Capítulo 6: Problemas en otro mundo

Mushroom Kingdom

Mario y Luigi se habían enterado de la visión que había tenido Merlon acerca de un posible ataque hacia el Mushroom Kingdom y un mundo de otra dimensión, todos estaban discutiendo en la sala principal del castillo, todos excepto Elvin Gadd, quien se encontraba muy calmado.

—Pero no lo entiendo, ¿cuál era el otro mundo que estaban atacando?

—Como te lo he dicho Mario, sus habitantes eran seres desconocidos, solo pude reconocer a los habitantes de nuestro reino, a cuatro de los ocho enemigos y a la princesa Peach.

—Pero Merlon…

—Maestro Mario, por favor cálmese, todos estamos angustiados por la visión de Merlon, pero aún desconocemos muchos detalles de la visión y del ataque.

—Toadsworth, ¿cree que Bowser pueda hacer una alianza con esos tres? — preguntó Luigi un poco nervioso — simplemente con uno tenemos suficientes problemas, ahora con los cuatro enemigos juntos...

—Maestro Luigi, no me sorprendería si Bowser ya hubiera hecho la alianza.

—Puede ser Toadsworth — afirmó Peach — no tenemos idea de qué estuvo haciendo Bowser en estos días, nuestros espías no han podido reunir mucha información de sus movimientos, y no hemos tenido noticias desde hace mucho tiempo de Wart y Smithy.

—Pero, ¿que hay de King Boo? Profesor Gadd, que fue de King Boo luego de su derrota.

Elvin Gadd se quedó pensativo un momento, después se dirigió a Toadsworth.

—Veras Toadsworth, King Boo fue encerrado nuevamente en una pintura, pero…

—¿Pero qué? — preguntó Toadsworth.

—King Boo no es un fantasma ordinario, es capaz de salirse de las pinturas después de cierto tiempo, he tratado de crear una forma más efectiva de mantener cautivo a King Boo, pero mis investigaciones aún no están muy avanzadas, incluso me atrevo a decir que la pintura que tenía preso a King Boo está vacía en estos momentos.

—Entonces nuestros enemigos seguramente ya se movilizaron.

—¿Pero cómo podrán viajar a ese otro mundo? — preguntó Peach algo desconcertada.

—Princesa… — Mario estaba un poco angustiado — debe saber que hoy en la tarde le fue robado un invento al profesor Gadd.

—¿Es cierto eso profesor?

—Así es princesa — Elvin Gadd seguía muy calmado — me fue robado un invento que permite viajar a través de otras dimensiones para poder llegar a otros mundos.

—Seguramente planean usarlo para invadir el mundo de los habitantes desconocidos de la visión de Merlon — respondió Peach.

Luigi estaba un poco nervioso, entonces recordó algo que le había dicho el profesor en su laboratorio.

—Profesor Gadd, ¿a qué se refería cuando me dijo que su invento no podía ser usado tan fácil?

Elvin Gadd miró a Luigi, después miró a todos los que estaban en la sala y en seguida tomó su maleta que se encontraba en el suelo.

—Bien, creo que es hora de que les muestre mi invento.

Elvin Gadd se dirigió al centro de la sala para que todos pudieran verlo claramente, después abrió la maleta y surgió un holograma.

—Muy bien, déjenme presentarles mi más novedoso invento.

—Profesor Gadd, ¿qué clase de artefacto es ese?

—Esto, mi querida princesa, es lo que nos permitirá viajar a través de otras dimensiones.

Todos en la sala observaron el holograma del invento del profesor Gadd, este era un dispositivo pequeño, fácilmente podía entrar en un bolsillo, se podían ver dos pantallas, una situada en la zona superior y otra situada en la zona inferior, justo debajo de la pantalla inferior se encontraban tres botones, uno era ligeramente más grande que los otros, a un costado del artefacto se encontraba una pequeña perilla, el artefacto tenía una pequeña antena, y en la punta de esta se encontraba un pequeño cristal que cambiaba de color a intervalos.

—Como pueden ver, mi invento puede parecer simple, pero es uno de mis inventos más avanzados que he hecho, tiene muchas funciones.

—Profesor Gadd, ¿nos puede explicar cómo se puede viajar a otro mundo con su invento?

—Con gusto princesa, en la punta de la antena se encuentra uno de los cristales más raros del Mushroom World, encontré dos en las ruinas de una vieja civilización de hace miles de años, y esos cristales son los que hacen posible el viaje a través de otras dimensiones.

—Profesor Gadd, yo jamás había visto cristales como ese.

