Los personajes no me pertenecen son de J.K Rowling y Kishimoto
Summary: Harry se entera que cuando cumpla quince su parte criatura despertara dándole nuevos poderes y una pareja destinada para él, si eso no fuera poco descubre que tiene un primo en un mundo completamente diferente al suyo: El mundo Ninja, ahora luchara junto a su pareja para proteger todo lo que ama.
Parsel -"Hola"
Hechizos- Accio o Jutsus
Voz sobrenatural- Hola
Otro idioma "Hola"
Recuerdos, visiones [Hola]
Capítulo 22 Testamento
Pov Harry
Con un movimiento de varita, levite al ministro, no es el único, Ollivander está encerrado junto a él. No entiendo porque están aquí, pero los ayudamos a salir. No deje que subieran, Draco se quedó con ellos y fui a buscar a Lucius.
—Qué bueno que llegas Harry, hemos pensado que lo más sensato es que crean que tú, en persona fuiste quien mato a Voldemort. Si se llegan a enterar que tienes demonios, no dudes que el ministro te mandara a dar el beso del dementor—dijo Lucius cuando llegue a su lado.
—El ministro está aquí. Él nos vio antes de desmayarse—dije serio.
—Es bueno y malo, bueno porque ya sabe que estuviste aquí, lo malo es que apesta azufre, cualquiera sabe que es el olor particular de los demonios. No se sintió cuando llegamos, pero ahora es el hedor que predomina—lo sé, esta combinación de olores, es realmente desagradable.
—En el libro hay un hechizo que puede eliminar el olor, con respecto a los restos de los demonios, sería más fácil provocar una explosión, solo así explicaríamos porque solo hay pedazos—estoy seguro de haber visto la parte superior del cuerpo de Bellatrix Lestrange.
—Es buena idea, saldremos para que puedas hacerlo tranquilamente—dijo John yéndose con los otros. Lucius fue al sótano, desmayo al señor Ollivander, para que no se diera cuenta de lo que haremos y los levitaron a los dos, fuera de la mansión.
—Disinfection—tal y como el nombre lo dice, es para desinfectar el lugar. Una vez que estuvo completamente limpio. Lancé varios Bombarda máxima, Finestra, Ventus, por último, usé Fiendfyre, cuando el fuego empezó a consumir todo, salí de la mansión. No sin antes apagarlo.
—Por las barbas de Merlín, Harry, eso fue peligroso—dijo Draco abrazándome, mire la zona alrededor y parece un campo de batalla.
—Es hora de actuar, despertare al ministro. El plan es sencillo, nos enteramos de la ubicación de Voldemort y venimos a detenerlo, hubo una gran batalla, donde murieron personas de ambos bandos, nuestros jóvenes mortifagos fueron reformados y mandado a sus casas —es decir que les modificaron la memoria.
—¿Quiénes murieron de nuestro bando? —pregunte confundido.
—Mi amado hermano murió—dijo con burla John. Sonreí al ver que todos mencionaban familiares que ya están muertos y da la casualidad que no son ingleses ni muy conocidos. Se encargarán de mantener un registro falso de todas las actividades, de esa forma, si investigan encontraran información de sus trabajos, familia y demás. Tambien le borraron y modificaron la memoria al ministro y Ollivander, para que recuerden ruidos de lucha y no de agonía y demonios.
—Es hora de despertar al ministro—dijo Draco, una vez que todos nos arreglamos para parecer recién salidos de batalla.
—¿Q…que paso? —susurro viéndonos a todos, sorprendido, pero luego una luz de entendimiento se mostró en su rostro.
— Estamos felices que esté vivo ministro, la batalla fue dura, pero ganamos—dijo Lucius, quien tiene heridas en el rostro y el brazo roto, el mismo se causó las heridas y no es el único, todos tuvimos que provocarnos algún daño físico, nuestra historia tiene que ser realista.
—¿Cómo me encontraron? —pero que pretencioso.
—En realidad no sabíamos que estaba aquí, como bien sabe, Voldemort tenía como meta matarme, tuvo la osadía de citarme, soy menor e inexperto comparando con los años de experiencia que posee, pensó que vendría solo, nada más lejos de realidad. El profesor Snape nos tenía al tanto de todo lo que ocurría, Dumbledore lo tenía como espía y luego de que murió, empezó a informarnos a nosotros. Le conté a Lucius y reunió a todos, cuando llegamos, peleamos y al final después de una dura batalla, vencimos. Aunque no creo que encuentre cuerpos, al menos no completos. Ya que hubo una gran explosión y uno de los mortifagos lanzo el fuego demoniaco—el asintió. Snape me ve como si me hubieran crecido dos cabezas, al igual que Sirius.
El ministro llamo a los aurores, quienes entraron a la mansión, revisando e identificando a los muertos.
—Nos gustaría quedarnos ministro, pero estamos cansados y heridos, ya sabe dónde vivimos—dijo Lucius, todos los antiguos mortifagos desaparecieron del lugar, tome la mano de Draco y nos aparecimos en la mansión.
—Por Merlín, vengan—dijo Pansy, ayudándonos y curándonos.
