Tomando Caminos y Llegada a Oriente.
Islington, Londres:
El había sido un niño adinerado, un joven que solo tendría que chasquear los dedos para que se le cumpliera lo que quisiera, pero de un día a otro su familia perdió todas las riquezas que podría gozar, las cosas salían de mal en peor, su mujer se enteró de su pobreza y lo abandono por un amante que tenía desde hace tiempo, sus amigos le dieron la espalda y poco o nada le quedaba, con las pocas libras en su bolsillo se dedicó al trago, a dejarse llevar por esa bebida espirituosa a la cual recurrió al ver sus problemas.- Mal….maldito, maldi….maldito seas, hip, te…..te od…odio, hip.- eran los balbuceos de Henry quien pasaba delante de un parque y antes de que pudiera decir un murmullo más cayo de trasero y con una mancha visible en su pantalón señalaba al cielo.
-Mon…..mons…..monstruo.- decía el borrachín al cual nadie le prestó atención a sus palabras, si solo hubieran visto a donde señalaban, la mancha visible en su pantalón se replicaría en todos los presentes, y es que como no decirle monstruo a un dragón que, los muggles darían por "inexistente", aterrizando en el centro del parque dejando a un pelinegro de ojos verdes bajar cuidadosamente al suelo quien paso lentamente la mano por la cabeza del dragón mostrándole un poco de su gratitud, el pelinegro lo miro directamente a los ojos.- Gracias por ayudarme, dragón.- dijo el pelinegro mientras el dragón abría grandemente los ojos y antes de que se lo pensara el pelinegro recibió, de pies a cabeza, una lamida del dragón quien abrió la boca.- Eres el primero en hablarme y no tratarme como una bestia. Déjame ser tu montura, jinete de dragón.- dijo el dragón mientras el pelinegro se lo pensaba.- No puedo obligarte, pero si quieres acompañarme no soy nadie para impedirlo.- dijo el pelinegro mientras el dragón soltaba un rugido espantando a todos los que estaban en el parque sin saber de dónde venía ese sonido espeluznante.
-Te volveré a llamar, por mientras vuela por los alrededores hasta ese momento.- dijo el pelinegro mientras el dragón se elevaba al cielo y con un aleteo desaparecía en el horizonte, el pelinegro salió del parque y marcho directamente a la casa de su padrino, el número 12 de Grimmauld Place, la que en su momento fue el "cuartel" de la Orden del Fénix, el pelinegro se paró donde debería de estar la puerta de la casa haciendo que el espacio entre el número 11 y 13 se distorsionara y de súbito apareciera una mansión desvencijada, con los peldaños toscos y maltratados y con una puerta principal que está a punto de caerse, el pelinegro traspaso el umbral de la puerta y con el sonido de los peldaños rechinando en cada paso que daba anunciaba su entrada a una casa abandonada.
Antes de que el tocara el manubrio con forma de serpiente enroscada, la puerta se abrió estrepitosamente mostrando a un elfo de orejas caídas, de piel clara y pelo blanco, el elfo miro al pelinegro quien solo le dio una media sonrisa.- Kreacher, no tienes que fingir mas.- dijo el pelinegro mirando al elfo quien con lágrimas en los ojos se lanzó a los pies del pelinegro.-«Lo siento, lo siento, lo siento. Amo Potter, lo siento.»- decía el elfo quien lloraba abrazando fuertemente los pies del pelinegro quien se arrodillo y callándolo con un abrazo lo consoló.- Se tenía que hacer de algún modo, además, ya no soy Potter. Soy Harry James Black, Lord de la noble y ancestral casa Black.- dijo el pelinegro haciendo que el elfo solo se agachara y se pusiera de rodillas y de un sopetón aparecieron 5 elfos más, imitando a Kreacher quien tenía la cabeza tocando el suelo dijo.- «Reconocemos al nuevo Lord de la noble y ancestral casa Black.»- dijeron en coro los elfos ante el pelinegro quien solo les sonrió ante el gesto.- Kreacher, Winky, quiero que hagan algo por mi.- dijo el pelinegro para que los dos elfos irguieran rápidamente sus cabezas y corrieran a lado de su amo.
