*bienvenidos a este nuevo capitulo de esta historia*

*solo para aclarar, nickelodeon es propiedad de nickelodeon*

*Lina Loud es propiedad de javisuzumiya*

*suzume cheng es propiedad de bisping studios*

*sin mas que decir, disfruten la lectura*

Se escuchaba el sonido de un aparato para medir el pulso cardíaco, la frecuencia sonaba bien, significaba que los latidos eran normales.

Silent, el asesino de cabello blanco y sonrisa gigante estaba postrado sobre una cama, estaba en coma, realmente quedó muy calcinado, con quemaduras de segundo y tercer grado en su cuerpo a causa de la técnica de la pelirosada, una entidad al pie de la cama con los brazos cruzados lo observaba con frialdad, debido a la oscuridad del cuarto no se podía ver bien su rostro.

- más te vale no despertar. -

habló con voz tétrica el sujeto, acto seguido dio media vuelta y lentamente salió de esa habitación. cuando el hombre cerro la puerta tras de si, repentinamente el aparato de pulso cardíaco emitía un pitido... eso sólo significaba una cosa... el corazón de Silent había fallado y el... había muerto inexplicablemente.

ahora se ve al hombre caminar a paso lento, cada paso que daba resonaba en todo el lugar donde sea que estuviera, llego a otra puerta y procedió a entrar a otro cuarto y cerro la puerta tras de si.

este cuarto más bien parecía una sala, había un gran sofá familiar, una chimenea, el cuarto tenía un color carmesí tanto en el piso como en las paredes, en el sofá había alguien sentado, solo viendo la chimenea, el hombre se acercó hacia el o la que estaba sentada en el sofá, la luz que emitía el fuego en la chimenea revelaron el rostro del sujeto, tenía cabello largo y lacio de color negro, tenía una especie de mascara anti gas que cubrían su nariz y boca, estaba descamisado y se veían cicatrices por todo su cuerpo, se posó de rodillas frente al ente y procedió a pronunciar unas palabras.

- fallaste la misión. -

con el mismo tono tétrico se dirigió a la entidad, dicha entidad resulto ser Luna, la chica de cabello castaño no contesto y solo se quedó mirando el suelo como si no hubiera prestado atención a lo que dijo el sujeto.

- me has decepcionado Luna Loud. -

volvió a hablar el sujeto y Luna seguía sin contestar, el hombre colocó su mano en el mentón de Luna y la obligó a mirarla a los ojos.

- te di los poderes, te di los recursos, te di lo que tú querías... y aún así fallaste. -

replicó el sujeto sin cambiar el tono de voz.

- se que le falle y esta enojado. -

habló finalmente Luna con el mismo tono tétrico.

- no estoy molesto Luna. -

respondió el sujeto.

- !ESTOY FURIOSO! -

le gritó en la cara a Luna, pero ella ni se inmutó.

- te di el poder de controlar la arena, te di mi confianza !y te envié a asesinar a tus traidores! -

de repente la máscara anti gas saco vapores como una locomotora frente a la mirada inmune de Luna, el sujeto le suelta el mentón, se pone de pie y se va atrás de Luna.

- solo hay una palabra que te define a la perfección... débil. -

Luna desvío su mirada del suelo hacia al frente al oír esto.

- endeble, blanda, un tapete sobre el cual todo el mundo pisa sin verlo, eso eres tú y ¿todo por que?... por el amor de una mujer... el amor de alguien de tu mismo sexo... eres un ser repugnante. -

hablaba el sujeto con clara repugnancia hacia Luna.

- abre bien esos malditos ojos, tu mente pedía a gritos venganza, retaliación, retribución, algo que te hiciera vivir en paz contigo misma... pero tú podrido corazón te lo impide. -

- alguien más intervino en mi venganza, una chica de cabello rosa... Ella evitó que los matara con mi arena. -

argumentó Luna, cosa que fue un error, repentinamente el sujeto la tomo por los cabellos y la jaló hacia el, quedando rostro con rostro.

- ¡TU MISIÓN ERA ASESINAR AL QUE SE TE PUSIERA ENFRENTE! ¡ACASO NO LO PUDISTE ENTENDER MALDITA SEA! -

el sujeto estaba enardecido con lo que Luna le contesto.

- lo... lo lamento... destructor. -

contestó Luna y sin darse cuenta las lágrimas se le salían como cascadas de los ojos, no era por el jalón de cabello ni por el severo regaño... fueron esas palabras "débil" "endeble" "blanda" hicieron eco en su mente.

el sujeto conocido como destructor, soltó a Luna y la dejo que llorará, camino hacia la puerta no sin antes pronunciar unas últimas palabras.

