Capítulo 10: El escape
Equestria
La princesa Celestia se encontraba en su habitación del castillo pensando en lo que había sucedido momentos atrás en los jardines del castillo, la gran gala del galope había sido interrumpida debido a que había explotado la torre en la que se encontraba la princesa Luna y esta había desaparecido, por lo que la princesa Celestia había enviado a varios guardias a buscarla en las calles de Canterlot, además, la princesa Celestia había detenido a cuatro sospechosos del ataque, se trataba de unos seres extraños que la princesa nunca había visto, estos habían sido encerrados en una celda del castillo para posteriormente ser trasladados a la prisión de máxima seguridad de Equestria y ser interrogados, pero la princesa meditaba sobre su situación.
—¿Quiénes son esos seres y que hacen aquí en Equestria? — se preguntó Celestia — Pienso que antes de enviarlos al Tártaro debería tratar de interrogarlos aquí en la prisión en el castillo.
En eso entró una unicornio morada en las habitaciones de la princesa, la unicornio se veía muy seria e indiferente.
—Princesa Celestia.
—Bienvenida Twilight, ¿qué se te ofrece?
La unicornio cerró la puerta de la habitación mientras se aproximaba a la princesa.
—¿Quería saber qué sucederá con esos seres que se encuentran en la prisión del castillo?
—Bueno, ordené que mañana fueran llevados al Tártaro para ser interrogados, pero, creo que voy a interrogarlos personalmente ahora mismo.
—¡Pero princesa! — exclamó la unicornio — ¿No cree que sería un error no enviarlos al Tártaro de inmediato?
—Pero Twilight, ¿qué te sucede?
—Ellos atacaron a la princesa Luna, usted llegó justo después de haber ocurrido el ataque y pudo verlos personalmente.
—Es cierto que ellos…
—¡Usted debe enviarlos directamente al Tártaro y encerrarlos para siempre! — exclamó la unicornio muy enojada.
—Twilight Sparkle, debes tranquilizarte— dijo la princesa — yo sé que acaba de suceder una tragedia, pero no debemos actuar tan precipitadamente, iré a hablar con ellos.
—Si tú vas a hablar con ellos es casi seguro que saldrán libres de aquí.
—¿Qué quieres decir Twilight?
—Pero si no vas a hablar con ellos entonces tus órdenes de enviarlos al Tártaro se cumplirán y ellos saldrán del camino.
El cuerno de la unicornio adquirió un brillo verde y disparó un rayo a la cabeza de la princesa Celestia, la princesa cayó al suelo inconsciente mientras la unicornio cambiaba de forma.
—Perfecto, deshacerme de Celestia fue más fácil de lo que pensé — decía Chrysalis mientras adquiría su forma de simulador — ahora está bajo mi control.
Lo que Chrysalis no había notado es que alguien había observado lo sucedido a través de la puerta de la habitación, que no estaba cerrada totalmente.
—¡Oh no!, Chrysalis engañó a la princesa usando mi apariencia y la atacó, debo avisar a las demás.
Twilight se alejó galopando de la habitación mientras Chrysalis seguía contemplando a Celestia, quien yacía en el suelo.
—Y pensar que el inútil de Bowser estaba seguro de que ese tal Mario no iba a venir aquí, nunca olvidaré la cara que puso cuando sus hijos le mostraron la evidencia que encontraron en Ponyville, según él, eran bombas auténticas del Mushroom Kingdom, bombas que fueron perfectas para nuestros planes.
Lejos de la habitación de la princesa Celestia se encontraba la prisión del castillo, donde se encontraban Mario, Luigi, Wario y Waluigi.
—Mamma mia, la audiencia con la princesa no salió como esperaba — decía Mario lamentándose.
—¡Ya estoy harto de los perdedores! — exclamó Wario muy enfadado — ¡Por su culpa estamos encerrados en esta celda!
—¡Es cierto! — exclamó Waluigi.
