Mr. Brightside
-Tres cervezas y dos cubas libres – Dijo Sakura poniendo la orden en la mesa mientras escuchaba de fondo algunas canciones de Bon Jovi que resonaban en todo el bar.
-Gracias – Respondió una de las chicas que estaba en el grupo de esa mesa.
Sakura les dio una sonrisa amable – ¿Necesitan algo más?
-De momento estamos bien – Contestó nuevamente la chica.
-Entonces, me retiro – Dijo la ojiverde – Por cierto, me alegro que estén disfrutando de la música.
La chica le sonrió – ¿Bromeas? Él es de los mejores, por eso este es nuestro bar favorito.
-Eso es genial – Dijo Sakura dándose media vuelta – Que disfruten la noche.
-Hey – Escuchó una voz masculina y al girarse se dio cuenta de que se trataba de uno de los chicos que estaba en la mesa, este descansaba su brazo alrededor de los hombros de la chica con la que había hablado antes.
Sakura se quedó parada suponiendo que pedirían algo más, pero jamás esperó que el chico que le había llamado sacara de su billetera un par de billetes y se los extendiera, él le estaba dando propina, ni siquiera recordaba la última vez que había recibido una de esas.
-Tómala, es para ti – Dijo el chico amablemente – Haces un buen trabajo y además estuvimos aquí la noche en que cantaste con ese otro chico, fue una excelente presentación.
- ¡Oh! ¿eres la chica que cantó "Rock you like a hurricane"? ¡Que presentación! – Dijo otra de las chicas que acompañaba a la pareja.
Sakura se sonrojó un poco al darse cuenta de que esas personas la recordaban de aquella ocasión cuando cantó con Syaoran, y es que ya habían pasado varias semanas y suponía que todos lo olvidarían, pero aparentemente se había equivocado.
-Mereces la propina, y yo como tú no dejaría ir semejante talento – Dijo el chico que le dio la propina.
La ojiverde se removió incómoda, sin embargo, eso no la limitó a sonreírles a todos – Gracias, y estoy feliz de que les gustara la presentación… Pero debo seguir trabajando.
-Gracias de nuevo – Dijo la chica con la que había hablado en primer lugar.
Sakura se dio la vuelta con camino hacia la barra para buscar su siguiente orden, el bar esa noche no estaba tan atestado ya que no era fin de semana y tampoco había una presentación o algo, pero siempre había trabajo que hacer. De camino a su destino no podía evitar recordar la presentación como un momento mágico, y es que aparentemente no solo había sido así para ella, sino también para todos la que la vieron esa noche.
Sin embargo, al pensar en eso era imposible no pensar en Syaoran y al estar en la barra no pudo evitar desviar un momento su mirada hacía el otro lado donde el chico estaba preparando unas bebidas y entregándolas a los clientes, no habían hablado desde que él dejó su apartamento el día anterior y es que de momento no tenía mucho que decirle.
-Hey, Sakura – Dijo una voz sacándola de sus pensamientos.
La aludida se giró para encontrarse con una chica de cabello rojizo – Oh, hola Rika.
La chica se removió incómoda para luego hablarle de nuevo – Sabes, pasé por la mesa que estabas atendiendo y pues escuché cosas geniales sobre ti.
Sakura sonrió de medio lado – No es nada, solo unos chicos que estuvieron el día que canté y me reconocieron.
Rika rio – Tienes fans.
-No son fans, son solo chicos que les gustó como canté esa noche – Respondió la ojiverde.
-Pues eso es genial – Dijo Rika un tanto nerviosa – Escucha, quería disculparme.
Sakura la miró confundida y la pelirroja decidió aclararse – Por retarte a besar a Li… No quería causarte un problema con él ni con nadie.
-Tu orden está lista, Sakura – Dijo rápidamente un chico rubio interrumpiendo la conversación y poniendo un par de bebidas en la barra y desapareciendo nuevamente.
-Gracias, Kenji – Respondió la ojiverde.
-La tuya también está lista, Rika – Dijo Yamazaki apareciendo con tres cervezas y dejándolas en la barra.
