Capitulo dos

N/A

Realmente trate de sacar este capítulo en navidad para ustedes, solo que las palabras nunca parecían ir bien juntas y pase la semana pasada escribiendo y reescribiéndolo sin resultado.

Soy una decepción.

¿Feliz navidad atrasada?

Disclaimer: no me pertenece Sailor Moon, solo mi imaginación.


No voy a llorar.

Eso es lo que me dije a mi misma una y otra vez mientras miraba con ojos vacíos al libro de texto de historia abierto en mi pupitre. A dos asientos lejos de mí un estudiante comenzó a leer un pasaje a la clase, y mientras yo tanto pretendía seguirlo cuando la verdad es que me encontraba atascada dos páginas atrás, aun tratando de verle el sentido al párrafo delante de mí. Era un desastre de sentencias medio hachas, y el resto de las palabras no venían a mí no importa cuánto fulmine con los ojos la estúpida cosa. Mi cara se calentó en vergüenza, y tire de mi cabello en irritación, resistiendo la urgencia de tirar mi libro de texto al otro lado de la habitación.

He sido Tsukino Usagi por casi un mes ahora, y en teoría no debería tener ningún problema manteniéndome al día con una clase llena de estudiantes de secundaria. Sin embargo esto era la realidad, y en la realidad no había ninguna cantidad de memorias tramposas que pudieran compensar el hecho de que el japonés simplemente no es mi lengua materna. Hablar el idioma venía a mi mucho más naturalmente que leerlo o escribirlo lo hacía; palabras escritas no siempre se traducían de manera clara en mi mente, y a veces necesitaba unos momentos para siquiera comprender que estaba leyendo.

El problema era que nunca parecía haber suficiente tiempo, y eso me dejaba tres pasos atrás de todos los demás. La frustración era un viejo amigo mío, especialmente cuando tenía que ver con lo académico, pero ¿la humillación de físicamente luchar por mantenerme al paso con todos los otros estudiantes de trece años? Esa fue una sensación enteramente nueva para mí, y una amarga píldora para tragar. No era que yo no fuera inteligente, o que no pudiera entender ningún concepto que sea enseñado; mi único problema genuino era que todo el trabajo no era diferente a estar escrito en código, uno que aún no termine de entender en su totalidad.

Puedo admitir que suena irrazonable condenarme a mí misma cuando hago un error o necesito un poco más de tiempo para entender una sentencia o dos; de hecho, era un excepcional progreso para alguien en mi situación, quizás incluso impresionante si uno considera que mi conocimiento en el lenguaje japonés estaba basado en alguien que no fue exactamente conocida por sus logros académicos. No obstante, reconocer eso hacía poco para borrar la pena que sentí al tropezarme con algo con lo que nadie parecía tener problemas aprendiendo.

Mientras la clase daba vuelta la página yo pensé que quizás solo por esta vez no había daño en admitir derrota; no tenía esperanzas de ponerme al día ahora mismo y además, era viernes así que tenía todo el fin de semana para torturarme a mí misma con eso. Doble mis brazos sobre mi libro de texto, planeando establecerme en una buena merecida siesta cuando algo se me ocurrió. ¿Había realmente algún punto en ir a clases de historia? Estaba segura de que el reino de la luna y la tierra fueron un evento importante en la historia, y si nadie sabía sobre eso entonces ¿de qué más no están enterados?

¿Cuánto en la historia era siquiera correcto?

Mis murmullos fueron cortados cuando el último timbre sonó, poniéndole un final a mi miseria y despidiéndonos por el día. Una erupción de sonido lleno la habitación cuando los estudiantes comenzaron a recoger sus cosas, conversando emocionados entre ellos. Yo llene mi mochila con descuidado, haciéndole la vista gorda a la tarea siendo repartida alrededor por el profesor. Realmente no necesitaba ninguna otra tarea de historia por la que estresarme, así que mientras el profesor se hacía su camino por las filas de pupitres con sorpresiva velocidad, me quede sin otra opción más que abandonar mi asiento y perseguir la libertad antes de que él pueda tenga la conciencia de pararme.

Ser una de las más bajas de mi salón tenía sus ventajas, y me las arregle para pasar por la puerta inadvertida. Un desello de cabello rojo atrajo mi atención cuando me escapaba del salón, y ese fue la única advertencia que tuve cuando Naru apareció de la nada y por poco evito estrellarse en mí.

"Woah, cuidado ahí," Ella rio. "Estaba buscándote."

