You Only Live Once
- ¿Fiesta? ¿En casa de Yamazaki? – Preguntó Sakura a través del teléfono.
-Sí, acaba de llamarme Chiharu y me pidió que te avisara porque ella está con Yamazaki comprando algunas cosas – Decía Rika animada – Quieren aprovechar la noche que nos dieron libre a todos por el día festivo.
-Suena bien – Respondió la ojiverde – ¿Puedo llevar a Tomoyo?
-Claro, sabes que entre más seamos será mucho mejor – Dijo la chica del otro lado del teléfono – Aunque más bien creí que llevarías una cita o algo así.
Sakura bufó – Sabes que no he tenido una cita en mucho tiempo.
-Pues deberías… Aunque Kenji aún no ha confirmado si estará ahí o no.
La ojiverde suspiró – Las cosas con Kenji han estado tensas desde que canté hace dos semanas.
-Está actuando como un idiota, pero eso no quita el hecho de que le sigas gustando – Dijo Rika – Me preocupa un poco, desde hace dos semanas lo he notado muy callado, ya ni siquiera le sigue las bromas a Yamazaki.
-En parte siento que esto es mi culpa – Dijo Sakura – Aunque fue él quien se puso distante conmigo.
-Exacto, y no se ha llevado nada bien con Li – Acotó Rika.
Sakura se mordió el labio nerviosamente – No tengo ni idea de porque lo detesta, pero supongo que tendrás sus razones.
Rika bufó y Sakura le volvió a hablar – ¿Eso que fue?
-Es obvio que Kenji está celoso de Li – Respondió la pelirroja a través del teléfono – Lo ha fulminado con la mirada desde el primer día y no soporta que esté cerca de ti.
-Pues eso es una tontería porque Syaoran y yo no tenemos nada – Refutó la ojiverde un poco molesta – Y si lo tuviéramos Kenji tampoco debería estar celoso.
-Los hombres son así de complicados, amiga – Respondió Rika.
Sakura se rio ante el comentario – Y te lo creo porque tienes experiencias en las grandes ligas.
Rika también soltó una risa – Sabes que no pierdo el tiempo con chicos de nuestra edad, los mayores son menos complicados y muchísimo más maduros.
-Vale, por eso siempre escucho tus advertencias – Respondió la ojiverde – ¿A qué hora nos veremos en casa de Yamazaki?
-Sabes que sus fiestas empiezan tarde, con que llegues a eso de las 10:00 apenas estará saliendo de la ducha.
Sakura volvió a reír – Vale, allá nos vemos.
-Hasta pronto – Y sin decir nada más la conversación telefónica fue finalizada.
Al escuchar el pitido final del teléfono dio un largo suspiro y recostó su espalda en el sofá en el que estaba sentada, cerrando los ojos involuntariamente con la esperanza de que todo en su vida se arreglara de la noche a la mañana, y aunque los problemas que tenían no eran de vida o muerte, la amistad de Kenji era importante para ella y no quería perderla por un malentendido.
-No te duermas, ya estoy por terminar mi turno – Dijo Tomoyo apareciendo en los probadores con unos vestidos en la mano – No puedo creer que la gente en serio decida venir a esta tienda en día feriado.
-Para algo te pagan el medio día de trabajo – Respondió Sakura molestando a su mejor amiga.
Tomoyo rodó los ojos – Si, pero ¿en serio tienen que ponerse así de exigentes?
Sakura se rio – No quiero imaginarme como manejarías tu propia boutique.
-Querrás decir cuando tenga mi propia boutique y no tenga que preocuparme por buscarle a esa chica una talla más pequeña solo para que se note su ombligo y sus pechos – Respondió la amatista fastidiada mientras se disponía a buscar otras prendas en la bodega.
-Deja de quejarte – Dijo Sakura luego de unas risas – Hoy iremos de fiesta.
Tomoyo al escuchar esa última frase prácticamente saltó fuera de la bodega y miró a su amiga con un brillo en los ojos que Sakura solo había sido capaz de ver cuando la chica le hablaba sobre su próxima boutique.
-Claro que vamos a ir – Afirmó ella dando brincos de felicidad – Ahora con más razón quiero irme, tenemos que irnos a mi departamento por ropa alucinante.
Sakura torció la expresión – Simplemente es una fiesta en casa de Yamazaki con los del trabajo, no es la gran cosa.
