Esta canción es perfecta para estos niños
The kids aren't alright-Offspring
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Alex Galen, un joven gavilán negro del grupo B-5 se encontraba con la espalda recargada a la pared en algún punto del ala trasera del edificio, soltando una larga y reconfortante bocanada del humo de su cigarrillo contemplando en silencio la barda con maya metálica los arboles que habían alrededor, era su única forma en su área de confort, luego de que en ocasiones anteriores lo habían atrapado fumando clandestinamente en el instituto, lo cual el fastidiaba ¿Por qué se molestaba en reprenderlo? Si fumaba al aire libre sin molestar a nadie y nunca dentro de las aulas o pasillos de la escuela, para él no venia el caso que lo enviaran a la dirección con el director para obligarlo escuchar sus sermones sobre "los alumnos no lo tienen permitido" o "los niños no deben de fumar" u otras cosas consideradas ilícitas inapropiadas para su edad.
Para Alex era un hábito tomado desde hace años, no lo podían culpar.
Y tampoco se lo podían quitar.
Era el equivalente de quitarle la morfina a un paciente moribundo.
No era revoltoso, no era desaplicado en clases, cumplía con sus actividades y extra clases y otros deberes ¿y el llamaban la atención solo por un cigarrillo?
Fumar era su decisión y de nadie más.
Aunque muchos no lo vieran así.
Con una última succión tiro los retos de la colilla y lo piso con la suela de su zapatilla luego de escuchar el timbre de la escuela, anunciándole la hora de entrada a las clases, se relajo y se estilo levantando los brazos, metiendo sus manos al bolsillo de su pantalón gris.
Tenía muy poco que había sido transferido en aquel instituto ¿cuánto, dos meses? y aunque el resto de sus compañeros del salón que en la gran mayoría eran hombres, los consideraba pesados como para entablar una relación social con ellos, se encontraba muy a gusto en comparación de la anterior escuela en la que había experimentado el vivir un infierno y eso a él la tranquilidad de Shiba-High era gratificante.
Nadie lo conocía, nadie podía juzgarlo y eso le asentaba bien.
Una nueva vuelta de página.
Hiso memoria de las clases que le quedaban, sonriendo ligeramente para sí mismo de que los días martes salía temprano a diferencia de las demás clases, aunque las dos horas de cálculo no era su fuerte ya por lo menos se daría el lujo de ir a su departamento y tirarse a la cama a holgazanear toda la tarde.
La zona del patio se encontraba despejada en ausencia del alumnado suponiéndose que ya se encontraban todos en sus aulas, pero eso no le molestaba, prefería tomar todo a su tiempo y sin prisa, dirigiéndose a la entrada de las instalaciones para llegar a su aula.
Pero algo lo detuvo.
Justo a unos metros, al otro lado del pasillo se le figuro divisar a un correcaminos correr con avidez y rechinado sus tennis el pulcro suelo de mosaico blanco. Entrecerró sus ojos al serle un poco familiar el ave, recordando el incidente en la estación del metro haciéndole abrir enormemente los ojos.
Era el mismo pájaro que él había apartado del camino del tren, en su intento estúpido de suicidio.
Y este mismo pájaro estaba siendo perseguido por cinco individuos los cuales por sus trajes, reconoció que pertenecían al equipo de futbol americano.
Estos casos, para Alex no le eran muy indiferentes ya que era lo más cotidiano y común que había visto en su anterior instituto... y el anterior del anterior.
Pero también lo había vivido.
A pesar de que constantemente los bravucones de mala monta se las empeñaban a ir en su contra, él se defendía levantando los puños dispuesto a sacarle los ojos a cualquiera.
Suspiro y aparto la mirada siguiendo por el pasillo para ir a su clase.
Hasta que se detuvo unos cuantos pasos...
Por unos momentos dudo, girando sobre sí y observando el pasillo por donde había perdido de vista al correcaminos, sintiéndose raro y con algo de lastima sobre aquel pobre chico.
Alex se veía indeciso en medio de una encrucijada, recordando el evento en la estación de tren y la mirada de la otra ave.
"¿Por qué querías hacerlo?"
