Dirty Little Secret
-Mamá, papá – Decía la chica aún sintiendo sus mejillas arder mientras pasaba su vista por la mujer de cabello largo junto al hombre alto de cabello castaño y anteojos, quienes se encontraban acompañados de un joven alto y moreno y otro de cabello platinados – Touya, Yukito… Qué sorpresa.
-Hija – Dijo Nadeshiko entrando al departamento y besando a la ojiverde en la mejilla – Qué alegría me da verte.
-Mi pequeña Sakura – Dijo Fujitaka sonriendo y besando en la frente a su hija menor – Estoy muy contento de verte.
-Yo también estoy feliz de verlos a todos – Respondió la chica aún un tanto desorientada mientras veía a toda su familia entrar al departamento – No quiero ser grosera, pero ¿qué hacen por aquí? – Luego de eso miró a su hermano y a Yukito – Y creí que ustedes estaban en Tomoeda.
-Pues ayer recibimos una llamada un poco sorpresiva de Akiho – Explicó su madre mirando de reojo al chico ambarino que se había mantenido al margen de la conversación – Nos dijo que tal vez sería bueno visitarte pronto y hoy teníamos un día libre en el trabajo tu padre y yo… De todas formas, ya teníamos planeado hacerte una visita dentro de poco.
-Así es – Dijo Fujitaka – Creímos que sería la ocasión perfecta para visitarte un rato e invitamos a Touya y Yukito luego de que hablamos con Akiho y su madre.
-Una llamada de Akiho – Dijo Sakura empezando a arrepentirse de haber enfrentado a su prima el día anterior en el bar – ¿Y qué les dijo Akiho exactamente?
-Pues algo que nos llamó la atención – Respondió Nadeshiko mirando al joven ambarino y sonriéndole – Que aparentemente tenías un novio secreto y que estaríamos complacidos de conocerlo.
Sakura suspiró profundamente – Por supuesto que Akiho no se quedaría tranquila y pensó que lo mejor sería involucrar a mi familia para fastidiarme – Pensó la ojiverde sin saber bien que decir. Bien ella y Syaoran habían estado saliendo las últimas semanas y unos pocos minutos antes habían estado a punto de ir un poco más lejos, pero aún no se habían etiquetado como una pareja, incluso cuando habían estado actuando como una, involucrar a su familia lo hacía ya serio y no estaba segura de eso.
Ella estaba a punto de decirles una parte de la verdad, cuando Syaoran se le adelantó tendiéndole la mano a Fujitaka – Es un gusto conocerlo señor Kinomoto… Mi nombre es Li Syaoran y soy el novio de Sakura.
-Es un gusto conocerte joven Li – Respondió Fujitaka sonriendo y estrechando su mano con la del chico.
Seguido de eso Syaoran estrechó su mano con la mujer al lado de él – Señora Kinomoto, es un gusto verla.
-Lo mismo digo, joven Li – Dijo ella sonriendo – Aunque puedes decirme "Nadeshiko".
Luego de eso Syaoran miró a Touya quien se encontraba de brazos cruzados dándole una de sus peores miradas y este chasqueó la lengua – Para mi desgracia ya te conozco.
Syaoran rodó los ojos – También me agrada verte.
-Hola – Dijo Yukito sonriendo – No te veía desde la fiesta de cumpleaños de Tomoyo, pero me alegra saber que eres el novio de la pequeña Sakura.
-Sí, también me alegra verte, Tsukishiro – Respondió él.
Syaoran tuvo que admitir que se sintió un poco incómodo cuando le habló el joven, y es que era el hermano gemelo del ex novio que a Sakura tanto daño le hizo, pero recordaba que cuando fue presentado ella había dicho que ambos eran muy diferentes entre sí, y es que aunque físicamente se parecieran, Yukito era más amable y sencillo e incluso carismático, y a pesar de ser una de las pocas personas que conocía la historia de Sakura y Yue, parecía tenerle respeto a él, incluso al saber que era el nuevo novio de la chica.
