Advertencia: En estos capítulos pueden que todos se vuelvan locos en la isla. (No es broma) Absolutamente "TODOS" se volverán locos. Creo que cambiaré esta idea. Lo he pensado mucho antes de actualización, es que no quiero que este fic sea malo. Así que haré que algunos se vuelvan locos. "Claro…" para no hacerlo tan extraño…
CAPÍTULO 7: LOCURA EN LA ISLA DE LA ROSE (PARTE 2)
Mientras tanto, el rey Dedede e Icónica Blast despertaron al mismo tiempo. Era obvio que Zed lo había notado.
— ¿Qué pasó aquí? — el rey Dedede se preguntó soñoliento.
— ¡Lo sabía! Lucía no nos dijo que esos frutos te hacían quedar dormido si te comías más de tres — afirmó Icónica Blast decepcionada —. ¿Cuántos te comiste? Yo me comí cinco.
—Yo me comí seis — el rey Dedede se da cuenta de la presencia de Zed después de responder la pregunta —. ¿Qué haces aquí, bola eléctrica?
—Vigilando, es lo que hago — contestó Zed cruzando sus brazos —. No tienen escapatoria.
—Esas bolas eléctricas que estaban en mi castillo son muy parecidas a ti. ¿No serán tuyas?
—Sí, si son mías. ¿Algún problema?
—Tus bolas de energía son fastidiosas y se burlan de mí.
—No es mi problema — Zed ve a Priscilla pasar por allí cortando las raíces de Isabella Rose —. El plan está funcionando muy bien.
—¿Cuál plan Zed? ¿Acaso no volverás a hacer lo mismo que antes? — preguntó Icónica Blast con desprecio y luego en sus mano muestra su magia con ira —. Recuerdas que yo tengo magia y puedo expulsarte de nuevo como hace mucho tiempo.
—Primero lo derrotamos, luego salgamos de aquí — el rey Dedede quería unírsele sacando su martillo.
Luego de repente, las raíces enrollaron al rey Dedede e Icónica Blast. Ellos ya no podían hacer ningún movimiento. Estaban con los brazos inmovilizados. Nada podían hacer.
—¿Qué decían? Isabella Rose ahora está en todas partes. ¡Qué bueno que Isabella Rose sí puso trampas cerca! — Zed dijo aliviado y vengativo.
Después se ve que alguien abre los ojos. Veía que una rosa quien era Isabella Rose estaba mirándolo como si ella estuviera enamorada.
—Kirby, te confieso algo: Me gustas. — le habló Isabella Rose a la bola rosada.
Kirby la miraba algo confundido. Estaba solo sentado encima de unas hojas y rodeado de rosas rosadas al frente de Isabella Rose. Ý no podía salir de allí ya que estaba adherido a las hojas.
— ¿Qué querrá ella ahora? ¿Dónde estarán todos? Si pudiera decir alguna palabra y salir de aquí. — pensó Kirby solo logrando decir "poyo" decepcionado.
—Ahora tus amiguitos estarán dementes y mataré a Lucía para que nadie te salve. Además, capturé a tu amiguita, al parecer, llamada Priscilla.
—Kirby, esta rosa es muy peligrosa. Tengo los brazos atados. No sé como saldré de aquí. Y también está Lucía aquí. — le advirtió Priscilla mientras las raíces trajeron a Lucía en frente de Kirby.
— No tuve tiempo para explicar todo lo que sucedió mientras Kirby estaba dormido. Y él fue el que más frutos se comió. — explicó Lucía mientras se le veía atrapada con espinas entre sus brazos y corría sangre azul por todo su cuerpo.
—Tú no podrás explicar nada cuando te mate — amenazó Isabella Rose a Lucía acercándola y mirándola frente a sus ojos maliciosamente.
Isabella Rose empezó a hacerle maltratos a Lucía apretándola muy fuerte con otra raíz a su cuerpo. La hechicera derramaba más sangre azul al mismo tiempo gritando de dolor. Kirby estaba preocupado y sin poder salir mirando cómo era amenazada Lucía. En seguida ve algo brillante. Era la espada de Priscilla que estaba tirada a un lado en el pasto.
—¡Pris…! ¡Prisci…! ¡Priscilla! — Kirby intentó gritarle a Priscilla.
—Si, Kirby. Estoy atada y no puedo hacer nada — ella le respondió decepcionada.
La bola rosada señaló la espada porque sus brazos no se pegaron. Priscilla se dio cuenta e intentaron llamar a Lucía.
—¡Lucía! ¡Lucía! — ambas bolas llamaron.
Isabella Rose estaba apretando a Lucía hasta que ambas escucharon que las dos bolas gritaban "Lucía".
