Nico alzando el rostro y con un eje de esperanza en su tono de voz.
- Nunca me equivoco Nicochi – le respondió risueñamente.
- Entonces te creeré – le contesto Nico igual de sonriente y con medio puchero en su rostro.
Ante ese adorable gesto Nozomi tuvo que aguantarse las ganas de tirarse encima de Nico y salió de la habitación lo más rápido que pudo, por primera vez en mucho tiempo, esos últimos minutos con el pelinegro le pareció ver al Nico del cual se enamoró – …unos minutos no devuelven a una persona… – murmuro Nozomi en un apagado tono de voz mientras a la vez suspiraba, no quería hacerse falsas ilusiones, sabía que podría haber trozos del Nico de antes, pero después de dejar ciego a una persona por una paliza y luego torturarle, era imposible recuperar la inocencia de aquel Nico que tanto llego a amar…
Miyakojima 26 de diciembre, residencia Nishikino de verano, habitación N.º 6, 10:30 de la mañana del sábado.
Un pequeño pelinaranja estaba vestido y sentado en los pies de la cama mientras se apuntaba en el móvil el teléfono de la clínica que Nico le paso, a primera hora de la mañana estuvo a punto de llamar a la clínica para informarse de todo lo que fuera necesario, pero no quería hacerlo sin el consentimiento de la principal perjudicada, su Kayochin, si fuese por el propio Rin hubiese llamado y habría cogido cita sin importarle la información previa, quería quitarse ese problema lo más rápido posible y volver a la normalidad con su amada Kayochin, pero si hacia eso, sabía que de amarle, Hanayo podría pasar rápidamente a odiarle, algo que no quería ni pensar el pequeño pelinaranja.
- ¿Cómo podría hacer que Kayochin cambiase de opinión? – pregunto en media voz mientras miraba la pantalla de su móvil – ¿Y si la emborracho? – negó rápidamente con la cabeza – no, no es bueno para su estado… - murmuro bajito sin darse ni cuenta de lo que significaba esas palabras - …tampoco puedo insistir con esto hasta que no vea la duda en ella… - siguió murmurando hasta que escucho unos leves golpecitos en la puerta – adelante… - dijo algo apagado.
La puerta se abrió tímidamente y de ella se asomó una linda y pequeña cabecita - ¿Tienes un momento Rin-kun? – pregunto Hanayo en una tímida voz, no sabía con qué Rin iba a encontrarse.
- ¡Kayochin! - Rin bloqueo la pantalla de su móvil y lo tiro rápidamente a la cama – claro, aunque…
- No voy a hablar de lo que ya sabemos – respondió rápidamente Hanayo – s-solo – cogió algo de aire – solo quiero que recuperemos nuestra relación – llevo sus manos a la espalda y se apoyó en el marco de la puerta – te echo de menos Rin-kun – murmuro en un adorable tono de voz.
``¡Nyan!´´ Rin sintió como miles de flechas le atravesaban todo su cuerpo – y-yo también te echo de menos Kayochin, pero creo qu…
- Lo sé – interrumpió de nuevo Hanayo – sé que hay algo más importante de por medio y que seguimos sin estar de acuerdo, pero creo que eso es porque hemos perdido nuestra conexión y creo que si la recuperamos seremos capaces de tomar juntos una decisión
``Nuestra relación… ¡Eso es nyan!´´ Rin asintió levemente con el rostro – tienes razón Kayochin – hablo mientras cogía su móvil y se levantaba de la cama – vamos a recuperar nuestra relación y después tomaremos una decisión nyan - ``así será más fácil convencerte de que abortes, ¿Cómo no lo había pensado antes nyan?´´ sonrió ampliamente y se dirigió hacia Hanayo - ¿Quieres que vayamos al cine Kayochin? – pregunto demasiado contento.
