Nota adicional: Lucía, la hechicera, es un personaje creado por mí. ¿Cuál será el plan de "La Rose"? Se descubrirá al pasar los capítulos.
CAPÍTULO 3: LA GRAN REVUELTA
Priscilla regresa después de unos minutos con su disco volador de color anaranjado. También se había quitado su corona y tenía su clásico moño rojo. Kirby y sus amigos se animaron a jugar con ella.
-Bien, a jugar. Vamos a pasarnos el disco volador. Si se les cae, pues pierde. – explicó Priscilla.
Todos estaban alegres jugando con el disco volador separándose en forma de pentágono en medio del bosque. Priscilla empezó a lanzar el disco y se lo pasó a Rick. El hámster lo lanza para pasárselo a Coo. El ave lanza el disco hacia Kine y el pez se lo pasa a Kirby, pero cuando la bola rosada quería lanzarla a Priscilla lo tiró muy fuerte que se salió de su vista.
-¡Kirby! Lo lanzaste muy fuerte. – le regañó Priscilla muy molesta.
El pequeño rosado se sentía intimidado. En ese momento ella se calma respirando profundamente.
–Esta bien, iremos por mi disco.
Kirby vio que Priscilla estaba molesta por perder su disco de su vista que quiso acompañarla. Sus amigos también le hicieron compañía. Buscaron por todo el bosque.
Mientras tanto, el disco volador se había alejado de su vista más hasta que se cayó al suelo. Luego, un pingüino gordo con abrigo rojo se acercó y vio al objeto del suelo.
-¿De quién es este disco volador? Jamás lo había visto. Seguramente no le pertenece a nadie, así que me lo puedo quedármelo. – pensó este agarrando el objeto anaranjado.
De pronto aparecen Kirby y sus amigos caminando y buscando el disco volador. Kirby lo vio. Sabía quien tenía aquel objeto era alguien conocido. Él se le acercó al pingüino y le sonrió señalando el objeto, pero este no se lo dio. Kirby empezó a dar saltos para alcanzar el disco; pero el tipo, como era más alto que él, levantó el disco con malicia y burlándose de él. Kirby continuaba saltando con preocupación.
-Ese gordo no quiere darle el disco a Kirby. ¿Por qué? – se preguntaba Priscilla con furia.
-El Rey Dedede otra vez. – comentó Kine con decepción.
-Esperen… ¿Hay un rey? ¿Ese gordo es un rey? Debe ser un rey malo. Yo misma resolveré esto. – ella se puso dura y se acercó al pingüino gordo.
-Espérate, joven de verde, que puede ser peligroso. – le advirtió Coo.
-Por cierto, olvidé decirles mi nombre. Me llamo Priscilla. – dijo Priscilla enojada.
-Pero qué terca es Priscilla. – comentó Rick.
Ella no le hizo caso y continúo lo que quería hacer. Priscilla dio unos pasos para ayudar a Kirby a recuperar su disco de ese rey. Estaba muy furiosa.
-¿Por qué no le das mi disco a Kirby? – le preguntó amenazadoramente Priscilla.
-Lo encontré aquí abandonado, así que es mío. – el pingüino le respondió mostrándole el disco.
-Ese disco es mío.
-¿Crees que te lo devolveré fácilmente?
-¿En serio quieres pelear? Entonces pelea conmigo. – Priscilla saca su espada de diamante.
Kirby y sus amigos animales la miraban con sorpresa porque nunca habían conocido a alguien tan violenta.
-¿Te quieres meterte conmigo? No lo creo. – Dedede saca su martillo de madera.
