*ACLARACIÓN*
Los personajes de Masashi Kishimoto no me pertenecen, aunque Sasuke siempre será mi husbando uwu
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DaiEmi Fiction SasuSaku Presenta
"Akai hana no kiroku"
(Crónicas de la flor roja)
Sakura & Sasuke
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Capítulo VII
"Conjeturas"
Despertó sobresaltada. Apenas su visión se aclaró, pudo notar que fuera ya era de día. Aunque lejanos, se adivinaban los sonidos de las aves cantando y la gente moviéndose. Apretó las manos en torno a las sábanas y también, hizo lo mismo con su quijada. Se le revolvió el estómago.
"¿Otra vez? Esto… ¿es enserio?" Ayame golpeó el futón con el puño cerrado mientras sentía que lágrimas de frustración se agolpaban en sus ojos. Si no fuera tan orgullosa como lo era, seguramente habría gritado por fin toda la rabia que tenía dentro. Su abuela una nueva vez la detuvo. Impidió que hiciera su deber. Se sentía tan mal de que continuara tratándola como una niña que apenas y podía tolerar la sensación tan desagradable. Cayeron sus lágrimas sobre la manta que cubría sus piernas.
―Abuela… ¿por qué? ―sollozó en la soledad de su habitación. Sentir que su propia familia no confiaba en su propio poder o en lo que pensaba le laceraba profundamente y entristecía aún más.
Ofuscada por todos esos sentimientos, se levantó airada, limpiándose las lágrimas de forma ruda con el brazo. Anduvo con prisa hacia la habitación donde adivinaba, estaría Fuji, realizando sus oraciones matutinas como acostumbraba. Entró estrepitosamente y vio a su abuela dándole la espalda, de rodillas ante el altar que habían puesto a los fallecidos padres de Ayame. El largo cabello blanco de Fuji se extendía en el suelo, como un abanico. La anciana rezaba silenciosamente entre aromas de incienso.
Ayame volvió a sentir que comenzaban a agolparse las lágrimas en sus ojos y poco le importó el lugar.
―¿Vas a explicarme por qué me consideras tan inepta, anciana? ¿Por qué cada paso que quiero dar por mi cuenta está mal para ti, eh? ¿me crees tan torpe? ―increpó la joven sacerdotisa, harta de la situación.
Fuji no se giró hacia ella.
―Ayame, muestra tu respeto ante tus padres. Esa actitud que tienes…
―¡Eso da igual, vieja! ¡Si ellos estuvieran vivos…!
―¡Ayame! ―zanjó la mujer mayor, que, si bien podría dar un aspecto inofensivo o incluso, cordial, era severa y no permitía muchos de los comportamientos rebeldes que con su nieta eran bastantes― ¿Cómo pretendes ser tratada como adulto si continúas mostrando esa necedad propia de una niña? ―regañó la mujer, bajando las manos que sostenían un amuleto de cuentas con el que guiaba sus oraciones― Deberías avergonzarte de ti misma en lugar de molestarte con los demás. ―añadió.
Aquellas palabras calaron en la joven chica, quien apretaba los puños hasta hacerse daño en las palmas con las uñas. Volvió a notar las lágrimas bajando por sus mejillas hasta su mentón y todo su cuerpo tembló.
Fuji miró un poco sobre su hombro antes de dejar el amuleto en su lugar y buscar tomar su báculo, para apoyarse en él y ponerse de pie.
―Buscas saber por qué no te permito actuar. Tu fuerza es grande, Ayame, pero también lo es tu imprudencia. No te das el tiempo para considerar muchos escenarios. Eres joven y piensas que todo tiene solo una forma de solucionarse, descartando el resto de las posibilidades. ―la vieja mujer se giró a confrontar a su nieta, con la mirada seria― Si no maduras y aprendes a actuar de manera más cauta, solo llevarás a este pueblo a la ruina aunque desees protegerlo. ―reprendió.
Ayame bajó la mirada y apretó los párpados. Se sentía perdida y enojada. Desde que era una niña, solamente buscaba hacer el bien para todos en la aldea. Sintió la mano de su abuela en su hombro y se encogió por la mezcla de emociones que tenía. Por un lado, su orgullo quería apartar a la anciana. Por otro, la parte sensible de su ser, solo quería ser comprendida y deseaba un abrazo. No hizo ni una ni otra cosa.
