What I like about you

Sakura suspiró mientras se giraba para encontrarse frente a frente con el rubio – Kenji.

-Prometo que vengo en son de paz – Respondió él – Sé que nuestra última conversación no terminó nada bien y en serio quiero arreglarlo.

Ella lo miró y no sabía a donde podría ir esa conversación considerando que habían pasado muchas cosas con Syaoran en solo unos días, y aunque Kenji no supiera ni la mitad de esas cosas, sabía que si se llegaba a meter con él podría defenderlo más de la cuenta, y no quería lastimar a su amigo.

-Está bien – Respondió ella – Vamos a los casilleros.

Kenji asintió y siguió a Sakura a través de la gente con rumbo hasta los casilleros, sin embargo, aquella acción no pasó desapercibida para cierto chico de ojos ámbares que se encontraba en la barra, confiaba en Sakura y sabía que quería arreglar las cosas con Suzuki, por lo que siguió trabajando.

Sakura se sentó en una de las bancas de los casilleros y Kenji la imitó, ambos se fundieron en un corto e incómodo silencio, ya que estaban claros en que la última conversación que tuvieron en ese mismo lugar no había terminado en lo absoluto bien, por lo que al menos Kenji, sabía que debía comenzar lentamente.

-Lamento haberme comportado así ese día – Comenzó él – Es solo que no termino de digerir a Li.

-Lo noté – Se limitó a decir ella – Pero no te da derecho a suponer cosas de él que no son.

-Lo sé, por eso no lo haré más, o por lo menos no en frente de ti – Prometió Kenji – Sé que lo aprecias y que es egoísta de mi parte ponerte a elegir.

Sakura tragó grueso, hace unos días habría dicho que no había a quien elegir porque ambos eran sus amigos, pero ahora las cosas eran diferentes. Tenía sentimientos por Syaoran y él lo sabía, y no sería justo mentirle a Kenji, por lo que simplemente trataría de evitar el tema.

-Últimamente solo exageras todo con respecto a él – Dijo Sakura seriamente – Y no es que esté defendiéndolo porque sé que no es perfecto, pero trato de tenerlos a los dos en mi vida, y no me lo pones demasiado sencillo.

-Lo sé y me siento como un idiota por eso, quisiera no hacerlo, pero sale inconsciente – Respondió Kenji apretando los puños – Maldita sea, sabes que no puedo controlarme cuando se trata de ti.

Sakura se sintió un poco incómoda con ese comentario, sabía desde hace tiempo los sentimientos de Kenji hacía ella, aunque nunca se los haya dicho tan directamente como en esa ocasión, se había dado cuenta con sus actitudes, además de que así como ella, todos en el bar se habían fijado y aunque a veces se lo hicieran saber en broma, otras veces resultaba ser en serio, pero ella nunca había tenido el valor de hablar sobre eso con él, le parecía que rompería su corazón y es lo que menos quería, pero aparentemente no tenía de otra si quería que las cosas con Syaoran salieran bien.

-Kenji – Empezó a decir ella mirándolo a los ojos – Te adoro y eres mi amigo… Pero sabes que yo no me siento así por ti.

-Nunca me lo has dicho, pero lo sé – Respondió Kenji – Y es estúpido que yo me sienta atraído por una chica que no siente nada por mí.

-No es estúpido, no puedes controlar lo que sientes – Dijo Sakura tratando de animarlo – Pero tampoco puedo darte falsas esperanzas.

-Y por esa razón nunca te lo había dicho tan abiertamente, aunque creo que ya no es tiempo de hacernos los tontos – Dijo él mirándola a los ojos – Me gustas, Dios me has gustado desde que te conozco.

Y ahora fue el turno de Sakura de dirigir la mirada al suelo, ya le había dejado claro que no se sentía de la misma forma por él, pero aparentemente Kenji necesitaba sacarse todo de adentro, por lo que simplemente lo dejó hablar mientras ella buscaba las palabras correctas para no hacerle daño. Odiaba verse en esa situación con un amigo tan valioso como él, pero no podía evitarlo toda la vida.