-Gracias – Respondió la pelirroja esperando a quedar sola nuevamente con su amiga.
-No pasa nada, Rika – Contestó Sakura restándole importancia y empezando a caminar a través del bar con las bebidas.
-Si pasa – Insistió la chica mientras seguía a la ojiverde con sus propias bebidas en su bandeja – Sé que Kenji no te habla y que posiblemente las cosas con Li se tornaron tensas, y fue mi idea lo del beso.
Sakura suspiró, era cierto que las cosas se habían puesto tensas con Kenji, sin embargo, la ojiverde estaba clara en que eso no debería haber sido así ya que ellos eran solo amigos, pero, por otro lado, con Syaoran las cosas se habían puesto de cabeza y no precisamente por ese beso, sino más bien por todo lo que pasó luego de eso, pero eso nadie lo sabía y así se mantendría.
La ojiverde llegó a su mesa, por lo que Rika se mantuvo a un lado esperando a que se desocupara. Sakura repartió las bebidas rápidamente y mientras les daba una sonrisa amable se giraba para volver a caminar hasta la barra a por su siguiente orden, mientras que Rika aún la seguía con su bandeja en mano, por lo que Sakura decidió hablarle.
-Fue solo un reto, no era para que Kenji se pusiera histérico, y ni siquiera tiene porque estarlo – Respondió la ojiverde tranquilizando a su amiga – Y te aseguro que con Syaoran las cosas están bien, un beso no cambia nada entre nosotros, ambos estábamos ebrios de todas formas.
-Pero Sakura – Intentó decir la pelirroja.
-Rika no te sientas culpable, en serio – Dijo Sakura girándose para mirar a su amiga.
Sin embargo, la ojiverde al girarse no contaba con que Rika diera un frenazo para no chocar con ella dando como resultado que perdiera el equilibrio y que una de las cervezas cayera encima del uniforme de su amiga.
- ¡Demonios! – Dijo Rika al ver lo que había pasado – Sakura en serio lo siento, no fue mi intención.
Y la ojiverde sabía que era así, por lo que le dio una sonrisa tranquilizadora – No te preocupes, voy a los casilleros por otra camiseta y otro delantal.
Rika intentó decir algo más, pero Sakura se fue rápidamente a la barra donde dejó su bandeja y prácticamente corrió hasta los casilleros bajo la mirada ámbar de alguien al final de la barra.
Sakura entró a la zona de los casilleros y caminó directamente al suyo, aquello no era la primera vez que pasaba y por esa razón todos tenían dos cambios de ropas en sus casilleros en casos así, por lo que abrió el compartimiento y rápidamente tomó una camiseta limpia y caminó hasta los baños para cambiarse.
Solo le tomaron un par de minutos limpiarse un poco la cerveza que había caído sobre ella y reemplazar su camiseta, de todas maneras, no quería perder demasiado tiempo si quería llegar a buena hora al cumpleaños de Tomoyo, por lo que sin pensarlo mucho salió de los baños para buscar su delantal y volver a trabajo, aunque al llegar a los casilleros no esperó con encontrarse a un joven ambarino sentado en las bancas.
Él al darse cuenta de su presencia le habló – ¿Estás bien, Sakura?
Ella caminó hasta su casillero donde se dispuso a buscar su delantal y evitando mirarlo a toda costa – Si, estoy bien… Solo fue un pequeño accidente con unas cervezas que traía Rika.
-Si, pude verlo desde la barra – Respondió Syaoran removiéndose incómodo – Solo quería ver como estabas.
Sakura suspiró mientras miraba el casillero y se ponía el delantal alrededor de su cintura – Te preocupas por mí, aunque fui una idiota contigo.
-Esto no tiene nada que ver con… – Intentó decir él, pero ella lo interrumpió.
-Te menosprecié ayer, y en serio lo siento – Respondió la ojiverde mirándolo – No quise que pensaras que no significas nada para mí.
Syaoran se sonrojó un poco ante ese último comentario, y es que luego de decirlo fue que ella se percató de que tal vez usó palabras demasiado profundas y se sonrojó hasta la coronilla.
