Capítulo 7: Llegando a Ponyville

Equestria

Había terminado la búsqueda de gemas y Rarity, Applejack, Pinkie Pie, Apple Bloom, Sweetie Belle, Scootaloo y Spike caminaban cautelosamente por las calles de Ponyville.

—Realmente no pensé que fueras a decirle eso al guardia, Rarity.

—¿Y que querías que le dijera Applejack? — contestó Rarity mientras recordaba lo sucedido momentos atrás fuera de Ponyville.

—Señor guardia, yo… no he visto nada sospechoso.

—Ya veo, bueno, les sugiero que regresen a Ponyville, no es seguro que estén ustedes aquí con cuatro seres desconocidos merodeando por aquí.

—¿Ha dicho cuatro?

—Sí, un testigo informó que había visualizado a cuatro seres atravesar un portal que se había formado en el cielo, y dos cayeron cerca de aquí.

—Pues les aconsejo que busquen a los otros dos seres, porque no hemos visto a nadie por aquí.

—Ya veo, en ese caso, nosotros nos retiramos.

—Un momento, ¿qué llevan en ese carro? — preguntó el otro guardia.

—¡Llevamos gemas! — contestó Applejack mientras se colocaba el arnés y comenzaba a caminar apresuradamente de vuelta a Ponyville llevando el carro.

—Sí, ahora tenemos que irnos — dijo Rarity un poco nerviosa mientras empujaba a las potrillas y a Pinkie Pie.

—¡Pero olvidan este carrito con gemas!

—Oh, no se preocupen señores, ya tenemos suficientes gemas.

Rarity había mentido a los guardias para que no descubrieran a Wario y Waluigi.

—Rarity, yo pensé que los ibas a delatar — decía Applejack mientras llevaba el carro con Wario y Waluigi dentro.

—¿Tú los hubieras delatado Applejack? Además, tú también escuchaste al guardia, ellos llegaron hoy con otros dos seres a través de un portal, lo que significa que no fueron los responsables de la explosión.

—¿Pero cuál explosión? — preguntó Sweetie Belle con mucha curiosidad.

—Veras Sweetie, ayer hubo una gran explosión en el estadio Equino cuando ustedes estaban en Cloudsdale.

—Pero ellos no fueron los responsables… ¿verdad? — preguntó Scootaloo.

—Claro que no dulzura, Rarity tiene razón, ellos no pudieron haber sido ya que llegaron hoy — contestó Applejack.

—Pero Applejack, el guardia dijo que habían sido cuatro los que llegaron.

—Es cierto Apple Bloom, será mejor preguntarles, ¿por qué no les preguntas Pinkie?

—Oki doki loki.

Pinkie Pie se dirigió al carro y quitó la manta que Rarity había hecho con los costales.

—Oigan, ¿ya podemos jugar?

—Pinkie, eso no era lo que les ibas a preguntar.

—Pues no creo poder preguntarles nada porque se quedaron dormidos.

—¿Qué?

Efectivamente, Wario y Waluigi se habían quedado dormidos en el carro, y Pinkie se dirigió a ellos tranquilamente.

—¡Despierten!

—¡Waaaah!

Wario y Waluigi bajaron del carro dando un salto con los puños en alto.

—¡Son muy divertidos!

—¿¡Qué rayos haces!? — preguntó Wario un poco enojado.

—Tenía que despertarlos porque tengo que hacerles algunas preguntas.

—¿Ah sí? — preguntó Waluigi — pues nosotros no tenemos por qué…

—Cuidado, se acercan unos guardias — advirtió Spike.

—Seguramente escucharon la conmoción de ahorita — mencionó Applejack mientras se quitaba el arnés del carro.

—¿Qué vamos a hacer ahora? — preguntó Apple Bloom.

—Tenemos que escondernos — contestó Applejack — ¿pero dónde?

—¡Lo tengo! ¡Vayamos al spa! — sugirió Rarity al mismo tiempo que señalaba un edificio.

—No creo que sea buen momento para hacerte un tratamiento, Rarity.

—Muy graciosa Applejack, podremos ocultarnos en el spa.

—¡Vamos! ¡Vengan ustedes dos! — dijo Applejack apresuradamente mientras ocultaba el carro detrás de un edificio.

