Capítulo 9: La gran gala del galope

Equestria

Habían llegado cuatro seres a Equestria provenientes del Mushroom Kingdom, ellos eran Mario, Luigi, Wario y Waluigi, sin embargo una noche antes de su llegada, varios seres llegaron a Equestria gracias a la reina Chrysalis.

—Bien, hemos llegado a Equestria — dijo Chrysalis triunfante.

—Buen trabajo mi reina — dijo el general simulador.

—¿¡Dónde rayos estamos!? — preguntó Bowser.

—Estamos en las cuevas debajo de la ciudad de Canterlot — respondió Chrysalis — este será nuestro escondite temporal.

Todos observaron aquellas cuevas, lo suficientemente grandes para albergar a Bowser y sus aliados.

—¿Cómo es que conoces estas cuevas? — preguntó Bowser con mucha curiosidad.

—Digamos que estas cuevas fueron parte de un plan que llevé a cabo hace algún tiempo, pocos ponis saben que estas cuevas existen, y dos de ellas no volverían a poner un casco en este lugar por nada, así que es el escondite perfecto.

—¿Y cómo pudiste traernos a todos aquí?

—Simplemente manipulé con mi magia el cristal que tenía el objeto que robaron.

—Pero ni Kamek ni Kammy supieron cómo usar ese invento, ¿cómo fue que tú pudiste usarlo?

—¡Ya es suficiente de preguntas inútiles Bowser! — exclamó Smithy — ¡Qué importa cómo hayamos llegado, lo importante es que estamos aquí ahora!

—Tu amigo metálico tiene razón — dijo Chrysalis — no es momento de preguntas inútiles, ahora dime, ¿puedes revivir a alguien?

—Los magikoopas a mi servicio son capaces de revivir a alguien siempre y cuando tengas sus restos.

—¿Esto es suficiente?

Chrysalis entregó a Bowser el cuerno del rey Sombra, Bowser lo examinó un momento y después volteó a ver a los magikoopa.

—Bien, preparen todo para revivir a un nuevo aliado — Bowser volteo a ver a Chrysalis — tardarán unos cuantos días para poder revivirlo.

—Mientras dinos que tienes en mente — dijo Smithy.

—Bien, les contaré un poco de mi plan — dijo Chrysalis — hay una poni en el pueblo de Ponyville llamada Twilight Sparkle, ella tiene en su poder los elementos de la armonía, un arma muy poderosa que es capaz de liquidarnos en cuestión de segundos, pero si los robamos podremos usarlos en su contra.

—Bien, yo sé quién puede llevar a cabo esa tarea, ¡Jr!

—Aquí estoy.

—Tú serás el encargado de ir a robar los elementos… como se llamen, y traerlos aquí, Ludwig te acompañará.

—Pero donde se encuentra ese pueblo, y a quien tengo que robar.

—Les mostraré un mapa — dijo Chrysalis mientras hacía aparecer un mapa con su magia — este es el pueblo al cuál tienen que ir, busquen una biblioteca con forma de árbol.

—Entendido — dijo Bowser Jr.

—Seguramente la poni Twilight Sparkle tiene protegidos los elementos, si no pueden robarlos al menos traten de obtener información que nos pueda servir.

—Así será, ¡vámonos niño, y trae esa mascara que tanto usas, no queremos que descubran quien eres!

—¡Espérame Ludwig!

Ludwig y Bowser Jr abandonaron las cuevas, Bowser se dirigió a Chrysalis.

—¿Cuánto tiempo van a tardar?

—Llegarán a Ponyville mañana al atardecer, mientras nosotros efectuaremos otra parte del plan.

—Bien, ya no hay nada de qué preocuparse.

—Te equivocas Bowser, si hay algo de qué preocuparse — dijo Smithy.

—¿De qué? — preguntó Bowser.

—De Mario.

—¿Te has vuelto loco? Mario sigue en el Mushroom Kingdom incapaz de hacer algo, no olvides que robamos el invento de Elvin Gadd.

—¡Tú nunca aprenderás Bowser! Mario encontrará la forma de venir aquí tarde o temprano.

—Será demasiado tarde cuando eso suceda, si es que sucede.

—¿Quién es ese Mario? — preguntó Chrysalis.

—Una molestia para casi todos los que estamos aquí — respondió Bowser — y dudo mucho que lo veamos por aquí.

Lo que Bowser no sabía es que Mario iba a llegar a Equestria al día siguiente, y no llegaría solo, pues sería acompañado por su hermano Luigi y también por Wario y Waluigi.