―Tener el poder de hacer las cosas, no quiere decir que hacerlas solo así esté bien, Ayame. Entiendo lo que tu corazón quiere… pero debes darle la oportunidad también a las ideas en tu cabeza de tener flexibilidad. ―Fuji retiró la mano del hombro de su nieta y soltó un leve suspiro. Indagó en la expresión de la joven sacerdotisa si es que finalmente sus palabras habían logrado brindar luz a su ofuscado pensar y esperó que así fuera. La situación ya era lo suficientemente difícil como para además tener que lidiar con una muchacha tan impulsiva como su nieta.
La joven peli naranja no respondió nada. Se limitó a limpiarse las lágrimas de los ojos y a recomponerse. Eso ya era algo, al menos, no seguiría discutiendo, al parecer.
―Entonces, ¿qué piensas hacer con esos ninjas, abuela? ―preguntó por fin, mirando la expresión de Fuji con atención. La anciana asintió, comprendiendo la importancia del tema, así como los sentimientos de su nieta.
―Voy a llegar al fondo del asunto, Ayame. Si descubro que Konoha solo busca nuestra destrucción o apoderarse del poder del árbol sagrado, los detendré. Pero… ―la expresión de Fuji adquirió matices reflexivos― Si los motivos de esa gente son causados por algo diferente a la ambición… o si tienen información que nosotros no… entonces tendremos que tomar decisiones cuidadosamente. ―musitó.
La joven sacerdotisa frunció el ceño. Eso no lo entendía. ¿Qué clase de cosas podrían saber esos ninjas de Saku-machi que sus propios habitantes no? Por más que lo pensaba, no tenía ni pies ni cabeza. Suspiró. Su abuela tendría que demostrarle qué tan cierto era aquello que tanto decía sobre las oportunidades.
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Pese a que el sol había salido hacía un par de horas, aún no había notado que hubiese algún movimiento importante afuera. Aún los vigilaban, de eso estaba seguro. Se preguntó qué era lo que pensaban hacer con ellos a continuación. Hasta el día anterior, a él le habían mantenido preso y aislado. De no ser por el ataque de lo que fuera aquella cosa que vio anoche, posiblemente seguiría dentro de aquel templo con el chakra completamente bloqueado. Aún no entendía del todo la manera en que aquel jutsu o lo que hubiera usado la sacerdotisa funcionaba, solo le quedaba claro que, como fuera, sellaba la gran mayoría del chakra para hacerlo inutilizable. Realmente no creyó que las habilidades de esa gente fueran de aquella categoría. La información que había obtenido en la cueva Ryūchi era más limitada de lo que pensó, también.
Desvió la mirada de la puerta para poder dirigirla hacia Sakura. La kunoichi aún no despertaba. Sasuke se preguntó cuánto más estaría dormida… la noche anterior, no parecía que a ella le hubieran hecho lo mismo que a él, puesto que había podido usar su ninjutsu médico sin problemas. Aún así, notaba por la forma en que dormía que sí que había estado utilizando energía antes de que se vieran. Sopesó la posibilidad de que Kakashi se hubiera enterado también de la existencia de Saku-machi y por eso la hubieran enviado ahí… pero, le faltaba un poco de sentido. Para ese tipo de misiones, por precaución, Kakashi debería haber enviado un escuadrón de mínimo tres personas y no sentía la presencia de ningún otro ninja de Konoha ahí además de Sakura. ¿Sería posible que los mismos habitantes del pueblo hubieran recurrido a la aldea, entonces?
Tenía bastantes dudas. Se vio tentado en despertarla de una vez para poder esclarecerlas. Después de todo, no creía que fueran a dejarlos todo el día ahí sin molestarlos. La vieja mujer y la otra chica seguramente estarían esperando a interrogarlos también. Observó la expresión de la kunoichi que parecía tan cómoda y tranquila ahí entre sueños… y titubeó. Decidió dejarla, después de todo, esperaba que finalmente no tardase en despertar por su cuenta. Si estaba en una misión entonces seguro lo haría en cualquier momento.
―Sasuke-kun…
El Uchiha enseguida giró el rostro de nuevo hacia ella y esperó finalmente verla despierta. Separó los labios para contestar, pero frenó cualquier intento de responder cuando notó que la kunoichi aún no abría los ojos. Pestañeó. La expresión de la chica cambiaba de a poco, la mano que descansaba a un lado de su rostro se cerró y Sasuke notó… ¿angustia?
