It's my life

Syaoran se levantó de golpe de la cama y pasó la mano por su cabello marrón revolviéndolo más de lo que estaba, sentía su garganta arder y estaba empezando a sudar un poco – Es imposible.

-Pues es hora de aceptarlo – Dijo Meiling sosteniéndole la mirada a su primo – Lograron dar con nosotros, aunque Eriol está haciendo lo posible por despistarlos.

Él suspiró – ¿Sólo están mis padres?

-Sí, solo alcancé a escuchar sus voces – Respondió ella – Pero no dudo que mis padres estén enterados de todo también.

-Estoy seguro de que Eriol hará todo lo posible por despistarlos, pero no será suficiente – Aseguró el ambarino apretando el puño – Recién recibí una llamada de mi padre.

Meiling abrió los ojos de par en par – Pero cambiaste de número junto con llegar aquí.

-Exacto – Dijo él resoplando – Y solo unos minutos después tu entraste a la habitación.

La chica de origen pasó la mano por su cabello despeinado – Estamos fritos.

-Tú no lo estás – Aseguró él sosteniéndole la mirada – Tú solo me acompañaste, tus padres te van a reprender, pero no voy a dejar que te castiguen.

Meiling bufó – Tienes que estar bromeando… ¡Fue mi decisión acompañarte!

-Pero todo esto fue mi idea, Meiling – Respondió Syaoran seriamente – ¿Crees que mi padre te culpará por esto? Me conoce y es muy astuto, te aseguro que no estás en problemas.

-Maldita sea, Xiao Lang – Exclamó la chica frustrada – ¿Por qué siempre quieres tratar de hacerte el héroe?

-Porque esta fue mi decisión – Acordó él.

-Y fue mi decisión acompañarte sin importar las consecuencias – Respondió Meiling seriamente – Así que vamos a enfrentarnos juntos a esto.

Syaoran suspiró frustrado – Demonios Meiling ¿cómo haces para siempre terminar metida en problemas por mi culpa?

-Ya deja de tratar convencerme de esconderme – Respondió ella enojada – Tenemos cosas más importantes en que preocuparnos, y en definitiva ese eres tú.

Syaoran apretó los puños y bajó la cabeza sintiéndose derrotado, sabía que esas peleas con Meiling eran una batalla perdida porque no había nada que la hiciera cambiar de opinión. Sin embargo, la que se había mantenido al margen de la conversación había sido Sakura, desde que Meiling interrumpió en la habitación se había sumergido en aquella charla tan tensa con Syaoran, olvidando incluso que la ojiverde había estado presenciando todo, pero sin entender una sola palabra de lo que habían estado discutiendo.

Luego de unos minutos de tenso silencio que se formó en la habitación, Sakura decidió aclararse la garganta captando la atención de los jóvenes provenientes de China quienes, en efecto, por un momento olvidaron que ella estaba ahí, y la chica decidió hablarles.

-Creo que es un mal momento para decir esto – Empezó ella suavemente mirando aleatoriamente a ambos – Pero no tengo ni la menor idea de lo que está pasando, y por lo que he escuchado suena grave.

Syaoran miró a la ojiverde un momento sintiendo un nudo en el estómago y luego de eso se volteó hasta su prima, quien alzó los hombros y le habló al chico – Si no se lo dices tú, te aseguro que se enterará en breve y no de la mejor forma.

Él sabía que Meiling tenía razón, había postergado demasiado esa conversación con Sakura y ahora todo se le había juntado, aquello iba a ser duro, pero es algo que tenía que hacer si quería mantenerla a su lado en lo que venía.

Syaoran se sentó nuevamente en la cama y miró seriamente a la ojiverde, sería directo – Salí huyendo de China.

-Salimos huyendo – Corrigió Meiling.

El joven ambarino miró a su prima cejudamente – ¿Te importaría? Ya te dije que no tienes ninguna culpa en esto.

-Y yo te dije que no me quedaría de brazos cruzados – Dijo ella enojada.

- ¡Chicos! – Saltó Sakura captando la atención de ambos.