"fue... inconsciente"
-maldición...-
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A grandes zancadas Rip hacia la maratón de su vida en una zona no muy concurrida y saltando obstáculos seguido muy de cerca de la pandilla y casi chocando peligrosamente con el carrito de supermercado abandonado por ahí.
Jerry no lo dejaría escapar, quería pelea y los dos caninos más bravos, el siberiano y el coyote, se les escurría la saliva mirando a su presa.
Todos le querían influir daño al correcaminos y Rip nunca había entendido el porqué.
¿¡Porque!? ¿Qué es lo que había hecho él para merecer algo así? ¡No quería pasar el resto de su vida asustado y huir constantemente de alguien!
¡Quería que acabara de una vez!
Rip no podía razonar, se encontraba inmerso en un estado en el que el pánico y el instinto de sobrevivencia se encontraban a flote, haciéndolo actuar sin razonar. Corrió lo más fuerte que podía, sintiendo una sensación extraña removerse en su interior y un frio electrizante cruzar hasta sus brazos pero siguió corriendo.
Hasta que cruzo en medio de una calle que daba pie a la entrada de la carretera, mirando en cámara lenta el camión ir a toda prisa en su dirección.
Un golpe de adrenalina inyecto por su torrente sanguíneo al tiempo que una repentina ola de calor floreció en su pecho, dolorosa y aguda.
Lo siguiente que paso fue el violento colisionar del camión como si este se hubiera impactado con una pared invisible, matando al conductor en el proceso y deteniendo el enorme monstruo mecánico en medio de la calle.
De no ser por el plumaje violáceo oscuro de Rip se hubiera apreciado la palidez y baja de sangre que sufrió el pobre correcaminos, estático e inmóvil con la vista en blanco al frente y el pico ligeramente abierto, parecía estar petrificado.
Jerry y su pandilla no se quedaban atrás.
Los muchacho fueron testigos de tal aterradora escena presenciado frente sus ojos, sudando frio. La sangre emanar del lado de la puerta del conductor y la salpicación roja como si un globo de pintura había estallado, bañando el parabrisas y parte de pavimento mientras del cofre expulsaba humo.
El grito de una mujer que había visto desde lo lejos todo no tardo en aparecer.
El gavilán que se encontraba detrás de la pandilla a unos cuantos metros en un intento de tratar de alcanzarlos tras la persecución de la carrera para auxiliar al correcaminos también había visto el choque, sin apartar la mirada del incidente del camión hecho un desastre, sin abandonar su expresión de asombro para luego mirar a Rip.
-eres... Un metahumano- afirmo Alex.
Al escuchar su declaración los gritos de horror de la pandilla soltaron de golpe corriendo despavorida alejándose de la calle entre tropiezos y gritos corrieron por sus vidas asustados de ser los siguientes en quedar en el mismo estado como aquel camionero, empujando a Alex para que saliera de su camino, en cambio el gavilán miro a su alrededor histérico siendo consciente de los gritos llamaran la atención de los poco presentes que se encontraban por aquella zona, mirando expectante en la confusión, Alex miro de vuelta hacia el ave desértica quien aún permanecía en pie mirando sus manos y su expresión corporal temblorosa.
Sin pensarlo Alex corrió hacia él tratándolo de traerlo de vuelta al mundo.
-¡Hey chico! Tienes que salir de aquí!-
Rip no respondió.
-¿qué es lo que ha pasado?-
Se escucharon unas voces detrás del él, causando un escalofrió en el gavilán, acercándose pronto unos cuantos curiosos en la escena y quedando horrorizados al divisar el cristal frontal empañado de sangre.
Y Alex le pego el puñetazo a la cara.
Finalmente reacciono haciendo nota de todo su alrededor y al camión en frente echando humo, soltó un pequeño grito siendo tomado del brazo con brusquedad por el gavilán negro, corriendo ambos lejos de aquel tramo que conectaba a la carretera.
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-dios mío... que es lo que he hecho-Rip grito asustado y al borde de colapso nervioso-¡¿qué eh hecho?!-
-mataste a un hombre-
-¡mate a un hombre!-
De un repentino tirón ambos se escabulleron a los primeros vestigios de la urbanización de la cuidad hacia los callejones, siendo Rip bruscamente estampado a la pared.
