Beautiful dangerous
- ¿Dónde crees que se haya metido anoche? – Decía una voz masculina a lo lejos.
-No tengo idea, pero para que se haya quedado dormido en el sofá dudo que haya estado en una biblioteca o algo así – Respondió una voz femenina un poco más chillona y con un tono de molestia – Voy a matarlo.
-No tienes que ser tan dura con él – Dijo de nuevo la voz masculina – Tuvo meses complicados en China por lo que me contó, mínimo se merecía una noche de diversión junto con llegar aquí.
-Lo sé, pero no creo que debería estar perdiendo el tiempo en bares o algo así, no va a tener la misma vida que tenía en Hong Kong – Volvió a hablar la voz femenina.
-De eso está claro, me lo dijo cuando me pidió que lo recibiera – Replicó la voz masculina – Solo tiene aquí tres días, estoy seguro de que tiene un plan.
-Eso espero – Resopló la voz femenina – Puso mucho en riesgo al venir aquí.
-Al igual que tú – Respondió seriamente la voz masculina.
-Esto no se trata de mí, se trata de Xiao Lang – Finalizó la chica.
-También se trata sobre ti cuando me seguiste en esta locura para no dejarme solo, Mei – Dijo Syaoran despertándose sintiendo un ligero dolor en su espalda por haber dormido en el sofá.
El ambarino se incorporó en el sofá y empezó a estirarse buscando que el dolor en su espalda se minimizara, aunque sabía que eso no iba a ocurrir pronto – Maldito sofá, recuérdenme no volver a dormir en él.
Meiling bufó – Acabamos de darnos cuenta de que estabas ahí.
- ¿Dónde te metiste anoche? – Preguntó un joven azabache de ojos azules y anteojos.
-Pensé que saldrías a buscar un trabajo – Repicó Meiling frunciendo el ceño sobre sus ojos color fuego.
-Y eso fue lo que hice precisamente – Dijo Syaoran levantándose del sofá y dirigiéndose a la cocina con dirección a la cafetera.
-Xiao Lang esto es en serio – Dijo Meiling siguiéndolo a la cocina.
Syaoran miró a su prima con impaciencia – Y es en serio cuando te digo que fui a buscar trabajo, y he conseguido uno.
Meiling lo miró incrédula y el joven azabache fue el siguiente en hablar algo desconcertado – ¿Cómo es que llegar de madrugada cuenta cómo búsqueda de trabajo, amigo?
-Eso es porque conseguí trabajo en un bar, Eriol – Respondió él sirviéndose una taza de café.
El aludido de inmediato se giró para mirar a Meiling – Te dije que tenía un plan.
La chica de origen chino rodó los ojos e ignoró el comentario del chico para luego dirigirse a su primo – ¿Estás seguro de que es un buen trabajo? No te sacamos de Hong Kong para terminar en un bar de mala muerte.
Syaoran rodó los ojos – No es un bar de mala muerte, Mei… De hecho, el ambiente es genial, la música es increíble y la paga es buena, además de que puedo ir a la universidad por el día y trabajar en las noches.
- ¿Y qué puesto te han ofrecido? – Preguntó Eriol curioso.
-Bartender – Respondió el ambarino tomando un sorbo de su café – Por suerte, todas mis experiencias en fiestas al fin servirán de algo.
Meiling lo miró con impaciencia – Esto es serio, Xiao Lang.
-Es un trabajo serio, Mei – Replicó el ambarino – No es como tu trabajo con Eriol en la biblioteca, pero al menos la paga es buena y me mantendrá ocupado en las noches.
- ¿Por eso llegaste tan tarde ayer? ¿Empezaste de inmediato? – Preguntó Eriol.