—¿Y qué piensan hacer? — preguntó Luigi — No hay manera de salir de esta celda.
—¡Derribaré la puerta a golpes!
Wario comenzó a golpear brutalmente la puerta de la celda, pero estaba protegida con un escudo mágico y los golpes parecían ser inútiles.
—Arrghh, ningún escudo mágico va a poder contenerme.
—Yo también quiero salir de aquí — dijo Waluigi.
Ambos comenzaron a golpear hasta que finalmente se formó una grieta en el escudo.
—Bwahahahaha, nadie puede contenerme — dijo Wario.
—No creo que sea buena idea hacer eso Wario — dijo Mario — podríamos meternos en más problemas y…
—¡Silencio! ¡Nos largamos de aquí!
Wario y Waluigi asestaron un último golpe y el escudo se rompió en pedazos, el ruido de los golpes había alertado a los guardias que vigilaban la entrada de la prisión.
—¡Los prisioneros se escapan, debemos detenerlos! — exclamó uno de los guardias.
—Excelente, estos inútiles sabrán por fin quien es Wario.
—Un momento Wario, no puedo permitir que lastimes a los guardias — dijo Mario.
—Mario tiene razón — dijo Luigi — nos meteremos en más problemas si lastimas a los guardias.
—A quien le importan los problemas ahora — dijo Waluigi preparándose para enfrentar a los guardias.
—¡A un lado perdedores! — exclamó Wario, quien apartó a Mario y Luigi del camino para embestir al guardia que se preparaba para lanzar un rayo de su cuerno.
—Esto se ve mal — dijo Luigi — tendremos más problemas de los que…
—¡Cuidado Luigi!
—¡Waaaaaaaaah!
Mario apartó a Luigi segundos antes de que un rayo lo golpeara.
—¡Gracias bro!
—Wario, no permitiré que los lastimes — acto seguido, Mario apartó a Wario y se dirigió a toda velocidad hacia la puerta de la prisión, consiguiendo cerrarla antes de que los guardias pudieran entrar.
—¡Tenemos que salir de aquí! — exclamó Mario
Mario visualizó la habitación donde se encontraban, la puerta principal estaba cerrada pero en cualquier momento más guardias entrarían con el objetivo de detenerlos, parecía que la única salida era una ventana que estaba en lo alto de la habitación.
—Luigi, debemos salir por esa ventana.
—Pero Mario, no sabemos hacia donde saldremos, ¿qué tal si hay más guardias afuera?
—Debemos arriesgarnos Luigi.
—A un lado perdedores, yo me largo — dijo Wario mientras trataba de alcanzar la ventana.
Al cabo de unos minutos lograron salir a través de la ventana, la prisión se encontraba en lo alto de una torre, pero Mario y Luigi saltaron hacia el suelo con una agilidad increíble, Wario tuvo problemas para caer y Waluigi casi resbala de la ventana al tratar de saltar.
—Fue un poco más difícil de lo que pensé — dijo Wario tratando de incorporarse.
—Tal vez si no pesaras ciento cuarenta kilos — dijo Luigi en un tono burlón.
—¡Oye tonto! ¡Solo es mi ropa!
—Los guardias se acercan — dijo Waluigi.
—Sera mejor escondernos — dijo Mario, quien se dirigía hacia unos arbustos que se encontraban cerca de la torre.
—¿Qué vamos a hacer Mario?
—No lo sé Luigi, pero por ahora debemos evitar que nos atrapen los guardias, debemos permanecer juntos ya que…
—¡Olvidalo! — exclamó Wario con un gran tono de enfado — ¡Nosotros no vamos a ir con ustedes perdedores!
—Escucha Wario, no voy a dejar que causes más alboroto del que ya has hecho, por su culpa nuestra misión en este lugar ha sido un gran fracaso — dijo Mario.
—¿Y qué harás para detenerme, pelear contra mí?
—Si es necesario, lo haré.
Mario y Wario se estaban preparando para pelear, pero fueron interrumpidos por la alarma que comenzó a sonar en el castillo.