-¡cállate! ¿Quieres que te descubran?-
-¡mate a un hombre!-
-silencio-
-¡mate a un hombre!-
Alex lo volvió a tomar de los hombros y lo estampo otra vez espalda a la pared.
-si te sirve de consuelo yo también mate a alguien-
bramo entre dientes y con la mirada firme en el ave desértica quien guardo silencio con una expresión horrida en su semblante.
-no creas que eres el único en esto-
Rip trago con dificultad con el evidente temblor en su cuerpo, como los espasmos sufridos de un chihuahua.
-el único... ¿a qué te refieres?-
-que todos llegamos a manifestarnos de maneras diferentes ¿de acuerdo?-
-...-
Rip tardo en proceder todo lo ocurrido.
-eres como yo-
-... te... refieres a-
-¿ya lo captas?-
La mirada de Rip se desvió con lentitud al suelo, levantando sus manos un poco hacia su vista.
-eres un hijo del meteorito también-
Rip negó, entre la confusión y el asombro.
-eso... eso no puede ser posible-una sensación de vacio a la boca del estomago comenzó a aparecer, causándole un repentino mareo-como puede ser que... hasta ahora...-levanto su mirada fijándola en la amarillenta del gavilán, como buscando respuestas.
-algunas veces, el despertar puede tardar, yo me manifesté luego de medio año del impacto-sonrió de lado-¿no es tan malo sabes?-
Un breve silencio se formulo entre ellos, Rip incluso podía oír el pulso de su propio corazón bombear debido a la tensión en la que se encontraba, todo lo anterior había ocurrido tan rápido que era difícil de procesar y aquel nuevo descubrimiento de si mismo le causaba dudas sobre sí debía alegrarse o asustarse en su lugar.
Es decir, no es que no estuviera emocionado de tener propias habilidades extraordinarios tal como su hermano mayor pero era en la manera en cómo habían ocurrido...
Violenta y salvaje.
Podía sentir aun la extraña y foránea sensación eléctrica recorrer su espina como su estuviera tratando de familiarizarse a su cuerpo.
-pero yo... mate a alguien-
-no es fácil mantener en control cuando se despiertan la primera vez ¿vale?-
Otro espasmo, pero más fuerte ataco a Rip, obligándolo involuntariamente a arquear la espalda y apretando con fuerza la mandíbula.
Si, definitivamente la sensación no se comparaba con el parásito alienígena que lo había poseído hace tiempo atrás, pensó Rip.
Rip pudo sentir un dolor, como un calor, picar sus ojos por lo que se los tallo con algo de fuerza al tiempo que sentía un calambre entre sus dedos, eran incomodo, doloroso y extraño hasta que un hormigueo le empezó a recorrerle de pies cabeza.
¿Rev se habría sentido de la misma manera? ¿Tan desnudo y vulnerable ante algo desconocido? todo aquello se sentía muy diferente, diferente de cuando había sido poseído por un parasito controlador de mentes, no tenía ni siquiera control de su propio cuerpo siendo atacado por una oleada de espasmos casi similares como orgasmos salvo que no eran nada placenteros.
Quería rasguñar sus brazos hasta arrancarse las plumas para detener el hormigueo.
-tranquilo, tu cuerpo está tratando de familiarizarse con esto... al principio duele-mirándolo atentamente entrecerrando los ojos- pero me imagino que en tu caso a pesar de tanto tiempo tu organismo está más acostumbrado que la manifestación sea más tolerable-
-¿como estas tan seguro de eso?-gruño Rip, entreabriendo los ojos y gestando una mueca de hastió.
-porque la manifestación en más violenta entrando de golpe a tu sistema-el gavilán frunció el ceño, hablando en voz bajo como si fuera algo intimo.
El ave desértica le vino un recuerdo fugaz, estremeciéndole, recordando a su hermano Rev en la cama de hospital gritando y llorando de dolor siendo sometido por los enfermeros con sus trajes protectores de anti radiación durante las primeras semanas de la caída del impacto del meteorito.
A tomar nota de que el gavilán ya no lo tenía sosteniendo de los hombros Rip se miro sus propias manos, examinándolas con curiosidad más que nunca, el hormigueo era insistente pero tolerable.
