Bueno, Bueno, Bueno "si que tardo el jo puta" seguro eso se dicen, pero tranquilos ya regrese y me sorprende que mi anterior mensaje fuese respondido de forma casi inmediata, muchas gracias a aquellos que lo hicieron y en especial los que enviaron mensajes diciendo que mejorara, realmente se les agradece.

pero al punto, el capitulo de hoy, creo que ha sido el mas dificil que se a hecho de escribir, primero por el tiempo, y segundo por otras cosas como la imposibilidad de hacer cosas por periodos largos de tiempo, solo escribia por ratos creo que esto lo llevo escribiendo casi un mes no estoy de coña, no sera mucho como dije en el N/A pero es algo al menos para calmarlos o eso espero.

Warnin: un poquito de contenido ricolino.


Capitulo17: El inicio de muchas cosas.

-¡Gracias papá!- dijo un niño al lado de un adulto lo más probable su padre -¡realmente quería ir a pescar!-

Su padre solo le sonrió para luego alborotar el cabello de su hijo quien solo se reía por el trato de su progenitor, que podía ser más perfecto, nada se respondió el, una mañana de pesca con su hijo y un clima más que perfecto… ¿Qué podía arruinar tan calmado día?

-Aaarrrgggg- (intento de chillido de aves… no hay presupuesto para efectos)

Con gran asombro el hombre y su hijo vieron como las aves se alejaban de la cercana ciudad de Argeon, dichas aves gritaban y chocaban en pleno vuelo lo que daba indicios de que huían de una especie de cataclismo, y su asombro solo pudo evolucionar a terror en especial en el padre, pues en la ciudad de Argeon un aura roja muy pesada comenzó a rodearla, un aura que él conocía muy bien.

-P-Papá… q-que p-p-pasa- pregunto el pequeño infante a su padre mientras se escondía entre sus piernas.

El hombre entonces solo pudo hacer lo más sabio que jamás había hecho, arrodillándose a la altura de su hijo coloco sus manos en los jóvenes hombros de su hijo, mientras le sonreía amigablemente quizás para aliviar el sentimiento asfixiante que se sentía desde la ciudad.

-Hijo- llamo seriamente -lo que te diré ahora, quizás te dará las herramientas para que seas un excelente hombre- anuncio haciendo a su hijo prestar atención –… o quizás te genere una fobia tan horrible que jamás me haga tener nietos- finalizo aterrando a su hijo por tales palabras.

El hombre viendo el claro terror de su hijo no hizo más que abrazarlo y tranquilizarlo.

-Bien escúchame… esto es lo que harás de ahora en adelante… nunca rompa esta regla- pausa dramática -¡No hagas enfurecer a una mujer!-

Si él sabía muy bien sobre la ira de una mujer y lo que esta podía desatar, por lo cual rezo por el desgraciado que hizo enfurecer a esa mujer que ahora mismo caminaba por las calles de la ciudad portuaria siendo seguido por un más que nervioso peli-rojo.

-(Sé que está molesta… yo también lo estoy, pero esto es ridículo)- pensó el peli-rojo Naruto al ver como una marea humana huía de su más que enojada novia quien ocultaba su ira tras ese rostro inexpresivo y serio, pero la delataba su aura fría y mirada dura.

-Vamos Naruto- el mencionado dio un pequeño salto al verle mirar con esos ojos que no anunciaban nada bueno.

Después de un rato, y algún que otro civil traumado, el par de peli-rojos llego al puerto de Argeon, la tarea ahora era buscar una embarcación que los llevara a la isla, lo malo era que no quedaba ni una, los pescadores y mercantes navales apenas sintieron a la lejanía la "furia femenina" hicieron lo más lógico huir como si no hubiese un mañana, bueno no todos hicieron caso un barco todavía quedaba en el puerto.

-Ese servirá- dijo Erza encaminándose al transporte marítimo.

-¿Estas segura?- pregunto el contenedor de los bijuus –es un barco pirata- menciono y era cierto esa embarcación era tripulada por la escoria del mar, pero eso no detuvo a la peli-roja que siguió su camino.

-¡Alto ahí!- se escuchó gritar a unos de los tripulantes, quien con espada en mano y acompañado de otros compañeros de oficio detuvieron a la peli-roja –este lugar no es para ustedes- amenazo el hombre en cabeza, aunque cuando vio a Erza solo pudo hacer lo más estúpido que pudo hacer en su miserable vida –aunque usted señorita puede quedarse con gusto le mostrare el barco… y otras cosas- si el hombre la había cagado y en grande.