- No, prefiero dejar el cine para otro día, hoy quisiera ir al área comercial - ``se dé un lugar donde Rin-kun podría cambiar de opinión con solo entrar´´ sonrió ampliamente mientras miraba con ternura a su novio, una mirada llena de trampa, por una parte daba confianza a Rin, pero por otra, Hanayo tenía su propio plan para hacer cambiar de padecer a este orgulloso gatito.
- Entonces vamos nya, aunque hay que estar en casa antes de las 16:00, Nozomi-nyan me ha enviado un mensaje pidiendo que estemos todos en casa por la tarde – dijo Rin mientras ofrecía su brazo derecho a Hanayo, la cual se colgó gustosamente del brazo y caminaron juntos hacia el garaje de la casa, los dos querían recuperar su relación, pero a la misma vez tenían cada uno un motivo oculto en todo esto, uno el aborto y la otra el tenerlo…
Miyakojima 26 de diciembre, polideportivo, cuarta pista de tenis, 10:30 de la mañana del sábado.
Umi y Anju se encontraban en mitad de la pista mientras que el peliazul le indicaba con gestos coquetos a la chica como agarrar la raqueta.
- …ni que fuese tan difícil agarrar una maldita raqueta… - murmuro una celosa rubia observando toda la escena de esos dos desde la otra punta de la pista.
- No me creo que no hayas jugado nunca al tenis – dijo Umi riéndose a carcajada limpia mientras veía los pucheros de Anju.
- Es difícil de creer, pero lo mío era balón prisionero – respondió Anju toda orgullosa y sacando pecho como un pavo real.
Umi siguió riéndose mientras a la vez la abrazaba por la espalda – piensa en la pelotita verde como si fuese el balón prisionero – movió las manos de Anju y golpeo al aire con la raqueta – solo tienes que devolver la bola lo más fuerte y rápido que te sea posible – la dijo en una cálida voz.
- Así es fácil aprender – hablo la picara de Anju y sonriendo mientras veía de reojo el rostro de Umi, aunque rápidamente tanto su mirada como la de Umi se dirigieron hacia la otra punta de la pista al escuchar algo explotar.
``¿Balón prisionero? ¡Fácil! Veras que balón prisionero te voy a lanzar…´´ pensó Eli mientras apretaba la pelotita verde que tenía en sus manos hasta tal punto que llego a reventarla, los celos estaban comiendo viva a Eli – ¿Tanto necesitas para prepárate Kotori? – pregunto una impaciente rubia matando con la mirada a Anju…
Kotori bloqueo su móvil y con tranquilidad lo guardo dentro de la bolsa donde saco una raqueta – perdón Eli-chan, estaba leyendo un mensaje de Maki-chan, quiere que estemos todos en casa esta tarde
- Que raro, ¿Te ha dicho para qué? – pregunto la rubia con la mirada fija en Anju mientras a la vez tensionaba las cuerdas de la raqueta.
- No – saco dos pelotitas verdes de la mochila y se acercó a la rubia – solo ha dicho que estemos en casa – respondió en un eje de preocupación, tenía una mala corazonada.
- Entonces no será nada importante – dijo Eli golpeando varias veces al aire con la raqueta, aunque en su mente no estaba golpeando al aire…
- …eso espero… - murmuro la peligris avanzando hacia el centro de la pista.
- ¡Espera Kotori! – se acercó en solo dos zancadas a la peligris - ¿Has pensado en lo que hablamos anoche?
- Si, pero sigo sin estar segura – miro a Umi y Anju, los cuales estaban riéndose mientras Anju amenazaba a Umi con la raqueta y con pucheros en su rostro – no quiero arruinar eso – dijo mirando melancólica a la nueva parejita.