—Bueno, las cosas salieron mejor de lo esperado, nos retiraremos y los dejaremos descansar—dijo el padre de Pansy, quien me agradeció de nuevo, todos nuestros amigos y sus familias se fueron.
—Me iré a casa, una vez que el ministro aclare mi situación, regresare a Hogwarts. Gracias Potter—dijo el profesor Snape, solo quedando la familia.
—¿Y madre? —preguntó Draco, quien está apoyado en mi pecho.
—Regresa mañana con los niños, ha sido un día agotador. Buenas noches—dijo Lucius retirándose a su habitación.
—Nosotros tambien nos vamos a dormir—dijo Sirius bostezando. Remus nos dio las buenas noches y se fueron juntos.
—Vamos a descansar dragón—susurre en su oído.
—¡Cárgame! —demando adormilado. Sonreí y lo tome en mis abrazos, se acurruco y durmió al instante. Al llegar a la habitación, lo coloque en la cama. Fui a preparar el baño, sales aromáticas y burbujas es lo que nos espera. Luego de tomarlo, Draco más dormido que despierto, con un movimiento de varita, nos vestí. Al acostarnos, mi hermoso dragón se acurruco en mi pecho, durmiéndose al instante.
Los días trascurrieron, ahora soy el heroe del mundo magico, el profeta narra una historia aún más sensacionalista, todos quieren verme y agradecer por haberlos librado por segunda vez de Voldemort, es realmente molesto. Tengo más de un apodo: El niño que vivió y venció, El heroe del mundo magico.
—Papá, quiero volar escoba—dijo Aries emocionado, ya le escribí a Fugaku, contándole el desenlace de la guerra, obviamente no le dije de los demonios ni nada, simplemente que ganamos, prefiero que eso quede en secreto. Aunque todos los ex-mortifagos lo saben.
—¿Y Altaír? —es raro verlos separados, se volvieron más unidos cuando le contamos que fueron registrados como mellizos, se lo tomaron muy en serio. Aun nadie sabe de nuestros pequeños, hemos estado preparando su fiesta de cumpleaños y pensamos presentarlos formalmente.
—Con padre, están haciendo pociones, es aburrido—dijo con un puchero. Gracias a unas pulseras especiales, aprendieron el idioma más rápido de lo normal.
—Bien, vamos—pego un chillido y corrió al jardín. Invoqué mi escoba y subí a ella con Aries a mi espalda.
—¿Ya le respondiste a Sasuke? —pregunte dando una vuelta suave.
—Si, quedamos en no escribirnos. Él quiere volverse fuerte para protegerme y yo tambien quiero ser fuerte para cuidarlo. Pero los entrenamientos y clases, nos quita todo el tiempo y ya estamos cansado incluso para escribir, por lo que esperaremos hasta volvernos a ver—todo lo dijo lentamente, para no equivocarse. Fue practico, pronto vendrán sus profesores particulares, los mismo que le enseñaron a Draco y empezaran con su introducción a la magia. Mi cumpleaños es mañana y decidimos hacer una cena familiar. No quiero grandes festejos.
La ventaja de tener demonios es que tienen mucha información, gracias a ellos sé que como sacar a los bijuus del interior de los niños, pero quedarían como algo parecido a ser familiares. Ya que no pueden alejarse y su poder aun estará sellado en el interior de los pequeños, solo que no completo. Haremos el ritual despues de su cumpleaños.
—Entonces debes de estudiar mucho y esforzarte—Vladimir tambien sera su profesor de artes ninjas. No queremos que se oxiden en esa área. Despues de volar unos quince minutos más, bajamos.
—¡Lo hare! —exclamo emocionado. Al día siguiente, estamos todos reunidos, solo la familia. Fue la primera vez, que vi a todos reir y bailar, divirtiéndose y disfrutando. Lucius reía constantemente, nunca lo había visto así. A pesar de que era más relajado con la familia, nunca estuvo tan feliz y riendo tan abiertamente.
Los regalos que los chicos mandaron, me llegaron a primera hora de la mañana, todos hermosos y significativos.
—Hay algo que deberías ver. Al parecer están haciendo artículos de Dumbledore. Además de las nuestras, las cuales siguen insistiendo en querer entrevistarnos—es algo que nos hemos negado. Aunque hay entrevista de idiotas que se creen que nos conocen y dicen puras estupideces. Tal como dijo Chang y la pequeña hermana de Daphne, quien según nos contó, sus padres la castigaron despues de eso.
Recordando a Albus Dumbledore
Por Elphias Doge
Conocí a Albus Dumbledore a los once años en nuestro primer día en Hogwarts, nuestra mutua atracción era indudablemente debida al hecho de que ambos nos sentíamos extraños, yo había tenido viruela de Dragón poco antes de llegar a la escuela y aunque ya no contagiaba, mi rostro picado de viruela y de color verdoso, no animaron a muchos a acercarse a mí.
