Bueno gente lamento la demora de estos tres dias solo es que me atore en cierta escena pues como sabran no soy bueno en eso, por lo cada vez que escribo algo asi trato de mejorar, solo espero qu eme perdonen por el retraso de tres dias, pero bueno lo importante aqui esta el capitulo.

alexzero: si son unos desgraciados, pero no te preocupes no creas que saldran lisos en la lista de naruto.

RygartArrow: bueno amigo lo del cabello solo lo puse para un pequeño omenaje a alguien no sera permanente no te preocupes que ami tampoco me gusta con el cabello largo, sobre los ellos en este capitulo se aclarara, a si que disfruta la lectura.

Sebas No Kishi: gracias, bueno la aparicion de Lucy solo quiere decir que ya estamos entrando al canon, y bueno Naruto esta algo ansioso y no lo culpo, y aqui te dejo la conti.

Furstand: si ya regreso y va camino a ver a Erzay creo que te complacere en "eso" el sharinngan pues es de alguien poco conocido, mas adelante lo sabras, por ahora disfruta la conti.

Gjr-Sama: como te lo dije ahora es algo dificil pero en un futuro lo sera, por ahora les toca practicar como hacer bebes jijiji... asi que se paciente.

Zafir09: lo que dices lo veo muy posible, pues Wendy es un personaje que me agrada, pero en el anime siento que la dejan muy de lado para alguien con sus habilidades asi que decidi dejar a naruto como su figura de hermano mayor, pues admitamoslo Mystogan no lo hizo muy bien.

ivan meza: no esperes mas pues aqui esta, espero que lo disfrutes.

bien ya reespondido esto, les dejo el capitulo como siempre leanlo y disfrutenlo.

Advertencia: contenido explicito en este capitulo, saltensela si lo desean... si claro como si fueran a hacerlo.


ERA: consejo mágico

Todo estaba de cabeza con la noticia que trajo Lahar, al parecer Naruto había terminado su encomienda y en vez de ir a reportarse con ellos simplemente se largó a un lugar desconocido, dejando atrás a la ciudad de Argeon a medio destruir, todo por atrapar a un criminal de poca monta que la verdad sea dicha de paso sus crímenes no eran la gran cosa, y el con ayuda de ese tal Salamander acabo con medio Argeon y la cereza del pastel fue que humillaba a uno de sus más destacados caballeros junto a una fracción de su ejército, solo con su mera presencia.

-Naruto lo ha vuelto a hacer, ahora ha destruido medio puerto junto con otro miembro de Fairy Tail- exclamo una figura en la sala del consejo.

-Personalmente me agrada un poco Naruto, en especial Fairy Tail son algo tontos- hablo cierto peli-azul de tatuaje supuesto hermano gemelo de Jellal… Seigrain.

-Sin dudas son algo tontos, pero han producido varios magos de talento y habilidades, Naruto es uno, por algo se le dio esa tarea- menciono un viejo pequeño con un curioso gorro con tres cuernos, Yajima, un antiguo miembro de Fairy Tail.

-Tienes razón tontos pero con talentos, aunque me sorprendes Seigrain que digas que te agrada Naruto después de todo el y tú no se llevan bien, la última vez te fracturo la mandíbula- hablo con cierta burla disfrazada una mujer de buena figura, la cual era una maga muy conocida de hielo… Ur Milkovich.

-Supongo que ustedes ven lo bueno con lo malo- hablo con desgano uno de ellos que se mantenía en la oscuridad de la sala.

-solo hay que dejarlos ser, sin ellos el mundo sería algo aburrido… en especial sin el- hablo restándole importancia a los hablado aunque murmurando lo último.

-(Este trama algo… será mejor que le diga a Ultear que lo vigile)- pensó la Milkovich mayor mirando discretamente al peli-azul, mientras decidía si enviar a su hija y a la vez ayudante en esa tarea.

Ajeno a todo esto cierta rubia llegaba a Fairy Tail acompañada del Dragón Slayer de fuego y su gato azul, finalmente lo había logrado, después de tanto por fin estaba en ese reconocido gremio, donde Natsu era miembro junto a ese chico peli-rojo de nombre Naruto.