-Basuras- murmuro asqueada la maga de la armadura para luego mirar fijamente a la multitud frente a ella y enviar su poder a su ojo derecho el cual muto a un Sharingan cuyas aspas giraron hipnóticamente haciendo caer en un coma inducido a la tripulación menos al capitán que ya pensaba seriamente en utilizar su espada… en el mismo –tu, llévanos a la isla Galuna-

Dejando a una Erza molesta y un Naruto nervioso, nos vamos a donde cierta maga manipuladora del tiempo hacia su trabajo de espionaje, Ultear la hija de Ur con cautela y sigilo inspeccionaba los papeles en la oficina del mago tatuado, todo parecía normal y en orden, sin nada que lo incriminara, pero ella no era hija de Ur y "hermana" de Naruto por nada.

-Veamos si hago esto- con algo de elegancia hizo una señal con su mano liberando su magia.

Del suelo una fina capa de lo que parecía ser polvo comenzó a moverse, y haciendo retroceder en el tiempo dicho material este comenzó a tomar el lugar que tenían hace ya unas horas en el suelo, pisadas, probablemente de Seigrain, nada parecía estar fuera de lo habitual hasta que las pisabas se hacían más continuas hacia una estantería de libros, negando con su cabeza camino hacia ella.

-Hubiera esperado algo más original, quizás una carta de espacio tiempo de guardado o algo así, no el cliché del doble fondo del librero- murmuro algo decepcionada.

Haciendo retroceder su magia borro evidencia de lo que hizo para centrarse en el librero, y como dijo ella tenía un doble fondo, costo algo abrirlo pero nada que unas ganzúas resolvieran, en el compartimiento encontró varias archivos y expedientes nada que no esperase encontrar, aunque sus ojos tomaron seriedad cuando sus manos extrajeron el archivo de su querido y amado "hermano".

Nombre: Naruto Uzumaki.

Familia: Madre desconocida/Padre desconocido.

Edad: 19, casi 20.

Conocidos: Tiene afiliación con el gremio Fairy Tail, así como con sus integrantes y su maestro, según mis investigaciones parece tener una relación sentimental oculta con Erza Scarlet, además de tener un par de amigos en el consejo: Ur Milkovich y su hija Ultear Milkovich, esta última al parecer también a desarrollados sentimientos amorosos hacia Naruto.

Habilidades: en constante evolución, no he podido averiguar nada concluyente acerca de sus habilidades solo especulaciones, las cuales me dicen que posee una especie de magia ocular, mi aliado me sugiere que deje de investigar.

Ultear solo podía fruncir su ceño ante tal información y a pesar que no era mucha, era algo, lo inquietante era que el peli-azul los estaba espiando, a todos pues Naruto no era el único con un expediente, estaba Erza, su madre y ella misma.

Controlando su rabia saco de entre sus ropas un pergamino, extendiéndolo en el aire canalizo su magia en el permitiéndolo levitar, tomando todos los expedientes los lanzo a aire desordenándolos pero manteniéndolos en aire con su magia, la misma que usaría ahora, concentrándose en las letras de los papeles comenzó a degradarlas al punto que se volvían polvo, con una gran habilidad comenzó a mover su manos dividiendo las letras que apenas se podían distinguir y las paso al pergamino, una especie de foto-copiado con su magia, fue agotador para su mente pero lo hizo todo estaba copiado, guardando los originales donde estaban ordeno todo, sonriendo con satisfacción miro el pergamino.

-Esto ya está hecho… aunque me pregunto qué iras a hacer en esa isla, Seigrain y tal vez debería llamarte Jellal- escuchando pasos acercarse Ultear solo se marchó de allí disolviéndose en la nada dejando la habitación aparentemente sola.

De una de las paredes que era cubierta por una ligera sombra natural de la habitación, comenzó a emerger algo, era un niño cuyos atuendos no dejaban ver su identidad solo esos ojos azules rasgados verticalmente y esa sonrisa fina.

-(Mi querido Jellal, veo que tu fin pronto se acerca, es una lástima eras de mucha ayuda distrayendo a los demás)- pensó el niño que se hacía llamar Taisei –creo que ya es hora que me marche a esa isla- y al igual que Ultear el chico desapareció.