Por su parte Albus había llegado a Hogwarts bajo el peso de una notoriedad no deseada, apenas un año atrás, su progenitor Percival había sido declarado culpable de un salvaje y bien publicitado ataque a tres jóvenes muggles. Albus nunca intentó negar que su padre (quien habría de morir en Azkaban) estaba comprometido en ese crimen, al contrario, cuando yo reuní el valor para preguntarle, él me aseguró que conociendo a su padre podía ser culpable, más allá de eso Dumbledore se negó a hablar de ese triste asunto.
Aunque muchos intentaron que lo hiciera, de hecho, algunos se dispusieron a alabar las acciones de su padre, suponiendo que Albus, también odiaría a los muggles. Ellos no podrían estar más equivocados: como todos los que conocieron a Albus podrían atestiguar que él nunca reveló ni la más remota tendencia anti muggle. De hecho, su determinado apoyo a los derechos de los muggles, le ganó muchos enemigos en los años subsiguientes.
En materia de meses, sin embargo, la propia fama de Albus había empezado a eclipsar la de su padre. A finales del primer año, no volvió a ser conocido como el hijo de un odiador de muggles, sino, ni más ni menos que como el estudiante más inteligente jamás visto en la vida de la escuela. Aquellos de nosotros que fuimos privilegiados como beneficiarios de su amistad, no dejamos de mencionar la ayuda y el estímulo que siempre otorgaba generosamente. Él me confesó más tarde en la vida, que incluso en esos momentos supo que el mayor placer lo tendría enseñando.
No solamente ganó todos los premios a la mejor nota que la escuela ofrecía, sino que estuvo en contacto regular por correspondencia con los magos más notables de la época, incluso con el famoso alquimista Nicolás Flamel, la renombrada historiadora Bathilda Bagshot, y el investigador de la magia Adalbert Waffling. Varios de sus escritos fueron incluidos en grandes publicaciones como Transfiguración Actual, Desafíos de los Encantamientos, y Pociones Prácticas. La futura carrera de Dumbledore parecía ser probablemente meteórica, y la única pregunta que permanecía era cuando se volvería Ministro de Magia. Aunque a menudo se predijo en los años siguientes, que él estaba a punto de tomar el puesto, él nunca tuvo ambiciones Ministeriales.
Tres años después de que habíamos comenzado en Hogwarts, el hermano de Albus, Aberforth, llegó a la escuela. No eran parecidos: Aberforth nunca estudiaba y era distinto de Albus, prefería resolver las disputas combatiendo en duelo más que con la discusión razonada. Sin embargo, está bastante equivocado sugerir, como algunos lo hacen, que los dos hermanos no eran amigos. Ellos se sentían a gusto estando juntos, tanto como dos muchachos tan diferentes podrían estar.
Siendo imparciales con Aberforth, debe admitirse que el vivir a la sombra de Albus no debe haber sido una experiencia en extremo cómoda. Ser eclipsado continuamente eran los gajes del oficio de ser su amigo y no pudo haber sido más agradable como hermano. Cuando Albus y yo dejamos Hogwarts nos propusimos tomar el entonces tradicional viaje por el mundo, juntos, visitando y observando a magos extranjeros, antes de seguir nuestras carreras separadas. Sin embargo, intervino la tragedia. En la misma víspera de nuestro viaje, la madre de Albus, Kendra, murió, dejando a Albus a la cabeza de su hogar, y como único sostén económico de la familia. Pospuse mi salida bastante tiempo para presentar mis respetos en el funeral de Kendra, entonces lo dejé en lo que ahora sería una jornada solitaria.
Con un hermano más joven y una hermana para cuidar y sólo un poco de oro que heredaron, no podría hacerle ya ninguna solicitud a Albus para que me acompañara. Ese fue el período de nuestras vidas que tuvimos el menor contacto. Yo le escribí a Albus, describiendo, quizás insensiblemente, las maravillas de mi viaje, de los arriesgados escapes de las Quimeras en Grecia a los experimentos de los alquimistas egipcios. Sus cartas me dijeron un poco de su vida cotidiana por lo que deduje estaba frustrado y embotado por ser un mago tan brillante. Estaba sumergido en mis propias experiencias, y con horror oí, hacia el fin de los viajes de mi primer año, que otra tragedia había golpeado a Dumbledore: la muerte de su hermana, Ariana.
Aunque Ariana fue siempre de salud delicada, el golpe, estando tan cercano a la pérdida de su madre, tuvo un profundo efecto en sus dos hermanos. Aquellos cercanos a Albus y me puedo contar como uno de los afortunados, estamos de acuerdo que la muerte de Ariana, y el sentimiento de culpa de Albus por ella (aunque por supuesto él no tenía culpa), dejaron una marca en él por siempre.
Regresé a casa y encontré a un hombre joven quien había experimentado el sufrimiento de una persona mayor. Albus era más reservado que antes y mucho menos alegre. Para agregar a su miseria, la pérdida de Ariana había llevado, no a una renovada cercanía entre Albus y Aberforth, pero a un estancamiento. (Con el tiempo esto terminó, en años posteriores ellos restablecieron, no una relación cercana, pero ciertamente cordial.) Sin embargo, desde entonces rara vez habla de sus padres o de Ariana, y sus amigos aprendieron a no mencionarlos.