-yo tarde varios meses en poder adaptarme, considérate afortunado-
Alex se metió las manos al pantalón y ladeando un poco la cabeza, con esa mirada analítica en él.
-yo... nunca imagine esto-
-oh, así que eres uno de esos "anti-mutie"-arqueo la ceja.
-¿qué? no...-frunció el ceño-es solo que nunca en mi vida imagine que pudiera pasarme algo así-
"Especial" era la palabra, la quería usar pero al final no pudo.
-pues bienvenido a la etiqueta de mutie, que te lo advierto no es nada placentero-caminando hacia fuera del callejón.
Rip le miro de mala manera.
-deja de decir eso-
Alex volteo y le sonrió.
-¿qué? ¿mutie? sois un mutie ¿sensible a la palabra, mutie?-
El ardor en los ojos de Rip volvió y apretó los puños, dejando en evidencia su enojo en cambio Alex agito su mano como quitándole importancia al asunto.
-estamos en el mismo bando, mutie, tu, yo, otros, adáptate y sobrevive-había un cierto tono de desdén en su voz-por cierto, Alex Galen-
-...-
-vaya, que cortes-
-Rip Runner-
-¿Rip? como... ¿inscriptico de lapida?-
El ave desértica bufo molesto, las burlas a su nombre eran algo comunes.
-Richard-
-cielos, te queda mejor Rip-
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La pandilla de Jerry corrían lo más rápido que podían, logrando pasar por una de las calles del barrio e introduciéndose a unos de los edificios de semi construcción abandonadas, dispuestos a llegar a su destino.
-¡rápido! la comisaria esta a la vuelta!-
Pero una figura apareció al final de aquel pasaje, deteniéndose justo en medio, con una pose relajada y una sonriente expresión, saludando con cierto ánimo.
-hola chicos ¿cuál es la prisa?-
-¿tu?-uno de la pandilla lo reconoció, ya que lo recordaba haberlo empujado durante la persecución de Rip momentos atrás-¿cómo es que llegaste aquí?-
-¿a qué te refieres?-
-¿que no ves? es el mismo tipo que nos tropezamos antes-
Todos estaban extrañados pero aun así Jerry avanzo.
-¿eso importa? hey tu, apártate del camino-
-me parece que no puedo hacer eso... porque no nos calmamos y platicamos un poco ¿qué dicen?-sonrió amigable con las manos aun en los bolsillos-hablando se llega a buenos términos con la gente-
-¿qué te hace pensar que haríamos eso?-
-bueno, para hablar de Rip Runner, precisamente eso-
En cambio el siberiano lo vio con cierta desconfianza, sospechando que algo había mal.
-... como llegaste aquí-
Alex sonrió aun más, notando lo perspicaz que llego a ser el siberiano quien lo miraba con cautela, a diferencia del resto de sus amigos que carecían de sentido común.
-¿porque nos quedaríamos a hablar contigo de ese mutie? si sabes lo mejor que te conviene apártate-
-... Jerry, no lo provoques-murmuro, algo temeroso, temiendo lo peor que le había cruzado en mente.
Pero los demás siguieron.
-hubo un asesinato a sangre fría, hay un mutie suelto alrededor-
-¡Jerry!-
La mirada del gavilán se fijo en el siberiano, aun sonriendo.
-de verdad, vengo en son de paz, me gustaría que hablemos de Runner si no les molesta-luego señalo con un movimiento de cabeza hacia la dirección en donde se encontraba la estación de jefatura-para aclarar mejor las cosas y evitar que los tipos de azul con porras se metan en este asunto-
-¿acaso crees que dejaremos que un mutie ande por aquí rondando en nuestro vecindario?-
La mirada del gavilán ladeo un poco, dejando entre ver un deje de curiosidad.
-¿mutie?-
Alex se rasco el pico.
-eh si... hablando de eso, no creo que sea prudente el seguir diciendo eso-
-¿y qué harás? ¿Amenazarnos?-
-¡oh! Si... es cierto, Rip no sería capaz de cometer algo así, pero yo si-
Alex levanto ambos brazos con las palmas hacia arriba, siendo repentinamente bañado por las flamas danzantes desde la punta de sus dedos hasta los hombros, con el rostro ensombreciendo de manera siniestra y atemorizante entre la iluminación del fuego y el brillo inusual de sus ojos.