-« ¿Qué es lo que desea, amo?»- dijeron los dos en coro mientras los demás elfos miraban al trio.- Busquen y encuentren cualquier objeto oscuro o con maldiciones, los llevaran a la biblioteca de la casa.- dijo para que los dos desaparecieran recorriendo la casa de canto a canto.- Ustedes dos.- dijo el pelinegro señalando a dos de los elfos que se acercaron rápidamente.- Sellen la chimenea de esta casa, nadie; absolutamente nadie que no tenga mi autorización podrá entrar a esta casa.- dijo haciendo que los dos elfos corrieran en trompicones hacia la chimenea, el pelinegro entro en la sala de la casa y abrió una cortina que nadie se atrevía a abrir mostrando un retrato quien comenzó a gritar como de costumbre.- "¡Cerdos! ¡Canallas! ¡Subproductos de la inmundicia y de la cochambre!...- estaba hablando cuando el pelinegro le sonrió cínicamente y enrostrándole una de las copias de su herencia espero su reacción.- No…no es…no es posible.- dijo mientras se ruborizaba y soltando un largo suspiro miro de otra manera al pelinegro.- Yo te reconozco como el Lord de la noble y ancestral casa Black.- dijo ella solo para sonreír ante el provenir de su casa ante el nuevo mandato del pelinegro.- Quiero que alisten la casa ancestral de los Black, quiero que este como si nunca se hubiera abandonado.- dijo a los dos elfos restantes que desaparecieron en un parpadeo y el pelinegro se sento frente al retrato de la antigua matriarca de la familia Black quien le sonrió.
-"Me sorprendes, muchacho."- dijo el retrato de Walburga viendo al pelinegro que se sento sobre el sillón de la sala principal.- Mmmmm, creo que estaba claro que mi magia estaba a otro nivel.- dijo el pelinegro mientras estaba con las piernas cruzadas, la derecha sobre la izquierda y con una postura relajada demostrando que ya no era el mismo de antes.- "¿No te quedaras para ver su caras cuando se enteren?"- pregunto Walburga con una sonrisa taimada al imaginarse los rostros de todos los magos, especialmente de aquellos que menospreciaron al ahijado de su hijo, eso la desanimo mucho, se le notaba en ese semblante triste.- El murió con honor, sin bajar su varita o acobardarse cuando Bellatrix lo menospreciaba, lucho con mucho ahínco.- dijo el pelinegro haciendo que Walburga comenzara a derramar lágrimas, por más que tratara de detenerlas no podía, un peso enorme se sintió sobre sus hombros al escuchar al actual Lord Black.
-"Yo…..yo, me…..me arre…..arrepiento; no…..no quería es…esto."- ella sabía que le había dado la espalda a su hijo, su querido hijo, aunque no lo demostrara y sin que nadie se diera cuenta lloraba, lloraba con todo su corazón, sentía como su corazón se estrujaba del dolor al ver como sonreía o como la miraba, se arrepentía de lo que hizo, al final de todo su familia, por su decisión, acabo fragmentada, rota, sin ninguna salvación, marcada por la desgracia.- "Yo….yo lo sien…siento, lo sien…..siento mucho."- decía mientras secaba sus lágrimas que no paraban de salir.- "Mi…..mi niño, mi ni…..mi niño…..lo sien…..lo siento, lo sien….siento."- decía mientras se desplomaba en el suelo llorando a lagrima viva, una figura fantasmagórica de un hombre apareció delante del cuadro, ella al ver quien era lloro más fuerte que antes.- «Mama.»- decía el espectro de Sirius Black mirando a su madre que a duras penas podía levantarse del suelo mientras miraba a su hijo.
-"Lo siento, lo sien…..siento mucho Sirius."- decía mientras pasaba una de las manos tratando de tocar la mejilla del espectro.- "Yo….yo me deje…..me deje llevar por…..por mis cree…..creencias, me deje llevar por la "supremacía de la sangre pura", cuando vi mi error fue tarde, muy tarde".- dijo la anciana queriendo abrazar a su hijo pero no podía, si solo no lo hubiera hecho, si solo no lo hubiera demonizado de esa forma, si solo no lo hubiera despreciado por sus ideales, si solo no hubiera dejado llevarse por esos estúpidos ideales su familia no se hubiera desfragmentado.- «Todo, todo ha terminado. Lo pasado al pasado, solo queda vivir el presente, madre.»- dijo el espectro mirando a su madre quien solo asentía a su palabra y es que como no sentirse de esa manera, destrozada al saber que no estuvo ahí aconsejando a su hijo, que no estuvo para animarlo.