Mientras tanto en una isla lejana de cualquier puerto un grupo conformado por un peli-rosa, un peli-negro, una rubia y un gato azul, caminaban por la selva explorándola para ver si encontraban indicios de lo que les ocurría a los aldeanos.

Una serie de temblores hicieron parar al grupo, con algo de asombro vieron como detrás de ellos se erguía la rata más grande y rara que pudiesen haber visto. De color celeste y usando un vestido de criada, el enorme roedor les miraba, con rapidez la rata ataco lanzando de su boca una especie de gas.

Con rapidez Gray se puso enfrente creando una pared de hielo, eso pareció funcionar a la perfección solo que olvido un detalle el gas no es sólido, así que como era de esperar lo que lanzo la rata rodeo el muro helado del alquimista de hielo, el gas al parecer no era toxico mucho menos venenoso, pero el grupo hubiese preferido que sí, pues este olía como los mil demonios, tanto apestaba que poco les falto para devolver lo que habían comido esa mañana.

Con su defensa burlada, Natsu, Happy Gray y Lucy, utilizaron esa conocida estrategia de supervivencia, correr como si no hubiese un mañana.

¿Cuánto corrieron? Probablemente mucho, cansados de correr el par masculino de grupo decidió actuar seriamente. Saltando Natsu le hizo frente a su perseguidor estrechando los ojos espero su oportunidad, al tener semejante animal ya cerca solo pudo sonreír.

-Je, es hora de que tu sufras, rata- doblando sus rodillas canalizo su fuego en sus pies, con fuerza Natsu giro como un tornado lanzando una potente llamarada a la cara de la bestia vestida de maid -¡Gray! ¡Ahora!-

-Tks, no me des ordenes- protesto el peli-negro aunque obedeció –Ice Make: Floor (Creación de hielo: piso)-

El ataque en conjunto resulto a la perfección, Natsu con su ataque cejo al animal mientras que Gray congelo en suelo haciendo perder el equilibrio a la rata, haciéndola caer al suelo dándose un buen golpe que la dejo fuera de combate, gracias a su trabajo el animalucho ya no daría problemas.

-Increíble- murmuro Lucy, Natsu y Gray por lo general no se llevaban pero cuando actuaban en conjunto se podría decir que pocas cosas le harían frente.

Con la marcha reanudada, el grupo se hayo a las puertas de un gran templo, ya viejo oculto entra la espesura de la selva, y por las decoraciones ya gastadas por el tiempo, se podía deducir que sus antiguos habitante eran adoradores de la luna.

Con gran interés miraron el dibujo de una luna creciente grabado en la pared, de inmediato el miembro femenino comenzó a entrelazar posibles nudos entre el templo y la maldición que azotaba el pueblo de Moka.

-Este sitio esta que se cae a pedazos- recalco lo obvio el peli-rosa Natsu –no me sorprendería que ni aguantara esto- concluyo golpeando el suelo con su pie.

Cualquiera no le prestaría atención pues estaba golpeando suelo sólido, o eso pensaban, de improviso el suelo se resquebrajo y colapso, al parecer no era suelo sólido. El grupo cayó sin remedio por el gran agujero que quedó al descubierto.

El trayecto fue corto pero no cómodo, después de una serie de reclamos al Slayer prosiguieron, al igual que la caída su caminata por la cueva descubierta también fue corta, el grupo nunca espero encontrar lo que encontraron en especial Gray, frente a él estaba un iceberg, pero no cualquiera, en su interior se encontraba una de sus peores pesadillas, un demonio, un demonio que en el pasado le arrebato a sus padres.

-¡Deliora!- exclamo -¡Imposible! ¡¿Cómo es que esta cosa esta aquí?!- pregunto al aire desesperadamente negándose a creer lo que sus ojos veían.

-¿Lo conoces?- le pregunto un inusualmente serio Natsu, si su amigo se ponía así es que esa cosa en el hielo era de cuidado.

Gray no pudo responderle al peli-rosa ya que unos pasos se dejaban escuchar, rápidamente se ocultaron tras unas rocas esperando ver a quienes llegaban, mejor que no lo hubiesen esa, pues los que llegaron eran el trio más extraño que hubiesen visto hasta ahora.

Un chico perro, un enano cejón y una peli-rosa maid muy extraña.