Una noche después de la llegada de Bowser a Equestria, una unicornio enfurecida se dirigía a toda velocidad a Sweet Apple Acres.

—¡Voy a obligar a Mario a que me devuelva mi libro, y que se olviden de la audiencia con la princesa!

Mario se preparaba para dormir en el granero de Sweet Apple Acres junto con Luigi, Wario y Waluigi.

—Bien chicos, espero que descansen aquí — dijo Applejack — no es muy cómodo pero al menos nadie los molestará.

—Gracias Applejack — respondió Mario.

—Bueno, mañana trataré de hablar con Twilight para ver si hay posibilidades de llevarlos a Canterlot lo más rápido posible.

—Muchas gracias Applejack — dijo Luigi.

—Descansen chicos, los veré en la mañana.

Applejack cerró las puertas del granero, dejándolos solos.

—Bien Luigi, tratemos de dormir un poco.

—Oh yeah.

—Esto es mejor que la última vez — dijo Wario.

—Yeah, la última vez fue muy mala — dijo Waluigi.

—¿De qué ultima vez están hablando? — preguntó Mario.

Wario y Waluigi voltearon a ver a Mario con una cara de enfado.

—¡Mejor cállense perdedores! — exclamó Wario.

—Bien, mañana iremos por los objetos que se quedaron en el carro — dijo Waluigi.

—¿Qué clase de objetos trajeron? — preguntó Luigi.

—Objetos de todo tipo, si quieren usar alguno tendrán que pagar diez monedas — contestó Waluigi.

—Vayamos a dormir de una vez — dijo Wario, quien había apagado la luz.

Los cuatro se acomodaron en camas improvisadas hechas con lo que había en el granero, no habían pasado ni cinco minutos cuando escucharon unos gritos fuera del granero.

—¡Mario! ¡Sal del granero!

—Mamma mia, ¿quién podrá ser a esta hora? — se preguntó Mario mientras prendía la luz.

—La voz me suena familiar — dijo Luigi.

—¡Si no sales yo misma entrare por ti!

—Y si no haces que se calle yo mismo te sacaré — dijo Wario molesto por causa de los gritos.

—Parece ser la voz de la amiga de Applejack, ¿cómo se llamaba? — preguntó Mario.

—Twilight — respondió Luigi.

—Es cierto bro.

En ese instante se abrieron las puertas del granero y entro Twilight Sparkle muy enojada, quien disparó un rayo en dirección a Mario.

—Mamma mia — Mario esquivó el rayo mientras Twilight se preparaba para lanzar otro rayo.

—¡Vas a pagar Mario!

Twilight comenzó a disparar rayos contra Mario, quien los esquivaba ágilmente.

—¡Un momento Twilight! ¡¿Por qué nos atacas?! — preguntó Mario.

—¡Sabes muy bien porqué! — contestó Twilight muy enojada — devuelve lo que robaste o si no te voy a… ¡hey bájenme!

Waluigi había tomado a Twilight por las patas y la sujetaba con fuerza.

—Ya estamos cansados de escondernos y ahora queremos dormir, me encargaré personalmente de ti — dijo Wario mientras se tronaba los nudillos.

—¡Detente Wario! ¡Ella no es nuestra enemiga! — dijo Mario.

—Para empezar nosotros no somos aliados — respondió Wario.

—¿¡Qué sucede aquí!?

Applejack había llegado junto con Apple Bloom.

—¡Applejack! ¡Ellos son nuestros enemigos! — gritó Twilight.

—Pues nosotros no empezamos el ataque, pero si lo terminaremos — dijo Waluigi.

—¡Esperen! — exclamó Applejack — ¡Por favor no la lastimen!

—¡Van a pagar por esto! — gritó Twilight mientras lanzaba rayos tratando de herir a Wario y Waluigi.

—Piensen algo rápido o si no me encargaré yo mismo de esto — dijo Wario de mala gana.

—¡Lo tengo! — exclamó Luigi — ¿Alguno de ustedes tiene un ajo?

—Así que al final vas a remplazar los champiñones por los ajos — dijo Waluigi.

—Jamás, pero denle un ajo a ella.

—Luigi, ¿estás seguro? — preguntó Mario.

—No hay otra opción Mario.

—No tienes idea de lo que te espera poni — dijo Waluigi.

—Comete esto — dijo Wario mientras obligaba a Twilight a comerse un ajo que había sacado de su bolsillo.

Casi al instante Twilight cayó desmayada por causa del ajo y Applejack corrió al lado de su amiga para ver cómo se encontraba.

