Wake me up when September ends
Syaoran se removió en la cama cuando sintió los rayos del sol dando con su cara y maldijo internamente por haber olvidado cerrar la ventana de nuevo. Podía sentir un ligero dolor de cabeza que probablemente sea la segunda razón de que estuviese despierto tan temprano – Gran forma de empezar el día… Maldito alcohol – Aunque no le echaba del todo la culpa ya que él mismo le había dicho a Yamazaki que tenía muchas ganas de celebrar su primer toque con la banda.
El chico mantenía los ojos cerrados recordando la sensación que fue volver a los escenarios después de tanto tiempo. Cuando iba en la secundaria fue parte de una especie de banda que tocaba en los bailes escolares y esas cosas, sin embargo, apenas esta etapa terminó cada integrante siguió su camino, de igual forma, todos alegaban que la banda era simplemente un pasatiempo, cosa que para Syaoran también fue en un comienzo.
Aunque, en esa época de secundaria comenzara como un pasatiempo, inconscientemente se había convertido en su forma de escape de la realidad, y a veces pensaba que le gustaba muchísimo más esa realidad musical que lo que hacía habitualmente en su vida, por lo que al finalizar la secundaria y por ende la separación de la banda, tuvo un vacío enorme que solo le hizo comprobar que en efecto, lo de él era la música y los escenarios, sueños que por supuesto, fueron desechos por su familia.
Recordó con amargura como había sido aquello, y es que ni siquiera para él tenía sentido ya que desde pequeño lo incentivaron a unirse a los clubes de teatro de sus escuelas y le habían pagado las clases de guitarra y piano, sin embargo, prefirió dejar de lado esos pensamientos – Salí de Hong Kong para no tener que vivir con esa culpabilidad, no tengo porque estar pensando de nuevo en esto – Se regañó a sí mismo mientras se estiraba en la cama, sin embargo, al estirarse no esperaba sentir algo junto a él, y mucho menos que este algo se moviera mientras hacía un sonido de molestia.
Syaoran abrió los ojos de golpe y el primer impacto fue verse en una habitación desconocida, para que después ese impacto fuese desplazado por el hecho de que estaba dormido en la misma cama que Sakura, quien recién se despertaba y al verlo abrió los ojos sorprendida.
Ambos se sentaron de golpe en la cama y Sakura no pudo evitar sonrojarse al verlo solo con un bóxer puesto, cosa que para Syaoran pasó desapercibido hasta que sintió la mirada verde de ella sobre su cuerpo, por lo que sin pensárselo dos veces saltó de la cama más avergonzado que ella y se dispuso a recoger su ropa que estaba tirada en el suelo.
Mientras se ponía sus pantalones habló evitando mirar a la chica en su cama a toda costa – ¿Qué pasó anoche?
Sakura se mordió el labio nerviosamente – Te emborrachaste.
-Sí, eso lo recuerdo – Admitió él abrochando sus pantalones y agachándose rápidamente para buscar su camiseta en el suelo – Lo que quiero decir es ¿qué hice para terminar aquí?
-Te aseguro que nada demasiado grave – Respondió ella tratando de evitar su mirada – Simplemente estabas demasiado borracho para conducir, así que te traje a mi departamento a pasar la noche.
Syaoran pasó la camiseta del uniforme sobre su cabeza y al estar vestido volvió a sentarse en la orilla de la cama, empezando a tener vagos recuerdo de la noche anterior.
-Yamazaki y yo nos pusimos bastante mal – Recordó él.
Sakura asintió sin decir nada, y fue entonces cuando Syaoran se volteó a mirarla a la cara finalmente – Gracias por preocuparte por mí y dejar quedarme… No sé que habría hecho en esas condiciones.
-Era peligroso dejarte ir así – Respondió la ojiverde mirándolo de reojo – Y no fue nada traerte, eres mi amigo… Y creo que deberías llamar a Eriol y a Meiling.
Syaoran pasó la mano por su cabello despeinado – Esos dos van a matarme.
-Yo creo que te pudieron matar si hubieses conducido borracho – Respondió ella dándole una sonrisa de medio lado y guiñándole el ojo – Te salvé de esta.
Él no pudo evitar sentir unas leves cosquillas ante esos gestos – Ahora eres tú la que coquetea conmigo.
-Jamás coquetearía contigo – Dijo ella fingiendo inocencia.