Kirby trataba de ponerse en medio de ellos para solucionar esto, pero Priscilla lo saca del camino. Ambos empiezan a luchar. Dedede aplasta a Priscilla con su martillo, pero ella recupera su forma. Luego el pingüino la persigue a martillazos por unos segundos. Priscilla se detiene y ataca con su espada con golpes consecutivos. Dedede se defendía con su martillo. Los animales fueron a detener a Priscilla para que no siguiera peleando, sin embargo ella era tan terca que termina golpeándolos y sacándolos de su camino mientras Dedede trata de darle martillazos como sea. Kirby estaba solo en esa situación. Sus amigos animales estaban tratando de controlar a Priscilla y Dedede intentaba de lastimarla. Kirby vio cómo el disco salió volando entre la revuelta que nadie se dio cuenta. Así que cogió el disco y se lo guardó consigo mismo. Al retirarse sigilosamente, DeDeDe se dio cuenta que Kirby se estaba llevando el disco volador que fue a perseguirlo a martillazos. El pequeño guerrero rosado huía de los martillazos que se dirigían hacia él mientras Priscilla era detenida por unos animales. Entonces, hubo un momento que Priscilla se transformó en un verdadero demonio que los animales se asustaron y huyeron.
-Esto ya es suficiente. – dijo Priscilla muy enojada.
Ella vio que Dedede estaba persiguiendo a Kirby a martillazos. El demonio voló hacia el gordo pingüino y lo envistió derribándolo al suelo a unos metros.
-¿Qué ocurre aquí? – Dedede se preguntó en el suelo lastimado y molesto.
-Ahora devuélveme mi disco volador, gordito. – Priscilla lo amenazó gritándole.
-¿Gordito? Nadie se atreve a llamarme así, soy el rey. – Dedede estaba muy enojado y con miedo.
Kirby paró de correr al saber que ya no era perseguido y se dio cuenta que Dedede estaba asustado e iracundo mientras Priscilla estaba muy enojada y transformada en un demonio mirándolo amenazadoramente planeando lastimarlo de alguna forma. Kirby sabía que debía hacer algo antes de que esto se salga de control. En el bosque vio una piedra mediana. Se lo absorbió y obtuvo una transformación. Era plomo, con un casco metálico que tenía una cola roja atrás y una estrella en la frente. Fue hacia el demonio sin miedo. Priscilla vio que Kirby tenía otra transformación y dejó de prestar atención a Dedede.
-Esta vez qué será. Pero antes quiero deshacerme de este rey… No. Primero quiero saber qué poder tiene Kirby ahora. – pensó Priscilla.
Kirby se puso en frente de ella. Dedede presenciaba la situación asustado. Entonces, como él tenía miedo del demonio, se escondió detrás de un árbol del bosque y llamó por su teléfono a su ejército mostrando una sonrisa malvada. Mientras tanto, Kirby y Priscilla empiezan su enfrentamiento.
-Bien. Con que una transformación nueva. Prueba lo que tienes. – le amenazó desafiante Priscilla.
Ambas esferas empezaron a luchar. Kirby saltó en el aire que la demonio no sabía lo que él estaba haciendo mientras lo miraba en el aire y convertirse en roca. La piedra cayó rápidamente que Priscilla queda aplastada por completo. Kirby se retiró de encima de ella y se dio cuenta que Priscilla había perdido su transformación y era normal de nuevo.
-¡No me esperaba eso! Eso sí que dolió más que el martillazo. Perdóname por enojarme mucho. – se disculpó Priscilla mareada –. Eso sí que fue fuerte, no sabía que iba a pasar eso.
-Poyo. – le habló Kirby con algo de desconfianza mostrándole el disco.
-Es mi disco, muchas gracias. Fue una pérdida de tiempo enojarme así. – Priscilla sonrió arrepentida y avergonzada.
-Que bueno que ustedes estén aquí, porque enseguida mi gran ejército se acerca para destruirlos a ambos. – les habló De De De muy maliciosamente y sin miedo ya que el demonio se fue.
En seguida, por el bosque, aparecieron muchas criaturas que Priscilla no conocía. Había cientos de Waddles Dees, que eran seres semi redondos de color anaranjado oscuro, con la cara y pies más claros, ojos marrones parecidos al de Kirby y mejillas marrones. Ellos llevaban unas lanzas en punta. Priscilla y Kirby vieron cómo el ejército se acercaba. Eran miles de Waddles Dees con lanzas.
-A que no pueden derrotar eso. – Dedede les habló maliciosamente.
-Eso no será problema. – Priscilla dijo decidida y lista para luchar –. Vamos Kirby, esto será una buena fiesta para mí.