-Demonios, no quise… – Sakura se sentó junto a él y bajó la cabeza avergonzada – Lo que quise decir es que valoro tu amistad tanto como la de Kenji.
-No pretendo ponerte en esta situación – Dijo Syaoran buscando su mirada.
Sakura lo miró confundida – ¿De qué situación estás hablando?
-La de tener que escoger entre él y yo – Dijo él rápidamente sin haber pensado mucho en su respuesta.
Ambos sintieron sus mejillas colorearse ante este último comentario de él y de inmediato intentó enmendarlo – Demonios, no me refiero a escoger en ese sentido… Digo, no tienes que escoger entre nosotros solo porque ambos somos tus amigos.
Sakura vio como él bajo la mirada y es que en efecto su comentario anterior lo había interpretado de otra forma, pero decidió no prestarle demasiada atención ya que no quería tensar más las cosas de lo que ya estaban, así que lo mejor sería olvidar todo el asunto del beso y de su conversación del día anterior y hacer borrón y cuenta nueva con él.
-Sabes, creo que deberíamos olvidar todas nuestras metidas de patas de los últimos dos días – Propuso Sakura tendiéndole la mano.
Syaoran le sonrió de medio lado – No vamos a llegar a ningún lado lamentándonos y avergonzándonos entre nosotros – Respondió él estrechando su mano con ella.
-Exactamente – Concordó ella – Y mucho menos si ahora tenemos el trabajo y amigos en común… Y pues, creo que primos en común también.
El ambarino se rio – Eriol me contó algo sobre lo de Daidoji.
Sakura bufó – A ti te lo contó, Meiling y yo los vimos desaparecer de nuestra vista para estar solos.
-Mi primo y tu prima ¿quién lo habría dicho? – Dijo él.
-Te recuerdo que también son nuestros mejores amigos – Respondió Sakura – Así que creo que es otra excusa perfecta para olvidar todas nuestras idioteces de los últimos días.
-Déjenoslo en que fue culpa del alcohol y la abstinencia ¿sí? – Contestó el ambarino.
-Trato hecho – Aceptó ella.
Ambos se quedaron en silencio unos momentos, pero fue más bien porque Syaoran se debatía una pregunta en su mente, mientras que Sakura decidía sobre si volver al trabajo o evaluaba la posibilidad de quedarse ahí con él, ya que en serio estaba disfrutando de su compañía, sin embargo, decidió que debía volver al trabajo si quería salir a tiempo para el cumpleaños de su mejor amiga.
Sakura se levantó de la banca y estuvo a punto de despedirse del chico, pero él se adelantó a hablarle mirándola a los ojos – ¿Harás algo con respecto a Suzuki?
La ojiverde sintió un jalón en el estómago cuando su mirada se encontró con la de él, ya que de un momento a otro sus ojos se habían vuelto más brillantes y el ambiente también se había tornado diferente, algo dentro de ella no quería que él volviese a mencionar a Kenji cuando estaban ellos dos solos.
Ella suspiró – Supongo que hablaré con él en cuanto quiera escucharme.
Syaoran apretó levemente el puño y se levantó de la banca sin dejar de mirarla a los ojos – Suzuki es un idiota si piensa que con sus berrinches hará que caigas a sus brazos.
-No estaré detrás de él – Dijo ella firmemente sin cortar el contacto visual – Si no quiere hablarme ese es su problema.
Syaoran sonrió de medio lado – Eres mucho mejor que eso y me alegro que lo veas.
Ese comentario hizo sonrojar levemente a Sakura y desvió la mirada de inmediato para luego girarse para caminar hasta la salida, Syaoran la siguió ya que también tenía que volver a trabajar, sin embargo, antes de que él se dirigiera a la barra Sakura se giró y lo encaró de nuevo.
- ¿Irás a la fiesta de cumpleaños de Tomoyo hoy?
-Sí – Dijo él – Ella me invitó, aunque creo que fue más por Eriol.
- ¿Quieres que vayamos juntos? Como amigos, me refiero – Dijo la ojiverde un tanto nerviosa – Me iré después del trabajo.