—¿Alguien me llamó? — se preguntó Lucía adolorida y apretada.
—No. Nadie te llama — Isabella Rose le negó.
Lucía ve algo brillante. Era la espada de Priscilla. La hechicera con su poder de mover las cosas con los ojos levantó la espada de Priscilla. Isabella Rose quiso detenerla, pero Lucía cortó la raíz que intentó detenerla con la espada flotante.
— ¡No! Solo porque hay espada soy débil. Ahora sí que me derrotaron, por ahora — declaró Isabella Rose antes de que Lucía cortara la rosa de raíz.
Las plantas de que Priscilla, Kirby y Lucía estaban atrapados se marchitaron. Kirby logró salir de la planta donde estaba pegado. Priscilla y Lucía se liberaron.
—No haré esto de nuevo. Solo es para casos de emergencia — explicó Lucía devolviéndole la espada a Priscilla con su poder —. He cortado solo una de sus cientos de rosas rodeadas por toda la isla. Todavía hay más. Lo más importante es la flor principal.
Kirby y Priscilla pusieron caras de confundidos.
—Voy a ver si Kirby podrá ayudarnos a cortar la rosa principal — Priscilla agarró una liana y le quitó las púas con su espada para dárselas a Kirby —. Kirby, cómetelas. No puedes estar sin poderes, por si esto te da poder.
Kirby sonriendo se absorbió las púas y obtuvo su transformación. Tenía un gorro con púas encima.
—¿Y qué se supone que haga con un gorro con púas? — se preguntó Priscilla con decepción.
—Yo qué sé. Mucho tiempo viví y esto no lo vi — declaró Lucía —. Ahora solo importa cortar a la rosa principal antes de que nos vuelva locos en la oscuridad.
Lucía, Kirby y Priscilla fueron en camino en busca de la rosa. Ya estaba anocheciendo. Eso quería decir que la rosa probablemente los volvería dementes.
Mientras tanto con Isabella Rose…
—Mi plan falló. Esto es un desastre. Kirby, Priscilla y Lucía se me escaparon —se quejaba la rosa verdadera Isabella Rose en medio de toda la isla.
Luego ella sintió algo en sus raíces. Sabía que aún había oportunidad.
—Aún tengo cosas qué hacer con ese azulito, ese rey y la aniñada hechicera cuales sus nombres olvidé. Será oportunidad de evitar que me arruinen el plan.
Isabella Rose empezó a poner cara de malosa mientras veía que todo su bosque se oscurecía por completo que ya casi no se podía ver.
¿Y qué pasó con Meta Knight? Meta Knight continuó corriendo y cortando las raíces que lo atacaban sin saber que se había separado por completo de Priscilla. Ya estaba oscureciendo. Ya casi nada se podía ver. Se le notaban sus ojos amarillos brillantes en medio de la oscuridad. Isabella Rose lo estaba observando después de haber revisado a Kirby, Priscilla y Lucía. Ella sabía que debía detener a ese azulito maldito de su camino. No se podía ver ya que estaba camuflada en unos arbustos.
—Corta mis raíces muy rápido. ¿Cómo puedo detenerlo? Si no tuviera esa espada, él no sería nada. Debo hacer algo, envenenarlo o volverlo demente. ¿Lo enveneno o lo vuelvo demente? Sin espada no es nada al parecer. Solo usa eso. Creo que mejor será envenenarlo — pensó Isabella Rose mirando a Meta Knight cortando sus raíces (eso le dolía un poco) y sin hablar.
Isabella Rose empezó a apuntar con su nudillo de su guante. Tenía una púa verde, el que contendría el veneno adentro. Como era de noche, sabía que nadie se daría cuenta de su dardo venenoso. Ella empezó a apuntar a Meta Knight. Debía asegurarse de que le caiga bien, el tipo azul se movía muy rápido cortando sus cientos de raíces y solo podía verlo por sus brillantes ojos amarillos.
Preparada a la una… A las dos… y A las tres… Disparó. La púa venenosa fue disparada y le cayó certeramente en la espalda de Meta Knight. Él sintió un piquete algo doloroso que quería gritar de dolor, pero se lo aguantó así que no emitió ningún grito. Se puede ver que la púa que era verde se volvió amarilla y secretaba un líquido verde con algo de sangre. Meta Knight se debilitaba progresivamente. Continuando cortando las raíces que lo atacaban de cualquier ángulo, sentía como un líquido pasaba por su espalda. Al tocarlo, vio que su mano estaba cubierta por líquido verde. El guerrero azul continuaba debilitándose poco a poco. Isabella Rose ya sabía que Meta Knight estaba con el veneno activo.