-"Lo pasado al pasado."- dijo la anciana mostrándole por primera vez en tantos años una sonrisa al hijo que desprecio, al que le causo tanto mal.- «Harry, ¿Qué es lo que vas a hacer?»- pregunto el espectro mientras el pelinegro echaba su cabeza hacia atrás.- Iré de viaje, buscare un hechicero que me pueda guiar, si quiero superar a mis antepasados necesito un guía.- dijo el pelinegro mientras la anciana lo escuchaba atentamente así como su padrino.- "Mi abuelo me hablo de un lugar, en Oriente; en ese lugar se decía que habitaba un hombre que podía "aparecer y desaparecer" cosas, que podía "levitar" en el aire".- dijo ella mientras el pelinegro la miraba sin saber si eso podría ser verdad o no.- «Si, recuerdo esas historias de mi padre, decía que el hombre podía "flotar" por encima del suelo, "invocar" algunos seres para que atacaran a sus enemigos o para que ayudaran a las personas.»- dijo el espectro mirando al pelinegro que solo asintió a sus palabras.- Entonces, comenzare mi viaje en oriente, de ahí pasare por otros lugares.- dijo el pelinegro antes de que apareciera Winky mirándolo.
-Mi señor, ya está hecho. Los artefactos oscuros y con maldiciones ya están en la biblioteca.- dijo ella mientras Kreacher aparecía.- Saquen algunos libros de la biblioteca, libros de maldiciones y pociones y llévenlos a la casa ancestral de los Black, llévenlo al castillo Rathfarnham, Dublín, Irlanda.- dijo el pelinegro haciendo que los dos elfos vayan y busquen dichos libros para llevarlos al castillo que ya se estaba haciendo más presentable que nunca.- "Entonces, la casa Black volverá a Irlanda."- dijo acertadamente la anciana en el retrato.- No exactamente.- dijo el pelinegro llamando la atención de los 2 muertos.- En si la familia Black volverá a Irlanda, pero estaremos con un pie en ambos mundos. Invertiré tanto en el mundo mágico como en empresas muggles para que la riqueza de la casa Black crezca de manera que podamos tener una influencia en ambos mundos.- dijo el pelinegro ganándose el asombro de los 2.
Los 6 elfos aparecieron de sopetón mirando al pelinegro.- Todas sus órdenes están hechas, mi señor. Nadie podrá entrar a la casa sin que usted lo autorice y no podrán aparecerse en la casa sin su permiso.- dijo Kreacher quien es el líder de los elfos.- En ese caso, nos vamos yendo, no queda nada que hacer en esta casa, por ahora.- dijo el pelinegro mientras los elfos se iban de uno en uno.- ¿No…no vendrá la señora Walburga?- pregunto Kreacher mirando a su señora quien le sonrió sinceramente.- "Mi querido elfo, no podre ya que en mi rabia, lance un hechizo para que el cuadro permanezca en esta casa."- dijo ella haciendo que el elfo intercambiara miradas entre Walburga y Harry, quien se arrodillo frente al elfo.- Podrás volver a esta casa cuando quieras o si prefieres podrás quedarte en esta casa si lo quieres.- dijo el pelinegro quien solo recibió el abrazo del elfo quien solo lo acepto.
-Cuando salga, sella la casa para que solo yo y los elfos de la casa Black puedan entrar, nadie más salvo los que tengan mi permiso.- dijo haciendo que el elfo asintiera, el pelinegro quien se sacó la capa se la volvió a poner y con una venia delante del cuadro de Walburga se despidió de ella.-" Guía a la casa Black a una nueva luz, que no pase nuevamente los errores que cometimos antes, que esto solo sea un pasado que recuerde a las siguientes generaciones los errores que se pueden cometer."- dijo ella dándole la venia al que sería el Lord Black más poderoso de la historia.
El pelinegro salió de la residencia Black que al poco tiempo de poner su pie sobre el asfalto de la vereda, la casa comenzó a desaparecer solo para que donde estaba la casa estuvieran las paredes de los números 111 y 113, el pelinegro se quedó mirando el fenómeno donde la casa de su tío Sirius desaparecía y con un suspiro se dio la vuelta para volver al parque donde había aterrizado, el pelinegro estando ya en el parque volvió a llamar al dragón y subiendo al dragón se embarcó al viaje que iniciaría su vida en ambos mundos.