"¿Oh? Camina conmigo entonces." Naru no tuvo una chance para responder cuando yo junte mis brazos con la chica y comencé a arrastrarla conmigo. Estuve esperando poder evadir cualquier cosa desagradable hoy, pero algunas cosas simplemente no se pueden evitar y si tengo que elegir entre ella y tarea de historia entonces Naru era la respuesta obvia. La necesidad de poner distancia entre el salón y yo nos tuvo a nosotras pasando por el pasillo a un paso energico.

En el fondo una voz que sonaba sospechosamente como la del Sensei llamo mi nombre, lo cual solo me motivo para moverme más rápido aun. Sentí a Naru volteando para ver quien fue y yo la tire hacia adelante. "Apúrate, no queremos desviarnos."

"Geez, ¿Dónde está el incendio?"

"Estamos en la escuela, el incendio está en todos lados." Esquive un grupo de estudiantes de último año y doble, reduje la velocidad para unirme a una muchedumbre de estudiantes que bajaban las escaleras. "Eso es el porque le llamamos infierno."

"¿No es así?," Naru suspiró, desenredándose de mí. "Ni siquiera quiero pensar sobre la cantidad de tarea que nos apilaron hoy. Los exámenes no son siquiera en dos semanas y ya me estoy ahogando en trabajo, ¿sabes?"

"Sí, soy familiar con el sentimiento." Más de lo que ella piensa. "De todas maneras, ¿dijiste que estabas buscándome?"

"Oh, claro. Okay, escúchame," ella comenzó, reponiéndose. "Ya sé que dijiste que no te estabas sintiendo con ganas de hacer nada para tu cumpleaños este año, pero-"

"¿Podemos no hacer esto?" interrumpí. "Realmente no sé porque es la gran cosa, las fiestas son para niños y no es como si cumplir catorce es algún tipo de logro."

Solo sobre mi frio, muerto cuerpo celebraría y aceptaría regalos en el lugar de Serena, que ni siquiera llego a su cumpleaños catorce esta vez; simplemente había demasiadas cosas mal con esa escena. Naru era como un perro con un hueso sobre el tema y a pesar de mi firme negativa ella no parecía dispuesta a rendirse aun. Una mirada helada de mi parte hizo su expresión tensarse, pero ella parecía haber visto la señal y el tema fue dejado.

La conversación se volvió un poco incomoda después de eso, y por la milésima vez me encontré preguntándome a mí misma porque me molesto. No es como si hubiera algo mal con Naru o con las otras chicas en su grupo, porque todas eran bastante buenas; sin embargo, fue Serena la que eligió hacer amistad con ellas, y yo ciertamente no era ella. Yo era Usagi 2.0, y me estaba cansado de la manera en la que todos me miraban cuando no llenaba sus expectativas. Me agradaba Naru, pero ella podía agotarme a veces y sabía que seguido la ponía de los nervios.

Ninguna de las dos escogió a la otra.

No estaba segura de sí estar aliviada o no cuando llegamos a la entrada para encontrar a alguien esperando por nosotras en nuestros casilleros. Yumiko era una compañera de clase, y otra de las amigas de Serena. Ella era una chica dulce, pero aprendí que tal como con Naru solo podía lidiar con ella en pequeñas dosis. Yumiko se enderezo cuando nos vio, y mientras nos acercábamos comencé una lluvia mental de excusas posibles en mi cabeza para retirarme sin ser grosera.

"¡Hey chicas!" ella chillo. "¿Pueden creer la cantidad de tarea que nos dieron hoy? Estaba tan emocionada de pasar este fin de semana relajándome y entonces ellos vuelcan esta carga de trabajo en nosotras un viernes de entre todos los días, como si alguien fuera a hacerlo."

"Lo sé ¿verdad?" dijo Naru. "¿Ya viste la asignación de matemática? Son tres páginas enteras de problemas, adelante y atrás; casi muero cuando las vi. Solo pensar en eso me deprime."

"Bueno entonces, se de algo que levantara nuestros espíritus." Yumiko sonrió emocionada. "Esta esté Boutique cerca del árcade que está teniendo una venta mortal ahora mismo. Aparentemente están cerrando pronto y necesitan vender toda la mercancía."

La esperanza de compras parecía alegrar el humor de Naru, y ella se volteó a mí con unos grandes, rogantes ojos y una esperanzada expresión. "Estas hablando en serio, ¿Verdad Yumi-chan? No serias tan cruel como para mentir sobre algo tan importante como esto ¿no?"

"¡De ninguna manera!" la otra chica rio. "eso sería demasiado, incluso para mí."

"Nosotras definitivamente tenemos que ir, como, ahora mismo."

