No one like you
Syaoran caminó con paso decidido hacía donde estaba la ojiverde estrechando su mano con el joven de cabello platinado, y es que ver aquello, por más que haya sido un pequeño gesto, había incrementado su rabia hacía el chico, por lo que se acercó hasta llegar a ellos y de inmediato tomó a la chica de la mano y miró cejudamente a Yue.
- ¿Terminaste?
-Syaoran – Regañó Sakura en voz baja tratando de que el problema no se hiciera más grande.
-Bájale dos, Li – Respondió Yue despreocupadamente – Sakura y yo solo firmábamos la paz entre nosotros.
El ambarino bufó – Viniendo de ti, tengo que verlo para creerlo.
-Allá tu si no me crees a mí – Respondió el joven de cabello platinado – Pero quizás si le creas a tu novia.
-Aléjate de ella – Rugió Syaoran seriamente.
Esta vez fue el turno de Sakura de intervenir ya que aprovechó estar tomada de la mano del ambarino y lo jaló hacía atrás para darle una mirada seria y luego hablarle a Yue, sin cortar contacto visual con Syaoran – ¿Puedes dejarnos solos, Yue?
El aludido rodó los ojos – De todas formas, no pretendo estar en medio de su drama de pareja… Nos vemos adentro.
Yue volvió a entrar al bar, dejando a Sakura sosteniéndole la mirada a Syaoran tan seriamente como nunca antes habían hecho y luego de asegurarse de que su ex novio se había ido, ella decidió hablarle al chico.
- ¿Qué rayos fue eso? Te estabas comportando como un idiota.
Syaoran bufó indignado – ¿Yue te lastima con sus estúpidos comentarios y yo soy el idiota por venir a buscarte? ¡Eres tan lógica!
- ¡Por si no te diste cuenta estaba tratando de cerrar todo con él! – Dijo ella frustrada.
Syaoran suspiró pesadamente y pasó una mano por su cabello en señal de total frustración – Odio que haya sido él el que viniera aquí.
-Vino precisamente para ponerle fin a todo nuestro drama – Respondió la ojiverde un poco más suavemente – Yue respeta que ahora estoy contigo.
-Pero detesto que siga a tu alrededor, Sakura – Encaró él seriamente – Te hizo demasiado daño como para que siquiera sigas aceptando hablar con él.
Ella lo miró incrédula – Eso se le llama madurez, Syaoran… Cosa que aparentemente a ti te falta.
Syaoran la miró y tragó grueso, ella además de estar notoriamente enojada con él, podía divisar en sus ojos cierta decepción, y es que no era para menos se estaba comportando como un imbécil con sus celos irracionales por Yue, cuando él ya no pintaba nada en la vida de la ojiverde.
-Sakura… – Intentó él tomarla de la mano de nuevo.
Sin embargo, ella se resistió y se alejó de él mientras caminaba de regreso al bar – Vamos, nos están esperando.
El ambarino vio como ella lo dejaba atrás y sintió rabia consigo mismo por haber hecho aquello, él apretó el puño y se maldijo a si mismo. Se cegó por un momento cuando la vio estrechando su mano con Yue, nunca se había sentido así por alguien, era un constante sentimiento de protegerla siempre, cosa que sabía que no era sano y que debía darle su espacio, pero en el momento no lo pensó y ahora pagaba las consecuencias.
Syaoran suspiró – No voy a arruinar las cosas con ella – pensó decidido antes de entrar nuevamente al bar.
oOo
Los chicos entraron al departamento de la ojiverde luego de haber llegado del bar, con la excusa de que él había dejado las llaves de su auto encima de la mesa. No habían hablado demasiado en todo el camino, y es que era imposible en la motocicleta, sin embargo, después de todo el asunto con Yue, el ambiente en el bar también se había tornado algo incómodo, ni siquiera con los chistes que a veces Eriol decía o los comentarios de Meiling, habían sido suficientes salvar la noche para todos.