Cuatro días después:
El pelinegro estaba mirando el firmamento azul que se alzaba sobre él, no sabía dónde iba a ir a parar pero de algo estaba seguro, este era el inicio de la más grande aventura; el dragón bostezo por primera vez después de una media hora, el pelinegro al verlo en ese estado decidió hacerlo descansar mientras el curioseaba donde fue a parar.- Encuentra una caverna o una cueva en la cual puedas descansar, cuando te necesite te llamare, amigo mío.- dijo el pelinegro al dragón que bufo.- $Mi señor, todavía puedo seguir; además…..¿No podrías darme un nombre? No es que no me guste que me digas" amigo", pero si voy a ser tu montura quisiera tener uno. $- el dragón estaba en lo cierto, si el dragón lo iba a acompañar en su viaje, el necesitaba un nombre.-Mmmmm, tu nombre será…Balerion.- dijo el pelinegro recordando el nombre de un personaje de su obra favorita "Canción de Hielo y Fuego", este era el nombre de un dragón en dicha obra.- $Balerion….suena perfecto para mí. Ese será mi nombre, Balerion, el dragón del nuevo amanecer. $- dijo el dragón antes de descender sobre un de un tamaño considerable, en la parte más alejada de la población se encontraba una cueva donde podría descansar.
Al aterrizar el pelinegro bajo del dragón y dejando al dragón libre, este comenzó a adentrarse en la cueva y de un momento a otro se escuchó los ronquidos del dragón, el pelinegro ilusiono la boca de la cueva para que los no magos no lo vieran; con su bolso encantado y transfigurando su capa en ropa deportiva el pelinegro se enrumbo para salir de la espesura del bosque en el que cayeron, el pelinegro veía con fascinación como algunos pajarillos y algún que otro animalito, estaba viendo todo con fascinación cuando se quedó congelado, frente a el había una serpiente de color marrón rojizo con barras transversales negras serpenteando por la rama de un árbol macizo, el pelinegro se acercó cautelosamente a la serpiente cuando la mirada de esta choco con la de él.
-SSSSSSSSSS.- la serpiente de coral siseo mientras levantaba su cabeza amenazadoramente mientras el pelinegro seguía mirando fijamente al reptil.- Siento molestarte de esta manera y siento ponerte en peligro pero solo miraba la majestuosidad de tu fisionomía.$- dijo el pelinegro en parsel asombrando a la serpiente quien bajo la cabeza hasta posarla sobre la mano del pelinegro quien seguía mirándola a los ojos.- $ Interesante, muy interesante.$- siseo la serpiente mientras serpenteaba por el brazo del pelinegro hasta llegar a posar su cabeza sobre la mejilla del pelinegro quien con suavidad acaricio las escamas de la serpiente haciendo que ella soltara unos leves siseos.
-$ Eres el primer humano que me ha entendido, no sabes lo molesto que son ustedes con sus gritos y cuando lanzan piedras queriendo espantarme. Sabes cuantos huevos he perdido o cuantas de mis crías he perdido de esa manera.$- decía la serpiente mientras volvía a posarse sobre la mano del pelinegro quien la escuchaba.-Es que no soy un humano cualquiera, soy un mago que puede hablar con las serpientes, pero descuida, no te molestare y no molestare a tus huevos ni crías. - dijo el pelinegro a la serpiente quien se acercó a la cara del pelinegro y con su lengua bífida le dio una lamida al pelinegro quien solo se rio por las cosquillas de su lengua.
-$ ¿No eres de por aquí, supongo? $.- pregunto la serpiente al pelinegro quien sonriéndole le dijo.- No, vengo de Inglaterra, así que no sé dónde me encuentro.- dijo el pelinegro quien miro como la serpiente lo miraba para después asentir moviendo su cabeza de arriba abajo.- $ Estas en Japón, si sigues yendo por este camino estarás a espaldas de un santuario sintoísta. Te guiare hasta ese lugar.$- dijo la serpiente apuntando su cabeza al noreste, el pelinegro agradeció y comenzó a caminar en la dirección indicada, al pelinegro le tomo dos horas en llegar al santuario ya que se encontraron con varias serpientes de todos los colores habidos y por haber, siendo seguido por unas 20 serpientes.- Aquí nos separamos, espero verte pronto. $- dijo el pelinegro poniendo a la serpiente en el suelo, la serpiente le devolvió la mirada y mirando a las serpientes que vinieron con el solo sonrió.- $ Eres algo interesante, Harry, no dudes de nosotras, somos leales a los nuestros y tú ya eres uno de ellos, cuando necesites nuestra ayuda, la tendrás. Suerte Harry James Black, amo de las serpientes. $- dijo la serpiente mientras las demás serpientes siseaban de acuerdo a sus palabras.