Syaoran se rio, por lo menos ya no se sentía tanta tensión entre ellos como hace unos minutos, por lo que se sintió en suficiente confianza de hacerle la próxima pregunta.
- ¿Puedes decirme que rayos hacía desnudo? – Preguntó él en tono divertido – Estoy empezando a sospechar que todo esto fue parte de un plan.
Ella bufó – Pues aparentemente te dio mucho calor anoche porque yo fui al baño unos momentos y cuando volví estabas así.
-Admítelo, solo buscaste una excusa porque en el fondo querías verme desnudo – Dijo el ambarino divertido.
Sakura se rio – Ya quisieras… Solo admite que eres un egocéntrico.
Syaoran se rio levemente mientras se recostaba en la cama mirando al techo sintiendo aún un leve dolor de cabeza –Maldita sea, mi cabeza está matándome… Despiértame cuando septiembre termine ¿sí?
Ella no puedo evitar sonreír – Como una de las canciones que cantaron anoche con la banda.
- "Wake me up when September ends", quien diría que escuchas Green Day.
-Mi gusto musical es increíble – Dijo ella con un falso tono de superioridad.
-Después dices que yo soy el egocéntrico.
Ambos se rieron del comentario mientras Syaoran hacía memorias de ese momento de la noche en que recién llegaba al cuarto de la chica, y en efecto, a su mente llegaron los recuerdos de si mismo quitándose la ropa y aventándola al suelo, sin embargo, no estaba dormido ya que recordó haber visto a Sakura salir del baño y acostarse junto a él, para después…
Syaoran paró la risa recibiendo una mirada de rareza por parte de ella y le habló mirándola seriamente a los ojos – Te besé anoche.
Sakura desvió la mirada – Yo lo hice, y fue un reto nada más.
El ambarino la tomó suavemente del brazo buscando llamar su atención y sus ojos volvieron a encontrarse – No estoy hablando del reto cuando estábamos en el bar… Me refiero a que yo te besé aquí, en tu cama.
La ojiverde esta vez no fue capaz de desviar la mirada, ella si recordó ese beso apenas lo vio despertar, sin embargo, había prometido no decirle nada porque no contaba con que lo recordara, pero lo había hecho y ahora debía enfrentarlo.
-Fue solo un beso – Intentó ella restarle importancia – Ya nos habíamos besado cuando éramos niños.
Syaoran bufó – No fue un beso casto de los que nos dábamos en las obras escolares, fueron muchos… De hecho, recuerdo que fueron más que besos.
Sakura sintió su rostro arder ante ese último comentario, no podía debatirle eso – Vale, si fueron más que besos.
-Fue calentura.
-Ambos estábamos ebrios – Defendió ella – Los ebrios hacemos tonterías.
-Tonterías calientes – Respondió él sin dejar de mirarla.
La ojiverde sentía aún su cara arder – Basta, estaba ebria y en abstinencia y fui débil... Lo importante es que no paso a mayores.
Syaoran levantó la ceja sugestivamente – ¿Con que "abstinencia"?
Sakura se sonrojó aún más mientras desviaba la mirada – Sí… Ha pasado mucho desde la última vez.
Él suspiró – Me pasa lo mismo, así que te entiendo.
La ojiverde lo miró sorprendido y él le respondió confundido – ¿Qué?
Ella se rio – No te ofendas, pero creí que eras de esos chicos de una noche y ya.
-No me voy a la cama con cualquier chica, Sakura – Respondió él dándole un guiño de ojo – Así que considérate afortunada.
La chica bufó – ¿Afortunada de haberte traído borracho hasta acá?
Él le hizo una mueca y ambos rieron, sin embargo, ella volvió a ponerse seria y le habló – Ahora sí, lamento esto.
Syaoran la miró confundido – ¿Lamentas qué? ¿Haber potencialmente salvado mi vida por no dejarme conducir ebrio y dándome refugio una noche?
-No – Respondió ella removiéndose incómoda – Lo del beso.
-Pero técnicamente fui yo quien te besó.
-No ese beso, el del bar – Explicó la ojiverde – Lamento haberte usado para cumplir el reto.
Syaoran chasqueó la lengua – Que va, me han usado para cosas peores… No pasa nada.
Ella no quedó completamente convencida de su respuesta, sin embargo, no se la debatió – Y lo que pasó aquí… pues creo que lo mejor es no mencionarlo de nuevo, ni hacerlo de nuevo.
