More than words
-Entonces él se fue sin decir nada más – Dijo Tomoyo pensativa mientras caminaba al lado de su mejor amiga.
-Ahora Kenji está de buenas y Syaoran apenas y me habla – Se quejó Sakura – No entiendo a los hombres.
Tomoyo suspiró – Me temo que parece que no podrás tener un equilibrio entre esos dos.
-No entiendo porque el mundo conspira en mi contra con esto – Respondió la ojiverde fastidiada – Y para más aparece la tonta de Akiho y… – Sin embargo, prefirió no terminar con la frase, simplemente cerró su mano en un puño y guardó silencio.
-Sé que ella no es tu persona favorita en el mundo.
-Es mi peor pesadilla – Dijo la chica resoplando – No quiero que vaya de nuevo a mi trabajo, tiene suficiente dinero para ir al bar más caro de la ciudad.
-Pero prefiere hacerte la vida miserable yendo precisamente a tu trabajo, lo sé – Respondió Tomoyo – No te angusties por ella, no vale la pena.
-Lo sé, es solo que es frustrante que quiera volver a meterse en mi vida de esta manera – Dijo Sakura molesta.
Tomoyo miró a su amiga extrañada, la había visto en todos los estados de ánimos posibles, sin embargo, nunca la había visto enojada a ese punto – No me dirás que estás celosa de Akiho.
La ojiverde casi se atraganta al escuchar esto – ¿Celosa? ¡No! ¡Solo quiero que deje de meterse en mis asuntos!
La amatista levantó la ceja sugestivamente – ¿Desde cuando Li es uno de tus asuntos?
Sakura sintió como los colores se subían a su cara – Ehm… ¡No es mi asunto! – Y seguido de esto se adelantó a caminar más rápido.
Tomoyo abrió la boca impresionada y corrió lo más rápido que sus sandalias la dejaron para alcanzar a su mejor amiga y encararla – ¿Te gusta?
- ¡No! ¡Ese idiota ni siquiera me habla! – Respondió la ojiverde tratando de evitar la mirada de la chica.
-Tu boca dice una cosa, pero tus acciones hablan por sí solas – Dijo Tomoyo impaciente – Así como las de él.
-Dices tonterías – Contestó Sakura restándole importancia y entrando a un café – Vamos, es obvio que necesitas algo caliente para… – Sin embargo, la chica no pudo terminar la frase ya que justo cuando estaba entrando casi se va de bruces con otro chico que iba saliendo junto a una chica.
-Oh discúlpame – Dijo automáticamente la ojiverde.
-No te preocupes, Sakura – Respondió el chico en cuestión.
Cuando Sakura logró reconocerlo se dio cuenta de que se trataba de Eriol, quien venía acompañado de Meiling, esta última fue la próxima en hablar.
-Qué gusto verlas a ambas – Dijo la chica de cabello negro.
-Lo mismo digo – Respondió Tomoyo sonriéndole amablemente a Meiling y dedicándole un rápido y coqueto guiño del ojo al chico.
- ¿Iban a clases? – Preguntó Sakura.
-No, acabamos de salir y nos vamos al trabajo – Respondió Eriol – Ambos trabajamos en la biblioteca por las tardes.
-Oh, entonces eso quiere decir que las noches te quedan libres – Dijo Tomoyo sonriendo.
-Pues sí, la mayoría del tiempo cuando no tengo que estudiar – Respondió Eriol – Como esta noche, por ejemplo.
Meiling giró los ojos y caminó hacia donde estaba Sakura – No estoy interesada en estar en medio de su coqueteo, con su permiso.
La chica de cabello negro dejó atrás a sus amigos y se acercó a la ojiverde – ¿Cómo has estado? No te veía desde la fiesta.
-Pues bien – Dijo ella para no explicar todo el enredo emocional por el que estaba pasando.
-Eso es genial – Respondió Meiling – Oye sé que en la fiesta no fuimos muy bien presentadas y para más luego nos tuvimos que ir… Pero me llamo Meiling, soy la prima de Xiao Lang.
-Así escuché ese día – Respondió Sakura sonriendo.