Las serpientes se iban por donde habían venido, el pelinegro se dio la vuelta y avanzo hasta llegar al frente del santuario sintoísta, antes de que pudiera pensar en que más hacer sintió un golpe en la parte de atrás de la cabeza, cayendo contra el suelo totalmente noqueado.
Subconsciente de Harry:
Harry estaba cayendo en la oscuridad y de un momento a otro se detuvo a centímetros del suelo blanco, un suelo que podría reflejar la luz misma, cayó al suelo aparatosamente y poniéndose de pie miro a su alrededor solo para encontrarse con paredes blancas, no sabía cómo llego o como salir de ese lugar y antes de que se descarriara al verse en esa situación, el pelinegro miro a un anciano de cabellera blanca y con una barba tan larga que le llegaba a la mitad del pecho, este anciano lo miraba pacientemente y apareciendo el mismo báculo que ahora pertenecía al pelinegro, el anciano lo tomo acercándose al pelinegro quien seguía estático.
-Encontrarte he podido, desde hace mucho tiempo te he esperado.- decía el anciano frente al pelinegro quien trataba de descifrar quien era el anciano.- Llevas esperando mucho por gusto Dumbledore, no volveré a tu estúpida escuela.- dijo el pelinegro dándose la vuelta mientras el anciano soltaba unas débiles risas hasta que acabo carcajeándose.- Yo, yo, yo, Dumbledore, jajajaja.- se reía el anciano mientras el pelinegro se volteaba, mirando al anciano quien se agarraba el estómago que le estaba doliendo por la risa.- Yo no soy Dumbledore, yo soy el gran Hechicero Merlín.- dijo haciendo que unos fuegos artificiales aparecían detrás de él haciendo una gran presentación.- A otro perro con ese hueso.- dijo Harry alejándose del viejo senil del director.
-…- Merlín se quedó congelado al ver como su descendiente se volteaba y le daba la espalda, rápidamente corrió a su lado para detenerlo.- No, no, no, no, soy Merlín, de verdad soy Merlín.- dijo el anciano ganándose la mirada del pelinegro.- Entonces yo soy el Rey Arturo.- dijo el pelinegro en son de burla antes de que un rayo purpura impactara a su lado, voltearon los dos solo para encontrarse a una pelinegra de gran cuerpo, su vestido solo resaltaba las curvas de la mujer quien mirando al dúo de hombres delante avanzo hacia los dos hombres sonrojados.
-Entonces tu eres mi descendiente, Mmmmm.- dijo la mujer rodeando al pelinegro quien no despegaba la mirada de ella.- Mmmmm, me pregunto si….- dijo ella mientras pasaba sus manos por el cuerpo del pelinegro quien la seguía con la mirada solo para detenerse en las palmas de las dos manos y elevando ambas miro con detenimiento las dos marcas en sus manos.- ¡Lo sabía, lo sabía!- dijo ella abrazando al pelinegro quien se sonrojo al sentir como una mujer lo abrazaba, al oler el perfume natural de una mujer quien seguía abrazando al pelinegro.- Eres mi sangre y la de este….Deja de verte así, maldita sea.- le dijo la mujer al anciano quien suspirando se ilumino para dejar a un hombre pelinegro de la misma edad de su padre con el peinado estilizado y algunas hebras de color blanco en las patillas con una indumentaria algo antigua, pero más estilizada a su manera.
El hombre se acercó al dúo y sorprendiendo a Harry se unió al abrazo.- Ya estas a salvo, puedes soltarlo.- dijo el hombre mientras sobaba la espalda del joven quien por primera vez pudo llorar, llorar como nunca lo hizo, soltando gritos de ¿Por qué? ¿Qué hizo para merecer ese trato?; los dos adultos abrazaban al pelinegro mientras en sus adentros hervían de ira, si solo hubiera una posibilidad de revivir, lo primero que harían seria machacar a esos rastreros, engendros, a esas bestias que maltrataron a…..su niño, a su Harry, al que no vieron en mucho tiempo, reforzaron el abrazo al sentir como el pelinegro se rendía ante el destino previo.
