Rey se mantuvo de pie a lado de la cama mirando a Ben por unos minutos, después se acercó y lo sacudió ligeramente.
- Ben...- lo llamó.
El chico se dio vuelta.
-Ben, llegamos. Estamos en Bespin.-Susurró ella.
El chico estaba despertando.
- Rey...-Contestó Ben casi dormido.
-Vamos, Maz nos está esperando.- le suplicó ella.
Por fin Ben abrió los ojos, la miró y sonrió.
-Entonces vamos.- Contestó.
Las calles de la Ciudad de las Nubes eran demasiado amplias y llenas de personas por todos lados. Con el tiempo se había vuelto un punto de reunión para los extranjeros y comerciantes de toda la galaxia, justamente se convertiría en sede las relaciones políticas.
Ben caminaba junto a Rey, ambos parecían incómodos caminando junto a muchas personas y aún más Ben, que usaba ropas que no eran de su talla sino más pequeñas y su aspecto lo hacia parecer un criminal vagabundo.
Pararon en un edificio muy alto y de color azul con puertas de cristal.
- Es aquí.- Dijo Rey.
- No quiero entrar, mírame.- Decía levantando los brazos.
- Oye...-Decía Rey acercándose a él.- Está bien...sólo es Maz, ella te conoce y todos los que van a estar ahí.-
- No sé si eso me haga sentir mejor o no.- Ben hizo una mueca.- Saben quién soy y las cosas que hice.-
Rey lo miró, frunció los labios. Tomó la mano de Ben y lo llevó al interior del edificio.
Las personas que los miraban tenían expresiones demasiado variadas. Había algunos quienes no prestaron atención, otros que los miraban con desagrado sobretodo a Ben, algunos que se dieron cuenta que de la cintura de la chica colgaba un sable de luz y decidieron bajar la vista y otros que reconocieron al antiguo Kylo Ren y lo miraron con desaprobación.
Entraron al ascensor, esperaron un minuto y subieron a uno de los pisos más altos del edificio.
Entraron a una sala con algunos conocidos, entre ellos...Maz Kanata.
-Hola.- Rey Saludó.
Todos se quedaron en completo silencio al observar que la chica estaba acompañada de alguien y ese alguien sabían todos quién era y que había pasado con él.
- Niño.- Dijo sutilmente Maz.
-Hola Maz.- Dijo Ben agachando la cabeza.
La pequeña mujer se acercó lentamente y todos los demás se limitaron a observar.
- Pero...¿Cómo?¿Qué?...- Salía de la boca de Maz.
- Estaba en Ach-To.- Dijo Rey.- Las cuidadoras dijeron que la fuerza lo había traído de vuelta.-
Maz miraba al chico fijamente.
- Acércate.- Dijo Maz al chico.
Ben se inclinó para quedar a la altura de la mujer.
Maz se detuvo justo frente a él y colocó sus manos en el rostro del chico.
- Bienvenido, hijo...- Maz con lágrimas en los ojos.
- ¿Cómo sabemos que no nos traicionará? - Preguntó uno de los hombres que se encontraba en la sala.
- ¿Cómo sabemos que ellos dos son de fiar...y no son parte del lado oscuro?- dijo otro de ellos.
Maz recuperó la postura y se dirigió a los hombres.
- Estos niños que ven aquí.- Dijo señalándolos.- No quieren formar parte de esto, yo los estoy obligando y aquí están...para cumplir su deber con la galaxia.-
Todos los demás en la sala comenzaron a hablar entre ellos.
Poe y Finn entraban a la sala y vieron que el mismo Kylo Ren estaba ahí.
Poe lo golpeó en la mandíbula a Ben y éste cayó al suelo.
- ¡Oye!- Gritó Rey.
De inmediato la chica se inclinó hacia Ben.
- ¿Estás bien?- le preguntó
- Me lo merezco.- Respondió él.
Rey se llevó una mano a la mandíbula, también ella sintió el golpe.
Finn observó la escena a lo lejos sin decir una palabra.
- ¿Qué pasa con ustedes?- preguntó Finn seriamente.
- ¿De que hablas? - Preguntó Poe.
- El golpe fue para Ren...y parece que se lo hubieras dado a Rey.- Contestó Finn.