-Y sé que soné como una total loca cuando prácticamente sabía quien eras, pero es que me sorprendió mucho que Syaoran no te haya mencionado – Admitió Meiling – Siempre quise ir a ver una de sus obras, pero no podía por la escuela, por lo que nunca me perdía los videos que mis tíos tenían de esas obras escolares donde tu estás junto a él.
Sakura se sonrojó un poco – Éramos muy pequeños y personalmente no contaba con volverlo a ver y mucho menos en el bar.
Mientras hablaba con Sakura, a Meiling los recuerdos de la noche de la fiesta vinieron a su mente, precisamente el momento en que volvieron al departamento.
-Flashback-
-No puedo creer que no nos dijeras que Sakura era la chica con la que tuviste la cita hace unos días – Decía Meiling – ¡Y que para colmo que trabajarías con ella!
-Si me lo guarde para mi mismo es porque precisamente no quería incluirla en esto – Respondió Syaoran.
Meiling lo miró extrañada – ¿De qué hablas?
El ambarino suspiró – No quiero involucrar a nadie más en mi vida… Soy fugitivo ¿recuerdas?
La chica frunció el ceño – Ambos lo somos y eso no significa que debas detener tu vida por eso.
-No es nada de eso – Respondió él – Sakura es solo una vieja amiga y ahora compañera de trabajo, no tenemos nada más en común.
Meiling miró a Eriol, quien se había mantenido callado, hasta que decidió intervenir – ¿Qué hay de la canción? La que mencionó Rika.
Syaoran miró a sus primos aleatoriamente – No fue nada.
-Siempre has sido muy bueno cantando – Dijo Meiling sin ánimos de hacerlo sentir mal – No entiendo porque ahora aparentemente te avergüenzas de eso.
-No es por nada especial – Respondió él desviando la mirada – Solo déjenlo en que Sakura y yo cantamos karaoke, nada más.
Eriol miró a Meiling, pero ninguno fue capaz de decir algo más, era evidente que Syaoran quería guardarse eso para él y no lo forzarían.
-Fin del flashback-
Sakura se dio cuenta de que Meiling se quedó repentinamente callada, por lo que decidió hablarle de nuevo – Hey no quiero ser grosera, pero tengo deberes que hacer y trabajo esta noche.
-Oh no te preocupes – Dijo la pelinegra sonriendo – También se me hace tarde para el trabajo… Fue un gusto verte.
-Lo mismo digo – Respondió Sakura devolviéndole el gesto y buscando a Tomoyo con la mirada.
Sin embargo, sin que ella ni Meiling se dieran cuenta, Eriol y Tomoyo habían entrado al café y se encontraban bastante cómodos hablando y riendo entre sí en una de las mesas.
Sakura se rio – ¿En qué momento esos dos escaparon de nosotros?
Meiling vio hacia el café y soltó una risa – Mejor no les cortamos el momento y desaparecemos disimuladamente.
-No podría estar más de acuerdo contigo.
oOo
Había sido una noche bastante movida en "Rock&Beers" debido a que el toque de la banda había atraído muchos clientes que se enteraron de las canciones que tocarían, por lo que las meseras estuvieron hasta el tope con las órdenes, así como Kenji junto con los dos meseros de turno que pusieron para reemplazar a Yamazaki y a Syaoran esa noche.
Sakura tuvo que admitir que las canciones que tocaron eran bastante buenas y estaba feliz de que sus amigos estuvieran en el escenario, aunque le haya hecho falta bromear con Rika y Naoko. Era cierto que había tenido un montón de trabajo, pero esto no fue impedimento para que disfrutar del espectáculo tanto como los clientes, y es que la verdad hasta le habían dado ganas de soltar la bandeja y sentarse a ver la presentación como era debido, pero sabía que eran solo fantasías.
Siempre disfrutaba de las presentaciones de la banda precisamente porque esta estaba formada por sus amigos, pero en esta ocasión se sentía diferente. Empezando porque Syaoran era el nuevo guitarrista y de alguna forma tenía su propio estilo para interpretar aquellas maravillosas piezas musicales que siempre le habían gustado, haciendo que cuando se acercaran sus solos ella no pudiera evitar quedarse mirando y olvidando el trabajo por unos segundos.