- tienes que dejar de reprimirte Luna, tienes que dejar salir ese lado inhumano que se que posees, no dejes que las malditas emociones te controlen, tu tienes el control ahora, la sed de venganza te consume lentamente, saciá tu sed con la sangre de los que te traicionaron. -

acotó el destructor con tono autoritario, Luna apretó con fuerza sus puños a los cuales les caían lágrimas, destructor tomo el picaporte de la puerta, lo giro y abrió la puerta.

- tendrás otra oportunidad para redimirte... vas a asesinar a esa familia, demuéstrame que tienes el carácter para ser parte de mi pandilla... si vuelves a fallar... te quitaré tus poderes... te arrancare la cabeza y la pondré de adorno en la punta del empire state. -

advirtió destructor a Luna mientras expulsaba vapor de la máscara, este salió del cuarto y dejo sola a la chica, Luna solo seguía apretando los puños, su rostro se deformó en una expresión de ira.

- si destructor. -

dijo finalmente Luna con voz tétrica.

mientras, destructor caminaba por un oscuro pasillo tocó su oído derecho y dijo.

- ¿estas listo para entrar en acción? -

- si señor, estamos listos. -

contestó una voz proveniente del aparatito que llevaba en el oído el destructor.

- nuestra querida amiga Suzume se ha dado a la tarea de seguirnos hasta aquí. -

- ya la hemos localizado, se moviliza a pie acompañada de una niña de cabello blanco, esperamos órdenes. -

acotó aquella voz, destructor detuvo su caminar, una bocanada de vapor salía por su máscara y finalmente dijo.

- matenlas. -

[ ... ]

casa de Eliseo, South Bronx, New York

06:30 a.m

Lina Loud, la chica de cabello blanco se encontraba roncando placenteramente, una burbuja de moco se inflaba cada que exhalaba y saliva saliendo de su boca.

repentinamente Lina se cae de la cama.

- auch... eso dolió. -

dijo poniéndose de pié rápidamente, vio por un momento la única ventana en todo el cuarto, por esta entraba la luz, luz del día.

- que extraño... no tuve pesadillas. -

susurró Lina para si misma, entonces escuchó una canción... aquella canción decía: te quiero, lo digo como un lamento.

la canción que provenía de una radio, se oía en el primer piso...

en el primer piso, Suzume Cheng la chica de cabello rosa se encontraba ayudando al inquilino de la casa en la que estaban a preparar el desayuno, Eliseo Estrada era el, un hombre de mediana edad, nacido en Sinaloa, México, pero hace 20 años que vive en New York.

- te lo digo mi Lady, al último sujeto que se quiso pasar de listo queriendo robar mi merca, lo mandé a chingar a su madre. -

hablaba el mexicano mientras revolvía masa para hotcakes.

- ya te había dicho que dejaras ese negocio Eliseo, es muy peligroso, te podría costar la vida. -

comentó Suzume mientras servía café en dos tazas.

- no es tan sencillo como crees, una vez dentro, ya no hay forma de salir, además esta es la única manera de mantenerme a salvo de los federales. -

mientras Suzume y Eliseo hablaban Lina los encontró después de buscarlos por todas partes, Suzume se percató de su presencia y cambio la conversación rápidamente.

- buenos días Lina, ¿dormiste bien? -

preguntó Suzume mientras sorbía un trago de su café.

- eso es lo más extraño. -

contestó Lina rascando su cabeza.

- después de lo que vivimos ayer me esperaba no poder dormír por pesadillas, pero dormi bien y me siento con mucha energía. -

Eliseo le lanzo una mirada cómplice a Suzume y esta solo sonrió.

- bueno mi niña, ándele a desayunar, lo van a necesitar para el largo recorrido que harán. -

dijo Eliseo mientras le pasaba un plato con hotcakes a Lina y Suzume le daba un vaso con jugo de naranja.

- gracias. -

concluyó Lina y posteriormente se retiró a la sala de estar a degustar su desayuno.

- que bueno que le hiciste ese truco de magia para que durmiera toda la noche, ha pasado por mucho en su carita pecosa se denota su temor. -

comentó Eliseo, había terminado de cocinar.

- y darte cuenta que tu propia tía quiere quitarte la vida... espero que no desarrolle algún trauma cuando crezca. -

acotó Suzume dándole otro sorbo a su café.

- pero contra el destructor corres con ventaja. -

comentó Eliseo.

- a que te refieres. -

dijo Suzume dándole un sorbo a su café

- ese tipejo no tiene ayuda pero ni del más pequeño insecto aquí en norteamerica, a eso vino, a buscar alianzas en América, porque ya sabemos que ni Corea del norte quiere tener algo que ver con el. -

argumentó Eliseo.