-Yuka-san, Toby-san, traigo una triste noticia- anuncio la peli-rosa maid –Angélica fue agredida por alguien-

-¡Esa rata! ¡No le des nombre a ese animal!- grito el chico perro recibiendo una mala mirada de la chica.

-¡Ella no es una rata!- protesto- Angélica es una ser cazador que asecha en las sombras, Y… ¡Amor!- termino soltando al final una frase un poco fuera de lugar.

El grupo de Fairy Tail solo se limitaba a mirarlos en las sombras, de por si esos sujetos eran extraños, la pregunta que hacían allí pues según Natsu no eran de la isla por su olor, además de que planeaban con el demonio Deliora, solo los escuchaban hablar algo respecto a un tal goteo de luna, y un Reitei-sama.

Gracias a una distracción creada por Happy el grupo por fin pudo deshacerse del trio, ahora solo les faltaba esperar la noche ya según oyeron lo que tenían planeado hacer con Deliora ocurriría de noche.

-¿Qué hace Deliora aquí? Y en especial ¿Cómo lograron moverlo del lugar donde estaba sellado?- se preguntó Gray viendo el glaciar.

-¿El lugar donde fue sellado?- pregunto Lucy al peli-negro.

-Deliora fue sellado hace ya muchos años en este hielo por un sello maldito en la región del norte- respondió Gray recordando aquel lugar y la devastación que ese ser sembró –un demonio inmortal que arraso la tierra de Isvan hace ya diez años- realmente no eran recuerdos lindos –solo dos personas le pudieron hacer frente, la primera fue mi maestra Ur quien fue la que creo el hiela, la segunda fue solo un niño, el creador del sello- dijo llamando poderosamente la atención de sus escuchas pues que un niño se enfrentara semejante ser era ilógico.

-¿Un niño? Oye Gray quien es ese chico- pregunto Natsu.

-Ese chico… fue Naruto-

Dejando a los escuchas de Gray boqueando como pez fuera del agua, una reunión de dos mujeres se llevaba a cabo en una oficina, ambas hermosas y a la vez peligrosas, se trataban de madre e hija, Ul y Ultear Milkovich, Ul paseaba sus ojos por los documentos que les trajo su hija y no daba crédito, según los papeles loas sospechas sobre Seigrain eran ciertas, planeaba algo grande, algo que tal vez dejaría huella y no precisamente de las buenas, aunque algo llamo su atención, era algo referente a ese demonio que derroto en el pasado junto a Naruto, jugar con eso era peligroso.

-Ultear, necesito que vayas a esa isla y veas lo que acurre- le ordeno a su hija la cual solo se limaba las uñas esperando esa orden de su madre.

-Ya voy, por cierto como procedo en caso de lo que piensas se cumpla- pregunto la Milkovich menor.

-Me llamas por medio de la lacrima y yo llamare a Naruto y nos encargaremos personalmente- respondió seriamente no notando la mirada desviada de su hija y el leve color rojo en sus mejillas.

-Entonces iré inmediatamente- dijo preparada para irse, aunque también para ver a cierto peli-rojo llegado el momento.

-Por cierto hija- la detuvo Ur –quisiera saber algo- volteándose vio a su madre con una mirada algo seria –es verdad lo que sientes por…-

-Madre- la interrumpió –una mujer debe mantener sus secretos- dijo volviendo a reanudar la marcha.

Una vez que su hija se marchó de sus oficina solo pudo soltar un audible suspiro, viendo el expediente de Naruto solo pudo negar, el chico ya era un hombre, un hombre que era categoría A+ para las mujeres, luego dejo de mirar el expediente del Uzumaki para mirar a la chica con la que supuestamente salía, Erza Scarlet.

-Erza Scarlet, eh… hija tienes una fuerte rival- dijo mirando la foto de la peli-roja.

Hablando de ambos peli-rojos, estos se encontraban en la cubierta del barco mirando el basto océano delante de ellos, alrededor en el barco la tripulación caminaban cual zombis de una película de los 70, pero aun así cumplían la labor de dirigir el barco hacia su destino.

-Deberías ir a dormir- sugirió el Uzumaki a Erza la cual vio como parpadeaba, claro síntoma de sueño.

-No hace falta- fue su respuesta, aunque realmente tenia sueño.

-Desde ayer no duermes, y no llegaremos hasta mañana a la isla, ve a dormir- esto último era más una orden que una sugerencia.

Erza le miro con seriedad, la misma que Naruto le daba, finalmente se rindió y dándole la espalda se fue al camarote principal, el cual fue del ahora hipnotizado capitán.

