Capítulo 4 Visiones

Kylo se sintió algo aturdido por lo que dijo Maz Kanata, se puso de pie dispuesto a ir a hablar con ella para obtener respuestas, pero algo lo detuvo a medio camino, era la fuerza que lo llamaba, cambio de dirección hacia unas viejas escaleras, siguió una voz, era pequeña, suave y triste, una niña que lo llamaba. Siguió la voz bajando las escaleras hasta un túnel con varias puertas a los lados, al fondo la última puerta se abrió, entre todos los objetos ahí acumulados llamo su atención una caja de madera con remaches de metal, polvorienta y con manchas de algo negro a los lados.

-… Ben, Ben… -Una voz familiar más adulta le hablaba desde el interior.

Abrió la caja lento, un sable de luz estaba ahí, un sable de luz familiar para él, extendió su mano lentamente, antes de que lo tomara todo a su alrededor cambio, era un lugar consumido por las llamas con grandes vigas de madera cayendo a su alrededor mientras el intentaba escapar de una sombra negra que lo seguía.

-Corre, ¡date prisa! –La voz de una mujer adulta que le extendía su mano al frente ayudándole a escapar.

Estiro su cuerpo pero solo logro caer rodando por los pasillos de una extraña nave color negro con luces blancas a las los lados, apenas se puso de pie y volvió a escuchar la voz de una niña llorando, dio un par de pasos en busca de la voz y ahí estaba en un bosque oscuro, nevado con grandes árboles secos y en negrecidos, inclinada sobre la nieve una niña de cabello castaño y grandes ojos llorosos cubierta por una capa negra.

-Vuelvan… vuelvan… -Lloraba la pequeña.

Extendió su mano al frente caminando en su dirección, pero apareció una figura femenina de capa desplegando un sable de luz doble, apenas pudo ver su rostro cuando todo se ilumino de rojo. Volteo la mirada al cielo donde un láser impactaba con lo que parecía ser un planeta. Una gran ola de humo y arena cubrió su vista.

-Espera aquí –Aquella voz familiar se escuchó detrás de él.

-No quiero estar solo. –Al darse la vuelta se vio a si mismo de más joven frente a la puerta del halcón milenario viendo cómo se marchaba.

-Escucha a la fuerza… Ven a mí… No volveré… Ven por mí… -Diferentes voz se escuchaban a la vez. –Has vuelto… únete… Ben… Kylo… escóndete… eres nada…

Cerró los ojos con fuerza mientras se tapaba los oídos, no quería oír más, no quería saber nada, cayo de rodillas al suelo mientras las voces desaparecían. Todo se quedó en silencio por un minuto, hasta que unos pasos interrumpieron.

-Encontraste tu respuesta –Hablo Maz detrás de él. -¿No era como esperabas cierto?

-¿Qué fue eso? –Kylo la miro con desesperación, asustado.

-El sable de Luke, el sable de su padre y el tuyo… te llama de nuevo –Maz se levantó los lentes que tenía parándose cerca de él, con Kylo aun de rodillas quedaba a su altura. –Recuerda quien eres, quien te pidió esperar y quien se marchó…

-Mis padres… -Maz negó con la cabeza. Un susurro de la fuerza lo hizo voltear, como si alguien estuviera tras de el.

… En la nave de la primera orden…

Rey estaba sola intentando meditar mientas esperaban noticias, pero le era difícil permanecer concentrada, un sentimiento de tristeza calma parecían invadirla cada cierto tiempo como olas de un mar en su pecho, se puso de pie dándose por vencida no podía meditar ahora, se colocó de nueva cuenta su capa. Alguien toco la puerta antes de pasar, era FN.

-Señora Rey… -Rey seguía en lo suyo. –Hemos tenido noticias del droide, ya salieron las primeras naves por órdenes de Dameron.

-Preparen mi nave.

FN asintió con la cabeza mientras salía del lugar. Mientras terminaba de colocarse un par de guantes negros lo sintió, una presencia cálida detrás de ella, se giró con el sable de luz en mano, pero no había nadie.

… Takodana…

Kylo había salido del castillo de Maz, necesitaba aire, necesitaba pensar, camino hacia el halcón cuando en la entrada vio a Phasma, parecía asustada, nerviosa mientras contemplaba la armadura que había encontrado antes.

-Suerte Kylo… yo me tengo que ir, no puedo ayudar.

Kylo suspiro tomando su casco, saliendo sin decir nada o si quiera verla, siguió su camino esta vez en dirección del bosque, BB-9 le seguía aun de cerca, se adentró en el bosque sin ver que tres naves aterrizaban desplegando varias unidades de stormtroppers.

Kylo caminaba sin rumbo, solo rascándose la cabeza intentando pensar, cuando oyó disparos en la distancia, volteo a ver al droide que iba con el, le hizo un par de señas con la mano indicando que no se moviera, unos pasos se acercaban rápidamente. Tomo su blaster alejándose, mientras ordenaba a BB-9 no moverse, se puso el casco que llevaba consigo y corrió al encuentro, disparo un par de veces para llamar su atención lejos del droide y otro par cuando tuvo el objetivo a la vista, sin embargo no acertó ninguno la silueta que como fantasma se movía rápido a su alrededor.

-¡Alto! –Grito la ahora identificada como ella, a la par que kylo se quedaba estatico.

Ella debía usar la fuerza para hacer eso y más experimentada que el para que no pudiera liberarse, camino alrededor de el.

-El droide… dime donde está.

Kylo soltó una risotada solamente, hasta que sintió la hoja carmesí de un sable venir desde detrás, con un movimiento Rey había roto su casco, camino hasta estar frente a el, y fue cuando sus ojos se cruzaron que Kylo la pudo ver al fin, rasgos finos, piel suave y cabello recogido un en tres moños, pero sobre todo sus ojos, grandes, brillantes y solos.

Rey se había quedado con el sable extendido hacia él, pero sin intención de atacar, se quedó perdida un momento observando su rostro, su cabello, sus ojos, no percato en que momento dejo de usar la fuerza para inmovilizarlo hasta que dio un paso hacia ella, fue cuando volvió a usar la fuerza, escaneo rápido su mente para ver la ubicación del droide pero encontró algo más, el mapa y…

-Tu… -Susurro antes de dejarlo noqueado, con la fuerza hizo más suave su caída hasta que apenas toco el suelo, unos stormtropper llegaban. –Llévenlo a mi nave.

Rey se dirigió a la nave con los stormtropper arrastrando a Kylo detrás de ella, en la entrada vio a FN algo intrigado por el prisionero que llevaban.

-Vámonos, solo lo necesitamos a él.