Otras plumas describirán los triunfos de los años siguientes. Las contribuciones innumerables de Dumbledore a los anales del Conocimiento de la Magia, incluido su descubrimiento de los doce usos de la sangre de dragón, beneficiarían a las generaciones venideras, también la sabiduría que él mostró en muchos juicios mientras fue el presidente del Wizengamot. Aún dicen que, de todos los duelos de Magos, ninguno se compara con el ocurrido entre Dumbledore y Grindelwald en 1945.
Aquéllos que han dado testimonio han escrito sobre el terror y el temor que sintieron cuando miraron a estos dos extraordinarios magos luchar. El triunfo de Dumbledore y sus consecuencias para el mundo Mágico, son considerados un punto decisivo en la historia de la magia, que se equipara a la introducción del Estatuto Internacional del Secreto de los Brujos o la caída de "El-que-no-debe-ser-nombrado".
Albus Dumbledore nunca fue orgulloso o vanidoso; siempre encontraba algo que valorar en la gente, aunque aparentemente fuera insignificante o infeliz, y creo que sus pérdidas tempranas lo dotaron con una gran humanidad y compasión.
Extrañaré su amistad más de lo que puedo decir, pero mi pérdida no es nada comparada con la del Mundo Mágico. Que él era el más inspirador y el más querido de todos los directores del colegio de Hogwarts no puede ser puesto en duda. Él murió como vivió: siempre trabajando para el mayor bien y, hasta el último momento, dispuesto a estirar la mano para ayudar a un niño con varicela de dragón tal como lo hizo el día que lo conocí.
Deje de leer, algo irritado, sé que el viejo hizo lo suyo por el mundo magico, pero en mi mente solo viene las cosas que me hizo a mí. Aunque lo haya perdonado no quita lo que hizo. Otro artículo capto mi atención.
La próxima semana, tendremos la impactante historia del genio imperfecto considerado por muchos como el mago más grande de su generación. Separando la imagen popular de serenidad, de sabiduría con su plateada barba, Rita Skeeter revela la niñez desequilibrada, la juventud ilegal, las peleas de toda la vida, y los culpables secretos que Dumbledore ha llevado a su tumba, ¿Qué llevó al hombre destinado a ser el ministro de Magia a seguir siendo un simple director? ¿Cuál era el verdadero propósito de la organización secreta conocida como la Orden del Fénix? ¿Cómo encontró realmente Dumbledore su final?
Las respuestas a éstas y a muchas más interrogantes son exploradas en la nueva biografía explosiva, La Vida y Mentiras de Albus Dumbledore, por Rita Skeeter, Entrevista exclusiva a Berry Braithwaite, página 13.
Busque con curiosidad, la pagina mencionada. Draco está sentado detrás de mí, sus piernas a cada lado de mi cuerpo. Quedando entre sus piernas, me apoye mejor, quedando acostado en su pecho. Me dispuse a leer.
En persona, Rita Skeeter es mucho más cálida y amable de lo que sus feroces semblanzas podrían sugerir. Saludándome en el vestíbulo acogedor de la casa, me conduce directamente a la cocina para tomar una taza de té, una rebanada de pastel y un tazón del chisme más fresco.
— Bueno, desde luego, Dumbledore es el sueño de todo biógrafo. Una vida tan larga, tan llena. Estoy segura que mi libro será el primero de muchos, muchos más— dice Skeeter.
Skeeter fue indudablemente lista. Las novecientas páginas fueron completadas en las cuatro semanas posteriores a la misteriosa muerte de Dumbledore en junio. Le pregunto, cómo consiguió lograr esta hazaña tan rápido.
— Ah, cuando usted ha sido periodista tanto tiempo como yo, trabajar con una fecha límite es nuestra segunda naturaleza. Yo sabía que el mundo Mágico pedía a gritos la historia completa y quise ser la primera en completar aquella necesidad.
Le menciono los comentarios ampliamente publicados, de Elphias Doge, Consejero Especial del Wizengamot y amigo desde hace mucho tiempo de Albus Dumbledore, que dice:
"El libro de Skeeter contiene menos información que una tarjeta de Ranas de Chocolate".
Skeeter echó su cabeza hacia atrás riendo.
— ¡Querido Dodgy! Recuerdo haberlo entrevistado unos años atrás sobre los derechos de la bendita gente del agua, Completamente loco, parecía creer que estábamos sentados en el fondo del Lago Windermere, me seguía diciendo que tuviera cuidado con las truchas.
Y, aun así, las acusaciones de Elphias Doge siguen haciendo eco con muchas cosas inexactas ¿Realmente Skeeter considera que cuatro cortas semanas han sido suficientes para lograr captar la esencia de la larga y extraordinaria vida de Dumbledore?