Sakura por su parte, veía la escena sintiendo nervios, ella estaba por decir que Akiho había exagerado las cosas, pero Syaoran se había adelantado diciendo algo más profundo que la dejó fuera de lugar – ¿Novios? ¿Desde cuando usamos esa palabra para describirnos?... Vale, él le dijo a Kenji que era su novia para defenderme, pero nunca hablamos de eso – Sin embargo, lo que más llamó la atención a la chica es que sus padres lucían incluso emocionados por conocerlo.
-Tu cara se me hace familiar – Dijo Nadeshiko mirando al chico.
Entonces esta vez fue Sakura quien se acercó a él y le tomó la mano para dirigirse a su madre – Syaoran fue a la primaria conmigo durante dos años hasta que tuvo que volver a China, tal vez de ahí lo recuerdas.
-Por supuesto – Dijo Fujitaka – Es el chico de las obras escolares, las protagonizaba contigo.
Sakura y Syaoran se sonrojaron ante ese comentario, no esperaban que lo recordaran precisamente de ese momento y mucho menos que su madre dijera lo siguiente.
-Ay hija ¡qué romántico! – Respondió Nadeshiko emocionada – ¡Es el chico que te dio tu primer beso!
- ¡Mamá! – Gritó Sakura escandalizada mientras evitaba a toda costa la mirada del ambarino.
-Gracias por recordar ese momento, mamá – Se quejó Touya frunciendo el ceño y escuchando las risas de Yukito.
- ¡Ay Sakura! Pero si todavía me acuerdo lo emocionada que estabas cuando terminó la obra de "La Bella Durmiente del Bosque" y tuviste que besar al joven Li – Dijo Nadeshiko sonriendo.
-Mamá para ya – Pidió Sakura sintiendo sus mejillas arder.
Syaoran se sonrojó mucho al escuchar ese último comentario por parte de la madre de Sakura y a la vez se sorprendió, ellos nunca habían hablado sus besos en las obras porque parecían cosas de niños, pero ya le abordaría el tema a la chica ya que aparentemente era más interesante de lo que esperaba.
-Si le reconforta también era mi primer beso, señora Kinomoto – Dijo el chico siguiendo con el tema.
-Syaoran – Regañó la chica a su lado – ¡No le des más larga al tema!
-Eso solo lo hace más interesante, cariño – Respondió su madre.
Luego de un par de risas más sobre aquello fue Fujitaka quien decidió hablarle a su hija – Sakura ¿tenías planes para hoy?
-Hoy estoy libre del trabajo y la universidad – Respondió ella mirando de reojo a Syaoran – Y en realidad nosotros… – Sin embargo, él la interrumpió.
-Yo solo vine a visitarla y no íbamos a hacer nada en especial – Dijo él mirando a la familia de la chica – Así que puedo visitarla en otra ocasión y así podrán pasar tiempo con ella.
Sakura miró al chico extrañada, ella de echo iba a decir que tenían planes de salir, pero conociendo a sus padres insistirían en irse solo para que ella no cancelara sus planes, pero Syaoran había sacrificado su cita para que ella tuviera un día con su familia y eso la hizo sonreír.
-Pero si hemos venido precisamente a conocerte – Dijo Fujitaka – No tiene sentido que te vayas.
-Si no tenían planes, pues trajimos algunas cosas para hacer un almuerzo familiar – Agregó Nadeshiko sonriendo – Tal vez ya te conozcamos, pero queremos saber más sobre lo que has hecho estos años.
-Incluso Touya y Yukito han pedido el día en el hospital para poder acompañarnos – Dijo Fujitaka mirando a su hijo y al chico de cabello platinado.
Sakura se sintió abrumada por todas las molestias que había tomado su familia para ir a conocer a "su novio", incluso cuando Touya ya lo conocía. Habían sacrificado su día para pasarlo con ella, por lo que jamás sería capaz de quitarles esa ilusión, incluso cuando todo comenzó como un plan de Akiho para molestarla, la chica inconscientemente le había regalado un día con los que más quería y aunque le costara admitirlo, se lo agradecía.
-Entonces, vamos por las cosas – Respondió Sakura sonriendo.
-Puedo ayudar a traer las cosas y a cocinar – Ofreció Syaoran.
-Y sabes cocinar – Dijo Nadeshiko.
Syaoran se sonrojó levemente – Pues vivo con mis primos, pero creo que puedo defenderme en la cocina.
Nadeshiko miró a su hija y le guiñó un ojo – Me agrada.