-Vale, lo siento – Dijo Meiling sentándose – Continua, Xiao Lang.

Syaoran pasó la mano por su cabello y volvió a mirar a Sakura – No vine aquí por intercambio.

-Eso lo sabía – Dijo ella – Sabía que no debía ser algo tan simple cuando sacábamos ese tema te ponías tan tenso.

-Bueno vine aquí huyendo de mi familia – Confesó él suspirando – Literalmente desaparecí al dejar China y no esperaba que me encontraran.

Sakura lo miró confundida – No entiendo porque hiciste esto… Por lo que sé tenías una buena vida allá.

-La tenía – Respondió él – Hasta que me di cuenta de que no era la vida que quería.

La ojiverde seguía sin entender nada de lo que le estaba diciendo el chico, por lo que recordaba su familia siempre estuvo bien acomodada, y aunque sus padres estuvieran ausentes la mayoría del tiempo por el trabajo, recordaba haberlos visto un par de veces cuando era niña y recordaba cuánto querían a Syaoran y al resto de sus hermanas, aquello no tenía nada de sentido para ella.

-Necesito que seas más claro – Dijo ella – No sé a qué te refieres.

Syaoran se pasó la mano por el cabello frustrado – Maldita sea, por esto no quería incluirte demasiado en mi vida… Odio este tema y todo lo que conlleva.

Sakura frunció el ceño – No puedo ayudarte si no me hablas con claridad.

-No hay forma de que puedas ayudarme en esto – Respondió él seriamente levantándose de la cama – No vale la pena retrasar más esto, y no haré que Eriol se meta en un problema aún mayor por mi culpa.

Entonces fue cuando ambas chicas vieron al joven caminar hacía la puerta, siendo Meiling la primera en levantarse de la silla y ponerse a su lado – Ni creas que vas a salir solo de aquí.

-Demonios, Meiling ya déjalo – Dijo Syaoran intentando convencerla – ¿Quieres hacerme caso por una vez en la vida?

-Yo también voy – Interrumpió Sakura levantándose de la cama decidida.

-Por supuesto que no – Respondió él.

Sakura bufó – Te niegas a contarme lo que está pasando y tampoco puedo ir contigo… Me temo que eso no va a pasar.

-Maldita sea, Sakura – Dijo él frustrado – Sé lo que me espera al cruzar la puerta y en serio, desearía que no te involucraras.

-Lo haré porque estoy segura de que hay una forma de sacarte de lo que sea en qué estás metido – Dijo ella tomándole la mano y mirándolo a los ojos.

Syaoran suspiró resignado mirando a su novia y luego a su prima – No hay poder humano que las haga quedarse aquí ¿verdad?

-No – Dijeron ambas en unísono.

Él suspiró resignado y volvió a centrar su mirada en la ojiverde – Pase lo que pase, digan lo que digan, recuerda que yo sigo siendo el mismo con el que has convivido estos meses, nada me cambia ¿está bien?

Sakura lo miró confundida, no sabía a que se refería con aquello, pero no quería demorar más el asunto, por lo que simplemente asintió dándole una sonrisa de medio lado y los tres salieron de la habitación con rumbo a la sala, dónde escucharon la voz de Eriol.

-No están aquí – Refutaba el azabache por milésima vez tratando de no dudar ni por un momento de sus respuestas.

-Eriol sabemos que harías lo que sea por defender a Xiao Lang – Decía una mujer en tono autoritario – Pero esto es algo serio.

-Vinimos desde China solo por él y Meiling – Respondió una voz masculina – Sabemos que ellos están aquí o que al menos sabes dónde podemos encontrarlos.

Eriol ya había inventado todo tipo de excusas desde el momento en que abrió la puerta y se encontró con la cara de sus tíos, sin embargo, había prometido hacer hasta lo imposible por defender a su primo y así lo mantendría, o por lo menos así fue hasta que tres personas entraron a la sala desde el pasillo captando la mirada especial de los más adultos.

-Syaoran – Dijo Eriol abriendo los ojos al verlo ahí.

-No te preocupes – Calmó su mejor amigo suspirando – Ya es hora de que deje de huir.

