Holiiiisss perdonen mi larga ausencia, pero volvi! *se esconde para que no la regañen*
Sé que he abandonado este fic (y todos en general) pero fue porque realmente no he tenido tiempo de nada, se vienen tiempos muy dificiles para mi, pero aún asi quiero terminar mis trabajos, y este no es la excepción.
Quiero agradecer en especial a las personitas que me dejaron reviews: Diva, Kamisumi Shirohoshi, yola1996acuario, Monse Saru y Katty romero, espero no decepcionarlas, me esforce mucho por ustedes, sus reviews literalmente fue mi motor para continuar, muchas gracias!
Bueno, los dejo leer n.n
Summary: 7 años después de que los muros de No. 6 cayeran, Nezumi ha vuelto y se ha encontrado con un reto quizá mas grande que ingresar al centro penitenciario de No. 6...el de ganarse el corazón de su pequeño hijo.
Disclaimer: La historia y los personajes no me pertenecen, sino a la genial Atsuko Asano; yo solo los uso con fines de entretenimiento.
Boletos para el teatro
Era una mañana un poco rara, el pequeño niño nunca había escuchado a su padre levantar la voz, y mientras estaba acostado, y tapando su cabecita con las sábanas, podía oír los reclamos que Shion le daba a Nezumi, y él sabía que era por su culpa.
-Chocolate Nezumi, ¿en serio?, ¿sabes lo dañino que es para los niños comer cosas tan dulces?
-¿Qué esperabas?, ¿Qué pasara comiendo trigo toda su vida? Debe aprender a comer de todo.
-Nezumi, no permitiré que nadie haga algo que dañe a mi hijo.
-Ah, perfecto, TU hijo, muy bien muy bien, entonces supongo que yo no tengo nada que hacer en esta casa.
-No, Nezumi, no quise decir eso, yo…
-Buenos días papis… -El pequeño se restregaba los ojos, tan tiernamente que a los dos se les bajo el coraje de un golpe.
-Buenos días mi amor, siéntate, te prepararé el desayuno.
-No, lo hago yo, también es mi hijo sabes? –A pesar de que ya se le había bajado un poco el coraje, se podía sentir una nota de resentimiento en su voz.
-¡Quiero cereal de chocolate con leche! –Contesto feliz el niño, mientras se veía como un aura de fuego cubría al peli blanco, y flores, brillos y resplandor cubrían al peli azul.
-Claro que si, pequeño oompa lumpa, ¿leche de 9, 12 o 18 meses?
-De fácil digestión para que puedas desayunar conmigo abuelito.
-Ohhhh, está bien ganas por esta vez pequeño engendrito. –La sonrisa de Nezumi era tan deslumbrante, y la del pequeño Shion también, que el oji rojo decidió dejar pasar su enojo por esta vez, al menos, a pesar de estarse insultando mutuamente, estaban teniendo una conversación pacifica, y Nezumi estaba sirviéndole a su hijo, lo cual ya era un gran avance.
-Shion, solo podrás comer ese cereal una vez a la semana, así que más vale que lo disfrutes hoy –El oji rojo sonaba un tanto molesto, mientras Nezumi vaciaba leche en el cereal del pequeño.
-Ay papá pero…
-Nada de peros, ¿y que es ese tono Shion? ¿Así se le habla a tu padre?
-Lo siento papá –el pequeño decía cabizbajo, el peli azul pudo notar que su novio era muy estricto, no por nada el pequeño diablito era tan ordenado y bastante inteligente.
El pequeño termino y recogió su plato, tomo su mochila y se despidió de sus padres para esperar el autobús escolar, era su última semana de clases y le hacia emoción poder pasar las vacaciones junto a su papi, aunque…siendo sincero, le daba un poco de miedo que Nezumi se las arruinara, después de todo, el venia a quitarle a su papá, no podía bajar la guardia.
-Nezumi yo…intento disculparse el peli blanco pero el mayor le quito la palabra.
-No, Shion, está bien, es tu hijo sabes? Tú sabes cómo lo cuidas y lo que es mejor para él.
-No, Nezumi es solo…
-Mira, lo siento Shion, es solo que yo nunca fui un niño que pudiera comer este tipo de cosas, que pudiera hacer lo que quisiera, jugar lo que se le ocurriera, yo siempre estuve encerrado y no sabes lo mal que lo puede pasar alguien así- estaba molesto, sin embargo, abrió los ojos sorprendido mientras Shion hacia lo mismo, se dio cuenta que había sido demasiado egoísta, al no pensar en Nezumi ni en su hijo
-Nezumi! –Corrió a abrazarlo el peli blanco, mientras gruesas lagrimas escapaban de sus ojos. El otro solo lo aparto mientras su mirada se dulcificaba y limpiaba sus lágrimas.