Los chicos se dispusieron a ir al auto a buscar las cosas que la familia había traído para el almuerzo, y seguido de eso todos en el departamento se dispusieron a ayudar con la comida, la cual era bastante considerando que eran seis personas, sin embargo, el hecho de que todos estuviesen ayudando en algo lo hacía ameno, mientras hablaban y contaban anécdotas de cuando Sakura era más pequeña, haciéndola avergonzar.
-Tomoyo solía disfrazarla con unos trajes extravagantes que ella misma diseñaba – Contaba Nadeshiko mientras cocinaba – Eran un poco exagerados, pero Sakura se veía tan linda.
-Sí, y luego hacían una sesión de fotos – Agregó Fujitaka.
-Ustedes dos pretenden decirle todas mis vergüenzas de la infancia a Syaoran – Dijo Sakura un poco avergonzada.
-Cariño es parte de la relación conocer las anécdotas vergonzosas y no tanto – Dijo Nadeshiko sonriendo y volviendo a ver a Syaoran – Y él se está divirtiendo.
-No tiene idea de cuánto – Respondió él riendo.
Sakura le dio un pequeño golpe en el hombro y él se rio aún más fuerte para luego darle un corto beso en la mejilla que hizo sonrojar a la chica hasta la coronilla y que su madre se emocionara aún más intercambiando miradas cómplices con Fujitaka.
-Entonces, Syaoran – Dijo Fujitaka sin apartar los ojos de las verduras que estaba cortando – ¿Vas a la Universidad de Tokio?
-Así es – Afirmó él – Pedí intercambio este año ya que estaba en China, pero sigo en la misma carrera, es arquitectura.
Fujitaka sonrió – Es una buena carrera.
-Lo es – Respondió el ambarino – Si me permite decirlo, usted fue una de mis inspiraciones para estudiar esta carrera, de cuando fue a nuestra primaria y habló sobre su carrera y trabajo… Desde entonces creo que supe que era lo que quería hacer.
Fujitaka se sorprendió mucho de las palabras del chico – Eso si que es un honor saberlo… Me alegra haberte inspirado ¿qué materias estás viendo este semestre? Podemos hablar de ellas un momento.
-Oh, eso me encantaría – Dijo el ambarino.
Fujitaka miró a su hija – ¿No importa si te lo robo un momento, pequeña?
Sakura se rio – Para nada, vayan a hablar de cosas que solo ustedes entienden.
-Ya no queda mucho que hacer con la comida – Dijo Nadeshiko – Sakura y yo nos podemos encargar de terminar.
Fujitaka y Syaoran terminaron con sus respectivas tareas y luego abandonaron la cocina para acompañar a Yukito y a Touya en la sala, quienes se encontraban teniendo aparentemente una seria conversación, sin embargo, los recién llegados se sentaron en un lado del sofá para hablar de su carrera, mientras que las mujeres terminaban en la cocina el almuerzo.
-Entonces a ambas nos atraen los arquitectos – Dijo Nadeshiko dirigiéndose a su hija.
Sakura se sonrojó un poco – Fue tan sorpresivo para mí como para papá y para ti.
-Es bueno que ellos tengan cosas en común, así no se aburrirán nunca hablando – Respondió Nadeshiko – Un abogado como Yue nunca tuvo tantos temas de conversación con tu padre.
Sakura suspiró – ¿Podríamos no mencionar a Yue y concentrarnos en el almuerzo?
-Lo siento, cariño – Respondió Nadeshiko mirando a su hija – Fue sorpresivo para nosotros que fuese precisamente el joven Li el chico al que se refería Akiho ayer cuando nos llamó.
-Y fue aún más sorpresivo encontrármelo en el bar esa noche que nos volvimos a ver luego de años – Dijo al ojiverde suspirando – De ahí en adelante todo se ha ido dando muy rápido.
Nadeshiko se acercó a su hija y acarició su cabello – Pues a mi me alegra que haya pasado así porque hacía mucho tiempo que no te veía con esa sonrisa en la cara y sonrojándote por todo.
Sakura sonrió – Syaoran también es músico, toca la guitarra en una banda del bar y tiene el mismo gusto musical que el mío.