-No tardes- le dijo entrando al camarote dejando a Naruto atrás.

-Luego te alcanzo- respondió en un susurro que tal vez Erza no oyó… o tal vez sí.

Mirando al frente siguió viendo esa franja de mar que los separaba de su destino, Natsu estaba en problemas no solo por él, que a lo mucho lo torturaría t le rompería algún hueso, nada grave, el problema era Erza, suspirando profundamente se puso a pensar en que le haría su novia al imprudente peli-rosa, quizá lo encerraría en una ilusión donde lo torturaría psicológicamente al punto de quiebre, o sería más directa y le rompería cada hueso de su cuerpo enviándolo una buena temporada al hospital siendo alimentado por maquinas, dejando de pensar en eso se concentró en otra cosa.

A un lado del barco el agua marina se alzaba en contra de la física elevándose en modo de gotas hacia las alturas, rodeando el navío y sus alrededores, la superficie del mar quedo desprovista de marea dejándola totalmente quieta formando un espejo el cual reflejaba las nubes del cielo.

Cerrando sus ojos se concentró un poco más, de su cuerpo destellos eléctricos se hicieron presentes, los cuales rápidamente fueron a por las gotas suspendidas en el aire, el espectáculo era único, la gotas eran ahora de un azul eléctrico el cual brillaba con luz propia, pero esto solo empezaba, con un movimiento de su mano las gotas electrificadas comenzaron a moverse alrededor del barco.

-Vas mejorando- escucho en su mente –más rápido de lo previsto-

-Gracias, Gyuuki- respondió sin perder la concentración de lo que hacía –pero aún falta mucho-

-Prepárate, aquí viene otro- le hablo el tanuki de una cola.

Inmediatamente después de esas palabras, la piel del cuerpo del peli-rojo comenzó a llenarse de marcas negras y con un patrón en llamas, casi parecía estar bajo el efecto del sello maldito de una serpiente pedófila de su pasado, el proceso era doloroso pues el rostro del Uzumaki cambiaba a muecas de esfuerzo, a su alrededor su creación tomaba más velocidad tanta que desde afuera ya no se podía ver el barco, además de ese sonido de interferencia que se podía escuchar.

-Ahora- gritaron algunos bijuus dándole alguna señal.

Con un grito al cielo su cuerpo soltó un pulso que cualquiera pudo sentir, las gotas eléctricas al sentir el pulso salieron disparadas en cualquier dirección lejos del navío, cayendo de rodillas el patrón en su cuerpo se fue desprendiendo hasta desaparecer en una especie de polvo que se desvanecía en el aire.

-Uno menos- dijo de rodillas y algo jadeante –pero aún falta-

-Menos de la mitad- dijo el gran tanuki.

-¿Será igual de doloroso siempre?- pregunto levantándose del suelo y regulando su respiración a la vez que se secaba el poco sudor de su frente –siento como si me quemara por dentro-

-No te quejes, además, si no duele no funciona… o eso dicen- dijo la "yegua" de cinco colas al peli-rojo.

-Eso mismo decía Yugito- recordó la gata de fuego cuya antigua contenedora tenía el mismo lema.

El peli-rojo solo pudo suspirar, le esperaban muchas dolorosas liberaciones para estar al 100%.

Sin nada mejor que hacer y con un largo viaje por recorrer, dio media vuelta y se encamino al camarote donde seguramente ya Erza lo estaría esperando, tocando suevamente la puerta recibió solo un "adelante" del otro lado, pasando y cerrando la puerta Naruto se encontró con Erza tendiendo un Futón en el suelo para descansar, su armadura puesta a un lado en la pared le decía que ya estaba lista para acostarse.

-Veo que me hiciste caso- menciono Naruto al ver a Erza entrar en el Futón.

La peli-roja no se molestó en contestar sino que solamente se hizo a un lado dándole espacio para que le acompañara, sonriendo solo se quitó su gabardina y botas quedándose solamente en sus pantalones y camiseta, haciendo más cómodo el estar acostados juntos.

-¿Aun estás molesta?- sí, era una pregunta estúpida, y lo confirmaba el remover del cuerpo de su acompañante peli-roja –ven, esa actitud no va contigo- abrazándola el Uzumaki pudo sentir toda esa frustración que su pareja guardaba dentro.

