What the hell?!
En el capítulo anterior…
-Sakura.
La ojiverde se giró de inmediato para encontrarse con aquellos ojos ámbares, ella suspiró profundamente mientras aún sentía su corazón ir a mil por hora por la presentación, sin embargo, fue capaz de soltar una simple palabra que fue más que suficiente.
-Syaoran.
oOo
Un extraño e incómodo silencio dominó por unos segundos luego de que la ojiverde hubiese dicho el nombre del recién llegado, quizás nadie más a parte de ella lo conociese, sin embargo, ahora para todos sus amigos y compañeros de trabajo el joven ambarino tenía un nombre, y para su mala suerte, fue Kenji el primero en mencionarlo.
-Entonces, Syaoran – Dijo el rubio sirviendo dos vasos de cerveza y poniéndolos en la barra sin quitar su expresión de seriedad – Una de estas es tuya y la otra de Sakura, buen trabajo en el escenario.
-Kenji… – Empezó a decir Sakura con intenciones de decirle que le bajara un poco a su actitud, sin embargo, el chico se retiró a atender a unos clientes y sus amigas se adelantaron a hablar.
-Ambos dieron un gran show allá arriba, el mejor diría yo – Comenzó diciendo Chiharu mientras tomaba su bandeja – Disculpen, pero debo ir a atender unas mesas.
-Por poco olvido que también debo seguir trabajando – Dijo Naoko caminando hacia las mesas – Pero felicidades a ambos, hicieron un gran trabajo.
-Debo decir que no me imaginé que serías capaz de eso, Sakura – Respondió Rika imitando a las otras dos chicas – Sin embargo, yo que tu no lo pensaría dos veces para hacerlo de nuevo, fue un gran espectáculo.
Sakura sonrió – Gracias chicas.
Las jóvenes se retiraron mientras que Sakura se quedó en la barra, sin embargo, no tuvo tiempo de volver a hablar ya que un joven detrás de la barra se le adelantó.
-Kinomoto, tú y tu amigo nos acaban de dar el primer espectáculo decente en este bar – Dijo Yamazaki sonriendo.
La ojiverde se rio nerviosa – No fue para tanto.
Yamazaki subió los hombros y se dirigió al ambarino – Y pues tu hiciste una excelente elección con esa canción… Desde que trabajo aquí solo había escuchado borrachos balbuceando cosas sin sentido y arruinando grandes piezas musicales, así que te agradezco eso.
Syaoran se rio – No hay porqué agradecer.
-Será mejor que vuelva al trabajo – Dijo Yamazaki – Disfruten las cervezas.
Cuando Yamazaki se retiró, por primera vez desde que estaban en escenario el verde con el ámbar se cruzaron y se sumieron en un incómodo silencio que solo era interrumpido por el bullicio del bar. Sakura personalmente no tenía ni idea de cómo iniciar aquella conversación, sin embargo, no fue necesario porque él lo hizo mientras alzaba su cerveza.
- ¿Salud? – Interrogó él.
La ojiverde no pudo negarse, por lo que tomó su cerveza y chocó su vaso con el de él provocando un tintineo – Salud.
Ambos bebieron un sorbo de sus vasos y luego fue él quien decidido hablarle – Mucho tiempo sin verte.
Sakura levantó los hombros – Supongo que sí, y lo que menos esperaba era encontrarte justamente en el escenario cantando conmigo.
Syaoran sonrió de medio lado mientras apoyaba sus manos en la barra – No es que sea la primera vez que compartimos escenario.
La ojiverde bufó – Éramos niños la última vez que compartimos escenario.
-Si, pero supongo que aún funcionamos como compañeros de reparto, aparentemente hicimos un buen trabajo allá arriba.
-Creo que tienes razón – Dijo ella sonriendo mientras miraba el escenario – Eso fue una completa locura.
- ¿Por qué lo piensas así? A mi parece que estabas muy cómoda incluso antes de que yo entrara en acción.
Sakura se mordió el labio nerviosamente – Es porque trabajo aquí, nadie más había hecho eso y no sé si me meteré en problemas.