-Entonces él y tu papá tienen más en común de lo que me imaginé – Respondió Nadeshiko – Lo cual me parece maravilloso.
Seguido de eso Nadeshiko estaba un poco dudosa sobre si hacer o no aquella pregunta, nunca había tenido ese tipo de conversaciones con su hija menor, sin embargo, estaban solas y en mucho tiempo sentía que ella estaba en un buen momento, por lo que decidió abordar el tema.
Nadeshiko se acercó a su hija y le habló en voz baja – ¿Se están cuidando?
Sakura sintió sus mejillas arder y susurró escandalizada – ¡Mamá!
-Nunca he tenido esta conversación contigo, pero me parece muy sospechoso que tuvieras un novio y que no nos dijeras nada – Dijo Nadeshiko – Sé que con Yue las cosas no terminaron bien, pero me hace pensar que algo pasa con Syaoran como para que no nos quieras decir.
-Nunca hemos tenido esa charla porque es innecesaria a estas alturas de la vida – Dijo Sakura tratando de no mirar a su madre – Ya tengo 20 años.
Nadeshiko levantó una ceja sugestivamente – ¿Eso quiere decir que ya lo hiciste?
-Si… digo ¡no! – Decía Sakura torpemente – ¡Agh!
La mujer sonrió de medio lado y volvió a acariciar el cabello marrón de su hija – Sakura tuviste un novio seis años mayor que tú… Tal vez soy torpe, pero no estúpida, sé muy bien que hace tiempo dejaste de ser una niña.
La ojiverde mantuvo la mirada en el suelo mientras hablaba en voz baja – Con Syaoran no ha pasado.
Nadeshiko la miró extrañada – ¿No? entonces ¿por qué lo mantenías en secreto? Eso lo hace un muchacho aún más respetuoso de lo que ha demostrado… Cuando recibí la llamada de Akiho pensé que estabas haciendo algo malo con él.
Sakura miró a su madre confundida – ¿Solo porque no les había dicho? Yo solo estaba probando si las cosas funcionaban con él, no quería hacerme falsas ilusiones y mucho menos que ustedes se las hicieran.
-Sabía que si Akiho llamaba no era precisamente solo para saludar y lamento que hayamos venido a meternos solo por hacerle caso a ella – Dijo Nadeshiko.
-No me molesta – Respondió Sakura sonriendo – Conocieron a Syaoran y lo aceptaron casi de inmediato, cosa que me da mucha más seguridad… Esconderlo por un tiempo fue un poco tonto.
-Un poco, pero ya lo conocimos y tengo que decirte que es un gran muchacho – Dijo Nadeshiko abrazando a su hija – Estoy feliz de verte contenta con él.
-Gracias mamá – Respondió la ojiverde abrazando a la mujer.
-Pero prométeme que te vas a cuidar cuando decidan hacerlo, son muy jóvenes aún para todo lo que conlleva ser padres – Dijo Nadeshiko.
Sakura se sonrojó un poco – Vale, te aseguro que nos vamos a cuidar… Ninguno de nosotros está listo aún para ser padres.
-Hablando de hijos – Respondió la mujer – ¿Podrías decirle a tu hermano que venga un momento? Lo vi caminando al balcón con Yukito.
Sakura asintió con la cabeza y salió de la cocina para dirigirse al balcón, las conversaciones con su madre solían ser un poco vergonzosas, pero no dejaban de ser las mejores y la verdad es que le había agradado tener aquella.
La chica caminó hasta el balcón de su departamento y al imaginarse que ahí solo estaban Yukito y Touya irrumpió en el lugar sin previo aviso, en efecto, los dos hombres estaban ahí, aunque la chica jamás esperó sorprenderlos en medio de un beso apasionado que la dejó en el sitio, al igual que a ellos.
Touya fue el primero en separarse y hablarle a su hermana – Sakura.
La aludida seguía helada en el sitio sin saber exactamente qué decir, sin embargo, lo único que salió de su boca fue lo siguiente – Mamá te llama en la cocina.
Touya miró a Yukito, quien le sonrió y seguido de eso miró a su hermana menor para salir del balcón y atender al llamado de su madre, dejando solos a Sakura y a Yukito. La chica se le quedó viendo unos momentos aún tratando de procesar lo que acababa de ver, sin embargo, eso no impidió que se acercara al chico y se apoyara en el balcón y Yukito empezó a hablarle.