- eso es bueno, pero yo tampoco tengo muchas alianzas aquí. -

- si las tienes mi Lady, tu servidor y la niña. -

ambos voltearon a ver a Lina y ambos sonrieron al mismo tiempo cuando la vieron.

- espero que encuentres a sus padres, no hay peor cosa en la vida que ser huérfano, no tener a nadie más... es horrible. -

Suzume enmudeció al oír esto, pero largo un profundo suspiro y dijo.

- ellos aún deben estar en coney island buscándola, si no están ahí, los buscaremos en toda la costa este. -

Eliseo asintió afirmativamente, el incómodo silencio hacía presencia en el ambiente, Suzume tenia una mirada de tristeza, al igual que Eliseo

como que ambos habían perdido algo... algo muy valioso en sus vidas.

Eliseo se llevó una mano a uno de los bolsillos de su pantalón y saco algo para dárselo a Suzume, ella lo ve y dice.

- ¿pero que? -

lo que Eliseo le daba era un fajo de billetes.

- no se cuanto tiempo vayas a tardar en encontrar a sus padres, lo vas a necesitar, para ti y para la niña. -

argumentó Eliseo, Suzume lo tomo y le regaló una sonrisa.

- gracias. -

- no tienes nada que agradecer mi Lady... gracias a ti... Marian y mi pequeña Eloísa ya pueden descansar en paz. -

Suzume vio el fajo de billetes por un momento, luego desvío su mirada hacia Lina, esto solo la hizo sonreír más.

tiempo después..

Lina y Suzume ya estaban listas para emprender la búsqueda a los padres de la niña de cabello blanco.

Suzume ya no vestía su atuendo blanco y negro, ahora llevaba puesta una sudadera amarilla y las mangas a rayas, un pantalón negro y zapatillas negras.

Lina también cambio su atuendo, llevaba puesto un gorro de color azul en la cabeza, una sudadera azul

y pantalón color violeta con zapatillas color negro.

Eliseo les propuso el cambio de ropa para pasar desapercibidas, ya que las autoridades locales podrían estarles buscando, a Suzume como sospechosa del atentado a coney Island y a Lina como su cómplice.

- es hora Lina. -

habló Suzume.

- estoy lista. -

replicó Lina con determinación.

Suzume se dirigió a Eliseo y le dio un abrazo, el se lo corresponde y le pregunta.

- ¿te volveré a ver mi Lady? -

Suzume le contesto.

- tenlo por seguro carnal. -

ambos rieron al unísono, se separaron del abrazo y Lina paso a darle un abrazo al mexicano y este lo corresponde con mucho cariño.

- adiós. -

le dijo Lina, esto enterneció a Eliseo.

- adiós mi niña. -

acto seguido Lina se separa del abrazo y se dirige a la puerta de salida.

- gracias por todo Eliseo. -

le dijo por última vez Suzume al mexicano, este hizo una media reverencia y contestó.

- buena suerte y que la virgencita de Guadalupe las acompañe. -

Suzume le dedicó una última sonrisa y por último abrió la puerta y ambas chicas salieron, Lina le hacía el gesto de despedida con la mano, Suzume también y por último la chica de cabello rosa cerro la puerta y el silencio volvió a reinar en ese lugar.

Eliseo lanzó un corto suspiro y se sentó en su sillón, comenzó a cambiar los canales buscando algo bueno que ver en la TV, le llamo la atención una nota en un canal de noticias, resultaba ser un anuncio de desaparición... el rostro que mostraron era...

- Lina Marié Loud Sharp, edad 13 años, si la has visto llama al 911 inmediatamente. -

Eliseo cerro ligeramente los ojos, Suzume ahora tenía otro problema entre manos... las autoridades estatales.

[ ... ]

Coney Island, New York

08:00 a.m

Lincoln Loud el joven de cabello blanco, se encontraba hablando por celular ante la atenta mirada de su novia, Sam Sharp la chica de cabello rubio y mechón color turquesa, quien sabe si era por tanto llorar o porque no había dormido nada, tenía ojeras y se veía demacrada, ambos se hospedaban en un hotel del barrio residencial, esperaban la llamada de las autoridades, la llamada que les devolvería las esperanzas de encontrar a su hija quien fue víctima de un ataque y por consiguiente desapareció sin dejar rastro... por desgracia no era esa llamada, era la llamada de su madre, Rita Loud.

- ¿que ha pasado Lincoln? -

preguntó al otro lado de la línea Rita.