De nuevo no hubo respuesta verbal de Erza, estaba dispuesta a dejarla cuando ella se lo impidió tomando sus brazos que aun la sujetaban.

-No es justo- murmuro apenas, si, no era justo, lo que ella quería era estar con el como deseaba.

-Lo sé- concordó, esto ya se estaba volviendo algo rutinario, cortar el momento perfecto entre ambos por algo como esto –pero tranquila falta poco- Erza solo pudo asentir, fantasía estaba relativamente cerca, y bueno si ya habían esperado ya dos años esperar un poco no era nada.

No tardaron en encontrar comodidad, ambos se encontraban en un agradable silencio acariciándose tiernamente buscando olvidar el porqué de ese viaje que hacían, aún era temprano ni siquiera mediodía y el viaje terminaría mañana según tenían previsto, así que dormir estaba un poco fuera del lugar a esa hora, aunque el sueño les era palpable.

Buscando una cosa en que distraerse y quemar tiempo antes de dormir, no percibieron el aumento en sus caricias, Erza ya se encontraba encima de su pareja acariciando tiernamente el pecho del Uzumaki, mientras este jugaba con el cabello de ella mientras su mano hacia camino desde el hombro hasta la cintura de la peli-roja.

La maga de la armadura levanto la vista encontrándose con los ojos azules de su pareja, los cuales le miraban de la misma manera que ella le miraba, como imanes sus labios fueron atraídos hacia los de su pareja. Suave y delicado eran las palabras con la que se podría describir tal acción bucal.

Sus ropas ya comenzaron a molestarles, y con movimientos imperceptibles poco a poco sus prensas fueron despojadas de sus cuerpos por acciones de sus hábiles manos que demostraban una vez más que tenían más usos que la lucha.

Con rapidez Erza se libró de la camiseta de Naruto mientras este también lo hizo con la blusa blanca de ella, posicionándose mejor la peli-roja se sentó sobre el a horcajadas con las piernas abiertas encima de su amante.

-¡Kya!- fue el gemido de Erza al sentir como Naruto tocaba por encima de su sujetador su seno derecho.

-Eso… fue lindo- susurro el Uzumaki al oído de Erza enrojeciendo aún más el rubor de la excitación en su rostro.

Olvidándose de su lindo gemido Erza retomo las actividades uniendo de nuevo sus labios con los de su novio; con suavidad Naruto llevo una de sus manos desde el muslo de la fémina hasta el trasero de la misma dando un ligero apretón. Erza no se quedó atrás llevando sus manos al pantalón de su amante palpando un creciente bulto entre las piernas de este.

Con casi desesperación el resto de sus vestimentas fueron liberadas de sus cuerpos, el contacto de sus cuerpos ahora era completo, piel y piel al roce, sin juegos previos ni anticipación a algo la peli-roja tomo el miembro de su amado y lo alineo hacia sus entrada intima.

-E-Erza…- llamo agitado por la excitación el peli-rojo –t-tranquila- pidió no quería que por un arrebato de lujuria ella saliera lastimada.

-No… te pre-ocupes- respondió.

Dejándose guiar Naruto se dejó hacer por su pareja que ahora se dejaba caer lentamente introduciéndose su miembro en su interior, un gemido salía de la boca de Erza al sentir como su interior se expandía dándole paso al miembro de su novio.

Respirando agitadamente ambos se miraban a los ojos, amor solo podían ver, nada más, en ese momento estaban más que seguros que estaban hechos el uno para el otro, yim y yam, mitades de uno solo.

Queriendo empezar Naruto acaricio los tersos muslos de Erza, moviéndose lenta y rítmicamente ambos comenzaron ese baile que conocían de memoria.

-N-Naruto- gimió la pelirroja al sentir el exquisito roce en su interior.

-Erza… por favor- entendiendo a su pareja Erza solo pudo sonreír, su novio a veces era muy simple en estas cosas.

Levantándose un poco dejo salir mínimamente el miembro del Uzumaki, algo impaciente por comenzar Naruto quiso colocar sus manos en las caderas de su novia y empezar el movimiento, solo que esta se lo impidió sujetándoselas.

-Tranquilo… déjamelo todo hoy a mí- le dijo seductoramente a su novio el cual solo cayo rendido dejándose hacer por ella.

Primero se dejó caer de nuevo incrustándose con él, luego arriba suavemente, y luego abajo, suave pero no lento, con ritmo creciente hacia la pelirroja su labor.