-Sakura lo que viste… – Sin embargo, la ojiverde lo interrumpió.
-Lo llegué a sospechar hace mucho tiempo – Confesó ella sonriéndole de medio lado.
Yukito abrió los ojos de par en par – ¿Cómo?
Ella alzó los hombros – Dile intuición de hermana menor o algo así… Touya siempre fue muy apegado a ti, más que a Yue, no lo sé, siempre vi cierto brillo en sus ojos cuando estaba contigo o simplemente cuando te mencionaba, pensé que era porque su amistad era demasiado valiosa.
-Lo es – Respondió Yukito bajando la mirada – Es solo que las cosas cambiaron un poco cuando descubrí mis sentimientos por él.
-Y fue justo en esa época en que Touya empezó a salir con muchas chicas – Respondió la ojiverde tomando la mano del chico en señal de apoyo – Yo sabía que esas no eran actitudes propias de él, especialmente porque se separó de ti un tiempo.
-Las cosas se complicaron entre nosotros en ese tiempo – Confesó Yukito – Además, de que todo eso fue al mismo tiempo de que tú y mi hermano terminaran.
-Yo estaba dolida por lo de Yue, pero no dejé de observar que las cosas entre tu y mi hermano estaban tensas – Dijo Sakura – Pero luego de un momento a otro ustedes volvieron a estar como si nada… Luego de eso no me enteré de nada más porque empecé la universidad y vine a Tokio.
Yukito suspiró – Salimos hace dos años, justo al tiempo que te fuiste, quizás por eso dejaste de sospecharlo.
Sakura sonrió y miró al chico a los ojos – Ni te imaginas lo feliz que me hace que justo tú estés al lado de mi hermano.
- ¿No te incomoda saber que él y yo somos…?
-En lo más mínimo, para mi siguen siendo mi hermano mayor y Yukito – Respondió la chica sonriendo ampliamente – Y por lo menos ahora sé que se hacen felices el uno al otro.
-Gracias, Sakura – Dijo Yukito abrazando a la ojiverde – Nosotros no le habíamos dicho a nadie por miedo a no ser aceptados jamás.
-Sé que es duro, pero sabes que yo siempre los voy a apoyar – Respondió ella mirándolo a los ojos – Y también mi familia.
-Ellos son increíbles, pero Touya no ha tenido el valor de decirles aún – Dijo Yukito – En cambio mi familia es otro caso, empezando por Yue.
Sakura se fijó en su expresión triste y lo tomó de nuevo de la mano – Mientras ustedes sean felices, no debería importar lo que diga el resto.
Yukito le sonrió a la chica en forma de agradecimiento por su apoyo incondicional en ese momento, sin embargo, no contaban con que la puerta del balcón se volviera a abrir revelando a un joven ambarino que miró la escena con el ceño fruncido al ver a la chica tomada de la mano con el joven de cabello platinado.
- ¿Qué rayos sucede?
-Syaoran… – Intentó decir Sakura, pero Yukito se adelantó a hablar mientras se acercaba al ambarino.
-No te preocupes, Li – Dijo Yukito sonriendo y dándole unas palmadas en la espalda a Syaoran – Solo estaba hablando a solas con mi cuñada.
Sakura sonrió ante esas palabras mientras recibía un guiño de ojo de parte de Yukito y este volvía a entrar al departamento, dejando a Syaoran con una cara de extrema confusión, que lo hizo hablarle a la chica.
- ¿Cuñado? – Preguntó él completamente fuera de lugar – Pero si terminaste con Yue hace años.
-No es por Yue – Dijo ella inquisitivamente.
Entonces Sakura le dio una sonrisa de medio lado mientras esperaba a que él mismo juntara las piezas del rompecabezas, cosa que no tardó en pasar ya que Syaoran la miró completamente sorprendido.
-Tu hermano y él – Respondió Syaoran sin poder creerlo.
-Sí, también es nuevo para mí… pero te aseguro que nunca se les había visto tan felices a los dos – Respondió ella sonriendo.
Syaoran resopló – Wao, jamás lo esperé… Pero sinceramente me alegro mucho que Yukito sea tu cuñado por tu hermano y no porque sigas saliendo con el idiota de Yue.