Wario y Waluigi siguieron a las ponis y al dragón al spa de mala gana.

—Esperen aquí, voy a hablar con las encargadas.

—Date prisa Rarity, puedo sentir como los guardias vienen hacia acá — dijo Applejack.

Rarity entró al spa mientras los demás esperaban fuera, al cabo de un momento salió del spa.

—Bien, ya hablé con Aloe y Lotus, y accedieron a ocultarnos.

—¡Genial! ¡Todos adentro!

Todos entraron rápidamente al spa, teniendo cuidado de no ser vistos por alguien.

—Bienvenidos al spa de Ponyville — dijeron Aloe y Lotus al unísono.

—Hola chicas, gracias por ayudarnos.

—De nada Rarity, nos complace poder ayudarte, pero…

—¿Pero quienes son ellos? — preguntó Aloe dirigiéndose a Wario y Waluigi, ya que era la primera vez que ella y Lotus veían a alguien como ellos.

—Bueno, aún no sabemos mucho de ellos, pero no se preocupen, son sujetos buenos.

Wario y Waluigi se miraron incrédulos.

—Bien Rarity, tú y tus amigas vengan conmigo — Aloe se dirigió hacia unos sillones de masaje — Lotus, ¿podrías llevar a… los señores al baño de barro?

—Muy bien, síganme caballeros.

Lotus ocultó a Wario y Waluigi en el barro y se dirigió con Aloe para atender a las ponis y a Spike, en eso, se abrió la puerta del spa y entraron dos guardias.

—Bienvenidos — decía Lotus mientras le limaba los cascos a Applejack — en seguida los atenderemos.

—Me temo que no será necesario — respondió el guardia — tan solo hemos venido en busca de unos seres extraños.

—Pues aquí no encontrarán nada que no sean estas ponis y el dragón, aunque si quieren revisar el lugar… — decía Aloe mientras colocaba un par de rebanadas de pepino en los ojos de Sweetie Belle.

Los guardias dieron un vistazo al spa, desde los sillones de masaje, los baños de vapor, el jacuzzi y los baños de barro.

—Muy bien, en vista de que no se encuentran aquí, nos retiramos.

Los guardias se retiraron del spa y todos suspiraron aliviados.

—¡Bien señores! ¡Pueden salir!

Wario y Waluigi surgieron del barro, habían quedado totalmente sucios.

—Gracias chicas — agradeció Rarity — ahora tenemos que irnos.

—¿No se quedaran a una sesión? — preguntó Lotus un poco desanimada.

—Lo sentimos mucho, pero llevamos algo de prisa — contestó Applejack.

—Hermana, ¿no podemos quedarnos un poco más? — preguntó Apple Bloom casi suplicando.

—Yo quería quedarme — dijo Sweetie Belle un poco deprimida.

—Lo lamento Sweetie, quizá en otra ocasión.

—¡Me gusta este lugar!

—¡Yeah! ¡Nos quedaremos aquí!

Wario y Waluigi se encontraban en el jacuzzi totalmente despreocupados de su situación en Ponyville.

—¿Qué otras cosas tiene este spa? — preguntó Waluigi tranquilamente.

—Oh, no se preocupen señores — dijo Aloe muy animada — el spa tiene muchos servicios.

—¡Si! ¡Nos quedamos! — exclamaron Apple Bloom, Sweetie Belle y Scootaloo.

—¡Qué bien! ¡Después del spa sigue la fiesta de bienvenida! — comentó Pinkie muy emocionada — tendré que invitar a todos nuestros amigos, ustedes también están invitadas chicas.

—Gracias Pinkie — contestaron Aloe y Lotus.

—¡Un momento Pinkie! — exclamó Applejack — parece que aún no te das cuenta de la situación.

—¿A qué te refieres Applejack?

—Me refiero a que no puedes hacer una fiesta de bienvenida ahora que ha aumentado la vigilancia en Ponyville, ya viste que Wario y Waluigi son buscados junto con otros dos.

—¡Oh! ¡Es cierto!

—Me alegra que entiendas que no…

—¡Hey chicos! ¡¿Saben dónde podemos encontrar a sus dos amigos?! ¡Porque no puedo hacer la fiesta de bienvenida si no estamos todos!