Syaoran bufó – ¿Por cantar en el karaoke? No creo que te despidan por eso.
La ojiverde levantó los hombros mientras dejaba el vaso en la barra y se ponía nuevamente el delantal que había dejado en la barra – De cualquier forma, solo lo averiguaré yendo a hablar con mi jefe.
Syaoran dudó sobre si hacer o no aquella pregunta, sin embargo, optó por eso antes de que ella se fuera – ¿A qué hora sales?
Sakura se giró extrañada, solo escuchaba esa frase cuando Kenji estaba molestándola, sin embargo, él lo estaba diciendo en serio, por lo que simplemente le dio una sonrisa de medio lado – ¿Para qué quieres saberlo?
-Tenía la esperanza de invitarte a beber o comer algo en otro lugar – Respondió él – Por los viejos tiempos.
La ojiverde se rio – ¿Los viejos tiempos? ¿Te refieres a la primaria?
Syaoran levantó los hombros – No te veo desde entonces, además llegué a la ciudad hace unos días, me hace falta ver caras conocidas.
Sakura movió la cabeza negativamente – Mi turno termina hoy a la 1:00 a.m., si es que no estoy despedida por la locura que cometí.
-Que va, no pueden despedirte después de ese espectáculo – Respondió él con una sonrisa socarrona y guiñándole el ojo – Te veo a esa hora en la salida.
Sakura no pudo evitar sentir un cosquilleo en la boca del estómago al recibir ese gesto, sin embargo, no reparó en ello, ya que al darle la espalda a Syaoran se encontró con Clow parado en el umbral de la puerta de su oficina, por lo que llenándose de valor fue hasta donde él se encontraba, era hora de hacerle frente.
Clow al cruzar miradas con Sakura simplemente le hizo un gesto con la mano para que ella entrase a la oficina, cosa que la chica hizo sin rechistar. Al estar ambos dentro del despacho, la ojiverde fue quien decidió hablar casi de inmediato.
-Lo siento, señor Clow – Dijo ella rápidamente – Sé que no debí haberlo hecho, pero pensé que el cliente había pedido la canción y no iba a interpretarla, e imaginé que sería muy aburrido que simplemente se escuchara la pista, y en serio conocía muy bien la canción.
Clow sonrió – Si, me di cuenta que conoces muy bien la canción.
Sakura tuvo que admitir que se sintió un poco abochornada por ese comentario, pero no fue motivo suficiente para que dejara de hablar – En fin, en serio no quise desobedecerlo o desafiarlo de alguna manera, es solo que no quería que los otros clientes se aburrieran.
-Sakura – Intentó hablar Clow, pero ella seguía dándole explicaciones.
-Y claro, no contaba con que el cliente de la canción apareciera, yo solo quería que los clientes no se fueran – Seguía ella sin escuchar a su jefe.
-Sakura – Intentó Clow nuevamente intervenir, pero fue en vano.
-Si quiere puedo pagar la bebida que me dio Kenji gratis – Seguía ella – Oh, ni siquiera debí aceptarla.
-Sakura…
-Entenderé si quiere despedirme, aunque probablemente debo buscar otro lugar para vivir y… – Pero finalmente, Clow logró intervenir a tiempo.
-Sakura – Dijo él un poco más alto captando la atención de la chica – No estás despedida ni mucho menos sin hogar, jamás podría hacerte algo así solo por darnos un espectáculo tan extraordinario.
La ojiverde se sintió avergonzada porque no había dejado hablar a su jefe – ¿Usted lo cree? ¿No está enojado?
-Para nada, de hecho, estoy muy feliz de que te hayas atrevido a eso – Respondió el hombre sonriendo – No todos lo hacen, y hasta me diste una gran idea que podría poner en marcha en el bar.
- ¿De verdad? – Preguntó la ojiverde intrigada.
-Sí, y es que la idea de una noche de karaoke después del trabajo para los empleados no suena nada mal, además de que siempre puedes volver a participar con algún cliente cuando quieras, siempre y cuando el cliente esté de acuerdo – Respondió Clow sonriendo – Tal como el joven de hoy, que por cierto tiene un gran gusto musical.
