Revelaciones y Escape.

Harry salió del banco rumbo a Grimmauld Place, no sabía cuánto tiempo había pasado pero la sorpresa y la impresión estaba todavía grabada en su rostro, no sabía que pensar pero si lo que el rey duende dijo y si el ritual de sangre no se equivocaba el mundo mágico sufriría un cambio tan radical que los "pura sangre" serían incapaces de salir del shock.

Flashback:

El rey seguía mirando el pergamino sin hacer un mínimo gesto, algunos de los duendes presentes solo miraban como su líder seguía sin moverse e incluso el propio pelinegro estaba algo nervioso al no ver ningún gesto de molestia o de alegría.- Es….esto es….es inaudito.- decía el rey mientras no soltaba el papiro.- Ragnok, manda a llamar a Wull, inmediatamente.- el monarca goblin no podía dejar de trabajar sus neuronas, era imposible, inaudito, miraba al pelinegro escaneándolo de arriba abajo, cuando el duende que iba ataviado de un traje algo peculiar, una bata de laboratorio sobre el traje clásico de los duendes.

-Majestad, me llamo y me presente.- dijo el duende sin mirar al pelinegro, el monarca dejo de escanear al pelinegro quien estaba nervioso al ser objetivo de la mirada del rey goblin, el monarca miro al duende quien solo sostuvo su mirada.- ¿En los registros históricos, cual es la familia más antigua?- pregunto el duende mientras los demás no entendían la referencia y el dragón sonreía en su interior al ver que sus presentimientos eran claros.- Según los registros históricos, la primera familia es la familia Peverell. ¿Porque la pregunta, majestad?- el duende se extrañó por la pregunta de su señor cuando él conocía ese dato mientras que el duende comenzó a sonreír para después acabar carcajeándose por el hecho que pronto se daría a conocer.

Tardo un buen rato en dar por terminado su show, unas carcajadas estridentes eran lo único que se escuchaba en el gran salón.- Por…..por….porque ten…..tendremos que ac…..actualizarlo.- dijo el monarca mientras las carcajadas se negaban a desaparecer.- ¿No…..no entiendo, majestad?- dijo el duende encargado del "gran libro", una serie de pergaminos celosamente guardados y estudiados acerca de la historia del mundo mágico, desde sus orígenes hasta la actualidad.- Yo tampoco lo entiendo, su majestad.- dijo el joven pelinegro mientras el monarca solo sonreía con una mueca de saber algo que podría significar mucho para todos.

-¿No lo entiendes?...Tu, tu sangre no es "sucia", es pura, es tan pura como el cristal más brillante, es tan pura que hasta los magos de "sangre pura" se sentirían inferiores a ti.- dijo el monarca mientras se acercaba al pelinegro mientras este solo se quedaba mirándolo algo confundido.- Tu, tu, Harry James Po…..no, no; me equivoque su…eminencia.- dijo el duende mientras todos los duendes se miraban entre si.- TU no eres Harry James Potter. Tu eres Harry James….Pendragon.- soltó una bomba que tarde o temprano iba a desatar una ola que desataría un cambio en el mundo mágico.

Fin Flashback.

El pelinegro hizo una parada en Madame Malkin, mirando como los maniquíes se movían modelando las túnicas que la tienda tenia para ofrecer, decidió entrar a la tienda para hacerse con un renovado conjunto, mientras el joven entraba afuera del Caldero Chorreante llegaban 8 jóvenes quienes tenían un único destino, encontrar a Harry.

-Mírate, mi niño. Es bueno que vengas y….¡Oh, mi dios!- dijo una señora de edad avanzada y con los ojos azules, quien escucho como la puerta de la tienda se abría dando paso a un joven pelinegro de ojos verdes, lo estaba saludando solo para que arrugara sus facciones mientras refunfuñaba.- ¡¿Qué….que es eso?! No, no, no, no; ninguno de mis clientes va a vestir de esa forma.- dijo la señora tomando al pelinegro quien solo sonrió con una mano en la parte de atrás de la cabeza sonrojándose por la traza que tenía, un jean desgastado y un polo negro manchado con suciedad.- Perdón, Madame Malkin, pero…vera…..no sé cómo explicarlo.- dijo el pelinegro desviando la mirada de la señora quien esperaba la respuesta del joven.- Mi ropa…..mi ropa se quemó en la batalla.- el pelinegro esperaba que la señora no se diera cuenta de su pequeña mentira.