-Si es la gran cosa – Respondió la amatista desde la bodega.
-Ya hemos ido a fiestas de esas antes y nunca me he esmerado mucho con mis atuendos, todos vamos normales.
-Si, pero en otras ocasiones no habías tenido a dos chicos interesados en ti – Respondió Tomoyo levantando la ceja sugestivamente.
Sakura sintió sus mejillas colorearse un poco y desvió la mirada – No sé de qué estás hablando.
-Sí lo sabes – Dijo la amatista – Kenji y Li estarán ahí.
-Yo no tengo nada con Kenji y mucho menos con Li – Refutó la ojiverde.
-Bueno, pero no los necesitas a ellos como excusa para arreglarte y verte bien – Dijo Tomoyo sonriéndole a su mejor amiga – Déjame arreglarte para esta noche, y prometo mantener tu estilo.
Sakura resopló – No estoy muy segura de esto.
-No será mucho, simplemente un retoque para que resaltes un poco más – Intentó convencerla la amatista.
La ojiverde vio las buenas intenciones de su mejor amiga y es que ella siempre había sido así, era una fanática de la moda y siempre vestía increíble, cuando eran niñas solía hacerles algunos disfraces para jugar y hasta llegó a confeccionar junto con su madre los vestidos de sus obras escolares, y siempre estaba al pendiente de que se viera bien, por lo que en esta ocasión no quería matarle las ilusiones.
-Supongo que te dejaré arreglarme un poco, puedo ir de fiesta linda por primera vez.
-Esa es mi amiga – Respondió Tomoyo sonriéndole – Además ¿quién nos dice que no podemos tomarnos unos tragos bien vestidas?
Sakura se rio – Supongo que tienes razón… Solo se vive una vez.
Tomoyo sonrió satisfecha – Exacto.
La amatista decidió volver al trabajo para salir lo más rápido posible y ponerse en marcha con la fiesta, dejando a Sakura nuevamente sola escondida en los probadores para que a su amiga no la metieran en problemas. Tuvo que admitir que se seguía sintiendo un poco mal por el asunto con Kenji, pero al menos esa noche la tomaría para relajarse y olvidarse por un rato de las preocupaciones, tenía que seguir sus propias palabras y así sería.
-Solo se vive una vez… Recuérdalo, Sakura – se dijo a sí misma suspirando.
oOo
-Se supone que me invitaron a mí a la fiesta – Decía un ambarino fastidiado desde el asiento del copiloto – Y ni siquiera tenía muchas ganas de venir.
-Pero lastimosamente vives con tus primos y mejores amigos en el mundo – Refutó Meiling – Y yo sí que necesito una buena fiesta, la universidad me está consumiendo incluso más que el trabajo.
-Eso es porque te la pasas los tiempos libres cosiendo cosas a mano en el trabajo en vez de esperar a llegar al departamento y hacerlo con la máquina – Respondió Eriol fastidiado mientras mantenía los ojos al volante – Pero te apoyo en lo de la fiesta, también necesitaba salir.
Meiling bufó – A ti si que te van a consumir todos esos números.
Eriol levantó los hombros – Es el precio de querer ser contador.
-Syaoran míralo por el lado positivo – Dijo Meiling captando la atención del aludido – Puedes presentarnos a tus compañeros de trabajo… Quizás haya algún prospecto.
Eriol se rio y Syaoran miró a su prima confundido – ¿Prospecto de qué?
-De chicos – Respondió la chica rodando los ojos – Hace meses que no salgo con alguien.
-No vas a salir con los del bar – Dijo el ambarino.
Meiling lo fulminó con la mirada – Dame tres buenas razones para no hacerlo.
Syaoran se giró para mirar a su prima en el asiento de atrás y empezó a enumerar con los dedos a medida que hablaba – Yamazaki tiene novia, Suzuki me detesta sin razón aparente y dudo que quieras salir conmigo.
-No me creo que solo trabajen tres hombres en ese bar.
-No, pero los otros son los de las cocinas e interactuamos poco con ellos, yo ni siquiera los conozco porque siempre estoy en la barra – Respondió el ambarino.
-Él solo se encarga de convivir con las meseras – Añadió Eriol en tono burlón.