—No me sorprende princesa, pues después de haber estudiado esos cristales, llegue a la conclusión de que no son de este mundo.

Las palabras del profesor Gadd causaron sorpresa en todos los que estaban en la sala.

—¿Como dice profesor?

—En efecto, los cristales no son de este mundo, pero sus propiedades mágicas hacen posible el viaje a través de otras dimensiones.

—Profesor Gadd — lo interrumpió Luigi — ¿quiere decir que los cristales son mágicos?

—Así es jovencito, los cristales son mágicos, poseen un tipo de magia que jamás había visto, después de mucho tiempo de investigación pude llegar a manipular la magia de los cristales, lo cual fue un gran desafío porque, al parecer, los cristales solo pueden ser manipulados con ciertos estímulos de magia, ni los magikoopas pueden manipularlos con su magia, pienso que solo los nativos del mundo de donde provienen estos cristales pueden manipularlos a su antojo.

—Pero con su invento se puede manipular esos cristales.

—Así es muchacho, pero aún no les he dicho que el invento que me robaron está incompleto — mencionó Elvin Gadd mientras sacaba del bolsillo de su bata de laboratorio un objeto idéntico al que aparecía en el holograma — a diferencia del que tengo aquí, el que se llevaron aún no está configurado para poder manipular el cristal, y dudo que ellos conozcan algo de quienes saben utilizar esos cristales.

—Por eso decía que no iban a poder manipular su invento tan fácil —mencionó Luigi.

—¿Entonces eso significa que los habitantes de ese mundo ya habían venido al Mushroom Kingdom?

—No podría afirmarlo princesa — respondió el profesor Gadd — pero hay un ochenta por ciento de probabilidades de que hubieran visitado este mundo hace miles de años, seguramente interactuaron con los habitantes de aquella civilización que ahora está en ruinas, y les dejaron esos cristales, quizá con el fin de que pudieran ser visitados en su mundo, pero como ya les he comentado, es muy difícil controlar la magia de los cristales y dudo que alguna vez hubieran utilizado los cristales.

—Deben contar con muy buenos recursos en su mundo.

—Exacto, por eso me temo que nuestros enemigos planean atacar a ese mundo, para poder conseguir recursos que puedan usar contra nosotros.

—Pero hay algo que no entiendo profesor, ¿existe una conexión entre nuestro mundo y ese otro mundo por medio de los cristales?

—Así es princesa, a pesar de que los cristales permiten viajar a cualquier dimensión existente, estos parece que fueron diseñados para hacer viajes entre nuestro mundo y el mundo desconocido, se puede alterar la ruta… pero no quise alterarlos sin antes probarlos.

—Pero aunque el invento que le fue robado esta inconcluso, siento que no será un impedimento para que nuestros enemigos lleven a cabo sus planes.

—Estoy de acuerdo con la princesa — añadió Toadsworth — yo también pienso que tarde o temprano nuestros enemigos aprenderán a utilizar su invento.

—Quisiera hacer una sugerencia — dijo Merlon — dado que el ataque es casi inminente, sugiero que Mario y Luigi viajen a ese mundo antes que nuestros enemigos para tratar de hacer una alianza con ese mundo y poder advertirles del peligro.

—Me parece buena idea Merlon — comentó la princesa — así cuando nuestros enemigos lleguen a ese mundo, Mario y Luigi en compañía de los habitantes de ese mundo podrán expulsarlos y traerlos de vuelta, y podríamos lidiar con ellos aquí con ayuda de los reinos aliados a nosotros, ¿qué opinan chicos?

—Oki doki, iremos a ese mundo, ¿verdad Luigi?

—Oh no…

—Bien, ya está decidido — añadió Toadsworth — al amanecer el profesor se encargará de accionar el invento, y los maestros Mario y Luigi iniciarán el viaje.

Todos estaban tan ocupados haciendo planes que nadie notó que estaban siendo espiados a través de una ventana.

—Increíble, así que van a ir a otro mundo.

—También me sorprende que esos perdedores vayan a ir a otro mundo.

—Y mañana mismo se van… hay que hacer un plan para poder ir también, ¿te imaginas cuantos tesoros habrá en ese mundo?

—He he he, lo bueno es que estamos preparados.

—Bien Waluigi, vayamos a escondernos en algún lugar para pasar la noche, no quiero que esos perdedores se nos adelanten.

—Descuida Wario, pude ubicar un buen escondite donde nadie nos encontrará.

—Bien, vayamos por nuestros costales.