- nada mamá, las autoridades dijeron que nos llamarían si encontraban alguna pista, pero al parecer aún no han encontrado nada. -

le contesto Lincoln con clara decepción.

Sam bajo su cabeza en señal de frustración.

- lamento oír eso cariño... no pierdas la fe, tienes que ser fuerte Lincoln, por Sam y por Lina. -

- si mamá. -

- todos hemos colaborado en algo, darles dinero para que se queden allá el tiempo que sea necesario, tu papá, tu hermanas y yo. -

Lincoln no pudo evitar sonreír al oír esto, pese a lo que estaba pasando, le trajo nostalgia el saber que su familia aún lo seguía apoyando incondicionalmente.

- y... ¿Lola y Lynn también colaboraron?. -

preguntó Lincoln.

- todos cariño... todos. -

- jeje, gracias mamá, eres la mejor, dile a mis hermanas y a papá que gracias por eso, lo aprecio de verdad.-

Lynn y Lola quienes supuestamente no aprueban la relación de Lincoln con Sam, dieron también su granito de arena para ayudar a su único hermano, hicieron su capricho y su orgullo a un lado en esta crítica situación.

- bien... recuerda hijo mío, se fuerte, dile a Sam que no pierda la esperanza, todo va salir bien... te quiero mucho Lincoln, tu padre y yo estamos orgullosos de ti por ser un padre tan responsable, Sam tiene mucha suerte de tenerte, Lina volverá en menos de lo que imaginan ya lo verás. -

aquellas palabras sacaron una lágrima en Lincoln, pero este inmediatamente la seco, no quería que Sam lo viera desmoronándose por la situación.

- gracias mamá, así será... te quiero. -

la llamada había finalizado, Sam se levanto de la cama y se dirigió a Lincoln, este se da media vuelta para recibir a Sam en un abrazo.

- esta mal, muy mal. -

comentó Lincoln acariciando el cabello rubio de su novia, en la llamada se escuchaba una Rita sumamente angustiada, Lincoln le había pedido hablar por videollamada, pero su mamá le dijo que no ¿acaso no quería que Lincoln la viera tan destrozada por la situación?

cualquiera que haya sido el motivo Lincoln respeto su decisión.

- ¿y no le dijiste lo de Luna? -

preguntó su novia.

- ya lo sabe. -

Sam abrazo más fuerte a Lincoln

- Lina aún no aparece, esto es desesperante... -

habló Sam, pero comenzaba a romperse por el llanto que no pudo evitar.

- tenemos que ser fuertes Sam, por Lina. -

le contesto Lincoln, queriendo mantener su facha de "el fuerte", pero que a cada segundo que pasaba, es facha se deshace.

- ya no puedo... no puedo con esta incertidumbre. -

dijo Sam, viendo con ojos tristes a Lincoln, el peliblanco no pudo evitarlo más, sus ojos comenzaron a derramar lagrimas, todo intento de mantener su perfil bajo, se fue por el caño.

- aunque este llorando... no voy a perder la esperanza de encontrar a mi hija... Lina volverá a nuestros brazos. -

argumentó Lincoln con toda convicción, el y Sam se entregaron al llanto, un llanto que parecía no tener cura, pero Lincoln no dejo que eso le ganara ni a el ni a su novia, con su mano tomo el mentón de Sam y beso sus labios, Sam se lo

respondió, pasaron unos 10 segundos del beso, luego se separaron y quedaron frente con frente.

[ ... ]

el Bronx, New York

09:07 am

Suzume y Lina caminaban tranquilamente por la ciudad, lograron salir del infernal barrio bajo... con vida, estaba concurrido a esa hora de la mañana, Lina iba de la mano con Suzume, estas se dirigían a una estación de metro, su recorrido empezaba por Manhattan, luego Brooklyn y finalmente Coney Island, mientras caminaban Lina iba conversando muy a gusto con Suzume sobre cualquier trivialidad.

- dos veces seguidas sobrevivimos a la muerte, lo voy a presumir con todos mis amigos en la escuela. -

decía Lina con muchos ánimos.

- ¿disculpa? de no ser por mi no la contarás. -

intervino Suzume con una sonrisa a Lina.

- ah cierto... pero ese día en coney island llevabas puesta una máscara como si te estuvieras preparando para la depuración. -

- no quería que ese monstruo supiera mi identidad. -

Lina cambio la conversación, ya que no quería recordar nada de eso.

-¿oye sabías que tengo novio? -

siguió Lina.

- ¿enserio? Wow me la ganas, ¿como se llama? -

- nathan, somos casi de la misma edad... -

Lina se sonrojo, lanzó un suspiro enamorado y dijo lo siguiente.