Ambos seres redondos empezaron a atacar a todos los Waddle Dees que atacaban con lanzas. Priscilla los golpeaba con su espada y Kirby los aplastaba a todos con su habilidad de convertirse en piedra que todavía lo seguía teniendo. Dedede al ver que su ejército estaba siendo derrotado, decidió intervenir. Iba a darle un martillazo a Kirby mientras este estaba distraído, pero Priscilla evita que la bola rosada salga lastimado bloqueando con su espada. El pingüino y la guerrera verde empezaron a darse golpes con sus armas mientras Kirby continuaba atacando al ejército. Había una gran revuelta. Varios Waddles Dees habían huido por tanto daño que recibían. Algunos se habían quedado aplastados por la habilidad de Kirby. Cuando ya no había Waddle Dees, Kirby se unió a Priscilla para luchar contra Dedede.
-Mi ejército se fue, pero no quiere decir que yo esté derrotado. ¿Cierto? – el pingüino habló desafiante.
En ese momento, Dedede empezó a tratar de darles martillazos con todas sus fuerzas, pero Priscilla y Kirby los esquivaban. Entonces Priscilla empezó a golpear al gordo repetidamente con su espada. Dedede estaba siendo golpeado por Priscilla. Kirby retira su poder de convertirse en piedra para obtener otra habilidad más productiva para ayudar a Priscilla. Él vio una lanza tirada por el bosque y se lo absorbió para obtener otro poder. Tenía una banda roja con la parte frontal dorada y llevando consigo una lanza. Kirby se une a Priscilla para continuar con la lucha, pero luego Dedede dio un salto rápidamente y aplastó a Priscilla. El héroe rosado sabía que debía hacer algo para liberar a su compañera aplastada a pesar de que se enojó por su juguete.
-Ayúdame Kirby, no sé cuánto tiempo estaré así. No me gusta estar aplastada – dijo Priscilla casi sin aliento.
-¿Qué vas a hacer Kirby? Ya derroté a esa chica demonio que por suerte no me dio una paliza y ahora iré por ti. – exclamó el rey Dedede con malicia mientras se retiraba de encima de Priscilla quien ya no podía levantarse por el gran peso del gordo pingüino.
Ahora todo dependía de nuestro héroe rosado. Ambos estaban enfrentados frente a frente. Uno contra uno. Kirby empieza a lanzar varias lanzas hacia él. De De De no era lo suficientemente rápido para esquivarlos que recibió algunas lanzas. Después el pingüino ataca con su martillo, pero Kirby lo esquiva y empieza a golpearlo con su lanza lo suficiente como para dejarlo en el suelo lastimado. Priscilla, ya recuperada del aplastamiento, fue hacia el gordo pingüino y lo mandó a volar lejos del bosque con su espada como un bate de beisbol.
-¡Esto es una buena guerra! Me gusta pelear. Sobre todo junto a ti, Kirby. – emocionada exclamó Priscilla.
-Poyo. – Kirby habló.
En seguida, el estómago de ambos empezó a rugir.
-Tenemos hambre. Debemos estar hambrientos. Pero… ¿Qué hora será? Será mejor comer algo en mi casa.
Kirby y Priscilla salieron del bosque tranquilamente para ir a la casa de Priscilla. Ella había recolectado suficiente comida el día anterior, así que ambos empezaron a comerse "todas" las manzanas de la reserva de comida de Priscilla como almuerzo ya que eran como las 3:30 de la tarde según el reloj de la nave de Priscilla. Kirby se retiró del lugar después de comer. Más tarde, Priscilla fue al bosque de nuevo para poder llenar su reserva de comida. No ocurrió nada interesante en su deber diario ese día.
¿Qué hacía Zed en ese entonces? Zed se había retirado de la isla de La Rose y fue a espiar. Justo estaba espiando esa gran revuelta desde el inicio del capítulo entre las copas de los árboles.