—¿Se pondrá bien? — preguntó Applejack.

—Por supuesto, estos ajos son la mejor botana que puedas comer y la harán más fuerte, por cierto, me debes cinco monedas por un ajo desperdiciado — dijo Wario mientras señalaba a Luigi.

—Empiezo a pensar que tal vez fuimos demasiado duros con ella — dijo Luigi un poco apenado.

—¡Waaaaah! ¡Cómo te atreves a insultar a estos ajos, si son mucho mejores que sus champiñones! — exclamó Waluigi.

—¿De verdad son tan buenos? — preguntó Apple Bloom.

—Lo son — respondió Waluigi.

—Déjenme probar uno.

—Un momento Apple Bloom, ¿acaso no viste lo que uno de esos ajos le hizo a Twilight?

—Descuida Applejack, solo le daré un mordisco pequeño.

Apple Bloom se acercó hacia el ajo que tenía Waluigi en la mano y comenzó a olerlo para después caer desmayada.

—Wahahaha, aún eres muy pequeña para resistir uno — dijo Waluigi.

—Pobre potrilla — dijo Mario.

—Ahora tendré que llevarlas a las dos a rastras, Twilight tendrá que dormir aquí esta noche, buenas noches a todos.

Applejack cerró la puerta del granero dejando solos a Mario, Luigi, Wario y Waluigi.

—Vamos a dormir de una vez — decía Waluigi mientras se acomodaba en una de las camas.

—¿Por qué nos habrá atacado Twilight? — preguntó Luigi.

—No estoy seguro Luigi, dijo algo acerca de un robo…

—Parece que los perdedores no son tan buenos como aparentan — dijo Wario en un tono burlon.

—Nosotros no robamos nada, pero lo que dijo Twilight no me va a dejar dormir.

—Aquí tengo un ajo para que te ayude a dormir.

—Buenas noches a todos — dijo Mario mientras apagaba la luz.

Al día siguiente Twilight despertó y vio a Applejack dormida en un cojín en el suelo.

—¿Applejack?

Applejack despertó y se incorporó lentamente.

—Buenos días Twilight, ¿cómo te sientes?

—Me siento un poco mareada y tengo un sabor horrible en la boca, ¿qué sucedió?

—Viniste ayer en la noche y comenzaste a atacar a Mario, Wario y Waluigi tuvieron que inmovilizarte.

—Ah sí, ya recuerdo.

—Pero porque los atacaste Twi.

—Porque Mario se robó uno de mis libros más importantes.

—Pero eso es imposible Twi, Mario y los demás cenaron conmigo y mi familia en la noche después de la fiesta, no tienes idea del apetito de esos cuatro, después se fueron al granero para pasar la noche y en seguida tú llegaste.

Twilight escuchó atentamente a Applejack, no dudaba de la palabra de su amiga pero estaba segura de que alguien había robado su libro.

—Quisiera hablar con ellos.

—Muy bien Twi vayamos a verlos, pero primero iré a ver cómo se encuentra Apple Bloom.

Mientras tanto, Mario se encontraba sentado en una cerca pensando en lo que había dicho Twilight.

—Me pregunto por qué Twilight pensó que yo me robé su libro.

En ese momento se acercó Luigi, quien también se sentó en la cerca.

—¿Cómo se encuentra el invento del profesor Gadd? — preguntó Luigi.

—Muy bien, lo estuve probando y descubrí un par de funciones nuevas, aunque la batería aún no se carga por completo, pienso que si el profesor hubiera trabajado más en su invento hubiera sido capaz de… ¡eso es!

—¿Que sucede Mario?

—¿Recuerdas que el profesor estaba seguro de que yo ya había estado antes en su laboratorio?

—Así es, él estaba seguro de que tú ya habías estado en el laboratorio.

—Pero no era yo, había sido un impostor, y ese impostor robó uno de los inventos del profesor, y precisamente ayer en la noche Twilight me acusó de haber robado un libro suyo.

—Acaso insinúas que…

—Exacto, pienso que la situación acaba de repetirse.

—Entonces eso significa que Bowser ha llegado.

—Es muy probable, debemos ver a la princesa Celestia cuanto antes, por cierto, ¿dónde están Wario y Waluigi?

—Dijeron que iban a ir por sus cosas, de hecho allá vienen.

Mario y Luigi visualizaron a Wario y Waluigi acercándose con un costal cada uno, mientras más se acercaban más se notaba una expresión de ira en sus rostros.

—¿Porque estarán enojados? — se preguntó Mario.

—Espero que sea porque se les acabaron los ajos — dijo Luigi.

