Excuse me
Sakura cortó el contacto visual con él unos momentos mientras cerraba la puerta detrás de ella y se acercaba a la cama para sentarse a su lado. Era increíble que solo unos minutos atrás habían estado ahí discutiendo sobre si salir o no, y solo bastaron simples palabras para que ahora se sintiera una gran tensión en el ambiente.
-Creí que querrías compañía – Se atrevió a decir ella cortando el silencio y buscando su mirada.
Syaoran suspiró – No quería que te enteraras de esto así… No estaba listo para hablarlo cuando me preguntaste.
-Supuse que no había sido solo por el intercambio la razón por la que decidiste venir aquí – Confesó ella – Y creo que puedo entender un poco porque decidiste irte, y también que no estuvieras listo para hablarlo, por eso no insistí.
-Odio ese tema y salí de China para no tener que lidiar con eso – Respondió él – Pero me han encontrado, siempre logran dar conmigo.
-Son tus padres – Recordó ella suavemente – A pesar de ser estrictos te aman.
-Si me amaran me darían la opción de escoger lo que quiero hacer con mi vida y no me impondrían todas esas estúpidas reglas del clan – Dijo él apretando el puño.
Sakura suspiró y lo tomó del brazo para empezar a acariciarlo levemente mientras hablaba – No quiero sonar ignorante, pero no tengo ni idea de cómo funciona un clan.
Syaoran dudó un momento sobre si explicarle o no aquello, sin duda, lo que menos quería era seguir pensando en todo ese asunto, sin embargo, sabía que la chica tenía millones de preguntas al respecto, cosa que era en parte su culpa por no habérselo explicado antes, ya no había marcha atrás y sabía que no podía retrasar más el tema, por lo que se decidió a comenzar con esa conversación.
-En un clan todos estamos unidos por la sangre, todos somos Li y existe desde hace muchas generaciones – Empezó a explicar él – Tratan de regir todo en mi familia por ser de uno de los clanes más antiguos y poderosos de China, pero por ser tan viejo tienen ideas retrógradas.
-Como los matrimonios arreglados ¿verdad? – Dijo ella inquisitivamente.
Syaoran se removió incómodo – Así es… Mi padre es el líder actualmente y yo por ser su único hijo varón debo ascender como líder del clan cuando tenga edad de hacerlo o en su defecto cuando me case.
Sakura tragó grueso al escuchar esa última parte, la noticia de que su novio aparentemente ya tenía una prometida en China con la que casi llega al altar, le había caído como balde de agua fría y no sabía muy bien cómo abordar aquel tema, sin embargo, él siguió hablándole.
-Nunca me gustó esa vida – Confesó él mirándola a los ojos – Desde niño siempre traté de mantenerme al margen del clan, incluso si me educaron para liderarlo, por eso también prefería estar por las tardes en la primaria participando en el club de teatro o en el fútbol, eran mis escapes.
-Si, recuerdo que pasábamos mucho tiempo en la escuela – Musitó ella – Me parece curioso que entraras a estudiar conmigo en cuarto de primaria y solo estuvieras hasta sexto grado.
-Es porque mis padres tenían un proyecto en Tomoeda durante varios meses, por eso me inscribieron en la primaria – Explicó el ambarino jugando con la mano de la chica – Sin embargo, querían sacarme apenas finalizara el año escolar para volver a China, pero les supliqué que al menos me dejaran terminar la primaria ahí, me gustó más de lo que ellos esperaban.
Sakura no pudo evitar sonreír de medio lado – ¿En serio tanto te gustó Tomoeda?
-Era muy diferente a China – Respondió el ambarino – Además, me gustaba estar en el fútbol y el club de teatro, por lo que estuve aquí dos años con Wei, sin tener que pensar en el Clan… Incluso intenté convencer a mis padres de dejarme estudiar aquí la secundaria.
La ojiverde suspiró – Pero se negaron.
-Así es, yo sabía que era prácticamente una negativa segura, pero lo intenté – Dijo él resignado – En fin, durante la secundaria pude zafarme por un tiempo del clan cuando formé la banda, mi padre pensaba que era algo pasajero, por lo que no me dijo nada en su momento… Hasta que me gradué.