Sakura sintió un ligero rubor en sus mejillas – Syaoran solo apareció y… – Sin embargo, se vio interrumpida por el hombre.
-Oh, lo conoces.
-Ehm si… Viejo amigo de la infancia, pero bueno, creo que lo mejor es que vuelva a trabajo – Dijo la chica levantándose de su asiento – Y de verdad muchas gracias por no despedirme.
-Por ese espectáculo debería darte a ti y a tu amigo un ascenso – Dijo Clow enigmáticamente – Claro, si él trabajara aquí.
Sakura simplemente se limitó a sonreírle de medio lado y no hacerle caso a ese último comentario – Con su permiso.
-Ten una buena noche, Sakura – Dijo Clow levantándose de su oficina y volviéndose a asomar en el marco de la puerta.
El hombre vio como Sakura se alejaba entre los clientes con su bandeja y volvía gustosamente al trabajo, sabía que no tenía nada de que preocuparse con ella. Sin embargo, antes de volver a sus oficios su mirada se cruzó con la de un joven ambarino sentado en el final de la barra, cuyo semblante reflejaba seriedad y hasta un poco de miedo, aunque cuando este lo vio simplemente le dio un asentimiento con su cabeza, el cual fue devuelto por Clow antes de regresar a su oficina, estaba seguro de que no solo el karaoke para empleados sería del gusto de Sakura de ahora en adelante.
oOo
Sakura dejó su delantal en el casillero y tomó su bolso para luego cerrarlo y dirigirse a la salida del bar, se había logrado despedir de sus amigas hacía un rato ya que ellas trabajarían hasta la hora de cerrar, por suerte la ojiverde había empezado más temprano en la cocina y ya era su hora de irse. Conociendo a sus amigas la atiborrarían de preguntas sobre el espectáculo, pero por suerte quedarían para el siguiente día.
A la chica quien realmente le preocupaba era Kenji, ya que el chico había actuado demasiado distante desde el momento en que ella bajó de escenario, sin embargo, tampoco pudo abordarlo ya que saldría también más tarde, por lo que todo eso tendría que esperar al día siguiente.
La ojiverde recorrió el bar hasta que llegó a la salida del lugar, donde pudo encontrar una pequeña fila de personas que iban a entrar, la mayoría venían de otras fiestas a pasar el rato para terminar la noche, tal como ella a hacer con el chico cuya mirada se cruzó con la suya solo unos segundos después de salir.
Syaoran se acercó a ella – Kinomoto.
Ella se rio – Así es como recuerdo que solías decirme en la primaria, y me extrañó mucho que me llamaras por mi nombre hace unas horas, Li.
Él levantó los hombros – Creo que no hacen falta demasiadas formalidades entre nosotros, de todas formas, ya para cuando estábamos a finales de 5to grado éramos más amigos ¿o no?
-Supongo que tienes razón, Syaoran.
-Entonces Sakura – Dijo él haciendo énfasis en su nombre – ¿Qué lugar recomiendas para hablar tranquilamente?
- "Rock&Beers", sin duda me han dicho que es super tranquilo y silencioso – Bromeó ella.
Syaoran bufó – No creo que tu espacio de trabajo sea precisamente el lugar en el que quieras estar justo cuando tu turno acaba de terminar.
-Pues supones bien – Respondió ella sonriendo – A 10 minutos de aquí hay una pequeña cafetería donde también venden cervezas.
-Perfecto – Dijo él sacando las llaves de su auto – ¿En el tuyo o en el mío?
Sakura se rio fuertemente haciendo que él frunciera el ceño para luego hablar – No le veo la gracia.
-Yo sí – Explicó ella aun riéndose – La cuestión es que yo no tengo un auto.
Syaoran rodó los ojos – Sigo sin verle la gracia.
Sakura chasqueó su lengua – Andando, no tiene importancia.