—Mamma mia, en cualquier momento van a venir los guardias a buscarnos — se apresuró a decir Luigi, y era verdad, los guardias comenzaban a agruparse en la entrada principal del castillo.
—¡Vamos Luigi, no debemos dejar que nos vean! — Mario tomó a Luigi del brazo y lo arrastró hacia los arboles más cercanos.
—¡No dejare que me atrapen! — Wario comenzó a correr hacia el lado opuesto de donde se habían ido Mario y Luigi, a pesar de su tamaño, Wario era capaz de correr a una gran velocidad.
—Espérame Wario — dijo Waluigi, quien comenzó a correr detrás de él.
Al cabo de unos segundos, varios guardias patrullaban la zona en busca de los fugitivos, los guardias pegaso patrullaban el cielo, mientras los guardias unicornio iluminaban la zona con sus cuernos, uno de ellos casi descubre a Wario, quien tenía dificultades para esconderse detrás de un árbol.
—¿Qué vamos a hacer ahora bro? — preguntó Luigi a Mario, quien estaba cubriéndose detrás de un arbusto.
—Por ahora debemos evitar que nos vean los guardias Luigi, y cuando tengamos la oportunidad, nos alejaremos del castillo, sígueme.
Pasaron un par de horas y los guardias seguían buscando a los fugitivos sin descanso, en una ocasión Luigi estuvo a punto de ser descubierto cuando resbaló sin querer al tratar de evitar a un guardia, pero para su suerte el guardia estaba distraído y no lo vio. Pese a no haber sido descubiertos, Mario había decidido que era momento de salir de los terrenos del castillo.
—Bien Luigi, ya es hora de salir de aquí.
—¿Tienes algún plan Mario?
—Estuve observando el movimiento de los guardias, y creo que he descubierto un patrón en sus movimientos, ¿ves a ese guardia?
Mario estaba señalando a un guardia que estaba vigilando la entrada principal del castillo, Luigi asintió con la cabeza.
—En cinco minutos el guardia va a dejar su puesto, la entrada va a estar desprotegida por unos segundos antes de que venga su remplazo, podemos aprovechar ese tiempo para salir.
—Pero Mario, es un poco arriesgado, no creo que podamos lograrlo.
—Debemos intentarlo Luigi, no podemos perder más tiempo en este lugar, tarde o temprano nos van a descubrir.
—Ok bro.
Pasaron unos cuantos minutos más, y cuando vieron que el guardia comenzaba a alejarse, Mario y Luigi corrieron hacia la entrada, y justo antes de que pudieran salir, Luigi tropezó con una piedra, el ruido de su caída alertó a varios guardias.
—¿¡Quién está allí!?
—Mamma mia, ¡date prisa Luigi!
Luigi se incorporó tan rápido como pudo y ambos salieron del castillo corriendo hacia un callejón poco iluminado.
—Creo que los perdimos — dijo Mario al darse cuenta de que los guardias pasaron de largo el callejón.
No lejos de allí, Wario y Waluigi habían logrado ocultarse cerca de varios árboles y habían burlado a varios guardias que habían estado a punto de descubrirlos.
—Excelente, ya casi salimos de este castillo apestoso.
—Y no habrá nadie que nos lo impida, con los perdedores fuera del camino esto será fácil.
Ambos continuaron caminando sigilosamente hasta que llegaron a la parte posterior del jardín, donde visualizaron una gran muralla que marcaba el límite del castillo.
—¡Wahahahaha! ¡Lo hemos logrado, nadie va a capturar a Wario!
—Solo debemos atravesar esta pared para… — Waluigi no termino de hablar ya que había escuchado que alguien se acercaba — deben ser los guardias tontos.
—Sin los perdedores alrededor, nada nos impide darles una lección.
Pero los que se acercaban no eran guardias, sino varios animales que vivían en el jardín, estos se quedaron paralizados al ver a Wario y Waluigi.