-Sabía que la música era importante para ti – Confesó Sakura mirándolo a los ojos – Pero no tenía idea de a qué punto hasta hoy.
Syaoran suspiró – La música siempre fue mi escape de todos mis problemas, y en muchas veces fue mi compañía junto con mis libros… Por eso me planteé seriamente seguir adelante con ella, dejando de lado el clan porque nunca lo quise.
-Eso debió poner mal a tus padres – Dijo ella.
-Lo que viste hoy no fue ni la cuarta parte de lo que pasó cuando les dije que no quería nada del clan y que me dedicaría a otra cosa – Respondió el ambarino – Estuvieron de acuerdo con la arquitectura, pero jamás con la música.
-Si, pude notar que a tu padre no le gusta para nada la idea de dejar que la música sea el centro de tu vida – Contestó la ojiverde acariciando su brazo – Lo cual me parece tonto, eres increíble en el escenario.
-Tú lo sabes porque me has visto en vivo desde que somos niños, pero mis padres se limitaron con ver los vídeos y tomarlo como un pasatiempo – Dijo Syaoran – Jamás han ido a alguna de mis presentaciones y por eso no entienden como me siento cuando estoy en el escenario.
-No te han visto brillar en el escenario – Respondió ella sonriendo – Y no tienen idea de lo que se están perdiendo.
Syaoran le devolvió la sonrisa y se acercó a ella para robarle un corto beso en los labios que hizo que hizo cosquillear sus estómagos. Luego él le habló en susurro – No eres una chica ocasional como dijo mi padre.
-Tu me has demostrado que no soy eso – Respondió ella acariciando su mejilla aún un poco hinchada por el golpe y le dio una sonrisa triste – ¿Es mal momento para hablar sobre el "matrimonio arreglado" y la casi boda?
Syaoran desvió la mirada y frunció el ceño – Otra de las razones por las que salí huyendo de China… Querían casarme apenas cumpliera la mayoría de edad con una chica del otro clan.
Sakura suspiró – Supongo que son tradiciones ¿no?
-Son tradiciones de mierda – Respondió él con frustración – Debería ser completamente capaz de escoger a mi esposa, así como también de pasarle la herencia a mis hermanas.
Sakura lo miró preocupada, jamás había llegado a entender porque Syaoran evitaba siempre el tema de su familia o del porque se fue de su hogar, pero conforme avanzaba aquella conversación todo lo veía más claro, y por desgracia podía empezar a entender su frustración y deseo de abandonar todo eso.
-Lo siento – Dijo Syaoran más calmada – Tenía que salir de ahí a como diera lugar… La gota que derramó el vaso fue cuando prácticamente me manipularon para casarme con Akame lo antes posible, y no fue hasta el día de la boda en que me vi frente al espejo con el traje y a solo minutos de ir al altar, en que me di cuenta de que iba a cometer un error y que si aceptaba a Akame como mi esposa sería el primer paso para que el Clan rigiera mi vida por completo, por lo que sin pensarlo mucho llamé a Eriol, aceptó de inmediato porque sabía como me sentía con todo esto.
Syaoran apretó el puño y suspiró profundamente antes de seguir hablando – Meiling era mi única confidente en China y no estaba para nada de acuerdo con el matrimonio, además de que sabía que no quería esa vida, por lo que apenas me di cuenta de todo esto la llamé, iba a ser una de las damas de honor… Solo la llamé para decirle que iba a escaparme por la ventana del baño y que iba a estar bien, que la contactaría apenas estuviera en casa de Eriol, pero siempre ha sido una terca.
Sakura no pudo evitar soltar una leve risa al igual que el chico para que luego este siguiera hablando – Intenté insistir en que no me acompañara, pero apenas logré salir por la ventana del baño ella estaba ahí en su vestido de dama de honor lista para no dejarme solo en esto, no tuvimos tiempo ni siquiera de discutir ya que se nos acababa el tiempo, así que nos fuimos al aeropuerto y compramos los primeros boletos a Japón, y ya conoces el resto de la historia.