-De seguro alguien tiene que llevar algún invitado que sea lindo y buen prototipo – Respondió la chica sonriendo.
Syaoran suspiró derrotado – De lo único que estoy seguro es que pienso emborracharme esta noche para olvidar la mitad de las cosas que pasaron en Hong Kong.
Meiling intercambió una mirada rápida con Eriol, la cual fue suficiente para que el chico asintiera con la cabeza y ella hablara seriamente – ¿Quieres hablar de algo?
Syaoran miró a su mejor amigo y a su prima y acto seguido hizo una seña con las manos para restarle importancia – No se preocupen por eso, estoy bien y no quiero estropear la noche.
-Sabes que puedes hablarnos de lo que sea, sabemos toda la mierda por la que pasaste y si ambos seguimos aquí es porque te apoyamos – Dijo seriamente Eriol estacionando el auto.
-Chicos estoy bien, de verdad – Aseguró Syaoran sonriéndoles de medio lado – Solo necesito distraerme esta noche ¿sí? De todas formas, solo se vive una vez y no voy a desperdiciarlo con todos los problemas existenciales que dejé en Hong Kong.
Eriol y Meiling intercambiaron nuevamente rápidas miradas, cuando abordaban ese tipo de temas tan tensos ambos dejaban de lado sus diferencias y se ponían a la orden y disposición de Syaoran, incluso si eso significaba dejarse de bromas y portar seriedad, sin embargo, esta vez podían ver en la actitud del chico que no pasaba nada y que en serio necesitaba distraerse.
-Entonces no perdamos más el tiempo y pongámonos en marcha para esa fiesta – Dijo Eriol apagando el auto – Ya hemos llegado.
Una hora más tarde…
La música retumbaba en el departamento y desde el pasillo se podía escuchar el bullicio de personas ahí adentro, y eso sin duda emocionó mucho más a Tomoyo – Espero que no hayamos llegado tan tarde.
-Eso fue exclusivamente tu culpa y tu manía de hacerme un eye cat perfecto cuando sabes que soy muy básica con el maquillaje – Respondió Sakura.
-Quedamos en que te dejaría diferente y así ha sido – Refutó la amatista tocando la puerta del departamento – Y valió la pena la espera.
Sakura sonrió ya que tuvo que admitir que su amiga se había esmerado en su atuendo, aunque constaba de una sencilla falda de cuero roja y una blusa negra que dejaba sus hombros descubiertos, tenía que admitir que se sentía bastante bien, como una versión de ella un poco más arreglada, y por eso no podía reclamarle nada a la amatista.
Las chicas se rieron y solo unos segundos después Yamazaki abrió la puerta y las recibió alegremente, aunque ellas sabían que se debía a la botella de cerveza que tenía en su mano.
- ¡Wao Kinomoto! ¡Por poco no te reconozco sin el uniforme del trabajo! – Bromeó Yamazaki para luego ver a la amatista – Tomoyo ¿verdad? Tú siempre luces increíble… Por favor, pasen.
Sakura y Tomoyo le siguieron el juego a Yamazaki ya que sabían que estaba algo alegre por el alcohol en su organismo y entraron al departamento que, aunque no estuviera repleto de personas, había una buena cantidad de gente, seguido de entrar fueron recibidas por Chiharu, Naoko y Rika, quienes quedaron impresionadas al ver a su compañera de trabajo.
-Primero la presentación y ahora este look – Dijo Rika sonriendo – ¿Ocultas algo más?
Sakura se rio – No es para tanto… ¿Recuerdan a Tomoyo?
-Pues claro, tengo clases con ella – Respondió Rika saludando a la amatista – Oh y me he encontrado con otra chica que ve los talleres con nosotras.
- ¿En serio? Oh, es genial – Dijo Tomoyo.
-Es un gusto volver a verte – Saludó Chiharu – Adoro tu ropa.
-Gracias – Se limitó a responder la amatista.
-Ella es la maestra detrás de mi look de esta noche, chicas – Agregó Sakura.
-Sin duda, mi nueva asesora de modas – Respondió Naoko.
- ¡Hey! ¿qué hay de mí? – Dijo Rika en un falso tono de molestia.
Naoko se rio – Siempre es bueno tener una segunda opinión… ¿quieren venir con el resto del grupo?