—¡Fuera! — gritó Wario, y casi al instante los animales salieron huyendo hacia todos lados.
—Animales molestos — dijo Waluigi.
—Bien, larguémonos de aquí, yo iré primero.
Wario saltó hacia la rama de un árbol para tomar impulso, pero esta se rompió y Wario cayó al suelo.
—¡Estúpido Árbol!
—¡Wahahahaha!
—¡Esto apesta!
—¿¡Quién anda ahí!?
El ruido provocado por la caída de Wario había atraído a varios guardias que se acercaban rápidamente.
—¡Argh! ¡Esos inútiles de nuevo!
—Ahora qué vamos a... — Waluigi no terminó de hablar, ya que Wario había usado su cabeza de apoyo y había saltado la muralla del jardín, provocando que Waluigi quedara enterrado.
—Busquen bien, no deben estar lejos — dijo el guardia que aparentemente era el capitán, quien no había notado que en el suelo se encontraba una gorra de color morado con una L invertida.
—Capitán, creo que escuche algo, viene de allá. — Dijo uno de los guardias.
—¡Vamos, quizá sean los fugitivos!
Los guardias se alejaron, dejando a Waluigi aún enterrado en el suelo, del otro lado de la muralla Wario estaba impaciente.
—¡Date prisa! ¡El tiempo es oro!
Waluigi comenzó a salir del suelo haciendo un esfuerzo enorme, ya que había sido enterrado totalmente por Wario, cuando por fin pudo salir se dispuso a saltar la muralla, al ser más alto y delgado que Wario no necesitó de ningún apoyo para saltar la muralla con facilidad, sin embargo, eso no impidió que su pie se quedara atorado en la parte superior, provocando que tropezara y cayera al suelo.
—¡Waaaaah!
—¡Deja de jugar y vámonos!
Waluigi se incorporó como pudo y ambos comenzaron a alejarse, teniendo cuidado de no ser vistos por alguien.
—Escuché que los inútiles de los guardias se fueron hace un momento, ¿qué pasó?
—No lo sé, escuche a uno decir que había escuchado algo y se fueron.
—Espero que vayan tras los perdedores.
Lo que no sabían es que el ruido que había escuchado uno de los guardias resultó ser un viejo poni que trabajaba de jardinero en los jardines del castillo.
—Ahora debemos regresar al tren y nos iremos de aquí, cuando volvamos al pueblo nos apoderaremos de todas las gemas y nos volveremos ricos wahahahaha.
—Ya puedo imaginar todas esas gemas en nuestros costales.
—¡Hahahaha! Todos sabrán quien es Wario cuando volvamos con…
Wario se interrumpió a sí mismo, él y Waluigi se miraron el uno al otro y un gesto de enfado podía verse en sus caras.
—¡Los perdedores tienen nuestras cosas! ¡No debiste dejarles nuestros costales!
—¡No trates de echarme la culpa! — se defendió Waluigi — ambos les dimos los costales que teníamos.
—Debemos encontrarlos antes de que los capturen, seguramente esos cabezas huecas no tienen idea de cómo usar ese artefacto, pero como yo soy un genio seguramente encontrare una solución.
—Si claro… — dijo Waluigi en voz baja.
—Nunca pensé que el poderoso Wario tuviera que salvar a Mario, pero preferiría tirar a un volcán todo lo que tengo antes que el se lo quede, en marcha.
Wario y Waluigi comenzaron a caminar de vuelta a la entrada del castillo, teniendo cuidado de no ser vistos por nadie, lo que no sabían es que Mario y Luigi ya se encontraban fuera del castillo, y se encontraban ocultos en un callejón mientras pensaban que hacer a continuación.
—Nuestra única opción es volver al tren, debemos escapar de esta ciudad y volver a Ponyville.
—¿Cómo llegaremos al tren? — preguntó Luigi — Las calles están muy vigiladas, y la estación del tren está muy lejos.