-Déjenme pensar… Esa bola rosada tiene amigos animales. Así que ese pingüino gordo se llama De De De y es el rey de este lugar. Tiene un gran martillo. Y esa bola rosada, que se llama Kirby, obtuvo otro poder absorbiendo una roca y una lanza. La bola verde, llamada Priscilla, puede convertirse en un temible demonio; pero no sabe nada de este planeta. Es tonta. Pudo esquivar de ser aplastada por la roca o ese martillazo, pero solo se quedó viendo. Será mejor decirle todo a Isabella Rose.- pensó Zed muy sorprendido de lo que acaba de ver.
Zediento se fue de nuevo a la isla de La Rose para contarle todos los detalles de lo que vio en ese instante a la silueta de una rosa.
-Interesantes datos, Zed. Eso me servirá mucho para saber realmente qué se le puede hacer a este planeta antes de poseérmelo y comerme a todos los planetas del universo… A parte de saber si hay alguien aparte de Lucía que puedan arruinar mis planes. Solo hay que seguir esperando hasta descubrir más detalles de este planeta. Aún hay mucho más que descubrir. – habló siniestramente Isabel La Rose.
-Bien. Mientras mis bolas de energía estén merodeando por "todo" el planeta desde hace días, podré saber si hay más información. – dicho esto Zed empezó a reírse de forma malvada.
¿Qué pasó con el rey Dedede? El rey Dedede salió volando hacia su castillo por el lanzamiento de Priscilla. Aterrizó en su castillo de forma violenta. Quería hacer un plan para destruir a Kirby y a su compañera. Sobre todo a su compañera, ya que casi lo mata de susto.
-¡Suficiente! Buscando un plan para destruir a Kirby porque seguramente está amenazándome con esas bolas de energía parlantes desde hace días y caminando por el bosque me encuentro con un demonio que casi me mata del susto. – decepcionado exclamó Dedede mientras se levantaba con tanto dolor con la ayuda de Bandada Dee.
-Su majestad, ¿pero de qué demonio habla? – Habló Bandada Dee –. No recuerdo que haya un demonio por Dream Land por aquí. Y sí recuerdo cuando esas bolas de energía le insultaron. Por suerte estas inmediatamente se fueron.
-Pues… No sé cómo llegaron esas bolas y el demonio. Estaba en el bosque caminado cuando vi un disco que estaba en el suelo y Kirby vino. Parecía que él quería el disco, pero como no me agrada lo alcé con mi brazo evitando que este pequeño rosado lo alcanzara burlándome de su estatura. Allí cuando vino una bajita verde y me amenazó. Luché contra la bola verde hasta que de repente se convirtió en un demonio aterrador. Por eso llamé al ejército y aproveché para destruir a Kirby; pero mis planes no salieron cómo esperaba. Así que debo planificar otro. – contó decepcionado Dedede.
Mientras Dedede planificaba otro plan con Bandada Dee para destruir a Kirby y a su compañera demonio, unas bolas de energía lo observaban por la ventana. Eran las mismas que lo insultaron hace días.
-Ese pingüino gordo tiene un plan para destruir a ese Kirby que al parecer Zed lo recuerda. – habló entre carcajadas una de ellas.
-Podemos aprovecharlo para perderlos en la isla de La Rose. – comentó la otra bola de energía.
En tanto con Zed…
Como las bolas de energía eran parte de él, podía también recibir cualquier información que ellas daban telepáticamente (Sin importar el lugar que estén, siempre y cuando ellas estén vivas) hacia él. Zed se había retirado de la isla y estaba dentro de la misma torre de ladrillos donde Lucía lo encontró.
-Así que ese rey De De De tiene un plan. Será bueno para hacerlos perderse en la isla de La Rose. Todavía hay más datos: Necesito saber más. Volé por todo el planeta y todo lo que vi es paz y tranquilidad, pero quién sabe lo que puede haber a continuación. – pensó Zediento.
¡Vaya! Isabella Rose le gusta mucho comerse los planetas. Que gran revuelta ha habido en este capítulo. Tengo todo planeado para el resto de los capítulos. Al plasmarlos, me salen más ideas a partir de la idea que se me había ocurrido. Me trababa al escribir, pero lo logré terminar. Kirby con la habilidad de lanza sí existe (Kirby Return to Dream Land). ¿Qué seguirá después?