Y por parte de Sakura y Syaoran, ellos apenas y se habían dado un par de miradas luego de su discusión en las afueras del bar, actitudes que no pasaron desapercibidas en lo más mínimo para Eriol y Tomoyo, sin embargo, no pudieron abordar a sus respectivos mejores amigos ya que no era el momento.
Al entrar al departamento, Sakura no le dirigió mirada o palabra alguna al chico, simplemente cerró la puerta tras ellos y pasó directamente a su habitación donde se dispuso a quitarse las prendas que tenía, mientras sentía un nudo en la garganta que no pensaba abandonarla desde que estaba en el bar.
Syaoran por su parte, vio las llaves de su auto un momento para luego dirigir la mirada hacía el estrecho pasillo por donde había desaparecido la chica unos momentos antes, sabía que ella no quería hablarle y que probablemente solo estaba esperando a que él se fuera a casa, cosa que estuvo a punto de hacer al tocar las llaves de su auto. Sin embargo, volvió a mirar a la puerta entreabierta de la habitación de ella y sin pensarlo más dejó las llaves encima de la mesa y fue hasta allá sin previo aviso.
Sakura se sobresaltó ligeramente cuando vio a Syaoran entrar a su habitación decididamente. Él la miraba sentada en su cama y le sostuvo la mirada unos momentos mientras buscaba las palabras adecuadas para comenzar esa conversación, sabía que ella ya había dicho todo lo que tenía que decir en el bar y él lastimosamente la había cagado, por lo que no podía esperar un milagro, él tendría que buscarlo si realmente le importaba la ojiverde, y vaya que lo hacía.
-No debí haberme portado así contigo – Dijo él suavemente desde el umbral de la puerta – Ni tampoco con Yue.
Sakura también suavizó su expresión – Yue solo quería disculparse y llevar la fiesta en paz conmigo, así como yo con él.
-Lo sé, no guardarse rencores es maduro de parte de ambos – Dijo Syaoran desviando la mirada al suelo – Cosa que yo no soy.
La ojiverde suspiró – No lo decía en serio.
-Pero tienes razón – Respondió él poniendo las manos en sus bolsillos – Actué impulsivamente y estaba diciendo cosas sin sentido… Fui un Idiota.
-Solo exageraste un poco – Dijo ella suavemente.
-Parecía un maldito imbécil con mis celos, Sakura – Contestó él seriamente buscando sus ojos – No es sano, y mucho menos para una relación que recién empieza.
Sakura suspiró y se hizo a un lado en su cama para luego indicarle que se sentara junto a ella. Syaoran dudó un momento sobre aquello, sin embargo, no se negó y se acercó a ella dejando cierta distancia entre ellos, un silencio corto se formó hasta que Syaoran decidió sacar toda su frustración, sabía que no había otra forma.
-Jamás he tenido una relación seria, Sakura – Confesó él – He estado con chicas y esas cosas, pero no he tenido nunca algo como lo que tenían Yue y tú.
Sakura buscó su mirada – ¿Una relación que terminó en engaño con mi prima?
-No esa parte – Dijo él sosteniéndole la mirada – Estoy seguro de que cuando empezaste con él estabas completamente enamorada, y Yue también.
La ojiverde levantó los hombros – Todas las relaciones comienzan así… Aunque no te mentiré, fue una bonita relación hasta que todo se estropeó.
-Al menos Yue tenía idea de lo que estaba haciendo – Admitió él – Yo no sé ni siquiera por donde empezar o qué hacer para no parecer un idiota como lo hice hoy.
Sakura bufó – Nadie tiene idea de lo que hace en su primera relación… Ni en la primera ni en ninguna, todas las relaciones son diferentes.
Syaoran la miró – No quiero hacerte daño, y sé que hoy te lastimé con mi actitud.
-Son altas y bajas – Dijo ella poniendo su mano en la mejilla de él y acariciándola – Todas las parejas las tienen, y digamos que son sanas para la relación… No todo es de color rosa.