-tengo una pequeña tendencia... piromaniaca, que me advirtió mi doctor-sonriendo con sadismo y diversión mirando al frente-Qué tal si mantenemos esto en secreto entre nosotros y prometo que no habrá ningún terrible accidente que incluya a cinco desafortunados jugadores perecidos en un incendio, los accidentes pasan, que mal... ¿Qué me dicen, mis amigos?-
El sentimiento de vacío en sus estómagos era imposible de describir.
-que gusto que entendieron-
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Durante ese día turbio Rip regreso a su casa, cansado y caminando sin ganas hacia las escaleras, se encontraba fatigado y para empeorar más su estado de ánimo alcanzaba a oír la transmisión del canal del noticiero a todo volumen por su padre.
Se trataba del evento del choque del camión.
Se congelo al pie del peldaño de las escaleras mirando en dirección de la sala, sus padres presentes ahí en la sala atentos en la noticia.
Por macabra que fuera la situación Rip tuvo un remordimiento de culpa al sentir cierto alivio de que aun la causa del incidente fuera desconocida, aparentemente sospechaban que dentro de la maquinaria del motor hubiera tenido un fallo u otro cosa que estuviera explicando la mujer del canal de noticias.
El ave desértica dejo escapar un suspiro sin saber por cuánto tiempo estuvo aguantando la respiración, Rip subió las escaleras arrastrando la mochila en el trayecto pasándose la mano a la cara.
-Oh Rip ¡cariño! Ya llegaste, la cena esta lista-
La voz de Harriet reboto desde la planta baja, pero ni el agradable aroma del pan dulce horneado le despertaba el apetito a Rip y la única respuesta que tuvo Harriet de su hijo fue una queja.
-estoy cansado, me iré a dormir-
Harriet no dijo nada sin parar de batir el betún para los bollitos y solo miro por unos segundo en dirección del pasillo en donde se ubicaban las escaleras, su marido soltó un bramo.
-puros desastres ocurren hoy en día ¿lo ves Má? Por eso no hay que confiar en las refaccionarias que te ofrecen descuentos sospechosos marca chica-
Pero Harriet no le puso atención a su marido, asomándose a las escaleras.
-cariño, te guardare un poco por sí bajas más... tarde...-dijo esto último en un susurro ya que Rip cerró la puerta de su habitación.
Dentro de la habitación a oscuras y solo con las cortinas de su ventana corridas dando un poco de tenue iluminación Rip se tumbo a la cama quedando boca arriba y con los brazos detrás de la cabeza permaneció ahí contemplando el techo en silencio teniendo al fin un momento de tranquilidad y despejando sus pensamientos.
Tras unos momentos así con lentitud movió su brazo y lo alzo en alto, mirando fijo su mano, girándola con curiosidad y aun con un poco de escepticismo dentro de él.
Observó su mano contorneada por la luz del atardecer entrando por su ventana, abría y cerraba su palma y dejaba extendidos los dedos.
-porque ahora... porque a mi...-
Susurro ensimismado en sus propios pensamientos.
Dejo caer el brazo y siguió contemplando el techo sin estar viéndolo realmente al tener un sinfín de preguntas invadiéndole.
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El "viejo refugio" como lo llamaba Alex, no era más que un edificio abandonado de seis plantas a las orillas de las afueras de la cuidad en donde usaban el habitación 113 de la cuarta planta, grafitis en las paredes, basuras, muebles deshilachados y maltratados por el tiempo. El frio era insoportable en ese lugar y como cual Alex improvisado una fogata para más calidez y reguardo del frio, bastándole con solo dar un soplido y quemar los troncos ya hechos carbón por el contante uso de fogatas anteriores.
No habían pasado bastante tiempo cuando Alex le había presentado a Rip su círculo de amigos, otros antros y mutantes como ellos.
Angie era una canaria de plumajes amarillas, una chica tímida y menuda con unas extrañas manías de jalarse las mangas de su duradera ocultando sus manos y Junior era un gorrión de plumajes marrones oscuros, a pesar de verse delgado y alto como Rip, el gorrión tenía más musculo que la ave desértica, era más majo pero con un fuerte temperamento, Junior se divertía electrificando los pobres malvaviscos con sus poderes haciendo uso de un tenedor.