— ¡Ah, mi querida, usted sabe, así como yo, cuánta información puede ser generada con un bolso lleno de Galeones! Basta rechazar un 'no' como respuesta y una buena y afilada Pluma a vuelapluma y las personas hacen cola para dispersar la suciedad de Dumbledore. No todos pensamos que él era tan maravilloso, usted sabe que pisó en una gran cantidad de pies importantes. Pero el viejo Elphias Doge puede bajarse de su hipogrifo, porque he tenido acceso a una fuente por la que la mayor parte de periodistas cambiarían sus varitas mágicas, porque hay alguien que nunca ha hablado en público antes y quien estaba cerca de Dumbledore durante la fase más turbulenta e inquietante de su juventud— dijo Skeeter, golpeándome cariñosamente con los nudillos.
La anticipada publicidad para la biografía de Skeeter ha sugerido ciertamente que habrá conmoción en el mercado para los que crean que Dumbledore ha llevado una vida libre de culpa. ¿Cuáles serán las sorpresas más grandes que va a destapar?, le pregunto.
— ¡Vamos Betty, no voy a adelantar todos los momentos culminantes antes de que la gente compre el libro! — rió Skeeter.
—¡Solamente puedo prometer que cualquiera que todavía piensa que Dumbledore era tan blanco por dentro como su barba tendrá un duro despertar! ¡Simplemente digamos que nadie de los que oyeron que su furia contra Tú-sabes-quién habría soñado que él anduvo en las Artes Oscuras en su juventud! ¡Y para un mago que se pasó sus últimos años abogando por la tolerancia, no era exactamente tolerante cuando era más joven! Sí, Albus Dumbledore tenía un pasado sumamente oscuro, y no mencionemos a la extraña familia, en la que se esforzó tanto por mantener en secreto.
Le pregunto a Skeeter si está refiriéndose al hermano de Dumbledore, Aberforth que fue acusado por el Wizengamot por el mal uso de magia y causó un escándalo menor hace quince años.
—Oh, Aberforth es simplemente la punta del montón del estiércol— se ríe Skeeter.
—No, no, yo estoy hablando sobre algo mucho más que un hermano con una afición por tocar el violín alrededor con las cabras, peor incluso que el padre de Dumbledore mutilando Muggles, no podría mantenerlo en reserva de todas formas, ambos fueron enjuiciados por el Wizengamot. No, es la madre y la hermana las que me intrigaron, y excavando un poco he descubierto un nido completo de asquerosidad, pero, les digo, ustedes tendrán que esperar a leer los capítulos nueve al doce para tener detalles completos. Todo lo que yo puedo decir ahora es que, nunca el maravilloso Dumbledore habló sobre cómo se rompió la nariz.
Los secretos familiares, no obstante, niegan que el brillante Dumbledore fuera el autor de muchos de los descubrimientos mágicos
—Él era muy inteligente, aunque muchos ahora se preguntan si realmente puede reclamar el crédito de sus supuestos logros. Cuando yo revelo en el capítulo dieciséis, que Ivor Dillonsby clama que ya había descubierto ocho usos de la sangre de dragón cuando Dumbledore pidió 'prestado' su trabajo. Pero la importancia de algunos de los logros de Dumbledore no puede, me aventuro a decir, negarse.
—¿Qué hay de su famosa derrota a Grindelwald? —dije.
—Oh, me alegro que mencione a Grindelwald— dijo Skeeter con una sonrisa seductora.
"Temo que aquellos a quienes se les llenan de lágrimas los ojos por la espectacular victoria de Dumbledore deben prepararse para una bomba quizás un tanto fétida. El asunto es de hecho muy sucio. Todo lo que voy a decir es, no estén tan seguros de que hubo realmente un espectacular duelo como dice la leyenda. ¡Después de que hayan leído mi libro, las personas se van a dar cuenta y van a concluir que Grindelwald simplemente conjuró un pañuelo blanco en la punta de su varita y salió tranquilamente!
Skeeter se niega a dar más detalles en este asunto intrigante, como para que nosotros pensemos en un cambio de opinión que fascinará indudablemente a cualquiera de sus lectores.
—Oh sí— dice Skeeter, mientras asintiendo vivamente— he dedicado un capítulo entero a todo lo referido a la relación Potter-Dumbledore. Que fue enfermiza, incluso siniestra. De nuevo, los lectores tendrán que comprar mi libro para conocer la historia entera, pero no hay ninguna palabra que conteste a la pregunta de por qué Dumbledore mostró un interés antinatural por Potter. Si eso realmente era por los mejores intereses del muchacho, lo veremos. Es ciertamente un secreto a voces que Potter ha tenido una adolescencia, más que problemática. Todo cambio cuando se casó con Draco Malfoy, saliendo así de las garras de Dumbledore—hice una mueca al leer sobre esto, un escalofrió recorrió mi espalda solo de pensarlo.
—Yo le pregunto si ella todavía está en contacto con Harry Potter a quien ella entrevistó tan célebremente el año pasado.
—Oh, sí, he desarrollado una relación más íntima con Potter, pobre tiene pocos amigos verdaderos, y nosotros nos hemos encontrado en la mayoría de los momentos en que su vida ha estado a prueba: el Torneo de Los tres Magos. Soy probablemente una de las únicas personas aún vivas que puede decir que conoce al Harry Potter real— dice Skeeter. Ya quisiera, nunca me relacionaría con una mujer como esa.
