Capítulo 11: La búsqueda empieza
Mushroom Kingdom
La princesa Peach se encontraba en el balcón de su castillo observando el cielo, estaba tan concentrada que no se dio cuenta que alguien se acercaba a su lado.
—Princesa Peach, ¿qué hace despierta a estas horas de la noche?
—Oh, Toadsworth, no te había visto, estaba pensando en lo que ha sucedido en estos días.
—Ya veo, supongo que es normal que no pueda dormir, pero puede ser peligroso que este expuesta sola a estas horas de la noche.
—No te preocupes Toadsworth, es una noche tranquila, y ambos sabemos que nuestros peores enemigos no se encuentran en este mundo, lo que sea que haya quedado en el reino no se compara, y estoy segura de que los guardias podrán protegernos en caso de que ocurra algo.
—Tiene razón princesa…
—Me preocupa más el lugar donde ellos están, seguramente el mundo al que fueron ya tenía bastantes problemas sin que nuestros enemigos decidieran viajar hacia allá, me preocupan los daños que puedan ocasionar.
—Pero no olvide que en la visión de Merlon usted también corre peligro princesa.
—Lo sé, pero no puedo dejar de preocuparme por los demás, sabes tan bien como yo que nuestros enemigos son capaces de todo, aunque me tranquiliza que Mario y Luigi hayan viajado para advertirles, y con suerte, poder detener un gran desastre.
—Tiene razón princesa, el maestro Mario nunca nos ha defraudado, y si tenemos en cuenta que fue con el maestro Luigi entonces tenemos más posibilidades de triunfar, aunque todavía me preocupa que esos dos hayan ido con ellos.
—¿Te refieres a Wario y Waluigi? La verdad es que tenía mis dudas, pero los conocemos muy bien, y sabemos que harían cualquier cosa por dinero, mi intención era reclutarlos para nuestra causa antes de que Bowser lo hiciera, pensaba ofrecerles un pago por ayudarnos.
—Ellos solo piensan en tesoros, pero no negare que cuando se lo proponen pueden ser de gran ayuda.
La princesa Peach seguía contemplando el cielo, como si esperara algo, Toadsworth se dio cuenta de la mirada de la princesa.
—Princesa Peach, ¿no piensa dormir?
La princesa Peach miró a Toadsworth y lanzó una última mirada al cielo antes de responder.
—Si Toadsworth, iré a dormir.
Toadsworth la miró.
—Princesa, ¿esperaba ver algo en el cielo? — preguntó Toadsworth con mucha curiosidad.
—Ayer en la noche vi una lluvia de estrellas, pensé que hoy podría verlas de nuevo, quizá sea una señal.
—¿Qué clase de señal?
—Tal vez sea la señal de que algo… o alguien se acerca.
—Se refiere a…
—Asi es Toadsworth, pero me temo que esta noche no fue la indicada, tal vez mañana…
La princesa Peach entró al castillo seguida de Toadsworth, quien antes de cerrar la puerta del balcón lanzo una última mirada al cielo tratando de visualizar algo, pero nada parecía fuera de lo común, así que decidió cerrar la puerta, después de algunos minutos una lluvia de estrellas resplandecía en el cielo, los Toads que vigilaban el castillo se detuvieron a contemplar la lluvia de estrellas, pero nadie sabía lo que significaba.
Equestria
Era de noche en la ciudad de Canterlot, el clima era agradable, y el cielo estaba despejado, era la ocasión perfecta para celebrar eventos y divertirse, sin embargo, en las calles de Canterlot nadie se divertía, ya que había sucedido una tragedia en la gran gala del galope, y varios guardias patrullaban las calles en busca de la princesa Luna, y de unos seres que eran considerados culpables de un ataque en el castillo de Canterlot, que había tenido como consecuencia el secuestro de la princesa Luna. Pero lo que nadie se imaginaba es que los sospechosos se encontraban en una casa que se encontraba alejada del castillo.
—Increible — dijo Mario — así que, efectivamente, la princesa Luna tuvo la misma visión.
Twilight había terminado de contar a todos los presentes acerca de la visión que había tenido la princesa Luna así como de los cuatro enemigos conocidos y de los cuatro enemigos desconocidos, todos estaban sorprendidos excepto Wario y Waluigi, que se encontraban sentados en unos sillones bebiendo té y comiendo galletas.
—¿Por qué no nos habías dicho, Twilight? — preguntó Applejack.