—Ah sí, esos perdedores…

—Sí, ellos…

—¡Esperen un momento! ¡Ustedes no deberían estar tan relajados en ese jacuzzi cuando son buscados en todo Ponyville!

—A Waluigi le gusta esto.

—A Wario también.

—¡Ustedes son unos…!

—Relájate hermana — decía Apple Bloom mientras recibía un masaje de parte de Lotus — después de lo sucedido el día de hoy, ¿no crees que merecemos un momento de relajación?

—Apple Bloom tiene razón, Applejack — decía Rarity mientras Aloe le limaba el cuerno — ven a relajarte un momento.

—Supongo que no tengo opción…

—Ya que estamos aquí, quisiera preguntarles algo, ¿quiénes son los otros dos que llegaron a Ponyville con ustedes?

Wario y Waluigi estaban tan relajados en el jacuzzi que simplemente se limitaron a decir los nombres de sus acompañantes.

—Mario…

—Luigi…

Lejos del spa de Ponyville, dos pegasos se dirigían a una casa que se encontraba sobre una nube, esta era la casa de Rainbow Dash.

—¡Aun no puedo creer que no habrá más entrenamientos! — decía Rainbow Dash algo frustrada.

—Tal vez sea mejor así — dijo Fluttershy tímidamente — después de todo, los Wonderbolts también tienen otras responsabilidades, además solo será temporalmente y…

Fluttershy había sido detenida por Rainbow Dash.

—¿Sucede algo Rainbow?

—Fíjate bien Fluttershy, hay un agujero en la pared de mi casa.

—¿Qué crees que pudo haber sido? ¿Ladrones? — preguntó Fluttershy un poco nerviosa.

—No lo sé, pero si aún siguen en mi casa sabrán quien es Rainbow Dash, ¡vamos Fluttershy!

—Pero yo…

Rainbow Dash y Fluttershy se dirigieron a la puerta, Rainbow Dash la abrió y tanto ella como Fluttershy se sorprendieron al ver a dos seres desmayados en el suelo.

—¿¡Que rayos son esas cosas!?

—No lo sé, jamás había visto criaturas como esas.

—¡Pues ahora verán!

—¡Espera Rainbow! ¡Pueden estar heridos!

Fluttershy se acercó lentamente hasta donde se encontraban aquellos seres que jamás había visto, y trató de reanimarlos.

—¿Hola...? Disculpen, ¿están bien...?

En ese momento aquellos dos seres comenzaron a levantarse y Fluttershy retrocedió nerviosamente.

—Mamma mía, ¿estás bien Luigi?

—Sí, creo que sí, ¿dónde estamos Mario?

—No lo sé Luigi, deberíamos…

Mario no termino de hablar, ya que había notado que él y Luigi no estaban solos, y es que frente a ellos se encontraban dos ponis pegaso.

—Oh, hola, yo soy Mario, y él es mi hermano Luigi.

—Hola — dijo Luigi.

—Um, hola, yo… soy Fluttershy, y ella… es mi amiga Rainbow Dash.

—¿¡Quiénes son y qué hacen en mi casa!? — preguntó Rainbow Dash muy molesta.

—Oh, lo sentimos, no sabíamos que era tu casa.

—¡Incluso la han agujerado!

—Pero podemos repararla, ¿no es así Luigi?

—Por supuesto.

Mario y Luigi arreglaron el agujero que tenía la pared de Rainbow Dash en poco tiempo, Rainbow estaba muy sorprendida de lo bien que había quedado su pared.

—Gracias… por haber reparado la pared.

—No hay de que, aunque fuimos nosotros los que la agujeramos en primer lugar.

—Pero… ¿cómo fue que la agujeraron?

—Bueno, caímos del cielo, y sin querer terminamos atravesando tu pared.

—¿¡Cómo que cayeron del cielo!? ¿Acaso pueden volar?

—No fue volando precisamente, atravesamos un portal para poder llegar a este mundo, pero el portal nos soltó en el cielo y caímos irremediablemente.

—¿Entonces, son de otro mundo? — preguntó Fluttershy.

—Así es — respondió Luigi.

—Pero… ¿qué son?

—Somos fontaneros.

—No, me refiero a su especie.

—¿Acaso no hay seres como nosotros aquí? — preguntó Mario incrédulo.