En definitiva esto no era lo que esperaba, bueno ella había leído sobre la fama de ese gremio, pero nada la preparo para esto, junto entrar ya presenciaba una lucha campal don participaba prácticamente todo el gremio, los miembros de este eran más raros y únicos que el anterior, entre los que destacaban, un pervertido exhibicionista, un hombre obsesionado con la hombría, un galanteador de quinta, una bebedora compulsiva y muchos más, el bálsamo salvavidas era cierta peli-blanca dulce y tierna que servía de mesera, aunque no creo que ayudara de mucho si esto seguía así el gremio se vendría abajo ya que los muy estúpidos ya planeaban pelea con magia.

-Deténganse idiotas- ordeno una voz que se escuchaba más que molesta que provenía de lo que parecía ser un gigante, el cual no era otro que Makarov que encogiéndose regresaba a su "altura" normal –Lo han vuelto hacer bandidos… miren todo el papeleo que me envió el consejo, todas son quejas- dijo mientras mostraba una remesa de hojas a los miembros que lo miraban apenados –pero saben que… al diablo con eso, no permitiré que ese consejo de quinta nos enjaule con sus amenazas, sigan con su camino es lo que los hace a ustedes ser ustedes mismos y ninguna ley cambiara eso- y con esto el gremio estallo en virotes por las palabras de su maestro

-Grandes palabras Makarov- alago el viejo Rob que sentado en la barra bebía un tarro de cerveza.

-Solo dije lo que es verdad solo eso- respondió sin darle importancia, solo para que después pusiera una cara seria –Cuanto crees que tarde en volver- pregunto refiriéndose a cierto mago peli-rojo.

-Pronto eso es seguro, ya se cumplió el tiempo previsto- respondió con la misma seriedad –y ojalá se apure ya no soporto verla así-

-Es natural… no me extrañaría que él también se sienta mal por no estar juntos, se quieren- opino tranquilizando a su viejo amigo, mientras ambos pensaban en el peli-rojo.

El mismo peli-rojo que ahora estaba en un rio descansando para luego seguir hacia su destino, con algo de pereza habría sus ojos mientras todo se volvía gris y la imagen del paisaje se resquebrajaba como el cristal, para luego estallar en una lluvia de fragmentos dejando un paraje similar a una llanura de pasto verde muy amplia.

-Hasta que te dignas a aparecer- gruño cierto zorro mientras se materializaba literalmente de la nada junto a sus hermanos.

-Estaba descansando, recuerda que ahora me cando un poco más rápido- respondió no dándole importancia al mal humor del zorro.

-A eso queríamos llegar Naruto… te excediste en incrementar tu poder sin siquiera tener control sobre él, por eso Shukaku puso esos sellos en ti, poco a poco irán desapareciendo con el tiempo, pero lo harán más rápido si entrenas tu control- explico la gata de fuego a su portador mientras este suspiraba.

-Ya lo sé, ya lo sé, me descuide en eso lo admito- reconoció el chico esperando la reprimenda.

-Lo sabias y no hiciste nada, te olvidaste del equilibrio dentro de tu cuerpo, así solo conseguirás morir algún día por sobrecargar tu cuerpo- regaño el simio Son.

-De todas formas tu cuerpo se va adaptando solo tendrás que entrenar duro solo eso te queda, a lo mucho un par de meses- fue el turno de hablar del buey-pulpo.

-Bueno eso me tranquiliza, creo que lo que me queda ahora es entrenar por mi cuenta ¿no?- pregunto deseando realmente no entrenar con ellos pues si bien los resultados fueron asombrosos los métodos eran muy cuestionables que iban desde hacerlo caminar por lava ardiente hasta esquivar relámpagos de una tormenta.

-Si eso lo harás por tu cuenta ya que debido a tu temporal falta de control a tu energía la conexión mental estará algo inestable, así que aprovecha sobre todo esa habilidad a tu madre le hubiese gustado, pues si no-termino de hablar Kurama aunque con un tono macabro al final.

-Lo tendré en mente no te preocupes- y con todo eso el Uzumaki rompió el contacto mental con los bijuus mientras se colocaba de pie y miraba a la lejanía, faltaba poco solo un poco más y estaría con ella casi ya podía sentirla.