-N-Naruto.- gimió su nombre.

-E-Erza… por favor…- gimió –muévete… muévete más rápido-

La pelirroja sonrió dispuesta en complacerlo, colocando sus manos en el pecho de su novio, usando su apoyo comenzó a moverse más rápido encima de él, sin poder aguantar más Naruto se incorporó y ataco los apetecible senos de Erza, la cual rodeo su cabeza con sus brazos apretándolos contra ellos.

-S-Sigue… sigue… así…- gemía la pelirroja mientras cabalgaba a Naruto con más ahínco.

-Eres hermosa- dijo separándose de los senos de su novia –aunque… son ideas mías o aumentaste de talla- dijo mientras daba una lamida a los alegres pezones.

La respuesta de la pelirroja fue desviar la mirada, y era verdad la talla había aumentado su diámetro, no es cosa que le importase, pero que se lo dijese su pareja mientras le hacia el amor era cosa de la que apenarme, más si tomamos en cuenta que en ese momento eran presa de las caricias del Uzumaki.

Minutos más tarde la intensidad del acto era ya cosa de otro nivel, los gemidos y gritos del nombre de cada uno evidenciaba el final del momento.

-¡Naruto!- grito Erza al culminar tras sentir a su novio vaciarse en su interior.

-¡Erza!- gimió al igual que ella mientras seguía llenándola con él.

Cayendo rendidos en el Futón se entregaron a sus caricias y mimos, sin enterarse que en su destino ya había llegado alguien que muy en el futuro daría de que hablar.

En la isla Galuna o mejor dicho en el cielo encima de esta, un pequeño espacio en el espacio comenzó a deformarse a tal punto que comenzó a desgarrarse, la herido en el aire era pequeña casi inadvertida solo un pequeño punto, pero lo suficientemente grande como para que un líquido negro saliera de él, el cual caía directo a la superficie, más en específico en cierto templo en la isla, no paso mucho para que el líquido terminara de salir y la ruptura en el espacio se cerrara, el líquido terminando de caer comenzó a moverse como si tuviera vida y tal parece que si la tenía pues al reunirse comenzó a aumentar en volumen y tomar forma, forma humana, no era grande, tal vez 1.30, era infantil, un niño, al cual las sombras del templo ocultaban.

-Tks, un me falta practica- se dijo mientras estira su pequeño cuerpo el cual estaba en su totalidad desnudo –mi tiempo en volver a unirme tras el viaje es patético- se regañó mientras hacia una señal con su mano y como si se tratara de un acto de algo sobrenatural las sombras del templo comenzaron a cubrirle hasta tenerlo completamente cubierto, con un movimientos las sombras se dispersaron dejando al mismo niño solo que vestido con una gabardina negra con capucha –mucho mejor… ahora veamos a ese intento de demonio volver a la vida-

Al mismo tiempo en otro lado de la isla de una bruma blanca se materializaba una hermosa mujer de cabello negro-purpura, vestida con un vestido blanco un tipo de kimono personalizado, Ultear había por fin llegado a la isla.

-Parece un buen sitio para vacacionar- menciono viendo la espesa selva que se levantaba delante de ella, sin notar la sombra que se levantaba sobre ella.

-¡Gyaaaaaa!- fue el grito que lanzo la sombra detrás de la maga de hielo la cual estaba tan tranquila como de costumbre.

Al parecer la misma rata que ataco al trio de Fairy Tail la había marcado como un objetivo, y ahora se lanzaba contra Ultear, que ahora solo sonreía dejando salir un poco de su aura helada.

-Bien… ahora a investigar un poco- dijo la hija de Ul mientras caminaba sin un destino en la isla, mientras detrás de ella una enorme montaña de hielo se levantaba y si se miraba bien en su interior un roedor gigante se hallaba congelado.

Muchas cosas ya comenzaban a empezar en la isla, la cual pronto se convertiría en una zona de batalla que revelaría algunas respuestas o muchas preguntas.


Sin mucho sentido y asta cierto punto deseccionante, lo se, espero que al menos les guste un poco, pero ahora otra cosa, como veran algunas cosas se mueven otras se quedan ocultas esperando salir, queria hacer esto super largo pero no pude ademas, decidi hacerlo asi para abrir el arco que abranca es si la historia que si no se han dado cuenta gira tanto en nuestro Uzumaki como en cierto niño en las sombras.

Atte: AlejandroV.