El ambarino suspiró y tomó la mano de ella que se mantenía en su mejilla, cerró los ojos ante el contacto y sintió un fuerte y característico cosquilleo en su estómago mientras le susurraba – Lamento haberme comportado así hoy, no estabas haciendo nada malo.
-Vamos a dejar ir eso – Respondió la ojiverde sonriendo de medio lado – Yue y yo cerramos en definitiva nuestra historia… Y nosotros podemos empezar la nuestra.
Syaoran abrió los ojos encontrándose con los de Sakura, sin embargo, había algo que aún lo tenía inseguro y retiró la mano de ella de su mejilla para ponerla a descansar sobre su pierna derecha. Él desvió la mirada hasta la pequeña mano de la chica y empezó a hacer círculos sobre la palma de su mano con su dedo mientras le hablaba.
- ¿Crees que sea buena idea continuar con lo nuestro?
Sakura lo miró sorprendida y frunció ligeramente el ceño – Eso suena a que quieres terminar conmigo.
Esta vez él volvió a mirarla a los ojos – No puedes terminar algo que aún no ha empezado.
Entonces ella lo entendió, habían acordado tener las cosas así porque supuestamente solo estaban saliendo, pero ambos sabían que la relación había cambiado demasiado últimamente, lo que comenzó como un juego o como algo superficial se había convertido en algo más serio y los dos estaban consciente de ello.
Syaoran esta vez se aventuró a tomar la mano de ella entre la suya y sostenerle la mirada intensamente mientras sentía su corazón ir a mil por hora – ¿Confías en mí?
Sakura lo miró confusa por un momento – No quiero ser grosera, pero ¿a qué viene la pregunta?
-No sé nada de relaciones – Admitió Syaoran – Pero si de algo estoy seguro es de que sin confianza no tenemos nada… Confío en ti y si voy a continuar en esto quiero que sepas que no dudo de ti, y no quiero que tu dudes de mí porque mis sentimientos no son pasajeros, y no hay nadie como tú.
La ojiverde sintió un vuelco en su corazón con aquellas palabras y no pudo evitar sonreírle de medio lado – Confío en ti, Syaoran… Siempre lo he hecho.
Syaoran esbozó una sonrisa genuina y sintió su corazón a punto de salirse de su pecho y sus manos sudar, pero nada de eso lo detuvo, era ahora o nunca – Entonces ¿quieres estar conmigo? Me refiero ser mi novia… Digo… – Él se notaba un poco nervioso y eso causó gracia en la chica – Demonios, soy nuevo en esto.
Sakura se rio fuertemente mientras lo abrazaba por el cuello y acercaba su rostro al de él – Sí.
Él sonrió y la abrazó contra su cuerpo, llenándose por completo de su calor y sintiéndola más de él que nunca, dándole la paz que había estado buscando hace mucho y que jamás esperó encontrarla precisamente tras esa mirada verde esmeralda, era todo demasiado nuevo y emocionante, pero le gustaba.
Sakura acercó su rostro al de él para juntar sus labios con los de él en un apasionado y anhelado beso que ambos correspondieron con la misma intensidad e ímpetu. Él abrió la boca y sintió la lengua de ella acariciar la suya haciendo que ambos gimieran levemente en la boca del otro.
Syaoran aferró sus manos a la pequeña cintura de ella, mientras que la ojiverde enterró sus dedos en el cabello marrón del chico, desordenándolo y sintiendo sus manos con ansias de recorrer más allá de eso, aunque de momento, solo se concentraba en las sensaciones que le estaba trasmitiendo con ese beso.
Ambos cortaron el beso al cabo de un rato porque en serio necesitaban tomar algo de aire, y se quedaron mirando con los labios palpitantes y las respiraciones entrecortadas, sin embargo, seguido de eso ninguno de los dos pudo evitar soltar una leve risa.
-Pudimos comenzar por aquí hace unas semanas ¿no crees? – Dijo ella.