-Lo siento Shion, es solo que…creo que el engendrito me está quitando lo macho, perdóname por hablarte de esa manera, solo te pido que me dejes consentir a mi hijo, nuestro hijo de vez en cuando. –Shion seguía llorando pero una sonrisa sincera cruzo su rostro cuando escucho decir esas palabras de su novio, no pudo hacer otra cosa que abrazarlo nuevamente, mientras buscaba de manera desesperada sus labios para plantarle un beso que hubiera estado censurado para menores de 18 años. Sin embargo el peli azul lo volvió a apartar, a lo que se separaron con una mirada confusa de parte del peli blanco.
-Lo siento amor, la verdad es que no sabes las ganas que tengo de arrancarte la ropa, besar cada parte de tu cuerpo y hacerte mío de la forma más salvaje posible –el oji rojo iba cambiando de un color rosa a un rojo intenso- pero no puedo, la apuesta estipula que nada de abrazos, un abrazo es tocar el cuerpo del otro y brindarle calor, y yo soy un hombre de palabra –dijo mientras le guiñaba un ojo a su amante con una sonrisa traviesa. Shion no pudo hacer otra cosa que reír, era como otro niño pequeño.
-Está bien, acepto su apuesta, aunque yo seré quien cobre el precio de tenerme en abstinencia por una semana.
-Me parece perfecto bombon –Nezumi tenía una mirada picara mientras le daba un pequeño beso en los labios a su novio, y se dirigía a la puerta. –Le deje un regalo al enano en la mesa, no me esperen para comer, los veo en la tarde.
Shion solo sonrió, debía cambiar algunas cosas en el cuidado de su hijo, Nezumi tenía razón en que era un niño y necesitaba explorar mas del mundo. La curiosidad le gano y se asomo a la mesa, había dos boletos para ver la función en el teatro de "Romeo y Julieta" y debajo de ellos, dos pases VIP para entrar a los camerinos de los actores. Sonrió.
El pequeño niño estaba emocionado, nunca había ido al teatro, su maestra una vez les puso videos sobre la obra de "Hamlet" y estaba fascinado sobre como una persona podía interpretar otra completamente diferente, a pesar de ser libros difíciles de leer para alguien tan pequeño, el se había esforzado por entenderlos.
Estaba contento pues su padre le había dicho que irían a ver al teatro Romeo y Julieta, una historia trágica que le había gustado, y no solo eso, si no que al finalizar la obra, podría conversar con los actores. Aunque una cosa le pareció extraña, y fue que el vejestorio no estuviera ahí pegado de ellos, y eso que siempre quería estar pegado de su papá…iuuug que asco desecho el pensamiento de inmediato, pensando que quizá el los fuera a encontrar en el teatro, quería a pesar de todo, compartir ese momento con la persona que hacia feliz a su papi.
Shion notaba divertido, las expresiones que hacia su hijo al contemplar la obra, se emocionaba, se levantaba de su silla, gritaba, se enojaba con los actores, y noto como con mayor admiración observaba a la actriz que interpretaba a Julieta; aunque eso sí, ocasionalmente giraba su cabecita a los lados buscando a alguien, y cuando eso pasaba, volvía la vista un tanto decepcionado al escenario. El instinto materno de Shion –demonios, todo era culpa de Nezumi por pensar en el como madre- le decía que buscaba al oji-gris, y le daba alegría que el niño quisiera compartir ese momento con su otro padre, sin duda se llevaría una gran sorpresa al entrar a los camerinos.
Cuando la obra termino, fue el niño el que se paró a aplaudir primero, maravillado por lo que había visto, en ese momento, pudo notar como la actriz que hacía de Julieta, lo veía a los ojos y le dedicaba una tímida sonrisa y un saludo con la mano, el pequeño le devolvió el saludo anonadado mientras Shion reía y miraba de manera desaprobatoria y divertida a Julieta mientras movía la cabeza de un lado a otro.
Shion pasado un momento, tomo la mano de su hijo mientras lo conducía a los camerinos, aun recordaba el camino, y pudo notar como el niño la apretaba con mayor fuerza y le sudaba de la emoción, se sintió feliz por él. Al llegar, corrió a saludar al actor que le dio vida a Romeo, a Mercuito que estaba con él, y otros actores que le habían dado vida a su personaje, aun tenían sus vestuarios puestos y el niño estaba admirado haciéndoles todo tipo de preguntas, mientras los actores amablemente le respondían, fascinados de la inteligencia del pequeño niño.
La actriz de Julieta les había pedido el favor de conversar con el pequeño, que era admirador de las obras de teatro, y por su compañera, la mejor actriz del recinto, harían lo que fuera. Shion solo observaba a su hijo, y platicaba de manera casual con uno u otro actor, cuando llego al lugar la tan esperada actriz de Julieta.
-Eve! Grito Haruki, el actor que interpretaba a Romeo- ¡Que acompañante tan magnífico nos has traído hoy! –Los demás solo asentían y reían, mientras el niño volteaba a ver a la hermosa mujer, de cerca, le notaba un aire conocido pero no podía recordar donde la había visto.