El espectáculo acabó y la banda recibió aplausos por parte de todos los clientes, y Sakura desde abajo pudo ver la cara de felicidad de todos los integrantes, cosa que le causó una dicha aún más grande, considerando que sabía que tuvieron un momento dificil cuando Hiro se fue tan repentinamente, pero ahí estaban, levantándose de entre las cenizas.
Sakura vio como los chicos se bajaban del escenario, aunque ellos hayan acabado su jornada, por lo menos ella tendría que esperar a que todos se fueran para poder irse a casa, por suerte, apenas la presentación terminó se les vio a muchos clientes pagando y yéndose del lugar, por lo que al cabo de una hora el lugar estaba vacío nuevamente, dejándola a ella limpiando las últimas mesas.
Al finalizar, Sakura lavó sus manos y luego se dirigió a los casilleros, donde se encontró con Chiharu también dejando su delantal y recogiendo sus cosas.
-Vaya noche – Le dijo Sakura imitándola.
-Sí, y apenas empieza – Respondió la chica.
Sakura la miró confundida – ¿De qué hablas? Los clientes ya se han ido.
-Oh, los chicos no te han dicho aún – Dijo Chiharu – Clow ha permitido que nos quedemos hasta tarde para celebrar que el primer toque de la banda con Li ha sido un éxito.
Sakura abrió los ojos impresionada – ¿De verdad?
- ¡Hablo en serio! – Dijo Chiharu tomando del brazo a su amiga – Todos están en la parte trasera, Clow nos dejó tomarnos las cervezas que quedaron ya que mañana despacharan las nuevas…. Kenji cerrará el bar hoy.
Sakura ni siquiera tuvo tiempo de decir algo más, simplemente se dejó guiar por Chiharu al salir de los casilleros hasta casi la salida del bar, donde pudo encontrarse con Yamazaki, Rika, Naoko y Kenji riendo de los chistes de este último, y finalmente a Syaoran un poco más alejado bebiendo una cerveza.
Chiharu de inmediato se abalanzó sobre su novio para felicitarlo por la presentación, y Sakura optó por hacer lo mismo acercándose para abrazar a Naoko y Rika – Todos estuvieron increíbles.
-Gracias, amiga – Respondió Rika sonriendo – Creí que mi voz se oxidaría considerando todo el tiempo que tenía sin cantar.
-Pues me parece que todos han estado geniales.
-Kinomoto – Sakura creyó que se trataba de Yamazaki, sin embargo, al girarse se encontró nada más y nada menos que con Syaoran, quien lucía misteriosamente feliz y traía consigo una cerveza.
-Es tuya – Dijo él tendiéndole la bebida.
Sakura tomó la botella entre sus manos y le habló – ¿Desde cuando están aquí atrás tomando cervezas?
-Desde que terminó la presentación y Clow nos autorizó – Dijo Yamazaki – Y pues digamos que como Li salvó la banda ha sido el invitado de honor.
Sakura tuvo que admitir que aquel comentario le causó un poco de risa, especialmente cuando Syaoran fue el próximo en hablar – Que ni se te ocurra atreverte a intentar besarme de nuevo, Yamazaki.
-Créeme, yo no lo dejaré – Dijo Chiharu haciendo que todos se rieran.
La ojiverde decidió sentarse justo al lado de Naoko y Rika mientras la noche empezó a pasar entre chistes malos de Kenji y anécdotas sin sentido de Yamazaki, quien inmediatamente era reprendido por Chiharu.
La cerveza empezaba a hacer estragos entre todos los presentes, aunque Sakura podía ver especialmente alegre a Syaoran y a Kenji, esos dos no se llevaban para nada bien, pero ahí estaban hablando animadamente con Yamazaki sobre unas bandas internacionales, casi no podía creerlo.
-Ver para creer ¿no? – Dijo Rika sacando a la chica de sus pensamientos.
-Es increíble que en el trabajo se lleven como perros y gatos y míralos nada más, falta solo que se abracen y empiecen a decir que se aman – Contestó Sakura haciendo reír a sus amigas.
-Son los efectos del alcohol – Respondió Naoko – Mañana volverán a detestarse y a pelear por ti.