—¡Malditos! ¡Si llego a saber quiénes fueron me las pagarán! — exclamó Wario muy enojado.

—¿Qué les pasó? — preguntó Mario.

—Nos robaron varios objetos — respondió Waluigi — cuando me entere de quien fue el responsable…

—¿Me permiten los costales? — preguntó Mario.

—¿Para que los quieres? — preguntó Waluigi.

—Para guardarlos, este objeto creado por el profesor Gadd permite guardar virtualmente varios objetos y sacarlos cuando sean requeridos.

—Nosotros sabemos perfectamente de lo que es capaz ese profesor, ¿y por qué crees que te daremos nuestros costales? — preguntó Wario.

—No creo que quieran cargarlos todo el tiempo, ¿o sí? — respondió Mario.

Wario y Waluigi se miraron por un momento y después pusieron sus costales en el suelo, Mario accionó el invento del profesor Gadd y en un segundo los costales desaparecieron.

—Wow, no sabía que pudieran hacer magia.

Todos voltearon para ver de dónde provenía esa voz y vieron a Applejack que se encontraba caminando hacia ellos junto con Twilight.

—Y yo que pensaba que solo los unicornios podían hacer magia — dijo Applejack.

—Oh esto no es magia, es un invento creado por uno de los mejores científicos del Mushroom Kingdom, el profesor Elvin Gadd — dijo Mario.

—¿Te encuentras mejor Twilight? — preguntó Luigi.

—Me siento un poco mareada y tengo un sabor horrible en la boca.

—Hahahaha, nada mejor como un buen ajo — dijo Wario.

—A mí no me disgustan las comidas con ajo, pero ¿qué clase de ajo me dieron? — preguntó Twilight.

—No quieres saber — respondió Luigi.

—Bueno, eso no importa ahora, debo hablar con Mario.

—Yo también tengo algo que decirte — dijo Mario.

—Alguien en la noche me robó un libro muy importante, juraría que fuiste tú el que lo robó.

—Estoy seguro de que era idéntico a mí, pero debes creerme cuando te digo que no fui yo.

—¿Pero cómo puedo creerte? ¿Cómo sé que no hiciste algo para aparentar estar con Applejack y robar mi libro al mismo tiempo? Después de todo, tienen un aparato muy interesante que acaba de desaparecer dos costales.

—No solo sirve para eso — respondió Mario — también tiene otros usos, pero no lo utilicé de la manera que tú crees.

Twilight se quedó pensativa un momento, no sabía si creer en lo que Mario decía o no, después de unos momentos se dirigió a Mario.

—Aún tengo un par de dudas de ustedes así que los estaré vigilando, pero por esta vez creeré en lo que dices al afirmar que tú no robaste mi libro.

—Gracias — dijo Mario.

—Ahora dime, ¿qué querías decirme?

—Necesitamos ver a la princesa Celestia con urgencia.

—Hoy es la gran gala…

—Ya sabemos que hoy es la gran gala del galope y que no tenemos boletos, pero debemos verla con urgencia.

—¿No hay manera de hacer que entren en la gala Twilight? — preguntó Applejack.

Twilight se quedó pensativa un momento, después se dirigió a Mario.

—Normalmente la princesa Celestia reparte los boletos con anticipación, así que es probable que ya se hayan agotado todos, solo podrán entrar si se cuelan en el castillo, o también esperar a que la princesa salga, pero debo decirles que la princesa recibe a todos los invitados personalmente, así que aunque entren al castillo tendrían que esperar a que la princesa se desocupe, sin mencionar que si entran al castillo no podrán caminar libremente pues no son ponis y llamarán fácilmente la atención.

Mario y Luigi se quedaron pensando en las palabras de Twilight mientras Wario se sacaba un moco y Waluigi observaba una semilla que había sacado de su bolsillo.

—Qué piensas Mario, ¿vamos a la gala? — preguntó Luigi.

—No tenemos opción Luigi, debemos hablar con la princesa aunque tengamos que esperar toda la noche.

—Recuerden que serán vigilados cuando estén con la princesa — dijo Twilight.

—Esa gala suena aburrida — dijo Wario.

—Ten más respeto por sus eventos Wario — dijo Mario un poco molesto.

—Descuida Mario, de hecho tiene algo de razón — dijo Applejack — la primera vez que fuimos todas no nos fue muy bien.

—¿Y porque van a ir esta vez? — preguntó Luigi.

—La princesa cuenta con nosotras para animar las cosas en la gala — respondió Applejack.