-Es bueno escuchar eso, Xiao Lang – Dijo una voz masculina autoritaria viendo a su hijo y a su sobrina por primera vez en meses – Veo que tu y Meiling siguen teniendo los valores que les enseñamos.

-Padre – Se limitó a responder el joven seriamente mientras hacía una respetuosa reverencia.

-Tío Hien – Imitó Meiling sin decir nada más.

Sakura miró intrigada aquella escena, recordaba muy poco a los padres de Syaoran ya que los vio apenas un par de veces en la escuela, sin embargo, al ver al padre de él, no esperó con encontrarse a prácticamente una copia del chico a su lado. Siempre se había parecido a su padre, pero ahora que él era adulto y sus facciones eran más maduras, podía notar más el parecido increíble que tenía con su padre, ambos poseían el cabello marrón revuelto y fruncían el ceño de la misma manera, de no ser por los ojos azules de Hien Li, podrían llegar a ser la misma persona.

-Xiao Lang – Dijo una voz femenina captando la atención de todos – Meiling.

-Tía Ieran – Se adelantó a decir la chica haciendo otra reverencia – Es bueno verte.

-Madre – Fue lo único que se atrevió a decir Syaoran haciendo también una reverencia.

Sakura por su parte, había quedado intrigada con aquella mujer. Recordaba poco de la madre del chico a su lado, pero justo ahora veía una mujer de cabello largo y negro, con una mirada fría y un porte que emanaba autoridad y elegancia al mismo ritmo. Su vestimenta era como la de una emperatriz de la antigua China, aunque a su parecer se veía hermosa, especialmente porque poseía unos ojos ámbares del mismo tono de los del chico a su lado.

El hecho de Syaoran haya llegado a la sala tomado de la mano con una joven ojiverde no pasó desapercibido para los señores Li, mucho menos para Ieran, quien de inmediato la miró como estudiándola. Aquella mirada tensó a Sakura y no pasó desapercibida para Syaoran, por lo que de inmediato decidió intervenir.

-Madre, padre – Dijo él captando la atención de sus padres – Recordaran a Sakura Kinomoto, de la primaria de Tomoeda… Protagonizaba las obras escolares conmigo.

Sakura sonrió de medio lado haciendo una torpe reverencia – Es un gusto saludarlos, señores Li.

Ieran la miraba sin quitar su seriedad, y cuando estuvo a punto de decirle algo a su hijo, este se le adelantó hablándoles – Es mi novia.

Tanto Eriol como Meiling se sorprendieron, así como Hien e Ieran, ya que ninguno de ellos esperaba que Syaoran dijera aquello tan directamente y sin anestesia. Sabían que caerían en ese tema, pero no tan pronto, por lo que todos podían prepararse para lo que sería una auténtica batalla naval de los Li, y eso sin duda, pudo haber pasado de no ser porque Ieran miró detalladamente el rostro de su hijo y se fijó en su mejilla golpeada.

- ¿Qué le pasó a tu rostro, Xiao Lang? – Preguntó ella preocupada, pero sin perder su autoridad.

Syaoran maldijo internamente a Kenji de nuevo por haberle provocado esos golpes precisamente e día anterior, parecía que todo estaba en su contra.

-No es nada – Intentó él de restarle importancia.

Hien bufó – Te escapas de casa porque supuestamente no tienes una buena vida, pero cuando por fin te vemos en meses estás golpeado y viviendo escondido en el departamento de Eriol.

-Estás exagerando como siempre, estos golpes no fueron nada – Dijo él sosteniéndole la mirada a su padre – Y jamás dije que no tuviera una buena vida en China, solo quería que ustedes dejaran de controlarla.

-Lo hacíamos por tu bien – Alegó Ieran seriamente – Por tu futuro.

Syaoran bufó – Era más su futuro que el mío… No era lo que yo quería.

-No, tú querías formar una banda de rockeros y mantenerte de gira por el mundo – Dijo Hien seriamente – Nosotros solo tratábamos de mantenerte los pies sobre la tierra.

