"Estuviste aquí de niño"

Una voz resonaba una y otra vez en su cabeza, llevaba algunos días así y lo peor era no poder responder.

Ben despertó exaltado y miró a su alrededor, Nadie.

Estaba llenó de sudor y sentía que su corazón latía demasiado fuerte. Trató de levantarse de la fría cama de piedra en la que estaba, llegó a la puerta y apenas pudo abrirla, cayó de rodillas al exterior.

Pudo ver lo que le rodeaba, sólo un poco de tierra y agua...y las pequeñas criaturas que lo observaban aterrorizadas.

Ben se levantó, pudo sentir la piedra fría en sus pies, se desmayó de nuevo.

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Passana

-No lo puedo creer...es impresionante.- Rey miraba el trabajo de Kan.

-Deberías estar haciendo otra cosa, eres una jedi, puedes ir a dónde quieras y hacer lo que más te guste y estás aquí, trabajando conmigo.-Dijo Kan.

-Tú eres el mejor artesano de la galaxia.- Exclamó Rey.- Es un honor trabajar contigo, además necesitaba un empleo.-

-Tienes razón, necesitabas empleo para poder sobrevivir, aunque estar con mi madre era mejor.-Decía él.

-Estar sentada recibiendo extranjeros es aburrido...a mi me gusta ensuciarme las manos.-Dijo la chica.

-¡Niños, vamos a casa. Es hora de descansar!-Gritó Yuly.

Yuly miraba a lo lejos cómo su hijo y Rey se habían llevado tan bien en poco tiempo.

- Es una buena chica.- Decía el hombre.

-Lo es.- Afirmó Yuly.

-Quizás sea el momento de que mi sobrino se case y pueda formar una familia.-Decía el hombre.

- Esa chica es una jedi...no tardará en irse apenas la galaxia la necesite. Así que no, Zion. Es una lástima.- Decía Yuly.

Rey caminaba a lado de Kan...esa noche irían a cenar a casa del hermano de Yuly.

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Ach-To

Ben por fin pudo abrir los ojos. No estaba sólo, una cuidadora estaba con él.

-¿Dónde estoy?¿Quién eres tú?¿Que pasó?-Ben necesitaba respuestas.

-Tranquilo, niño. Estás en Ach-To.-Contestó la mujer.-Saliste de las cenizas, Si estás aquí es por que la fuerza te quiere vivo.-

-La fuerza...-Susurró Ben.

-Aquí solían venir a llenarse de conocimiento los jedi y también sirvió de exilio para Luke Skywalker.-Explicó la cuidadora.

-Aquí estuvo Rey.-Dijo él.

-¿Te refieres a la chica testaruda y rebelde aprendiz de Skywalker?-Preguntó ella.

Ben sonrió y recordó el último momento que estuvo a su lado.

-Ella misma.- Respondió.-Se supone que estoy muerto ¿Que pasó?-

La criatura lo miró cómo si hubiera dicho una broma de mal gusto.

- Lo único que te diré, niño, es que si la fuerza te trajo de vuelta es por que tienes una misión importante...sigue a tu corazón, pronto tendrás una respuesta.-Explicó ella.

Ben no sabía que hacer aún y tampoco tenía cabeza para pensar, necesitaba recuperarse y comenzar a buscar respuestas.

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Passana

-El viejo Han te dejó la nave ¿ehh?-Dijo el hombre.

-No del todo, pero ahora soy yo quién la tiene.-respondió Rey.

-Siempre pensé que el chico se quedaría con esa chatarra...¿cuál era su nombre?...ah, Ben.-Dijo Zion.

Rey estaba un poco abrumada, siempre hablaban de la familia Skywalker y ella simplemente trataba de evitar el tema.

Kan notó la incomodidad de Rey y quiso intervenir.

-Yo siempre soñé con visitar esa nave.-afirmó el chico.

-¿No la conoces?-Sonrió Rey.

-Sólo el exterior y la he visto volar, pero no más.-Comentó Kan.

-Pues hoy es tú día de suerte, vamos.-Dijo Rey.

Dieron gracias por la cena y Kan acompañó a Rey hasta el Halcón. Ambos entraron y Kan estaba maravillado con la nave, se paseo por cada compartimento hasta que se topó con un par de botas color negro y a lado una túnica del mismo color.

-¿Eran de Han?-preguntó Kan.

Rey lo alcanzó y vio cuál era el motivo de su pregunta.

-No.-respondió ella.- Eran de Ben.-

-¿Dónde está él ahora?-preguntó de nuevo el chico.

-Muerto.- la voz se Rey se quebró.

- Lo siento...sé...sé que lo amabas mucho.-Decía Kan.

- No puedes decir nada al respecto, no sabes nada de él o de mí...es hora de regresar.-Dijo Rey con la poca fortaleza que le quedaba.

-Tienes razón, no sé nada, pero he visto cómo cuidas su habitación, preguntas por él...y cuándo lo mencionan prefieres cambiar el tema...lo amas.- Afirmó el chico.

- Es más complicado que eso...él y yo éramos...éramos algo difícil de explicar.-Rey no sabía que decir.-

Kan notó cómo los ojos de Rey estaban a punto de estallar en llanto, así que prefirió terminar por el día de hoy.

-Fue un día muy difícil. Vamos a casa, Rey.-Sonrió el chico y salieron de la nave.

La chica entró a su hogar quedando completamente sola, cerró la puerta y cayó de rodillas. No pudo soportarlo más y comenzó a llorar.