—Pienso que podríamos desplazarnos sobre los tejados de las casas, con suerte no habrá guardias pegaso que nos descubran.
—Buena idea bro.
Mario y Luigi comenzaron a subir hacia los tejados de las casas utilizando las paredes de apoyo, cuando llegaron al techo de una casa se dieron cuenta de que había varios guardias pegaso vigilando.
—Oh no, el cielo está vigilado, nos van a descubrir.
—Espera Luigi, parece que se están alejando.
Efectivamente, los guardias se alejaban, era una unidad enviada por la princesa Celestia para patrullar la ciudad en busca de la princesa Luna, y al no haber encontrado nada sospechoso en esa parte de la ciudad, se dirigían a otra área.
—Eso estuvo cerca, será mejor darnos prisa.
—Voy detrás de ti Mario.
Mario y Luigi comenzaron a alejarse saltando sobre los tejados, cuando de repente una voz familiar comenzó a llamarlos.
—¡Psst! Mario, Luigi.
—¿Eh? ¿Quién es? — preguntó Mario.
De uno de los tejados se acercaba una poni azul con crin y cola de varios colores.
—¿Rainbow Dash? ¿Qué haces aquí? — preguntó Luigi.
—Estaba buscándolos — dijo — los busqué por horas, tuve que tener cuidado de que no me viera ningún guardia, y cuando pensé que nunca los encontraría decidí volar para buscarlos mejor, y es que no hay mejor poni voladora que yo, y fue cuando los vi subir hacia uno de los tejados y vine por ustedes.
—¿Por qué nos estabas buscando? — preguntó Mario.
—Twilight nos lo pidió a mí y a las demás, por cierto, ¿dónde están Wario y Waluigi?
—Nos separamos al escapar de la prisión, no creo que estén muy lejos.
—Eso espero, porque debemos ocultarlos cuanto antes, me sorprende que aún no los hayan descubierto.
—¿Y dónde nos vamos a ocultar? — preguntó Luigi.
—Pinkie le pidió a una de sus amigas que vive aquí en Canterlot que nos dejara quedarnos en su casa, es una casa bastante grande, y solo viven dos ponis en ella.
—Bien, vayamos en seguida — dijo Mario.
Mario y Luigi se apresuraron a bajar del tejado dando un gran salto, Rainbow Dash bajó planeando.
—Síganme — dijo Rainbow.
Los tres comenzaron a caminar sigilosamente a través de las calles de Canterlot hasta llegar a una gran casa, Rainbow Dash llamó a la puerta, esta se abrió y salió una poni rosada.
—De prisa, entren — dijo Pinkie Pie, apartándose para que Mario, Luigi y Rainbow Dash entraran.
Los tres entraron a la casa, y se sorprendieron al ver que se trataba de una casa muy elegante, con una gran sala decorada con varios instrumentos musicales, y una gran cantidad de muebles lujosos.
—¿Aun no llegan las demás? — preguntó Rainbow Dash mientras se sentaba cuidadosamente en un sofá bastante elegante.
—No — dijo Pinkie Pie luego de cerrar la puerta — eres la primera Rainbow, ¿y dónde están Wario y Waluigi?
—No lo sabemos — dijo Luigi un poco apenado.
—Bueno, no se preocupen, nuestras amigas los encontrarán — dijo Pinkie Pie muy animada.
—Tengo una pregunta Pinkie — dijo Mario — ¿de quién es esta casa?
—Oh, es de una vieja amiga, su nombre es…
—¿¡Qué hacen ellos en mi casa!?
Una poni había llegado a la sala, esta era una poni de color gris, con crin y cola de color negro, tenía ojos de color purpura, y un moño en el cuello del mismo color, y una llave de sol en su costado.
—¿¡Qué hacen ellos aquí!? ¡Son unos criminales!
—Tranquilízate Octavia — se apresuró a decir Pinkie — ellos son inocentes, no son malos.
