Capítulo 2: El inicio de la misión

Mushroom Kingdom

Era una bella mañana en Mushroom Kingdom, el cielo estaba despejado y se podían ver las aves que volaban libremente, sin embargo no todos contemplaban el paisaje, ya que había mucho movimiento en el pueblo Toad, el pueblo más cercano al castillo, sus habitantes se dirigían a trabajar, algunos se dirigían al castillo, otros salían de viaje hacia la ciudad Mushroom e incluso algunos se dirigían a Sea Side.

A pesar de todo el alboroto del pueblo, había una pequeña casa a las afueras de este, donde había paz y tranquilidad, los propietarios de esta casa estaban relajándose en el jardín sentados en unas sillas, se trataba nada más y nada menos que de los hermanos Mario y Luigi.

—Cuanta paz y tranquilidad hay este día, ¿no lo crees Luigi? — preguntó Mario llevándose a la boca un vaso con una bebida refrescante.

—Tú lo has dicho bro — respondía Luigi imitando a Mario, ya que también él tenía un vaso con la misma bebida.

—Lamentaría mucho que hoy hubiera una emergencia, el día está muy tranquilo y no hemos tenido problemas con nuestros enemigos desde hace un par de semanas.

—¿Crees que los movimientos de Bowser de hace unos días sean peligrosos?

—Los movimientos de Bowser siempre son de cuidado, pero me atrevería a decir que incluso alguien como Bowser preferiría descansar hoy.

—Tienes razón Mario — decía Luigi mientras terminaba su bebida — voy por otra bebida, ¿quieres que te traiga más Mario?

—Oki doki.

Los dos continuaron descansando en el jardín por un largo rato hasta que Mario se levantó, entro a su casa y tomo las llaves de su kart.

—¿A dónde vas Mario?

—Iré a visitar al profesor Elvin Gadd, recuerda que hace tiempo nos dijo que había descubierto algo nuevo, pienso que ya debe de tener un avance de su investigación y me gustaría ver de qué se trata, y de paso comprare algo de espagueti para la comida.

—Buena idea Mario, estoy ansioso por saber los descubrimientos del profesor y por el espagueti.

—La casa del profesor esta algo retirada, pero llegare justo a tiempo para la hora de la comida.

—No lo dudo bro, no por nada tienes todos esos trofeos de primer lugar de los torneos de kart.

—La mayoría de esos trofeos los ganamos juntos Luigi, pero eso es otra historia, nos vemos a la hora de la comida.

—Que te vaya bien Mario.

Mario puso en marcha su kart y emprendió el camino hacia la casa del profesor Elvin Gadd, Luigi por su parte se disponía a dormir una siesta cuando en ese instante se acercaba un Toad mensajero de parte del castillo.

—Al fin llego — pensó el Toad mensajero, el viaje del castillo a la casa de Mario y Luigi había sido largo, pero no tenía tiempo de descansar — Luigi, es necesario que usted y Mario vengan de inmediato al castillo, la princesa Peach solicita una audiencia con ustedes.

—Lo siento, pero Mario acaba de salir, volverá a la hora de la comida.

—No puede ser, es necesario que vengan de inmediato, debemos alcanzar a Mario en su kart, Luigi.

—Insisto, Mario volverá a la hora de la comida, todo lo que tenemos que hacer es esperar…

—¡De prisa Luigi! — el Toad mensajero ya estaba en el kart de Luigi con las llaves.

—Oooh — exclamó Luigi.

Luigi y el Toad mensajero salieron a toda velocidad para alcanzar a Mario, la casa se había quedado sola, sin embargo dos figuras habían estado espiando detrás de un arbusto.

—Siempre que uno de los tarados del castillo va con un mensaje a la casa de esos perdedores significa que irán a una misión.

—Así es Wario, y sabes lo que eso significa ¿no?

—Por supuesto que lo sé — decía Wario mientras veía a Waluigi con una cara de complicidad.

—Bien, vamos a adelantarnos al castillo, no creo que tarden demasiado, así que es mejor que nosotros estemos preparados cuando ese par llegue, y si nos damos prisa podríamos conseguir unas cuantas cosas del pueblo, ya que nos podrían hacer falta.

—Ya estoy oliendo esos tesoros — decía Wario mientras se dirigía al castillo.

—Yo también — exclamo Waluigi — no podemos dejar pasar esta oportunidad de oro.

Equestria

Era una mañana fresca en Ponyville, los ponis caminaban tranquilamente por sus calles, algunos se dirigían al mercado a comprar frutas y verduras, otros se dirigían al spa, a la bolera o al café, los pequeños potros de edad escolar se dirigían a la escuela, pero había una pegaso de aspecto amigable que llevaba una pequeña alforja cuyo diseño tenía varias burbujas quien al parecer se dirigía hacia la biblioteca Golden Oaks, el hogar de una unicornio llamada Twilight Sparkle, y su asistente Spike, un joven dragon.

—Spike, ¿ya está listo el almuerzo? — preguntó Twilight Sparkle.

—En un momento Twilight, estos omelets no pueden apresurarse.

