Los personajes no me pertenecen son de J.K Rowling y Kishimoto
Summary: Harry se entera que cuando cumpla quince su parte criatura despertara dándole nuevos poderes y una pareja destinada para él, si eso no fuera poco descubre que tiene un primo en un mundo completamente diferente al suyo: El mundo Ninja, ahora luchara junto a su pareja para proteger todo lo que ama.
Parsel -"Hola"
Hechizos- Accio o Jutsus
Voz sobrenatural- Hola
Otro idioma "Hola"
Recuerdos, visiones [Hola]
Capítulo 24 ¡Adiós Hogwarts!
Pov Harry
Despues del éxito con la presentación de nuestros hijos y que hayamos dado la entrevista como prometimos, nos retiramos a la mansión Potter. Narcissa insistió que los niños tuvieran ropa en los dos lugares, por lo que Draco tambien compro un nuevo guardarropa para ellos.
Antes de irnos de la mansión, cite a todos los Weasley en la biblioteca y les explique cómo funciona la piedra. Les di privacidad, a la hora, todos salieron con los ojos rojos, obviamente lloraron y me agradecieron por haberles dado la oportunidad de despedirse de su padre. Ginny incluso se disculpó y dijo que ya no interferiría con mi familia, se pasó media hora disculpándose por todo lo que hizo y dijo.
Que debió de comprender que cuando se quiere a alguien, lo importante es su felicidad, aunque no sea a su lado, tambien con una sonrisa dijo que Krum está adentrándose poco a poco a su corazón. Con el tiempo, espera poder ser amiga de nosotros.
—Oye amor, ya tengo el lugar listo, ¿Cuál de tus demonios nos ayudara? —pregunto Draco, decidimos sacarle los bijuus antes de irnos de vacaciones, los niños están jugando en el jardín, bajo el cuidado de los elfos, Dobby oficialmente está vinculado a nosotros, sirve a la honorable familia Potter-Malfoy.
—Escogí a Azazel, es el que intimida menos, no quiero que los niños se asusten—al entrar a la mazmorra, note todo lo que utilizaremos. Las velas, un tazón lleno de tierra y otro de agua, dan al lugar un aspecto más tenebroso.
En el centro está el símbolo donde los niños deben de colocarse, un circulo en el están todas las festividades que celebramos: Imbolc, Ostara, Beltane, Litha, Lughnasadh, Mabon, Samhain y Yule, son diferentes festejos como agradecimiento de dones y recursos que recibimos, así como los espirituales y mágicos en nuestras vidas. Pequeñas estrellas lo dividen.
Según Lucius, en Hogwarts se festejaban, con el pasar de los años se fueron eliminando uno a uno, hasta que no quedo nada. Es una verdadera lástima, he celebrado los otros, solo cuando se ha dado la oportunidad, obviamente fue con los Malfoy.
Tambien los signos del zodiaco y en el centro de todo esto una triqueta, es un símbolo que representa vida, muerte y renacimiento, así como las tres fuerzas del universo: tierra, fuego y agua.
Todo esto permitirá la extracción de los bijuus, sin que peligre la vida de los niños, antes de hacer esto, hablamos con el Kyubi e Ichibi, no queremos que entorpezcan las cosas.
—Azazel, responde a mi llamado—al instante una nube negra empezó a emerger del suelo, a los segundos, el demonio esta arrodillado delante de nosotros, Draco al ser mi esposo, se convirtió en su amo tambien. Una orden permanente que les di, es proteger a mi familia, eso incluye a los Malfoy, Weasley y por supuesto, los Uzumaki.
—Estoy para servirles—los niños aparecieron con Dobby y vieron al demonio con terror absoluto.
—Ahora, para que todo funcione bien. Necesito que entren en el círculo, no se preocupen, nunca los lastimaríamos—ellos asintieron y se colocaron donde le pedimos. Cuando se acostaron, Azazel empezó a recitar, según nos dijo, puede extraérselos a los dos, al mismo tiempo.
Conforme el ritual continuaba, una energía empezó a emerger de ellos, las cuales fueron adquirieron formas, son diferentes, el Kyubi ahora es de un color más pálido diría que crema en vez de naranja y la forma del Ichibi es un poco más alargada. Ambos son hermosos, según nos explicó Azazel, pueden encogerse incluso más, pero en este momento son del tamaño de un pastor alemán, más o menos.
—Gracias Azazel, puedes retirarte—solo inclino la cabeza y desapareció.
—Cumplieron, nos libraron de esa cárcel—exclamo incrédulo Ichibi.
—Se los prometimos, aunque no son completamente libres, ahora son familiares de nuestros hijos. Lamentablemente no fue posible extraerlos por completo, parte de su chakra sigue dentro de ellos, pero ahora pueden tener más libertad. Si los dañan o intentan manipular sus mentes, tenemos demonios que estarán encantados de devorarlos—gracias a los demonios a nuestro servicio, nos dimos cuenta que hay niveles entre los suyos, los que poseo son de alto nivel, los humanoides, los de bajo nivel son los que son como animales.
Son seres que se alimentan de la energía negativa de las personas, son pacíficos, pero cuando son atacados y maltratados, atacan y se defienden, las personas piensan que son de temer, eso es porque no han visto a los demonios como los que tengo, en acción.
—Y aceptamos serlos, es mejor que estar dentro de una jaula, mi nombre es Kurama—gruño el zorro acercándose a Aries.
—Soy Shukaku—al igual que Kurama se acercó a Altaír, aceptando sus nuevos roles. Los niños estuvieron inconscientes dos horas, al despertar les explicamos la situación, recalcando que no son mascotas sino protectores, familiares.
—Harry-sama, ya empacamos todo—dijo Stella con una sonrisa.
—Bien, quiero que todos bajen, tomaremos un traslador—ella asintió y corrió avisarles. Salto ágilmente, llegando en un abrir y cerrar de ojos, a la cima de esta.
Elegimos diferentes destinos, el primero al que iremos es al Everest, es muy difícil hallar las cuevas mágicas, pero lo intentaremos, antes de irnos de Hogwarts, Draco insistió que encogiéramos al basilisco y nos lo lleváramos, tomamos todas sus mudas de piel y mandamos hacer trajes ninjas con ella. La piel de basilisco puede ser un excelente escudo, es fuerte y prácticamente impenetrable.
Cuando todos estuvieron listos, colocamos el traslador en medio, es una enorme cadena de plata, ellos saben cómo funciona y fuimos claro al decir que no deben de soltarla. Gracias a Merlín, con el entrenamiento que he recibido, ese ya no es un problema, hubiera sido vergonzoso caer como lo hice cuando fui a las mundiales, aunque no fue mi culpa, nunca había viajado en traslador y nadie me advirtió.
Aparecimos en el lago Gokya, es un lugar fascinante y seductor que se encuentra en la falda del Monte Everest. En un sector donde no estamos a la vista de nadie, los niños aterrizaron perfectamente gracias a su entrenamiento, todos corrieron al lago. El agua color azul profundo junto con las montañas nevadas en el fondo, pueden relajar en un instante.
—La vista es espectacular, pero lo mejor está abajo—dijo Draco señalando el fondo del lago. Les lanzamos casco-burbuja y nos zambullimos, Kurama y Shukaku tambien nos acompañan, pero se negaron a entrar, por lo que le lanzamos hechizos para no ser notados, al igual que a nuestras cosas, ellos la cuidaran. Fawkes aparece de vez en cuando, es un excelente familiar, tiene su propio lugar en nuestra casa, despues de todo, es nuestro familiar.
Al comienzo, estuvieron renuente y a la defensiva, pero con el pasar de las horas se dieron cuentan que no los trataríamos mal y poco a poco se fueron relajando, ayuda que tengamos demonios a nuestros servicios, ganamos un nuevo nivel de respeto.