—¡Yo estuve en la gala del galope Pinkie! ¡Y vi lo que pasó, la princesa Celestia ordenó que fueran enviados al Tártaro! — exclamó Octavia — cuando me preguntaste si podía hospedar a algunos de tus amigos nunca imagine que se trataría de ellos, voy a llamar a los guardias reales.
Octavia se dirigió a la puerta, pero Pinkie Pie se puso entre ella y la puerta.
—Debes creerme Octavia, ellos no son malos.
—Pero ellos…
—Confía en mí, ellos no fueron los responsables — Pinkie vio que Octavia dudaba de sus palabras, así que se apresuró a decir — hemos sido amigas por mucho tiempo, y ambas amamos la música, claro que yo también amo el chocolate, las fiestas, los pasteles y…
—¡Reacciona Pinkie! — dijo Rainbow Dash
—¡Oh! Lo siento, lo que quiero decir es que yo no le mentiría a una de mis amigas, mucho menos pondría en peligro su vida, y menos si se trata de ti, ya que me recuerdas mucho a mi hermana Marble.
Octavia miró fijamente a Pinkie a los ojos y retrocedió lentamente.
—No sabía que yo significara tanto para ti.
—Pues claro tontita — Pinkie abrazó a Octavia y esta le devolvió el abrazo — ya sabes que yo me preocupo por todos mis amigos.
—Quien me preocupa es Vinyl, no sé cómo vaya a reaccionar cuando los vea.
En ese instante se abrió la puerta principal, y una poni entró a la casa, esta era una poni de color blanco con crin y cola de color azul, tenía unos lentes de sol a pesar de que era de noche, y usaba unos audífonos que no la dejaban escuchar a su alrededor, caminó a través de la sala y se detuvo frente a los demás, todos pensaron que iba a decir algo, pero simplemente hizo un gesto con su pezuña mientras sonreía, y siguió su camino hacia las escaleras.
—Se ve que es alguien de muy pocas palabras — dijo Mario.
—Ella prefiere expresarse con música, nos conocemos desde hace varios años, y aunque es mi mejor amiga, su gusto por la música es totalmente distinto al mío, yo toco música clásica con un grupo de músicos, y ella prefiere ir a eventos más casuales… ¿pero dónde están mis modales? Mi nombre es Octavia Melody, y la poni que acaban de ver es Vinyl Scratch.
—Mucho gusto, yo soy Mario.
—Y yo soy Luigi.
—Un placer conocerlos, y lamento como me comporté hace un momento.
—Descuida, lo entendemos — dijo Mario — mi hermano Luigi y yo estamos aquí para ayudar a su princesa.
—Pero si ustedes no fueron los responsables, ¿quién fue?
—Se los diré en cuanto todos estemos reunidos — dijo Mario.
—En ese caso, prepararé un té, es muy bueno para los nervios.
Pasaron varios minutos que parecían horas en los cuales Octavia había preparado té para todos y había tomado unas galletas de la cocina, y todos se encontraban en la sala bebiendo el té, todo estaba muy tranquilo, con la excepción de Luigi, quien se había quemado la lengua con el té, al cabo de varios minutos Rainbow Dash se paró y se dirigió a la puerta.
—No soporto estar aquí sin hacer nada, y dudo que el té pueda hacer que me calme en este momento, iré a buscar a nuestras amigas.
—Tus amigas vienen hacia acá.
Todos voltearon hacia el lugar de donde provenía la voz, y vieron a Vinyl Scratch bajando las escaleras, solo que esta vez no tenía sus audífonos ni sus lentes de sol, y se podía ver que tenía ojos color rojo.
—Oh Vinyl — dijo Octavia — ¿cómo lo sabes?
—Las vi a través de una de las ventanas de arriba.
En menos de un minuto llamaron a la puerta, Pinkie Pie abrió y, efectivamente, en la entrada se encontraban Twilight Sparkle, Applejack, Fluttershy y Rarity.
—¡Chicas! — exclamó Rainbow Dash — estaba a punto de salir a buscarlas.