—No, la mayoría de los habitantes aquí son ponis como nosotras — respondió Rainbow Dash — y aunque hay habitantes de otras especies, jamás hemos visto seres como ustedes.

—Ah, ya veo — contestó Mario tranquilamente.

—Pero ustedes no están sorprendidos de ver a alguien como nosotras, ¿acaso de donde vienen ustedes hay ponis como nosotras? — preguntó Fluttershy.

—Bueno, de donde Luigi y yo venimos hay muchos tipos de especies, así que estamos acostumbrados a encontrarnos con seres distintos a nosotros — respondió Mario.

—Debe de ser fascinante su mundo.

—Pero hay algo que no entiendo, ¿qué hacen aquí en Ponyville? — preguntó Rainbow Dash.

—¿Ponyville? — preguntó Mario.

—Ese es el nombre de este pueblo.

—Bueno, hemos venido a ver al gobernante.

—Ah, ¿vienen a ver a la princesa Celestia?, ¿o quizá a la princesa Luna…? ¡La princesa Luna!

—¿Sucede algo Rainbow? — preguntó Fluttershy.

—La princesa Luna fue a ver a Twilight en la noche para decirle algo importante, tenemos que ir a ver a Twilight.

—¿Twilight es amiga de las princesas? — preguntó Mario.

—No solo eso, Twilight es estudiante de la princesa Celestia.

—¿Crees que podrías llevarnos con ella?

—Supongo que no hay ningún problema con eso.

—Pero Mario, primero debemos encontrar a Wario y Waluigi — dijo Luigi un poco preocupado.

—Es cierto Luigi, los había olvidado por completo.

—¿Deben encontrar a quién? — preguntó Rainbow Dash.

—A un par de sujetos que nos siguieron en nuestro viaje, pero no sabemos dónde pueden estar.

—Quizá podamos ayudarlos, ¿no lo crees Rainbow?

—Podríamos ir a buscar a nuestras amigas, seguramente encontraremos a la mayoría en Sugarcube Corner.

—Bueno, vamos chicos — dijo Fluttershy animada.

—Oki doki, vamos Luigi.

—Oh yeah.

Mario y Luigi se dirigieron a la puerta principal de la casa de Rainbow, Mario abrió la puerta tranquilamente.

—¡Esperen! — exclamó Rainbow Dash.

—¿Qué sucede? — preguntó Luigi.

—¡No pueden salir! ¡La casa está rodeada por nubes y podrían caer!

—Ah, no hay problema — la tranquilizó Mario — Luigi y yo podemos caminar sobre las nubes — dijo Mario, quien ya tenía un pie sobre la nube.

—¿En serio? — preguntó Rainbow Dash — normalmente solo los pegasos podemos caminar sobre las nubes.

—De hecho, en nuestro mundo hay ciudades en algunas nubes.

—¡Súper!, eso hace a su mundo veinte por ciento más genial, aquí tenemos una ciudad llamada Cloudsdale, que esta sobre las nubes también.

—Podríamos ir a Cloudsdale después — añadió Fluttershy — mientras vayamos a Sugarcube Corner.

—Bien Luigi, bajemos de aquí.

—Vamos Mario.

Mario y Luigi caminaron a través de la nube que rodeaba la casa, seguidos por Rainbow Dash y Fluttershy.

—¿Y qué camino tomaremos para llegar a Sugarcube Corner, Rainbow? — preguntó Fluttershy — ya sabes, para que no vean a Mario y Luigi.

—Podríamos rodear Ponyville, haríamos más tiempo pero es más seguro.

—Bien, oigan chicos, iremos hacia… ¿dónde están?

—¿Se habrán caído?

—Oh no, espero que no se hayan lastimado.

Rainbow Dash y Fluttershy bajaron de la nube y vieron a Mario y Luigi observando el pueblo.

—Ponyville se ve muy bien — comentó Luigi.

—Tú lo has dicho bro.

—¿Se encuentran bien? — preguntó Fluttershy — ¿No se lastimaron?

—¿Lastimarnos? ¿Por qué causa? — preguntó Luigi.

—Por la caída, la casa de Rainbow Dash está muy alta.

—Oh no te preocupes, Luigi y yo podemos soportar caídas desde grandes alturas y no lastimarnos.

—¿De qué otras cosas son capaces? — preguntó Rainbow Dash con mucha curiosidad.