— ¿Cansado ahora mismo? — le preguntó Isabella Rose burlonamente muy cerca detrás e Meta Knight.
—¡No! — respondió el guerrero azul cortando las raíces cada vez con menos agilidad.
—Entonces… Creo que ya llegó tú hora.
—¿Hora de qué?
—La hora de tu muerte. ¡Perdí a unos prisioneros! ¡Ahora tú lo serás!
Isabella Rose gritando esas últimas palas, atacó por sorpresa por detrás a Meta Knight atrapándolo en una especie de jaula hechas con sus propias raíces. El mismo guerrero podría haber salido si no fuera el veneno que lo estaba debilitando que ya no pudo cortar a tiempo y ya no tenía fuerzas para cortar las gruesas raíces de la jaula.
—¡Debí encerrar a Lucía así! Esto se me ocurrió a último momento. ¡Viva yo! Estas raíces son resistentes como el hierro y tú, ojos brillantes debilitado, ya no tienes fuerzas — la rosa se salió con la suya riéndose a sí misma.
—Si pudiera levantar mi espada, te cortaría de raíz para que ya no hicieras esto — declaró Meta Knight con furia (se le notaba en sus ojos de amarillo a rojo).
—¿Y cómo harás ahora? Todos tus "compañeritos" están separados — rió Isabella Rose con una gran risa malvada mientras Meta Knight ya solo pensaba en salir de la prisión de raíces.
Entre tanto con Zed…
—Suéltanos, bola eléctrica fastidiosa — le gritaba el rey Dedede.
—No podrán salir, ya está oscureciendo — avisó Zed mientras el bosque estaba oscureciendo por completo —. Ustedes ya son historia. Deben ser encerrados por Isabella Rose.
—Ya no soporto tu presencia. Si pudiera ser más poderosa como Lucía, yo te habría matado lanzando láseres por los ojos — deseó Icónica Blast.
—Cállense y váyanse mejor con la verdadera rosa — declaró Zed.
—¿Verdadera Rosa? — preguntaron confundidos el rey Dedede e Icónica Blast.
Las raíces los llevaron muy lejos a ambos hacia el centro de la isla. Así llegaron hacia la verdadera rosa. Era "igualita" a todas las rosas de la isla: rosadas fucsia, con ojos como los de Kirby pero verdes, un collar como sépalo de color amarillo con una gema rosa en el centro, dos hojas terminadas en dos guantes con nudillos amarillos uno a cada lado, solo que esta era más grande y su piso era más verde que el de las demás.
—¡Al fin tengo prisioneros cerca! — rió la verdadera Isabella Rose con alegría.
—Ya suéltenos ahora — ordenó el rey Dedede.
—Bájenos de aquí, rosa malvada — se quejó Icónica Blast.
—Bueno, si ustedes quieren — con amabilidad habló Isabella Rose y los bajó en seguida.
Al bajarlos, Isabella Rose no se percató que el rey Dedede e Icónica Blast sacaron su martillo y magia para atacarla. El pingüino empezó a golpear a la rosa muchas veces, aunque se aplastaba pero volvía como antes. La hechicera inexperta empezó a lanzar un hechizo llamado "Íconos" que lanzaba íconos de cualquier figura. La rosa recibió los golpes, pero siguió intacta. Entonces Isabella Rose empezó a lanzar púas normales amarillas de sus nudillos hacia ellos rápidamente. Icónica Blast y el rey Dedede esquivaron, pero algunas les cayeron. Ambos ya chorreaban un poco de sangre y estaban un poco exhaustos. La rosa burlona recargó sus nudillos con púas rosadas.
—Ahora locos los volveré, antes de que me corten de raíz ya que esta soy yo realmente — preparó Isabella Rose sus nudillos recargando púas rosadas.
—¿A qué se referirá que nos vuelva locos? — se preguntó el rey Dedede.
—¡No puede ser! Ahora nos volverá dementes. Solo esquiva rápido las espinas rosadas — desesperada respondió Icónica Blast mientras movía al pingüino con su magia porque Isabella Rose empezó a disparar espinas y no quería que le cayera.
Un bombardeo de púas rosadas acababa de empezar. Icónica Blast defendía a ella misma y al pingüino con una barrera mágica para evitar caer en la demencia. Corrieron mucho por el camino. No podían esconderse aunque lo intentaban porque su sangre derramada la rosa podía oler. Después de un tiempo, el rey Dedede ya no quería seguir huyendo.
—Icónica Blast, esto no puede quedar así. ¡Necesito aplastar a esa rosa! — se quejaba decidido el pingüino.