El ambarino levantó la ceja sugestivamente – ¿Tan mal besador soy?
Sakura no pudo evitar reírse – No es eso, es solo que deberíamos mantenerlo como un secreto… Un secreto de amigos.
Syaoran en ese momento cambió su semblante y le sostuvo la mirada intensamente – No quieres que Suzuki se entere de esto ¿verdad?
Ella en parte tenía que admitir que era por eso, sin embargo, la razón más fuerte era porque no quería explicarles a todos que había sido un error, cuando recordaba haberlo disfrutado tanto, incluso más de lo que podía admitir en voz alta.
-No es por él – Se limitó a decir ella desviando la mirada – Es solo que en el bar corren demasiado rápido los rumores.
-Y por eso no quieres que él se entere que dormiste conmigo y que nos enrollamos anoche – Respondió él en un tono molesto.
Sakura volvió a mirarlo a los ojos y pudo notar que estaba realmente enojado – Kenji no es mi novio, y no me gusta de esa manera, pero no quiero que las cosas se compliquen más con él porque sé que esto lo lastimaría mucho.
Syaoran bufó – "Esto" – Dijo sarcásticamente mientras se acercaba a ella.
La ojiverde vio como él se aproximaba a su cuerpo, se habían mantenido distanciados desde que se dieron cuenta que despertaron juntos, pero él se había detenido a solo unos centímetros de su rostro, haciendo que su corazón empezara a palpitar fuertemente por su cercanía.
-Escucha, Sakura – Dijo él sin cortar contacto visual con su mirada verde – Aseguras que Suzuki no es tu novio, pero aparentemente tienes que rendirles cuenta como si fuese uno.
-No es eso… – Intentó decir ella, pero el chico la interrumpió.
-Sí lo es – Dijo Syaoran seriamente – Pero ten en cuenta de que no tienes pareja y yo tampoco, estábamos ebrios y como bien dijiste, en "abstinencia", por lo tanto, lo que pasó no fue nada malo… Y no me malentiendas, estoy de acuerdo en que lo mantengamos en secreto para no crear rumores.
- ¿Cuál es tu punto? – Preguntó ella ansiosamente.
-En conclusión, no deberías sentirte culpable por lo que pasó y mucho menos preocuparte por lo que Suzuki va a pensar si llega a enterarse – Respondió él para luego alejarse de ella y desviando la mirada – Pero si quieres mantenerlo en secreto, así será.
Sakura lo tomó del brazo obligándolo a mirarla de nuevo a los ojos – Kenji es uno de mis mejores amigos, y sé que tiene sentimientos por mí, por eso no quiero lastimarlo y que nuestra amistad se vea afectada.
Syaoran suspiró – Y en cambio prefieres que se vea afectada nuestra amistad solo por complacer a Suzuki en sus berrinches… Muy lógico de tu parte.
Al decir esto el ambarino se levantó de la cama y caminó a la puerta sin mirar a la chica en la cama, quien seguía helada sin nada que decir. Él salió de la habitación y cuando Sakura escuchó la puerta del departamento ser azotada sintió rabia por haber actuado de esa forma con él – ¿Por qué dije eso? ¡Maldita sea! Debe pensar que él no me importa en lo más mínimo – Y es que eso era exactamente lo que le había dado a entender al intentar no enredar más las cosas.
Syaoran por su parte se quedó parado un momento frente al departamento de Sakura luego de haber azotado la puerta y apretó el puño por haberse mostrado así con ella – ¿Qué demonios fueron esos celos, Li? ¡Fueron solo unos besos! ¡Y ni siquiera debería afectarte el hecho de que a ella le importe tanto el idiota de Suzuki! – Se reprendía a sí mismo mientras caminaba por el pasillo, necesitaba ir a casa y probablemente enfrentar a Eriol y Meiling, quienes debían estar muertos de la preocupación.
El chico se subió al ascensor y antes de que este se cerrara no pudo evitar tener la mirada puesta en la puerta de la casa de Sakura y suspiró – Esto no es nada, estos no son celos y mucho menos sentimientos por ella… Solo hay que olvidarlo –.
oOo
-Y eso fue lo que pasó – Finalizó Sakura bajando la cabeza.
Tomoyo miró a su mejor amiga y su boca se formó una línea luego de haber escuchado toda la historia de la noche anterior y lo que había pasado esa misma mañana en su casa – Vale, me parece que puedo entender un poco a Li.