``Yo tampoco quiero arruinarlo… ¡Quiero destrozar eso!´´ se acercó a Kotori y la abrazo por la espalda – no arruinarías nada Kotori, ya te lo dije anoche, ellos agradecerán tu sinceridad – acerco sus labios al oído de la peligris – no estas cometiendo un crimen Kotori, solo estas siendo sincera con unos sentimientos que tu no has buscado – murmuro astutamente y mirando siniestramente a Anju…
``En eso Eli-chan tiene razón, yo no busque enamorarme de Anju-chan…´´ suspiro internamente al ver como Anju abrazaba a Umi, sintiendo por primera vez celos – eres demasiado astuta Eli-chan – se soltó del abrazo de Eli y se giró hacia ella para mirarla – pero en esto tienes razón, yo no lo busque
- Correcto y por eso mismo vas a hacer caso a tus mayores y empezaras hablando con Umi – sonrió y la dio un leve golpecito con un dedo en la punta de la nariz – yo encantada te distraeré un ratito a Anju
- No hagas nada malo – la aviso Kotori al ver la mirada de la mayor.
- ¿Quieres promesa de meñique? – vacilo Eli…
- ¡Déjalo! – soltó un gran gruñido - es inútil hablar contigo cuando tienes algo diabólico en mente – bufo notoriamente la peligris encaminándose de nuevo hacia el centro de la pista, donde estaba ya esperando Umi apoyado en la red y con la raqueta en un hombro, una imagen bastante sexy para los ojos de cierta rubia.
- Hace tiempo que no hacíamos esto – hablo un simpático peliazul a Kotori.
- Si, pero nos falta uno – respondió Kotori recordando a Umi que no solo practicaban ellos dos ese deporte, sino Honoka también solía estar con ellos.
- Tenemos la gente que necesitamos, no nos falte nadie – respondió Umi algo frio al recordar a la persona que se refería Kotori.
Kotori apoyo la raqueta en su pie y se apoyó en la red donde el peliazul seguía apoyado y con la mirada puesta en la rubia que se acercaba - Umi-kun, ¿No vas a perdonar a Ho…
- ¡Bien! – interrumpió una animada rubia - ¿Cómo lo hacemos? – dijo Eli acercándose a los dos amigos mientras apaleaba la raqueta como si fuera un bate…
- Sencillo – hablo una dulce voz en la espalda de Eli – Umi-kun y yo contra vosotros dos – respondió Anju colocándose a la derecha de Kotori.
``¡¿Podías ser más obvia Anju?! ¡Claro que no!´´ Eli apretó el mango de la raqueta – me parece bien – respondió Eli con un falso tono alegre y mirando fijamente a Umi, el cual se puso nervioso y se dirigió a su parte de la pista.
Kotori hizo lo mismo que Umi y se dirigió a la parte contraria de la pista - echamos a suerte el saque o…
- No hace falta - Eli cogió una pelotita y fijo su seria mirada en Anju – que empiecen ellos, van en desventaja con una novata – dijo Eli añadiendo doble sentido a la frase y lanzándole a Anju la pelotita, la cual pudo agarrarla en el aire.
- A veces los novatos son los mejores – la contesto en un hilillo de voz removiendo con dolor su mano, una mano que le ardía por la potencia en la que Eli le lanzo la pelota, la rubia no la lanzo una pelotita sino un misil…
- ¡Anju-chan! – la llamo Umi desde lejos y cortando el contacto visual con Eli - yo me quedo aquí, yo cubriré las pelotas largas mientras que tu cubres la red – le dijo un competitivo peliazul indicándola que le lanzase la pelota.
Anju le lanzo la pelota y se puso en posición de defensa agarrando la raqueta con sus dos manos.
Eli sonrió victoriosamente y se giró desde su posición hacia la peligris - ¡Kotori! – esta la presto atención – yo me quedo en la red – le dijo a la peligris que acepto con un levantamiento de pulgar y una sonrisa la estrategia de la rubia, Eli se giró hacia la pista contraria y fijo sus celestes y desafiantes orbes celestes en Anju…
…
Bueno pueeees, en el siguiente capítulo habrá chichilla xD, donde esta Eli esta la chicha xD, dicho esto preciosuras, gracias por vuestros reviews (Dimitri VS, Dodge el perro, Nico Is Nico, katy y Yenilopez) y nos vemos próximamente, Saludos ^_^.