—Iré a buscar a Spike, nos vemos en la boutique de Rarity más tarde — dijo Twilight.

—Quisiera saber algo Twilight, ¿qué contenía ese libro que te robaron? — preguntó Applejack.

—Ese libro era mi bitácora de trabajo y agenda personal, allí apuntaba algunos hechizos y cosas importantes, lo último que apunté fue que la princesa Luna había probado un nuevo hechizo con los elementos de la armonía y que se los iba a quedar para probar más hechizos.

—¿Le llevaste los elementos a la princesa? — preguntó Applejack sorprendida.

—Descuida Applejack los elementos están a salvo con ella, los veo en la boutique más tarde.

—Bien, nosotros iremos a ver a Rarity ahora — dijo Applejack.

—Oki doki, vamos Luigi — dijo Mario.

—Vamos.

—Esto va a ser aburrido — se dijo Waluigi a sí mismo.

Varios minutos más tarde llegaron a la boutique de Rarity, Applejack entró y enseguida vio a Rarity, quien se encontraba terminando de hacer varios atuendos.

—Hola Rarity.

—Oh Applejack, que bueno verte, acabo de terminar el último atuendo que me pidieron.

—Que bien Rarity porque en unas cuantas horas nos tenemos que arreglar para la gala, y adivina quienes van a ir.

En ese instante entraron a la boutique Mario, Luigi, Wario y Waluigi. Mario y Luigi se veían emocionados mientras que Wario y Waluigi se veían aburridos.

—Ya veo, así que al final nos acompañarán… ¡ya se!, mientras las otras llegan podré diseñarles unos trajes.

—Gracias Rarity pero no será necesario.

Pero Rarity había ignorado totalmente las palabras de Mario y ya se estaba preparando para empezar a trabajar en los trajes.

—No te molestes en insistir, cuando Rarity está decidida a diseñar algo nada puede detenerla — dijo Applejack.

—Bien, ¿con quién de ustedes empezare? — se preguntó Rarity.

—Wahahaha, se van a ver ridículos — dijo Waluigi burlándose.

—¡Ya se! ¡Empezaré con el más alto!

—¿¡Waaaah!?

Pasaron un par de horas antes de que llegaran todas a la boutique, cuando llegaron fueron recibidas por Rarity.

—Hola chicas, nos arreglaremos en unos minutos.

—¿Y dónde están los demás? — preguntó Rainbow Dash — Twilight dijo que también iban a venir.

—Están terminando de probarse sus trajes — respondió Rarity.

—Rarity, no creo que haya sido buena idea hacerles los trajes, ya que no podrán entrar a la gala con nosotras — dijo Twilight.

—Lo se Twilight, ellos ya me lo habían explicado, pero no está bien que no haga trajes para ellos.

En ese instante aparecieron Mario, Luigi, Wario y Waluigi. Todos tenían un esmoquin hecho a la medida, aunque aún conservaban sus gorras.

—Vaya, se ven muy elegantes — dijo Fluttershy.

—Es cierto — dijo Rainbow Dash — y eso que yo no soy muy buena para la moda.

—Aunque se verían mejor si usaran sombreros en vez de sus gorras — dijo Twilight.

—Pienso que en los sombreros también podrían poner letras para reconocerse — dijo Pinkie Pie — ¿pero por qué tu gorra tiene una ele al revés, Waluigi? ¿No debería tener una doble u también?

Waluigi estuvo a punto de responderle a Pinkie pero en eso intervino Mario.

—Gracias a todas, y gracias por los trajes Rarity, pero me temo que vamos a tener que quitárnoslos, no queremos que se maltraten mientras tratamos de entrar en el castillo — dijo Mario.

—De acuerdo — dijo Rarity resignada — ahora mis amigas y yo nos vamos a cambiar, ¿podrían salir un momento?

—Por supuesto — dijo Mario, quien se dirigía a la puerta junto con los demás.

—Ni siquiera usan ropa — murmuró Waluigi — ¿cómo es que necesitan estar encerradas?

—Eso es lo mismo que yo pienso — dijo Spike, quien también se encontraba fuera.

Al cabo de unos minutos todas salieron con sus vestidos para la gala, Spike se había colocado su traje y su sombrero.

—Wow, nuevamente se ven asombrosas con esos vestidos — dijo Spike.

—Es cierto, se ven asombrosas, ¿no es así Luigi? — preguntó Mario.

—Oh yeah.

—Bien chicas, iremos a Canterlot en tren esta vez — dijo Twilight.

—Pero Twilight, el tren está vigilado por guardias — dijo Rainbow Dash.