-¡ya deja eso! es peligroso-
-no para mí-el gorrión hacia malabares con el utensilio picando otro malvavisco-acabo de robar electricidad de la batería de un auto, me siento demasiado bien haciendo esto-
-Junior, no todos somos una maldita "anguila eléctrica" como tú, estas aventando chispas por todos lados-
-mira quien lo dice, el pirómano en persona-soltó con cierta burla-yo no me quejo cuando prendes fuego a todo lo que tocas-
Angie quien permanecía callada y sentada al rededor de la fogata volteo en dirección del marco de la ventana rota de la habitación continua notando la llegada de Rip, la chica con un suave gesto y timidez saludo.
-vaya, el nuevo se atrevió a venir ¿mami te dio permiso, pajarillo?-
Alex tomó un pequeño trozo de carbón y lo aventó, no fuerte, a Junior mandándolo a callar.
-no creo que noten mi presencia, o más bien mi existencia... están más ocupados en su fiesta del te-
Con paso perezoso y apenas acostumbrándose a la altanería de Junior, Rip tomo asiento dejando caer la mochila del hombro al suelo.
-ah, conozco eso-Junior hiso un ademan de mano como quitando importancia-los míos ni siquiera notan si aun existo a menos que llegue con dinero en el bolsillo, que me ganó partiéndome la madre para que luego se sigan drogando-
-¿y porque aun dejas que hagan eso? tu lo ganaste, es tu dinero-
Junior frunció el ceño chistando algo que parecía un bramido.
-no puedo simplemente irme, lo sabes-
-si trabajas, lárgate de ahí y consigue un departamento-Alex encendió uno de sus cigarrillos y se acomodo espalda a la pared con pereza.
-Alex, soy inmigrante... necesito otros cuatro años para por fin irme lejos de ese señor y mi madre-
Aquel pequeño dato llamo mucho de la atención de Rip.
-¿eres inmigrante?-
-¿qué mi acento no lo delata?-dijo con desdén-soy de un pequeño pueblito justo pegado a la frontera de México, mi madre solo se abrió de piernas para que un tipejo se fijara en ella y !úhala! estoy aquí, en América-
Bien, aquello fue un poco fuerte de oír y un tanto golpeado a la manera de hablar del gorrión, pensó Rip.
-y ya solo necesito un papel para obtener mi libertad y largarme de esa casa, esa es mi maldita meta-rio, muy para sí mismo consciente de su desgracia pero viendo su lado de humor-hablando de penas y glorias creo que ya habrás notado lo peculiar de nuestro circulo, aquí todos tenemos nuestro lado oscuro de la fuerza-un color amarillento en forma de estela brillo de sus ojos mientras daba una sonrisa-Angie es una inadaptada social que se corta a sí misma, este tipo de aquí tiene problemas con la ley y yo vivo como un esclavo por mi propia familia, si es que a eso se le puede llegar a llamar "familia"-
-hey, olvidaste también que eres irritante, Junior-Alex gruño por lo bajo aun en su lugar, el gorrión solo rio y volvió su atención a Rip.
-y cuéntanos, compártenos algunas de tus experiencias-
-...-
-no es necesario que tengas que contestar Rip, ignóralo-
Pero el joven correcaminos lejos de sentirse incomodo o intimidado por la pregunta, se propuso a examinar el malvavisco asado de su palillo.
-¿el hecho de que intente suicidarme te dice algo?-
Hubo un silencio luego de que Rip digiera eso, teniendo las miradas atónicas de Junior y Angie en él mientras que Alex fruncía el ceño aspirando una largo bocanada de humo de su cigarro.
-oh viejo... no quería tocar algo tan sensible-entrecerró los ojos-¿oh es sensible para ti?-dijo sin tacto alguno.
Alex arrojo un malvavisco pero envuelto en fuego al estar al tacto de sus dedos en dirección de junior quien del susto lo esquivo pasándole a un lado de la cara el malvavisco de fuego.
-¡hey!-
-usp, perdón, fue sin querer esa flama-sonrió con malicia.