Sakura suspiró luego de terminar de escuchar aquello, sin duda ahora podía entender más a fondo porque había hecho todo eso y tenía mucho sentido, una vida impuesta no era lo que las personas deseaban y entendía porque el chico a su lado había decidido buscar su destino por su propia cuenta, empezando de cero en otro lugar.
Ella quiso seguir abordando el tema, sin embargo, de todos los tópicos que pudo seleccionar, sin duda escogió el más delicado para el chico.
-Entonces… se llama Akame – Se limitó a decir ella refiriéndose a su prometida.
Él suspiró mirando al techo – Es mimada, pero no es una mala chica.
-Oh, la conoces.
-La conozco desde que nacimos prácticamente, pero no la amo y no creo llegar a hacerlo nunca – Respondió el ambarino volviendo a fijar su mirada en ella – Jamás sentiría por ella lo que siento por ti.
Sakura sonrió – Eso es hermoso, en serio… Pero seguimos teniendo un problema aquí.
Él la miró confundida – ¿De qué hablas?
-Tus padres – Respondió la ojiverde seriamente – Creo que fuiste muy duro con ellos, incluso si no respectan tus deseos, creo que no debiste hablarles así.
Syaoran bufó – ¿Acaso estás defendiéndolos?
-No estoy tomando partido en esto – Cortó ella seriamente – Solo digo que, aunque tengan muchas diferencias siguen siendo tus padres y te aman, y creo que fuiste bastante duro.
-No voy a disculparme por querer una vida diferente – Respondió él indignado – No puedo creer que precisamente tú me estés pidiendo eso.
Sakura lo miró a los ojos intensamente antes de hablar – Syaoran te amo, respeto y apoyo completamente lo que quieras hacer con tu vida… Pero no puedo soportar que desaparezcas de la vida de tu familia de esa forma.
El ambarino quedó aturdido unos momentos al escuchar las primeras palabras que ella dijo – Jamás me había dicho que me amaba – y hasta sintió un tirón en el estómago que fue indescriptible, sin embargo, no podía continuar con la conversación sabiendo que ella estaba en su contra.
-No puedo creer que estés insinuando que debo disculparme con mis padres cuando fueron ellos los que me insultaron, así como a ti – Dijo él frunciendo el ceño.
-No estoy diciendo que pierdas tu orgullo o que mendigues – Respondió la chica levantándose de la cama y dirigiéndose a la puerta – Solo te pido que no desaparezcas de sus vidas como lo hiciste estos meses… Aunque no lo creas, les dolió.
- ¿Cómo estás tan segura de eso? – Preguntó Syaoran sosteniéndole la mirada.
-Porque son tus padres y te aman – Respondió Sakura seriamente – Incluso más de lo que yo lo hago.
Y sin decir una palabra más, ella salió de la habitación y del edificio, dejando a Syaoran sentado y pasando la mano por su cabello frustrado – Maldita sea –.
oOo
Syaoran se encontraba en la cocina preparando algo para almorzar, sin duda había sido una mañana intensa, y todavía no llegaban a horas de la tarde, y es que desde que se levantó topándose con la llamada de su padre, la visita y posteriormente las peleas sentía que todo iba de mal en peor – ¿Dejaré de cagarla en algún momento? – se reprendía mentalmente mientras se concentraba en terminar con su almuerzo.
Sinceramente lo que más le había perturbado en toda aquella fatídica mañana había sido la discusión con Sakura, por fin había logrado estar en un buen punto con ella y solo por su orgullo ahora ella se había ido enojada. No había querido llamarla precisamente porque sabía que no era el momento, además de que parecía no contar con las palabras necesarias y que seguía completamente aturdido porque ella había dicho que lo amaba.
-Sabía que le gustaba… pero ¿amarme? No he hecho más que meterla en problemas desde que volví a entrar en su vida – se dijo a sí mismo frustrado mientras ponía comida en su plato y se dirigía a la mesa a comer solo, o eso pensó hasta que una voz lo hizo sobresaltarse.
-Fue una mañana complicada ¿no? – Dijo Eriol sentándose junto a él en el mesón – Que tengas buen provecho.
-Gracias – Se limitó a decir él mirando a su mejor amigo – Y gracias por mentir frente a mis padres, prometo recompensártelo.