-Y sé que jamás te vas a llegar a sentir de esta manera por mí – Dijo él apretando los puños – O por lo menos no de la forma en que te sientes por Li.

Sakura levantó la vista del suelo para encararlo, se suponía que no dirían nada, por lo que no había forma de que él supiera algo – No sé de qué estás hablando.

Kenji se rio irónicamente – No tienes porqué mentirme, sé cómo lo miras a él… Son el tipo de miradas que quisieras que me dieras a mí.

-Kenji si estás hablando de nuestras presentaciones, hacemos todo eso para entretener al público – Intentó excusarse ella.

-Arriba y abajo del escenario se comportan igual – Respondió él empezando a caminar por los casilleros – Tienen una complicidad que solo ustedes entienden, la forma en que se hablan y se miran… Maldita sea, creo que por eso nunca me ha caído bien Li.

-Kenji… – Intentó decir ella, pero él la volvió a interrumpir mirándola a los ojos.

-Desearía que te alejaras de él.

Sakura abrió los ojos de par en par y se puso de pie – Eso es injusto y egoísta de tu parte.

-Injusto es que yo tenga casi dos años conociéndote y no haber despertado en ti ni siquiera un sentimiento amoroso – Dijo él sosteniéndole la mirada – Y este idiota llega de la nada y en un par de semanas te enamora por completo.

-Te estás saliendo de control – Respondió la ojiverde molesta – Eres mi amigo, pero estás equivocado si crees que voy a alejarme de Syaoran por ti.

-Podría haberte hecho más feliz que él – Dijo Kenji.

Sakura suspiró resignada – Esta conversación ya no tiene ningún caso… Volveré a trabajar.

La chica se dispuso a darse la vuelta para volver a bar, estaba demasiado enojada para seguir aquella conversación, por lo que debía alejarse de él lo más pronto posible, sin embargo, no esperó que él la tomara de la muñeca obligándola a voltearse a verlo, y que al momento de tenerlo en frente Kenji se acercara a ella y le robara un beso forzado en los labios.

Sakura quedó estática al sentir los labios de él moverse sobre los suyos, sin embargo, ese beso no estaba causando nada más que incomodidad en ella, por lo que de inmediato y con todas fuerzas empujó a Kenji hasta dejar una distancia entre ellos, todo esto al mismo tiempo en que Syaoran entraba por la puerta que separaba los casilleros del bar y veía perfectamente como Kenji besaba a la chica y esta se separaba.

Sakura miró a Kenji con rabia y su reacción fue darle una cachetada sintiéndose realmente enojada con él y seguido de eso se percató de la presencia de Syaoran, quien miraba completamente impresionado la escena.

-Te dije que ella sabía defenderse sola, Suzuki – Dijo Syaoran entrando a los casilleros y parándose delante de la chica.

-Syaoran – Se limitó a decir ella aún con voz temblorosa.

-Así que decides aparecer justo en este momento – Dijo Kenji con su mano en la mejilla que había golpeado la ojiverde – Siempre tan oportuno, Li.

-Escucha Suzuki, lo que menos deseo es tener problemas contigo o iniciar una pelea justo ahora por lo que acabas de hacer, así que me limitaré a darte una advertencia.

Syaoran se acercó a él dándole la mirada más seria que había visto Sakura, y el ambarino se acercó al otro chico fulminándolo con la mirada – No estoy en contra de que seas su amigo, ya que sé lo mucho que ella te aprecia… Pero si atreves si quiera a volver a besar a mi novia será el último beso que des ¿entendiste?

Sakura abrió los ojos sorprendida, no esperaba que él dijera aquello, pero suponía que era lo mejor para que Kenji la dejara ir por completo, y aparentemente había funcionado o por lo menos a medias, ya que el chico miró con rabia a Syaoran y luego vio a Sakura.