—Espérate, la lluvia de púas continúa. Si te sales de mi barrera, te volverás demente y qué cosas desagradables harás conmigo — advirtió Icónica Blast.
—No hay que seguir huyendo, primero destruyo a la rosa y después buscaré a esa fastidiosa bola eléctrica que ya lo perdimos.
El rey Dedede dio vuelta atrás. Icónica Blast no tenía otra opción que acompañarlo. Corrieron de nuevo por donde habían huido, pero la hechicera inexperta se tropezó con una hiedra venenosa. Una vez tropezado, sentía que su pie ya no era como antes. Le dolía un poco que ella corría con dificultad. Continuaron corriendo por donde vinieron esa vez, pero la rosa los encontró. La rosa dejó de disparar. Icónica Blast desactivó su barrera cuando ya no les disparaban púas. Entonces Zed los interceptó.
—¿Qué haces con esa barrera que no quieren volverse dementes? —preguntó Zed molesto.
—Bola eléctrica ya deja de fastidiarme. Ya no te burlarás de mí cuando te aplaste — el rey Dedede le respondió amenazadoramente.
—Sí, deja de fastidiar Zed o te expulsaré de nuevo. ¡Ay! Mi pie — habló Icónica Blast con dolor.
—Ustedes estarán dementes ahora mismo — gritó Zed empezando a lanzar bolas eléctricas hacia ellos.
Zed tiró muchas bolas eléctricas. Icónica Blast los devolvía y el rey Dedede con su martillo los devolvía también, pero a Zed no le afecta. Continuaron así por unos minutos, hasta que Isabella Rose a escondidas entre arbustos empezó a preparar dardos de su mano púas rosadas.
—¡Es la hora! Dementes quedarán. Ese es el momento de que locos se vuelvan, ambos — susurrando la rosa se decía.
Entonces Isabella Rose preparó a la una… A las dos… A las tres y disparó. Las dos púas cayeron certeramente a cada uno. Icónica Blast y el Rey Dedede gritaron fuertemente de dolor cuando les cayeron los dardos rosados en uno de sus brazos.
Lucía, Priscilla y Kirby caminaban por el oscuro bosque en busca de Isabella Rose hasta que escucharon unos fuertes gritos de dolor.
—Este lugar da un poco de miedo — se dijo Lucía preocupada.
—Esos gritos no son nada Lucía — habló sin preocuparse Priscilla.
Kirby miraba preocupado preguntándose de quién serían esos gritos.
Meta Knight estaba encerrado debilitado en una jaula de raíces. No parecía tan feliz que la rosa enfrente de él estuviera burlona. Isabella Rose estaba riéndose porque lo ha capturado. Entonces unos gritos se escucharon.
—Esa sí es música para mis oídos. Gritos de dolor — se dijo Isabella Rose alegremente aplaudiendo.
—Solamente sufrimiento le gusta ver a esa rosa — pensó Meta Knight con ojos verdes.
Mientras tanto en el bosque en DreamLand…
Rick, Kine y Coo estaban cerca al gran árbol Whispy Woods comentando sobre la nueva "compañera" de Kirby.
—Saben, esa chica Priscilla es muy ruda y da miedo — comentó con decepción y un poco asustado Rick.
—También es un poco mal educada — continuó Coo.
—Pero es una chica buena. Lo único malo es cuando se enoja. Hasta ya da miedo — le siguió Kine.
—Esa chica puede que parezca un poco mal educada o salvaje como comentan, pero ayudó a Kirby a librar de las bolas de energía que paseaban por el bosque — contó Whispy Woods.
—Ya veo. Tal vez… Debemos disculparnos por huir tan repentinamente — pensó Rick.
Entonces en ese momento, unas raíces puntiagudas empezaron a invadir el bosque. Los animales cerca al gran árbol notaron su presencia. No sabían qué eran esas extrañas raíces verdes con púas.
—¿Qué es esto? — se preguntó Rick tocando la raíz que luego esa raíz lo apretó fuerte como si lo estuviera ahogándolo —. ¡Auxilio!
—Whispy Woods, ¿esas no serán sus raíces? — preguntó Coo.
—Nunca he visto esas raíces antes — respondió el gran árbol —. ¿Cómo llegaron hasta aquí? ¿Habrá otra planta cerca?
—No hay otra planta cerca más que yo — apareció una rosa fucsia con sépalo amarillo en forma de collar.
—¿Quién eres tú? — preguntó Kine —. Y suelta a Rick.
—Yo soy Isabella Rose — respondió la rosa soltando a Rick que al parecer casi se le acababa el aire —. ¡Ustedes estarán bajo mi control!