―Sasuke-kun… basta… ―musitó la kunoichi. El ninja frunció levemente el ceño. ¿Qué estaba soñando? Sintió incomodidad de estar presenciando algo así. Mientras más cambiaba la expresión pacífica que la kunoichi había mantenido, y le mostraba que lo que fuera que estuviera soñando la atormentaba, más crecía esa mala sensación en él. ―Por favor… ―suplicó ella.
El poseedor del sharingan apretó la quijada. Un rastro de humedad se adivinó bajo el párpado de la chica y pronto, se convirtió en una lágrima. Sasuke apretó el puño.
Acaso… ¿estaba soñando que él la lastimaba?
Por su mente pasó el instante en que la hizo caer en un genjutsu tiempo atrás, antes de la última pelea con Naruto. Se vio a sí mismo atravesando su pecho con el chidori en esa ilusión, y luego se vio tratando de matarla en el puente donde mató a Danzo y no soportó la sensación. No soportó seguir pensando que lo que estaba sucediendo ahí era que ella estuviera soñando que él le hacía daño… otra vez.
―Sakura. ―la llamó, deseando arrebatarla de aquel sueño que le quitaba la tranquilidad a los dos. La chica no despertaba. El ninja no pudo seguir sentado en aquella esquina y se levantó sólo para acercarse y doblar una rodilla delante de ella. Puso su mano en el hombro de la kunoichi y la movió un poco― Despierta.
El verde se asomó debajo de las pestañas de la kunoichi y de pronto, ella misma se incorporó sobresaltada.
―¿Qué…? ―se veía desorientada, pero Sasuke prefirió eso que la expresión que vio en ella antes. La chica dirigió su mirada hacia él y el ninja solo esperó que no fuera a mirarlo de manera torturadora. Sakura entonces pareció notar que tenía mojado el rostro y recordó lo que fuera que estuviera soñando antes― P-perdón, me quedé dormida…
―No importa. ―respondió Sasuke, apartándose nuevamente al ponerse de pie y retroceder. No quería que ella se sintiera atosigada… o que notara nada extraño en él. Prefirió no mirarla en ese momento.
―Pero… si yo estaba cuidándote, por eso…
El Uchiha se sintió aún más incómodo. Notó una pequeña jarra con agua y un vaso cerca, caminó hacia él para poder servir en el mismo algo del líquido.
―Más importante… ¿recuperaste el chakra? ―desvió Sasuke, mientras revisaba que el agua no estuviera adulterada con nada raro. Le tomó un par de segundos a la kunoichi responderle.
―S-sí… ¿y tú?
―Sí. ―el azabache volvió hacia ella y le ofreció el vaso de agua sin apenas mirarla. Seguía preguntándose qué diablos había estado atormentándola tanto antes. Necesitaba deshacerse de esos pensamientos― Supongo que no tardarán en venir aquí, esa anciana y la mujer… Sakura, ¿Kakashi te envió? ―al grano. Como siempre.
Miró a la kunoichi ahora sí. Sakura tomó el vaso que le era ofrecido y asintió. No supo leer muy bien la expresión que tenía ella ahora, pero le aliviaba que no hubiera más angustia.
―Sí, llegué aquí ayer. La anciana Fuji solicitó la ayuda de Konoha para protegerlos de… bueno, aún no estoy segura, pero lo que vimos anoche, parece ser. Además, estoy aquí para cuidar de los enfermos… ―respondió ella.
Sasuke agradeció tener otra cosa en qué pensar además de lo que había sucedido segundos antes con ella. ¿Enfermos? Eso no lo sabía.
―¿Cuáles enfermos? ―preguntó, volviendo a sentarse, pero manteniendo una distancia prudente con ella. Fue el turno de que Sakura lo mirase con atención. Indudablemente, ambos tenían muchas cosas que preguntarse.
―Sasuke-kun ¿qué tanto sabes sobre el shiroi no sakura? ―responder una pregunta con otra no era muy práctico, pensaba él, pero seguro ella tendría alguna buena razón para ello, esperaba.
―Nada muy concreto, pero por lo que he averiguado, encierra un poder muy peligroso. Sospecho que ese poder tiene que ver con alguna de las encarnaciones de Indra. Por eso intenté destruir el árbol. ―informó él. La expresión de la kunoichi enseguida reflejó sorpresa.