—Esto nos lleva directamente a los muchos rumores que todavía circulan alrededor de las últimas horas de vida de Dumbledore. ¿Skeeter cree que Potter estaba allí cuándo Dumbledore murió?
—Bueno, yo no quiero decir demasiado, está todo en el libro, pero los testigos que estaban en Hogwarts vieron a Potter correr de la escena del crimen momentos después de que Dumbledore se cayera, saltara o fuera empujado.
Después de este comentario intrigante, me retiro. No hay ninguna duda que Skeeter tiene el éxito instantáneo de librería asegurado. La legión de admiradores de Dumbledore, entretanto, puede estar temblando por lo que pronto va a surgir sobre su héroe—deje leer y mire el artículo de forma inexpresiva.
—Tuvo la delicadeza de informarnos, que nos regalara una copia autografía, para que lo disfrutemos, en nuestro tiempo libre—chasqueo la lengua y sonrió con frialdad.
—Esa mujer es de cuidado—le dije serio, mantenerla alejada sería lo más idóneo. Unos golpes en la puerta, me distrajeron.
—Lamento interrumpir chicos, pero el ministro te busca—dijo Narcissa con una pequeña sonrisa. Al bajar nos dirigimos a la biblioteca, cuando entramos, el ministro no pudo ocultar su desagrado, al ver a Draco a mi lado. Tiene un continuo conflicto entre el respeto, admiración y su orgullo. Ya que nos mandó una extensa carta agradeciéndonos.
—Estoy aquí, por el testamento de Albus Dumbledore. Ya hablé con tus amigos, Ronald Weasley y Hermione Granger. Quienes tambien estaban incluidos en dicho testamento—lo mire con los ojos entrecerrados.
—Dumbledore murió hace más de un mes. ¿Por qué se demoraron tanto en darnos lo que nos dejó? —pregunte con frialdad.
—¿No es obvio? —dijo Draco, antes de que Scrimgeour pudiera responderle.
—Querían examinar lo que sea que haya dejado—dijo con una sonrisa astuta.
—Estaba en todo mi derecho. El Decreto de Confiscación Justificada le da al Ministerio el poder de confiscar los elementos de un testamento…—dijo Scrimgeour sin darle importancia.
—Esa ley fue creada para evitar que los magos se pasaran artefactos tenebrosos ¡Y se supone que el Ministerio debería tener pruebas firmes de que las posesiones del fallecido son ilegales antes de revisarlas! ¿Está usted diciéndome que pensó que Dumbledore quería dejarle algo maldito? —dijo Draco serio. Aunque es obvio que no fue el motivo, pero es una probabilidad, con todo lo que nos hizo.
—¿Está pensando en seguir una carrera en Derecho Mágico, señor Malfoy? —preguntó Scrimgeour.
—No, pero me gusta tener conocimientos de las leyes, pueden ser muy útiles—dijo serio.
—¿Entonces por qué decidieron dármelo ahora? ¿No se les ocurrió ninguna excusa para quedárselas? —comente casualmente.
—No, es porque se vence el plazo de 31 días. No pueden quedarse con los objetos por más tiempo a menos que prueben que son peligrosos. ¿No es así? —pregunto Draco, ese conocimiento tambien lo poseo, no por nada me la pase estudiando con Narcissa.
— La Ultima Voluntad y Testamento de Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore. A Harry James Potter le dejo la Snitch que atrapó en su primer partido de Quidditch en Hogwarts, para recordarle las recompensas de la perseverancia y el talento—Cuando Scrimgeour sacó la diminuta bola dorada, del tamaño de una nuez, sus alas plateadas revolotearon débilmente.
—¿Por qué Dumbledore te dejó esta Snitch? —preguntó Scrimgeour.
—Ni idea. Por las razones que usted recién leyó, supongo… para recordarme lo que se puede conseguir si… perseveras y todo eso—dije serio y confundido.
—¿Crees que es solamente un recuerdo simbólico, entonces? —pregunto con desconfianza.
—Supongo ¿Qué más puede ser? —pregunte mirándolo precavido.
—Yo soy el que hace las preguntas—dijo Scrimgeour, acercando el sillón al sofá. Ya caía la noche afuera; fue un cumpleaños inolvidable. Ahora solo tengo que deshacerme del ministro y terminar la noche con mi esposo.
—Noté que tu pastel de cumpleaños tiene forma de Snitch. ¿Por qué? —reí con sorna.
—Puede ser porque Harry es un excelente Buscador, eso es demasiado obvio ¡Debe haber un mensaje secreto de Dumbledore en el glaseado! —dijo con burla Draco.
—No creo que haya nada escondido en el glaseado, pero una Snitch sería un muy buen escondite para un objeto pequeño. Ustedes saben por qué, me imagino—dijo Scrimgeour.
—Porque las Snitch tienen memoria de tacto—dije serio y viendo la snitch con cautela.
—Correcto. Una Snitch no es tocada por piel desnuda antes de ser soltada, ni siquiera por el que la hace, porque debe usar guantes. Lleva un encantamiento por el que puede identificar al primer humano que la toca, en caso de que haya una atrapada discutible—dijo serio.