—No había tenido la oportunidad, nunca pudimos estar a solas, y pensaba que ellos eran los enemigos desconocidos de la visión de la princesa.
—¿Y qué vamos a hacer? — preguntó Fluttershy asustada.
—Debemos ver a la princesa Celestia cuanto antes — dijo Mario — ahora que ustedes saben la verdad seguramente ella nos escuchará.
—Me temo que es imposible — dijo Twilight, con un sentimiento de tristeza — la princesa Celestia fue atacada por la reina de los simuladores, Chrysalis, quise ayudarla, pero la última vez que Celestia y Chrysalis se enfrentaron la reina era más fuerte y pudo derrotarla, ignoro si en esta ocasión era igual, ya que Chrysalis la atacó por sorpresa, pero no quise arriesgarme, yo era la única que lo había visto… pero la princesa…
—Hiciste bien Twilight — dijo Rarity mientras se acercaba para consolarla — si te hubiera atacado, seguramente se hubiera hecho pasar por ti y nos habría puesto una trampa.
—No sabía que la princesa Celestia también había sido atacada — dijo Octavia — luego de la explosión en la torre del castillo, varios guardias nos dijeron que debíamos evacuarlo inmediatamente y no pude averiguar nada, aunque Beauty Brass me dijo que antes de salir le pareció ver que alguien se escondía dentro del castillo, pero no pudo ver quien era, y cuando quiso averiguar quién era, la poni ya no estaba allí.
—Tengo una pregunta — dijo Luigi — ¿qué es un simulador?
—Son seres parecidos a los ponis — dijo Twilight — pero tienen apariencia de insecto y pueden cambiar de forma, son capases de transformarse físicamente en otros ponis, de hecho, la reina Chrysalis tenía mi apariencia cuando atacó a Celestia y por eso no se defendió, pensó que se trataba de mí y no de una impostora.
—Oh no.
—Y eso no es todo, son capaces de drenar el amor de los demás y volverse más poderosos.
—Oye Twilight, cuando nos hablaste acerca de la visión de la princesa Luna dijiste que pudo reconocer a cuatro de los enemigos, ¿acaso la reina Chrysalis era uno de ellos? — preguntó Rainbow Dash.
—Así es Rainbow, pero no solo ella, también Discord, Nightmare Moon y el rey Sombra.
—¿Discord? — preguntó Fluttershy — pero Twilight, Discord se ha reformado, ahora es nuestro amigo.
—¿Y qué hay de Nightmare Moon? — preguntó Rarity — la princesa Luna no volvería a convertirse en ese ser despreciable.
—No olviden al rey Sombra — dijo Pinkie Pie — fue destruido luego de lo que ocurrió en el Imperio de Cristal.
—No tengo idea de cómo podrían convertirse en nuestros enemigos, pero debemos estar alertas — dijo Twilight, quien se dirigió a Mario — ¿podrías decirnos algo de los enemigos que nosotras desconocemos?
—Okie dokie — dijo Mario — ya te he mencionado a Bowser, otro de los enemigos es Wart, una rana gigante que nos dio varios problemas a Luigi y a mí en varias ocasiones, intentó apoderarse del mundo de los sueños hace mucho tiempo. Luigi, otros amigos y yo logramos detenerlo, creímos que no volveríamos a verlo, pero se volvió aliado de Bowser, y formaron un ejército más poderoso, King Boo es otro de los enemigos y el rey de los Boo, él es quien más problemas me ha dado, ya que pudo vencerme en más de una ocasión, por suerte Luigi siempre estuvo ahí para salvarme.
—Y lo volvería a hacer sin pensarlo dos veces — dijo Luigi.
—Disculpen, pero… ¿qué es un Boo? — preguntó Fluttershy un poco nerviosa.
—Son fantasmas — dijo Luigi — y la verdad es que no me agradan en lo absoluto.
—A mí tampoco me gustan los fantasmas — dijo Fluttershy.
—El último de los enemigos es quizá el más peligroso de todos, o lo fue hace mucho tiempo, Smithy, hace mucho tiempo intentó apoderarse de nuestro mundo por medio de un ejército de máquinas, la verdad es que necesité toda la ayuda posible, desde la princesa, un príncipe de otro reino, un ser fuera de mi mundo… hasta de Bowser.
—¿¡Bowser!? — preguntó Twilight muy impresionada.