-Gracias, mi amigo Shion me pidió el favor por su hijo, es un niño maravilloso. -comentaba Eve mientras tomaba la mano de Shion, y el mencionado sonreía, al pequeño no le gusto mucho que esa mujer tocara con tanto descaro a su papi, el solo iba a aceptar que lo tocara su mami Nezumi…ay no, ¿Qué había pensado?
Se quedaron conversando amenamente todos con el pequeño, estaban encantados con él, y le regalaron entradas para volver a ir a verlos cuando quisiera, el niño estaba que no cabía de la emoción, y estaba muy agradecido con todos ellos. Se despidió, y cuando estaban a punto de irse alguien toco su hombro
-Pequeño, ¿podrías acompañarme a mi camerino? Claro que también puede venir tu guapo papi –era Eve, que le hablaba suavemente mientras le guiñaba el ojo, el menor se sentía emocionado pero a la vez extraño, ¿a caso tendría que cuidar a sus dos padres de otras mujeres siempre? ¿Dos padres? Su mente hoy no estaba de su lado.
-Muchas gracias señorita Julieta, digo, Eve, pero la verdad es que mi papi ya tiene novio y lo ama mucho, no necesita otra persona en su vida. Shion rio por lo bajo y Eve también aguanto la risa, pero como pudo le contesto al niño:
-No te preocupes, no te quiero quitar a tu papi, quiero mostrarte algo a ti. Dijo mientras le tomaba la mano, se sentía contento de que el pequeño defendiera a su papi de otras mujeres.
Entraron al pequeño camerino, donde afuera se veía una estrella con un nombre enmarcado "EVE" el niño estaba fascinado, era como cumplir un sueño, apretaba con fuerza los boletos en sus manitas y observaba todo con admiración.
-Tomen asiento –les señalaba Eve con la mano un pequeño sofá, que estaba enfrente de un gran tocador, mientras ella comenzaba a quitar los broches de su elaborado peinado.
-Shion, ahora que estamos solos no le quieres decir a Eve que te pareció su actuación? –le dijo el mayor al niño mientras le daba una palmadita en el hombro.
-Yo...-el pequeño estaba sonrojado pero levanto la mirada decidido y continuo: -yo siempre había querido ver una obra de teatro, y mi otro papi –lo dijo enfatizando las palabras a lo que los otros dos rieron quedamente- me dio las entradas para ver una, y me ha encantado, sobre todo su papel que fue maravilloso! De verdad podía sentir a Julieta ahí, fue hermoso- terminaba el niño con una sonrisa en su rostro.
Eve estaba conmovida también, mientras soltaba el ultimo broche y su cabello lacio y azul, caía por sus hombros, se acerco al espejo por una liga y mientras se la ponía, haciendo su tradicional cola alta en el cabello, y se quitaba el vestido dejando al descubierto las ropas que tradicionalmente usaba Nezumi, se dirigía al mini Shion y le decía:
-Quiero oír que le agradezcas de nuevo a tu "otro papi" –intentando imitar su voz de hace un momento y riendo por lo bajo.
El niño estaba impactado, mientras Shion y Nezumi veían su carita sorprendida y soltaban una larga carcajada, que hizo reaccionar al menor, quien salió de su sorpresa para cambiar su semblante por uno de total admiración, mientras se abalanzaba hacia el oji gris y lo abrazaba fuertemente.
-¡Waho, tengo el papá más genial del mundo! –Decía admirado, esta vez, Nezumi no pudo disimular las lágrimas, y correspondía el abrazo de su pequeño hijo, mientras se agachaba y le susurraba un tierno gracias
Shion lloraba quedamente también, disfrutando el momento de ver a su hijo abrazando a la persona que mas amaba en el mundo; de pronto los dos se dieron cuenta de lo que estaban haciendo y se soltaron un poco brusco mientras se sonrojaban. Nezumi se dirigió al espejo, mientras se terminaba de desmaquillar su cara.
-Bueno, ¿nos vamos?, el carro esta en el estacionamiento.
-Muy bien, dame la mano Shion.
-Si papá.
Estaban saliendo del teatro, ya no había nadie, Nezumi siempre era el último en salir para no revelar su identidad, habían hablado sobre ello dentro del camerino, con el fin de proteger la identidad de Nezumi no debían revelar nunca que era Eve, y eso le habían dejado muy claro al niño, el obviamente lo había entendido, y admiraba más a su nuevo papá, no, esperen, no era su papá, ¿o sí lo era?...
-Por cierto, con esto ni creas que te dejare de decir mami, porque eres más bonita así.
-Shion! –Regaño el peli blanco
-No te preocupes duendecillo, yo no dejare de decirte oompa loompa porque nunca vas a crecer.
-Nezumi! –el oji-rojo estaba molesto, mientras los dos se mandaban miradas cómplices por el espejo. Shion estaba empezando a admirar al novio de su padre.
Espero sus comentarios, y que les haya gustado este cap, unos días más subo el siguiente :D nos leemos pronto! ^^/