-Sabes que en mis planes nunca estuvo seguir con la tradición familiar – Respondió él apretando los puños – Me gusta la música y mi carrera ¿es un crimen que quiera dedicarme a eso?

-No lo es – Refutó Ieran uniéndose a la conversación – Pero la herencia, Xiao Lang.

En ese momento todos se mantuvieron callados por unos segundos, Eriol y Meiling intercambiaron miradas rápidamente, sabían que esa había sido una de las razones que Syaoran tuvo para abandonar su hogar, y por mucho, era un tema delicado, sin embargo, así como sabían aquello, estaban seguros de que Sakura no sabía nada de aquello, por lo que se venía no terminaría demasiado bien.

-Ya les dije que no la quiero – Respondió calmadamente Syaoran luego de un rato – Mis hermanas son mayores que yo, les corresponde a ellas.

Hien suspiró resignado y miró a su hijo – Conoces las reglas, ellas no pueden heredar, al menos que tu fallezcas.

-O que renuncié, tal y como ya lo hice – Dijo Syaoran.

-Xiao Lang, entiéndenos – Dijo Hien seriamente – Yo no escribí las reglas.

-Pero eres el líder actual, mínimo podrías modificarlas o algo – Exclamó él frustrado – Es una estupidez que solo el hombre deba estar obligado ante el clan a aceptar todo lo que conlleva.

Sakura escuchaba aquello en silencio, recordaba que la familia de Syaoran era poderosa, pero no a tal punto de hablar de clanes y herencias, aquello estaba tornándose más serio de lo que se imaginó, y empezaba a entender un poco porque Syaoran tardó tanto en compartirlo con ella.

-Xiao Lang entiende que solo acatamos órdenes – Dijo Ieran mirando a su hijo – Cosa que tú deberías hacer.

Syaoran bufó – ¿Y ser una marioneta más del clan? No, gracias.

-Ten más respeto – Regañó Ieran – El Clan Li ha prevalecido durante siglos y te guste o no, eres parte de él por el simple hecho de ser un Li.

Syaoran apretó los puños, sin duda, su madre le había dado en uno de sus puntos fuertes y es que jamás había podido debatirle eso. Él era un Li, le gustara o no y estaba dentro del Clan, sin embargo, siempre se había encargado de que eso no rigiera su vida.

-Esta vida de músico, tatuajes y chicas ocasionales no te llevará a ninguna parte, Xiao Lang – Dijo Hien seriamente.

Eriol y Meiling abrieron los ojos de par en par al escuchar esas palabras ya que, en efecto, Hien había tocado los temas más delicados para el ambarino, y no los había tocado con discreción, y la cara de enojo del chico lo decía todo.

Sakura sintió como Syaoran había apretado aún más su mano y sintió como se tensó, además de que podía ver su mandíbula dura y era como si sus ojos fueran a echar chispa en cualquier momento, aunque nada se comparó como cuando él habló.

-En primer lugar, nunca has llegado a entender lo que la música significa para mí porque ni siquiera has ido a alguna de mis presentaciones, incluso cuando fuiste tú quien me inscribió en clases de guitarra y de piano cuando era niño – Dijo él para luego mirar rápidamente a su madre – Y tú fuiste quien me incentivó a unirme al club de teatro para "hacer más amigos".

Todos podían sentir la molestia y el desgrado con el que Syaoran les hablaba a sus padres y nadie se atrevía a intervenir, él volvió a mirar a Hien – Segundo, el tatuaje si fue algo de rebeldía, pero me tatué el significado del nombre que tú mismo me pusiste.

Seguido de decir aquello Syaoran jaló a Sakura unos pasos adelante y la miró de reojo guiñándole el ojo y suavizando un poco su expresión para luego mirar a sus padres nuevamente – Y, por último, Sakura no es ni será una "chica ocasional", eso téngalo por seguro.

Un minuto de silencio se formó luego de que él terminó con aquellas palabras, que un momento se sintieron como un triunfo, hasta que una voz femenina interrumpió.