—¿Y que con eso?

—¿No crees que ellos puedan llamar la atención de los guardias?

—Podemos infiltrarnos por detrás del tren — dijo Luigi — así no tendrían problemas al subir.

—Suena divertido — dijo Pinkie Pie.

—Ni lo sueñes Pinkie, ese vestido no es para jugar — dijo Rarity.

—Cuando estemos en la estación distraeremos a los guardias, entonces ustedes suben — dijo Rainbow Dash.

—Oki doki — dijo Mario.

Todos salieron de la boutique hacia la estación del tren, al llegar a la estación las ponis se dedicaron a crear una pequeña distracción gracias a Pinkie Pie.

—Mamma mia, nunca me imaginé que Pinkie Pie fuera capaz de hacer esas cosas — dijo Mario, quien estaba escondido cerca del último vagón del tren junto con Luigi, Wario y Waluigi.

—Aclárame algo — dijo Wario — ¿por qué nosotros vamos a acompañarlos a ustedes en vez de ir a buscar gemas?

—No olviden que solo nosotros podemos volver al Mushroom Kingdom — dijo Luigi — además tenemos sus cosas, no querrán que las usemos sin pagar, ¿o sí?

—¡Claro que no! — dijo Waluigi.

—¿Qué clase de tesoros se encontrarán en ese castillo? — se preguntó Wario.

—Nadie nos está viendo, subamos al vagón ahora — dijo Mario.

Todos subieron al vagón sin ser vistos por nadie, al cabo de un rato Twilight y sus amigas subieron al tren.

—¿En dónde se habrán metido? — preguntó Applejack.

—Les dije que buscaran un vagón que tuviera cuartos — dijo Twilight.

Todas comenzaron a caminar a través de los vagones hasta que llegaron a los vagones que tenían cuartos.

—Donde estarán — dijo Twilight.

—Hola chicas.

—Oh, hola Daisy — saludó Fluttershy.

—¿¡Daisy!?

En ese instante se abrió la puerta de un cuarto de los vagones con Luigi y Waluigi en la puerta.

—Hola chicos, no me esperaba verlos aquí.

—Oh hola — saludó Luigi un poco decepcionado — olvidé que tú también te llamas Daisy.

—Waaaah — se lamentó Waluigi.

Luigi y Waluigi cerraron la puerta muy decepcionados.

—¿Y qué haces aquí Daisy? — preguntó Twilight — ¿Vas a la gala?

—Me encantaría pero tengo otros asuntos que arreglar en Canterlot.

—Ya veo, incluso trajiste a Peachy.

—¿¡Peach!?

La puerta se había abierto nuevamente, solo que quien estaba en la entrada eran Mario y Wario.

—Hola otra vez chicos, ella es Peachy Pie.

—Hola — saludó una potrilla pequeña de aparentemente la misma edad que Apple Bloom.

—Mamma mía — suspiró Mario — hola Peachy.

—Grrrr — gruñó Wario.

Mario y Wario entraron al cuarto y cerraron la puerta.

—Bueno Daisy, que tengas suerte en Canterlot, adiós Peachy.

—Gracias Twilight, adiós chicas.

—Adiós — se despidió Peachy Pie.

Daisy se retiró del vagón con Peachy Pie mientras las demás ponis entraban al cuarto de donde habían salido todos.

—Tardaremos un poco en llegar a Canterlot — dijo Twilight.

—No hay problema — dijo Mario un poco decepcionado.

—¿Quiénes son Peach y Daisy? — preguntó Pinkie.

—Pinkie, no creo que sea un buen momento — dijo Rarity al ver a Luigi y Waluigi en una esquina del cuarto sentados con la mirada baja.

—¿Y tú porque saliste? — preguntó Mario.

—Para que viera que yo también estoy en su misión y recibir una paga — dijo Wario un poco inseguro.

Al cabo de unas cuantas horas el tren llegó a la estación de Canterlot.

—Será mejor prepararnos — dijo Twilight — ¿qué harán ustedes?

—Saldremos por la ventana — dijo Mario.

—El castillo va a estar muy vigilado — dijo Twilight — les recomiendo que entren por los jardines y se escondan allí, y cuidado con hacer algo indebido.

—Oki doki.

—Nos vemos en el castillo.

Twilight salió del tren seguida de Applejack, Rarity, Rainbow Dash, Pinkie Pie y Fluttershy, comenzaron a caminar hacia el castillo mientras observaban que había varios guardias en las calles.

—¿Creen que lleguen sin problemas? — preguntó Applejack.