—Esta Snitch, lo recordará, Potter. Se me ocurre que Dumbledore, quien tenía habilidades mágicas prodigiosas, sin importar sus otros defectos, podría haber encantado esta Snitch para que sólo se abriera para usted—admito que su teoría es buena y posible. Sostuvo en alto la pequeña bola dorada.
—Tómala—dijo Scrimgeour tranquilamente. Me encontré con los ojos amarillentos del ministro y supe que no tengo opción, más que obedecer. Extendí mi mano y Scrimgeour se inclinó hacia adelante y coloco la Snitch lenta y deliberamente, en la palma de mi mano.
No paso nada. Cuando cerré mis dedos alrededor de la Snitch, sus alas cansadas revolotearon y se quedaron quietas. Scrimgeour y Draco continuaron observando ávidamente a la ahora semioculta esfera, como deseando que se transformara en algo.
—Eso fue dramático—dije riéndome junto con Draco.
—Eso es todo entonces ¿no? —preguntó Draco queriéndose levantar del sofá.
—No del todo. Dumbledore te dejó algo más, Potter—dijo Scrimgeour, que parecía de mal humor.
—¿Qué es? —pregunte cansado.
—La espada de Godric Gryffindor—obviamente no la trajo.
—¿Y dónde está? —pregunte aburrido, conociendo la respuesta.
—Lamentablemente, esa espada no era de Dumbledore para que te la dejara. La espada de Godric Gryffindor es un importante objeto histórico y como tal pertenece… —levante la mano, deteniéndolo, es obvio que no pertenece a Dumbledore. Y no comprendo porque quiso dejármela.
—Ministro, Dumbledore está muerto, al igual que Voldemort y no tengo ningún interés en averiguar cuáles eran sus ideas en querer dejarme estas cosas, simplemente las conservare como un recuerdo. Estamos cansados y queremos dormir—obviamente no le agrada la idea, pero no hay nada que pueda hacer.
—Tengo una deuda de vida con ustedes y estoy realmente agradecido, aunque no lo parezca con mi interrogatorio, solo que no creo que Dumbledore sea la ficha blanca que siempre mostro ser. Hay algo oscuro y no me parece justo que haya muerto como un simple mártir—no sé qué habrá pasado entre ellos, ni me interesa. Pero tampoco me uniré a su búsqueda, prefiero simplemente olvidar.
—Lo comprendo, pero como puede ver, no estoy interesado en nada de lo que Dumbledore hizo, Rita Skeeter sería mejor candidata para que lo ayude. Simplemente quiero vivir mi vida, libre de psicópatas y personas que solo quieren manipularme, es hora de que sea feliz junto a mi familia, sin preocuparme nada más que por mis estudios y problemas cotidianos—asintió y se levantó.
—Comprendo y lamento haberlos molestado, tienes razón, ya están muertos. Debo de enfocarme en mejorar las cosas con nuestro país. Feliz cumpleaños señor Potter—asentimos y dejamos que el elfo lo acompañara.
—Es hora de que festejemos de otra forma, tu cumpleaños—susurro seductoramente. Nos dirigimos de regreso a nuestra habitación, no sin antes pasar a ver a nuestros hijos, dándoles besos de buenas noches, dentro de unos días, festejaremos su cumpleaños y sera a lo grande.
—Antes de festejar, quiero ver lo que hay en la snitch, es la que agarre en mi primer partido, ¿recuerdas como lo hice? —le pregunte con una sonrisa.
—Con la boca, fue épico. Por eso no te esforzaste, ni diste muestra de intentarlo, no querías que el ministro se entere de lo que hay dentro ¿Cierto? —pregunto sentándose en mi regazo.
—Estas en lo correcto amor—la metí en mi boca, pero no se abrió, sino que solo tiene escrito una frase "Me abro al final"
—¿Qué quiere decir? —pregunte confundido. Draco se quedó pensativo, espere que terminara de analizar.
—Dumbledore estaba seguro que ibas a morir, tanto que preparo todo y solo tenías que seguir sus instrucciones, estoy seguro que Hermione y Ron, tienen cosas que lo ayudarían a buscar los horrocrux, puede que tengas que decir que ya acabaste o algo así—es cierto, pero no creo que se refiera a que termine la búsqueda.
—Voy a morir— El caparazón de metal se rompió y se abrió. La piedra negra con la grieta irregular que le atraviesa por el centro, contempla las dos mitades de la snitch. Muestra un patrón de un triángulo, circulo y una línea vertical.
La quedamos contemplando confundidos, sin saber porque Dumbledore me dejo esta piedra, la guarde en el alhajero, donde guardamos nuestras pulsera, collares y anillos. Investigaremos mejor cuando encontremos a los chicos. Ahora solo quiero terminar mi cumpleaños, en los brazos de mi esposo.
Lo empuje para que quedara acostado en la cama y me puse entre sus piernas, con un movimiento de mano, nos deje desnudo, ver la piel pálida y delicada, solo cubierta con los tatuajes que lo hacían mio, hizo que algo primitivo surgiera en mi interior. El sentimiento de posesión y satisfacción van de la mano. Su cabello extendido por la almohada.