-En ese caso, traeré dos trajes…..- estaba hablando la señora cuando el pelinegro negó.- Ahora quiero, Mmmmm, dos trajes de piel de dragón y tres trajes de hilo de acromantula con piel de basilisco, los cinco reforzados para una batalla sin que se puedan romper o desgarrar.- dijo el pelinegro alcanzando un modelo del traje que quería llevar.- Todos con calzado de piel de dragón y chalecos entallados del mismo.- dijo el pelinegro mientras la señora Malkin lo miraba sorprendida.- ¿De qué colores los quieres, Harry?- pregunto la señora mientras sus ayudantes miraban al pelinegro quien solo sonrió.- De colores negro, beige, verde oscuro, azul marino y café oscuro.- dijo el pelinegro mientras miraba por toda la tienda solo para detenerse en una capa con una capucha, la medida de la capa no era tan larga ni corta a las justas le llegaría 9 centímetros más abajo que la rodilla, el pelinegro se acercó a la capa solo para devolver la mirada a Malkin.- ¿De qué colores tiene?- le pregunto mientras la anciana lo miraba de arriba abajo.- De todos los que pediste, cariño.- dijo ella mientras el pelinegro asentía.- En 10 minutos esta tu pedido, espera por favor.- dijo la señora mientras el pelinegro asentía y se sentaba en un pequeño recibidor que tenía la tienda, sacando de su bolso un libro que saco de una de sus bóvedas, si una de las muchas a las que tenía acceso.

Flashback:

El salón quedo en silencio; si una aguja se caía en el salón podrías encontrarla en cuestión de segundos, los duendes miraban de su rey al pelinegro esperando a que sea una mentira, un juego que su señor planeo pero la seriedad detrás de las palabras del rey solo demostraron que era verdad; el pelinegro estaba sin palabras, claro que sabía quién era su antepasado….Arturo Pendragon solo que la mirada del duende solo lo dejaba más intrigado.- Oh, creíste que Arturo Pendragon es tu antepasado. Que imaginación tienes muchacho.- dijo el enano mientras se carcajeaba nuevamente.

-Tu no eres descendiente de Arturo Pendragon, eres descendiente de Morgana Pendragon y…Merlín, el gran mago Merlín.- dijo el duende solo para que el dragón carcajeara, sus carcajadas eran estridentes.- Tienes la sangre de dos grandes hechiceros, de dos grandes entre los grandes y los últimos jinetes de dragones de los cuales se ha sabido.- dijo el dragón mientras el pelinegro solo escuchaba lo que dijo el dragón para desmayarse por tal noticia.

Los duendes y el dragón lo estaban viendo cuando despertó en el frio suelo de mármol.- ¿Co…como, como dijo?- pregunto el pelinegro al duende que lo miraba sonriendo.- Eres descendiente de dos grandes hechiceros, los más grandes hasta la fecha no sería una sorpresa que los sobrepasaras, si te lo propones. Tu sangre es tan variada que podría ser la clave por la cual estas familias son tan poderosas, desciendes de los Pendragon, Peverell, Slytherin, Black y por supuesto, Potter.- dijo el duende mientras le extendía el pergamino que a estas alturas paso por las manos de todos los duendes, siendo el único ausente era Wull quien hizo una copia del pergamino y la estaba estudiando para al fin completar algo que dio por terminado en su vida.

Nombre completo: Harry James Pendragon – Peverell – Slytherin – Black – Potter.

Lord Death.

Lord de la mas Antigua y Noble Casa Pendragon.

Lord de la mas Antigua y Noble Casa Peverell.

Lord de la mas Antigua y Noble Casa Slytherin.

Lord de la mas Antigua y Noble Casa Black.

ex Heredero de la Antigua y Noble Casa Potter (Actualmente desterrado)

Bóvedas Pendragon:

3 panteones y 5 criptas, diamantes de luz, armaduras de acero elfico, armaduras de acero goblin, espada "excaliburn" y "caliburn", libros escritos por Merlín y Morgana Pendragon, piel del León de Nemea, Tridente del dios Poseidón, Arco de Epiro, Piedra Rosetta, huevo sin incubar de Leviathan, cuerno de Minotauro, cabeza de Medusa, Durandal, Libros recuperados antes de la "Purga".