Angie por su parte desviaba su mirada a sus manos, jaloneando las mangas largas sumida entre sus pensamientos hasta que junto un poco de valor y posó su atención en el ave desértica, Rip permanecía en silencio, con una expresión inmutable como si le fuera irrelevante lo que acababa de decir Junior.
-siento mucho oír eso...-
La voz de la chica, casi inaudible como un murmullo lejano, una parte muy arraigada de su persona debido a su extrema timidez e inseguridad, casi le costó a Rip el escucharla pero sobre todo el ver la sinceridad en sus palabras.
-¿tienes problemas familiares?-volvió hablar la chica tratando de sostener más su voz.
Ante ello, mientras al mismo tiempo que Alex y Junior reñían uno del otro, Rip medito un poco antes de seguir la conversación con la canaria amarilla.
¿Qué diría? Pensó Rip, buscando una respuesta para sí mismo, entrándole por segundos un poco de duda, la mirada de Rip yacía fija en el fuego de la fogata, atraído por el chamusqueo de los troncos encontrando una extraña relajación en el sonido mientras pensaba que decir.
Él nunca había tenido a nadie para tener una conversión "normal" en compartir algo en común o secretos a terceros, siendo él una persona muy reservado y aislada en su entorno y con ciertos problemas a su persona, tras un breve silencio meditando giró su atención en Angie, contemplando a la chica un par de segundos cuando sus palabras ya comenzaban a resbalar de su boca.
-yo... sé que nunca seré lo mejor de la expectativas en mi familia, cada día es... difícil de explicar, es como una opresión que siento que tengo aquí-presiona su mano en el pecho, cerrando el puño y arrugando la camiseta-no importa lo que haga, que tanto me esfuerce... siempre me hacen a un lado, siempre me comparan con Rev-
-¿Rev?-
-mi perfecto hermano mayor, siempre es un "Rev esto", "Rev hace aquello", "debes de seguir el ejemplo de tu hermano", mis padres lo tienen en lo más alto del pedestal olvidándose que alguna vez tuvieron un segundo hijo, siempre el "Don super tan perfecto Rev" es lo único que tienen frente a sus ojos-
El suave dulce de algodón ya era un biscocho carbonizado ardiendo en la punta del palillo y luego resbalo cayendo al cimiento de la fogata, sintiendo un deleite el joven tras la pérdida de la golosina.
-¿y este hermano perfecto a que se dedica?-
Preguntó Junior con una ceja en alto a lo que Rip medito esto con cuidado, consiente de no revelar parte de la "doble vida" que llevaba su hermano como justiciero.
Hasta de solo pensar en eso sintió un escalofrió y soltó un leve gruñido con cierta envidia.
-Don señorito perfección es policía-
Bueno, aquello se le asemejaba un poco a su oficio de vigilante heroico.
-viejo, eso es lo más duro que eh oído en mi vida-
El tono empleado de Junior claramente dejaba ver su pesar, también con una mueca de desagrado en su semblante.
Angie con cierta timidez aparto la mirada desviándola al suelo y Alex solo soltó un bramido como respuesta, continuando con lo que debía de ser su quinto cigarrillo.
-oye, atrapa-
El repentino llamado de Junior saco a Rip de sus pensamiento, logrando atrapar, por cuestión de reflejos, una lata de pintura en aerosol, levantando un semblante de confusión en el joven.
-¿sabes lo que hago cuando estoy con un mal humor de perros?-alza sus brazos y con una enorme sonrisa dibujar en su pico-¡arte urbano, viejo!-
-basura de grafiti-
-cállate Alex-sin dejar de sonreír-escribe lo que quieras, lo que gustes pintar, pero tiene que salir de aquí-con el pulgar apunta a su propio pecho en el lado del corazón-nadie te va a juzgar si sacas a tu artista interno, Rip-
-¿quieres que pinte una pared? ¿De qué me servirá hacer eso?-
-te daré un consejo...-dicho esto se puso de pie, ya con dos lata en cada mano-mmm no, no tengo un concejo en realidad para darte... no tengo ni idea de cómo sacar una frase memorable a la escena, así que mueve tu trasero y pinta algo en la pared-
Rip miro la lata de pintura por unos segundos y luego a Junior.
-si... porque no-
-hagamos arte, viejo-