—Van hacia los jardines, allí solo hay animales — dijo Fluttershy — quisiera ir a los jardines también, me gustaría ver si los animales del jardín me permiten ser su amiga esta vez.

—No hay tiempo para eso Fluttershy — dijo Rainbow Dash.

—Ya estamos en el castillo — dijo Pinkie Pie muy emocionada.

—Espero poder hablar con la princesa Celestia — dijo Twilight — tengo que explicarle todo lo sucedido.

Mientras en los jardines, Mario y Luigi se movilizaban sin ser vistos por los guardias, Wario y Waluigi iban detrás de ellos.

—Estos guardias son tan inútiles como los del castillo del Mushroom Kingdom — dijo Wario.

—Los guardias del castillo son muy buenos en su trabajo — dijo Mario.

—Si claro — dijo Waluigi — todos son unos incompetentes.

—No hablen tan alto — dijo Luigi — podrían descubrirnos.

—¡Alto ahí!

Un guardia los había visto y apuntaba directamente a ellos con su cuerno preparado para lanzar un rayo.

—¡Mamma mia, nos han descubierto! — dijo Mario.

—Esto es malo — dijo Luigi.

—No se muevan o disparo.

—Un momento, hemos venido a ver a la princesa Celestia, nosotros…

—Jala de mi dedo.

—¡Aaargh!

Wario había noqueado al guardia de la misma manera en la que había noqueado a un guardia del castillo del Mushroom Kingdom.

—Hahahaha, mismos perdedores, mismo método.

—¡Oh Wario!

—Pff, Wario.

—¡Oh Wario, me estas matando!

—¡¿Quien anda ahí?!

—¡Mamma mia, otro guardia! — exclamó Mario.

—Oh no, esto es malo — dijo Luigi.

—Separémonos — dijo Mario.

Mario y Luigi se ocultaron en unos arbustos, Wario y Waluigi decidieron esconderse cerca de una de las torres del castillo.

—Mientras los perdedores distraen al guardia nosotros buscaremos algo en esta torre.

—Bien Wario, comencemos a escalar.

Wario y Waluigi comenzaron a escalar la torre mientras Mario y Luigi seguían escondidos.

—Ya casi llegamos.

—Espera Wario, creo que hay alguien adentro.

—Asómate y dime que ves.

Waluigi se asomó por la ventana y vio a una poni de color azul con una corona negra.

—Parece que se trata de una princesa.

—Seguramente esta es su habitación, y en las habitaciones de las princesas hay objetos valiosos.

—Yeah, entremos con cautela.

Wario y Waluigi se deslizaron sigilosamente hacia el interior de la habitación, la princesa Luna se encontraba analizando los elementos de la armonía por lo que no notó que alguien había entrado.

Mientras Twilight había localizado a la princesa Celestia y se acercó a ella.

—¡Princesa Celestia!

—Twilight, es un placer verte en la gala nuevamente.

—Princesa, tenemos que hablar.

—Lo sé Twilight, mi hermana ya me contó lo de su visión, me dijo que los que alguna vez nos causaron problemas volverían a hacerlo, y también me dijo que había enemigos desconocidos.

—De eso es lo que quería hablarte princesa, lo que pasa es que…

En eso se escuchó un fuerte estruendo que alertó a todos en la gala.

—¿¡Qué fue eso!? — preguntó Celestia.

—Viene de una de las torres que está en los jardines — dijo un guardia.

—Vayamos de inmediato — dijo Celestia.

En la torre habían entrado tres seres destruyendo una de las paredes, la princesa Luna se quedó sorprendida ya que nunca había visto a esos seres, pero Wario y Waluigi si los reconocían.

—¿Qué hacen ellos aquí? — se preguntó Wario en voz baja — no esperaba ver a Larry, Roy y Morton aquí.

—Eso significa que Bowser también está aquí — dijo Waluigi.

—¿¡Quiénes son y qué es lo que quieren!? — preguntó Luna muy enfadada.

—Solo hemos venido por los elementos de la armonía — dijo Roy — entrégalos sin oponer resistencia.

—¡Nunca los tendrán!

El cuerno de Luna comenzó a emitir un poderoso brillo azul y los elementos comenzaron a elevarse, Larry intentó tomarlos pero fue demasiado tarde, Luna los había desaparecido.

—¿¡Dónde están los elementos!? — preguntó Morton muy enfadado.

—Nunca se los diré.

—¡Pagarás por esto! — exclamó Morton, quien disparó un rayo a la princesa Luna con su cetro dejándola aturdida.