Bóvedas Peverell:

1 panteón y 2 criptas, diamantes y armaduras de soldados caídos, colección de 3'000'000 libros de todo el conocimiento, lanza del destino, el "manto de Dios", las hachas de Decimo Meridio, el águila dorada, piel del Kraken, cuerno de Minotauro.

Bóvedas Slytherin:

3 criptas, pieles de dragones, cadáveres de basiliscos, piel de la Hydra, 500 libros de maldiciones y pociones en parsel, encantamientos oscuros y rituales oscuros en parsel.

Bóvedas Black:

1 cripta y 3 bóvedas resguardadas, maldiciones oscuras y rituales Black.

Después de eso venia una lista de mansiones, castillos, fortalezas que cada familia tenia en su poder, el ver como de ser un desterrado a un "príncipe" en toda palabra era quedarse corto; no podía salir de su asombro. No paso otro minuto de pie ya que volvió a desmayarse al ver todo lo que seguía, el pergamino tuvo que ser compactado ya que este pesaba una mierda.

Flashback Fin:

No supo cuánto tiempo estuvo perdido en sus pensamientos, quien no se perdería en sus pensamientos al tener tal cantidad de riquezas, demonios, él era el mago más rico de todo el puñetero planeta, no sabía que gastarlo ya que tenía la vida de él y de 5 generaciones más aseguradas con una de las Bóvedas Black, ni que decir de las demás.

Cuando pensó en que haría solo se le pudo aparecer una idea en su cabeza: Ir a un viaje de autodescubrimiento, un viaje de aprendizaje, en algún lugar del mundo entero tendría que haber algunos hechiceros que le enseñaran a manejar sus poderes, cuando esa idea se le vino en la mente, de su bolso salió un libro tan antiguo que si alguien lo llegaba a tocar este se desharía en polvo, el libro brillo tanto que podría parecer una de esas luces que pueden ser vistas desde el espacio, llamo la atención de todos los presentes quienes tuvieron que cerrar los ojos por el maldito brillo.

Cuando dejo de brillar, en vez del libro antiquísimo estaba un libro de un color azul muy vivo mientras sus extremos estaban adornados con ribetes de plata y en el centro de lo que podría ser la portada del libro, estaba un símbolo que podría parecer un ojo , Harry apenas puso un dedo sobre el libro para que sintiera como las dos palmas de sus manos ardían al rojo vivo; a los pocos minutos estas dejaron de arder, el pelinegro solo dirigió sus manos hacia arriba para encontrarse con dos tatuajes en sus palmas, en una estaba el mismo ojo del libro mientras en la otra estaba un sello que no podría olvidar ya que en varios de los libros que habían en la biblioteca "prohibida" del colegio aparecían, un símbolo que incluso aparecía en algunos pasajes del colegio Hogwarts;, el sello de Salomón.

Cuando miraba sus tatuajes en las manos se quedó pensando en que podría ser, el libro se quedó flotando enfrente del pelinegro de ojos verdes solo para que este lo cogiera y pensando en que puede tenerlo a la mano sin descolgarse la mochila y sacarlo ya que en un "duelo" podría perder por esos mínimos detalles, un cinturón apareció por fuera de su ropa y varias cintas de cuero cubrían al libro del frente para atrás y de un costado a otro, el libro se engancho en ese cinturón y quedando completamente a su alcance. Sintió un tirón en su hombro solo para encontrarse con Madame Malkin mirándolo.- Ya están listos tus trajes.- dijo el mientras el pelinegro solo asentía, se acercó al mostrador para que eligiera el que se quisiera poner en ese momento, escogió el verde oscuro junto con una capa negra, junto todo su nuevo traje y cuando termino de cambiarse las féminas de todo el lugar, incluida Madame Malkin, se sonrojaron al ver la galantería del pelinegro, esos trajes solo acentuaban la figura del pelinegro y esos colores hacían que sus ojos destacaran más.

El pelinegro asintiendo a su imagen, se dirigió al mostrador mientras buscaba en su bolso su monedero de piel de topo, el pelinegro lo encontró y mirando a la anciana esperando a que le dijera el costo de sus cinco trajes.- Son unos 200 galeones, cariño.- dijo la anciana mientras el pelinegro sacaba 200 galeones de su monedero, la anciana ya estaba tomando las monedas pero al ver como el pelinegro continuaba sacando quiso detenerlo.- Harry, ya est….- estaba diciéndole al pelinegro pero este la interrumpió.- Volveré por otros cinco, madame; estos los quiero con las mismas características solo que en color vino, oliva, azul árabe, chocolate y negro metálico.- dijo el pelinegro haciendo que la señora tomara lo restante y lo mirara.- Dame dos semanas y estos estarán listos.- dijo la señora mientras le sonreía, ese niño siempre la sorprendía de alguna manera.