Conforme fuimos nadando hacia la profundidad, note un enorme edificio, es como el lago de Hogwarts, hay una ciudad aquí abajo, solo que al parecer está abandonada. Es realmente impresionante, hay esculturas y estatuas abandonadas cubiertas de coral y plantas. Draco va dirigiendo, mientras voy al final, no queremos que ninguno se pierda y con los curiosos que son los niños, evitaremos ese riesgo. Vimos uno que otro hipocampo. Al salir, secamos nuestras ropas mágicamente.
—Bien, es hora que subamos—dije con una sonrisa, obviamente ningún muggle nos permitiría subir con niños, por eso viajaremos por nuestra cuenta y utilizando hechizos que nos ayudan para no ser notados.
—¡Si, estoy listo! —grito Aries emocionado, Kurama esta cerca, ambos se llevan bien con los niños, no dudo que, con el tiempo, se vuelvan sobreprotectores. Subir fue algo cansado y emocionante, todos vamos amarrados, así evitaremos que alguno se pierda o caiga.
A diferencia de los muggles, tenemos puestos hechizos que nos mantienen caliente, además de la ropa adecuada por supuesto. Al llegar a nuestro objetivo, despues de unos días de caminata, llegamos donde los muggles dejan un monto de pañuelos o banderas, la vista fue impresionante, es como si estuviéramos caminado sobre las nubes, en verdad hermoso, los niños sacaron fotos. Es como estar en la cima del mundo. En el camino, encontramos algunas cuevas, lamentablemente no fueron las mágicas, Draco les prometió que vendríamos de nuevo, exclusivamente a buscarlo.
Activamos el traslador que nos llevara a nuestro próximo destino: Katmandú, es la capital de Nepal, las viejas calles de arquitecturas son maravillosas, alquilamos una casa, despues de la travesía que pasamos, todos necesitamos de un buen descanso.
—Comeremos y nos iremos a dormir, esta casa tiene veinte habitaciones, así que pueden dormir solos o acompañados, mañana visitaremos la ciudad—dije con una sonrisa.
—Buenas noches—dijo Ai quien fue el primero en terminar, uno a uno fue despidiéndose y buscando un cuarto.
—Están fascinados, en verdad estoy feliz de haberlos traído—dijo Draco con una sonrisa, mientras nos dirigíamos a nuestra habitación. Solo asentí dandole la razón.
El primer lugar que visitamos fue el palacio real, al entrar mire los muro y pinturas en el lugar, lo que más atrae es la estructura, su forma es muy hermosa e interesante. Recorrimos el lugar, admirando las obras de artes y artesanías. Luego fuimos a los valles y plazas históricas. Lo que ame de esta ciudad es la arquitectura, en verdad es única y muy llamativa.
Los días pasaron rápido, solo nos queda una semana, el viaje fue bueno, los niños se divierten y están felices, ahora iremos a nuestro último destino: Langtang, es un lugar pintoresco, una obra maestra de la naturaleza en Nepal. El sendero de Langtang es una de las famosas rutas de trekkingen el mundo, seguramente debido a que combina montaña y bosque al mismo tiempo.
Es una región del Himalaya de Nepal, al norte del valle de Katmandú, en ese lugar fue donde encontramos una gran cantidad de criaturas mágicas: Nundus, Abraxan, Acromantula, Ashwinders, bowtruckle, centauros y muchos otros. Los chicos estuvieron fascinados con ellos, fue un viaje en verdad productivo, lamentablemente debemos de regresar, las clases empezaran pronto.
Pov Minato
Los Sannin regresaron despues de dos años de infructuosa búsqueda, el mundo es grande y aunque abarcaron varios países, no lograron dar con el monstruo, por lo que regresaron a sus funciones.
Las cosas solo han empeorado, todos se dieron cuenta que ya no contamos con nuestro jinchuriki, nos volvimos la burla de las otras aldeas en ese aspecto, incluso Suna se jacto que al menos ellos, tienen mejor seguridad que nosotros, lo único que evita que seamos el hazmerreír total, es que contamos con los clanes ninjas más poderosos y reconocidos.
Aún seguimos pagando la deuda con los Uzumaki, todos los clanes ya acabaron, pero la aldea en general aun le debe, según los cálculos que saque, estaremos libres de deuda hasta dentro de dos años más.
Desistí en la idea de tratar de infiltrar espías en Uzushiogakure, en este tiempo, se convirtieron en una aldea de temer, en sus filas solo hay desertores la mayoría clase S. y para molestia de todas las aldeas a las que pertenecieron, no podemos hacer nada. En la última reunión de Kages, hablamos de esto y nos enteramos que los ninjas de esa aldea, están todos en el libro bingo y no solo de Konoha, sino las cinco grandes naciones, por lo que ellos cuentan con información que puede perjudicarnos.
Entre los que están como ninjas de esa aldea son: Zabuza Momochi, Fushin, Chino, Raiga Kurosuki, Aoi Rokusho, Utakata jinchuriki del seis colas, Hisame y muchos otros, sinceramente no sabemos cuántos ninjas tienen, ni como ellos lograron acceder a esa aldea, no fui el único que envió ninjas, tambien lo hicieron los otros Kages y fui imposible, es como si una barrera invisible nos impidiera el paso.
—Lamento interrumpir sus funcione Hokage-sama, pero les tengo información, que puede interesarle—mire a Danzo y espere que continuara.
—¿Qué ocurre? —pregunte serio.
—Al parecer, hay un grupo de ninjas renegados, que están apoderándose de los bijuus, ya tienen dos, los jinchurikis que se fueron de sus respectivas aldeas, los que no tienen mucha seguridad en su aldea, buscaran refugio en Uzushiogakure. Por lo que esa aldea muy pronto de convertirá en la más temida y poderosa, pasaremos a ser cinco grandes naciones, para volvernos seis y eso no lo podemos permitir—por supuesto que no, ya poseen tres bijuus, esas son malas noticias para todos nosotros, debo de hablar con los otros Kages y convencerlos de atacar Uzushiogakure tal y como se hizo la primera vez.
—Quiero que confirme al cien por ciento, si los jinchurikis se fueron a esa aldea, cuando este confirmado quiero que hagas una tentativa de ataque, debemos de medir sus fuerzas, debemos de prepararnos y destruir esa aldea de una vez por toda—puede que su existencia no me afecte ahora, pero si ocurre algún altercado con los Uchiha, sera al primer lugar que vayan y eso no lo puede permitir.
Los niños empezarán a ir a la academia ninja y dentro de unos años serán los exámenes chunin, los cuales tocan en Konoha, presiento que esa aldea sera una de las participantes.
—Como usted ordene, Hokage-sama—sonrió y se fue, no soy idiota y sé que debo de cuidarme de él, para nadie es nuevo que quiere ser Hokage, por el momento lo usare y cuando ya no me sea de utilidad, acabare con él. Es mejor eliminar la amenaza en el momento adecuado, cuando su uso ya expiro.
Pov Draco
Mañana regresamos a Hogwarts, los niños ya están de regreso en la aldea. Los mayores se encargarán de mantenernos informados de cualquier contrariedad y emergencia que ocurra en la aldea, ahora que no hay amenaza alguna, podemos salir de Hogwarts sin problema alguno.
—Me hubiera gustado llevarlos a más países, pero con el poco tiempo que teníamos, solo fuimos a uno—susurro Harry abrazándome por la espalda. Aries y Altaír se turnan entre estar con mis padres o con tío Sirius y Remus, ellos lo mimaran y cuidaran mientras nosotros estemos ocupados.
—Lo sé, pero lo importante es que disfrutaron y se divirtieron. Cuando salgamos de Hogwarts tendremos más tiempo, sin importar que estudiemos nuestras carreras, el horario sera más flexible—solo sonrió y me beso, se lo devolví con entusiasmo, lo amo tanto y extrañe tenerlo para mí solo.