Wario y Waluigi descendieron de la torre, tomaron sus costales y volvieron a escalar, cuando se cercioraron de que la sala principal estaba vacía, entraron por la ventana y comenzaron a caminar con cautela a través de un pasillo.

—Y que tan lejos está ese escondite tuyo.

—No muy lejos de aquí, solo…

—Insisto en que se queden en el castillo, el profesor también se quedará.

Wario y Waluigi se sobresaltaron con esa voz, que provenía justo detrás de un pasillo adjunto a donde ellos estaban.

—Gracias princesa, Luigi y yo nos quedaremos, ¿no es así Luigi?

—Oh yeah.

—¡Waaah! ¡Se están acercando!

—¡Mamma mia!

—¡Entremos en esta habitación!

Wario y Waluigi entraron en una habitación donde había un par de camas individuales, ocultaron los costales y se escondieron debajo de las camas al momento en que se abría la puerta de la habitación.

—Dormirán aquí esta noche, los veo en la mañana.

—Buenas noches princesa — se despedía Mario cordialmente.

—Que duerma bien princesa — decía Luigi.

—Gracias chicos, descansen, esas camas son muy cómodas.

Mario y Luigi dejaron sus gorras sobre una pequeña mesa y cada quien se dirigió a una cama.

—Wow, realmente son cómodas estas camas.

—Tú lo has dicho bro, creo que le preguntare a la princesa donde consiguió estas camas para comprar unas iguales.

—Descansa Mario.

—Tú también Luigi, aunque es imposible no descansar en camas tan cómodas como estas.

Lo que Mario y Luigi ignoraban es que justo debajo de sus camas estaban Wario y Waluigi frustrados por su situación.

—Malditos perdedores — decía Wario en voz baja.

—Juro que me las pagaran — Waluigi estaba muy molesto.

La noche transcurrió lentamente para Wario y Waluigi, aunque lograron conciliar el sueño varias horas antes del amanecer, no obstante, no se dieron cuenta de que Mario y Luigi ya habían despertado.

—¡Woo hoo! Justo lo que necesitaba.

—¡Oh yeah!

—Bien Luigi, vamos.

Mario y Luigi salieron de la habitación y se dirigieron nuevamente a la sala principal del castillo, donde Peach mantenía una pequeña conversación con Toadsworth.

—Bueno princesa, parece que no todo resultó como lo planeó.

—Creo que tienes razón Toadsworth — suspiró Peach — aunque me hubiera gustado que esos dos…

—¡Su alteza! ¡Los maestros Mario y Luigi!

Mario y Luigi habían sido anunciados mientras entraban a la sala principal del castillo, en ese instante el profesor Gadd se aproximó con su invento.

—Muy bien jóvenes, ¿están listos?

—Listos, profesor Gadd.

—Estoy listo — dijo Luigi con mucho ánimo.

—Muy bien, les explicare unas cuantas cosas acerca de mi invento.

El profesor Gadd sacó el invento de su bolsillo mientras explicaba sus funciones.

—Escucha muchacho, este dispositivo cuenta con un rastreador, podrás registrar un objeto o algún ser en él y podrás rastrearlo, no importa la distancia, siempre te mostrará en qué dirección se encuentra, también cuenta con un medidor de energía, ya sea para identificar alguna fuente de energía o como un medidor de salud, ya que puede detectar la energía vital de algún ser y determinar su salud.

—¡Sorprendente! — exclamó Mario.

—Tiene otras funciones que a su debido tiempo irán descubriendo, aunque hay algo que deben saber.

—¿Qué cosa profesor? — preguntó Luigi con mucha curiosidad.

—El dispositivo tiene un medidor diseñado exclusivamente para el uso del cristal, una vez activado el cristal, el medidor se vaciará completamente y tendrán que esperar hasta que se vuelva a llenar para poder usarlo de nuevo, los tiempos de carga no siempre son los mismos, de modo que puede tardar desde uno hasta varios días, así que tengan esto en cuenta.

—Entendido profesor.

—Muy bien, llegó la hora.

El profesor Elvin Gadd presionó un boton e inmediatamente el cristal comenzó a brillar con fuerza hasta que disparó un rayo y este se transformó en un portal.

—Muy bien jóvenes, ahora todo depende de ustedes — decía el profesor Gadd mientras le entregaba el dispositivo a Mario.

—Mario, Luigi… suerte.

—Gracias princesa, nosotros nos encargaremos.

—Buen viaje maestros Mario y Luigi.

—Suerte muchachos.

—Adiós a todos — se despidieron Mario y Luigi, estaban a punto de cruzar el portal cuando escucharon un ruido a sus espaldas, lo que ocasionó que se detuvieran y voltearan.