Él no dijo nada, simplemente la dirigió hasta donde estaba su auto estacionado y ambos emprendieron camino hasta la cafetería que le había indicado la chica. El camino fue corto y silencioso considerando que solo se limitaban a hablar más que para que ella le diera las indicaciones, y es que ninguno de los dos había caído en cuenta aún de que de todas las personas con las que pudieron terminar cantando esa noche en ese bar, fue con la que tenían al lado.
Al llegar al lugar se sentaron en una mesa y pidieron un par de cervezas mientras que él fue quien decidió cortar el silencio al que se habían sometido ellos mismos.
-Entonces, Sakura – Dijo el ambarino haciendo nuevamente énfasis en su nombre – ¿Mesera en "Rock&Beers" y cantante aparentemente frustrada?
Sakura no se ofendió ni nada por el estilo, simplemente le siguió la corriente – ¿Vamos a jugar a esto?
- ¿A qué te refieres? – Dijo él haciéndose el desentendido.
-Al juego de las adivinanzas – Respondió ella dándole un sorbo a su cerveza – Ya sabes, como tenemos uno años sin saber nada el uno del otro empezaremos a adivinar que ha sido de nuestras vidas en vez de preguntar como harían las personas normales.
Syaoran no pudo evitar soltar una carcajada por la forma en que ella había dicho aquello – Vale, no lo había hecho con esa intención, pero me gusta tu idea.
- ¿Qué tal una penitencia? – Interrogó ella – Por cada suposición mal hecha es un sorbo a la cerveza.
-Oh como en el "yo nunca" – Dijo él recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de ella – Me gusta.
-Bien, entonces bebes el primer sorbo porque no soy cantante aparentemente frustrada – Se jactó la ojiverde.
Él bufó – Eso no cuenta, acabas de poner la penitencia.
-Pero tú hiciste una suposición antes de tiempo, así que ahora cúmplela – Respondió la joven sonriendo.
Syaoran movió la cabeza negativamente y luego dio un sorbo a su cerveza – Vale ¿contenta?
-Sí – Dijo ella riéndose – Y sí, como puedes ver soy mesera en "Rock&Beers", pero es que trabajar ahí me da un descuento en la renta del edificio que está al lado.
- ¿Vives ahí?
-Así es… No podía permitirme algo muy caro ya que papá y mamá se encargan de pagar la universidad y yo estoy a cargo de la renta y los otros gastos – Respondió ella – Además, el trabajo deja buenas propinas de vez en cuando y puedo estudiar de día y trabajar de noche.
-Entonces vas a la universidad aquí – Respondió él – Creo que lo más típico es que todo niño de Tomoeda venga a estudiar en la Universidad de Tokio.
Sakura sonrió de medio lado – Pues esa suposición si la hiciste bien, a ver si adivinas que es lo que estudio ahí.
-Pues podría apostar por artes escénicas, pero creo que en la escuela cantabas y actuabas más por diversión que por vocación – Dijo él pensando un poco – Tal vez estudias psicología.
La ojiverde sacudió la cabeza negativamente para después hablarle – Es lo que todos me dicen, pero no, me decidí por estudiar Contaduría.
-Bien, esa no la esperaba – Respondió Syaoran tomando un sorbo de su cerveza – Odiabas las matemáticas ¿cómo le haces?
Sakura se rio – Es que no son solo matemáticas, es análisis y creo que soy buena para eso, por esa razón lo he escogido, aunque las matemáticas aún no se me dan muy bien al menos puedo usar una calculadora.
-Buen punto – Respondió él.
-Bien ahora me toca a mí – Intervino ella – Supongo que recién te mudaste aquí.
Syaoran bufó – Yo te lo dije.
-Solo estaba confirmando – Contestó la ojiverde – Y supongo que es para estudiar en la Universidad de Tokio, algo super aburrido relacionado con las matemáticas ya que eras el mejor de la clase en eso.
Él se rio – Pues si pedí un traslado a la Universidad de Tokio, y puede que mi carrera tenga que ver con matemáticas, aunque no del todo.
Sakura lo miró pensativa unos momentos mientras buscaba alguna carrera – ¿Ingeniería en algo?
-Es tu turno de darle una probada a tu cerveza.