A la mañana siguiente, nos alistamos para irnos, nos despedimos de nuestros hijos, al llegar a la estación, se puede respirar la paz y tranquilidad de las personas, todos se nos acercaban y saludaban, ahora comprendo porque Harry detesta esto, es realmente fastidioso, sonreí por pura cortesía.
—Harry, Draco—a lo lejos se pueden ver todos los Weasley y nuestros amigos, caminamos donde se encuentran, sorteando a todos los magos y brujas, quienes quieren estrechar nuestras manos y tomar fotos.
Luego que todo acabara, recibimos orden de Merlín primera clase, los mortifagos renegados que antes fueron tratados como parias, ahora son alabados por su aporte a la sociedad, durante la batalla final. Todos ellos recibieron orden de Merlín segunda clase, al parecer se valió de escusas para no darle la de primera clase, no es como si a mi padre y los otros les interesara. El ministro prácticamente parecía que había tragado un limón, por la cara que tenía al darles dicho reconocimiento.
—Oh, pero que gran honor, los héroes del mundo mágicos, nos brindan su magnífica compañía—exclamo exageradamente Blaise.
—Hare que beses el piso por donde camino y lances flores por donde pasé—dije con burla. La cara de Blaise no tiene precio, parece que no sabe si lo digo en serio o solo bromeo, no es la primera vez que le digo que haga algo, la mayor parte de las veces, lo hace.
Nos subimos al tren y nos dividimos en dos vagones, pero no por casas, ya que Blaise, Pansy, Vincent, Ron y Hermione se hicieron en uno. Daphne, Theo, Gregory, Harry y yo en otro. Nos la pasamos hablando de nuestro verano y las carreras que estudiaremos una vez salgamos de Hogwarts.
Los carruajes atravesaron las verjas flanqueadas y luego avanzaron por el ancho camino. Conforme avanzamos puedo ver cada vez más próximo el castillo, con sus numerosos ventanales iluminados reluciendo borrosamente tras la cortina de lluvia. Los rayos cruzan el cielo, cuando nuestro carruaje se detuvo ante la gran puerta principal de robles.
Los que ocupan los carruajes de delante corrían ya subiendo los escalones para entrar en el castillo. Tuvimos que hacer lo mismo, saltamos del carruaje y subimos a toda prisa, solo nos detuvimos solo cuando nos hallamos cubiertos en el interior del vestíbulo.
El Gran Comedor, decorado para el banquete de comienzo de curso, tiene un aspecto tan espléndido como de costumbre, y el ambiente es mucho más cálido que en el vestíbulo. A la luz de cientos y cientos de velas que flotan en el aire sobre las mesas, brillan las copas y los platos de oro. Las cuatro largas mesas pertenecientes a las casas están abarrotadas de alumnos que charlan.
Al fondo del comedor, los profesores se hallan sentados a lo largo de uno de los lados de la quinta mesa, de cara a los alumnos, con la única diferencia, que ahora quien ocupa la silla de director en este caso directora, es la profesora McGonagall, el profesor Snape es ahora sub-director, cabe mencionar que recibió orden de Merlín, primera clase por su apoyo en la lucha contra Voldemort. En esta ocasión no pudieron darle menos, debido a su labor.
Los Slytherin nos detuvimos en nuestra mesa, Harry, Hermione y Ron se sentaron con nosotros, para consternación y shock de todos, ya que es común que mi querido esposo lo haga, pero no Ron y Hermione, es una clara muestra de unión de casas.
No hay que ser un genio para saber quién es el nuevo profesor de artes oscuras, al parecer el profesor Snape seré el primer profesor en quedarse dos años seguidos, sin sufrir ningún percance. Aunque lo que ocurrió el año pasado se puede tomar como uno.
—Por primera vez desde que estamos en Hogwarts, siento que sera un año tranquilo—susurro Harry en mi oído, mordiéndolo, sonreí y lo besé, para luego pegarle en la pierna, al ver las miradas de todos los estudiantes en nosotros. Llevamos dos años juntos y aún siguen viéndonos como idiotas.
Hagrid marcha a la cabeza de una larga fila de alumnos de primero, a los que condujo hasta la parte superior del Gran Comedor, donde se encontraba la mesa de los profesores. La selección paso sin problema alguno, luego del típico discurso, aunque sin las usuales palabras finales de Dumbledore, nos retiramos a nuestra habitación.
—Sería bueno comenzar al año escolar, haciendo el amor ¿No crees? —pregunto con voz ronca Harry, sus pupilas están dilatas y oscuras, poco a poco me guio a la cama. Con un movimiento de mano, desapareció nuestras ropas, cuando nuestras pieles se tocaron, un choque eléctrico recorrió mi cuerpo, jadee fascinado y excitado.
—Mas, necesito sentirte—jadee aferrándome a su espalda, la cual se contrae bajo mi toque.
—Respira, déjame mimarte y disfrutar cada parte de tu cuerpo—ronroneo feliz.
Lamio y mordió a través de mi cuerpo, no mordiendo con la fuerza suficiente como para romper la piel, pero con suficiente presión para hacer que me retorciera. La cabeza me daba vueltas de placer. Joder, este hombre puede hacerme anhelar el sexo. Harry bajo en picado y me tomo hasta la raíz.
—Oh, joder. Más—apreté las sabanas a cada lado de sus caderas, para evitar tirar de su pelo, con lo excitado que estoy, probablemente se lo arranque.
La succión aumentó y corcovee en la caliente y cálida cueva de la boca de Harry. Volvió a succionar y me perdí. Dispare con fuerza en su garganta. Harry continuó chupando hasta que llegue a estar demasiado sensible. Después subió por mi pecho, hasta llegar a mi cuello, mordiéndolo con fuerza.
—Eres delicioso—jadeo sacandome sangre. Lo escuché murmurar y sentí como mi entrada se lubricaba sola. Harry me besó con fuerza. Cuando levantó los labios, se los lamió como si paladease el sabor.
—¿Listo? —pregunto con voz ronca.
—Soy todo tuyo—ronronee feliz.
—Bien—La fiera sonrisa de Harry, tiene mi pene endureciéndose de nuevo.
No sé qué oscuro deseo anhelo, pero sospecho que sólo Harry puede proveérmelo. Me beso de nuevo con la lengua empujando suavemente en mi boca, en un beso sorprendentemente suave. Me aplastó con su cuerpo, jalándole apretadamente en un abrazo, disfruto del sentimiento de la caliente y dura lengua empujando en mi boca. Mi pene duele, alzándose hacia arriba.
Enterré mi cara en su pecho y respire su esencia, Harry lamio desde mi pecho hasta la barbilla, le encanta saborearme, dice que soy un manjar hecho por los dioses, su lengua se desliza, sobre mi piel suave. Arquee mi espalda contra la cama, cuando una oleada de placer recorrió mi sistema nervioso. Las uñas de mis dedos se clavaron en su espalda, chupo con fuerza mi cuello y grite de alegria.
— ¡SÍ! ¡Oh, sí! —estoy jadeando, mi erección dura como una piedra contra su estómago.
— ¿Te gusta eso? ¿no? —preguntó, sus afilados dientes mordisqueándome la clavícula.
—Sí, por favor, sí. —mi aliento se cortó debido a las fuertes emociones.
—Por favor, tómame—en los ojos de Harry se puede ver el hambre y la necesidad.
—Te amo tanto Draco, eres mi vida—siento una espiral desarrollándose en mi ingle, las llamas dentro saltan hacia arriba en una flama de ardiente lujuria. Sentí como entro de golpe provocándome quejidos que pronto se convirtieron en gemidos de placer, con forme aumentaba la intensidad y el ritmo de los empujes, mis gemidos aumentaban, mis caderas se movían siguiendo el vaivén de Harry, dándonos más placer. Conforme aumentaba la velocidad, sentí que pronto llegaría al clímax. Justo cuando se corrió, lo hice tambien, ambos jadeamos por la intensidad, mordí con fuerza su cuello, Harry hizo lo mismo, su mordida solo aumento nuestra excitación.