Podía ver donde esto estaba yendo y no tenía ninguna duda en mi mente de como terminaría mi día si las acompañaba. Después de cometer el grave error de permitirme ser llevada a pasar un día fuera con ellas no solo una, sino dos veces, me decidí a convertirme en la chica menos disponible de todo Japón. Me sentí culpable por el hecho de que su amiga se fue y que yo tome su lugar, pero no lo suficientemente culpable para someterme a una tarde succiona-almas de conversación vacía y lo que sea que hagan cuando yo no estoy.

Me moví, aclarando mi garganta. "Ah, voy a tener que pasar esta vez."

Ambas chicas pausaron por un momento, compartieron una mirada cargada. Ninguna parecía del todo sorprendida, lo cual tenía sentido considerando las numerosas veces que decline sus invitaciones. Yumiko no insistió, solo suspiró en resignación; era Naru la que no parecía receptiva de cualquier excusa sin sentido que ella sabía que asechaba en la punta de mi lengua.

" de todas las personas vas a dejar pasar la oportunidad para ir de compras?" su tono era uno de incredulidad. "Es como si ya no te conociera."

"Yo solo- Estoy muy atrás con la tarea y tú sabes como es mi madre." La mentira vino fácilmente. "Además, estoy tan arruinada que ni siquiera es gracioso. Tal vez… ¿tal vez la próxima?"

"Si, supongo." Respondió dudosa.

Pero ambas ya sabíamos.

Siempre va a haber una próxima vez.


Me acomode en un tipo de rutina hace un tiempo, y este fin de semana no fue diferente.

La mayoría de mi tiempo fuera de la escuela era gastado explorando las áreas de mí alrededor hasta que el sol se ponga, y solo entonces volvería a la residencia Tsukino. Quedarme en la casa mucho tiempo me ponía incomoda, sabiendo que realmente no pertenecía ahí, así que intente mantenerme lo más alejada que pueda sin alarmar a nadie. Un hogar es un lugar que aún tengo que encontrar, así que por ahora la residencia Tsukino tendría que bastar.

Estos días en la casa había un aire de optimista cautela, y todos parecían caminar sobre cascaras de huevo a mi alrededor. Pero si tenía que ser honesta, eso era definitivamente mi culpa; aceptación de lo que era mi cuerpo ahora, mi vida, no paso de la noche a la mañana. Tuve algunos momentos de pérdida de compostura, donde puede que haya tenido un susto menor o dos, pero yo soy un simple humano y objetivamente hablando mi situación era más de lo que se podía esperar que cualquier persona razonable pueda lidiar.

Aunque el problema real no era mí estado mental; era Tsukino Ikuko y su condenado timing. Esa mujer parecía siempre estar cerca cuando estoy en mi punto más bajo; como algún sexto sentido, era su superponer.

En una semana llegue a mi límite con todo el cabello. Era sofocante, imposible de arreglar, y seguía atrapándose en todos lados desde cremalleras hasta puertas. Detestaba tanto tenerlo, que una noche cuando estaba sentada en mi habitación tratando de desenredar el desastre decidí que tuve suficiente. Ikuko me encontró en el baño, rodeada de largas hebras de cabellos dorados y luciendo un corte de cabello horriblemente desigual. Probablemente no ayudo que mis ojos hayan estado acuosos con lágrimas de enojo y rencor absoluto.

Ella fue lo suficientemente amable de emparejarlo, con el largo apenas llegando a mi espalda baja. Ese fue solo uno de muchos momentos embarazosos que la familia Tsukino aparentemente atribuyo a ser una adolescente en el borde de la adultez o alguna sandez similar. Estos días raramente me molestan siempre y cuando no actué como un criminal, y por eso estaba agradecida, porque mientras podía actuar la parte de la hija amorosa pero distraída, tomaba mucha más energía de la que realmente tenía en mí.

Pero estoy divagando.

Ellos se apoderaban de la casa mayoría de fines de semana, forzándome a tomar refugio en librerías y cafés si no quería decidir soportarlo y quedarme en la casa. Comería vidrio para evitar sufrir el riesgo de la obligación social forzándome a pasar tiempo con mi pseudo familia. El domingo a la mañana me las arregle para escapar de la casa, pero no sin antes de que los Tsukinos pudieran sofocarme con culpa dándome un desayuno de cumpleaños y desorbitantes cantidades de dinero que vinieron con la orden de no volver a casa sin antes conseguirme algo lindo.