Syaoran debió su mirada al café ya que sintió sus mejillas sonrojarse ligeramente, en sus planes no estaba contarle a ese par nada de lo que pasó en el bar, sin embargo, eran astutos y el hecho de que lo encontraran durmiendo en el sofá solo lo hacía ver más sospechoso – Malditas cervezas que hicieron su efecto cuando llegué a casa y ni siquiera me dejaron caer en mi habitación –.
-No, simplemente hablé con el jefe y quedamos en que empezaría mañana en la noche – Respondió Syaoran superficialmente.
Meiling levantó la ceja sugestivamente – Ya veo, entonces ¿piensas que nos creamos que la conversación con tu nuevo jefe duró toda la noche?
-Ella tiene un buen punto – Dijo Eriol sonriendo pícaramente a su mejor amigo – Escúpelo, Li.
La chica rodó los ojos – ¿En serio hay necesidad se usar ese lenguaje, cuatro ojos?
Eriol ignoró su comentario y se acercó a su mejor amigo, quien les estaba desviando la mirada desde hacía un rato y se apoyó en el mesón para quedar cara a cara con él – ¿Quién fue la afortunada?
Syaoran resopló derrotado – No me acosté con nadie si es lo que están pensando… Solo me encontré con una vieja amiga que dada la casualidad estaba en el bar – Trató de ser lo más superficial posible ya que no quería entrar en detalles con el asunto de la canción.
-Entonces una vieja amiga – Dijo Eriol sonriendo pícaramente.
- ¿Quién es? ¿La conozco? – Saltó de inmediato Meiling.
-No, ninguno de ustedes la conoce – Eso en parte no era verdad, ya que Meiling había visto un millón de veces los vídeos de sus obras escolares en los que salía Sakura haciendo el papel protagónico, sin embargo, no le mencionaría ese detalle para evitar escándalos por parte de su prima.
Meiling levantó la ceja sugestivamente – ¿Y tú de dónde la conoces?
-Es una amiga de cuando viví en Tomoeda ¿feliz? – Respondió cortante el ambarino.
La chica rodó los ojos – Pues ese polvo no te quitó lo amargado, Syaoran.
-Ya te dije que no nos acostamos – Replicó él fastidiado – Simplemente fuimos a tomar algo por ahí.
-Oh, fuiste todo un caballero en la primera cita – Respondió Eriol riendo.
Syaoran suspiró profundamente – Ustedes más que nadie saben que no estoy buscando una relación en este momento, no después de todo lo que quedó atrás en Hong Kong, no es el momento para eso.
Meiling y Eriol dejaron las risas a un lado cuando escucharon ese último comentario, y es que ambos sin darse cuenta habían tocado un tema delicado para Syaoran, por lo que de inmediato lo dejaron de lado y respetaron su deseo de cortar esa conversación, se habían sobrepasado un poco.
-Lo siento, amigo – Dijo Eriol – No fue mi intención.
-Tampoco la mía – Siguió Meiling – Solo no vuelvas a desaparecer así.
Syaoran les sonrió de medio lado a su prima y a su mejor amigo – No se preocupen… ¿Cuándo tienen clases en la universidad?
-Mañana por la mañana – Respondió Eriol – Tengo Finanzas I.
-Yo también tengo clases por la mañana – Acotó Meiling – Aunque como hasta las 10 más o menos estaré libre, tengo un taller de alteraciones en la ropa… ¿Qué hay de ti?
-Tengo clases hasta la tarde, y pues por la noche empezaré en el bar – Respondió el ambarino.
Eriol sonrió y le dio unas palmadas en la espalda a su mejor amigo – Es genial que las cosas estén yendo viento en popa.
Syaoran les dio otra sonrisa de medio lado, sabía que Eriol y Meiling no habían dicho aquello con malas intenciones, sin embargo, era cierta la parte de que de momento no estaba preparado para tener una relación. Escapó de asuntos intensos en Hong Kong y ahora tenía a Eriol cubriéndole la espalda dejándolo vivir en su departamento, y había arrastrado a Meiling en aquel viaje ya que había alegado no dejarlo solo en eso.