No sabían cuánto pasaron abrazados, pero el pelinegro se aferró a los dos adultos como si fuera uña y carne.- Shhh, déjalo salir, ya no estás solo, mi niño.- decía la mujer mientras tomaba entre sus manos el rostro del pelinegro limpiándole con sus pulgares las lágrimas que caían a su vestido ya mojado.- Ahora estas con nosotros, no te dejaremos ni te abandonaremos nunca.- dijo Merlín sobando la espalda del joven quien devolvió el abrazo con todas sus fuerzas.- Gracias, gracias.- agradecía el pelinegro hundiendo su rostro en el pecho de la mujer quien solo lo apego más a ella.- Ahora, Harry, tienes mucho que aprender para ser el mejor hechicero que este mundo ha visto.- dijo Morgana mientras el pelinegro asentía despegándose de la mujer mientras el hombre se sentaba a lado de su mujer.
-Nosotros te enseñaremos, nosotros seremos tus maestros en la magia.- dijo el hombre mientras la mujer asentía a sus palabras.- Ya tienes nuestro grimorio, ese es el primer paso, ahora iniciaremos el segundo.- dijo señalando las palmas del pelinegro quien se las miraba.- El ojo de Horus y el sello de Salomón, esas dos marcas te hacen único entre todos los hechiceros, ambas demuestran que eres uno con la magia.- dijo Merlín tomando las manos del pelinegro examinando las marcas.- Dorea Potter hizo su tarea, el sello absorbió la cantidad exorbitante de magia que salía por cada poro de tu cuerpo; si no lo hubiera puesto, serias el títere de esa sociedad corrompida por el poder y la ambición que quiere el viejo cúrcumas.- dijo Morgana siendo incapaz de imaginar el futuro de su hijito siendo una marioneta.
-Despierta ya que en la noche comenzaremos. Trata de fortalecer tu cuerpo ya que la magia puede adaptarse a un cuerpo bien desarrollado.- dijo Merlín mirando como el pelinegro comenzaba a flotar para después salir disparado contra el cielo, mirando a su esposa sonriendo.- ¿Lo sentiste, no?- le pregunto a ella quien solo sonrió como nunca lo hizo.- Harry está destinado a ser alguien grande, alguien que nos superara por mucho; no quiero imaginarme como quedara ese viejo al enfrentarse con mi niño, el señor de la muerte.- dijo ella al sentir como la magia necromantica despertaba en el pelinegro.
En el Exterior:
El pelinegro estaba noqueado y fue puesto encima de un futon dentro del santuario sintoísta y mirándolo desde el exterior escondida detrás del tatami se encontraba un una mujer alta, de aspecto joven con ojos grises y pelo corto desordenado de plata con hebras en el lado derecho de su cara que son de longitud de los hombros y estilo como dos trenzas finas quien vestía un hakama escarlata y un haori blanco ceñido, ella estaba mirando al pelinegro quien poco a poco comenzó a abrir los ojos y sintiendo como sus músculos se relajaron lo suficiente, se estiro y dando un bostezo se sento en el futon para inspeccionar mejor el ambiente donde estaba.
-いいえ...いいえ...動かないようにしましょう...このようにとどまります。/Īe... ... Īe. ... Ugokanai yō ni shimashou... Kono yō ni todomarimasu. / (No...no...no se mueva, que...quédese como esta.)- se escuchó desde detrás de los muros de tatami, el pelinegro al escuchar la voz, la comenzo a buscar hasta que vio un atisbo de una cabellera plateada.- どうやって...どうやって聖人に...聖域に着いたの?/Dō yatte... Dō yatte seijin ni... Seiiki ni tsuita no?/ (¿Co...como lle...llego al sant...santuario?)- el pelinegro no entendía lo que decía la voz melodiosa que se escuchaba desde detrás de los muros, hasta que una voz que reconoció como la de Merlín resonó en su cabeza.- « Estamos en Japón, obvio que no lo vas a entender….hasta ahora.»- de pronto su cabeza comenzó a dolerle, los conocimientos y el manejo de la lengua japonesa entro de sopetón en su mente.- 傷つき、火傷し、傷つきます。/Kizutsuki, yakedo shi, kizutsukimasu. / (Duele, me arde, me lastima.)- decía el pelinegro sosteniéndose la cabeza; inmediatamente la chica salió de su escondite y poniéndose encima de Harry lo tumbo al futon.