—Lo sé, es difícil de creer — admitió Mario — pero Smithy había tomado el control de su castillo, de modo que para recuperarlo tuvo que trabajar con nosotros, pensé que después de eso dejaría de atacarnos, pero me equivoque, no importa cuántas veces nos veamos forzados a trabajar juntos, nunca va a desistir de sus planes de conquistar el Mushroom Kingdom.
—¿Ese es el lugar de donde vienen? — preguntó Twilight.
—Así es — dijo Mario.
—¿Y Luigi no te ayudó contra Smithy? — preguntó Pinkie Pie.
—Me hubiera encantado — dijo Luigi — pero no siempre tenemos aventuras juntos, aunque por mi está bien, prefiero tener una vida más pacifica sin tantas preocupaciones. Mario es el héroe por excelencia, aunque si me necesita en algo sabe que puede contar conmigo… casi siempre — dijo Luigi un poco avergonzado — la verdad es que a veces pienso que lo que hace Mario es demasiado para mí.
—Eso no es cierto Luigi — dijo Mario — tú también eres un héroe, y de hecho, me atrevería a decir que muchas veces eres mejor que yo.
—¿Y qué hay de ellos? — preguntó Pinkie de nuevo señalando a Wario y Waluigi, que se habían quedado dormidos — ¿no los ayudan?
—Solo si hay algún tesoro involucrado, o algún otro tipo de recompensa — dijo Mario — pero casi siempre ellos tienen aventuras por separado… o al menos Wario las tiene.
—Bien, ahora ya sabemos a qué nos enfrentamos — dijo Twilight — nosotras sabemos cómo tratar con las amenazas de este lugar, y ustedes del suyo, debemos trabajar en equipo para poder detenerlos.
—Estoy de acuerdo — dijo Mario — Luigi y yo las ayudaremos.
—Oh yeah — dijo Luigi.
—¿Y qué vamos a hacer ahora? — preguntó Rainbow Dash.
—Necesitamos encontrar los elementos de la armonía — dijo Twilight — la princesa Luna los escondió en algún lugar de Equestria, con ellos tendremos más posibilidades de derrotar a los enemigos que se nos presenten.
—¿Y cómo los vamos a encontrar? — preguntó Pinkie Pie — podrían estar en cualquier parte, no sabemos dónde buscar, nos tomaría mucho tiempo encontrarlos.
—La princesa Luna dice en su nota que este papel tiene la esencia de uno de los elementos, si pudiera rastrearlo…
—Nosotros podemos rastrearlo — dijo Mario.
Twilight miró sorprendida mientras Mario sacaba del bolsillo el artefacto del profesor Elvin Gadd.
—¿Puedes rastrear cosas con eso? — preguntó Twilight.
—Desde luego, el profesor Gadd me enseñó cómo se usa, necesitaré la nota.
Twilight le entregó el papel, y Mario accionó un botón, el dispositivo que tenía en la mano comenzó a escanear el papel y después de unos segundos una flecha apareció en una de las pantallas del dispositivo mostrando la dirección a donde se tenían que dirigir.
—¡Bingo! — exclamó Luigi.
—Déjame ver — dijo Twilight.
Mario le entregó el dispositivo a Twilight, y esta lo inspeccionó, al cabo de unos segundos se lo devolvió a Mario
—De acuerdo con el dispositivo, tenemos que ir hacia el sur, necesitamos volver a Ponyville.
—Tendrá que ser mañana, es muy tarde y ya no hay trenes de ida hacia Ponyville — dijo Octavia.
—¿Cómo llegaremos a la estación? — preguntó Luigi — seguramente habrá muchos guardias vigilando.
—Ya pensaremos en algo, Luigi — dijo Mario.
—Por ahora todos deberíamos dormir — dijo Octavia.
—Pues ellos ya se nos adelantaron — dijo Twilight al ver a Wario y Waluigi dormidos en un sillón — me recuerdan a Spike.
Mario se acercó a ellos tratando de despertarlos.
—Oigan, despierten, deberían enterarse de lo que sucede.
—Cierra la boca — dijo Wario de mal humor antes de volver a dormir.
—¿Seguro que nos van a ayudar? — preguntó Twilight.
—No te preocupes Twilight, son muy fuertes — dijo Pinkie Pie.
—Aunque ellos llegaron por accidente — dijo Mario — la misión era solo para Luigi y para mí, seguramente ellos se enteraron de nuestros planes y nos siguieron pensando que podrían encontrar algún tesoro en este lugar.