Salí con la furtiva sospecha de que la pila de dinero de mesada sentada en el fondo de mi bolso no pasó inadvertida. Estuve dudosa de gastar lo que técnicamente era su dinero, pero si realmente quería que lo usara entonces estaba difícilmente en la posición para negarles eso, incluso si me dejaba un mal sabor de boca.

La lluvia paro en algún momento en la noche, dejando un cielo gris al amanecer y una atmósfera apagada en general que reflejaba mi humor. El aire estaba pesado como si anticipara otra tormenta, aunque el pronóstico prometió un cielo despejado por la tarde. Por un rato vague sin dirección, adentrándome a calles tranquilas que se torcían y giraban, metida en mis propias reflexiones. Solo volví a la conciencia cuando la sensación más extraña me inundo y puso a mis cabellos de punta.

Por un momento pestañee, insegura de cuál fue la causa de mi inquietud. Entonces note un camino abierto directamente al otro lado de la calle, y a pesar de que parecía perfectamente ordinario algo sobre eso elevo mi curiosidad. Arboles decoraban artísticamente ambos lados de ello, cortado apropósito para que las hojas verdes colgaran encima, dando la ilusión de un túnel en el camino. Me llamo, y sin siquiera hacer la decisión conscientemente mis pies comenzaron a moverse hacia el dichoso camino.

Había lugares que aún tenía que explorar en el distrito Azabu-Juuban, y este parecía ser uno de ellos. Dos minutos pasaron antes de que el camino se abriera para revelar mi destinación, un gran y abierto parque con una fuente en el centro y ramas dispersas alrededor. Había un lago un poco más lejos y más caminos que llevaban a lugares desconocidos. El parque estaba animado a pesar del melancólico día con familias y parejas haciendo sus cosas.

No estaba segura que es lo que estaba esperando, pero esto de alguna manera no era eso.

No había nada fuera de lugar aquí, ninguna de estas personas parecía inusual o me dio la impresión de extraña. Examine el área sin resultado, mirando dos veces por algo fuera de lo ordinario. La Incertidumbre comenzó a aumentar mientras los minutos pasaban y mi investigación probaba no dar frutos, y con eso vino la frustración.

¿Por qué me sentí obligada a venir aquí?

Frote mi sien, y me volteé para irme cuando alguien colisiono conmigo. Perdí mi balance sobre el resbaloso pavimento, cayendo de costado sobre el piso mojado. Mi brazo izquierdo y caderas se llevaron la peor parte del impacto haciendo que el dolor retumbara a través de mí.

"Oh dios, lo siento tanto." Una voz en pánico dijo sobre mí. "No te vi allí."

Obviamente. Pensé con resentimiento.

Con los dientes apretados me senté, mentalmente tomando nota del daño y preparándome para arrancarle la cabeza a esta persona; el suelo estaba sucio y mojado, mi lado derecho estaba comenzando a palpitar, y la mitad de la piel en mi codo se raspo. Mi expresión es una de irritación mientras miraba mal al hombre, unas cuantas frases sucias en la punta de la lengua; pero las palabras se atoraron en mi garganta cuando noto sus abiertos ojos azules cobalto, cabello obscuro, y una cara alarmantemente familiar retorcida en preocupación.

Esto no está pasando.

"¿te lastimaste?" él se arrodillo a mi lado, moviendo sus manos a mis hombros como para levantarme. Su mirada inquisitiva pauso en la sangre que comenzó a fluir libremente hacia abajo por mi brazo. "Lo siento tanto. Ven, déjame ayudarte."

No respondí cuando él me llevo devuelta a estar de pie, de hecho todo lo que podía hacer es mirar con incredulidad al hombre frente a mí.

Mamoru Chiba, en persona.

¿Qué tanta mala suerte puedo llegar a tener?


N/A

¡Estoy devuelta chicos!

Muchos de ustedes postearon la importante pregunta sobre cuál anime de Sailor Moon estaré siguiendo, y la respuesta es una infernal combinación de Crystal y el original. Ambos tienen sus méritos, y no veo porque no podemos tener lo mejor de ambos mundos, ¿sabes? Así que eso es.

También, antes de que pregunten solo diré que no vamos a alcanzar los comienzos del canon por al menos tres capítulos más. Tengo muchos planes para trabajar en esto y borradores de los siguientes dos capítulos así que esperen actualizaciones y por favor perdónenme por todos los meses horribles en los que los deje a la deriva.

De cualquier manera

¿Pensamientos? ¿Preguntas?

¡Por favor Review!

Traductora:

*Timing: se refiere a que es oportuna, sincronizada.

*Boutique: establecimiento donde se vende ropa, generalmente de diseño exclusivo.