—Espera Morton — dijo Larry — llevémosla prisionera para poder interrogarla.

—Mientras yo colocaré lo que nos trajo Ludwig del pueblo — dijo Roy, quien acto seguido sacó unas bombas que Wario y Waluigi reconocieron al instante.

—Malditos, con que Ludwig fue quien nos robó.

—Lo pagarán muy caro.

En ese momento la princesa Luna visualizó a Wario y Waluigi, y aprovechando que los Koopalings estaban distraídos tomó un pergamino que se encontraba en una mesa y comenzó a escribir una nota, después se la entregó a Wario sin que los Koopalings se diera cuenta.

—Todo está listo — dijo Roy — tomen a la poni y larguémonos de aquí, este lugar volará en mil pedazos.

—Preferiría demolerlo yo mismo — dijo Morton — con solo demoler unas cuantas paredes no es suficiente.

—Descuida, podremos demoler más cosas si los planes funcionan — dijo Larry — tomen a la poni y salgamos de aquí.

Morton tomó a la princesa Luna y se alejó junto con Roy y Larry, Wario y Waluigi se quedaron perplejos ante la situación.

—¡Wario, este lugar está a punto de estallar!

—¡Salgamos de aquí!

Wario y Waluigi saltaron de la ventana de donde habían entrado segundos antes de que la torre estallara.

—Mamma mia, eso estuvo cerca.

—Tienes razón Wario.

—¿¡Qué es lo que hicieron!? — preguntó Mario, quien se había acercado junto con Luigi.

—Koopalings — respondió Wario.

—Oh no — exclamó Luigi.

—Larry, Morton y Roy — dijo Waluigi — y Ludwig fue quien robó nuestras bombas.

—¿Qué tienes en la mano Wario?

—¿Esto? Ah es solo un papel que recibimos de la princesa que raptaron los Koopalings — dijo Wario sin darle importancia al asunto.

—¡Mamma mia secuestraron a una princesa!

—¡Que sucede aquí!

Los cuatro voltearon y se encontraron con una poni, solo que esta poni era más alta que las demás, casi de la estatura de Waluigi, y no se veía muy contenta.

—¿¡Quiénes son ustedes y que es lo que han hecho!?

—Nosotros no hemos hecho nada — dijo Mario.

—En esa torre se encontraba mi hermana, la princesa Luna, ¿qué le han hecho?

—Fue secuestrada — dijo Wario sin aparentar preocupación.

—Pero nosotros no fuimos — dijo Luigi muy nervioso.

Twilight había llegado junto con sus amigas y Spike, estaban observando la escena.

—¿¡Qué ha sucedido!? — preguntó Rainbow Dash.

—Me temo que mis sospechas sobre ellos se confirmaron — se dijo Twilight a sí misma.

—No puede ser, ¿qué hará la princesa Celestia con ellos? — se preguntó Fluttershy.

—Debemos hablar con la princesa — dijo Rarity.

—Rarity tiene razón — dijo Applejack.

—Esperen, creo que la princesa va a hacer algo — dijo Pinkie Pie.

El cuerno de la princesa Celestia comenzó a emitir un brillo dorado y se preparó para lanzar un rayo.

—¡Ustedes pagarán por lo que han hecho!

En ese instante Celestia disparó un rayo que dejó inconscientes a Mario, Luigi, Wario y Waluigi, Twilight notó que Wario había soltado un papel y este había caído al suelo.

—Enciérrenlos en la celda del castillo, mañana irán directo al Tártaro.

—Como ordene princesa — dijo uno de los guardias.

Varios guardias se los llevaron mientras Twilight se acercaba a revisar el papel que había tirado Wario.

—Ese papel lo tenía Wario, ¿no? — preguntó Applejack.

—¿Qué dice Twilight? — preguntó Rarity.

—Déjame leerlo.

Twilight tomó el papel del suelo con su magia, lo sacudió y comenzó a leerlo.

No se quienes sean ustedes pero yo, la princesa Luna, les pido un favor.

Busquen los elementos de la armonía, estos no deben caer en manos equivocadas, cuéntenle a mi hermana la princesa Celestia lo que acaba de pasar, y busquen a una unicornio de nombre Twilight Sparkle, estoy segura que ella podrá ayudarlos, este papel contiene la esencia de uno de los elementos, encuéntrenlo y este los guiará a los demás.

El futuro de Equestria depende de ustedes.

—¿Y bien? — preguntó Rainbow Dash — ¿Qué hay que hacer ahora?

—Debemos evitar que la princesa los envíe al Tártaro — dijo Twilight.

Continuará...