- ... y ya nos besamos. -

Suzume la veía y su sonrisa no se hizo esperar.

- vaya... yo aún no tengo novio, estoy soltera y sin compromiso. -

inquirió Suzume con aire de grandeza, ambas se rieron de esto.

- ¿de verdad como puede ser? tu eres muy bonita Suzume. -

- tu también eres muy bonita Lina, la verdad es que si, quisiera tener un novio, pero no se cual seria el indicado. -

- ¿has oído del amor a primera vista? -

preguntó Lina, entonces Suzume la voltea a ver y sus miradas se conectaron por un instante...

hasta que sono un disco rayado.

- ok está conversación se volvió incómoda para mi. -

Suzume desvío la mirada y Lina también.

- lo entiendo hablemos de otra cosa... ¿el color de tu cabello es natural o te lo tiñes? -

preguntó Lina viendo el largo cabello lacio de Suzume.

- creo que es natural, se debe a las habilidades que poseo. -

contestó Suzume tomando un mechón de su cabello.

- honestamente no me gusta el color rosa, es para niñas. -

Suzume vio a Lina con cara de wtf!

- ¿y nosotras que somos? -

le pregunto Suzume sarcásticamente.

- somos... Ah ya entendí... pero aún así no me gusta el color rosa no es muy mi estilo. -

contestó Lina cruzándose de brazos.

- y supongo que teñirte el cabello de blanco es mejor ¿no?, pareces una nube. -

acotó Suzume.

- no, esté cabello si es natural, por parte de papá, el también tiene cabello blanco. -

contrarrestó Lina mientras movía su cabeza y al mismo tiempo su cabello.

- háblame de tus tías, ya sabemos que una de ellas es la que intenta matarte solo porque tu mamá conoció a tu papá y no bateaba para ese bando. -

Lina trago saliva al oír esto, pero se recompuso.

- bien por donde empezar... ah si, tengo 10 tías por parte de papá y 1 tío, por parte de mamá. -

- ¡Wow! esas muchísimas tías. -

intervino Suzume impresionada.

- si, esta la tía Lily, que es un par de años mayor que yo, le tiene fobia a las palomas, no se porque será.

esta la tía Lisa, una cerebrito.

estan la tía Lola y Lana, gemelas totalmente opuestas, a la tía Lola le gusta el glamour y esas cosas elegantes. -

Lina hacia gestos que demostraban elegancia para describir a Lola.

- la tía Lana es lo contrario, le encanta ensuciarse, la plomeria y la mecánica automotriz.

también está la tía Lucy, es misteriosa y asusta ¡bu! jajaja.

la tía Lynn, jugadora de fútbol, su sueño es jugar para el Inter de Miami.

la tía Luan, bromista y comediante, sus chistes dan risa y a veces no.

la tía Leni, le apasiona diseñar ropa aunque es medio tonta a veces.

y la tía Lori, cumplió su sueño de ir a la universidad fairway y jugar golf como una profesional.

y de mi tío pues... no se nada. -

Lina describió a sus tías haciendo gestos y expresiones faciales diferentes, Suzume estaba anonadada, ¿como era posible que la mamá de uno de sus padres tuvo 11 hijos? ¿que era una mujer o una coneja?

- Wow Lina, tu lina-je es grande jajaja entiendes? -

Lina se llevó tremenda sorpresa a oír como Suzume imitó a Luan a la perfección.

- ¿que? no me mires feo, solo fue un chiste. -

inquirió Suzume haciendo pucheros

Lina se quedó mirando al frente con una mirada nostálgica, ese chiste la hizo sentir como en casa, Suzume se dio cuenta y decidió cambiar la conversación.

- y emm... Cuéntame algo sobre tus padres. -

Lina recupero su rostro sonriente y se dispuso a hablar.

- pues ellos se llaman Lincoln Loud y Sam Sharp, papá es menor que mamá. -

Suzume puso una expresion de confusión.

- entonces tu mamá es una roba cunas. -

- no es su culpa, ella se enamoró de él y ya sabes lo que dicen: para el amor no hay edad. -

Lina había dicho algo acertado en su argumentación, Suzume asintió afirmativamente.

- se ve que los dos se aman mucho porque procrearon a una niña muy simpática y bonita. -

acotó Suzume haciendo sonrojar a Lina.

- si y hasta lo celebran. -

- ¿a que te refieres? -

- mmm, pues muchas veces escuché aplausos en su cuarto. -

Suzume abrió por completo sus ojos.

- y era de noche... y mamá decía... -

Suzume rodeo con un brazo el hombro de Lina y lanzando una risa nerviosa le dijo.