—Aunque me tranquiliza que no estén con Bowser — dijo Luigi.
—Tienes razón bro, no necesitamos más enemigos.
—¿Tesoros? Entonces yo me encargo.
Twilight se acercó hacia Wario y Waluigi, se paró cerca de ellos y comenzó a hablarles para despertarlos.
—Oigan, despierten, tengo algo que decirles, ¡despierten!
Wario y Waluigi despertaron, aunque no del todo, y Wario, aun con sueño, observaba a Twilight.
—¿Qué hace aquí un unithornio parlante?
—¿Cómo me llamaste? — preguntó Twilight confundida.
—Unithornio… ah, ¡eres tú!, ¿sabías que te pareces a un unithornio? Como sea, ¿¡qué quieres!?
—¿Qué es un unitornio? — preguntó Pinkie Pie — deben ser muy amigables si dices que se parecen a Twilight.
—Eso no importa ahora — dijo Twilight — quiero contratarlos.
—¿Contratarnos? — preguntó Waluigi.
—Exactamente.
—¿De qué se trata? — preguntó Wario, aun con sueño.
—Por favor, ayúdenos a rescatar a las princesas Celestia y Luna, y a salvar mi mundo, serian de gran ayuda para nuestra misión.
—Pues estas de suerte. Yo, el gran Wario, soy un experto en rescatar princesas.
—Si claro — dijo Mario en voz baja.
—¡Peach no es la única princesa que existe!
—Si tenemos éxito estoy segura de que la princesa Celestia los va a recompensar con muchos tesoros — dijo Twilight.
Wario la miró por unos segundos, luego miró a Waluigi, este tenía la mirada llena de avaricia igual que él.
—De acuerdo — dijo Wario — me vendría bien algún tesoro de este lugar.
—Gracias.
Wario y Waluigi se quedaron dormidos nuevamente.
—Pensé que sería más difícil convencerlos — dijo Twilight — he leído de la avaricia de los dragones, y supuse que al ofrecerles tesoros no dudarían en ayudarnos.
—Luigi y yo los conocemos desde que éramos niños, si hay algo que nunca rechazarían son tesoros.
—Aunque no siempre juegan limpio — dijo Luigi.
—Son como Spike, el jamás rechaza gemas — dijo Pinkie Pie.
—De acuerdo, es hora de dormir — dijo Twilight
—Hay varias camas disponibles en el segundo piso — dijo Octavia — aunque me temo que no van a ser suficientes.
—Mario y yo podemos dormir en los sillones — dijo Luigi.
—De acuerdo, buenas noches — dijo Octavia.
Mario y Luigi se dirigieron a un par de sillones que había cerca de donde estaban Wario y Waluigi mientras Octavia dirigía a las demás hacia las escaleras, al llegar al segundo piso se dirigieron hacia unas habitaciones donde habían varias camas, en una cama grande se acostaron Applejack y Rarity, no era la primera vez que compartían cama, ya que antes habían compartido cama cuando tuvieron que dormir en la biblioteca de Twilight Sparkle, esta se había acostado en una cama más pequeña, igual que Rainbow Dash, Fluttershy y Pinkie Pie se habían acostado en otra cama grande.
—Duerman bien — dijo Octavia mientras cerraba la puerta.
—Buenas noches — dijeron las demás al unísono.
Rarity y Applejack se durmieron casi al instante, igual que Pinkie Pie y Fluttershy, pero Twilight Sparkle aún se encontraba despierta.
—Espero que todo salga bien — dijo en voz baja.
Lejos de ahí, en las cuevas de Canterlot había mucho movimiento, un gran número de tropas se estaba preparando para salir, y dos alicornios se encontraban encerradas en una gran esfera de energía, una de ellas estaba inconsciente, y la otra trataba de salir de la esfera mientras gritaba.
—¿¡Qué le han hecho a mi hermana!? ¡Van a pagar muy caro por esto!
La princesa Luna trataba de liberarse mientras Bowser se acercaba a ella.
—¡Ya cállate si no quieres que te pase lo mismo!
—Me temo que no puedo hacer lo mismo con ella, al menos no de momento — dijo Chrysalis.
—¿Por qué? Ya no la soporto.
—¿Olvidas que fue ella quien escondió los elementos de la armonía? Sin ella no podremos saber dónde se encuentran.