La ojiverde se rio y le dio un sorbo a su bebida para que luego fuese Syaoran quien volviese a hablar – Arquitectura.
-Oh, como mi padre – Respondió ella.
-Digamos que él fue el primero al que escuché hablar sobre eso aquella vez que fue a la escuela a hablar de su profesión junto con otros padres, y siempre me llamó la atención.
-Es genial y creo que se emocionaría mucho si supiera que ha sido la inspiración de alguien para estudiar una carrera – Respondió Sakura sonriendo – ¿Estudiabas eso también en Hong Kong?
-Sí, es solo que necesitaba salir de China – Contestó él seriamente.
Sakura se dio cuenta de su cambio de semblante e intentó abordarlo, sin embargo, él se le adelantó con otra pregunta – Supongo que el chico del bar es tu novio, el rubio.
Aquella suposición sin duda tomó fuera de base a la chica – ¿Kenji? Para nada.
Él bufó – El sujeto casi me mata con la mirada.
-No tengo ni idea porque se puso así, pero te aseguro que solo somos amigos – Dijo ella.
Syaoran movió la cabeza negativamente – Tan despistada como siempre.
Sakura rodó los ojos – Pues te toca beber de tu cerveza, Kenji no es mi novio… Ni él ni nadie, en realidad – Al decir esto, bajó la mirada.
El ambarino se dio cuenta de su cambio, por lo que alzó su cerveza y la chocó con la de ella teniendo de nuevo su atención para luego hablarle en voz baja – No te desanimes, no eres la única en ese barco.
Ella sonrió de medio lado y tomó su cerveza – Entonces, salud por los estudiantes veinteañeros que son pasajeros en el barco de la soltería.
Syaoran no pudo evitar reírse ante ese comentario y seguido de eso chocar su cerveza con la de ella – Al verte en el escenario pensé que te estabas dedicando en serio a cantar o a actuar.
Sakura sonrió de medio lado – Es lo que hacía mi mamá cuando era joven, pero siempre me gustó más como hobbie más que como una profesión.
-Pues recuerdo que actuabas bien, no por nada siempre te daban el papel protagónico.
Ella bufó – Así como a ti.
-Mis protagónicos siempre eran el príncipe al que hechizaban – Dijo él abochornado – O peor, la bella durmiente del bosque.
Sakura rompió en risas ante ese último recuerdo – No puedo creer que no nos dejaran cambiar los papeles.
-Imagina que mis hermanas aún conservan fotos y vídeos de esa jodida obra – Confesó él – Fue la primera vez que me escogían para un protagónico y fue precisamente el de la princesa.
La ojiverde se mordió el labio nerviosamente – Al menos eras la princesa, era mucho más sencillo que ser el príncipe.
-Hubiese preferido ser el príncipe, creo que las burlas hubiesen sido mucho menores por parte de mis hermanas.
-Pero entonces habrías tenido que ser tú el que me besara y mi hermano te habría hecho pedazos – Sakura intentó decir esto último de manera que sonara lo más gracioso posible, sin embargo, ninguno de los dos pudo evitar sonrojarse al recordar ese momento.
-Ehm si… el beso – Dijo Syaoran sintiendo sus mejillas arder – En realidad creo que, si fue bueno que tu fueses el príncipe, nunca había besado a una niña en ese entonces y creo que habría estropeado la obra.
Sakura se rio levemente – Yo tampoco había besado a nadie, y mi hermano quería matarme por no haberte besado en la mejilla.
-Era la idea, pero creo que lo hiciste ver más real.
-Me metí por completo en el papel – Se rio ella de nuevo evitando mirarlo a los ojos.
Ambos cambiaron el tema al cabo de unos segundos y decidieron que lo mejor sería volver a casa para que ninguno se desvelara demasiado, por lo que pagaron su cuenta y se encaminaron de vuelta a la calle donde estaba "Rock&Beers", Syaoran se estacionó frente al edificio que le indicó la chica y luego esta le habló.
- ¿Vives lejos de aquí?
-No, estoy cerca de la cafetería a donde me llevaste, así que no te preocupes – Respondió él restándole importancia.