- jejeje... creo que ya oí suficiente. -

[ ... ]

Lina y Suzume siguieron el resto del camino en silencio, despues de una larga caminata llegaron a su destino, la estación del metro que las llevaría a Manhattan, pero el tren aún no llegaba así que Suzume y Lina esperaron, Lina tenía una duda sobre algo y le pregunta a Suzume.

- oye Suzume, ¿como conociste al señor Eliseo? -

Suzume no dudo y le contesto.

- lo conocí hace dos años, tenía una esposa y una niña que era más o menos de tu edad. -

- ¿y que les ocurrió? -

Suzume suspiro, sin tapujos, crudo y sin censura dijo.

- murieron... fue por una pasada de cuentas, el se dedica a la... -

Suzume vio a un lado y luego al otro, se acercó a Lina y le susurró.

- ... venta ilegal de armas y estupefacientes. -

Lina cubrió su boca con ambas manos de la sorpresa al oír estas palabras.

- por ese motivo no sale, las autoridades andas tras el, tiene gente que le ayuda a hacer las compras, a mover su mercancía de un barrio a otro... yo he tratado de hacerle entrar en razón y que deje ese terrible trabajo, pero no lo he logrado y creo que nunca lo haré. -

Lina se quedo muda, esa duda que tenía, deseaba nunca haber preguntado.

- así que ese era el significado de la canción que escuchaba. -

comentó Lina asombrada.

- desde que su esposa y su hija murieron, todas las mañanas pone esa canción... como quien pierde una estrella... y el perdió dos. -

acotó Suzume con seriedad.

de repente el tren aparecio, Suzume tomo la mano de Lina y ambas entraron de primera al tren, había 3 sujetos que querían pasar de primero.

- hey, un poco de cortesía por favor dejen pasar a la dama y su hermana. -

dijo el chófer refiriéndose a Lina y Suzume, los sujetos vieron con enojo a ambas chicas, Suzume lo notó pero no le dio importancia, ambas chicas tomaron asientos junto a la puerta de salida, la gente entraba y entraba hasta que el vagón se llenó.

de repente se escuchaban risas, Lina vio todo y le aviso a Suzume para que mirara lo que ocurría.

- porfavor dejenme pasar. -

decía un sujeto afroamericano, los mismos 3 sujetos que querían desplazar a Lina y Suzume no dejaban pasar al tipo.

- jajaja claro que no negro, tu vas a caminar. -

dijo uno de los sujetos.

- porfavor amigos debo ir a mi trabajo. -

repitió el afroamericano con total calma.

- no somos tus amigos esclavo. -

- ¿que está pasando aqui? -

llegó un oficial de policía a poner el orden.

- no me dejan pasar oficial y el tren ya se va. -

- es un mentiroso oficial... -

intento argumentar uno de los sujetos pero el oficial lo interrumpió.

- cállate... ya dejenlo pasar. -

el sujeto afroamericano se abrió paso ante la mirada de odio de los 3 sujetos, el sujeto divisó un lugar vacío junto a Lina.

- ¿esta ocupado? -

le pregunto a Lina, Suzume y Lina le ofrecieron que se sentara, el hombre agradeció con una sonrisa a las dos chicas, Suzume desvío su mirada a los 3 sujetos, estos al parecer eran racistas de primera, ya que al tener la piel blanca creyeron que amedentrarian al afroamericano, sin lugar a dudas era lo más extraño que había ocurrido en toda la mañana...

tiempo después...

el tren iba a toda marcha, ya se acercaba a su destino, dentro del tren, Lina iba arrecostada sobre Suzume, estaba entre dormida y despierta, la chica pelirosada llevaba su mano sobre la cabeza de Lina, el sujeto afroamericano voltea a ver a la chica pelirosada y le pregunta.

- ¿es tu hermanita? -

Suzume le contesto.

- si, es mi... hermanita. -

Lina abrió uno de sus ojos al oír a Suzume.

- oye, se que no me incumbe pero esa situación... ¿Ya te había pasado antes? -

el sujeto sonrió y le contesto con tono pasivo.

- de hecho si, todos los días de mi vida desde que llegué a este país he tenido que aguantar esto, negro, esclavo, regresate a África y un sinnúmero de insultos hacia mi solo por tener este color. -

- ¿de donde es usted? -

- soy de Nigeria. -

- ¿cual es su nombre? -

- Willow... Smith. -

Suzume le dijo también su nombre, estrecho la mano y Willow le correspondio.

- ¿tu tampoco eres de aquí verdad? -

preguntó Willow a la chica pelirosada.