Y si el regresaba y ella no estaba en el gremio, tal vez debería apurarse mientras más rápido terminara mejor, ya era hora de que llegara y quería estar ahí cuan eso pasara, esperándolo con los brazos abiertos, perderse en él, y volver a sentir que era suya.

-Eh disculpe señorita, usted es la maga de Fairy Tail- la voz de un anciano la trajo al mundo real, debía calmar sus pensamientos o no podría cumplir al 100% el trabajo.

-Sí, estoy aquí por el trabajo- y como toda la profesional que era comenzó a hablar con el viejo hombre que la llevo a un sitio muy familiar, sus ojos se abrieron con sorpresa al ver aquella vieja mina donde su relación con Naruto alcanzo un paso muy alto.

-Ahora que lo recuerdo, usted hizo un trabajo similar hace unos años, si la menoría no me falla usted vino con su hermano- Erza solo pudo reír internamente aun habían personas que siempre decían eso.

-Si fue hace unos años, y él no era mi hermano, es… es alguien quien extraño- aclaro mientras de nuevo le atacaba la nostalgia –Bueno no creo tener problemas según dice el folleto es solo una serpiente cornuda ¿no?- el anciano asintió positivamente ante la pregunta de la peli-roja –bueno será mejor que se vaya no será problema pero es por su seguridad-

-Entiendo, por favor cuídese- y haciendo una reverencia el hombre mayor se retiró dejando hacer a Erza su trabajo.

Ese animal era escurridizo, cuanto llevaba buscándolo, una hora tal vez, incluso pensó que se había marchado y el trabajo se había resuelto solo, sus sentidos saltaron al sentirse observada desde la espalda, diablos realmente esperaba que esto se hubiese resuelto solo; saltando alto eludió la velos mordida de la serpiente que se dignaba a aparecer, la cual solo pudo morder el suelo, mirando hacia arriba vio a su posible presa, guiándose por su instinto de atacar salto hacia Erza que solo le miraba ir hacia ella.

-Realmente no cambian, siguen siendo animales- e invocando una de sus espadas espero que estuviera cerca –ahora- y a pocos centímetros de recibir el ataque del reptil se hizo a un lado y tomando firmemente su espada y giro como un pequeño tornado, el camino comenzó desde la cabeza del reptil hasta la punta de su cola, en el cual giraba provocando cortes en la dura piel del animal, el cual se retorcía en su dolor causado por los cortes –creo que ya es hora- sentencio mientras caminaba hacia el animal.

Una tarea sencilla, solo le quedaba dar el toque de gracia y listo, caminando lentamente con su espada en mano, solo podía ver al animal gruñir hacia su persona, cuando estaba lista de nuevo sus sentidos le advirtieron del peligro, con un salto rápido fue hacia atrás, para segundos después ver como un sujeto con una gabardina negra y rostro encapuchado aterrizaba con fuerza en la cabeza de la víbora aplastándola y matándola en el proceso, Erza miraba al desconocido con cautela, no lo sintió hasta que estuvo muy cerca, era de cuidado.

-¿Quién eres?- pregunto en guardia algo le decía que sería una pelea dura si este sujeto la atacaba –responde- ordeno pro el sujeto solo se mantenía quieto mientras extendía su brazo y materializaba una espada tipo medieval mientras se colocaba en una pose de batalla algo extraña –bien si así lo quieres-

El viento soplaba suavemente, ninguno hacia aun movimiento, esperando el más mínimo movimiento del contrario, algún descuido o apertura pero nada, solo una pequeña roca del risco que decidió en ese momento caer dio la señal, ambos vieron como imperceptiblemente se tensaba una parte de su cuerpo y esa era la señal, al ojo humano inexperto ambos desaparecieron para luego aparecer separados por escasos centímetros entre ellos.

El choque del metal resonaba en el lugar, donde dos personas se batían en un duelo, que más que una pelea parcia más un baile sensual e hipnótico, que solo ocultaba movimientos donde el más mínimo error podría ser fatal.

-Eres bueno- reconoció la peli-roja quien solo recibió el silencio de parte de su contrincante, queriendo tomar distancia, lanzo un golpe diagonal el cual fue eludido hábilmente por su oponente que salto hacia atrás.