-Ya tienes una prometida, Xiao Lang – Dijo Ieran seriamente – Y abandonarla en el altar el día de la boda no fue demasiado sensato de tu parte.

Aquello sin duda, cayó como balde de agua fría sobre la cabeza de la castaña, y de inmediato miró al chico que estaba a su lado tomándola de la mano, quien se tensó, pero no quitó la vista de su madre.

-Nunca la he querido y ustedes lo sabían antes de todo ese circo de la boda que ustedes montaron – Respondió él seriamente – Ese día me di cuenta de que definitivamente jamás iba aceptar un matrimonio y una vida arreglada.

-Pues tendrás que aceptarla – Dijo Hien autoritariamente – Volverás a China con nosotros y vivirás la vida que te corresponde… Bastante que nos costó convencer a los señores Liu por la humillación que recibió su hija por tu acto de rebeldía.

Aquello fue la gota que derramó el vaso para el ambarino y su rabia lo llevó por completo en ese momento, no podía soportar más aquello.

- ¡Esta es mi vida! – Gritó él a su padre sosteniéndole la mirada – ¡Mi vida está aquí en Japón con Eriol, Meiling, la banda, el bar y Sakura! ¡Y lo mejor de todo es que ustedes no están en ella para decirme qué hacer!

-Xiao Lang – Dijo Ieran sorprendida.

Sin embargo, el aludido parecía no inmutarse con nada, simplemente seguía con la mirada fija en su padre, quien luego de unos minutos de silencio suspiró y sin perder la autoridad le habló.

-Bien, entonces huirás – Respondió Hien seriamente – De todas formas, es lo mejor que sabes hacer, ser un cobarde.

El ambarino apretó el puño y respiró profundo – Es mi vida… Si no les gusta salgan de ella ahora mismo.

-Syaoran – Dijo Sakura en un hilo de voz luego de aquella conversación tan intensa.

Sin embargo, el matrimonio Li no dijo más nada, simplemente luego de intercambiar un par de miradas entre ellos se dirigieron a la puerta sin siquiera hablarle a Eriol, a Meiling y mucho menos a Sakura, por lo que, dándole una última mirada a su hijo, estos salieron por la puerta sin mirar hacia atrás.

Apenas el matrimonio abandonó el departamento, Syaoran se soltó de Sakura y prácticamente corrió a su habitación sin mirar a ninguno de sus primos ni a su novia. Sin embargo, la chica ojiverde sabía que nada estaba bien en ese momento, y lo único que necesitaba el chico era apoyo, por lo que no dudó en seguirlo a la habitación.

Sakura llegó al cuarto y entró en ella sin previo aviso, dejando que sus ojos se encontraran con los de Syaoran en una mirada intensa y envolviéndolos en un silencio incómodo que fue dificil de romper.

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N/A: ¡Hola a todos mis queridos lectores! Dios mío, deben querer matarme por dejar el capítulo justo aquí jajajaja, cómo pueden ver, tuve razones de peso para postergar la historia de Syaoran a este punto, y es que era demasiado dramática y necesitaba tiempo, además de que esto va a desencadenar eventos importantes en la trama. Muchos de ustedes acertaron en que había huido de China por una prometida (sé que eso es cliché), por eso decidí que fuese eso agregando el hecho de que literalmente nuestro lobo escapó de la boda, les prometo que habrá más detalles al respecto… aunque ¿no les suena el apellido Liu?

La canción que inspiró este capítulo fue "It's my life" de Bon Jovi, la cual queda perfecta con la actitud de tomó Syaoran, no lo justifico ya que no debió hablarles así a sus padres, pero el muchacho estaba frustrado y enojado de que quieran regir su vida, así que esta era su canción.

Hoy más que nunca agradecería sus comentarios así sea para matarme por el capítulo, fue un fin de semana dificil y hoy me pasó algo terrible que me tiene un poco preocupada, pasé todo el día con los nervios de punta y juro que en este momento solo quiero distraer mi cabeza. Son los mejores.

Gracias a todos por seguir leyendo y comentario, me dieron paz entre estos días que tuve de estrés. Nos leemos el domingo, un fuerte abrazo.