—Yo tambien te amo, mi hermoso ángel—me acomode en su pecho y sonreí al sentir sus caricias en mi cabello, al instante me quedé dormido.
Pov Harry
A la mañana siguiente, desperté con mi rubia adoración entre mis brazos, suspire feliz y baje de la cama con cuidado, para no despertarlo, prepare el baño y saque nuestros uniformes. Cuando tuve todo listo, me acerque a Draco y empecé a besarlo, el pecho, cuello y cuando llegue a su rostro, unos hermosos ojos grises me devolvieron la mirada.
—Buenos días amor—susurro con voz adormilada.
—Hey hermoso, ya tengo listo el baño ¿Me acompañas? —luego de una larga y relajante ducha, nos vestimos y fuimos al gran comedor, nuestra primera clase, es defensa, el profesor Snape está impartiéndola de nuevo. En esta ocasión nos sentamos con los Gryffindor, quienes nos saludaron efusivamente.
—Buenos días, Harry, Draco—dijo Hermione sentándose frente a nosotros, con un Ron adormilado, quien empezó a llenar su plato de comida.
—Buenos días—dijimos a la vez.
—Para empezar, no quiero que absolutamente nadie haga preguntas sobre la guerra o lo relacionado a esta, empezaremos a estudiar temas que puede que salga en sus ÉXTASIS, que es mucho más difícil que los TIMOS así que no se confíen. Las artes como ya mencioné, es una rama, variada, numerosa, cambiantes e ilimitadas. Deben de aprender a manejarlas y conocerlas, la intensidad de su estudio variara dependiendo de su carrera—Empezó a pasearse por el aula y bajó el tono de voz; los alumnos estiran el cuello para no perderlo de vista. Hay algunas miradas recelosas, por lo ocurrido el año pasado, pero el ministro fue quien dio el discurso, informando claramente su papel en la guerra y que fue orden del mismo Dumbledore que lo matara.
Y no es un secreto para nadie, que el profesor Snape fue un mortifago infiltrado, Rita Skeeter hizo un enorme artículo, sobre lo irónico que los antes acusados de ser mortifagos fueron los que terminaron salvándonos.
Las semanas pasaron rápido, ya estamos a finales de octubre, cada fin de semana en vez de quedarnos en Hogsmeade, preferimos aparecernos en nuestra casa y disfrutar la tarde con los niños, a veces en la mansión o nos vamos a la aldea. Justo en este momento vamos a resolver unos asuntos que se presentaron. Solo que en esta ocasión vamos usar traslador, ya que los chicos vienen con nosotros, por primera vez conocerán nuestra aldea.
—Ustedes son malos, tambien quiero aprender técnicas ninjas—se quejó Blaise despues de que se burlaba de nosotros, al decirnos que podíamos ser noqueados con facilidad, por ellos.
—Ya deja de quejarte querido, ellos pueden enseñarnos ¿Cierto? —pregunto Pansy con un tono que no aceptaba un no por respuesta.
—Los niños pueden enseñarles lo básico—dijo Draco con burla. Cuando llegamos, nos vimos rodeados de nuestros chicos, quienes están sorprendidos y emocionados.
—Iré hablar con Zabuza, porque no van poniéndose al día—al salir del complejo, se puede ver que nuestra aldea creció, los aldeanos al verme se acercaron a saludarme feliz, sonreí y fui al edificio de seguridad, nuestra aldea es diferente a las otras en varios aspectos.
En primer lugar, contamos con un edificio de seguridad, la aldea posee cámaras de seguridad muggles, las cuales adaptamos para que funcionaran mágicamente sin tantos cables, están se mueven cuando captan movimientos y chakra en la zona. En Konoha tienen a los policías y ninjas que vigilan la zona, preferimos usar este método, son tan diminutas como una snitch, es rápida y casi imposible detectarla.
Para poder entrar a la isla deben de pasar por un puente, este solo se activa si un ninja de Uzu los guía, ya que hechizo reacciona a la firma mágica o este caso chakra, rocas se elevan y juntan formándolo, la mayoría de los hechizos de seguridad, fueron proporcionados por los Goblins, claro que pagándoles por sus servicios.
Contamos con un hospital, el cual cuenta con los mejores artículos médicos. Con medimagos y médicos ninjas, enfermeras, además del personal que se hará cargo de papeleos y la admisión de los pacientes. Pusimos anuncios cifrados en el periódico, solo medimagos en verdad interesados podían verlo, nos encargamos de entrevistarlos e hicieron un juramento de magia para no revelar nada, no quisimos ser tan drástico con un juramento inquebrantable.
Una vez que el paciente o su familiar han pasado por Admisión, el paciente debe empezar a recibir la mejor atención, proporcionándole lo que necesite. Principalmente debe de colocarlo en la zona según su nivel de gravedad. La cuales están divididas por niveles.
Sala de RCP (Nivel I)
Policlínica por circuito interno (Nivel II)
Policlínica por circuito externo (Nivel III)
Área de pacientes leves y consultas de especialidades (Nivel IV y V)
Hay dos escuelas, una es la que enseña artes ninjas y otra para las personas que desean aprender alguna profesión. Nos dimos cuenta que los civiles no tienen la oportunidad de aprender algo más en las otras aldeas ninjas, porque anteponen la necesidad de tener más soldados.
Hay varios locales, los cuales fueron abiertos por los aldeanos que fueron aceptados, restaurantes, dos bares, un cine, este fue abierta por una amiga de Narcissa, quien quería vivir en un lugar donde pudiera aislarse y disfrutar de la naturaleza, por supuesto que se le advirtió de los riesgos e hizo un juramento para no hablar del lugar con nadie que no tuviera conocimiento. Hay solo un hotel, debido a la seguridad de nuestra aldea, son pocas las personas que tienen acceso, pero es rentables debido a la cantidad de parejas que suelen usarlo como nido de amor, principalmente cuando no quieren algo serio y solo diversión.
Por supuesto que permitimos que entren turistas, sino no lo hiciéramos el lugar no sería rentable, pero tienen que pasar por cierto requerimientos.
Al entrar al edificio de seguridad, todos se levantaron al verme. Zabuza es el líder del escuadrón, todos ninjas renegados y sumamente leales.
—Uzukage-sama —todos se pusieron de pie al mirarme.
—¿Cuál es el problema? —pregunte serio.
—No es exactamente un problema, pero necesitamos encontrar a una persona que se haga cargo de este tipo de cosas, no es lo mio. El asunto es que recibimos una solicitud de Sandayu Asama, representante de Yukie Fujikaze, quieren grabar una estúpida película en la aldea, para eso deberán entrar muchas personas y no sabemos si todos serán de fiar, cualquiera puede infiltrarse—trate de mantenerme serio al ver la mirada de Zabuza, parece que quiere matar a alguien en este momento.
—Enfóquense en la seguridad, conseguiré a alguien que se encargue de la estadía—el alivio de todos en la sala, fue gracioso. Me hablaron de todo los avances y problemas que han tenido, principalmente de todos los ninjas que mandaron las otras aldeas para espiarnos.
Luego de platicar y llegar a un acuerdo sobre las nuevas técnicas de seguridad que implementaremos, cuando se den situaciones así.
—Harry querido, ¿Para que soy buena? —sonreí, si es como Narcissa en lo que se refiere a estas situaciones, es la indicada para este trabajo y puede recibir dinero extra.