- Son una diada, hijo.- Dijo Maz.
- ¿Una qué?- Preguntó Poe.
- Están unidos...por la fuerza y nada los puede separar.- Explicó la pequeña Maz.
Finn miró a Rey inclinada tocando el lugar dónde habían golpeado a Ben, ella parecía que le importaba mucho.
- ¿Por eso te fuiste? ¿Para estar con él, Rey? - reclamó el chico.
- Finn...no es momento, te lo diremos. A todos, lo prometo.- Contestó Rey.
Finn la miró decepcionado y salió del lugar, detrás de él lo siguió Poe.
- Si han terminado su novela, me gustaría continuar.- Dijo una mujer.
Rey ayudó a Ben a levantarse, él tenía sangre en su labio.
No dijeron nada, no querían causar más molestias.
Después de haber discutido sobre la República todos se retiraron dejando a Maz con Rey y Ben.
- Quisiera que me contarán todo, pero necesitan descansar.- Dijo Maz.- Deberían quedarse en la Ciudad, necesitan tiempo. Después me lo contarán todo.-
Maz tomó la mano de Rey y Ben en señal de despedida y se marchó.
- Nos quedaremos unos días aquí.- Dijo Rey.
- Todos me odian.- Dijo Ben.
- Dales tiempo...Te van a aceptar.- Contestó ella tomando su hombro.- Vamos, te curaré eso.-
Ben la miró y sonrió, Rey estaba exhausta y aún así quería ayudar.
- Estoy bien.- Dijo él sonriendo.- Dijiste que iríamos por algo de ropa y quitarme la barba.-
Rey se animó después de escuchar a Ben.
- Entonces vamos.- Contestó ella.
Caminaron durante mucho tiempo buscando algo adecuado para Ben, retiraron su barba y Había regresado el Ben que ella conocía, pero aún caminaba vestido con la ropa que solía ser de Luke Skywalker.
Llegaron al edificio en dónde se quedarían los próximos días.
Un droide los recibió en la recepción.
- ¿Cuántas habitaciones?- Preguntó el droide.
Ambos se quedaron en silencio incómodo que el droide notó.
- Dos habitaciones.- Dijo entregando una tarjeta a cada uno.- Disfruten su estadía en Bespin.-
Llegaron a las habitaciones que les habían asignado.
- Me daré una ducha.- Dijo Rey.- Tú deberías hacer lo mismo.-
- Mi cabello...- Dijo Ben tocándose sus largos mechones.
- Lo haré en la noche ¿Está bien? - Dijo Rey.- Después de la cena.-
Ben asintió y decidió dejar a Rey en la puerta, su habitación estaba frente a la de ella.
Rey se había duchado y aún le dolía la mandíbula. Tenía que cortar el cabello de Ben así que salió de su habitación.
Abrió la puerta y ahí estaba él, Ben Solo a punto de tocar la puerta de ella.
-Estaba a punto de ir contigo.- Dijo Rey, sonrojándose.
Y lo pudo mirar, era la primera vez que lo veía sin ropa totalmente negra.
Tenía puestos unos pantalones azules y una camisa oscura además de su chaqueta. Ella no podía negarlo, era idéntico a Han Solo.
- ¿Puedo entrar? - Preguntó Ben.
Rey lo dejó e hizo que se sentará en una silla, él, que se había puesto su ropa nueva, decidió que era mejor no arruinarla y se quitó la camisa.
Rey buscó las tijeras y cuándo volvió con él miró su torso desnudo, no dijo ni una palabra y sin saber muy bien que hacer comenzó a cortar sus mechones de cabello.
Después de haber terminado, Rey se miraba convencida de su trabajo.
- Creo que ya está.- Dijo ella.
Ben se miró al espejo. Le gustó.
- Me agrada.- Dijo sonriendo.
Rey miraba la gran espalda de Ben y se sonrojó al darse cuenta que él la miraba a través del espejo.
- Deberíamos comer algo.- Dijo nerviosa.
- Bajemos entonces.- Respondió él ignorando el suceso tan incómodo.
Nota:
Gracias por cada uno de sus comentarios...se acerca lo bueno.
Moira.