―Lo sabía. ―musitó ella, absorta en pensamientos. Sasuke ladeó la cabeza, parecía ser que ella tenía probablemente más información que él. ―Es decir, no estaba segura de algo así, pero es que el árbol tiene algunas características compatibles con el shinju. La enfermedad que mencionaba es a causa de ello, al parecer, se roba el chakra de las personas hasta dejarlos muy débiles, o secos, o convertirlos en monstruos. ―exteriorizó la kunoichi.
Fue el turno de Sasuke en fruncir el entrecejo. ¿El shinju? Definitivamente su teoría era cierta.
―Eso quiere decir que la información que tengo es correcta… en este pueblo se reencarnó la voluntad de Ashura e Indra en algún momento. ―reveló el Uchiha.
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Pese al despertar que había tenido, el tema que había tomado la conversación para ese punto había eclipsado por el momento aquel extraño sueño que había tenido. Ahora mismo, la prioridad era desenmarañar todo lo posible aquel asunto y si Sasuke tenía aún más información del tema, entonces era menester compartirla también. Sakura le contó al azabache hasta el último detalle de los hechos que Fuji le había mencionado el día anterior y descubrió que, para su sorpresa, el Uchiha no tenía conocimiento alguno del clan Fujimoto. Para el momento en que Sakura terminó de relatar la historia tal como se la contaron a ella, la expresión de Sasuke dejaba ver que se encontraba meditando y tratando de hacer que todas las piezas encajaran.
―Ya veo. Es fácil resolver que uno de los Fujimoto tenía la voluntad de Ashura… lo cual explica un poco también cómo es que tienen la capacidad de controlar el chakra con tanta precisión y además, al parecer usar algún tipo de variante del mokuton, o al menos, tienen habilidades similares a las de los Senju. ―murmuró Sasuke, mientras pensaba en el árbol. ―No es lo mismo, pero en esencia, tiene parte de ello. ―añadió, frotándose levemente el mentón.
Sakura concordó y realizó un asentimiento.
―Sasuke-kun, ¿qué información tienes tú sobre los Unmei? ―preguntó la kunoichi, absorta en la conversación que mantenían. Antes de que el azabache pudiera responder, ambos notaron a la vez la presencia de Fuji y su nieta en la puerta y por eso voltearon hacia esa dirección.
La anciana corrió la puerta hacia un lado y les observó.
―Me parece que también necesitamos estar presentes en esta conversación. ―apuntó la anciana mujer. Ayame iba tras ella, y los dos ninjas de Konoha pudieron notar el descontento de la más joven, pese a que en esa ocasión, no intentó atacarlos.
Sasuke miró a ambas con su acostumbrada falta de expresión, parecía analizarlas. Sakura se preguntó cómo era que habían logrado bloquear su chakra. Recordó algunas de las habilidades de Ayame, como el poder pasar su energía a un objeto, como su katana. Pero descartó la posibilidad enseguida, puesto que Sasuke no había tenido ninguna herida aparente. Entonces, tuvo que haber caído en ello de otro modo.
―Vaya, te ves mucho mejor que ayer. ―añadió Fuji, al intercambiar la mirada con Sasuke. Él no respondió― Por un momento pensé que tú también cederías ante las energías malignas y terminarías por transformarte. ―tanto la anciana como la joven sacerdotisa ingresaron al lugar y se sentaron en el tatami frente a los ninjas.
Sakura ni siquiera había pensado en esa posibilidad. Enseguida se sintió aliviada y a la vez, preocupada porque volviera a presentarse una ocasión en que eso no pudiera descartarse como posibilidad. Realmente necesitaba entender lo más pronto posible todo acerca de ese padecimiento para poder también saber cómo contrarrestarlo. Eso, o aprender a usar las técnicas de las sacerdotisas para purificar, aunque no sabía si pudiera hacerlo, lo intentaría.
―Tu amigo no habla demasiado, ¿eh, Sakura? ―preguntó Fuji, haciendo que la ninja se sobresaltara.
―E-eso… ―miró hacia Sasuke.
―Hasta el día de hoy desconocía muchas cosas sobre este lugar. ―respondió Sasuke con simpleza a la anciana.
―Y aún así decidiste actuar tal como lo hiciste… ―respondió Fuji, mirando de soslayo a su nieta de una manera bastante significativa. Ayame se ruborizó y miró a otro lado, rechistando.