Sin perder tiempo el encapuchado ataco a Erza en un ataque vertical descendente, la peli-roja solo pudo interponer su espada de forma horizontal deteniendo el ataque, empujando lo rechazo volviendo a tomar distancia, pero solo fue por un segundo ya que ambos se enfrascaron nuevamente en la lucha, con habilidad Erza eludía los golpes del sujeto quien a pesar de todo este tiempo luchando no mostraba señales de cansancio lo que le decía que tenía una resistencia tan buena como la suya, no le quedaba de otra utilizaría una armadura quizás la de velocidad, aumentando su poder mágico decidió hacer el cambio.

-Suficiente- hablo por primera vez el hombre frente a ella –ya probé lo que tenía que probar- y deshaciendo su espada el extraño llevo sus manos a los botones de esa gabardina que lo ocultaba, a Erza se le seco la garganta mientras una traicionera lagrima se dejaba salir de sus ojos cuando vio al sujeto que se despojaba de su gabardina- realmente este lugar y condiciones me trae recuerdos-

Estaba más alto, y su cuerpo más tonificado, su cabello carmesí estaba largo quizás como el suyo, realmente no le gustaba que alguien más le tocara el cabello que no fuese ella, sus ojos azules le miraban con emoción, su sonrisa demostraba la alegría de estar con ella; su espada cayo de sus mano, su armadura pectoral cayo también dejándola expuesta, con nerviosismo se le acerco, mientras extendía su mano a su rostro tocando esas marcas de nacimiento.

-He vuelto- dos palabras, dos palabras que deseaba oír desde hace tiempo.

-Te extrañe- con cariño unió sus labios con los de él, con delicadeza movía sus labios siendo recibidos por su amado.

Por fin después de tanto tiempo volvía a probar la dulzura de sus labios, con delicadeza estrecho su fina cintura entre sus brazos, mientras ella lo abrazaba por su cuello volviendo más apasionado la íntima caricia de sus bocas, solo la necesidad de respirar les hizo separarse, juntando sus frentes mientras rozaban sus labios se miraban fijamente.

-No te volverás a ir de mi lado ¿verdad? No solo estas de paso por acá- su preocupación ante una posible negativa era palpable y no la culpaba, él también se sentía así, y juntando de nuevo sus labios comenzó a tranquilizarla.

-Ya te lo dije, he vuelto, y no pienso irme de nuevo- de nuevo sus bocas se encontraron, con ánimos de recobrar un poco del tiempo perdido, sus lenguas invadieron la boca del otro danzando armoniosamente, aunque la pasividad poco a poco fue dejada de lado para tomar un rumbo apasionado, su momento tuvo que esperar ya que el peli-rojo sintió presencia de personas llegar –que te parece si continuamos más tarde- ofreció a una apenada Erza que ya se imaginaba a lo que se refería el Uzumaki.

La gente del pueblo fue agradecida, por fin podían volver a su trabajo en la minería, era un pueblo prospero, rico, pero humilde, donde los hombres se dedicaban a extraer del suelo las preciosas joyas, y las mujeres se dedicaban a la joyería fabricando todo tipo de cosas desde anillos de compromiso hasta decorando grandes cosas como ese gran cuerno que una vez pertenecía a la criatura que no hace mucho les impedía hacer su trabajo.

-Ven, hagamos algo con ese cabello- propuso Erza mientras veía la larga cabellera que ahora portaba su pareja.

-Sería lo mejor- respondió estando de acuerdo.

El día paso mirándose en un espejo noto el cambio, Erza hizo un buen trabajo, su cabello volvía a su corte habitual y ahora en la calmada noche una pareja disfruta el reencontrase, en la cama de un hotel del pueblo el peli-rojo estaba acostaba mientras su pareja acostada en su pecho escuchaba su vida fuera del gremio, a ella le era imposible no inquietarse por esas historia más cuando el Uzumaki le hablaba sobre las batallas que libro, a su vez ella le contaba cómo había crecido el gremio y sus amigos, gente nueva, las locuras del maestro y el viejo Rob, ya deseaba volver.

-Cuanto crees que se demoren en decorar esa cosa- pregunto refiriéndose al gran cuerno de la víbora.