Syaoran se rio un poco más – Demonios, no me recuerdes que soy un lento para estas cosas.
Ella lo miró desafiante – ¿Qué harás si te recuerdo que eres un lento para estas cosas?
El ambarino le devolvió la mirada con una ceja levantada, sabía que ella lo estaba retando y aquello le gustaba, por lo que decidió ir por algo que recordaba, la chica no podría resistirse.
-Pues esto – Dijo él antes de recordar que la tenía tomada de la cintura y aprovechar aquello para recostarla en la cama un tanto bruscamente y ponerse sobre ella para empezar a hacerle cosquillas.
Sakura empezó a reír suplicando que la dejara ir – ¡Para con eso! ¡Lo detesto!
-Entonces sigue diciendo que soy un lento – Respondió él sin parar.
- ¡Vale lo siento! ¡Pero por el amor de Dios ya basta! – Suplicaba ella empezando a soltar un par de lágrimas de la risa.
Syaoran decidió que ya había sido suficiente sufrimiento, por lo que cesó de las cosquillas, pero manteniéndose en aquella posición viendo como ella recuperaba el aliento luego de tantas risas y le hablaba.
-Te odio.
-Claro que no lo haces – Respondió él relajado.
- ¿Con qué finalidad hiciste eso?
Syaoran levantó los hombros – Tenía ganas de molestar un poco a mi novia – Dijo haciendo énfasis en las últimas dos palabras.
Sakura se sonrojó y sonrió – Eso suena bien.
Esta vez fue Syaoran quien no se pudo resistir a juntar sus labios con ella en otro beso, el cual fue correspondido al instante. Sakura llevó sus manos al cuello de él empezando a acariciarlo y atrayéndolo hacía ella, haciendo que su cuerpo quedara tendido sobre el suyo, nunca habían estado en esa posición y aquello hizo que un escalofrío recorriera sus cuerpos.
Sakura abrió un poco las piernas para que él se acomodara mejor, y aquello le dio la oportunidad al chico de pasear una de sus manos a lo largo de las descubiertas piernas de ella y deteniéndose en su muslo, el cual era su límite hasta el momento. Ella sentía sus pechos chocar con el de él y al estar en una posición un poco más comprometedora de la que frecuentaban, pudo sentir la naciente erección a través de su ropa, sabía que ambos lo querían y ya no tenía caso retrasarlo más.
Sakura cortó el beso inesperadamente y Syaoran la miró confundido – Hey, pero si se estaba poniendo interesante.
Ella se mordió el labio nerviosamente y lo miró a los ojos – Quiero hacerlo.
Syaoran abrió los ojos sorprendido – ¿Estás segura? Sabes que podemos esperar más si quieres.
-No – Respondió ella decidida sonriéndole – Confío en ti y sé que es un buen momento.
Syaoran sonrió y se acercó de nuevo para besarla de lleno en los labios, mientras sentía como ella lo tomaba por el cuello de la camisa y empezaba a desabotonarla con las manos un poco temblorosas, a decir verdad, ya se habían visto en ropa interior, por lo que llegar a ese nivel de desnudez ya no les daba tanta vergüenza, pero el saber que ese día llegarían a otro nivel los tenía un poco nerviosos y hasta un poco torpes.
Syaoran terminó por sacarse la camiseta para después capturar el cuello blanquecino de la chica con sus labios, haciéndola gemir en su oreja. Sin embargo, él no se quedó ahí, ya que extendió ambos brazos de ella dejándole el camino libre en su pecho y desde el cuello trazó un camino de besos que se extendió hasta el inicio de sus senos en su blusa, el cual beso rápidamente antes de seguir bajando para encontrarse con su falda alta.
Él puso ambas manos a los lados de la prenda y la bajó lentamente para sonreír al ver las bragas de encaje negro de la chica y de inmediato volver a capturar sus labios en besos hambrientos. Esta vez fue el turno de ella de sacarse la blusa, la cual ya estaba ansiosa por sacar del medio, dejando ver al chico el brassier sin tirantes en color negro, aquella vista lo hizo morderse el labio inferior levemente.