- no, soy de Londres, Inglaterra... pero la manera en que lo afrontó, con total calma, me dijo que usted ya estaba acostumbrado. -

- al principio me molestaba un poco, pero con el tiempo me acostumbré,

ahhh... este país está muy mal culturalmente, intolerancia, homofibia, islamofobia, racismo. -

- es una mierda de país, no logro entender como se le da lugar a estas personas odiosas. -

- lo sé mi querida Suzume, es un mundo injusto, pero hay que aprender a vivir en el. -

Suzume apretó con fuerza uno de sus puños.

- es bueno saber que en este retorcido lugar, aun hay gente amable y de buenos modales, tales como tú y la niña. -

concluyó Willow, Suzume volteo para verlo y le dedicó una sonrisa.

ese día Suzume había aprendió una lección: no importa de donde vengas, ni a donde vayas, lo importante es nunca olvidar quien eres...

finalmente el tren había llegado a la estación en Manhattan, Lina y Suzume bajaron del tren junto a Willow, este le dedicó una última sonrisa a ambas chicas, dio media vuelta y siguió caminando.

Suzume y Lina solo lo veian alejarse,

la chica pelirosada le dedicó una mirada compasiva...

[ ... ]

Manhattan, New York

07:50 pm

Manhattan, un barrio con mayor densidad de población entre los 5 barrios de New York, se compone principalmente por la isla de Manhattan, rodeada por los ríos hudson, este y Harlem. Es el corazón de "la gran manzana" y es uno de los centros culturales, financieros y comerciales más importante del mundo. La cual presume los teatros de Broadway, el rascacielos más icónico, el empire state building... y sobre todo... times square, por ese lugar iluminando con luces de neón iban caminando Suzume y Lina, Suzume se quedó impresionada de ver todo ese espectáculo de luces en la ciudad, sin faltar obviamente, las multitudes de gente, era cierto eso de que New York es la ciudad que nunca duerme, en especial esa parte de la ciudad.

Suzume y Lina buscaron un lugar donde sentarse para descansar, habían caminado bastante ese dia, con el dinero que Eliseo le facilito a Suzume pudieron almorzar, cenar y para alquilar algún lugar para pasar la noche.

al encontrar un lugar en el cual sentarse, Suzume notó algo extraño en Lina, veia que no dejaba de ver el dije de corazón que le había regalado su mamá, al intentar hablar con ella, Suzume notó que Lina lloraba.

- ¿Lina? ¿porque lloras?. -

preguntó Suzume poniendo su mano izquierda a la mano derecha de Lina.

la niña de cabello blanco jadeaba por efecto de su llanto, pese a eso contestó.

- extraño a... mamá y papá... ya ha pasado un día sin verlos... los extraño mucho. -

- oww Lina. -

Suzume la atrajo hacia ella en un abrazo y Lina correspondio.

- tranquila si, yo te entiendo... pero por otro lado, no perdiste la esperanza. -

Lina vio a Suzume con ojos de cachorrito, la pelirosada tenía razón.

- tuviste fe, ellos aún siguen vivos y están buscandote, ellos deben estar igual que tú ahora mismo, se fuerte tu por ellos, ellos te extrañan igual que tú los extrañas a ellos incluso mucho más, ese sentimiento que sientes ahora, déjalo salir, desahogate. -

- hay algo que no te dije en la casa de Eliseo. -

comentó Lina.

- ¿que dices? -

preguntó Suzume con compasión.

Lina seco sus lágrimas con la manga de su sudadera, tomo aire y luego habló.

- cuando la tía Luna se fue y jamás volvió, también dijo que yo era la culpable de lo que pasó entre ella y mamá... y talvez tenía razón. -

Lina rompió en llanto y se aferró a Suzume lo más fuerte que pudo.

la chica de cabello rosa, no pudo procesar las palabras que Lina había dicho, se había quedado sin palabras.

- es lo más estúpido que he escuchado. -

contestó Suzume enojada, entonces ella tomo a Lina del rostro y le dijo.

- no es tu culpa... nada de lo que pasó entre tu familia es tu culpa, tu seguramente aún estabas... en la panza de tu mamá y emmm... bueno creo que entiendes lo que quiero decir. -

argumentó Suzume, un argumento acertado pero algo desprolijo.

- es un problema que ellos deben arreglar, esa mujer está loca al involucrarte en algo que no sabías que había pasado, ¿que más se puede esperar? Ella ahora es un hueste de destructor... me he involucrado en un problema familiar, pero eso no importa... yo nunca dejaré que esa mujer te haga daño.

finalizó Suzume, muy convencida de si misma, estas palabras de aliento ayudaron mucho a Lina, ya que pasó de sentirse mal, a estar ok de nuevo.