—¡Waaaaaaa!

Todos se quedaron desconcertados en la sala, ya que Mario y Luigi habían sido empujados bruscamente dentro del portal por dos hombres vestidos de amarillo y morado respectivamente, y ellos a su vez habían cruzado el portal antes de que este se cerrara.

—Princesa… ¿acaso ellos eran…?

—Efectivamente Toadsworth… esos dos eran…

En eso se abrieron las puertas de la sala y un mensajero entro dirigiéndose a la princesa.

—Su alteza, tenemos malas noticias, Bowser y sus tropas han desaparecido del Mushroom Kingdom.

—¡No puede ser! —exclamó la princesa — ¡Se han adelantado!

—¡Imposible! — exclamó Toadsworth — ¿¡Pero cómo lo hicieron!?

—Lo ignoro — contestó el mensajero — nuestros espías confirmaron que el castillo de Bowser estaba vacío casi en su totalidad.

—Que interesante, ¿cómo pudieron accionar mi invento? — se preguntó el profesor Gadd.

—Los maestros Mario y Luigi tienen problemas.

—Me temo que sí, gracias por el mensaje.

—Por cierto alteza, siento decirle que me fue imposible localizar a Wario y Waluigi, los busqué por todo el Mushroom Kingdom y no los encontré.

—No te preocupes, ya no hay necesidad de buscarlos, y gracias por tu esfuerzo.

—Parece que lo que había planeado resultó princesa, esos dos fueron con Mario y Luigi a través del portal.

—Así es Toadsworth, solo espero que vayan como aliados y no como enemigos.

—Yo también espero eso princesa — concluyó Toadsworth.

Equestria

Era un nuevo día en Ponyville, el sol brillaba intensamente mientras un dragón dormía tranquilamente, parecía que estaba soñando con alguien, pues no paraba de repetir su nombre.

—Rarity… Rarity…

En eso, la luz del sol se filtró por la ventana, ocasionando que Spike despertara de su sueño.

—Uah, todo fue un sueño, ¿Twilight? — llamó Spike, pero no recibía respuesta.

Spike bajo por las escaleras mientras llamaba a Twilight.

—Twilight, ¿qué ocurrió con la princesa Luna? — preguntó Spike.

Spike continuó buscando a Twilight, pero no la encontraba.

—Tal vez esté en la cocina — se dijo a si mismo Spike.

Spike se dirigió a la cocina donde fue interceptado por Owlowiscious, quien tenía una nota en el pico, Spike tomo la nota y comenzó a leerla.

Spike, tuve que ir a Canterlot para ayudar a la princesa Luna en un asunto muy importante, trataré de llegar a Ponyville antes del anochecer.

Twilight.

—Así que Twilight fue a Canterlot para ayudar a la princesa Luna, bueno, ya que la princesa Celestia está ausente, me imagino que la princesa Luna se tiene que encargar de sus responsabilidades, como alzar el sol, ¿pero en que necesitaría la ayuda de Twilight?

—Hoo.

—De Twilight, ¿no me oíste?

—¿Hoo?

—Olvídalo, tengo que salir fuera de Ponyville, cuida la biblioteca.

—Hoo.

Spike tomó un carrito para recolectar gemas y se dirigió a la puerta, y cuando la abrió no podía creer lo que veían sus ojos, había guardias por todos lados vigilando las calles de Ponyville, no había una sola esquina que no fuera vigilada por un guardia.

—La princesa Luna no exageraba cuando dijo que iba a incrementar la seguridad.

Spike caminaba cuidadosamente por las calles, observando a los guardias mientras estos se encargaban de patrullar la zona.

—Me pregunto qué le habrá dicho la princesa Luna a Twilight, y porque tuvo que ir Twilight a Canterlot, y cuando volverá la princesa Celestia.

Spike estaba tan ocupado en sus pensamientos que no se dio cuenta que ya había salido de Ponyville.

—Vaya, el camino fue más corto que de costumbre, desde aquí puedo ver a las chicas.

Applejack, Pinkie Pie y Rarity se encontraban charlando junto a un enorme carro para almacenar gemas, mientras Apple Bloom, Sweetie Belle y Scootaloo estaban hablando de su viaje a Cloudsdale.

—¡Aun no puedo creer que logramos engañar a Diamond Tiara y a Silver Spoon para que probaran el arcoíris! — decía Apple Bloom riendo enérgicamente.

—Ya sabes cómo son, mencioné disimuladamente a Sweetie Belle que iba a probar el arcoíris y ellas nos empujaron diciendo que serían las primeras en probarlo.