—Ella es Adelina Miller, es la dueña del cine y espero sea quien nos apoye como anfitriona de las personas que vienen—le explique toda la situación, ella puede ayudar tambien detectando si hay ninjas infiltrados, cosa que se lo pedí en inglés, acepto encantada. Narcissa me comento que es natural en la Legeremancia, por lo que puede entrar con facilidad en las mentes de las personas que no están acostumbradas a protegerla, por suerte es algo que Draco y yo tuvimos que aprender para evitar intrusos. Irónicamente desde que nos volvimos amigos, me enseño Oclumancia, con el tiempo, proteger mi mente se volvió algo natural.
Despues de pasar la tarde con los niños, nos aparecimos en Hogsmeade, los deberes van en aumento conforme se acercan los exámenes. Draco fue a la biblioteca por unos libros, espero que no tarde, él es mejor en pociones y necesito que me ayuda con la narración de una, en el libro no aparece todo lo que necesito.
Pov Draco
Encontré los libros que necesito para poder hacer el ensayo de herbologia, fui de regreso a mi habitación, estaba por llegar cuando Astoria Greengrass se me atravesó.
—Hola Draco, es lindo verte—la mire con frialdad, odio a las busconas, Harry tiene demasiadas para mi gusto y ahora esta niña se acerca con la misma intensión.
—¿Qué quieres? —pregunte bruscamente.
—¿Te gustaría tener una cita conmigo? Podemos divertirnos, hare lo que quieras—pregunto coqueta y moviendo las pestañas exageradamente. Para luego intentar besarme, la muy atrevida. Me aparte asqueado, justo antes de que sus labios tocaran los míos.
—Déjame darte un consejo, no seas tan ofrecida. Si sigues con tu jueguito, tendré que hablar con tu hermana, lamentablemente la inteligencia y fineza que Daphne posee, tu careces—sin dejarla hablar seguí mi camino.
—Hey amor, ¿Por qué tardaste tanto? —pregunto Harry con una hermosa sonrisa.
—No vale la pena mencionarlo—cuando terminamos los deberes, nos quedamos acostados, disfrutando de la presencia del otro. Sin darme cuenta me quede dormido.
A la mañana siguiente, cuando entramos al gran comedor, todas las miradas se posaron en nosotros, las ignoramos como siempre. Al llegar a la mesa de Slytherin, note algo raro o más bien a alguien.
—¿Pasa algo Daphne? —pregunte serio, temo que sé por dónde va el asunto.
—Mi hermana llego desconsolada ayer, no paro de llorar, diciendo que la insultaste—siseo con frialdad.
—No la insulte, disculpa por decirles sus verdades, para en otra ocasión dile que deje de ofrecérseme, te lo advertí la última vez que lo hizo, fui amable al no hechizarla después de que intento besarme—sentí un escalofrió al escuchar como la copa en la mano de Harry se rompió.
—¿Ella quiso besarte? —sisee Harry con frialdad.
—Oh por Merlín, tranquilo Harry, ella no volverá hacerlo. Te lo prometo—hablo apresuradamente Daphne al ver la mirada que mi esposo tiene, sus ojos están tornándose rojos, por lo que tome su mano y lo lleve a la enfermería. Todos se apartaron asustados. No es un secreto para nadie, que mi esposo hechizo a todo aquel que me mira de más, la profesora McGonagall ya lo ha sentenciado dos veces, pero Harry simplemente le decía que mientras no dejaran de acosarme, mandaría a todo aquel que me agobiara a la enfermería, por lo que desistió y más bien advirtió a los alumnos que no intentaran nada romántico hacia ninguno de nosotros. Ya que no soy para nada benevolente, con las ofrecidas y ofrecidos que quieren meterse en los pantalones de mi marido.
—¿Pero que paso? —pregunto Madame Pomfrey cuando nos vio entrar.
—Rompió una copa con su mano—dije serio. Se que está molesto conmigo por no decirle, pero quería evitarle el trago amargo, es muy celoso y posesivo. No hablo hasta que llegamos a nuestra habitación, lo cual agradezco, no quiero que discutamos delante de nadie.
—¿Por qué no me dijiste? —su voz es neutral, ninguna emoción se filtra en ella.
—Es la hermana de Daphne y no quería que la mandaras a la enfermería de nuevo, fui claro con ella, solo quise evitarte el mal trago—solo suspiro y me abrazo. Harry hechizo a esa niña a comienzos de año, cuando la muy atrevida lo abofeteo, gritando que soy suyo.
—Eres demasiado hermoso—enterró su rostro en mi cuello y empezó a relajarse. Solo sonreí y acaricie su cabello, el cual se cortó en las vacaciones, aun lo tiene un poco largo, aunque ya no hasta los hombros, cuando le comente que me cortaría el mio, se negó rotundamente. Lo bese y nos fuimos a clases, solo espero que la hermanita de Daphne no se aparezca frente a nosotros, que tenga dignidad.
Pov Harry
Despues del incidente con la hermana de Daphne, y que ella se disculpara con Draco por cómo le hablo, las cosas volvieron a la normalidad, las semanas pasaron y pronto nos vimos con nuestros baúles hechos, para pasar la navidad con nuestra familia. No podemos ir a la aldea, pero les mandaremos regalos a los niños. Aunque no estoy seguro que Yule, Samhain u otras festividades se celebren en el mundo ninja, pero los niños si lo hacen, ya que nosotros se las enseñamos todas.
Al llegar a la casa, abrace con fuerza a nuestros pequeños, poco a poco se han estado olvidando de sus antiguas vidas, los maltratos e insultos o al menos eso espero. Nos saludaron emocionados, ellos son muy apegados a nosotros, cualquiera que no conociera su pasado, pensarían que son niños de papi. Son muy posesivos con nosotros, a pesar de llevarse bien con nuestros chicos Uzumaki, ellos se pusieron celosos y algo ariscos. Los días pasaron rápido, mañana es Yule, Aries está arreglando el árbol con sus abuelos, Draco está en el estudio resolviendo algunas cosas, íbamos a irnos a la mansión Potter, pero Narcissa dijo que no tenía sentido, si de igual forma festejaríamos en casa.
—Hola papi—dijo Altaír cuando lo encontré sentado leyendo un cuento.
—Te he estado buscando ¿No quieres arreglar el árbol con tus abuelos y Aries? —le pregunte sentándome a su lado.
—El abuelo Lucius me empezó a leer este libro, es muy interesante y no quise quedarme con las dudas—susurro acariciándolo. Es muy parecido a Draco, aplicado en los estudios.
—¿Te molesta si lo leemos juntos? —le pregunte palmeándome las piernas. Sus ojos brillaron entusiasmados.
—Si, me encantaría. Léelo del comienzo papi—se sento en mi regazo y nos pusimos a leer juntos. Son los cuentos de Beedle el Bardo. Creo que fue el libro que Dumbledore le regalo a Hermione.
EL MAGO Y EL CAZO SALTARÍN
Había una vez un anciano y bondadoso mago que empleaba la magia con generosidad y sabiduría en beneficio de sus vecinos. Como no quería revelar la verdadera fuente de su poder, fingía que sus pociones, encantamientos y antídotos salían ya preparados del pequeño caldero que él llamaba su «cazo de la suerte». Llegaba gente desde muy lejos para exponerle sus problemas, y el mago nunca tenía inconveniente en remover un poco su cazo y arreglar las cosas.
Ese mago tan querido por todos alcanzó una edad considerable, y al morir le dejó todas sus pertenencias a su único hijo. Éste no tenía el mismo carácter que su magnánimo progenitor. En su opinión, quienes no podían emplear la magia eran seres despreciables, y muchas veces había discutido con su padre por la costumbre de éste de proporcionar ayuda mágica a sus vecinos.