-Sabía que era cuestión de tiempo para que estuvieran juntos – Kenji se giró y no dijo nada más.

Cuando se quedaron solos Syaoran miró a Sakura y le habló – ¿Estás bien?

-Sí, no fue nada… Kenji solo me sorprendió con el beso – Respondió ella – Demonios, se salió de control.

-Lamento que no pudieras arreglar las cosas con él – Dijo él pasando un mechón detrás del cabello de la chica.

-No voy a forzarlo más – Contestó la ojiverde con el semblante triste – Tengo que darle tiempo para que lo procese y quizás supere lo mío.

-Hiciste lo correcto al no darle esperanzas – Dijo Syaoran buscando sus ojos – ¿Tienes algo que hacer después del trabajo?

Ella buscó su mirada – No, solo ir a casa… Aunque no estoy muy segura, no sé si Kenji vaya a aparecer.

-Pues estás de suerte – Respondió él – Quería invitarte a mi casa hoy, bueno más bien al apartamento de Eriol… Caí en cuenta de que no lo conoces y pues, creí que sería bueno que cambiaras de ambiente para olvidar un poco lo de Suzuki, además creo que oí a Meiling decir que llegará tarde y Tomoyo y Eriol tienen una cita.

Sakura sonrió y levantó la ceja sugestivamente – ¿Me estás invitando a quedarme a dormir en tu casa esta noche?

Syaoran se sonrojó hasta la coronilla – Bueno, puedo traerte más tarde si no quieres dormir ahí.

Ella se rio y le dio un corto beso en la mejilla – Claro que quiero pasar la noche allá.

Ambos se sonrojaron un poco, ya que el termino de pasar la noche juntos tenía muchos significados, pero ya lo averiguarían más adelante. De momento tenía que volver al trabajo.

-Te veo más tarde – Dijo él guiñándole el ojo.

-Sí, hasta pronto – Respondió ella sonriendo.

Cuando el abandonó los casilleros Sakura no pudo evitar suspirar sintiéndose una adolescente que recién descubría al primer chico que le gustaba, aquello se estaba tornando más interesante de lo que pensó.

oOo

-Y esta es mi habitación – Respondió Syaoran – Es la más pequeña, pero Eriol ya tenía la principal cuando me mudé aquí y decidí darle a Meiling la más grande de las dos que teníamos para escoger.

Sakura entró al recinto y paseó su vista por la habitación, aunque no tuviera tantos adornos como la de ella, si tenía el toque de Syaoran ya que había algunos pocos afiches de unas bandas que conocía, así como también poseía libros antiguos, que recordaba siempre le habían gustado.

-Veo que tu gusto musical es tan bueno como el mío – Bromeó ella.

-Es bueno saber que tenemos algo en común – Le siguió él el juego.

La ojiverde se rio y se sentó en la cama del chico – Y veo que sigues coleccionando esos libros viejos… Recuerdo que en la primaria a veces Tomoyo y yo te sorprendíamos leyéndolos.

Syaoran se sentó junto a ella y levantó los hombros – ¿Qué quieres que te diga? Siempre me han llamado la atención las cosas antiguas y mágicas.

-Y la música – Completó ella – Siempre se te ha dado bien cantar.

-Sabes que cuando iba en la secundaria armé una especie de banda, que comenzó como mera diversión.

Ella lo miró intrigada – Debía ser buena.

-Siempre nos pedían tocar en los eventos de la escuela – Dijo él – Lo que comenzó como un pasatiempo para mí creo que se volvió más serio luego que terminamos la escuela.

Sakura lo miró confundida – ¿Nunca pensaste en dedicarte por completo a la música?

-Al graduarme de la secundaria lo consideré mucho, pero la banda se separó, y pues mi padre ya me había inscrito en la universidad para estudiar arquitectura – Respondió él – Por lo que tuve que dejarlo como un pasatiempo hasta que entré a trabajar en el bar.