—¡No! No lo harás. Este bosque es de todos — exclamó Whispy Woods sacando sus raíces.
—Pues…¡Qué pena! Ahora es mío — retó Isabella Rose sacando sus raíces.
Isabella Rose y Whispy Woods empezaron a luchar raíz con raíz. Las raíces se chocaban unos a los otros. Todo era muy rápido. Los animales se quedaron mirando preocupados y retrocediendo de la lucha pues no sabían cuál era el objetivo de esa rosa. El gran árbol dejó caer manzanas sobre la rosa para que no pudiera controlar bien sus raíces. Solo detuvo poco a Isabella Rose, pues ella empezó a masacrar las raíces de su rival con sus puñetazos y lastimó mucho las raíces de Whispy Woods. Una vez Whispy Wood debilitado, Isabella Rose preparó su dardo de sus nudillos para dispararle al gran árbol. El dardo era de color negro. Los animales sabían que era muy malo ese dardo por el color. Isabella Rose puso para atinarle al árbol, pero su objetivo no era el árbol.
Disparó a la una… A las dos… Y a las tres… Se sorprendieron cuando le cayó silenciosamente a uno de los animales, quien era el pez que luego tuvo migrañas terribles que no podía aguantar. Gritaba de dolor, fuerte dolor desgarrador.
El hámster y el búho lo miraron preocupados. Whispy Woods no podía creer la situación que estaba viendo. Isabella Rose miraba con satisfacción, porque entonces el pez se meneaba de dolor en el suelo. Cuando cesó de gritar, se desmayó y se levantó. Este miró a los animales y al árbol muy maliciosamente. La rosa estaba feliz porque había poseído al pez.
—Ahora, pecesito azul. ¡Atacalos! — ordenó Isabella Rose.
Kine ahora poseído por Isabella Rose que tenía cerca sus ojos una sombra negra. Obedeció las órdenes de la rosa malévola que inmediatamente fue a perseguir maliciosamente a Rick y a Coo lejos del gran árbol. Whispy Woods estaba preocupado por la situación.
—¿Pero qué le has hecho al pez? — preguntó con furia y preocupación.
—Lo poseí. Ahora está bajo mi control — respondió maliciosamente Isabella Rose luego apuntando al árbol con otro dardo negro —. Ahora es tú turno.
Le disparó repentinamente. El árbol no podía hacer nada porque había desperdiciado todas sus manzanas y sus raíces estaban debilitadas. Whispy Woods empezó a gritar desgarradoramente de dolor que se escuchó por todo el bosque. Solo duró un pequeño momento hasta que se desmayó. Al levantarse, ahora ya estaba poseído por Isabella Rose. Todo el bosque estaba en peligro.
—Bien, árbol. Ahora estás bajo mi control. Primero atrapa a cualquiera que no esté poseído por aquí para poseerlo — ordenó a carcajadas malignas Isabel La Rose.
El gran árbol Whispy Woods ahora está poseído con una púa amarilla con negro en su tronco cerca a su ojo derecho. Empezaron a cambiar los árboles, incluso el mismo Whispy Woods. Empezaban a tener rosas fucsias y otros frutos extraños que no eran manzanas.
Los animales seguían corriendo tras Kine con miedo porque estaban escuchando los gritos aterradores de dolor de Whispy Woods. Felizmente, salieron de bosque. Coo miró el bosque todo cambiado. Rick y el búho se abrazaban temblando de miedo.
—El bosque ya no es como antes — pensó Coo —. Me pregunto qué hace esa rosa aquí.
—Yo no lo sé. Pero creo que sea para algo muy malo — comentó Rick —. ¿Dónde estará Kirby? El héroe rosado que salvó DreamLand varias veces. Ahora es el momento que lo necesitamos.
—Hay que buscarlo antes de que esa rosa nos encuentre — aconsejó Coo.
El hámster y el búho dejaron de temblar de miedo y fueron en busca de Kirby en todo DreamLand mientras el bosque cubierto de rosas y frutos extraños empezaba a expandirse por todo el planeta.
Continuara…
Esto se pone interesante. Sé que creo que estoy solita escribiendo esto. No sé qué opinan sobre esto, porque tuve que cambiar la idea original que tenía en mi cabeza para no hacer "tan malo" este fic. Esto se ve aterrador y siniestro. Por eso tenía que ser Clasificación "T". ¿Gritos de dolor? Eso le asustaría a un niño de 5 años. Esa rosa sí que se sale de la suya. No creí que fuera tan malvada. Está en todas partes… ¡MALDITA! La maldita debe ser yo, yo la creé XD.