-Un par de días o más eso escuche, al parecer les gusta ser meticulosos- respondió mientras un brillo perverso aparecía en los ojos del peli-rojo –N-Naruto q-que haces- pregunto al sentir como el travieso Uzumaki libera el primer botón de su blusa.

-Dos años sin ti fue una tortura… y ahora que vuelvo tengo planeado recuperar el tiempo perdido… que te parece si mientras preparan ese cuerno nosotros nos quedamos aquí- la propuesta fue hecha ahora faltaba que ella aceptase, su respuesta solo fue ver a Erza sentar en sus piernas mientras ella misma desabotonaba su segundo botan de su blusa.

Incorporándose el peli-rojo beso a su amada, mientras se quitaba su ajustada camiseta, que rápidamente fue a para al suelo en compañía con la blusa de la peli-roja, el Uzumaki solo la beso mientras llevaba sus manos a la espalda de la fémina, solo un "Clic" para que el sujetador callera, ahora podía ver los turgentes senos de le peli-roja que subía y bajaban delatando su agitada respiración.

-Te amo- susurro Erza mientras unía sus labios con Naruto que la recibió con el mismo cariño que ella lo besaba.

-También te amo- dejo para luego sentir una manos osadas en su pantalón tratando de quitárselo –traviesa- ante esto la peli-roja solo pudo desviar su mirada, en su defensa, le hacía falta.

Las caricias fueron aumentando y casi sin darse cuenta ya solo se encontraban en ropa interior, con un giro rápido Naruto dejo a Erza debajo de él, dejando los labios de la mujer fue bajando por su cuello donde su boca se encargó de besarlo y lamerlo.

-Mmm… Naruto… sigue- gemía mientras el susodicho bajaba un poco más llegando a sus senos donde lentamente recorrió con sus labios –Naruto con cal… aaahhh- su reacción solo fue abrazar su cabeza empujándolo más a ella, mientras este succionaba su seno derecho, mientras con una mano atendía el otro –no agu-aguanto… me, me… me vengo- fue inevitable llegar a su primer orgasmo, sus caricias la derretían.

Naruto separándose de ella solo la veía jadeante y semi-ida, con rapidez se despojó de su ropa interior quedando desnudo, con travesura llevo su mano a la mejilla de Erza la cual volvió en sí, con su dedo comenzó a bajar por su mejilla, luego sus labios, cayendo por su cuello, para luego pasar lentamente por entre sus senos, hasta su vientre donde lentamente comenzó a jugar con él para mayor vergüenza de su "victima" finalmente llego al borde de su ropa interior donde la peli-roja que emulaba su cabello, esto era realmente vergonzoso en especial cuando fue despojada de ella.

-Eres hermosa- elogio al ver el cuerpo de su novia ante él.

-Es vergonzoso- musito apenada ante la mirada de su pareja, y su vergüenza fue mayor al ver al Uzumaki inclinarse a su intimidad –esto es muy vergonzoso… Mmm-

-Tal vez, pero también delicioso- contrataco, dejándose por la enervante fragancia de la mujer.

Con decisión lamio y beso el centro de la peli-roja que apretaba las sabanas entre gemidos, saboreando hasta el último rincón tomando todo lo que ella le ofrecía, sus manos se elevaron a los senos de ella para amasarlos dándole más placer a su pareja; esto era increíble no creía que hubiese vivido dos años sin ese hombre, y ahora al borde de otro orgasmo afirmaba su necesidad de él; ese mujer era increíble no se cansaría de ella, ahora subiendo por su cuerpo se posiciono encima mirando sus ojos cafés algo nublados por el placer.

-Tómame- pidió mientras abría sus piernas y brazos esperando con ansían fundirse con él.

-Siempre- y besándola comenzó a darle marcha a lo que deseaba desde que la volvió a ver.

Tomando su virilidad la guio al centro húmedo de Erza que estaba listo para recibirlo, despacio y delicioso se fue adentrando en ella quien recibía toda su longitud, uniéndose con ella.

-E-Erza… estas… estas muy apretada- gimió en éxtasis el peli-rojo hundiéndose más en ella.