—Date prisa Bowser, mis tropas y yo estamos ansiosos por un poco de acción — dijo Wart, quien había sido elegido para ir en busca de uno de los elementos de la armonía y solo estaba esperando que le dijeran la localización de un elemento.
—¡Habla de una vez! ¡Donde están esos elementos! — dijo Bowser.
—¡Nunca lo sabrán!
La princesa Luna seguía tratando de salir de la esfera mientras Smithy se acercaba a Chrysalis.
—¿Quién va a remplazar a la pony blanca en el castillo?
—No habrá necesidad de reemplazarla, antes de traerla tomé su apariencia y le dije a los guardias que me iba a ausentar del castillo.
—Bien pensado — dijo Smithy — al menos alguien tiene cerebro en esta misión.
Bowser miraba a Smithy con un gesto de enfado.
—Sin embargo, Mario pudo escapar. Yaridovich logró infiltrarse en el castillo y cuando volvió me dijo que antes de que los guardias se dieran cuenta Mario y los otros escaparon de su celda, y poco tiempo después escapó del castillo y… ¡cuidado!
La princesa Luna había roto la esfera y se preparaba para atacar a todos los presentes.
—¡Ahora verán!
La princesa Luna lanzó un rayo directamente hacia Chrysalis, quien apenas pudo defenderse lanzando otro rayo, estos chocaron y el rayo de Chrysalis pudo contener al de Luna, pero el rayo de Luna se hacía cada vez más fuerte, y el rayo de Chrysalis iba retrocediendo.
—¡Pagaras por haber atacado a mi hermana!
Smithy se interpuso entre el rayo de Luna, que estaba a punto de impactar a Chrysalys mientras colocaba una espada enfrente del rayo, y esta comenzó a absorber la energía del rayo.
—¿¡Qué es eso!? — preguntó Luna muy impresionada.
—¡Ahora Bowyer!
Un ser que tenía forma de arco salió de un túnel y en menos de un segundo disparó a la princesa Luna una flecha, la princesa Luna se quedó inmóvil mientras Chrysalis trataba de mantenerse en pie y Smithy se acercaba a la princesa Luna.
—Debo agradecerte, pony, has recargado casi totalmente a Exor — dijo Smithy mientras blandía la espada cerca de Luna — supongo que recuerdas a Exor, ¿verdad Bowser?
—¡Cierra la boca Smithy! — dijo Bowser con un tono de enfado.
—Ahora ¿qué vamos a hacer contigo? — preguntó Smithy mientras veía a Luna — por lo visto, el insecto no tiene energía suficiente para volver a encerrarte, y la flecha de Bowyer no podrá contenerte mucho.
—No pensé que Luna tuviera tanta energía luego del ataque de los koopalings — se excusó Chrysalis — y ya que no he podido absorber demasiada energía…
—Subestimar a los enemigos conlleva al fracaso — dijo Smithy — pregúntale a Bowser.
—¡Te voy a…!
—Lord Bowser, King Boo ha vuelto — un koopa se acercaba hacia Bowser con King Boo a su lado.
—Parece que me he perdido de algo muy interesante — dijo King Boo.
—Qué bueno que llegas, ¿qué averiguaste?
—Antes de que nos diga lo que averiguó, necesitaremos sus servicios — dijo Smithy — ¿puedes hacer algo con esas dos?
Smithy señaló hacia donde se encontraban Luna y Celestia, King Boo se acercó lentamente.
—Esto será divertido.
—Un momento — dijo Bowser, quien se había acercado hacia la princesa Luna, con un dispositivo que tenía un cristal en la punta de la antena — se me acaba de ocurrir una idea.
Al cabo de unos minutos, Wart se preparaba para salir de las cuevas de Canterlot con varias tropas acompañándolo.
—¿Ya sabes a donde tienes que ir, Wart? — preguntó Bowser.
—Por supuesto, a un pueblo llamado Appleloosa.
—Deberíamos darle las gracias al profesor Gadd, su invento ha sido muy útil, veré si puedo hacer algo más con él.
—En ese caso yo me voy.
—Cuando averigüe donde se encuentra el siguiente elemento mandaremos a otro grupo en su búsqueda.
Wart comenzó a alejarse acompañado de varios shy guys, bob-ombs y simuladores mientras Bowser regresaba a las cuevas donde se encontraban sus tropas, King Boo, Smithy, la reina Chrysalis y dos retratos que tenían aprisionadas a la princesa Celestia y a la princesa Luna. Mientras Bowser, Smithy y Chrysalis discutían nuevamente, Lemmy se acercaba a Iggy, quien estaba en un rincón de la cueva.