-Ellos no pelean por mí – Refutó la ojiverde – Kenji sabe que no me gusta de esa manera.
- ¿Y que hay de Li? – Preguntó Chiharu.
-No vamos a empezar esta conversación de nuevo – Dijo Sakura fastidiada mientras tomaba un sorbo de su cerveza.
-Se me ocurre una forma de hacer que dejemos el tema para siempre – Propuso Rika – Y tu sabes que cumplo mis promesas.
Sakura lo pensó un momento, si era cierto que Rika era completamente confiable en cuanto a promesas, más que palabras eran hecho irrefutables, pero le daba un poco de miedo la forma del acuerdo al que podrían llegar para que ellas la dejaran en paz de una vez por todas con el tema de Syaoran.
- ¿Qué tienes en mente?
Rika sonrió y miró hacia donde estaban los chicos hablando entretenidos, le hizo señas a sus amigas para que todas se acercaran y ellos no escucharan – Te reto a besar a Li.
Sakura la miró incrédula – Estás loca si crees que voy a hacer eso.
-No te digo que sea un beso demasiado largo – Dijo Rika – Prometo que con eso dejaré el tema de Li para siempre.
-Igual yo – Dijo Chiharu – Aunque dudo que eso acabe ahí, sé que yo no lo volveré a sacar.
-Estoy con ellas – Refutó Naoko.
La ojiverde abrió los ojos impresionadas – Ustedes tres son increíbles… No estoy suficientemente borracha para esto.
-Pues creo que Li si – Dijo Naoko viendo hacia donde estaban los chicos – Solo ve ahí y róbale un beso sin muchas explicaciones.
Sakura suspiró resignada, era cierto que eso era parte de la promesa para que sus amigas la dejaran de molestar, sin embargo, estaba simplemente asustada porque sabía que todo eso iba a tener consecuencias, y estaba segura de que sus amigas estaban conscientes de eso, aunque mentiría si dijera que la idea no era tentadora – Ya el alcohol me tiene pensando cosas que no son –.
Ella agarró su bebida y tomó un largo trago, sin duda eso es lo que la llenaría de valor para lo que estaba por hacer, se limpió la boca y miró feo a sus amigas – Las voy a matar después de esto.
Las chicas no dijeron nada, simplemente se quedaron en silencio viendo como Sakura se alejaba de donde estaban ellas y caminaba hasta donde los chicos estaban sentados aún riendo. Cuando la ojiverde llegó todos se quedaron en silencio viéndola, aunque la mirada que sentía más intensamente sin duda era la del portador de unos ojos ámbares.
-Sakura ¿Qué pasó? – Preguntó Kenji al verla ahí.
Sin embargo, ni él ni ninguno de los presentes se esperaba que lo siguiente que ocurriera es que Sakura se sentara junto a Syaoran y seguido a eso se abalanzara sobre él dándole un beso en los labios que lo dejó sin habla.
Syaoran apenas podía procesar lo que estaba pasando mientras sentía los labios suaves de Sakura sobre los suyos, quiso detener aquello, pero sintió un ligero cosquilleo en su lengua y el sabor de la cerveza de la boca de ella. Sin embargo, Sakura lo cortó luego de un par de segundos haciendo que ambos se sonrojaran por completo, y finalmente fuese Yamazaki que cortara el silencio.
-Vale, eso no me lo esperaba.
-Tampoco yo – Respondió Kenji con un semblante realmente serio mientras se levantaba – Creo que deberíamos irnos ya.
Sakura frunció el ceño – ¿Vamos a irnos solo por un reto?
-No, estoy cansado y deseo irme – Respondió Kenji pasando a un lado de Sakura.
-Que aguafiestas, Kenji – Dijo Yamazaki viendo como el chico se iba – No lo necesitamos para hacer una buena fiesta.
Sakura estuvo a punto de estar de acuerdo con él, hasta que vio como Syaoran se iba a levantar para ir al baño y cayó nuevamente de bruces en el sofá.
Rika torció la expresión – Me parece que Li no está bien.
-Que va, está mejor que nunca – Dijo Yamazaki intentando levantarse también, pero fallando en el intento.