Syaoran se rio y le guiñó el ojo – Es una no cita entonces… Te veo al salir.
Sakura se giró con camino a la barra para buscar su siguiente orden sintiendo su corazón ir a mil por hora, sabía que había quedado bien con Syaoran al olvidar todas sus tonterías de los últimos días y hasta lo había invitado a ir con ella a la fiesta, pero él seguía actuando como siempre y no era tan fácil para ella pasar desapercibida esa actitud.
-Sakura – Dijo una voz en la barra sacándola de sus pensamientos.
La aludida se giró para encontrarse con unos ojos azules martillándola con la mirada – Kenji ¿qué sucede?
El rubio se removió incómodamente – Escuché cuando Rika dijo que lo del reto fue su idea.
-Kenji ya déjalo, fue un reto y nada más – Intentó decir la ojiverde – Syaoran es solo mi amigo, así como tú.
Kenji bufó – No nos ves de la misma forma y lo sabes.
-Claro que si los veo de la misma forma – Intentó justificarse ella, pero él la volvió a interrumpir.
-Vi como lo mirabas hace unos momentos, Sakura – Dijo Kenji evidentemente dolido – Jamás te he visto así con nadie por aquí.
-Estás sacando de contexto todo – Respondió ella levemente enojada – Ambos son mis amigos, te caiga bien o no.
-Él no es buen tipo para ti – Dijo finalmente Kenji.
Sakura lo miró incrédula – Tienes que estar bromeando… Creí que tú eras el que siempre veía lo bueno de las personas, el señor lado positivo ¿qué te sucede?
-Solo trato de que no te hagan daño, me importas más de lo que crees.
-Y eso no te da derecho a decirme a quien debo darle mi amistad y a quien no – Respondió Sakura furiosamente – Lo conozco mejor de lo que tú lo haces, y no tienes ni idea.
-Sakura – Dijo Kenji.
Sin embargo, la ojiverde decidió ir al otro lado de la barra a buscar su orden con Syaoran o Yamazaki. Por más que le doliera tratar así a Kenji no era justo que él lo pusiera en esa situación cuando precisamente Syaoran la había salvado de eso.
-Tienes que calmarte… Luego de que vayas con Tomoyo todo mejorará – Se intentaba convencer a si misma de que esa noche no podía ir peor.
oOo
Tomoyo abrió la puerta de su departamento para encontrarse con la cara sonriente de su mejor amiga, quien se abalanzó sobre ella para abrazarla – ¡Feliz cumpleaños!
- ¡Gracias! ¡Por un momento creí que no vendrías! – Confesó la amatista.
-Se nos hizo un poco tarde en el bar, pero aquí estoy – Dijo la ojiverde separándose de la chica.
-Feliz cumpleaños, Daidoji – Respondió el joven que venía con la ojiverde.
Tomoyo por poco pasa desapercibido de que su mejor amiga había llegado a su fiesta de cumpleaños nada más y nada que con Syaoran, sin embargo, sabía que tendría que disimular aquello hasta que pudiera abordarla.
-Muchas gracias, Li – Contestó Tomoyo – Por favor pasen, ya llegaron todos.
Los chicos pasaron al departamento de la amatista y se dieron cuenta de que el lugar no estaba atestado de personas, de hecho, la mayoría eran conocidos de Sakura, por lo que sería más ameno de lo que pensó, Syaoran por su parte decidió caminar por el departamento hacía donde había divisado a Meiling y a Eriol, mientras que Sakura se dispuso a saludar a los conocidos en compañía de su mejor amiga.
Cuando la ojiverde se encontraba saludando a unos viejos amigos, Tomoyo le habló en voz baja – Vaya sorpresa de cumpleaños me diste al llegar con Li.
-Vinimos como amigos – Respondió Sakura de inmediato – Arreglé las cosas con él y quedamos en que olvidaríamos todas nuestras tonterías de hace unos días, pero prometo darte más detalles luego.
-Sabes que me interesan más los detalles sucios – Dijo Tomoyo riéndose.