- gracias Suzume, me siento afortunada de haberte conocido. -

expreso Lina mientras secaba sus lágrimas nuevamente, Suzume sonrió y le dio un beso en la frente, esto termino por tranquilizar a la niña.

- siempre recuérdalo... no es tu culpa. -

Lina volvió a abrazar a Suzume, la chica pelirosada sonreía, sonreía porque estaba haciendo lo imposible por mantener estable mentalmente a Lina, esto último conmovió a Suzume de una manera casi catastrófica, el saber que te hechan la culpa de algo que no hiciste o no tenías nada que ver, esa si era la mayor injusticia que podía existir. En el caso de Lina talvez estaba formándose en el vientre... o ni siquiera estaba planeada y ya estaba siendo culpada.

- hay que irnos, debemos encontrar un lugar donde podamos pasar la noche. -

dijo Suzume y ambas chicas se ponen de pie y reinician su caminata, como siempre Lina agarrada de la mano de Suzume.

- ¿como vas a vencer a la tía Luna? -

preguntó Lina por curiosidad.

- Ah pues... digamos que tu tía es prácticamente invencible. -

contestó Suzume y Lina jadeo del susto al oír esto.

- no hay forma de atacarla a corta distancia, a larga distancia es aún más difícil, además la arena es como la coraza que la protege ¿como destruir arena? -

Suzume realmente estaba preocupada por como iba a enfrentar a la mujer de arena, ni sabía cómo.

- pero tu no te preocupes, aunque tenga que morir en el intento, voy a borrarla de la faz de la tierra para que ya no cause más daño ni a ti ni a tu familia ni a nadie más. -

Lina se preocupó al oír lo que Suzume le dijo.

- no digas eso, yo quiero que vivas, debe haber otra forma para derrotarla, ¿puedes gritar hasta volverte rubia? ¿puedes hacer jutsus? ¿puedes estirarte tanto como Luffy? ¿tienes un stand? -

expreso Lina con ansiedad.

- jajaja, no poseo ninguna de esas habilidades, solo las mías y un par de trucos más, creo que será suficiente. -

comentó Suzume con total calma en su expresión, mientras seguían su camino, en busca de un lugar donde quedarse por esa noche.

[ ... ]

Suzume y Lina seguian caminando por un complejo de edificios, se les estaba complicando encontrar un lugar para pasar la noche.

- esto es genial, no hay una habitación libre aquí. -

decía Suzume molesta.

- y se está haciendo tarde. -

intervino Lina señalando un reloj digital en un edificio comercial, el reloj marcaban las 8 en punto.

- rayos, debemos apresurarnos... -

de repente Suzume abrió los ojos como platos, todo se puso lento, era un aviso de que algo andaba mal.

de repente una bola de fuego se dirigía a ella.

Suzume agarro a Lina y ambas se tiraron al suelo, la bola de fuego paso de largo hasta deshacerse en la pared de un edificio.

la chica pelirosada se incorporó rápidamente haciendo aparecer los círculos azules.

- ¡Lina detras de mi, ahora!. -

exclamó Suzume en posición de combate, Lina se puso de pie sumamente asustada.

- ¿que esta pasando? -

preguntó la chica peliblanca con temor.

- más problemas. -

contestó Suzume sin bajar la guardia.

Lina Miró en dirección a dónde Suzume veía y se llevó tremenda sorpresa al ver un sujeto de lo más extraño que había visto.

el ente se dirigía a las dos chicas vestía un terno negro y lo más llamativo, era que en vez de cabeza humana, salía una flama del cuello de la camisa.

- oh por dios... ¿que es eso? -

expreso Lina temblando de miedo.

- un inferno. -

acotó Suzume.

- ¿un que? -

de repente se sintió un movimiento sísmico en todo el lugar, los edificios bailaban con el movimiento telúrico, la gente comenzó a salir de los edificios, pero no le pusieron importancia a lo que pasaba en el entorno.

- esto es malo. -

expresó Suzume, Lina estaba hecha un manojo de nervios pendiente de lo que aconteciera.

entonces de una de las esquinas de la calle, se ve desembocar una esfera negra gigantesca, el causante de dicho movimiento telúrico, la chica pelirosada abrió los ojos como platos, la gente veía con temor el desfile de la gran esfera, dicha esfera rodaba a paso lento acompañada por dos entes vestidos con ternos y cabeza de flama, la gigantesca esfera se detuvo frente a Suzume y Lina, de repente comenzó a hechar vapores cual locomotora a toda marcha.

- Oh no... -

dijo Suzume preocupada.

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