- ¿Cuál dinero?- preguntó Yuly.
- Fue un acuerdo, tranquila. Lo pagaremos.- Aseguró Kan a su madre.
Rey se acercó a Kan que parecía muy alterado.
- ¿Estás bien?- Preguntó Rey.
- ¿Lo dices enserio?- Contestó furioso Kan.
- Oye, fíjate cómo le hablas.- Ben la defendió.
Kan miró a Ben, estaba llenó de rabia por el regreso de quién se suponía estaba muerto.
- ¿Ya le contaste?- Se dirigió a Rey.
- Kan...- Rey susurró.
- ¿Contarme qué? - Preguntó Ben.
La mirada de Ben Solo se había encendido, estaba furioso. Tomó a Rey por el brazo y la llevó hasta la choza.
Rey trataba de soltarse pero Ben era demasiado fuerte.
- Ben, me lastimas.- Dijo ella.
Cuándo entraron, Ben cerró la puerta de un golpe.
- Dímelo todo.- Ben estaba muy enojado.- ¿Que pasa entre ustedes dos?-
- Nada importante.- Contestó ella.- Ahora ya suéltame.-
Ben la soltó pero estaba lleno de ira.
- No debí haber venido contigo...- Ben se dirigió a la puerta.
Rey camino más rápido que él y se detuvo justo frente a la puerta.
- Me sentía sola, busqué refugio aquí...Kan estuvo conmigo. Estaba destruida por tu pérdida. Él me besó.- Explicó Rey.- Sólo fue un beso.-
Ben la tomó por el brazo una vez más, justo en el mismo lugar en dónde lo había hecho anteriormente.
- ¿Se supone que te crea?- Preguntó Ben furioso.
- Eres un imbécil, Ben Solo.- Respondió ella.
Ambos quedaron mirándose fijamente.
Rey lo atrajo hacia ella jalndo de su cabello fusionandose en un apasionado y violento beso. Ben la subió haciendo que Rey lo rodeara con sus piernas.
Llegaron de nuevo a la antigua habitación de Ben. La dejó caer sobre la cama y se quitó la camiseta seguido de sus pantalones sin pensarlo ni un sólo momento.
Rey con la misma intensidad contagiada por Ben, también se quitó una a una las prendas que ella vestía.
Ambos habían quedado en ropa interior y Rey disfrutaba de la agresividad con la que él comenzaba a encender cada poro de su piel.
Ben introdujo una mano en la ropa interior de ella.
Rey pudo sentir sus dedos explorando lugares que nadie más había tocado, eso hizo sacar un leve sonido de la boca de Rey.
- ¿Un beso?- Preguntó Ben.
- Cállate, Ben.- apenas pudo decir Rey.
Él la besó de nuevo, Ben sintió cómo las lenguas de ambos jugaban una a la otra.
Rey sujetó la mano de Ben, aquella que estaba dentro de su ropa interior y lo ayudó a ir más profundo.
- ¿Segura?- Preguntó Ben.
- Te dije que te callaras, esto, es más que un beso...mucho más y lo quiero contigo.- Dijo la chica.
Entonces el chico terminó de quitar cada prenda en ambos. A Ben le temblaban las piernas, pero no era él. Rey estaba nerviosa.
Ben que estaba sobre Rey se acercó a su rostro y besó su nariz, ella sonrió.
Acomodó a la chica en una almohada y separó sus piernas, se acercaba cada vez un poco más y Rey lo observaba detenidamente.
La tomó por las caderas acercándose hasta unir sus frentes y entró en ella sin previo aviso.
Pudo sentir cada músculo de Rey tensarse, él la miró, tenía los ojos cerrados y salían pequeñas lágrimas.
Ben también lo sintió, no era placer sino dolor, contario a lo que sentía Ben.
Él la abrazó y la colocó sobre él, ahora ella lo miraba hacia abajo sobre sus piernas.
- ¿Mejor?- Preguntó Ben.
- Sí...no...duele.- Dijo ella.
Ben sabía que hacer, fue el momento adecuado y entró en su mente, hizo desaparecer el dolor para darle paso a otra sensación más intensa. El placer.
Él, estando debajo de ella comenzó a moverse. Rey lo notó y la expresión en su rostro había cambiado, ella tenía la boca ligeramente abierta y de su boca salían pequeños sonidos que indicaban estar disfrutando el momento.
Ella también se movía sobre él.
Rey se sentía incómoda pero no podía hablar, sólo lo sentía a él entrando y saliendo una y otra vez.
- En la cama.- susurró la chica.
Ben lo entendió, la volvió a recostar y Rey pudo tener una posición correcta, al sentirlo dentro de nuevo no pudo evitar arquear su cuerpo para que Ben pudiera llegar más profundo.
- Rey.- Susurró Ben en el cuello de ella.
Así permanecieron algunos minutos, él sobre ella sintiendo cada una de sus intromisiones profundas y lentas mientras Ben apoyaba su cabeza en la clavícula de Rey.
El ritmo comenzó a aumentar, ambos lo sabían, alcanzarían su punto máximo y así lo hicieron, juntos uniéndose en una sola sensación que los invadió a ambos.
Ben tomó por la cintura a Rey y giraron quedando ella sobre él, llenos de sudor y tratando de controlar sus respiraciones.
- Ben.- Dijo ella.
- ¿Pasa algo?- Preguntó él.
- Aún no sales de mí.- Contestó Rey, apenada.
Él la rodeó con su brazos y besó su frente.
- ¿ De verdad quieres que lo haga?- Ben levantó una ceja.
- Por ahora sí. Es incómodo.- Dijo Rey.
Ben lo sabía, la levantó un poco saliendo de ella haciendo estremecer a Rey. En pocos minutos, él se había quedado dormido.
Hoy es mi cumpleaños.
regalenme un comentario.
Moira.