Tras la muerte del padre, el hijo encontró un paquetito con su nombre escondido en el viejo cazo. Lo abrió con la esperanza de encontrar oro, pero lo que encontró fue una blanda zapatilla de suela gruesa, demasiado pequeña para él. Dentro de esa única zapatilla había un trozo de pergamino con este mensaje: «Con la sincera esperanza, hijo mío, de que nunca la necesites.»
El hijo maldijo la debilitada mente de su anciano padre. Luego metió la zapatilla en el caldero y decidió que, a partir de ese momento, lo utilizaría como cubo de basura.
Esa misma noche, una campesina llamó a la puerta.
—A mi nieta le han salido unas verrugas, señor —dijo la mujer—. Su padre preparaba una cataplasma especial en ese viejo cazo...
—¡Largo de aquí! —gritó él—. ¡Me importan un rábano las verrugas de tu nieta!
Y le cerró la puerta en las narices.
Al instante se oyeron unos fuertes ruidos metálicos provenientes de la cocina. El mago encendió su varita mágica, se dirigió hacia allí, abrió la puerta y se llevó una gran sorpresa: al viejo cazo de su padre le había salido un solo pie de latón, y daba saltos en medio de la habitación produciendo un ruido espantoso al chocar con las losas del suelo. El mago se le acercó atónito, pero retrocedió precipitadamente al ver que la superficie del cazo se había cubierto de verrugas.
—¡Repugnante cacharro! —gritó, e intentó lanzarle un hechizo desvanecedor; luego trató de limpiarlo mediante magia y, por último, obligarlo a salir de la casa.
Sin embargo, ninguno de sus hechizos funcionó y el mago no pudo impedir que el cazo saliera de la cocina dando saltos tras él, ni que lo siguiera hasta su dormitorio, golpeteando y cencerreando por la escalera de madera.
No consiguió dormir en toda la noche por culpa del ruido que hacía el viejo y verrugoso cazo, que permaneció junto a su cama. A la mañana siguiente, el cazo se empeñó en saltar tras él hasta la mesa del desayuno. ¡Cataplum, cataplum, cataplum! No paraba de brincar con su pie de latón, y el mago ni siquiera había empezado a comerse las gachas de avena cuando volvieron a llamar a la puerta.
En el umbral había un anciano.
—Se trata de mi vieja burra, señor —explicó—. Se ha perdido, o me la han robado, y como sin ella no puedo llevar mis mercancías al mercado, esta noche mi familia pasará hambre.
—¡Pues yo tengo hambre ahora! —bramó el mago, y le cerró la puerta en las narices.
¡Cataplum, cataplum, cataplum! El cazo seguía dando saltos con su único pie de latón, pero a los ruidos metálicos se añadieron rebuznos de burro y gemidos humanos de hambre que salían de sus profundidades.
—¡Silencio! ¡Silencio! —chillaba el mago, pero ni con todos sus poderes mágicos consiguió hacer callar al verrugoso cazo, que se pasó todo el día brincando tras él, rebuznando, gimiendo y cencerreando, fuera a donde fuese e hiciera lo que hiciese su dueño.
Esa noche llamaron a la puerta por tercera vez. Era una joven que sollozaba como si fuera a partírsele el corazón.
—Mi hijo está gravemente enfermo —declaró—. ¿Podría usted ayudarnos? Su padre me dijo que viniera si tenía algún problema...
Pero el mago le cerró la puerta en las narices.
Entonces el cazo torturador se llenó hasta el borde de agua salada, y empezó a derramar lágrimas por toda la casa mientras saltaba, rebuznaba, gemía y le salían más verrugas.
Aunque el resto de la semana ningún otro vecino fue a pedir ayuda a la casa del mago, el cazo lo mantuvo informado de las numerosas dolencias de los aldeanos.
Pasados unos días, ya no sólo rebuznaba, gemía, lagrimeaba, saltaba y le salían verrugas, sino que también se atragantaba y tenía arcadas, lloraba como un bebé, aullaba como un perro y vomitaba queso enmohecido, leche agria y una plaga de babosas hambrientas.
El mago no podía dormir ni comer con el cazo a su lado, pero éste se negaba a separarse, y él no podía hacerlo callar ni obligarlo a estarse quieto.
Llegó un momento en que el mago ya no pudo soportarlo más.
—¡Traedme todos vuestros problemas, todas vuestras tribulaciones y todos vuestros males! —gritó, y salió corriendo de la casa en plena noche, con el cazo saltando tras él por el camino que conducía al pueblo—. ¡Venid! ¡Dejad que os cure, os alivie y os consuele! ¡Tengo el cazo de mi padre y solucionaré todos vuestros problemas!
Y así, perseguido por el repugnante cazo, recorrió la calle principal de punta a punta, lanzando hechizos en todas direcciones.
En una casa, las verrugas de la niña desaparecieron mientras ella dormía; la burra, que se había perdido en un lejano brezal, apareció mediante un encantamiento convocador y se posó suavemente en su establo; el bebé enfermo se empapó de díctamo y despertó curado y con buen color. El mago hizo cuanto pudo en cada una de las casas donde alguien padecía alguna dolencia o aflicción; y poco a poco, el cazo, que no se había separado de él ni un solo momento, dejó de gemir y tener arcadas y, limpio y reluciente, se quedó quieto por fin.
—Y ahora qué, Cazo —preguntó el mago, tembloroso, cuando empezaba a despuntar el sol.
El cazo escupió la zapatilla que el mago le había metido dentro y dejó que se la pusiera en el pie de latón. Luego se encaminaron hacia la casa del mago, y el cazo ya no hacía ruido al andar. Pero, a partir de ese día, el mago ayudó a los vecinos como había hecho su padre, por temor a que el cazo se quitara la zapatilla y empezase a saltar otra vez.
—Llama a Aries, estoy seguro que le gustaran escuchar estos cuentos—asintió, salió corriendo y regreso con Aries. En vez de sentarse en mis piernas, se sentaron en el suelo, frente a mí.
—Leeré uno más y luego vamos a lavarnos las manos, su padre se enojará si no están listo para cenar—asintieron entusiastas.
LA FUENTE DE LA BUENA FORTUNA
En lo alto de una colina que se alzaba en un jardín encantado, rodeado por altos muros y protegido por poderosos hechizos, manaba la fuente de la buena fortuna.
El día más largo del año, durante las horas comprendidas entre el amanecer y el ocaso, se permitía que un solo desdichado intentara llegar hasta la fuente, bañarse en sus aguas y gozar de buena fortuna por siempre jamás.
El día señalado, antes del alba, centenares de personas venidas de todos los rincones del reino se congregaron ante los muros del jardín. Hombres y mujeres, ricos y pobres, jóvenes y ancianos, con poderes mágicos y sin ellos, se reunieron allí de madrugada, todos confiados en ser el afortunado que lograra entrar en el jardín.
Tres brujas, cada una con su carga de aflicción, se encontraron entre la multitud y se contaron sus penas mientras aguardaban el amanecer.
La primera, que se llamaba Asha, padecía una enfermedad que ningún sanador había logrado curar. Confiaba en que la fuente remediara su dolencia y le concediera una vida larga y feliz.
A la segunda, Altheda, un hechicero perverso le había robado la casa, el oro y la varita mágica. Confiaba en que la fuente reparara su impotencia y su pobreza.
La tercera, Amata, había sido abandonada por un joven del que estaba muy enamorada, y creía que su corazón nunca se repondría. Confiaba en que la fuente aliviara su dolor y su añoranza.
Tras compadecerse unas de otras por sus respectivos padecimientos, las tres mujeres decidieron que, si se presentaba la oportunidad, unirían sus esfuerzos y tratarían de llegar juntas a la fuente.
Cuando los primeros rayos de sol desgarraron el cielo, se abrió una grieta en el muro. La multitud se abalanzó hacia allí; todos reivindicaban a gritos su derecho a recibir la bendición de la fuente. Unas enredaderas que crecían en el jardín, al otro lado del muro, serpentearon entre la muchedumbre y se enroscaron alrededor de la primera bruja, Asha. Ésta agarró por la muñeca a la segunda bruja, Altheda, quien a su vez se aferró a la túnica de la tercera, Amata.