―Lo que sabía tenía el peso suficiente. Y ahora que Sakura me ha contado un poco más, estoy doblemente seguro de que el árbol debe ser destruido. ―respondió Sasuke, directo. Fuji lo observó en silencio un momento, analítica.
―No puedo dejar que lo hagan. ―resolvió finalmente.
―Fuji-sama… ―intervino Sakura― Por favor déjenos explicarnos al respecto… Estoy segura de que reconsiderará la opción tras escuchar lo que nosotros sabemos. ―replicó. La anciana también la observó en silencio un momento.
―Sakura, la situación es delicada ahora mismo. Dependiendo de lo que nos tengan que contar, nosotros tenemos que decidir cómo actuar. Nosotros hemos solicitado la ayuda de Konoha, pero si Konoha actúa en aras de sus propios intereses, las cosas no resultarán nada bien. ―explicó la anciana. Era tal como lo había dicho Kakashi en la aldea cuando le estaba asignando la misión. La kunoichi recordó las palabras de su sensei. Realmente, mantener un equilibrio en el mundo ninja era demasiado complicado. Recién estaban cimentando el camino de la paz, y un pequeño error podría salir muy caro.
―Aún así, el árbol no solo los pone en peligro a ustedes, sino también al resto del mundo. ―Sasuke volvió a tomar la palabra, serio― Imagino que estuvieron al tanto de la gran cuarta guerra ninja… ―inquirió, observando a las dos mujeres.
Aunque Ayame no hubiera dicho nada antes, en esa ocasión no vio por qué callarse.
―Los problemas de los ninjas no tienen nada que ver con nosotros. ―zanjó, y pese a todo, por la tensión de sus hombros, se adivinaba que algo sí tenía que ver.
―Aún así, un evento de tal magnitud debió haber afectado hasta a Saku-machi. ―insistió Sasuke.
La expresión de Fuji era seria. Se notaba que el tema no le agradaba, ni un poco, al igual que Ayame, que también parecía de algún modo ansiosa por ese tema. Finalmente, fue la anciana quien asintió.
―Sí, hubieron algunos acontecimientos aquí también a razón de esa guerra. ¿Qué con ello? ―preguntó la mujer mayor.
―El motivo de esa guerra es lo interesante. En un principio se creía que la razón era simplemente la búsqueda de poder, pero ocultaba algo mucho más perverso. El motivo era revivir a Kaguya Ootsusuki, la Diosa conejo. ―continuó Sasuke. Ni a Ayame ni a Fuji pareció hacerles mella aquel nombre.
"¿Tan ajenas son al mundo shinobi?" se preguntó Sakura, sorprendida.
―La historia es demasiado larga, así que la resumiré. El poder de esa diosa era escalofriante. La ambición que tenía era poner al mundo entero bajo una ilusión infinita mientras se robaba la energía de cada uno. Era muy peligrosa y sellarla nuevamente fue todo un fastidio. El asunto es que a través del tiempo hubieron varios intentos de revivirla, aunque solo en esa ocasión se haya logrado, porque las fuerzas que eran necesarias,reencarnaban en personas diferentes. ―explicó el Uchiha. Sakura observaba atentamente las expresiones de las sacerdotisas en busca de cualquier escepticismo.
―¿Estás diciendo que esas reencarnaciones tienen algo que ver con la gente de Saku-machi? ―indagó Ayame, ciertamente, no muy convencida de lo que estaba escuchando.
―Sí. El clan Unmei, hubo alguien ahí que tuvo que ser uno de los que recibieron ese destino… y también uno del clan Fujimoto. ―asintió Sakura.
―Entonces, ¿por qué aquí no se logró lo que han dicho, de revivir a esa Diosa? ―preguntó Fuji, atenta a la conversación. Tanto Sakura como Sasuke se miraron un momento.
―Nos gustaría saber eso. Posiblemente sea porque alguno de las reencarnaciones murió, o porque ambos lo hicieron, pero no lo sabemos con seguridad. ―respondió Sakura.― Aún así, Fuji-sama, el puntoes que la energía que esté encerrada dentro del árbol es más peligrosa de lo que ustedes piensan… tal vez la posibilidad de que pueda ser usada para ese mismo objetivo sea baja, pero, no deja de ser una posibilidad. ―la kunoichi se quedó en silencio tras aquello. Sasuke también cateó las expresiones de las mujeres ahí y esperó.