Las recién llegadas asintieron con la cabeza y siguieron a las tres chicas a través de la sala, aprovecharon que estaban cerca de la mesa y Yamazaki les ofreció unas cervezas que no dudaron en aceptar, la noche había empezado bien, sin embargo, a medida que se acercaban al grupo que habían mencionado las chicas, se dieron cuenta de que se trataba de Syaoran acompañado de dos personas, una chica a la cual no conocía para nada, y a un chico de gafas que se le hacía un tanto familiar, aunque no tardó en enterarse la razón de eso.
-Es el Harry Potter de las finanzas – Dijo Tomoyo a la ojiverde en voz baja – ¡¿Yamazaki lo conoce?!
Sakura levantó los hombros – No tengo ni idea… Sabes que yo no lo conozco, y tampoco a la chica que está con él.
Las chicas llegaron al grupo, donde de inmediato, Sakura intercambió miradas con Syaoran, en el trabajo se habían mantenido cada uno concentrado en sus labores, sin embargo, hoy no tenían una excusa ya que estaban en una fiesta, una que les dio la oportunidad de verse sin sus uniformes y un poco más arreglados y, a decir verdad, tanto Sakura como Syaoran no pudieron evitar intercambiar más de una mirada, incluso cuando verbalmente no hayan dicho una sola palabra.
-Chicas – Dijo Chiharu llamando la atención de ambas – Ellos son Meiling Li y Eriol Hiragizawa, los primos de Li.
Sakura primero estrechó su mano con el joven de anteojos, quien se la había extendido y le había dado una sonrisa y le había hablado – Es un gusto conocerte, y siempre recuerdo una cara, vemos clases juntos.
Syaoran al escuchar esto sintió una ligera molestia que no entendió, no es que desconfiara de su mejor amigo, pero el hecho de que ya la hubiese visto en la universidad significaba que le había puesto el ojo encima, y eso sin duda, no le cuadraba del todo.
La ojiverde sonrió – Sakura Kinomoto, y sí, te he visto en varias clases.
-Es genial – Respondió él sonriendo para luego mirar a la amatista – Y a ti solo te he visto un par de veces.
Ambas amigas se rieron y luego fue la amatista quien habló sonriéndole – A veces acompaño a Sakura a sus clases, pero no estudio contaduría, estoy en diseño de modas… Me llamo Tomoyo Daidoji.
-Estás en mi clase de taller junto con Rika ¿no? – Dijo una chica de cabello negro y con ojos color fuego uniéndose a la conversación.
Tomoyo la miró con una sonrisa – Creo que sí, pero nunca habíamos hablado… Es un gusto conocerte finalmente, he visto tus diseños basados en la cultura china, pero sin dejar de ser contemporáneos, sin duda son de los mejores que he visto.
La pelinegra sonrió – Me llamo Meiling Li, recién me transferí y estaba un poco angustiada, por lo que traté de darle mi marca personal a los diseños, vengo de Hong Kong… Y yo vi los diseños que hiciste para el último taller, en serio tienes una imaginación increíble.
-Yo no sé mucho de moda, pero estaría interesado en ver esos diseños – Dijo Eriol guiñándole el ojo a Tomoyo – De todas formas, solo he visto los de Mei.
- ¿Son familia? – Preguntó Tomoyo intrigada.
-No entre nosotros, por suerte – Dijo Meiling – Él es primo de Syaoran por parte de su madre y yo soy su prima por parte de su padre, compartimos un departamento los tres juntos.
La conversación que se había formado entre Meiling, Eriol y Tomoyo, había dejado de alguna forma por fuera a Sakura, cosa que no le molestó ya que sabía lo rápido que Tomoyo solía hacer amigos, sin embargo, Chiharu, Naoko y Rika también estaban hablando con otras personas, por lo que lo mejor que se le ocurrió fue sentarse junto a Syaoran mientras le daba un sorbo a su bebida y le hablaba.
-Hola Li.
-Kinomoto – Respondió él – Creí que nos llamaríamos por nuestros nombres.
Ella rodó los ojos – Como quieras está bien… El mundo es muy pequeño – Dijo ella señalando a su mejor amiga con los primos del chico.
-Supongo que es más pequeño de lo que pensamos – Respondió él tomando un sorbo de su bebida – ¿Hoy no vienes escoltada por su guardaespaldas Suzuki?