-Entonces, hasta pronto. Madam Malkin, señoritas.- dijo el pelinegro despidiéndose de todas las damas quienes solo correspondieron con un ligero sonrojo en sus rostros, el pelinegro antes de salir de la tienda se puso la capucha cubriendo sus facciones solo dejando a la vista su mentón y boca ocultando lo demás, salió de la tienda rumbo al patio trasero del Caldero Chorreante esperando salir y comenzar su viaje sin ningún contratiempo.

Entrando al callejón Diagon estaban un grupo de 8 jóvenes quienes marchaban apresuradamente siguiendo al líder del grupo; Charlus, no estaba molesto, él estaba furioso, esa capa de invisibilidad le pertenecía, así como la saeta de fuego que el inútil de Canuto le regalo a su hermano, a un don nadie, no era la culpa de su padrino el que no le haya comprado algo de ese calibre, Remus Lupin; por ese motivo y por ser "el niño que sobrevivió" esas y todas las cosas geniales debían de ser suyas, si encontraba algo que su hermano atesoraba se lo quitaría, por eso estaba molesto, al parecer su hermano "inútil" decidió rebelarse contra él.

No sabía que pensar en el momento cuando Dumbledore revelo que la magia de su hermano estaba "sellada", solo sabía que era un completo inútil, no tenía la magia suficiente para pelear, siempre desaparecía en los peores momentos, cuando se enfrentó a los mortifagos el desapareció, cuando lo necesitaba en la sala de las profecías él no estaba a su alrededor, todavía el encantamiento "Crucio" de la serpiente le dolía, si su hermano hubiera estado, él hubiera recibido ese encantamiento y no el, así hubiera podido incapacitar al mago tenebroso y hacer su fama más grande que Dumbledore, pero no fue así. Cuando vio el cadáver de su padrino entre los muertos quería encontrar a su hermano y torturarlo pero al parecer el pelinegro desgraciado había desaparecido, esto solo agravo su molestia, agarro fuertemente su varita esperando encontrar a su hermano para que le pagara por todo lo que el perdió, su varita crujía mientras chispas verdes escapaban de la punta, estaba tan furioso que no noto como un encapuchado lo miraba desde los techos.- Hay está el asesino de nuestro maestro, hagamos que page tal error, hermanos.- dijo el encapuchado con una máscara dorada mientras 11 figuras similares asentían.

Harry estaba caminando tranquilamente hacia su destino cuando noto como 8 figuras se detenían delante de él, en el camino su capucha se cayó sin que él lo sepa.- Hola….hermanito.- dijo el pelirrojo mientras apretaba con más fuerza su varita al ver la calidad de sus ropas, ni su padre tenía esa calidad entre sus diferentes trajes.- Vas a pagar, maldito. Expulso.- dijo el pelirrojo mientras apuntaba con su varita al pelinegro quien solo se quedó parado, para sorpresa de todos los presentes el pelinegro no salió volando, el pelinegro vio como todos estaban en shock.- Glacius, Baubillions, Cuerdas invisibles, Depulso, Impedimenta.- eran los hechizos que volaban contra el pelinegro quien solo estaba parado.-/ ¿Supongo que los has notado, no?/- era la misma voz de antes.- Supongo que más adelante me dirás quien eres o que eres, pero si, si los he visto y están aquí por mi….hermanito.- dijo el pelinegro mientras veía por el rabillo del ojo a los mortifagos que estaban rodeándolos por los techos.

-Ahora me toca.- dijo el pelinegro viendo que los 8 jóvenes estaban en shock al no golpearlo con ningún encantamiento, en especial la castaña que acompañaba a su amigo y "salvador", Hermione Granger; quien vio con fascinación como el pelinegro estiraba la mano apareciendo un báculo en esta.- Wave.- dijo el pelinegro mientras golpeaba el báculo contra el suelo liberando una onda de energía que ondulo el espacio y exploto haciendo que los vidrios de los negocios explotaran y salieran volando, el pelinegro miro como algunos de los residentes o dueños de locales salían.- Shield.- señalo con su báculo a los comerciantes y a los residentes haciendo aparecer un escudo sobre ellos, el pelinegro miro a los 8 jóvenes.- No deberían de estar aquí.- dijo el mientras los encerraba en una burbuja que impedía que se movieran y detrás de ellos se abría un agujero.