-Déjalo.
-No vas a meterte en un problema con tus padres por mi culpa – Dijo él seriamente.
Eriol bufó – No pueden castigarme estando en Londres, y puedo soportar una reprimenda de mi madre… Me preocupas más tú.
- ¿Yo? – Respondió él confundido – Estoy bien.
-No lo estás – Refutó Eriol mirándolo seriamente – Escuché cuando Sakura azotó la puerta principal.
Syaoran suspiró – Está enojada porque piensa que fui muy duro con mis padres.
- ¿Y no lo fuiste?
El ambarino levantó la vista de su almuerzo y la centró en su mejor amigo, era de las pocas veces que lo veía tan serio desde que lo conocía – Sabes que nunca he querido esa vida.
-Si, y fue la razón por la que estuve dispuesto a ayudarte a empezar de nuevo – Respondió Eriol – Pero creo que Sakura no está del todo equivocada, literalmente les dijiste que salieran de tu vida y no de la forma más sutil.
-Estaba enojado – Dijo él apretando los puños – No lo decía literalmente.
-Pues sonó de esa forma – Respondió Eriol – Pude ver la cara de tus padres, y creo que nunca los había visto así.
Syaoran tragó grueso – ¿Así…?
Eriol soltó un suspiró – Decepcionados.
El ambarino volvió a bajar la mirada empezando a sentirse culpable, primero Sakura y ahora Eriol le reiteraba aquello, sabía que podía llegar a ser algo extremista con sus reacciones, pero no se había dado cuenta de que esta vez había ido demasiado lejos cuando pasó todo aquello, jamás quiso herirlos, pero se dejó llevar por la rabia y la frustración de ese momento.
-Ellos se metieron conmigo y con Sakura – Se intentó excusar él.
-Lo sé y no los defiendo por eso, ya que sé mejor que nadie que nunca han intentado entender lo que tienes con la música, y que no conocen lo suficientemente bien a Sakura como para decir que es una chica ocasional, eso estuvo mal – Acotó Eriol – Pero supongo que todo se debe a que aún mantienen pensamientos anticuados del clan.
-Detesto el clan – Dijo Syaoran – De no ser por ellos y sus estúpidas reglas no estaría pasando nada de esto.
-Por desgracia no podemos hacer nada para cambiar sus mentes – Respondió Eriol – Tenemos que arreglar esto con lo que tenemos.
-Debo hablar con Sakura – Dijo el ambarino – No pienso dejar que ella se aleje solo por toda esta locura que quieren imponerme mis padres.
-Todos sabemos que no lo vas a aceptar – Aseguró el azabache – La cuestión no es solo arreglarte con Sakura, sino también con tus padres.
Syaoran suspiró – Sakura me dijo lo mismo.
-Es lo más sensato – Respondió Eriol – No harás nada con alejarte de ellos y odiarlos, seguirán siendo tus padres.
-Me conformaría con que respetaran lo que quiero – Dijo el ambarino.
-Eso estará dificil, pero ya saben de lo que eres capaz, por lo que puede ser un poco menos engorroso que cuando estabas en China – Animó Eriol – El único paso que deberías dar en este momento es disculparte con ellos.
Syaoran apretó los puños, sabía que él tendría que dar ese paso, había sido duro y mezquino con sus progenitores, y aunque no haya recibido el mejor trato de su parte, Eriol y Sakura tenían razón, no tenía caso dejarles de hablar y hacer aquello todo un problema.
-Intentaré contactar con ellos antes de que vuelvan a China – Respondió él finalmente – Pero esto no cambia el hecho de que no pienso liderar el jodido clan.
-Entonces vamos a tener que idearnos algo realmente bueno para sacarles esa idea de la cabeza – Dijo una tercera voz entrando a la cocina.
Los chicos se giraron para encontrarse con Meiling, quien recién ingresaba a la cocina y se sentaba con ellos en el mesón.
Syaoran frunció el ceño – Sabes que es de mala educación escuchar conversaciones ajenas.
-Te recuerdo que las paredes son de cartón, y ustedes no estaban hablando precisamente bajo – Dijo la chica apoyando los codos en la mesa – Entonces ¿cuál es el siguiente plan?