Tenía que salir adelante y no podía equivocarse arrastrando a alguien más en su complicada vida.
oOo
-No deberías estar aquí, te meterás en problemas – Decía Sakura preocupada a su amiga amatista.
La chica rodó los ojos – Sakura los profesores tienen millones de alumnos y clases, tu profesora de Finanzas I no va a percatarse de que yo no soy de esta clase mientras me mantengan en silencio.
-Ni siquiera eres de la carrera, Tomoyo – Respondió la ojiverde – No entenderás nada.
-Pero prefiero estar aquí haciéndote compañía que allá afuera sin nada que hacer hasta que empiece mi taller de alteración de ropa – Contestó Tomoyo aburrida.
Sakura soltó una pequeña risa – Mira que debes amarme para querer ver esta clase conmigo, detestas todo lo que tiene que ver con finanzas.
-No lo detesto, solo me parece aburrido, pero puedo soportarlo por mi mejor amiga – Respondió la amatista sonriendo.
La ojiverde le devolvió el gesto, Tomoyo siempre había sido así, además de ser mejores amigas, eran primas por parte de sus madres y prácticamente desde que nacieron siempre habían sido así de unidas. Sakura era la más tímida de las dos, sin embargo, Tomoyo siempre era la que sobresalía y lograba arrastrarla a todo tipo de situaciones que a veces las ponía en vergüenza a ambas, pero era la parte más divertida de su amistad, nunca se aburrían y siempre estaban ahí la una para la otra, incluso para acompañarse en clases en las que probablemente no entenderían ni una sola palabra.
-Además, mira nada más a los chicos con los que estudias – Dijo Tomoyo en voz baja a su mejor amiga.
Sakura se rio mientras sacudía la cabeza negativamente – Te aseguro que lo que menos veo es a los chicos.
-Ya ha pasado bastante desde tu última relación, creo que ya podrías darte una nueva oportunidad – Refutó Tomoyo siguiendo con la mirada a un chico de cabello azabache con ojos azules detrás de unos anteojos – Y él es un buen prototipo.
Sakura miró al chico en cuestión y luego habló – Tengo unas pocas materias con él este semestre, pero no lo conozco… Y aunque lo hiciera, no me llama la atención.
-Tenemos que admitir que está guapo, tal vez los anteojos opaquen sus ojos azules, pero le dan un toque misterioso, me gusta – Respondió Tomoyo sonriendo – Pero, esto se trata de ti, no de mí.
La ojiverde rodó los ojos – Creí que nos habíamos olvidado de mí apenas viste al Harry Potter de las finanzas.
Tomoyo no pudo evitar soltar una risa – No me cambies el tema… En serio, creo que ya es tiempo de que te des una oportunidad, sé que lo último no terminó muy bien, pero hay que salir adelante.
Sakura suspiró – Puedo salir adelante sola sin necesidad de ver a chicos de mi clase.
Sin embargo, la amatista levantó la ceja sugestivamente – Y tu reencuentro con Li en el bar no tiene nada que ver con el hecho de que no quieres mezclarte con nadie de tu clase ¿verdad?
La ojiverde de inmediato hizo un sonido con su boca para que su amiga parara de hablar y le respondió en voz baja – ¿Quieres hablar más bajo? Se supone que solo tú lo sabes… Y bueno los del bar, pero ellos no saben que tanto nos conocemos.
-Amiga no tiene nada de malo – Respondió Tomoyo – A decir verdad, me pareció muy romántico todo el asunto de la canción.
Sakura se rio – ¿La canción? Tomoyo es un clásico del rock que habla precisamente sobre tener sexo salvaje, te aseguro que no fue romántico.
-No me refiero a la letra de la canción – Dijo la amatista con impaciencia – Sino más bien al hecho de que precisamente terminaras cantando con él, es todo muy loco y a la vez interesante.