-Maldito seas, sangre sucia.- dijo uno de los mortifagos que aterrizaron precipitadamente contra el suelo.- Muere, Avada Kedavra.- dijo el mientras los presentes e incluso los 8 jóvenes, salvo Charlus, miraban como un rayo verde volaba directo a él; la esfera cayo dentro del agujero y antes de que se cerrara la esfera se rompió.- ¡HARRY!- grito la castaña mientras derramaba lagrimas sin saberlo, el pelinegro solo le sonrió mientras el agujero se cerraba, la castaña solo se dio cuenta que estaba en el gran salón rodeada de todos los profesores y algunos estudiantes quienes miraban con expectación la aparición de ese grupo.- Profesora McGonagall tenemos que ir por Harry, por favor.- decía como podía la castaña llamando la atención de todos en el salón.- Esta rodeado de mortifagos, por favor.- dijo ella mientras algunos de los aurores presentes se desaparecían, Dumbledore al escuchar eso temió que las reliquias quedaran en manos de los mortifagos y partió inmediatamente seguido de algunos miembros de la orden junto con los 8 estudiantes y Minerva quien también se preocupó por el pelinegro.

Cuando la esfera desapareció en el agujero el pelinegro con su báculo detuvo el hechizo imperdonable mientras lo veía cínicamente al mortifago.- ¿No lo crees, verdad?- dijo mientras el pelinegro solo lo lanzaba contra el mortifago que lo lanzo matándolo al instante, los 11 mortifagos que quedaban se levantaron como pudieron para vengar a su amigo.- Muere, Fiendfire.- dijo el mortifagos sonriendo sin saber que algunos aurores estaban apareciendo en el Ministerio de Magia que estaba a unas cuantas cuadras del enfrentamiento; una oleada de fuego se dirigía contra el pelinegro quien elevo su báculo haciendo que el fuego frenara y ascendiera al cielo iluminando el atardecer.- Freeze.- dijo mientras el fuego crepitaba débilmente para ponerse de un tono azul para que este solo fuera convertido en hielo, un bloque de hielo con la forma de una ola estaba en el cielo.- Frozen dragón.- el pelinegro dijo mientras los autores y los que vinieron del colegio se acercaban para ver en el cielo del callejón Diagon como el bloque de hielo se troceaba para convertirse en un dragón de hielo majestuoso que soltando un rugido atronador se lanzó contra el grupo de mortifagos para que este se estrellara contra el suelo aplastando a 5 de ellos.

Todos, absolutamente todos estaban en shock, no habían visto tal magnitud de magia en la guerra, tanto en la primera como en la segunda; los mortifagos estaban con la boca abierta y comenzaban a temblar del miedo a este chiquillo quien solo miraba a su dragón despedazarse.- Tch, todavía no es fuerte.- dijo el pelinegro ganando la atención de todos.-/Es porque recién estas descubriendo tu potencial, tu potencial mágico estuvo "encerrado" durante mucho tiempo, así que este es solo la cubierta que estas arañando./- dijo la voz en su mente mientras los mortifagos se miraban entre sí para que después alzaran sus varitas.- Bombarda Máxima, Avada Kedavra, Diffindo, Fiendfire.- lanzaron todos esos hechizos contra el pelinegro quien volvió a golpear el báculo contra el suelo y un muro invisible se alzaba y detenía todos esos hechizos.

El pelinegro veía como esos hechizos se estrellaban contra el muro que creo.- Ya me canse de esto.- dijo el pelinegro mientras miraba como un cachorro miraba curiosamente al pelinegro.- Lo siento amiguito. Invocation.- dijo el pelinegro apuntando al perrito quien desapareció en una nube oscura para mostrar un perro negro de ojos rojos y largos colmillos, un perro del Infierno.- Et vide, Cancerbero.- dijo el pelinegro mientras el perro del infierno se lanzaba contra los mortifagos que poco o nada hicieron contra la criatura que comenzó a mutilar, destrozar a cada uno de los sobrevivientes al dragón. Después de la matanza, los presentes miraban como el perro desaparecía solo para mostrar al cachorro que se lanzó a los brazos del pelinegro quien lo cargo y abrigo con su capa sin sacársela.- ¿Qué…..que has hecho, Harry?- dijo Dumbledore quien solo veía en shock los restos de los mortifagos que quedaban.- Lo que se debió hacer desde el principio, Albus.- dijo el pelinegro mientras una ola de agua limpiaba las calles de los vestigios de la batalla.