El ambarino la miró confundido – No creí que quisieras seguir después de todo lo que pasó esta mañana… Ya estás metida en muchos problemas.
Meiling bufó – Sabes que de todas formas no pienso volver en una larga temporada a China… Y mucho menos ahora que he conseguido trabajo en una boutique.
- ¿Boutique? – Dijo Eriol tan confundido como Syaoran – ¿De qué hablas?
-Tu querida novia me consiguió trabajo en la boutique, por lo que me da más oportunidad de explotar mi carrera – Respondió la chica orgullosa – Además, de que empezaré a ganar un poco más para buscar un departamento para mí, siento que tengo más independencia aquí que en China.
Los chicos quedaron completamente sorprendidos y sonrieron a la chica – Eso es genial – Dijo Eriol.
-Es bueno saber que por lo menos a ti si te está yendo genial desde que llegamos aquí – Respondió Syaoran – Con más razón deberías mantenerte lejos de mis problemas.
-Ni hablar – Respondió Meiling seriamente – Quiero verte cumplir tus sueños, pero no deseo que te separes de tus padres y mucho menos de Sakura.
Syaoran suspiró pesadamente – ¿Vieron la razón de porque no quería arrastrar a alguien más a mi vida?
-Pero fue inevitable – Dijo Eriol.
-No puedes controlar lo que sientes, Xiao Lang – Respondió Meiling.
-Lo sé, y eso es lo más frustrante – Contestó Syaoran mirando a sus dos primos – Ahora no puedo dejarla salir de mi vida, se volvió muy importante.
-Te enamoraste – Refutó Eriol – Lo sabemos.
Syaoran levantó los hombros – Es la única que ha llegado a entender lo que realmente quiero, y sobre todo a aceptarlo… Aunque no sé si entró en mi vida en el mejor momento.
-Te aseguro que fue el mejor momento – Dijo Meiling firmemente mirando a su primo – De no ser así, creo que no te habrías atrevido a hacer la mitad de las cosas que has hecho.
-Siento que solo le he causado problemas – Confesó el ambarino.
-Tiendes a decir eso de todos los que te queremos y te ayudamos – Respondió Eriol seriamente – Es momento de que empieces a ver que no es más que amor y por eso siempre terminamos involucrados contigo.
Syaoran meditó las palabras de su mejor amigo, y no pudo evitar darle una sonrisa de medio lado, quizás tenía razón y todo aquello tenía sentido, ella lo quería y por eso estaba dispuesta a apoyarlo, aunque tuviera sus límites, sabía lo que tenía que hacer para no dejarla ir.
-Gracias chicos – Dijo él sonriéndole – Ustedes dos han sido sin duda mis pilares estos meses.
-Para eso estamos – Respondió Eriol sonriendo.
Meiling tomó la mano de su primo dándole apoyo y le sonrió – Siempre.
Y eso sin duda, fue suficiente para que Syaoran se sintiera bien por primera vez en ese fatídico día.
oOo
N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que estén genial, por mi parte tuve una semana bastante engorrosa y pues estoy agradecida de que ya terminó. Por acá les traigo este nuevo capítulo, si creían que el drama había acabado cuando los padres de Syaoran abandonaron el edificio, entonces se equivocaron jajaja… Sakura conoció un poco más sobre la historia de Syaoran al abandonar China, pero no está nada de acuerdo con la reacción que tomó él frente a sus padres ¿ustedes que piensan al respecto?
Además, creí que ya hacía falta una conversación con Eriol y Meiling, de todas formas, estos dos han sido los confidentes de Syaoran durante todo este tiempo.
La canción que inspiró este capítulo fue "Excuse me", de un grupo llamado Nothing But Thieves, no son los más conocidos, pero a mi me encantan y esta es una de mis canciones favoritas, espero que les haya gustado.
Tengo que agradecerles a todos por su apoyo y comprensión por todo lo que pasé esta semana, de verdad que sus comentarios me distrajeron un poco y eso me dio paz entre tanto estrés. Sin duda, ustedes son los mejores.
Nos leemos pronto. Les mando un beso enorme a todos.