-Fue solo una casualidad – Respondió la ojiverde – Además, no tiene nada romántico… Él nunca me ha gustado y yo mucho menos a él, nos odiábamos en primaria ¿recuerdas?
-Pero tenían una química excelente cuando actuaban juntos – Refutó Tomoyo – Además, llegamos a invitarlo a nuestras salidas varias veces, no era tan odioso, solo le gustaba molestarte un poco y tú le devolvías los juegos.
Sakura levantó los hombros – Éramos niños.
-Y ahora todos somos adultos – Dijo Tomoyo inquisitivamente – Yo que tu no descartaría a Li, y ya tuvieron una cita.
-No fue una cita – Respondió la chica – Simplemente fueron unas cervezas entre amigos.
-Y una canción – Completó la amatista – A la que, por cierto, según lo que me dijiste a Kenji no le gustó para nada.
-No tengo idea de qué rayos le pasa a Kenji, no me ha hablado desde el sábado – Confesó Sakura.
Tomoyo la miró incrédula – Ese chico babea por ti desde que lo conozco, es evidente que está celoso de Li.
-Pues no tiene por qué estarlo – Respondió la ojiverde – Syaoran y yo solo somos amigos, y ninguno de nosotros va a volver a verse, al menos que decida ir al bar a por unas cervezas con una cita de verdad.
Tomoyo rodó los ojos – Eres tan despistada a veces, pero igual así te queremos todos.
Sakura le sacó la lengua de la forma más infantil, y Tomoyo repitió el gesto para luego volver a centrar su mirada en el chico de anteojos y cabello azabache que se había sentado al frente de la clase y la amatista le volvió a hablar a su mejor amiga – El Harry Potter de las finanzas no está nada mal.
Sakura se rio – Eres única.
oOo
-Hey Sakura – Dijo una chica haciendo que la ojiverde para frente a su casillero se girara para encontrarse con la sonrisa amigable de Chiharu – ¿Dónde te han puesto hoy?
-En las mesas – Respondió la ojiverde – ¿Qué hay de ti?
-A Naoko a mí nos enviaron a la cocina, pero al menos tendrás a Rika también en las mesas, ya debe estar por llegar – Dijo la chica.
-Oh, bueno hoy es lunes así que puede que las cosas estén ligeras – Dijo Sakura.
-Sí, aunque creo que Clow debería tomar en serio la opción de cambiarte de las mesas al escenario – Bromeó Chiharu.
Sakura se rio – No fue para tanto, simplemente canté para que no se estropeara la noche.
-Y nos regalaste el mejor espectáculo que este bar ha tenido – Dijo Chiharu poniéndose los guantes y el delantal de la cocina – Creo que deberías intentarlo de nuevo.
Sakura suspiró – Sí, aunque no dejaré que vuelva a interrumpir mi trabajo, no quiero tener problemas con Clow.
Chiharu bufó – Que va, Clow quedó más que encantado con la presentación.
La ojiverde se limitó a levantar los hombros y terminar de arreglar su delantal tapando su abdomen y por ende su piercing. Chiharu volvió a hablar – Sabes siempre he pensado que tienes el estilo de una estrella de rock, por el piercing y el tipo de música que te gusta, creo que es lo que le dio el toque a tu presentación del sábado.
Sakura rio – Gracias, creo que nunca le habían hecho un cumplido tan lindo a mi estilo.
Chiharu se unió a la risa – Andando, Takashi me envió un mensaje de texto diciendo que nos veríamos luego porque se retrasó, Clow le iba a presentar al nuevo bartender que van a entrenar él y Kenji apenas llegue.
- ¿Nuevo bartender? – Preguntó la ojiverde curiosa.
-Sí, aunque no sé si ya habrá llegado, pero supongo que ya nos enteraremos esta noche, sabes cómo vuelan las noticias en este bar – Respondió Chiharu saliendo de los casilleros y dirigiéndose a la cocina – Te veo más tarde.