—¿Qué estás haciendo Iggy? — preguntó Lemmy.
—Estoy leyendo el libro que trajo Ludwig, tiene escritos muy interesantes y hechizos que me gustaría probar con mi cetro, pero algunos se ven muy complicados, incluso para los magikoopa.
—Ese libro se ve aburrido, y yo también me estoy aburriendo.
—Pero gracias a este libro averiguamos quién tenía los elementos de la armonía, y aunque no los conseguimos, aún podemos rastrearlos — dijo Iggy mientras Lemmy se divertía jugando con una bomba sobre una gran pelota.
—Es aburrido, me gustaría poder hacer algo para divertirme.
—¿Te gustan los juegos?
Dos simuladores se habían acercado a Iggy y Lemmy mientras uno de ellos hacia la pregunta.
—Me encantan los juegos — respondió Lemmy.
—¿Necesitan algo? — preguntó Iggy.
—No realmente — respondió uno de los simuladores — es solo que nosotros también estamos aburridos, cuando tuvimos que escondernos cerca del Imperio de Cristal nuestra reina nos ordenó vigilar varias noches, y lo cierto es que comenzábamos a aburrirnos por no tener nada que hacer.
—¿Qué clase de juegos hay en este mundo? — preguntó Lemmy.
—Hay carreras, rodeos, competencias de vuelo…
—¿Escuchaste Iggy? Podemos ver competencias de vuelo.
—Hace unos días hubo una exhibición de vuelo en Ponyville, en un estadio que construyeron — dijo el otro simulador — supe del evento cuando estuvimos en el Imperio de Cristal, pero no podíamos asistir, teníamos que vigilar y además estábamos muy lejos.
—Quiero ver una exhibición de vuelo — dijo Lemmy.
—Lo siento, pero tendrías que viajar un par de días al pasado para poder ver una, y no creo que sea posible…
—¿Se podría con esto? — preguntó Iggy mientras le mostraba el libro que estaba leyendo al simulador — aquí dice que con este hechizo se puede viajar al pasado.
—Interesante — dijo el simulador — pero aquí dice que el efecto solo dura unos segundos.
—Apuesto a que con mi cetro podré ayudar con eso — dijo Iggy — los magikoopas me han enseñado mucho de magia, ¡esto va a ser divertido!
—¡Me agrada, vamos! — dijo Lemmy mientras tomaba varias bombas y comenzaba a jugar con ellas.
—¿Para qué quieres las bombas? — preguntó uno de los simuladores.
—Quizá podamos divertirnos más en ese evento, todavía quedan varias bombas que trajo Ludwig — dijo Iggy con una sonrisa burlona mientras tomaba su cetro.
—Me agradan ustedes dos — dijo el simulador sonriendo — vamos a hacer el viaje más divertido, ¿estás listo niño?
—¡Totalmente jaja!
—Espera un momento — dijo el otro simulador — no podemos ir así, nos van a descubrir.
—Tienes razón.
Ambos simuladores se transformaron en un par de guardias unicornio.
—Perfecto, ahora nadie sabrá quienes somos.
—Vamos a darles un espectáculo que jamás olvidaran.
—¡Vamos a la exhibición! — dijo Lemmy muy animado.
Iggy puso su cetro en el cuerno del simulador, este comenzó a emitir un brillo verde y desaparecieron, después de varios segundos volvieron a aparecer mientras reían enérgicamente, nadie sabía que ellos habían causado una de las peores desgracias en la historia de Ponyville.
Al día siguiente, Twilight Sparkle se preparaba para regresar a Ponyville, se había pasado la mayor parte de la mañana tratando de hacer un plan con Applejack, Rainbow Dash y Rarity. Pinkie Pie y Fluttershy habían ido a la estación de tren de Canterlot con el fin de averiguar qué camino podían tomar para llegar.
—Esto sería más fácil si supiéramos por dónde ir, terrón de azúcar — dijo Applejack — Twilight, tú vivías aquí antes, ¿cuál es el camino más rápido para llegar a la estación?
—Tendríamos que recorrer la avenida principal de la ciudad — dijo Twilight — la estación de tren no está muy lejos, pero seguramente habrá mucha vigilancia, veremos qué camino podemos tomar cuando Fluttershy y Pinkie regresen.