-Fue genial volver a verte y pues cantar contigo – Contestó ella sonriendo – No me lo esperaba en lo más mínimo.
-Tampoco yo – Dijo él.
-Sabes la razón por la que decidí cantar es porque pensé que el cliente había pedido la canción y se había acobardado a último minuto – Confesó ella – Estaba realmente enojada porque adoro esa canción y no quería que se desperdiciara.
-Pues la pedí, pero me retuvieron hablando y me retrasé, pero por suerte ya tu habías empezado y no quería interrumpirte – Dijo él levantando los ojos – Supongo que resultó mejor de lo que esperábamos, hacía mucho tiempo que no hacía algo como eso.
-Pues, entonces me alegro que lo hayas disfrutado.
Syaoran no dijo nada simplemente se limitó a sonreírle y volverle a dar un guiño de ojos, entonces ella ignorando el rubor en sus mejillas le habló – ¡¿Qué demonios?!... ¡Estás haciendo eso de nuevo!
Él la miró confundida – ¿Haciendo qué?
- ¡Eso! ¡Los guiños de ojos y las sonrisas socarronas! – Dijo ella – ¡Lo hiciste en el escenario! ¡Y hasta tuve la impresión de que ibas a besarme! ¡Todos esos coqueteos!
Syaoran se rio y seguido de eso acercó su rostro al de ella para hablarle en voz baja muy cerca de sus labios – Me metí por completo en el papel, Sakura.
Ella abrió la boca indignada ya que había usado la misma frase que ella hacía un rato, por lo que decidió salir del auto antes de que él siguiera jugando con ella, se sentía un poco tonta y hasta tiró muy fuerte la puerta del auto, sin embargo, él le tocó la bocina y llamó su atención de nuevo.
- ¿Qué quieres, Syaoran?
-Podrías haberte despedido – Dijo él.
Ella se acercó a la ventana del auto y le habló – Empiezo a recordar porque no te soportaba en la escuela, eres increíblemente sarcástico y odioso.
Syaoran no se inmutó de su comentario – Si y yo empiezo a recordar porque no me agradabas tampoco, no aguantas juegos.
La chica rodó los ojos – Adiós.
Cuando se estaba alejando Syaoran le gritó desde el auto – ¡Hey, Sakura!
La ojiverde suspiró colmándose de paciencia y se giró – ¿Qué quieres?
-Ese piercing está genial – Esto lo dijo mientras le guiñaba el ojo y le daba una de sus sonrisas socarronas tal y como había hecho en el espectáculo.
Sakura rodó los ojos y caminó al edificio sin hablarle más mientras que él la miraba irse sonriendo divertido.
-Nos vemos pronto, compañera –.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que su semana esté yendo de maravilla. Primero que nada, les quiero agradecer el buen recibimiento de la historia y la calurosa bienvenida que me dieron, ni se imaginan lo mucho que lo agradezco y lo que me emociona estar de vuelta.
Por acá les dejo el segundo capítulo de esta historia, todos quedaron intrigados en el anterior cuando se dieron cuenta de que estos dos se conocían (y he tomado referencias a las dos obras que estos dos protagonizaron en el anime haciendo de cuenta que si las lograron culminar jajaja), acá les traigo un poco de su historia (aunque aún hay cosas que me guardaré para después) y pues para que los conozcan un poco… ¿qué les parece este Syaoran un poco coqueto?
Y también me interesa saber qué piensan de Kenji Suzuki. Para los que me siguieron en "Solo por ti" tal vez recuerden que ahí hizo su primera aparición y no era de lo más agradable. He decidido reutilizar a este personaje, solo que esta vez en otro contexto y con más participación, ya verán.
La canción para este capítulo fue "What the hell" de Avril Lavigne (es una de mis cantantes favoritas desde siempre) y además les he dejado un poco más de guiños sobre mí, y es que si me hubiesen pagado por cada vez que me decían que parecía estudiante de psicología ahora mismo sería millonaria jajaja.
Sin nada más que decirles, espero que les haya gustado y nos leemos el domingo sin falta.
Les mando un beso enorme a todos y feliz mitad de semana.