Sakura decidió ir a limpiar un par de mesas antes de que abrieran el bar y empezaran a llegar los clientes. La chica se dispuso a hacer su trabajo pensando en la presentación del fin de semana y en cómo ahora le daban reconocimiento por aquello, tal vez en ese momento haya sido una completa locura, pero aparentemente su locura había sido del agrado de todos.
Estaba tan ensimismada limpiando aquella mesa, que apenas y se dio cuenta de que estaba trabajando bajo la mirada fija de alguien más desde la barra, quien se fue acercando a ella, sacándola de sus pensamientos con su voz que la dejó fría.
-Con el delantal te tapas el bonito piercing que tienes, compañera – Dijo aquella voz que podría reconocer en cualquier lugar.
Sakura se giró para encontrarse con el dueño de la voz, aunque lo que menos esperó fue verlo con unos pantalones negros, converse y precisamente una camiseta negra sin mangas que dejaban a la vista sus tonificados brazos, aunque lo que más resaltaba en que en su camiseta podía verse perfectamente el logo de "Rock&Beers", tal como en su propia camiseta, ella sabía que significaba aquello.
-Tienes que estas bromeando – Se limitó a decir ella sin poderlo creer.
Syaoran se acercó más y ella suspirando profundamente volvió a hablarle – Tengo que suponer que tú eres el nuevo bartender.
-Supones bien, no como cuando jugamos la otra noche – Dijo él guiñándole el ojo y riendo socarronamente.
Sakura rodó los ojos y se giró para seguir limpiando la mesa – Pues bienvenido a "Rock&Beers", no se vale jugarse conmigo en horas de trabajo o seré capaz de vaciarte una cerveza encima, y hablo en serio.
-Pero que ruda estás hoy, Sakura – Dijo él haciendo énfasis en su nombre – ¿Estás con el período?
- ¡Eso no es de tu incumbencia! – Exclamó ella.
- ¿Pasa algo? – Dijo una tercera voz uniéndose a la conversación.
Sakura al girarse no esperó encontrarse a cierto chico de cabello rubio y ojos azules – Kenji, no pasa nada.
-Pues por lo que veo este idiota está molestándote – Dijo Kenji apretando el puño.
-No, no lo está – Cortó Sakura seriamente – Es el nuevo bartender, le estaba dando la bienvenida.
-El nuevo bartender y el chico que cantó contigo el sábado ¿no? – Interrogó Kenji.
Sakura lo miró incrédula, pero fue el ambarino quien se adelantó a hablar – Pues sí, mi nombre es Li Syaoran, es un gusto, aunque aparentemente para ti no tanto.
-Kenji Suzuki – Respondió secamente el rubio – Y no, no es un gusto considerando que estás molestando a Sakura.
-Creo que sabe defenderse sola ¿no crees? – Dijo Syaoran.
-Temo decirte que él está en lo correcto – Respondió Sakura enojada y saliendo del medio de los chicos – Y los dos están actuando como idiotas.
La chica se alejó enojada dejando a ambos chicos desconcertados, aunque fue Kenji quien decidió hablarle nuevamente al ambarino – Escucha, si le llegas a hacer algo te las verás conmigo.
Syaoran bufó – Tus amenazas no me asustan, Suzuki… Y hablo en serio cuando digo que Sakura sabe defenderse sola, no nos necesita y esto es una pérdida de tiempo.
Kenji estuvo a punto de decir algo más, sin embargo, se vio interrumpido cuando un chico de cabello negro se unió a la conversación – ¿Li Syaoran?
-Soy yo – Respondió el aludido.
-Takashi Yamazaki – Se presentó el joven dándole la mano – Voy a darte el entrenamiento de bartender… ¿vas conmigo a la barra?