-No es mi guardaespaldas – Dijo ella fastidiada – Y según lo que me dijo Chiharu más temprano tenía cosas que hacer de la universidad, aunque creo que es más porque sigue de lo más distante con todos.
Syaoran bufó – Entiendo que a mi me odie, pero no entiendo porque alejarse de ustedes, son sus amigos.
Sakura levantó los hombros – Supongo que no está en su mejor momento.
-Pues yo intento estarlo – Respondió él dándole una sonrisa de medio lado y levantando su cerveza – ¿Salud?
La ojiverde le devolvió la sonrisa y chocó su vaso con el de él – Salud.
Luego de que ambos bebieran un sorbo, fue Syaoran quien rompió el silencio entre ellos – Te ves bien, mantienes el estilo, pero un poco más arreglada que cuando te veo en el bar.
Sakura bufó – ¿Estás queriendo decirme que voy desarreglada al bar?
-Lo dijiste tú y no yo, que conste.
Ambos rompieron en risas por ese comentario, sin embargo, su conversación quedó en el aire cuando escucharon la voz de Meiling dirigirse a ellos.
- ¿Primaria de Tomoeda?
Syaoran sintió un tirón en el estómago cuando escuchó a su prima decir eso, podía hacerse una idea de lo que estaba por pasar, y por Dios que hubiese deseado que el tiempo se congelara en ese momento.
Fue entonces cuando Meiling sin ningún pudor se acercó hasta donde estaba Sakura y se sentó a su lado mirándola fijamente. A decir verdad, la ojiverde se sintió un poco incómoda con aquello ya que la chica la miraba buscando algún detalle, y aunque no supiera cual era no tardó en enterarse.
- ¿Sakura Kinomoto? – Preguntó la pelinegra recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de la chica – ¿La misma Sakura Kinomoto que protagonizaba las obras escolares de la primaria?
Sakura volvió a asentir sin entender muy bien de dónde iba todo aquello, hasta que Meiling volvió a hablar – Sabía que tu cara me sonaba de algún lado y es que sigues teniendo los mismos rasgos… Eres la niña que protagonizó las obras con Xiao Lang, vi los videos millones de veces.
-Maldita sea, Meiling ¿es necesario decir que tenemos aún los videos? – Dijo Syaoran con ganas de que la tierra se lo tragara.
-Syaoran no me habías dicho que habías ido a la primaria con Tomoyo, y que además trabajabas con Sakura ¡es genial! – Dijo la pelinegra volviendo a mirar a la ojiverde – Me llamo Meiling Li, soy la prima de Xiao Lang… ¡siempre me ha encantado como actuaste en esas obras!
Sakura sonrió – Es un gusto conocerte… Y gracias por el cumplido.
- ¿Cumplido? – Dijo Rika recién uniéndose a la conversación, sin embargo, a escuchar solo la última frase creyó que estaban hablando de otro tema, por lo que la siguiente frase nadie se la esperaba – ¿Le contaron sobre la canción?
- ¿Canción? – Preguntó Meiling confundida.
- ¿Cuál canción? – Interrogó también Eriol.
En ese momento, Syaoran sintió como si su cuerpo fuese abandonado por su alma, había tratado de mantener lo de Sakura para sí mismo para no inmiscuirla demasiado en su vida, pero ahora ¿cómo rayos saldría de esa?
-Oh, veo que no saben – Dijo Rika – Pues según ellos no fue la gran cosa, pero para nosotros si lo fue… Sakura y Li cantaron en el karaoke hace dos semanas y fue todo un espectáculo, debieron haber estado ahí porque fue increíble.
- ¿Tú? ¿cantando? – Preguntó Eriol sin poder creerlo.
-Por favor no lo hagas peor de lo que ya es – Pidió Syaoran con ganas de que un rayo lo partiera en dos en ese momento.
-Sin duda, el mejor espectáculo que he visto en ese bar, hay muchos clientes desafinados ahí – Dijo Chiharu uniéndose a la conversación – Ellos fueron la sensación de la noche, aunque luego de eso no volvimos a verlos.
-En serio no fue para tanto – Dijo Sakura tratando de restarle importancia a todo aquello.
Entonces Meiling astutamente unió las piezas del rompecabezas y le habló a su primo en voz baja – Ella es la "vieja amiga" a la que te referías ¿verdad?