-Mmm… han sido aaahhh dos años… mmm-gemía mientras lo abrazaba buscando estar más unido a él –aaahhh Naruto aaahhh si, si, mas… mas… rápido, por favor…-pidió al sentir acelerar en su interior.

Ante el pedido Naruto solo pudo complacerla acelerando más y de paso hundiéndose todo de golpe llegando hasta donde nunca se atrevió a llegar, Erza solo sintió como era penetrada hasta su útero provocándole una sensación única, sus ojos casi blancos indicaban que se hallaba cerca del nirvana, y por acto reflejo lo envolvió por la cintura con sus piernas.

-Erza… yo… Erza… diablos- era inevitable y lo sabía así que solo se limitó a acelerar sus movimientos.

-Ya casi… ya casi… por favor Mmm no, no te…aaahhh detengas aaahhh- pidió al borde la peli-roja quien se aferraba al Uzumaki esperando lo que ya estaba a había llegado.

-¡Erza!-

-¡Naruto!-

La maravillosa liberación, tan divina, tan hermosa cuando dos personas se aman, él no podía sentirse mejor, liberarse dentro de ella, llenarla con su esencia mientras escuchaba sus jadeos y la aterciopelada piel de su cuerpo junto al suyo, es en definitiva era lo mejor.

Sentirse completa de nuevo, sentir como él le daba lo que tanto necesitaba era el cielo en la tierra, poder sentir su semilla en su interior moviéndose, calentándola en su interior, quizás algún día esa semilla en su interior germinaría, si eso sería bueno, pero ahora eso sería adelantarse mucho además de hablarlo con él.

-Te amo-

-Te amo-

La noche fue increíble entre arrullos y besos la pareja solo se dedicaba a quererse, recuperando ese tiempo que el consejo les había quitado, con dedicación se perdían en ellos pero en ese momento solo existían ellos, estos días libres eran lo que realmente necesitaban, y aunque fueran pocos serian maravillosos, fue una buena idea avisas al maestro de esto, él lo entendería, pues aun la relación de ambos era un secreto entre los del gremio y aunque hubiese sospechas nada era concluyentes, solo esperaban fantasía para hacerlo público, que mejor que esa fecha donde todo mundo celebraba.

-¡Ya veo! Estas volviendo de un trabajo- pregunto cierta rubia de prominente delantera aun alquimista de hielo que se encontró en el camino al gremio.

-Exacto atravesar este bosque es la mejor manera de llegar más rápido a Magnolia- respondió el peli-negro Gray.

-Eres molesto… por que no te vas- hablo un peli-rosa quien acompañaba a Lucy del trabajo que realizaban juntos, algo relacionado a un libro y su dueño aristócrata.

-Por supuesto que lo hare… sería un problema si no llegara pronto- dijo seria mente sin prestarle atención a la provocación de su amigo Natsu.

-¿Problema? Qué pasaría si no llegaras pronto- pregunto Lucy algo interesada.

-Erza volverá pronto- respondió Gray tan seriamente como pudo, mientras Natsu abría sus ojos y bocas a mas no poder.

-¿Erza quien es ella?- volvía a preguntar la rubia quien no sabía quién era la peli-roja que sembraba el terror en el gremio.

-La mujer actual más poderosa del gremio- aclaro Happy quien como siempre tenía un pescado en su boca.

-Es increíble ya quiero conocerla- exclamo la rubia sin saber de quien realmente era Erza –pero como es ella no la he visto en una revista.

-Tenebrosa-

-Una bestia salvaje-

-Un demonio del averno-

Bien eso no era lo que ella pensaba, quizás exageraban pero decir que tenían la fuerza para partir una montaña a la mitad con solo un movimiento, eso era algo ilógico desde su punto de vista.

-BOOM-

Ahora que… un ataque y de pronto su amigo Happy no estaba, eso fue raro atacados por un grupito que al parecer quería comencé a Happy cosa no muy saludable desde algún punto de vista, no fue nada que no pudieran manejar, no eran rivales grandes que se diga, rápida y fácil así fue la batalla, y ahora los tenían sometidos amarrados al tronco de un árbol más inconscientes que consientes.

-Lullaby- murmuro uno de los sometidos al árbol mientras Lucy le escuchaba junto a los demás.