—Les diremos en el camino.

—De acuerdo, vayamos a Sugarcube Corner.

Mario y Luigi comenzaron a caminar junto con Rainbow Dash y Fluttershy con destino a Sugarcube Corner, iban rodeando Ponyville para que no los visualizaran tan fácilmente.

No lejos de ahí, en el spa de Ponyville, Applejack y Rarity se preparaban para salir del spa junto con los demás.

—Muy bien niñas, es hora de irnos.

—En seguida vamos Applejack.

—Realmente fue una sesión excelente chicas — dijo Rarity.

—Gracias Rarity, fue un placer atenderlos — respondió Lotus.

—Rarity, ven un momento — dijo Applejack.

—¿Qué pasa Applejack? — preguntó Rarity.

—¿Cómo vamos a pagar por el servicio? Yo no tengo dinero.

—Yo tampoco tengo dinero, no pensé que la búsqueda terminaría en el spa, así que no vine preparada.

—¿Qué haremos?

—Bien, vámonos de aquí — dijo Wario, quien se acercaba junto con Waluigi.

—Oh, pero aún no hemos…

—¿No se supone que tenías prisa por irnos? — preguntó Waluigi.

—Bueno, si… — respondió Applejack — pero debemos…

—Oki doki loki, vayamos a Sugarcube Corner.

—Pero Pinkie…

—Que tengan suerte — los despidió Aloe.

—Sí, tengan mucho cuidado, y gracias — dijo Lotus.

—Bien, en marcha — dijo Pinkie Pie muy animada.

—Antes debemos ir por nuestras cosas — dijo Wario.

—Descuiden, nosotras iremos por el carro después.

El grupo salió del spa rumbo a Sugarcube Corner, Applejack y Rarity estaban muy confundidas.

—¿Acaso no nos cobraron nada? — preguntó Rarity.

—El poni rosa pagó — dijo Waluigi.

—Pinkie, soy Pinkie Pie, parece que tienes mala memoria Waluigi.

—Wah, como sea.

—Por cierto, los que pagaron fueron Wario y tú.

—¿¡Qué dijiste!?

—Sí, cuando bajaron del carro se les cayeron varias monedas de sus bolsillos, eran unas monedas bastante grandes y doradas, jamás había visto monedas así, son similares a los bits, pero los bits son mucho más pequeños, en fin, esas monedas se las di a Aloe y Lotus por la sesión, al ver las monedas también se sorprendieron, seguramente esas monedas deben tener un valor enorme aquí en Ponyville, y aunque me dijeron que con una moneda bastaba, yo les di todas las monedas, ya que el servicio estuvo excelente, ¿no lo creen?

Wario y Waluigi se habían quedado sin habla, efectivamente, en sus bolsillos ya no tenían monedas.

—¡Pinkie Pie!

—¡Oh, por fin dices mi nombre! — decía Pinkie Pie muy alegre — ahora di los nombres de los demás, ellas son Applejack, Apple Bloom, Rarity, Sweetie Belle, Scootaloo, y él es Spike.

—Pinkie, será mejor que vayas por el carro — dijo Applejack, ya que sentía que era mejor para su amiga estar alejada de Wario y Waluigi por el momento.

—Oki doki loki, nos vemos en Sugarcube Corner — y se alejó dando pequeños saltos.

—Esa poni es una…

—Por favor disculpen a nuestra amiga Pinkie — comenzó a decir Rarity para tratar de calmar la situación — así es su personalidad.

—Al menos no perdimos las gemas — dijo Wario un poco resignado — aunque no me gusta desprenderme de mis tesoros, por muy pequeños que sean.

—Bien, ya llegamos a Sugarcube Corner.

El grupo se encontró frente a un edificio que parecían varios postres enormes, Wario y Waluigi se quedaron perplejos por la forma del edificio.

—Bien, entremos antes de que alguien nos vea — dijo Applejack — Pinkie Pie no debe tardar con el carro.

El grupo entró, y Wario y Waluigi se sentaron sobre unas sillas.

—Bueno, cuando llegue Pinkie podremos ir a buscar a sus amigos Mario y Luigi — dijo Applejack tranquilamente.

Nadie sospechaba en ese instante que Mario y Luigi se dirigían a Sugarcube Corner.

Continuará...