-Fui muy dura con él ¿cierto? – Dijo la ojiverde sin mirar a la chica frente a ella.
-No dura, pero si fuiste insensible, cosa que me extraña mucho de ti – Respondió Tomoyo – Debió sentirse un poco despreciado.
-Sabes que digo puras tonterías cuando entro en pánico y esta no fue la excepción – Respondió Sakura frustrada – ¿Por qué demonios tuve que besarlo en primer lugar?
-Porque odias perder los retos.
-Pero este reto fue completamente estúpido – Contestó ella – Y hacerlo frente a Kenji… Demonios ¿en qué estaba pensando? Lastimé a dos chicos en menos de 24 horas.
-No puedes borrar lo que hiciste, pero si arreglarlo – Dijo Tomoyo.
Sakura bufó – Ninguno de ellos debe querer verme ni en pintura.
-Dales un poco de tiempo – Dijo Tomoyo – Los hombres son complicados y orgullosos… Aunque tienes que admitir que Kenji no debería haberse puesto de esa forma solo por un beso.
-Sabes que fue insensible besar a Syaoran frente a él sabiendo lo que siente por mí.
-Sí, pero tú no le correspondes y él lo sabe – Refutó Tomoyo – Por lo que técnicamente no cometiste nada malo.
-Debiste haberlo visto, su cara cambió completamente apenas besé a Syaoran – Explicó Sakura – Odio estar en medio de esto… ¡Ninguno de ellos me gusta ni siquiera!
Tomoyo levantó la ceja sugestivamente – ¿Estás segura de eso?
Sakura la miró confundida mientras tomaba de su refresco – ¿Por qué no habría de estarlo?
-Pues porque se dice que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad – Contestó la amatista – Y temo decirte que según tú estabas ebria cuando te besaste con Li en tu departamento anoche.
La ojiverde por poco se ahoga con su refresco cuando escuchó aquel comentario – Pasar tanto tiempo cosiendo está empezando a fundir tu cerebro.
-Amiga robarle un beso es una cosa – Empezó a decir ella inquisitivamente – Pero de ahí a terminar enrollándote con él hay una línea bastante grande y ambos la cruzaron.
Sakura miró para los lados antes de hablar, estaban en un restaurante lleno de muchas personas y quería asegurarse de que no fuese escuchada, por lo que se acercó a su mejor amiga y le habló lo más bajo que pudo.
-Tú más que nadie sabes que la última vez que estuve con alguien de esa forma fue hace mucho tiempo – Intentó justificarse ella – Estaba débil y borracha, y digamos que él no está nada mal, por eso hice lo que hice.
-Pues a mi me parece que a pesar de haber sido débil no te he escuchado decir que no te gustó – Respondió Tomoyo sonriendo pícaramente.
Sakura sintió como sus mejillas se incendiaban y es que su mejor amiga estaba en lo cierto. En ningún momento del día (ni siquiera cuando discutió con Syaoran en su departamento) había dicho que aquello no le había gustado. Habían alegado que probablemente se dejaron llevar por el alcohol y el hecho de no haber estado con nadie en mucho tiempo, pero ninguno había dado señales de que le desagradó aquel encuentro, y por lo que recordaba Sakura, ambos habían disfrutado mucho de ese momento en que ninguno pensó lo que estaba haciendo, simplemente se dejaron llevar.
Entonces Sakura se transportó a la conversación que tuvo con Syaoran esa misma mañana – Dijimos muchas cosas y nos disculpamos por lo que pasó, pero ninguno llegó a decir que no le había gustado lo que pasó… Y estoy segura de que a mi no me desagradó en lo más mínimo – pensó ella suspirando.
-Y como dije, los niños y los borrachos no mienten – Dijo Tomoyo rompiendo el silencio en el que se habían sumido unos momentos.
Sakura levantó los hombros – ¿Qué quieres que te diga? Aparentemente lo disfruté mucho, aunque no sé si él lo hizo.
-Amiga si te besó tan ferozmente como para que terminaran enrollados un buen rato te aseguro que lo disfrutó tanto como tú – Dijo Tomoyo sonriendo.
Sakura se sonrojó aún más – Ya no quiero hablar más de esto o me volveré loca.
-Tú me sacaste la conversación.