-¡Devuélvemela, ladrón! Devuelve mi capa y mi saeta.- dijo el pelirrojo mientras Harry lo miraba seriamente.- Las reliquias escogen a quien servir y la saeta, si no más recuerdo es mía.- dijo el mientras la saeta aparecía a su lado.- Harry, muchacho, no de….- decía el anciano esperando que el pelinegro se sintiera mal y decidiera ir con ellos.- No lo creo, viejo cúrcumas.- dijo el pelinegro mientras el pelinegro se volteaba, el pelirrojo cegado por su ira levanto su varita y sin que alguien lo detuviera lanzo su ataque.- Confringo.- era tarde para que lo detuvieran, Albus solo miraba tranquilamente aunque algo nervioso ya que había algunos aurores que quisieron detener el ataque, el en su interior sabía que esto sería una mínima traba pero siempre se podría sortear, después de todo él sabía lo que el mundo mágico necesitaba.

El pelinegro se volteo mientras ignoraba el ataque de su hermano.- /¿No te vas a defender de ese mísero ataque?/- pregunto la voz en su interior, antes de que alguno de los presentes gritara su nombre, el pelinegro se volteo y levantando su mano izquierda y para sorpresa de todos un escudo perfectamente invocado se mostró interceptando el hechizo; se quedaron de piedra, absolutamente todos se quedaron de piedra, especialmente Dumbledore ya que el sello delante de él lo reconocería en cualquier lugar, todos lo reconocían ya que alguna vez lo vieron en los libros antiguos, pero nunca se supo cómo lanzarlo o como invocarlo, pero el joven delante de ellos de nuevo sorprendía a todos.- ¿Co….como lo has he….hecho, como invocaste el sello de Salomón?- pregunto el director de Hogwarts quien poco o nada hacía para ocultar su asombro.- porque no lo averiguas, viejo cúrcumas.- dijo el pelinegro empujando su mano hacia el frente haciendo que del centro del sello vibrara y de este saliera un chorro potente de agua que barrio con todos, al desaparecer el sello no había nadie de pie, algunos estaban inconscientes en el suelo y otros estaban empotrados contra las paredes de los negocios.

El pelinegro miraba cansinamente lo sucedido, antes de que los demás puedan articular alguna palabra, el pelinegro golpeo el suelo con el báculo y todos los escombros o daños realizados durante la pelea contra los mortifagos, los 8 jóvenes y el último suceso quedaron limpios, como si nunca se hubieran realizados, los aurores junto con los del colegio Hogwarts sentían como sus ropas se secaban y estas estaban limpias, como si recién se las hubieran puesto.- En fin, fue bueno ver a algunos de ustedes, pero todo tiene un final.- dijo el pelinegro antes de silbar fuertemente dejando a más de uno con un dolor en el oído, algunos no sabían que decir o que pensar, pero lo ultimo los sorprendió ya que el pelinegro se estaba despidiendo.- Harry James Potter, ¡No iras a ningún lado!- grito Lily mirando a su hijo, aquel que dejaba al final de todo, aquel que creía que solo era un squib sin importancia, el pelinegro le devolvió la mirada pero antes de que hablara algo los volvió a sorprender.

Miraron hacia la fuente del sonido y ahí estaba un dragón, el dragón al que el pelirrojo tuvo que sortear en su cuarto año, un dragón colacuerno húngaro que ya estaba en el suelo y soltando un rugido los hizo caer sobre sus posaderas haciendo que más de uno tuviera manchas delatoras en sus pantalones y faldas, bajo su ala y con una pata ligeramente extendida se apoyó en el suelo.- Fue un disgusto verlos de nuevo, pero ya saben, los modales están demás con ustedes.- dijo el pelinegro antes de subirse sobre el dragón que se irguió en toda su gloria y con un rugido y una llamarada apuntando al cielo oscuro estaba listo para emprender vuelo hacia un destino desconocido.- Así que adiós, ato de bestias.- dijo el pelinegro haciendo que el dragón saliera disparado contra un rumbo que nadie podía saber pero que a la larga seria el inicio de algo completamente impensado.