Chiharu rodó los ojos – Los dos ya tuvieron suficientes cervezas por hoy – Seguido de esto la chica se acercó junto con Rika para ayudar a su novio a levantarse – Vámonos al departamento.
Sakura vio a Syaoran y sabía desde que llegó que el alcohol había hecho estragos en él, por lo que imitó a Chiharu con ayuda de Naoko y ambas lo llevaron hasta la salida del bar.
Las chicas llevaron como pudieron a Yamazaki y a Syaoran fuera del bar y empezaron a caminar hasta el edificio del al lado, donde vivían todos a excepción de Syaoran. Poco a poco lograron llegar a la recepción donde estaba el ascensor, cuando Chiharu fue la siguiente en hablar.
-Puedo yo sola a partir de aquí con Takashi – Dijo la chica sonriéndole a su amiga – Gracias Rika.
La aludida sonrió de vuelta y luego miró a Sakura – ¿Qué harás con Li?
-Tiene auto ¿no? – Dijo Naoko.
-Si, pero ni loca lo dejaré manejar así – Respondió Sakura mientras sostenía al chico.
Y es que era cierto, lo pondría en un peligro, además de que Syaoran apenas y podía mantenerse en pie por si solo, por lo que Sakura sabía lo que tenía que hacer, y aunque aquello no lo pusiera en un peligro de vida o muerte, si se consideraba un peligro para los dos tomando en cuenta que estaban un poco ebrios.
-Voy a llevarlo a mi departamento – Dijo ella a sus amigas.
Las chicas en otras circunstancias habrían hecho bromas sobre eso, sin embargo, no se sentían capaces en un momento así, por lo que simplemente asintieron con la cabeza sin decir nada.
Cuando el ascensor llegó Chiharu tomando a Yamazaki se adentró en el ascensor seguida de Sakura y Syaoran, y ambas marcaron sus respectivos pisos, el de Chiharu el segundo y el de Sakura el tercero.
-Lo siento – Dijo Chiharu luego de unos segundos de silencio.
Sakura la miró confundida, por lo que Chiharu decidió aclararse – No debimos retarte a hacer eso, ahora Kenji volvió a enojarse contigo.
-No te preocupes, Kenji es un caso delicado – Respondió Sakura – Además, todo era un juego y él fue quien se lo tomó demasiado en serio.
- ¿No estás enojada?
Sakura negó con la cabeza y sonrió al mismo tiempo que se abría la puerta del ascensor y Chiharu salía junto con Yamazaki. Ambas chicas se sonrieron y se despidieron para que después la puerta volviera a cerrarse, el camino fue corto y silencioso ya que solo los dividía un piso, por lo que al llegar Sakura sostuvo a Syaoran con cuidado encaminándolo hasta el departamento 3-F.
Fue un poco engorroso abrir la puerta al mismo tiempo que sostenía a Syaoran, sin embargo, no fue imposible, por lo que lograron entrar al departamento de forma exitosa. Ella lo llevó hasta su habitación con cuidado y lo depositó en su cama, por suerte contaba con una bastante grande, por lo que él podría dormir en un lado y ella en otro sin necesidad de que alguno estropeara su espalda en el sofá.
Sakura se acercó a Syaoran, quien apenas al tocar la cama de la chica sus respiraciones se hicieron más pausadas indicando que se había quedado dormido. Ella iba a dejarlo tal y como estaba, sin embargo, se limitó a quitarle los zapatos para que estuviese más cómodo, trató de no hacer demasiado contacto con él y seguido de eso tomó la camiseta y el short que usaba de pijama y se introdujo en el baño.
Al estar ahí dentro empezó a procesar todo lo que había pasado en el último rato – Lo besé ¡¿qué demonios estaba pensando?! Con suerte está tan ebrio que mañana no se va a acordar de eso – Se regañaba a sí misma mientras se ponía el pijama, aunque aún estuviera un poco alegre por el alcohol, no podía evitar sentirse un poco nerviosa sabiendo que él estaba dormido en su cama – No pasa nada, estás ayudando a tu amigo idiota y borracho, solo dormirá en tu cama, cada uno en su lado… Nada raro –.