-Cuidado- grito Happy que volando hizo a un lado al grupo justo a tiempo para eludir un ataque que le llego de lleno a los del árbol que fueron succionados con este al suelo por algo que parecía ser una sombra.

-Qué coño fue eso- se preguntaron al ver tan extraño suceso, mientras la distancia el responsable huía de una forma rápida y silenciosa, dejando atrás al grupo pensante sin saber que esto pondría en marcha el inicio de todo.

Despertándose se dio cuenta que era tarde quizás las diez de la mañana, hoy tendrían que irse al gremio, no quería le gustaba estar así, en la cama con el hombre que ama mientras dormía en su pecho con las piernas entrelazadas, la idea de volver no le gustaba pero tenía que hacerlo.

-Despierta- susurro mientras le robada un beso al durmiente Uzumaki que solo escuchar su vos despertó –tenemos que irnos-

-Realmente hay que hacerlo- pregunto algo desganado estar a su lado era mejor –bueno pero quiero un pago por irme- dijo pícaramente mientras Erza entendía y una línea carmesí se dibujaba en su rostro.

Dicen que nada en el mundo es gratis y el exigía algo para levantarse de la cama así que, que había de malo en "pagarle" levantándose un poco se sentó encima de él, mientras este seguía acostado, podía sentirlo, sentir como su miembro viril volvía a la vida, los sentía rosarse con su intimidad, apenada lo tomo ente su mono y lo guio a su centro, mirándolo se dejó caer introduciendo el miembro de su amado, no paso mucho para que comenzara a moverse frenéticamente y así pasar una mañana única.

Onibas solo faltaba llegar a la estación y listo camino resto a magnolia y Fairy Tail, por fin vería como había cambiado el gremio, pero conociéndolos lo más seguros es que estarían destrozándolo en una de sus habituales peleas, mientras Makarov hacia absolutamente nada.

-Eso fue interesante- comento el peli-rojo mientras caminaba junto a Erza que estaba tan toja como su cabello al recordar lo de la mañana.

-Si- murmuro, que le había pasado, perdió totalmente la cordura y se dejó ahogar en el mar de la lujuria, incluso las personas de las habitaciones vecinas los miraban con marcados sonrojos, lo más seguro es que los hallan escuchado en todo ese piso del hotel.

-No te avergüences… me gusto verte así- opino apenando aún más.

-No digas esas cosas- grito entre dientes mientras miraba el suelo.

Como le gustaba verla así, era tan linda más ahora que con el ella no se atrevía usar esa armadura, dejándola prácticamente como una señorita… perdón mujer normal.

-Bueno al menos te regalaron esto… sería un buen adorno en nuestra sala te parece- dijo mientras cargaba el enorme cuerno ya decorado con lo que parecía ser rubíes y zafiros con decoraciones en oro.

-Si se vería bien… aunque algo raro- opino la peli-roja mientras miraba tan curiosa decoración que según su novio se vería bien en la sala.

-La rareza es parte de Fairy Tail- afirmo mientras ella no podía negar eso –mira un bar, creo que sería mejor un refrigerio antes de seguir adelante- ofreció recibiendo una positiva de parte de su acompañante.

Era un bar común y corriente como tantos en ese mundo, nada fuera de lo normal, ambos tomando asiento en una mesa solo esperaban sus órdenes, como de costumbre el Uzumaki pidió su adorado Ramen, cosa que molestaba a la peli-roja.

-Te he dicho que comer solo ramen no es bueno, solo espero que no comieras solo eso cuando estabas fuera- dijo Erza mientras fruncía el señor antes los gusto de su novio que solo le devolvía una sonrisa nerviosa, la verdad es que a veces pasaba una semana y eso era lo que siempre comía.

-No… como crees jajajaja- reía nerviosamente ante la vista de ella –además tú comes pastel de fresas y eso tampoco está bien-

-No lo hago siempre como tú- reclamo al saber que la estaba comparando con él, si bien a ella le gustaba el pastel no era una cosa de comerla siempre solo era un antojo de vez en cuando –me pregunto de donde sacaste esa adicción al ramen- pregunto a nadie en específico mientras en algún lugar indefinido una mujer peli-roja estornudaba y no sabía porque.