Syaoran terminó por deshacerse de sus pantalones, mientras veía como Sakura dándole un guiño de ojos llevaba su mano hacía su espalda, precisamente para desabrochar el brassier, cosa que logró en un abrir y cerrar de ojos, dándole al chico por primera vez una vista de su cuerpo semi desnudo. Syaoran la tomó por la cintura haciéndola gemir levemente y recostándola en la cama de nuevo para empezar a besarla y luego bajar hasta sus senos, los cuales empezó a recorrer con su boca mientras que guiaba su mano más abajo hasta que esta se adentró en las bragas de la chica, sintiendo su calidez.
Sakura arqueó la espalda ante ese movimiento y gimió cuando él empezó a mover sus dedos en su intimidad mientras besaba sus senos con parsimonia, aquello la estaba enloqueciendo y él lo sabía. Por lo que llevó sus labios desde sus senos, pasando por su torso y estómago y deteniendo su rostro en su intimidad, donde posó sus labios por encima de las bragas dejando un corto beso antes de bajarlas dejándola completamente expuesta.
Syaoran luego de aquello se sacó sus propios bóxers liberando la erección y dejando que ambos se vieran en ese estado de desnudez por primera vez en sus vidas y apreciando aquel momento que les parecía un poco raro, pero a la vez excitante. Él se aseguró de sacar el condón de su bolsillo y ponerlo rápidamente para luego volver a ponerse encima de la chica y acomodarse en su entrada, sus ojos se encontraron nuevamente mientras él empezaba a entrar en ella y buscaba acomodo entre sus piernas.
Sakura sintió como él entraba y salía lentamente para luego tomar una de sus piernas y usarla como apoyo para comenzar a embestirla más rápido enviando múltiples sensaciones a todo su cuerpo, que la hicieron gemir un poco más fuerte conforme pasaban los minutos, así como a él.
Y tal vez la noche no haya ido como ellos esperaban, pero al menos había terminado de una forma especial que sabían que ambos recordarían siempre, amándose bajo las estrellas hasta que la luz de un nuevo día se anunciara.
La noche era de ellos enteramente, y del resto, no había de que preocuparse.
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N/A: ¡Hola a todos mis queridos lectores! Espero que hayan tenido un buen fin de semana, yo estaba ocupada y por eso casi no llego jajaja, pero aquí estoy trayéndoles potencialmente el capítulo más esperado por muchos de ustedes, los conozco y sé que tenían ganas de que esto ya pasara y pues ya habían esperado demasiado, además de que Sakura y Syaoran ya se morían de las ansias.
¿Qué les pareció la conversación con respecto a lo de Yue? Ya él no tiene nada que hacer entre Sakura y Syaoran y les aseguro que por esa parte la fiesta está en paz, incluso cuando hizo algo horrible en el pasado, todo se ha quedado allá, y ahora estos dos tienen una relación que seguir construyendo de a poco, y pues ya pudieron dar otro paso.
La canción que inspiró este capítulo fue "No one like you" del grupo Scorpions, esta fue la primera canción que escuché de ellos y le tengo mucho aprecio, así que espero que les gustara… El capítulo que viene es por mucho mi favorito, así que estoy emocionada porque sea el día de publicarlo jajaja.
Muchas gracias a todos por sus comentarios y por su apoyo, y quería aprovechar para agradecer a mi estimada amiga Valsmile por corregirme acerca del asunto de la moto, sin duda no lo pensé bien y pues siempre se agradecen las críticas constructivas y correcciones… Y finalmente, le mando fuerzas a mi querida tocaya Wonder Grinch, quien pasó por algo un poco engorroso, pero siempre estamos aquí para apoyar y darle cariño.
Nos leemos en el próximo. Un abrazo enorme.