—Sin mencionar que los dulces con los colores del arcoíris que nos regaló Twist ayudaron bastante.

—Tienes razón Sweetie Belle.

—Parece que ustedes tres se la pasaron muy bien en Cloudsdale.

—¡Claro que si Applejack! — exclamó Apple Bloom — el viaje en globo fue muy divertido, y los lugares donde se encargan de hacer el clima son muy curiosos.

—¿Pero qué sucedió en nuestra ausencia? — preguntó Sweetie Belle — ¿Por qué hay tantos guardias en Ponyville?

—Sweetie Belle, cariño, ya les contaremos más tarde lo que sucedió, ahora debemos buscar gemas.

—Pero Rarity.

—Miren, allá viene Spike — decía Pinkie Pie dando pequeños saltos.

Spike se acercó a donde estaban las ponis.

—Hola chicas.

—Spikey Wikey, que bueno que llegas.

—Hola Spike.

—Entonces… ¿Qué vamos a buscar? — preguntó Pinkie.

—Pinkie, debemos buscar gemas, ya sabes, diamantes, rubíes, esmeraldas, zafiros…

—Te sobrecargaste con muchos pedidos, ¿no es así Rarity?

—Ni lo menciones Applejack, apenas y podré tener listos los pedidos a tiempo.

—Bueno, entonces comencemos a buscar — decía Spike mientras tomaba su carrito — yo iré con Rarity.

—Oh Spikey Wikey.

Las ponis y el dragón comenzaron su búsqueda, empezaron a recorrer el terreno en busca de gemas, lo que nadie notó fue que en el cielo se había abierto un portal del cual habían caído cuatro siluetas, dos habían caído cerca de donde estaba el grupo y las otras dos habían caído más alejadas.

—Sweetie Belle, cariño, ¿recuerdas el hechizo que te enseñe?

—Déjame probar, Rarity.

Sweetie Belle se concentró y su cuerno comenzó a emitir un brillo verde, aunque algo débil, pero rápidamente se apagó.

—Es inútil, aún no puedo hacerlo — dijo Sweetie Belle desanimada.

—No te desesperes Sweetie, en poco tiempo podrás hacerlo.

—Rarity tiene razón Sweetie Belle — decía Apple Bloom tratando de darle ánimos — ya verás que en poco tiempo podrás hacer el hechizo.

—Y tal vez hasta obtengas tu cutie mark — las palabras de Scootaloo habían levantado totalmente el ánimo de Sweetie Belle.

—Tienen razón chicas, pero tal vez seamos las tres quienes obtengamos nuestras cutie marks.

—¡Cutie Mark Crusaders buscadoras de gemas! — exclamaron las potrillas al unísono, y se alejaron a toda velocidad ansiosas por buscar gemas.

—¡Oigan niñas esperen! — gritó Applejack mientras corría detrás de ellas.

—Esas tres son muy impacientes… en fin, Pinkie, ¿podrías ir y decirle a Applejack que Spike y yo iremos más al norte?

—Oki doki loki — Pinkie Pie se alejó hacia donde había ido Applejack dando pequeños saltos.

—Bien Spike, comencemos a buscar.

—Entendido.

No lejos de ahí, había dos hombres que se incorporaban lentamente del suelo.

—Ow, eso dolió.

—¿Dónde estamos?

—No lo sé, pero vayamos a investigar, solo hay que asegurarnos de que no perdimos nada.

Ambos revisaron sus costales para comprobar que no habían perdido nada.

—Bien, ahora recorramos el lugar, tal vez encontremos algo de valor.

—Heh heh heh, algo me dice que nos espera un gran tesoro.

Wario y Waluigi comenzaron a caminar tranquilamente hasta que escucharon un ruido.

—¿Oíste eso?

—Sí, el ruido viene de más adelante.

—Caminemos con cautela.

Los dos siguieron avanzando lentamente hasta que visualizaron a tres seres extraños.

—¿Qué rayos son esos seres?

—Parecen perros… perros deformes, mira, se dirigen hacia esa dirección.

—Heh heh heh, caminan muy gracioso.

—Vamos a seguirlos.

Wario y Waluigi comenzaron a seguir a los perros, pero en un instante los perdieron de vista, fue como si hubieran desaparecido bajo tierra.

—Waah, ¿a dónde se fueron?

—No lo sé, pero no pudieron haber ido lejos, solo hay que… — Wario se interrumpió, ya que había visualizado a lo lejos a dos seres, uno era un poni y el otro era un dragón aún más pequeño que el poni, este iba con un carrito totalmente lleno de gemas — olvida a los perros, mira lo que tenemos adelante.