Syaoran asintió tratando de evitar la mirada verde de Sakura, quien estaba aún presente entre ellos dos.
-Saben mejor voy por otra cerveza para que puedan tener su charla en privado – Dijo Sakura sintiéndose un poco incómoda.
-En realidad no sé porque no nos dijo que trabajaba contigo, ahora lo de la canción es… – Sin embargo, las palabras de Meiling se vieron interrumpidas cuando un grito proveniente de la barra hizo que toda la atención de la fiesta se centrara en esa zona.
- ¡Eres un maldito traidor, Hiro! – Gritó Yamazaki evidentemente enojado.
- ¡Pues es la verdad! La banda apesta y nunca llegarás a salir de esos bares para perdedores – Dijo el chico.
Yamazaki bufó – Es irónico que tú digas eso cuando prácticamente me rogaste para entrar en la banda cuando no sabías tocar ni siquiera una canción completa en la guitarra acústica.
-Ustedes me abrieron la puerta al mundo de la música, pero seamos realistas – Dijo Hiro seriamente – Tu banda no tiene ningún futuro al menos que dejes de tocar en "Rock&Beers".
-Te enseñamos todo lo que sabes y ahora lo usarás en otra jodida banda de mierda – Respondió Yamazaki conteniendo su ira – Creí que eras nuestro amigo.
Hiro levantó los hombros – Es tiempo de que yo mismo empiece a forjar mi propio camino en la música… sin ustedes, en serio lo lamento.
- ¡Vete a la mierda, Hiro! – Gritó Yamazaki llegando a asustar un poco a todos los presentes ya que dio la impresión de querer tirársele encima.
Syaoran reaccionó rápido y le hizo señas a Eriol para intervenir, tal vez no tuvieran mucha confianza con esas personas, pero no iban a provocar una pelea que pudiera terminar en verdaderos problemas, por lo que Syaoran tomó a Yamazaki de los brazos fuertemente, mientras que Eriol se encargó de Hiro. Sakura tuvo que admitir que no esperaba algo como eso y por un momento sintió un poco de miedo por el ambarino al verlo envuelto en una pelea de esas.
-Suéltame, Li – Pidió Yamazaki.
-Déjalo ir – Respondió Syaoran seriamente – No vale la pena, ni para la banda ni como tu amigo.
Hiro no dijo nada más, cuando Yamazaki se calmó Eriol lo soltó y el chico simplemente tomó sus cosas y salió del departamento, sin embargo, el ambiente de festejo se había apagado en solo cuestión de minutos, y eso que él ni siquiera había llegado a ser el alma de la fiesta.
Nadie se atrevió a dirigirle la palabra a Yamazaki, ya que este se soltó del agarre de Syaoran y se dirigió a su habitación seguido de Chiharu, pero al menos ya todo había pasado. Syaoran desde la barra miró al cuarto de Yamazaki y luego su mirada se cruzó con la de Sakura, quien lucía levemente preocupada, sin embargo, le dio una sonrisa de medio lado dándole a entender que todo estaba bien.
Aunque, Sakura no contó con que precisamente esa corta sonrisa hiciera que sintiera cierto cosquilleo en su estómago, ya que esta había sido real comparada con las otras sonrisas coquetas que había obtenido de él y no le agradaba del todo que esas sonrisas le gustaran tanto.
-No me hagas esto, Syaoran –.
oOo
N/A: ¡Hola a todos mis queridos lectores! Espero que su semana esté genial. Por acá les traigo este nuevo capítulo donde ya todos se conocen y pues se dan cuenta de que el mundo es así de pequeño jajaja. Sé que en este capítulo no hubo demasiada interacción, sin embargo, esa última pelea es importante para algo que viene después, aunque Hiro no vaya a ser un personaje importante como el resto.
¿Qué les pareció la interacción de todos los personajes? A más de uno les gustó el apodo de Eriol y es que fue inevitable no hacer la referencia a Harry Potter. Por cierto, la canción de este capítulo fue "You Only Live Once" de The Strokes, espero que haya encontrado la frase en el capítulo;)
Espero que hayan disfrutado de este capítulo y pues nos vemos el domingo sin falta en el siguiente. Muchas gracias por todos sus bonitos comentarios, me dan paz entre tanto estrés jaja.
Les mando un beso enorme.