-Oigan donde está el alcohol en este bar-

-Son lentos en el servicio-

-No soporto esto… donde esta lo que pedimos-

Ambos miraron a un grupo de personas que al parecer eran magos de algún gremio, no es que le importaran que estuvieran hay sino que gritaran lo que dijeran eso era sumamente incómodo y el Uzumaki ya pensaba como callarlos, afortunadamente para ellos Erza estaba también hay que colocando su mano en el hombro de Naruto negó a sus ideas aunque le agrava ver que le haría a esos.

-¡Finalmente encontramos el lugar donde está oculto el Lullaby! pero ese maldito sello no deja que lo tomemos- eso hizo enhorcar una ceja al peli-rojo, Lullaby, eso era una criatura de Zeref, pero bueno según dijeron estaba sellado y eso era bueno mejor llegar al gremio y notificar al maestro y luego pararles los pies al que estuviera buscando esa cosa.

-Yo veré que hacer nos vemos luego en el gremio- hablo uno que a Naruto se le hizo familiar después de todo se parecía mucho a cierto amigo vago suyo que se obsesionaba con las nubes –díganle a Erigor-san que volveré con el Lullaby en tres días o menos-

Erigor… una sonrisa fina se dibujó en su rostro, ese era jefe de uno de los pocos gremios oscuros que se le escaparon, si en definitiva tendría que llegar rápido al gremio e informar, según sabia Erigor era peligroso con una obsesión con ser superior a todos y matar a quien se le opusiera, al verlos partir supo que también tendría que hacerlo.

-Erza vámonos- dijo mientras se levantaba y pagaba la cuenta.

-¿Qué sucede Naruto?- pregunto algo extrañada, ella escucho la conversación como casi todo el bar, incluso de Erigor y no le veía gran importancia en lo que buscaban.

-Te lo diré en camino ahora es mejor ir al gremio un poco más rápido, si encuentran lo que buscan sería algo malo- dijo mientras cargaba el enorme cuerno y se ponía en marcha.

-Si es tan malo porque no los detuviste- pregunto mientras lo seguía.

-Ellos no me preocupan, Erigor si, además si los ataco el muy escurridizo se perderá y no puedo permitir eso, lo mejor es que hagan lo que quieran y en el momento justo atacar- aclaro mientras sentía que ella se le acercaba y lo abrazaba dejando ver su preocupación al saber que pelearía de nuevo –lo siento, no debí…-

-Lo sé- le cayó mientras le daba un beso de comprensión –ahora vámonos-

Mientras la pareja se dirigía al gremio en un lugar lejano un sujeto oculto por las sombras esperaba a alguien, no espero mucho ya que vio como alguien se materializaba frente a él, no era más que un infante aunque el poder que emanaba era abrumador.

-Llegas…-

-A tiempo- le interrumpió –ahora ya estás preparado, ya no hay marcha atrás-

-Siempre lo estoy, siempre que se trate de cumplir el objetivo- dijo el hombre oculto mientras salía de las sombras revelando a un peli-azul de tatuaje.

-Me alegra saber eso, la flauta será liberada, eso será el otra pieza del rompecabezas así que te recomiendo estar preparado para cuando se complete- dijo mientras se desvanecía en el aire como si nunca estuviese hay – (Pronto, muy pronto, padre resurgirá como dios y madre volverá a caminar en la tierra… lo siento Jellal pero creo que ya te estas volviendo un cabo suelto)-

Ajeno a esto una sombra veía todo lo ocurrido, no sabía que se tramaba entre manos el peli-azul pero su madre tenía razón ese hombre no era de fiar.

-(Que tramas Seigrain, será mejor averiguar más… creo que ya va siendo hora que vea a Naruto)- pensó Ultear mientras se sonrojaba un poco hacia mucho que no lo veía.


hasta aqui, espero que les halla gustado, como siempre espero sus comentarios que me ayudan mucho a seguir con esto, por cierto ya estoy creando un Facebook les dare la direccion en my bio cuando este listo y asi podran preguntarme cosas mas directamente, ya les dire en el siguiente capitulo si lo tengo listo.

se despide -AlejandroV-