—Lo que todavía no se es como vamos a llegar sin que los descubran — dijo Rainbow Dash mientras señalaba con su pezuña a Mario, Luigi, Wario y Waluigi, quienes se encontraban en la sala.
—¿Seguro que no podemos ayudarlas? — preguntó Mario.
—Descuiden, nosotras nos encargamos — dijo Rarity.
—Se me acaba de ocurrir una idea — dijo Octavia, quien había salido de la cocina — Vinyl y yo tenemos una casa pequeña en Ponyville, solemos ir a menudo cuando tenemos eventos en Ponyville o cuando queremos tomar vacaciones allí, y a veces viajamos con varios instrumentos musicales, no creo que sea raro si nos ven con varios estuches para instrumentos musicales en la estación del tren.
En ese instante se abrió la puerta de la casa y entraron Pinkie Pie y Fluttershy.
—Bienvenidas — dijo Octavia.
—¿Cómo está la situación? — preguntó Twilight.
—Hay varios guardias patrullando las calles — dijo Fluttershy nerviosamente.
—¡Pero hay un callejón que casi no está vigilado! — dijo Pinkie Pie muy animada — tardaríamos más en llegar a la estación, pero es más seguro.
—En ese caso tenemos que darnos prisa — dijo Twilight — Rainbow, ¿puedes ayudar a Octavia a traer los estuches para instrumentos musicales? Tenemos que ver cuales podemos usar.
—Entendido Twilight.
—Luigi y yo las ayudaremos — dijo Mario.
—Oh yeah — dijo Luigi.
—¡Me rehúso a esconderme en una caja! — gritó Wario.
—¡Es humillante! — secundó Waluigi.
Tiempo después, Twilight Sparkle, Applejack, Rainbow Dash, Fluttershy, Rarity, Pinkie Pie, Octavia y Vinyl se encontraban en la estación del tren, habían tenido que caminar por un callejón que conducía a la tienda de donas de Joe. Pese a las insistencias de Pinkie por querer comer donas tuvieron que seguir hasta llegar a la estación, a su lado se encontraba lo que parecía ser un estuche de violonchelo, un estuche de tuba, un estuche de tambor y una gran caja que aparentemente contenía una consola de sonido, esta tenía escrito DJ Pon-3 en la tapa.
—Bien — dijo el poni de la taquilla — un viaje a Ponyville para ocho.
—Asi es — dijo Twilight.
—Muy bien, sus cosas serán llevadas al último vagón.
—Gracias.
—Esta caja pesa demasiado… — dijo un poni terrestre que trataba de alzar la gran caja que se encontraba en el suelo.
—Permíteme — dijo uno de sus compañeros, quien era un unicornio y realizaba un hechizo para llevar la caja al vagón.
—El tren sale en diez minutos, les sugiero que suban — dijo el poni de la taquilla.
Todas subieron al tren mientras el poni maquinista conversaba con el poni de la taquilla, no se habían dado cuenta de que seis ponis habían aparecido detrás de un edificio y se acercaban lentamente hacia el tren, solo cuando estaban muy cerca fueron vistas por el poni maquinista.
—Dense prisa, el tren saldrá en unos minutos.
—Enterada — dijo una poni de color morado mientras abordaba el tren.
—Qué raro… creí que esa poni morada y sus amigas ya habían subido.
Después de varios minutos el tren se puso en marcha, los seis ponis que habían entrado se dirigían al último vagón.
—Recuerden el plan — dijo la poni de color morado.
—Seguir a Twilight y sus amigas a Ponyville e impedir que salgan de allí — dijo una poni de color blanco en voz baja.
—Hay que darnos prisa — dijo una poni de color azul — debemos llegar al vagón del equipaje antes de que alguien nos descubra.
En el último vagón del tren Mario salía del estuche del tambor, Luigi salía del estuche de la tuba y Waluigi salía del estuche del violonchelo mientras Wario quitaba la tapa de la caja, estaban en un vagón enorme con varias maletas y cajas, y se encontraban cerca de la puerta que conducía al resto de los vagones.
—¡Nunca más pienso esconderme en esta caja apestosa!
—Pues tendrás que hacerlo de nuevo cuando lleguemos a Ponyville — dijo Mario en tono burlón.
—¿Cuánto tiempo tardaremos en llegar a Ponyville, Mario? — preguntó Luigi.