—Lo se Spike, y te agradezco que prepares omelets, pero aún tenemos mucho trabajo que hacer, debemos acomodar esta torre de libros — decía Twilight al mismo tiempo que señalaba una torre inestable de libros — en cualquier momento podrían caer todos y sería un desastre.

—¿Al menos encontraste lo que estabas buscando en esos libros?

—No realmente Spike, los libros que tengo aquí no tienen la suficiente información, tendré que viajar a Canterlot para poder buscar...

—Pero Twilight — fue interrumpida por Spike — los libros que teníamos en nuestro hogar de Canterlot son los mismos que están aquí en Ponyville.

—Lo se Spike, pero buscare en los archivos de Star Swirl el barbado, allí hay muchos escritos antiguos y seguramente encontrare lo que busco.

—Espero que no vayas a revisar los archivos como lo hicimos la última vez — dijo Spike con un tono de burla.

—Por favor Spike, no estoy para bromas — decía Twilight, ya que ella tampoco había olvidado lo que había sucedido hace tiempo, donde su yo del futuro le quiso advertir que no debía preocuparse por el futuro y ella había hecho exactamente lo contrario, incluso había ido a los archivos de Star Swirl de una manera poco usual.

—Mira Twilight, yo… — Spike no terminó, ya que en ese instante llamaron a la puerta y Twilight se dirigió a la entrada para ver quien tocaba.

—¡Hola Derpy!

—¡Buenos días Twilight Sparkle!

—Pasa — decía Twilight mientras mantenía abierta la puerta para que Derpy pudiera entrar — Spike y yo estábamos a punto de almorzar, ¿quieres acompañarnos?

—Sí, muchas gracias Twilight Sparkle.

—¡Spike, tenemos una invitada!

—Entendido Twilight.

Los tres se sentaron a comer los omelets que Spike había cocinado, aparentemente estaban deliciosos ya que todos comieron más de un omelette, acompañados por jugo de manzana y al final un muffin para cada uno.

—¿Y qué te trae por aquí Derpy? — preguntó Twilight mientras terminaba su muffin.

—Te traigo una carta de Canterlot — respondió Derpy.

—¿De Canterlot?

—Sí, de Canterlot.

—Qué extraño, normalmente solo la princesa Celestia me manda cartas, y eso gracias a Spike, ¿de quién es la carta Derpy?

—De la princesa Luna.

—¿De la princesa Luna? — preguntó incrédula Twilight.

—Así es — respondió Derpy, dirigiéndose a tomar su alforja para sacar la carta de Twilight — la tengo en mi alforja, la dejé junto a esa torre de libros.

—¡Cuidado Derpy!

En menos de un segundo Derpy estaba bajo una montaña de libros, Twilight y Spike se apresuraron a ayudar a Derpy.

—Ups, perdón — decía Derpy algo apenada — solo iba a tomar mi alforja pero termine cubierta de libros, no sé qué salió mal.

—Te encuentras bien Derpy — preguntó Twilight algo preocupada mientras quitaba los libros de Derpy — cuanto lo siento, fue mi culpa, no debí de haber amontonado tantos libros.

—No te preocupes, estoy bien.

Cuando Twilight y Spike terminaron de recoger los libros, Derpy le entregó a Twilight su carta que, efectivamente, había sido mandada por la princesa Luna.

—Muchas gracias por la carta Derpy, y siento mucho lo de los libros.

—Descuida Twilight Sparkle, fue también mi culpa.

Derpy se estaba dirigiendo a la entrada, acompañada por Twilight y Spike.

—Bueno Derpy, gracias nuevamente, y que tengas un lindo día.

—Gracias a ustedes por la comida, esos omelets estaban deliciosos Spike.

—Estoy de acuerdo con Derpy, esta vez te luciste Spike.

—Je je, gracias Derpy — respondió Spike algo ruborizado, normalmente solo recibía buenas críticas a su comida de parte de Twilight, y eso no era nada nuevo para él, pero recibir una buena crítica de parte de Derpy era algo inesperado.

—¡Adiós amigos! — se despidió Derpy.

—Adiós Derpy — respondieron al unísono Twilight y Spike.

Twilight y Spike entraron a la biblioteca y Twilight cerró la puerta, tomó la carta que le había llevado Derpy y la observó fijamente.

—¿Qué crees que diga? — pregunto Spike con mucha curiosidad.

—No lo sé Spike, no suelo charlar mucho con la princesa Luna, pero si me mandó una carta justo antes de la gala del galope entonces debe ser importante.

Twilight abrió la carta y comenzó a leerla, conforme mas leía, su rostro iba adquiriendo un tono de preocupación, incluso se apreciaban unas gotas de sudor escurriendo de su cabeza.

—¡No puede ser! — Exclamó Twilight, estaba muy nerviosa y Spike se sobresaltó.

—¡Qué ocurre Twilight!

—¡Algo muy grave Spike, Equestria corre peligro!

—¿¡Equestria corre peligro!? ¿¡Pero cómo!?

—La princesa nos lo explicará esta noche — respondió Twilight, ya estaba más tranquila pero no menos preocupada.

—¿La princesa vendrá esta noche?

—Sí, apresúrate Spike, debemos recoger todo este desorden.

—Muy bien Twilight.

—Lo que nos diga hoy la princesa posiblemente defina el destino de Equestria.

Continuará...