—¡Oh yeah! Venir aquí fue una excelente idea.

—Debemos acercarnos con cuidado.

Ambos se acercaron sigilosamente detrás de una gran roca para no ser descubiertos, Rarity y Spike no se habían dado cuenta de su presencia.

—Bueno Spike, tendremos que dejar las gemas en el otro carro, ya que este está totalmente lleno, regresemos

—A sus órdenes milady.

—Espero que las demás hayan tenido suerte para… ¡que es eso!

—¡Se mueve la tierra!

En ese instante, delante de ellos se abrió la tierra y aparecieron tres perros diamante, los mismos que habían secuestrado a Rarity tiempo atrás.

—¡Cuánto tiempo sin vernos poni!

—¡Ustedes otra vez rufianes! ¡Y ya les dije que me llamen señorita Rarity!

—¡Corre Rarity! ¡Yo los detendré!

—No hay necesidad Spike, ya que ellos saben lo que ocurrió la última vez, y no creo que quieran repetirlo.

—Oh no te preocupes por eso poni, esta vez venimos preparados — decía uno de los perros mientras sacaba unos tapones para los oídos — con esto ya no tendremos que escucharte

Wario y Waluigi contemplaban la escena aún escondidos detrás de la roca.

—Así que ellos también quieren las gemas.

—Vayamos por ellas mientras ellos están ocupados con ese poni y ese dragón.

Wario y Waluigi comenzaron a acercarse al carrito con gemas.

—Bien muchachos, tomemos a la poni y a las gemas — decía el perro mediano mientras sujetaba a Rarity — tu vendrás conmigo poni.

—¡Suéltame rufián!

—¡Rarity! — Spike se había lanzado a defender a Rarity pero fue inmovilizado por el perro y había quedado inconsciente.

—Es inútil dragón, nos llevaremos a la poni, a las gemas y…

—¡Rover! ¡Parece que no estaban solos esta vez!

—¡De que hablan ahora! — exclamó el perro justo antes de darse cuenta de que había dos seres frente al carrito observando las gemas con una mirada avariciosa, uno era bastante alto y flaco, y vestía de morado, el otro era gordo y vestía de amarillo, y aunque no era tan alto como el que vestía de morado, era aproximadamente del mismo tamaño que Fido, el perro más grande del grupo.

—Wahahaha, necesitaremos muchos costales.

—Tendremos que hacer muchos viajes.

Rover los miraba muy enojado, y se dirigió a Rarity.

—¿!Quiénes son ellos!?

—No lo sé, nunca los había visto.

—¡Fido! ¡Spot! ¡Desháganse de… lo que sea que sean ellos!

—¡Oigan ustedes! ¡Aléjense de esas gemas, son propiedad de los perros diamante!

Wario y Waluigi se voltearon lentamente, aún tenían la mirada avariciosa, pero casi instantáneamente adquirieron una mirada desafiante.

—Heh heh, parece que hay un cambio de planes — decía Waluigi mientras se acercaba a los perros caminando lentamente.

—Hubiera sido mejor que siguieran con sus asuntos con esos dos, ahora tendremos que deshacernos de ustedes — decía Wario mientras se tronaba los nudillos.

—E-Están advertidos… váyanse… y no les haremos daño — decía Spot, el perro más pequeño, quien se había puesto bastante nervioso, igual que Fido.

—¡Aquí vamos!

Lo que sucedió después fue tan repentino que Rover y Rarity tardaron en darse cuenta de que Wario había embestido a Fido con tanta fuerza que este había salido volando, y lo mismo había sucedido con Spot, solo que este había recibido una patada de Waluigi.

—¡Fido! ¡Spot! ¡Malditos, pagarán esto! — Rover había soltado a Rarity y esta había caído al suelo.

—¡Como te atreves! — gritó Rarity molesta mientras Fido se disponía a atacar a Wario y Waluigi.

—¡Tomen esto malditos! ¡Vengare a mis compañeros…! ¿¡Pero qué!?

Wario había agarrado a Rover con una sola mano y este no se podía soltar por más que lo intentara.

—¡Maldito! ¡Suéltame!

—Aparentemente a estos perros les gusta la tierra, qué dices Waluigi, ¿lo enviamos a dónde pertenece?

—Me parece muy bien, ponlo en el suelo y sujétalo bien.

—O-Oigan, esperen, hablemos de negocios, les daré una parte de las gemas si me dejan ir.