―Si el problema es la energía maligna, entonces la tarea debería ser purificarla totalmente. ―resolvió la anciana, volviendo a mirar a los presentes.― El árbol es sagrado para nosotros… además de que gracias a él hemos estado protegidos y nos ayuda a prolongar nuestras vidas. Por eso no podemos destruirlo.
Sakura apretó los labios. Pese a que lo que decía la mujer era cierto, tampoco podía descartar que, a futuro, el mismo árbol representara más una amenaza que una bendición. No sabía si a partir de ese momento el pueblo seguiría estando apartado del mundo, pero, si alguien con ambición sabía de su existencia… indudablemente no acabaría bien. La kunoichi pudo notar que Ayame tenía una expresión algo más acorde a lo que estaba pensando.
―Si esa es su decisión final, entonces quiero investigar más sobre el árbol y los clanes. Compartiré la información que tengo sobre el clan Unmei, y dado que soy un ninja de Konoha, cooperaré con la misión de Sakura aquí. ―comenzó nuevamente Sasuke, atrayendo la atención de todos― Sin embargo, si después de todo, el árbol resulta ser algo de lo cual ciertamente deberíamos preocuparnos, entonces insistiré en que deba ser eliminado.
―En ese caso, tendrás que mostrarme pruebas de eso, jovencito. ―Fuji se veía bastante obstinada al respecto de terminar con ese resultado y era notorio. Pero eso al Uchiha no parecía importarle demasiado.
―Primero, quiero saber por qué motivo el sello que tendría el árbol se rompió. Imagino que se mantuvo por varios años intacto, así que debe haber algún motivo por el cual ahora ha cedido. ―Sasuke estaba decidido, y Sakura no podía estar más de acuerdo en ello.
El asunto no debía ser dejado a la ligera.
Ayame finalmente miró a ambos ninjas y luego suspiró.
―Yo también quiero saber más. Abuela, deja que yo vigile los progresos de Sakura y su camarada. Así podremos estar seguros de que hacen lo que dicen. ―argumentó, y por una vez, su abuela parecía estar de acuerdo con lo que decía su nieta.
Por el momento, todos parecían de acuerdo finalmente. La anciana asintió. Ayame se vio contenta por una vez también.
―Muy bien, en ese caso, jovencito, dinos lo que sabes sobre los Unmei. ―pidió la anciana.
FIN DEL CAPÍTULO
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¿No odian cuando aparece el mensajito de arriba? :B Weno, eso espero! xD porque eso quiere decir que estoy haciendo un buen trabajo huehue. Aaaaunque de lo que sí estoy segura es que nunca hay suficiente Sasusaku en cada cap xD ¿eh? PERO NO DESESPEREN, que habrá más uwú
¡Gracias a todos por seguir comentando la historia! *w* Un review hace a Dai very happy aslkdjas
Margarymoon
Todos amamos a un Sasuke considerado twt lástima que solo lo haga cuando nadie lo está viendo D: XD pero it's something *u* además de que sí que es adoreibol alkdjsal twt soy feliz sabiendo que te está gustando más la historia ¡tú eres genial por seguir dejándome saber lo que piensas! ;* espero leerte pronto!
Joss
xDDDDD página trolleadora jajajaja sñlkdasd Ya tenemos un poco más de sasusaku pa nuestras venas *w* espero estar llenando mucho tus expectativas y seguir alimentando tu intriga ewe ujuujuu no diré nada respecto a tu teoría, pero me encanta que sigas preguntándote cosas interesantes ;) esperaré tu próximo review!
Cinthcat
¡Gracias a ti por comentar! *.* Alimenta mi cocoro su ánimo. Owww venga, que poco a poquito se va mirando bonito ewe o no? Además, estoy apegándome lo más que puedo a los personajes! ;) todo para que esta historia salga completamente fiel a la historia *3* tal como dices, cositas pequeñas, gran significado. ¡Espero tu próximo comentario!
Mara1451
UY 7u7 no podríamos con tanta sabrosura si es que el Sasukito hubiera acostado a su mujer con él eh xD que ahí hay calor y no por un Goukakyou no jutsu x'D aslkdjasd seguiré jugando ewe todo para que sea más dulce el final ;3 ¡Hasta el siguiente capítulo! *-* Espero tu review.
¡Hasta muy pronto!
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GRACIAS POR LEER
Dai Emi