—Descuida terrón de azúcar, ya estamos aquí — dijo Applejack.
—¿Y cómo les fue?
—Twilight tuvo que ir a dejar a Spike en la estación del tren para que volviera a Ponyville, mientras nosotras buscamos alrededor del castillo, desafortunadamente no pudimos encontrarlos y decidimos volver, ¿qué hay de ti Rainbow? — preguntó Rarity.
—Logré encontrar a Mario y Luigi.
—Oh no — dijo Fluttershy — eso significa que Wario y Waluigi deben estar perdidos, espero que no los hayan capturado.
—Nos preocuparemos por ellos luego — dijo Twilight Sparkle — debo hablar con Mario.
—Yo también quiero hablar contigo — dijo Mario.
Todos se disponían a escuchar lo que Mario y Twilight tenían que decir, excepto Vinyl Scratch, quien se disponía a salir de la casa luego de haber bebido una soda que había sacado del refrigerador.
—¿Qué le sucedió a la princesa Luna? — preguntó Twilight.
—Fue secuestrada, desconocemos como fue, ya que quienes lo vieron fueron Wario y Waluigi, pero sabemos quién fue.
—¿Y quién fue?
—Su nombre es Bowser, estoy seguro que él envió a varios de sus subordinados a secuestrar a tu princesa, ellos se hacen llamar los Koopalings…
—¿Qué es un koopa? — preguntó Pinkie Pie — suena como un platillo de comida.
—¿Comida? — preguntó Luigi.
—No importa, así es Pinkie Pie — dijo Twilight — pero yo también tengo esa pregunta, ¿qué es un koopa?
—Son un tipo de tortugas que habitan en nuestro mundo — dijo Mario — hay varios rangos entre ellos, y Bowser es el rey de los koopa, aunque debo aclarar que no todos los koopa son malos, en cuanto a los koopalings, son jóvenes koopa que siempre están con Bowser y le ayudan en sus planes, podría decirse que son sus hijos, aunque su verdadero hijo es Bowser Jr, y me temo que fue el quien robó tu libro.
—¿Qué quieres decir?
—Hace mucho tiempo fui víctima de Bowser Jr, en una ocasión se disfrazó de mí y ocasionó un gran caos en una isla que se encuentra en nuestro mundo, y todos pensaron que había sido yo, tuve que limpiar mi nombre… y de paso la isla entera, y me temo que tendré que volver a limpiar mi nombre esta vez.
—Pero no estarás solo Mario, yo te ayudare esta vez.
—Gracias bro.
—Espera un momento — dijo Twilight — ¿quieres decir que ese tal Bowser Jr se disfrazó de ti para robarme?
—Así es — dijo Mario — aunque su disfraz tiene un defecto, y es que es totalmente azul, no puede imitar los colores de mi traje, por eso lo usa de noche, o en lugares sin luz, para que nadie se dé cuenta de que no soy yo.
—¿Y cómo es que Bowser pudo llegar a este mundo?
—Hace unos días, cuando estábamos en nuestro mundo, al profesor Elvin Gadd le fue robado un dispositivo capaz de crear portales a otras dimensiones, pensamos que no les serviría para nada, ya que era un dispositivo sin acabar, pero de alguna manera lograron activarlo y llegaron aquí, nosotros llegamos gracias a este que está acabado, y que ya conoces.
Mario le mostró el dispositivo a Twilight, y esta se dispuso a examinarlo detenidamente, ya lo había visto antes en una ocasión, sin embargo, esta vez sus ojos se enfocaron en un pequeño cristal que se encontraba sobre la antena, este cambiaba de color a intervalos.
—¿¡Me puedes decir de dónde has sacado este cristal!? — preguntó con mucha emoción e impaciencia.
—El profesor Gadd nos dijo que lo encontró en las ruinas de una civilización de hace miles de años.
—¡No puedo creerlo!
Todos se sorprendieron por el grito que dio Twilight.
—¿Qué sucede Twi? — preguntó Applejack.