Sakura se removió incómoda, no estaba muy segura sobre si sacar o no aquel tema – Sabes, nunca me has dicho porque viniste a Tokio en medio de la carrera, y no había querido preguntar porque no había salido el tema hasta hoy.

Syaoran suspiró – Es una larga historia que prometo contarte algún día… Pero ten en cuenta que no la estaba pasando demasiado bien en China, por eso decidí venir aquí con Eriol e independizarme de alguna forma, espero que no te moleste que no quiera hablar de lo otro aún.

Ella le sonrió de medio lado y acarició su brazo – Puedes contármelo cuando te sientas listo… Solo quiero saber más sobre ti, especialmente al ver que te apasiona tanto la música.

-A ti también te apasiona, y estás estudiando contaduría pública – Dijo él – ¿Cuál es tu historia?

Ella suspiró – No hay ninguna historia… Siempre me ha gustado cantar y actuar gracias a mi mamá, pero nunca lo vi como una carrera que quisiera ejercer. Me gusta como hobbie, pero solo eso.

-Y vaya que te apasiona – Contestó el ambarino acariciando su mano – Brillas en el escenario.

-No tanto como tú cuando tocas la guitarra – Respondió ella – Quisiera verte tocando y cantando al mismo tiempo.

-Hace mucho tiempo que no hago eso.

-Debes ser increíble – Dijo la ojiverde sonriendo – Literalmente acabo de imaginarte con las luces todas puestas sobre ti y tu guitarra mientras cantas cualquier canción poderosa y excitante… como "Drugs & Candy".

-Tenemos a una fanática de "All Time Low" por aquí – Respondió el ambarino acercando su rostro al de ella – Tu gusto musical es una de las cosas que más me gusta de ti.

Sakura se rio – Si supieras que solo conozco dos canciones de ese grupo, pero me parece que es muy buena al igual que la letra… Aunque lo dije de broma y no esperaba que la conocieras.

-Eso es para que te des cuenta de que tan amplio es mi gusto musical – Respondió él.

Syaoran se acercó más a la chica y la besó de lleno en los labios como había querido hacer en el bar, y esta vez ella correspondió de la misma forma sintiendo su lengua acariciar la de él, provocando leves gemidos en la boca del otro.

Sakura lo abrazó por el cuello y enterró sus dedos en su cabello marrón mientras sentía las manos de él recorrer su cuerpo por encima de la ropa como habían hecho la noche anterior, sin embargo, esta vez ella decidió sentarse sobre su regazo para continuar con aquello. Él se sorprendió un poco ante su atrevimiento, pero también lo excitó un poco ya que sus besos se volvieron más intensos y demandantes.

Sakura decidió colar una de sus manos debajo de la camiseta de él palpando su pecho desnudo que subía y bajaba con cada respiración, Syaoran por parte, mantenía sus manos en la cadera de la chica y se aventuraba a bajarlas hasta el borde su falda, donde lo máximo que tocaba eras sus muslos descubiertos.

Él la besaba con parsimonia y hasta decidió abandonar sus labios un momento para repartir besos a lo largo de su cuello que la hicieron gemir en su oído, le gustaba cuando lo había hecho la primera vez y en esta ocasión había sido mucho mejor incluso llegando a excitarla un poco más a tal punto de que llevó sus manos al borde de la camiseta del chico y la pasó por su cabeza para sacarla de en medio.

Syaoran la atrajo hacia la cama para que se recostara encima de él, era la primera vez que llegaban tan lejos en ese punto y podían sentir cierto nerviosismo. Syaoran llevó su mano bajo la polera de la ojiverde y empezó a acariciar su vientre y a subir su mano lentamente, y cuando estuvo a punto de llegar a la zona de sus senos ella se separó de él con la respiración cortada.