Sakura bufó – Pues no hay detalles sucios en esta historia.
-Entonces será una historia aburrida – Bromeó la amatista – No hablo en serio, quiero escuchar eso sin duda.
-Prometo contarte luego, al igual que lo de Kenji – Dijo la ojiverde en un tono apagado.
- ¿Pasó algo malo con Kenji?
-No vamos a desanimarnos con eso justo ahora, es tu cumpleaños y tenemos que celebrar – Dijo Sakura dándole una sonrisa y dirigiéndose hasta donde estaba Syaoran con los demás – Andando, estoy segura de que ansías pasar su cumpleaños número 20 con el Harry Potter de las finanzas.
Tomoyo se rio y siguió a su mejor amiga a través de los invitados, cuando llegaron al grupo y la ojiverde se dispuso a saludar a Eriol y a Meiling.
-Me alegra verlos a los dos – Dijo ella sonriendo.
-Sabes que Eriol me iba a matar si le buscaba cualquier excusa para que no viniéramos – Bromeó Meiling.
-Eso es porque eres una aguafiestas, Meiling – Dijo Eriol mirando a Tomoyo y guiñándole el ojo.
-Por favor no empiecen con su coqueteo de nuevo, esta vez también está Xiao Lang – Se quejó Meiling.
-No creo que eso los detenga – Agregó Syaoran sin prestarles mucha atención ya que dirigió su mirada rápidamente a Sakura.
-Propongo una ronda de "yo nunca" – Dijo Meiling – Necesitamos animarnos de alguna manera y ese juego es el indicado.
En ese momento el timbre del departamento sonó y Tomoyo les habló extrañada – Es raro, no esperaba a nadie más.
-Quizás tienes invitados sorpresa – Propuso Eriol – Anda, esperaremos por ti para empezar el juego, yo puedo ir por las bebidas mientras tanto.
Tomoyo le sonrió y le dio un corto beso en la mejilla para luego ver como la amatista caminaba por lo invitados para abrir la puerta.
-Te estoy perdiendo – Dijo Syaoran a su mejor amigo.
Eriol levantó los hombros – ¿Qué quieres que te diga? – Y seguido de eso fue hasta la mesa de las bebidas para llenar algunos vasos para la ronda.
Sakura estuvo por decir algo, sin embargo, Meiling la interrumpió mirando hacía donde estaba Tomoyo – Sakura ¿Quiénes son ellos? No los he visto ni en la universidad ni con ustedes.
La ojiverde se giró y vio a la puerta, y sin duda, jamás esperó con encontrarse con ese grupo irrumpiendo en la fiesta, ni siquiera sabía que estaban en la ciudad.
Y es que ni Sakura ni Tomoyo contaban con que Touya, Yukito y Yue aparecieran en escena esa noche.
oOo
N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que estén geniales y que su semana vaya muy bien. Acá les dejo este capítulo, sé que todos ansiaban por ver la fiesta y aquí les di lo que es el comienzo de esta, aunque primero Sakura y Syaoran necesitaban hablar un poco de lo que pasó el día anterior, espero que les gustara como quedaron estos dos… Y sé que debieron quedar sorprendidos con la última escena ¿cómo creen que pinten estos tres personajes en esta historia?
Muchos me dijeron que les gusta esta dinámica de que Sakura y Syaoran sean más relajados y vayan directo al punto de las cosas, y pues es que a mí también me encantó escribir un poco más desde esta perspectiva, les prometo que ya muy pronto van a conocer un poquito más de ellos y su pasado, de momento seguimos conociendo personajes.
La canción de este capítulo fue "Mr. Brigthside" de The Killers y pueden encontrarla en la playlist de Spotify, la cual vi que muchos buscaron y espero que la hayan disfrutado… Déjenme saber cuales son sus canciones favoritas del playlist.
Mil gracias a todos los que me han apoyado en esta historia y que me dejan un comentario, de verdad alegran mis días. Nos vemos el domingo en el siguiente capítulo y espero que no mueran de ansiedad por lo que podría pasar en esa fiesta jajaja.
Un abrazo enorme.