Luego de tomar un respiro, la chica salió del baño con ansias que dormirse tan rápido como Syaoran, sin embargo, cuando lo vio lo que menos esperaba era encontrárselo solo con un bóxer puesto – ¡¿Qué demonios pasó?! – Se preguntaba ella mientras veía su ropa en el suelo, pero por, sobre todo, mientras veía por primera vez su cuerpo así de expuesto.
Sabía que los chicos usualmente dormían en ropa interior y algunos hasta desnudos, pero por suerte Syaoran se había dejado la ropa interior y se había vuelto a recostar en su cama, regalándole una vista completa de su pecho marcado, donde se podía ver el tatuaje de un lobo a la altura de su corazón, su abdomen plano, brazos fuertes y piernas largas – ¿Por qué tuvo que mantenerse en forma? ¡Esto es demasiado! –.
Sakura suspiró profundamente y se metió en su lado de la cama arropándose con el cobertor y esperando que el sueño de apoderada de ella lo más pronto posible, pero aquello no pasaría ya que lo primero que se apoderó de ella fueron unos brazos alrededor de su cintura y un cuerpo que se pegaba al de ella, de inmediato empezó a sentir su respiración en su propia oreja.
La ojiverde se giró dejando que su rostro quedara solo a centímetros del de Syaoran, quien seguía entre dormido y despierto aparentemente. Él la abrazaba por la cintura y la pegaba a su cuerpo, como si de una almohada se tratara, o eso pensó Sakura hasta que sintió los labios de él sobre los suyos por segunda vez en la noche.
Sakura quedó helada ante esta acción y por un momento no supo cómo actuar, sin embargo, él empezó a mover sus labios encima de los de ella y no pudo negarse a devolverle el beso con la misma intensidad. El primero que le había robado había sido corto y hasta un poco torpe, pero esta vez podía disfrutar del sabor de sus labios, aunque estos supieras bastante a cerveza, no dejaban de extasiarla con cada roce.
Los besos se hicieron más demandantes y ninguno de los dos querían detenerlos, por lo que Syaoran se sentó en la cama y Sakura no dudó en sentarse a horcadas encima de él, sintiendo su erección naciente chocando con su short. Syaoran acariciaba una de sus mejillas con su mano mientras que se dedicaba a besarla con más ahínco, escuchando gemidos salir de su boca y recibiendo ligeras mordidas en su labio inferior que solo lo hacían ponerse más duro.
Sakura sintió como él coló las manos debajo de su camiseta y empezó a acariciar sus pechos al desnudo ya que no tenía brassier, y seguido de eso sintió como él llevó sus labios a su cuello mientras que hacía círculos con la yema de sus dedos en sus pezones, llevándola al cielo solo con esos toques en su piel desnuda bajo la ropa.
Toda la abstinencia que llevaban contenida desde hacía meses fue quemada solo con roces encima de la ropa y besos que los dejaban con ganas de más, los cuales llegaron a su final cuando el alcohol hizo suficiente efecto en Sakura y Syaoran como para que se quedaran dormidos abrazados y con los labios palpitantes.
Y es que se necesitaron más que palabras para que por fin dieran el primer paso en esta aventura.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén pasando un buen día. A algunos lectores les dije que se agarraran porque este capítulo venía fuerte y creo que ya saben a que me refería jajaja. Sé que todavía hay muchas dudas con respecto al pasado de los personajes, pero poco a poco van a ir sabiendo, de momento voy moviéndome a este ritmo y la verdad espero que les haya gustado esa noche que tuvieron los chicos.
Sé que es dificil acostumbrarse al comportamiento de una Sakura tan liberal y de un Syaoran despreocupado, pero ya pronto van a conocer otras facetas de ellos, se los prometo… Mientras tanto, espero que hayan disfrutado del capítulo.
La canción que inspiró el título de este capítulo es "More than words" del grupo Extreme, es una de mis canciones románticas favoritas de todos los tiempos, aunque el capítulo no fue precisamente romántico, me agradó haberla incluido.
Les agradezco a todos los que se toman el tiempo de leer y de comentar. Nos vemos el domingo en el siguiente capítulo.
Un abrazo.