-それはあなたの心を落ち着かせ、落ち着かせます。/Sore wa anata no kokoro o ochitsuka se, ochitsuka semasu. / (Pasará, tranquilo, serena tu mente.)- decía la chica ignorando su posición sugerente, ella sentada sobre el apegando su frente a la del joven quien con los ojos cerrados y apretando los puños trataba de sentarse, pasaron unos minutos hasta que Harry se tranquilizó.- «Siento eso, pero se necesitaba si no estarías en un dilema. El dolor es un coste por el conocimiento espontaneo.»- dijo el hechicero mientras el pelinegro habría los ojos; el gris choco con el verde, sus miradas se mantenían fijas, Harry se perdió en ese gris intenso.- 美しい。/Utsukushī./ (Hermosos.)- dijo sin pensar y antes de que pudiera decir más, la chica se levantó estrepitosamente y con un rostro rojo que pondría celoso a un tomate salió intempestivamente de la habitación.
-«Si, eres un galán sin que te lo propongas, traerás locas a las chicas.»- dijo Morgana en la mente del pelinegro quien se sonrojo de la vergüenza.- Ca….cállense los dos. No me ayudan.- dijo tomándose el rostro tratando de ocultar la vergüenza.- «Mejor sal a ver como esta esa…hermosa chica.»- dijo el hechicero en la mente del pelinegro sonrojándolo aún más.- «Transfigura tu ropa primero, es un santuario y si o si tienes que ponerte una yukata.»- dijo Morgana mientras en su subconsciente le mostraba una, el pelinegro se levantó notando que solo vestía sus boxers y a un lado del futon estaba doblada su traje y su capa. De nuevo se sonrojo al imaginarse a la hermosa chica desvistiéndolo.- «Pervertido.»- las dos voces conjuntas se escucharon resonar en su mente, el pelinegro se puso su ropa y transfigurando su traje en una yukata de seda verde y un obi de seda celeste dejando en la misma posición su capa salió de la habitación observando los detalles, perdiéndose en ellos, salió del edificio solo para encontrarse con una plaza donde había una fuente de agua y más lejos de esta un torii; mirando su alrededor pudo notar que todavía estaba en medio de la espesura del bosque, busco a la chica que lo ayudo antes encontrándola delante del edificio contiguo a la fuente.
Estaba por hablarle cuando ella lo miro y sonrojándose volteo la mirada.- 神に敬意を払うべきです。/Kami ni keii o haraubekidesu. / (Deberías presentarles respeto a los dioses.)- le dijo la chica mientras el pelinegro la miraba, el desvió su mirada cuando termino de hablar.- 私はそれを行う方法がわかりません、教えてください。/Watashi wa sore o okonau hōhō ga wakarimasen, oshietekudasai. / (No sé cómo hacerlo, enséñame.)- dijo Harry mientras se inclinaba delante de ella haciendo caso al consejo de Morgana.- イサナエ、私の名前はイサナエです。/ Isanae, watashinonamaeha isanaedesu. / (Isanae, mi nombre es Isanae.)- dijo ella presentándose, el pelinegro solo la miro.- イサナエ、それは美しい女性のかわいい名前です。/Isanae, sore wa utsukushī josei no kawaī namaedesu. / (Isanae, ese es un bonito nombre para una bella mujer.)- dijo el sonrojando a Isanae quien lo tomo de la mano y lo llevo afuera del santuario.
Lo llevo por un camino de grava hasta el inicio de este; Harry no estaba equivocado, estaba en medio de la espesura del bosque, Isanae se detuvo y jalando a Harry de la mano lo detuvo.- これがサンド、あなたを聖域に導く道です。/ Kore ga sando, anata o seiiki ni michibiku michidesu. / (Este es el sando, el camino que te lleva al santuario.)- dijo ella mientras lo llevaba por la escalinata cubierta de grava con el eco resonando en la tranquilidad de la espesura del bosque.