Y Amata se enganchó en la armadura de un caballero de semblante triste que estaba allí montado en un flaco rocín.
La enredadera tiró de las tres brujas y las hizo pasar por la grieta del muro, y el caballero cayó de su montura y se vio arrastrado también.
Los furiosos gritos de la defraudada muchedumbre inundaron la mañana, pero al cerrarse la grieta todos guardaron silencio.
Asha y Altheda se enfadaron con Amata, porque sin querer había arrastrado a aquel caballero.
—¡En la fuente sólo puede bañarse una persona! ¡Como si no fuera bastante difícil decidir cuál de las tres se bañará! ¡Sólo falta que añadamos uno más!
Sir Desventura, como era conocido el caballero en aquel reino, se percató de que las tres mujeres eran brujas. Por tanto, como él no sabía hacer magia ni tenía ninguna habilidad especial que lo hiciera destacar en las justas o los duelos con espada, ni nada por lo que pudieran distinguirse los hombres no mágicos, se convenció de que no conseguiría llegar antes que ellas a la fuente. Así pues, declaró sus intenciones de retirarse al otro lado del muro.
Al oír eso, Amata también se enfadó.
—¡Hombre de poca fe! —lo reprendió—. ¡Desenvaina tu espada, caballero, y ayúdanos a lograr nuestro objetivo!
Y así fue como las tres brujas y el taciturno caballero empezaron a adentrarse en el jardín encantado, donde, a ambos lados de los soleados senderos, crecían en abundancia extrañas hierbas, frutas y flores. No encontraron ningún obstáculo hasta que llegaron al pie de la colina en cuya cima se encontraba la fuente.
Pero allí, enroscado alrededor del pie de la colina, había un monstruoso gusano blanco, abotagado y ciego. Al acercarse las brujas y el caballero, el gusano volvió su asquerosa cara hacia ellos y pronunció estas palabras:
Entregadme la prueba de vuestro dolor.
Sir Desventura desenvainó la espada e intentó acabar con la bestia, pero la hoja se partió. Entonces Altheda le tiró piedras al gusano, mientras Asha y Amata le lanzaban todos los hechizos que conocían para inmovilizarlo o dormirlo, pero el poder de sus varitas mágicas no surtía más efecto que las piedras de su amiga o la espada del caballero, y el gusano no los dejaba pasar.
El sol estaba cada vez más alto y Asha, desesperada, rompió a llorar.
Entonces el enorme gusano acercó su cara a la de Asha y se bebió las lágrimas que resbalaban por sus mejillas. Cuando hubo saciado su sed, se apartó deslizándose suavemente y se escondió en un agujero del suelo.
Las tres brujas y el caballero, alegres porque el gusano había desaparecido, empezaron a escalar la colina, convencidos de que llegarían a la fuente antes del mediodía.
Pero cuando se encontraban hacia la mitad de la empinada ladera, vieron unas palabras escritas en el suelo:
Entregadme el fruto de vuestros esfuerzos.
Sir Desventura sacó la única moneda que tenía y la puso sobre la ladera, cubierta de hierba; pero la moneda echó a rodar y se perdió. Los cuatro siguieron ascendiendo, pero, aunque caminaron varias horas, no avanzaban ni un solo metro: la cumbre no estaba más cerca y seguían teniendo delante aquella inscripción en el suelo.
Estaban muy desanimados, porque el sol ya había pasado por encima de sus cabezas y empezaba a descender hacia el lejano horizonte. No obstante, Altheda andaba más deprisa y con paso más decidido que los demás, y los instó a que siguieran su ejemplo, aunque no parecía que con ello fueran a alcanzar la cumbre de la colina encantada.
—¡Ánimo, amigos! ¡No os rindáis! —los exhortó secándose el sudor de la frente.
Cuando las relucientes gotas de sudor cayeron al suelo, la inscripción que les cerraba el paso se esfumó y comprobaron que ya podían continuar subiendo.
Alentados por la superación de ese segundo obstáculo, siguieron hacia la cima tan deprisa como les era posible, hasta que por fin vislumbraron la fuente, que destellaba como un cristal en medio de una enramada de árboles y flores.
Sin embargo, antes de llegar encontraron un arroyo que discurría alrededor de la cumbre cerrándoles el paso. En el fondo del arroyo, de aguas transparentes, había una piedra lisa con esta inscripción:
Entregadme el tesoro de vuestro pasado.
Sir Desventura intentó cruzar el arroyo tumbado sobre su escudo, pero éste se hundió. Las tres brujas lo ayudaron a salir del agua y luego intentaron saltar a la otra orilla, pero el arroyo no se dejaba cruzar, y mientras tanto el sol seguía descendiendo más y más.
Así que se pusieron a reflexionar sobre el significado del mensaje escrito en la piedra, y Amata fue la primera en entenderlo. Agarró su varita, extrajo de su mente todos los recuerdos de momentos felices compartidos con el joven del que estaba enamorada y que la había abandonado, y los vertió en el agua. La corriente se llevó sus recuerdos y en el arroyo aparecieron unas piedras que formaban un sendero. De ese modo, las tres brujas y el caballero pudieron cruzar por fin al otro lado y alcanzar la cima de la colina.
La fuente brillaba ante ellos, entre hierbas y flores de una belleza y una rareza extraordinarias. El cielo se había teñido de rojo rubí. Había llegado el momento de decidir quién de ellos se bañaría en la fuente.
Pero, antes de que tomaran esa decisión, la frágil Asha cayó al suelo. Extenuada por la agotadora escalada, estaba a punto de morir. Sus tres amigos la habrían conducido hasta la fuente, pero Asha, agonizante, les suplicó que no la tocaran.
Entonces Altheda se apresuró a recoger todas las hierbas que le parecieron útiles, las mezcló en la calabaza donde sir Desventura llevaba el agua y le dio a beber la poción a Asha.
Entonces Asha se incorporó y al cabo de un instante ya se tenía en pie. Más aún, todos los síntomas de su terrible enfermedad habían desaparecido.
—¡Estoy curada! —exclamó—. ¡Ya no necesito bañarme en la fuente! ¡Que se bañe Altheda!
Pero ésta se encontraba muy entretenida recogiendo más hierbas en su delantal.
—¡Si puedo curar esa enfermedad, ganaré muchísimo oro! —exclamó—. ¡Que se bañe Amata!
Sir Desventura hizo una reverencia invitando a Amata a acercarse a la fuente, pero ella negó con la cabeza. El arroyo había hecho desaparecer toda la añoranza que sentía por su amado, y de pronto comprendió que aquel joven había sido cruel y desleal y que en realidad debía alegrarse de haberse librado de él.
—Buen señor, sois vos quien debe bañarse, como recompensa por vuestra caballerosidad —dijo entonces.
Haciendo sonar su armadura, el caballero avanzó bajo los últimos rayos del sol poniente y se bañó en la fuente de la buena fortuna, asombrado de ser el elegido entre centenares de personas y sin dar crédito a su gran suerte.
Cuando el sol se ocultaba tras el horizonte, sir Desventura emergió de las aguas luciendo todo el esplendor de su triunfo y se arrojó con su herrumbrosa armadura a los pies de Amata, que era la mujer más buena y más hermosa que jamás había conocido. Exaltado por el éxito, le suplicó que le entregara su corazón, y Amata, tan embelesada como él, comprendió que por fin había encontrado a un hombre digno de ella.
Las tres brujas y el caballero bajaron juntos de la colina, agarrados del brazo, y los cuatro tuvieron una vida larga y feliz, y ninguno de ellos supo ni sospechó jamás que en las aguas de aquella fuente no había ningún sortilegio.