-Porque necesitaba contárselo a alguien o explotaría – Confesó Sakura – Eres buena escuchando, incluso si terminas avergonzándome más de lo que ya estaba.
-Es un don – Respondió Tomoyo sonriendo – Cambiando un poco de tema.
-Por favor, adelante – Dijo la ojiverde ansiosa por hablar de otra cosa.
-Mi cumpleaños – La amatista sonrió – No será algo demasiado grande, solo una fiesta en mi departamento mañana en la noche.
-Entre tantas cosas por poco olvido que mañana es tu cumpleaños – Respondió Sakura sonriendo –Sabes que no faltaré, aunque tengo que trabajar antes.
-Sabes que mis fiestas no tienen hora de llegada ni de ida y menos para ti – Dijo Tomoyo.
Sin embargo, luego de aquel comentario Sakura se dio cuenta de que su mejor amiga se removió incómoda – ¿Qué sucede?
Tomoyo torció la boca – No te he comentado que me he vuelto más cercana a Meiling en la universidad, es una chica muy divertida y la he invitado a mi cumpleaños.
-Eso es genial – Respondió Sakura sin entender a donde iba – ¿Y qué hay de Eriol? ¿No vas a decirle?
-Si, claro… De hecho, él y Meiling ya me confirmaron que irían – Contestó ella incómoda – Pero no he podido evitar invitar también a Li.
Sakura entonces entendió la incomodidad que invadía a su mejor amiga y suspiró – Eso es genial.
-Eso fue antes de saber lo que había pasado entre ustedes anoche, en serio lo siento – Respondió la amatista – Puedo inventar alguna excusa si te sientes incómoda con eso.
-No, eso estaría mal y entre ustedes no ha pasado nada – La calmó Sakura – Voy a estar bien, puedes invitar a quien quieras, es tu cumpleaños.
-Pero no quiero que estés incómoda.
-No lo voy a estar – Respondió la ojiverde dándole una sonrisa tranquilizadora – Además, no evitaré que estés con tu Harry Potter de las finanzas solo porque yo me enredé con su primo.
-No tiene por qué ser incómodo – Trató de animar Tomoyo.
-Exacto – Dijo Sakura no muy convencida.
Tomoyo sonrió y su mejor amiga le devolvió el gesto. Sin embargo, Sakura había hecho aquello porque en serio no quería que Tomoyo dejara de pasar tiempo con Eriol solo por ella, además de que sería de mal gusto, por lo que decidió que no dejaría que aquello arruinara el cumpleaños de su mejor amiga, incluso si ellos no estaban en los mejores términos del mundo.
Sakura suspiró – En serio quisiera dormir y despertar cuando acabe Septiembre –.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén geniales y que no hayan muerto de la curiosidad estos días por cómo los dejé con el capítulo anterior, sé que fui cruel, pero ustedes me conocen y saben que me gusta cortar los capítulos en las mejores partes jajaja.
Bueno, por acá les traigo el after de esa noche de fiesta y besos, sé que todos ansiaban por ver como estos dos manejarían la situación y pues aquí está su conversación. Al principio quise que lo manejaran bien y sin demasiadas incomodidades, pero el tema de Kenji salió a flote y pues eso detonó una situación incómoda entre ellos ¿qué piensan ustedes de todo esto? ¿creen que Syaoran tiene razón con todo lo que dijo?
Además, algo curioso fue que este capítulo lo escribí justo el día del cumpleaños de Tomoyo y pues por eso decidí incluir la mención a la celebración de su cumpleaños, les aseguro que esa fiesta va a estar muy interesante y espero que no se la pierdan.
La canción que inspiró el título de este capítulo es "Wake me up when September ends" de una de mis bandas favoritas de todos los tiempos, Green Day. Y, por cierto, me pasa lo mismo que a Sakura, la mayoría de las personas a simple vista no pueden hacerse la idea de que me gusta el rock jajaja.
Por cierto, he creado una lista en Spotify llamada "Rock you like a Hurricane" donde he incluido todas las canciones que inspiraron los títulos de esta historia, si están interesados en saber todas las canciones que formarán parte de este fic pues ahí tienen la lista para que la disfruten. Si quieren escucharla y no la consiguen háganmelo saber.
Sin más que decirles, espero que hayan disfrutado el capítulo y nos vemos en el siguiente, prepárense para lo que viene jajaja.
Nos leemos en la semana, les mando un beso enorme a todos.