Los suaves gimoteos y ruidos de excitación que salían de Draco me animaban a seguir adelante. Subí para apretar y girar los endurecidos pezones mientras bajaba mis besos. Enterré mi rostro en el rubio pelo púbico, que acaricié con mi mandíbula, e inhalé.
Un estremecimiento bajó por mi espalda mientras procesaba el aroma. Es especiado y masculino, muy Draco. Dejé que mis dedos bajaran por su torso, mi lengua salió para girar alrededor de la cabeza de su pene, que pide a gritos, mi atención.
Abrí la boca para cubrirla, luego cerré mis labios alrededor para estirar de la punta una y otra vez. La respiración de Draco es errática y fuerte. Es música para mis oídos. La mano de Draco se alzó para colocarse lentamente en mi cabeza. Note la indirecta insinuación silenciosa y agarre la base y me la trague entera.
—¡Oh! ¡Mierda! Merlín si, Harry. Maldición se siente bien—gimió con fuerza y su cuerpo curveándose.
—Merlín, Harry…Ahh—sonreí ante la súplica en su voz, amo dominarlo. Se corrió y trague todo, pase la lengua por mis labios, delicioso. Subí lentamente por su esculpido pecho y besé.
—¿Qué quieres amor? Solo tienes que decirlo—susurre con voz ronca, besando y succionando su oreja, sacando un jadeo excitante.
—T…te quiero dentro—gimió con dificultad.
Me deslice hasta el fondo del agujero bien lubricado de Draco, dejándolo sin aliento, sus piernas vibrando estiradas, y los dedos de sus pies encogidos. Había pasado mucho tiempo desde que habíamos estado juntos, la forma en que me aprieta, es una muestra de eso. Más allá de eso, su rostro refleja dolor y placer, lo mire con calidez y amor.
—Respira, —Susurre en voz baja. No fue hasta ese momento, que Draco se dio cuenta de que había estado conteniendo su aliento.
—Eso es. Relájate—esto es lo malo de no tener relaciones como queremos. Cerrando los ojos, consiguió aflojar su cuerpo, casi de inmediato, ver la sensualidad en sus movimientos y mirada, me está llevando al borde.
Lentamente empecé a moverme. Retirando mis caderas hasta que sólo la cabeza de mi pene se mantuvo dentro de Draco, presione hacia adelante, deslizando mi eje todo el camino de vuelta dentro. Ondulando mientras entro y salgo, aumentando gradualmente mi velocidad y presión hasta que ambos estamos gimiendo. Con los brazos a cada lado de los hombros de Draco, su lacio cabello cayendo sobre sus ojos mientras golpeo mi pene en el apretado agujero, llevándonos hasta el borde, sólo para retroceder bruscamente antes de comenzar súper lento de nuevo.
Draco apretó sus dientes y se aferró a mis caderas instándome a que fuera más duro y más profundo. Temblando, él apretó sus ojos de nuevo, bebiendo de la estremecedora sensación de mi pene apretando y acariciando su próstata con cada pasada. El resbaladizo sonido de bofetadas por los empujes, me llevan al límite.
A pesar de que no estar siendo estimulado directamente, su pene está más rígido y más grueso que nunca, claramente listo para estallar a la menor oportunidad.
—Por favor—susurró, mirandome con sus fascinantes ojos plateados, casi blanco, sus colmillos salieron a relucir, al igual que los míos. Sin dudar, me acerqué a su cuello y lo mordí, mientras aumentaba la velocidad de los embistes. Draco hizo lo mismo, conectándonos y disfrutando de nuestra conexión. Draco sacudió la cabeza y arqueo su espalda, desesperado por alivio. A medida que la tensión en su pene y culo aumentan, sentí como me aprieta cada vez más, listo para correrse. Sus ojos abiertos, sujetándome de la cintura.
—Me voy a venir.
—Lo sé—con un fuerte grito exploto, provocándome un espasmo y fuerte explosión, llenándolo con mi esperma. Gracias a merlín usamos hechizos anticonceptivos, estaríamos llenos de niños para este momento de no ser así. Despues de respirar y relajarme, salí de su interior, con un movimiento de mano, nos deje limpio, al acostarme a su lado, Draco apoyo la cabeza en mi pecho, ronroneando feliz y saciado. Besé su frente y cerré los ojos, con una sonrisa en mis labios.
Hola chicas y chicos, espero les haya gustado el capítulo, como pueden ver, Harry posee dos reliquias, pero no sera el amo de la muerte, ya que la varita no sera suya. Quedará en la tumba de Dumbledore, necesitaba meter el testamento porque la piedra sera fundamental, en los capítulos posteriores.
Recuerden que es mi historia, por lo que, aunque en el libro salga de una forma, en la mia lo quise poner hasta ahora.
El cumpleaños de los niños y casamiento de Fleur serán hasta el próximo capítulo. Su séptimo año pasara rápido, uno que otro ataque de celos, pero nada que amenace su matrimonio.
Mil gracias por sus reviews, cualquier duda, pueden escribirme en mi Face o Twitter.
Nos seguimos leyendo
Bella.