—Estos cristales se extinguieron hace mucho tiempo, leí sobre ellos en los archivos de Star Swirl el barbado, y efectivamente, permiten hacer viajes a otras dimensiones.
—¿Pero cómo funcionan? — preguntó Rainbow Dash.
—La magia de los unicornios es capaz de activar este cristal, con ellos puedes viajar a otra dimensión, pero son peligrosos, ya que puedes terminar en un mundo hostil si no le indicas al cristal a dónde quieres ir exactamente, leí que hace mucho tiempo había una civilización que descubrió varios misterios de estos cristales, y con ellos formaron un vínculo con otra civilización.
—Entonces esa civilización seguramente estaba en nuestro mundo — dijo Luigi atónito.
—Eso parece, también leí que si el cristal se utilizaba constantemente, este adquiría un vínculo directo entre los mundos conectados, seguramente por eso estos cristales estaban en su mundo, para que pudieran venir a este.
—¿Y es posible viajar a otros mundos sin necesidad de los cristales? — preguntó Rarity.
—Sí, y no — dijo Twilight — cada mundo tiene su propia esencia, de modo que es posible realizar un hechizo que te transporte directamente hacia ese lugar, pero solo los cristales nos pueden proporcionar ese dato, de modo que sin ellos no es posible descubrir la esencia del otro mundo y viajar hacia él.
—Mario y Luigi llegaron directamente a Ponyville, de hecho se estrellaron en mi casa — dijo Rainbow Dash — ¿eso quiere decir que esa civilización se encontraba en lo que ahora es Ponyville?
—No estoy segura de eso Rainbow, los cristales no son muy exactos con la ubicación, aunque tampoco deberían enviarte tan lejos de tu destino, si los enviaron a Ponyville es probable que esa civilización hubiera estado en lo que ahora es el bosque Everfree.
Twilight miró el cristal una vez más, después le devolvió el dispositivo a Mario.
—Ahora estoy totalmente convencida de que ustedes no son malos.
—Gracias — dijeron Mario y Luigi al mismo tiempo.
—Ahora debemos encontrar a sus amigos antes de que los capturen.
En ese momento la puerta se abrió violentamente, y dos figuras entraron asustando a todos.
—¡Yeahhhh! ¡Soy yo! ¡El gran Wario!
—¡Waluigi time!
—¿¡Qué están haciendo!? — preguntó Twilight muy enojada mientras trataba de levantarse luego de haber caído por el susto.
—Es mi entrada triunfal, ¿te gustó? — preguntó Wario como si nada hubiera ocurrido.
—¿Cómo supieron que estábamos aquí? — preguntó Luigi, quien también trataba de incorporarse del suelo.
—Ella nos dijo — dijo Waluigi mientras señalaba a Vinyl Sctratch, quien entraba nuevamente a la casa y les volvía a hacer un gesto con la pezuña mientras se dirigía nuevamente a las escaleras.
—Nosotras no pudimos encontrarlos luego de buscar por horas, ¿cómo lo hizo? — preguntó Fluttershy.
—No tengo idea — dijo Octavia.
—Tengo una pregunta Twilight — se apresuró a decir Mario — ¿por qué nos buscaron tus amigas y tú, y nos ayudaron a escondernos? Pensé que desconfiabas de nosotros.
—Así era, hasta que leí esto.
Twilight le entregó a Mario la nota que la princesa Luna había escrito antes de ser secuestrada, Mario la leyó y después se la dio a Luigi para que la leyera.
—La princesa Luna no los reconoció, así que ustedes no podían ser los enemigos de su visión, pero debía cerciorarme primero, no quería que…
—¿¡También tuvo esa visión!? — preguntaron Mario y Luigi al mismo tiempo.
Twilight los miró con sorpresa, no podía creer que alguien más supiera de la visión que había tenido la princesa Luna, pero sabía que ya era hora de que todos lo supieran, así que decidió contarles todo.
Continuará...