-Sabes sería bueno que no se lo mencionaras a mi familia – Pidió la ojiverde – Ellos no lo saben y yo me enteré por accidente.
-No te preocupes, soy una tumba… Supongo que todos tenemos nuestros pequeños y sucios secretos que hacen todo más interesante – Respondió él pasándole el cabello por detrás de la oreja – Tu familia es increíble.
-Y ya te adoran, novio – Dijo ella haciendo énfasis en la última palabra.
Syaoran se sonrojó mucho – Vale, sé que eso fue precipitado, pero no quería meterte en problemas.
-Pues resultó mejor de lo que esperaba – Dijo ella acercándose a él y abrazándolo por el cuello – Pero espero que me lo pidas formalmente.
Él la abrazó por la cintura – Estás de suerte ya que venía a invitar a mi novia a una cita hoy… Eriol me llamó para decirme que irían a un bar él, Tomoyo y Meiling ¿qué dices?
La chica sonrió y se acercó para robarle un corto beso en los labios – Es una cita, "novio".
Syaoran se rio – ¿Vas a tratarme así hasta que te lo pida?
-Puede ser, es divertido – Respondió ella sonriendo.
-Más divertido me parece que no me hayas dicho que literalmente estabas emocionada porque me besaste en la obra – Dijo él burlándose.
Sakura se sonrojo – Ese era un secreto entre mi mamá y yo… Además, ni siquiera me gustabas en ese entonces.
Syaoran tuvo que admitir que se sintió un poco decepcionado, ya que a él si le llamaba la atención ella cuando eran niños, pero prefirió no indagar más en ese tema, lo importante era le presente y sin duda su presente era ella y era más que suficiente.
-Entonces ¿salimos esta noche?
La chica asintió y luego de eso sintió los labios de él sobre los suyos, tal vez su cita se haya aplazado, pero la chica estaba agradecida de que haya sido reemplazada por una velada inolvidable con su familia, donde pudo acercarse tanto a su madre como a Yukito y compartir cosas que pensó nunca hablaría, pero sobre todo enterarse del motivo de la felicidad de su hermano en ese momento, cosa que no tenía precio.
Además, aunque todo haya comenzado como un plan de Akiho para de alguna forma tensar su relación con Syaoran, cada día era más claro para Sakura lo que quería con el chico, y sin duda no era nada pasajero, mucho menos después de ver que podía contar con él cuando se trataba de su familia o de sus amigos.
Syaoran le daba paz y equilibrio a su vida y no quería perder eso luego de todo el infierno que tuvo años atrás, por primera vez todo estaba bien gracias a su presencia en su vida.
oOo
N/A: ¡Hola a todos mis queridos lectores! Espero que estén teniendo un buen día, acá les traigo el que es ultimo capítulo de este año, estuvo un poco más tranquilo, pero es porque los próximos estarán más moviditos jajaja… ¿Qué les pareció la reunión con los Kinomoto? Ellos son bien chill, aunque igual sospecharon que Sakura andaba en algo malo cuando no les dijo nada sobre Syaoran.
Saben que Touya y Yukito son una de mis parejas favoritas y no podía dejarlos por fuera en este fic, aunque esta vez su relación es secreta, esos dos siempre son amor puro… Los planes de Akiho evidentemente eran molestar a Sakura, pero todo salió al revés.
La canción que inspiró este capítulo fue "Dirty Little Secret" de The All-American Rejects, les dije que amaba esta banda y esta es una de mis canciones favoritas, aunque creo que también hay otra canción con el mismo título, pero de Bon Jovi, así que cualquiera de las dos pega para el capítulo.
Al ser este el último capítulo del 2019, quiero aprovechar de agradecer a todos los que me han acompañado en este año y en general en el esta década, sin ustedes no seguiría acá en Fanfiction trayendo historias cada vez que puedo y en serio que sus comentarios, por muy pequeños que sean me alegran demasiado y me incentivan a seguir buscando tiempo para escribir, son los mejores y espero que pasen el fin de año de la mejor manera.
Los quiero y nos vemos el miércoles en el nuevo capítulo y en el nuevo año. Un abrazo enorme para todos.