—Bien, vayan a lavarse las manos, prometo leerles otro cuando vayan a dormir—ambos sonrieron y corrieron a su habitación.
El Yule fue tan magico y cargado de magia como siempre, los regalos y abrazos no se hicieron esperar, por primera vez en mi vida, en verdad disfrute. Mas cuando tuve la agradable sorpresa de todos los Weasley en nuestra sala. Se que Lucius, Narcissa, Remus y Sirius habían estado visitándolos, pero nunca pensé que los vería a todos juntos. Ginny fue a pasarlo en Rumania con Krum, al parecer las cosas entre ellos van bien. Ya mantiene una conversación cordial con Draco.
Nuestro regreso a Hogwarts fue más relajado que cuando nos fuimos, Daphne nos dijo que sus padres regañaron de nuevo a su hermana y la sentenciaron que, si volvía a intentar algo, la mandaría a Francia. Hubiera preferido que la hubieran mandado de una buena vez, pero supongo que quisieron darle una última oportunidad.
Las clases transcurrieron sin problema alguno, los EXTASIS están cada vez más cerca. Solo espero aprobar los que necesito, para poder aplicar y ser Auror. Para eso necesito por lo menos aprobar cinco EXTASIS y ninguna asignatura con calificación por debajo de supera las expectativas. Debido a eso, Ron, Blaise y yo, hemos estado estudiando desde que entramos, ya que queremos ser Aurores. Hermione prefiere estudiar para aplicar en el departamento de regulación y control de criaturas mágicas, Pansy decidió estudiar para aplicar para el departamento de leyes mágicas, Daphne va estudiar Medimagia, Theo aplicara para el departamento de cooperación internacional.
Vincent y Gregory prefieren abrir un negocio de restaurantes, ambos estudiaran tanto en el mundo muggle como magico, gastronomía, quieren hacer una mezcla de ambos lugares.
—No puedo creer que mañana empiecen los EXTASIS—dijo Pansy nerviosa, la mayoría trabajaremos en el ministerio, si todo sale como planeamos, exceptuando a Daphne que trabajara en San Mungo, Vincent y Gregory que abrirán su propio local.
—Hemos estudiado mucho, si todo sale bien, haremos una fiesta en la sala de lo menesteres—dijo Blaise besando a Pansy. Nos pasamos todo el día en la biblioteca, Neville, Seamus y Dean se nos unieron, ellos tambien estudiaran para ser aurores. Por lo que tendré a todos mis amigos a mi lado.
El tan esperado día llego, estos fueron iguales a los TIMOS con la diferencia de dificultad, con forme la semana pasaba y realizaba cada uno de los exámenes, mis nervios fueron bajando. Cuando hice el último examen, suspiré aliviado.
—Bien, es hora de celebrar, los gemelos vendrán por los pasadizos secreto y traerán whisky de fuego, invitemos a todas las casas, sera una buena forma se confraternizar, aunque sea nuestros últimos días en Hogwarts—exclamo feliz Blaise.
—Invitare a los Ravenclaw—dijo Pansy, caminando hacia Cho Chang y Luna Lovegood, quienes la miraron sorprendidas, pero aceptaron encantada, Hermione invito a los Hufflepuff, por mi parte junto a Ron fuimos avisarles a los miembros de nuestra casa.
—Tenemos poco tiempo para alistarnos, así que nos vemos en unas horas—dijo Draco tomándome la mano. Al llegar a nuestra habitación, se puso a revisar el armario y saco un par de conjuntos, mientras me encargue de alistar el jacuzzi.
Draco me escogió un pantalón de jeans negro, una camisa de botones verde, por el contrario, lleva unos pantalones de cuero negro y una camisa cuello en V blanca. Los maestros saben qué haremos la fiesta, pero hacen de la vista gorda, ya que saben que nos esforzamos.
Al entrar a la sala de los menesteres, la fiesta ya está en su punto, hay varios chicos y chicas bailando, los gemelos están en un bar improvisado, con varias bebidas alcohólicas. Tome la mano de Draco y lo lleve a la pista. Baile y disfrute con mi esposo. Le tomo meses, pero me enseño todo tipo de bailes, tanto lentos como movidos. Fuimos por whisky y nos sentamos en una mesa, disfrutando de las boquitas que pusieron.
—Hola Harry ¿Quieres bailar? —pregunto Chang coqueta.
—No gracias—dije agarrando la cintura de Draco y pegándolo a mi pecho, al ver como sus ojos brillaron y estuvo a punto de hechizarla, en otra ocasión lo hubiera dejado, pero no quiero que la fiesta se arruine.
—Largo Chang—siseo Draco con frialdad. Ella nos vio molesta y regreso con su grupo de amigas. La fiesta transcurrió sin problema alguno, tomamos reímos y nos divertimos.
—Cállate Pansy, no es g…gracioso—dijo Draco arrastrando las palabras, hemos tomado mucho y ya es tarde, sera mejor que me lo lleve.
—P…pero es cierto, no quieres jugar a la botella, por temor a que alguien bese a tu esposo—se burló Pansy, puse los ojos en blanco, aunque Draco quiere jugar, no lo permitiré, solo de pensar que alguien siquiera se atreva a tocarlo, hace que mi arpía quiera destruirlos a todos.
—Jueguen ustedes, no dejare que ninguno de los idiotas que han intentado besar a Draco, tenga siquiera una oportunidad, créeme terminare hechizándolos a todos, soy muy posesivo—les dije molesto, ya que no solo Pansy insiste en que juguemos sino tambien Hermione y Ron.
—Lo dicen por sus…—no tuvo que terminar para que todos comprendiéramos.
—Pueden tomarlo como traición, aunque para muchos sea un juego, créanme no querrán ver como mi parte arpía toma el control—les dije serio.
—Nosotros nos vamos a dormir, disfruten de la fiesta—dijo Draco con una sonrisa. Al llegar a nuestra habitación, nos cambiamos y dormimos en los brazos del otro.
Las semanas despues de eso, pasaron muy rápido, irónicamente los últimos días de nuestro tiempo en Hogwarts, la unión de la que tanto hablaba el sombrero seleccionado por fin se está dando. Espero que cuando nos vayamos, aun siga así.
—Hoy es nuestro último día en Hogwarts, sin importar todo lo que pasamos a lo largo de los años, este lugar siempre sera como un segundo hogar, el primero ahora es con mi familia—les dije a Ron y Hermione mientras estamos en la cena de despedida.
—Tuvimos muchas aventuras y fue realmente maravilloso, compartir todas esas vivencias con ustedes—dijo Hermione con los ojos llorosos.
—Solo le decimos adiós a Hogwarts, seguiremos estando juntos, despues de todo, Harry nos dio dos sobrinos que mimar y debemos estudiar mucho, si queremos conseguir lo que queremos—dijo Ron determinado, Hermione solo le sonrió entre lágrimas.
—¡Otro año se va! Hoy nos despedimos de los alumnos de séptimo año, espero que todos consigan lo que quieren en la vida, ahora los puntajes y así poder entregar la copa de la casa, los puntos ganados son: en cuarto lugar, Gryffindor, con trescientos doce puntos; en tercer lugar, Hufflepuff, con trescientos cincuenta y dos; Ravenclaw tiene cuatrocientos veintiséis, y Slytherin, cuatrocientos setenta y dos. Felicidades y disfruten del banquete—las decoraciones del gran comedor cambiaron, ahora todo es plata y verde. Sonreí y aplaudí cuando la mesa de Slytherin estalló en aplausos. Este es un adiós a Hogwarts y el comienzo de una nueva etapa en nuestras vidas.
Hola chicas y chicos, espero que les haya gustado, gracias por todos sus comentarios. Terminamos Hogwarts.
Nos seguimos leyendo
Bella.