-Demonios ¿hice algo mal? – Dijo él al verla un poco incómoda.

-No, no es eso – Respondió ella bajándose de encima de él y sentándose a su lado – Es solo que creo que es muy pronto para eso ¿no crees?

Luego que ella dijo aquello Syaoran lo pensó mejor – Rayos, tienes razón… Apenas esta mañana quedamos en empezar a salir y ya yo puse mis manos dónde no debería.

Ese comentario hizo reír a Sakura y se acercó a él para robarle un corto beso en los labios – No estoy enojada, me gustó mucho y quisiera hacerlo… Pero no aún.

-Estoy de acuerdo, podemos esperar un poco más – Respondió él abrazándola por la cintura y atrayéndola a él – Se supone que solo vienes a dormir hoy.

Sakura se rio – Tú y yo no podríamos solo dormir, o no sin antes enrollarnos un rato.

-No creo que eso me moleste – Respondió él.

-A mí tampoco – Dijo la chica girándose para quedar en frente de él y posar su mirada en a la altura de su pecho justo en el dibujo del lobo – Ya he visto tu tatuaje varias veces, pero nunca me has contado la historia detrás de él.

-No hay ninguna historia en especial – Contestó Syaoran – Me lo hice cuando cumplí 18 en contra de la voluntad de mis padres, y pues sabes que tiene que ver con el significado de mi nombre.

Ella acercó su mano y lo acarició – Es muy bonito.

Syaoran le sonrió, sin embargo, no esperó que ella se sentara en la cama y empezara a levantar su camiseta hasta la altura de las costillas donde pudo ver dibujada una estrella, que se le hacía incluso un poco familiar.

-Si llegaste a ver mis cuadernos en la escuela, entonces te habrás dado cuenta de que dibujaba esa estrella en todos lados – Explicó ella – No sé porque, simplemente es algo que hago desde que tengo uso de razón y no dudé en tatuármela apenas terminé con Yue… Para mí significa algo relacionado con la libertad.

Syaoran se quedó sin habla por unos momentos, lo que menos imaginaba es que Sakura también tuviera un tatuaje, y por supuesto que había visto esas estrellas dibujadas en todos lados, ella no pasaba desapercibida para él y tenía mucho sentido.

Él decidió aprovechar que estaba con la blusa aún levantada y acercó sus labios hasta la estrella en sus costillas y le dio un corto beso que la hizo sonrojar – Es muy bonito.

Sakura sonrió, le gustaba abrirse poco a poco a él, se sentía fuerte y esperaba que esa sensación de complicidad entre ellos nunca desapareciera.

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N/A: ¡Hola a todos mis queridos lectores! Espero que estén teniendo un buen domingo. Por acá les traigo este nuevo capítulo cargado de muchas emociones… Sé que todos quedaron intrigados por lo de Kenji, y pues el muchacho no mejoró del todo, aunque quiero que sepan que las actitudes de Kenji son inspiradas en alguien que conocí, no es completamente la persona de Kenji como tal, pero si sus actitudes con respecto a Sakura y el hecho de quererla alejar de los demás, además de que la actitud de Sakura fue precisamente la que me vi obligada a tomar en aquellos tiempos… Solo les diré que eso no es sano.

Por otro lado, les regalé un poco de amor entre Sakura y Syaoran, y no, todavía no se van a acostar porque la idea es llevar las cosas a su tiempo jajajaja… Además, les dejé algunas que otras cosas del pasado de Syaoran, aunque aún hay cosas que deben saber, solo tengan paciencia y prepárense para el próximo capítulo.

La canción en la que inspiré en este capítulo es "What I like about you" de Posion, la cual me parece una canción divertida y pues que se acoplaba al momento de Sakura y Syaoran, espero que la disfrutaran.

Muchas gracias por los comentarios y también a aquellos que me leen desde las sombras. Nos leemos en la semana, les mando un beso enorme a todos.