—No lo sé Luigi, pero al menos aquí nadie nos molestará.
—¿Y qué crees que vamos a hacer en Ponyville?
—El gran Wario se encargará de llevarse todas las gemas cuando lleguemos a ese lugar.
—Este no es momento para pensar en tesoros, Wario — dijo Mario — necesitamos ayudar a nuestras amigas a buscar los elementos de la armonía y rescatar a las princesas.
—Aburrido — dijo Waluigi.
—Ustedes aceptaron ayudar — dijo Luigi.
—Pero están equivocados si piensan que voy a dejar que me digan que hacer todo el tiempo, ¡Wario no recibe órdenes de nadie!
—Baja la voz, creo que alguien se aproxima — dijo Mario.
—¡Que venga! — exclamó Wario — ¡Le daré una lección por curiosear!
—Espera…
La puerta del vagón se abrió y en eso entraron seis ponis lentamente, no se habían dado cuenta de que eran observadas.
—¿Lo ves Wario? — susurró Mario — son ellas.
—Excelente, el plan está en marcha — dijo la poni de color morado — ahora todo lo que tenemos que hacer es esperar.
—Me gusta este lugar, es muy silencioso. Lamento que nuestra reina tenga que soportar a ese tal Bowser discutir todo el tiempo con Smithy…
—¿¡Bowser!?
—¿¡Smithy!?
Las ponis se sobresaltaron y segundos después se encontraron frente a Mario y Luigi, quienes los observaban muy enojados.
—¿¡Quienes son ustedes!? — preguntó Mario.
—¿D-De que hablas? — preguntó la poni de color morado — Soy yo, Twilight, ¿no me reconoces?
—Escuchamos que hablaban de Bowser y Smithy como si ya los hubieran conocido — dijo Mario.
—Y mencionaron a su reina — dijo Luigi — si no me equivoco, en Canterlot la gobernante es una princesa, no una reina.
Las ponis miraron a Mario y Luigi y comprendieron que ya no había necesidad de seguir fingiendo, la poni que tenía la apariencia de Twilight Sparkle comenzó a transformarse, y Mario y Luigi observaron cómo cambiaba de forma hasta tener la apariencia de un poni insecto con una armadura morada.
—Simuladores… — dijo Luigi.
—Tú eres ese tal Mario, ¿verdad? Bowser te mencionó varias veces, no esperábamos encontrarte en este lugar, y además están muy bien informados, no pensé que estuvieran enterados de lo que somos — dijo el simulador, quien parecía ser el líder del grupo y comenzaba a tomar de nuevo la apariencia de Twilight.
—Y el de verde debe ser el cobarde de Luigi — dijo el simulador que tenía la apariencia de Rarity — ¿te gusta como cambiamos de forma?
—¿¡Qué hacen aquí!? — preguntó Mario.
—No tenemos por qué darte explicaciones de nuestra misión, pero por ahora nuestro objetivo ha cambiado.
—Así es — dijo el simulador con la apariencia de Fluttershy — si podemos detenerte aquí entonces ya no serás ningún problema para nosotros.
—Apuesto a que nuestra reina nos recompensará cuando le digamos que destruimos a ese tal Mario — dijo el simulador que tenía la apariencia de Rainbow Dash.
—No va a ser tan fácil — dijo Mario con una actitud desafiante.
—¿De veras? Solo son ustedes dos contra nosotros seis, y el de verde no parece tener intenciones de pelear — dijo el simulador con apariencia de Pinkie Pie, quien señalaba a Luigi.
—¡No dejare que sigan burlándose de mí! — gritó Luigi.
—Además, no seremos dos contra seis, seremos cuatro contra seis — dijo Mario.
—¿De qué hablas?
Los simuladores no se habían dado cuenta de que Wario y Waluigi habían aparecido detrás de ellos.
—No me gusta ayudar a esos perdedores, pero dije que le daría una lección a quien se atreviera a venir a este lugar.
—Además, ellos harán el viaje menos aburrido — dijo Waluigi.
—¿Quién rayos son ustedes? — preguntaron los simuladores con apariencia de Applejack y Fluttershy.
Wario y Waluigi se quedaron inmóviles mientras miraban a los simuladores, Mario y Luigi comprendieron que esa pregunta no les había hecho ninguna gracia.
—¿Que quien soy…? ¿¡Que quien soy!? ¡Yo soy Wario!
—¡Y yo soy Waluigi!
Continuará…