—Wahaha, ¡toma esto!

Waluigi dio un pisotón a Rover, y este término enterrado.

—Demasiado fácil heh heh, perdedores.

—Me… las… pagaran… — alcanzó a decir Rover antes de desmayarse.

—U… ustedes han… — comenzó a decir Rarity.

Wario y Waluigi voltearon a ver a Rarity, y comenzaron a acercarse hacia donde estaba ella, Rarity aún seguía en el suelo mientras los veía acercarse, pero no se movía, ya que estaba bastante impresionada de ver a dos seres que nunca había visto en su vida, sin mencionar que se habían deshecho de los perros diamante con gran facilidad, Wario y Waluigi se encontraban ya bastante cerca de Rarity cuando un grito los hizo reaccionar.

—¡Rarity! ¡Spike! — Applejack se dirigía a toda velocidad hacia donde estaban, seguida por Pinkie Pie, Apple Bloom, Scootaloo y Sweetie Belle — Rarity, ¿qué sucedió?, escuchamos unos gritos y…

Applejack no termino de hablar, ya que se había quedado sin palabras al ver a Spike y a Rarity en el suelo, Spike estaba inconsciente y Rarity estaba inmóvil frente a frente con un par de seres que nunca había visto, y sin saber lo que había ocurrido, se dejó llevar por la escena y se dirigió a confrontar a los desconocidos.

—¡Ustedes! ¡Cómo se atreven a lastimar a nuestros amigos! — Applejack estaba furiosa.

—No sé lo que está pasando, pero esto no se ve nada bien, Rarity y Spike están en el suelo y estos dos seres que nunca había visto en mi vida parecen haber sido los responsables, ¡aah!, eso significa que ellos lastimaron a nuestros amigos, porque todos los seres que nunca he visto tienen que lastimar a mis amigos, aunque nunca he visto varios tipos de postres, y los postres no lastiman a mis amigos.

—Ha ha, parece que el juego aún no termina — dijo Wario burlonamente.

—¡Oh! ¿Están jugando un juego? Entonces no deben ser malos, yo soy Pinkie Pie, ¿puedo unirme al juego?

—¡Silencio Pinkie! ¿¡No vez lo que han hecho!?

—¿¡Qué le hicieron a mi hermana!? — exclamó Sweetie Belle.

—¿¡Y a Spike!? — secundó Apple Bloom.¡

—¡Probarán el poder de Cascos McFuerte y Patadas McGee!

—¡Veamos qué es lo que tienes! — respondió Wario desafiante.

—Esto será entretenido — comentó Waluigi.

Applejack se lanzó decidida, estaba dispuesta a atacarlos mientras Wario se preparaba para embestir a Applejack.

—¡Alto Applejack!

Applejack se detuvo barriéndose para evitar chocar con Rarity, quien se había puesto entre ella y Wario y Waluigi.

—¿¡Pero qué te sucede Rarity!? ¡No vez que ellos!

—¡Ellos me salvaron a mí y a Spike de los perros diamante!

—Rarity tiene razón — Spike había recobrado el sentido y trataba de ponerse de pie.

Esas palabras hicieron que Applejack se pusiera roja de vergüenza.

—Yo… lo siento — se disculpó Applejack — no tenía idea de que… pero gracias por salvar a mis amigos.

—Gracias por salvar a mi hermana — decía Sweetie Belle bastante apenada.

Wario y Waluigi se encontraban en una situación extraña, ya que su idea era robar las gemas y habían terminado salvando a un dragón y a un poni, y ellos no estaban acostumbrados a recibir agradecimientos.

—Em, si… bueno.

—Sí, nosotros…

—¡Tenemos que irnos! — exclamó Wario.

—¡Asi es! — respondió Waluigi mientras se daba la vuelta junto con Wario, y comenzaron a dirigirse cautelosamente hacia donde estaban las gemas.

—¡Esperen! — dijo Rarity mientras se adelantaba al carrito donde estaban las gemas y tomaba las dos gemas más grandes que habían encontrado ella y Spike, después se dirigio a Wario y Waluigi — No se quienes sean o de donde vengan, pero quiero agradecerles como se merecen — habiendo dicho eso, colocó una gema en la mano de Wario y la otra en la mano de Waluigi — gracias por salvarme a mí y a Spike.

—Sí, gracias… ummm… sean lo que sean.

—¡Spike!

—Pero no sé qué son ellos.

Wario y Waluigi comenzaron a alterarse, y no precisamente por el agradecimiento de Rarity o las palabras de Spike, sino porque no pensaban irse solo con una gema cada quien.