Syaoran le dio una última mirada desafiante a Kenji y decidió seguir a Yamazaki hasta la barra, donde se dispusieron primero a lavarse las manos y a que el chico le explicara las cosas básicas, sin embargo, decidió también hablarle sobre otras cosas que nada tenían que ver con las bebidas, pero si con el bar.
-Veo que ya conociste a Kenji.
El ambarino suspiró – Sí, pero digamos que no nos llevamos mucho.
-Pues es que es obvio – Respondió Yamazaki – Cantaste con Sakura el sábado y ahora trabajas aquí, ella es su punto débil, él no lo ha admitido, pero todos aquí lo hemos notado.
En el momento en que el chico habló, una joven de cabello cenizo y ojos celestes se sentó en la barra y pidió un cóctel, por lo que en lo que hablaban Yamazaki le enseñaba a Syaoran cómo preparar algunas bebidas.
- ¿Y Sakura lo sabe? – Preguntó sin parecer demasiado intrigado en aquel asunto.
Yamazaki bufó – Sakura vive en las nubes y apenas y se da cuenta de lo que pasa en su alrededor… Pero si, aparentemente Kenji te ve como una amenaza, es un buen chico, pero jamás lo había visto tener tanto rencor por alguien de esa forma.
Syaoran bufó – No sé porque tener rencor por mí… Sakura y yo solo cantamos una canción juntos, eso no significa nada.
-Pero la conoces más allá del bar, todos estábamos ahí cuando se llamaron por sus nombres al terminar la presentación – Dijo Yamazaki tomando una copa – Y no es asunto de ninguno de nosotros eso, pero Kenji es un poco territorial.
En ese momento Yamazaki terminó de preparar el cóctel y se lo puso a la chica en frente, ella pagó la cuenta y se levantó de la silla, aunque no sin antes girarse y cruzar su mirada azul con la ambarina de Syaoran y finalmente darle un guiño de ojos y una sonrisa antes de caminar a la salida.
Yamazaki se dio cuenta de aquello y se rio – Kenji es un idiota si piensa que estás detrás de Sakura después de ver a esa chica.
Syaoran levantó los hombros – No es nadie, es solo una chica.
-Sí, así dijo Kenji cuando Sakura recién empezó a trabajar aquí y mira nada más – Respondió Yamazaki – Las mujeres son un peligro muy hermoso.
Sin embargo, Syaoran no escuchaba del todo a Yamazaki, ya que la chica en cuestión, incluso a lo lejos, no perdió al ambarino de vista y no dudó en darle otro guiño de ojos cuando sus miradas se volvieron a cruzar antes de salir del bar de forma definitiva.
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N/A: ¡Hola a todos mis queridos lectores! Espero que hayan tenido un gran fin de semana, por poco no actualizo porque estuve todo el día fuera, pero aquí estoy con este nuevo capítulo un poco cargado jajaja.
Ya ven que las suposiciones de muchos fueron ciertas, Syaoran trabajará en el bar de ahora en adelante, además de que les he dado varias pistas del resto de los personajes, espero que hayan logrado identificar quien es el "Harry Potter de las finanzas" jajaja. Además, les he dado un poco de información sobre Syaoran y su pasado, aunque les aseguro que hay mucho más que pronto se irán enterando, de momento seguiremos conociendo a los personajes.
Muchos me dijeron que les gustó el Syaoran coqueto y pues aquí está de nuevo haciendo de las suyas, aunque ese comportamiento no va demasiado con Sakura y por eso no han tenido demasiada interacción.
La canción que inspiró el nombre de este capítulo es "Beautiful Dangerous" de Slash en colaboración con Fergie, y pues la escogí principalmente por esa escena final… ¿será que logran dar con la chica misteriosa que intercambió miradas con Syaoran?
De más está decirles que estoy sumamente feliz y agradecida con el recibimiento de esta historia, y pues espero que hayan disfrutado este capítulo y que sigan así.
Nos leemos el miércoles o el jueves. Les mando un abrazo enorme a todos.