—¡Escucha poni, nosotros…!

—¡Oh! ¡¿Dónde están mis modales?! Déjenme presentarme, mi nombre es Rarity, y él es Spike.

—Hola.

—Esta poni que ven aquí es Applejack.

—Yeehaw, ese es mi nombre.

—Ella es Pinkie Pie.

—¿Podemos jugar al juego que estaban jugando hace rato? Porfis.

—Pinkie… — suspiró Rarity — en fin, estas pequeñas son Apple Bloom, Scootaloo y mi hermanita Sweetie Belle.

—Es un placer conocerlos.

—Pero no sean tímidos, díganos sus nombres.

Wario y Waluigi se miraban mutuamente con una mirada de desconcierto, después se dirigieron a Rarity.

—Yo soy Wario.

—Yo me llamo Waluigi.

—Es un placer.

—Bien, ahora debemos irnos.

—¡Esperen! — los detuvo Pinkie — deben ir a la fiesta.

—¿Fiesta? ¿Qué fiesta? — preguntó Waluigi.

—Pues la fiesta de bienvenida para ustedes, siempre que conozco a alguien nuevo le hago una fiesta de bienvenida.

—Escucha poni, nosotros…

—Pinkie, me llamo Pinkie Pie, y tú te llamas Wario, ¿verdad?

—Sí, bueno Pinkie, nosotros debemos…

—¡Se acercan unos guardias!

—Tienes razón Apple Bloom, escóndanse.

—¿Escondernos? — preguntó Wario — si no hemos robado nada… aun — dijo para sí mismo en voz baja.

—Deben hacer caso a Applejack, en Ponyville ocurrió un incidente hace poco tiempo y los responsables aún no han sido encontrados, si los descubren los llevaran para interrogarlos, ya que, bueno… como no son de aquí…

—¿Y dónde nos escondemos? — preguntó Waluigi.

Rarity comenzó a buscar un escondite apropiado hasta que visualizo el carro enorme, que aún no tenía gemas en su interior.

—¡Rápido, entren!

Wario y Waluigi entraron al carro, y Rarity se percató de que aún eran visibles.

—Ya se, usare sus costales para cubrirlos — en eso, tomó los costales con su magia y vació su contenido en el carro, había varios tipos de objetos que ella nunca había visto, pero hubo un tipo de objeto en especial que pudo reconocer aunque nunca lo hubiera visto en esa forma.

—¿¡Bombas!? ¡No me digan que ustedes fueron los que…!

—Rarity, ahí vienen.

Rarity descoció los costales y los unió mágicamente para crear una manta que pudiera ocultarlos de los guardias, los cuales ya habían llegado.

—Buenos días ciudadanas de Ponyville.

—Buenos días señores guardias, ¿que los trae por aquí? — preguntó Rarity un poco nerviosa.

—Recibimos un aviso de que por esta área se habían visualizado unos seres desconocidos, y venimos a buscarlos.

—Ah, ya veo — decía Rarity mientras miraba de reojo al carro — y que harán con ellos cuando los encuentren.

—Serán investigados con el fin de saber si fueron los causantes del penoso incidente de la explosión.

—¿¡Explosión!? ¿Qué clase de…? Mhhmhm mfff.

Applejack disimulaba nerviosamente mientras silenciaba a Apple Bloom con su casco.

—Pinkie, ¿podrías entretener a los guardias un momento? — preguntó Rarity en voz baja mientras hacía señas a Applejack de que se acercara.

—Oki doki loki.

Pinkie había entablado una conversación muy extraña con los guardias acerca de dulces y un pastel de chocolate mientras Applejack se acercaba a Rarity.

—¿Qué sucede Rarity?

—¿Sabes lo que había en sus costales? Bombas.

—¿Bomb…? Mhhmhm mfff.

—Sí, había bombas — dijo Rarity mientras silenciaba a Applejack con su casco.

—Entonces, ¿crees que fueron ellos los responsables de lo que ocurrió?

—No lo sé Applejack, por eso quería decírtelo, ¿qué debo hacer?

—Pues piensa rápido porque ahí vienen los guardias.

—Bien señorita, luego de una pequeña y extraña charla con su amiga, le pregunto… ¿ha visto por aquí algo sospechoso?

Rarity no sabía qué hacer, por un lado, Wario y Waluigi eran sospechosos del incidente del estadio al traer consigo bombas, por el otro lado, había sido salvada por ellos, y una parte de ella creía que eran inocentes, finalmente había tomó una decisión.

—Señor guardia, yo…

Continuará...