*Saludos a todos los que leen esto, ya entramos en una etapa clave de la historia*

*The loud house y sus personajes pertenecen a Nickelodeon*

*Lina Loud pertenece a javisuzumiya*

*Suzume Cheng y todos los dibujos que verán a continuación pertenecen a bisping studios*

*Ahora sí, que se armen los pinches chingadazos*

La gente en esa ciudad luminosa era testiga de un momento de tensión máxima, una gigantesca esfera de color negro llegó desfilando por las calles de times square, siendo escoltada por dos entidades que parecían salidas de un sueño, eran fuego puro vestidos con ternos, aquella esfera detuvo su andar frente a dos chicas, una de cabello rosa y una niña de cabello blanco y línea color turquesa quienes la veían atónitas.

- Oh no... -

dijo Suzume preocupada, detrás de ella estaba Lina, hecha un manojo de nervios pendiente de lo que aconteciera.

de repente la esfera comenzó a hechar vapores cual locomotora a toda marcha, aquella esfera comenzó a sacar brazos y piernas completamente de acero, hasta que finalmente saco lo que parecía ser una cabeza de forma triangular con un tubo de escape del cual salía humo negro y finalmente se puso de pie ante la atonita mirada de Lina, Suzume nunca bajo la guardia durante el proceso.

- SUZUME! -

gritó la esfera con voz de anciano mezclada con tono robóticos al ver a las dos chicas.

- viejo. -

le contesto Suzume con asombro.

- ¿porque le dices viejo, no ves que es un androide? -

preguntó Lina asustada.

la esfera señaló con un dedo a Suzume y dijo lo siguiente.

- ¿a que has venido a norteamerica? se que no viniste como turista. -

la pelirosada le respondió.

- yo no quiero imaginarme cómo llegaste tú aquí, el agua salada del océano oxidaria tu caparazón... pero tienes razón viejo, no vine a pasear... vine a trabajar. -

- jajaja, que risa... no tienes la más mínima oportunidad de vencerme tu sola sin tus amigos, el gordo y el depresivo, solo eres un gatito indefenso... eres el objetivo Suzume. -

contrarrestó la esfera en tono amenazante.

- en serio, habiendo tantos objetivos importantes aquí en New York, como por ejemplo el congresista Demócrata Bob Menéndez... ¿te ensañas solo contra mi? -

acotó Suzume mientras su cabello lacio paso a puntiagudo como el de un puercoespin.

- todo sea por cumplir mi deber ¡hail destructor!... a propósito, veo que una niña te acompaña... ¿quien es? -

Lina tragó saliva al oír que el androide la mencionó.

- eso no te concierne. -

intervino Suzume enojada.

- ya estoy al tanto... Ella es Lina Loud, otro de los objetivos de destructor. -

Suzume y Lina jadearon al oír lo que dijo el androide.

- Silent debió habértelo advertido pequeña Lina, esa mujer es una busca problemas. -

hablaba la máquina aún apuntando con su dedo a ambas chicas.

- solo era cuestión de tiempo antes de que te vieras involucrada, todo aquel que sea amigo de Suzume y sus otros dos compañeros debe morir. -

finalizo el androide mientras cerraba uno de sus puños de acero con fuerza.

- eso es absolutamente absurdo, no le creas Lina. -

habló Suzume sin bajar la guardia.

Lina no podía creer lo que había oído, sus ojos completamente abiertos y los temblores en todo su cuerpo, ahora era un blanco de destructor ¿y todo porque? por Suzume, quien le ayudaría a encontrar a sus padres, a quien le dio su confianza pese a no saber absolutamente nada de ella... por un momento pensó que había sido el mayor error de su vida y que eso le podía costar la misma.

- con orgullo... soy Lina Loud y... ¡ustedes son los malos!. -

para sorpresa de Suzume, Lina salió de detrás de ella y se puso al frente y le gritó a la esfera.

- jajajaja, eso te ha metido en la cabeza esta mentirosa, ella es la mala, se involucró con las personas equivocadas y debe pagar las consecuencias ¿acaso tus padres no te enseñaron a no juntarte con malas influencias?... por juntarte con ella es que debo quitarte la vida en nombre de destructor, cero piedad, cero misericordia... cero sentimientos. -

adjudicó el androide con aire autoritario.

- maldito ¡es solo una niña! no voy a permitir que le toques uno solo de sus cabellos. -

intervino Suzume enardecida.

- si me enseñaron gordinflón, yo me junto con quien yo quiera y ese no es tu problema. -

acotó Lina sin temor y mostrándole los dos dedos mayores de sus manos, pero había cometido un error.

repentinamente un calor abrasador se hizo sentir en todo el ambiente, aquella esfera sacaba humaredas tras humaredas.

- AAAAAAAAH! COMO TE ATREVES A FALTARME AL RESPETOOOO! -

gritó furioso el androide, Lina lo había hecho enojar con sus palabras.

- no me importa un carajo, ¡ambas morirán incineradas! ¡a la caldera! -

de repente el androide puso ambas manos al frente...

- ¡FLAMETHROWER! -

de repente una potente llamarada salió de las palmas metalicas de la esfera.

la gente gritaba, corría, chocaban entre ellos al sentir el calor abrasador de la técnica del androide,

Suzume tomó a Lina y apenas pudieron evadir la flama desintegradora arrojándose al lado derecho, cayendo al suelo, Lina no lo podía creer, pensó que sería un lanzallamas ordinario, pero al ver la magnitud y la densidad del fuego, era algo de otro mundo.

- cre... cre... creí que... sería fácil de esquivar. -

tartamudeo Lina.

- no te confíes, este monstruo tiene muchos trucos. -

decía Suzume mientras se ponía de pie y sacaba sus círculos azules.

- no resistirán por mucho tiempo, ¡infernos ataquen! -

ordenó el androide a sus esbirros de fuego, estos acataron la orden y rodearon a Suzume y Lina.

- no... no... no. -

hablaba Lina entrecortada por los nervios, el sudor escurría por todo su cuerpo y sus latidos eran más rápidos, de repente ella vio como Suzume se quitaba la sudadera y el pantalón que vestía y los arrojaba a un lado, quedando únicamente con la camisa sin mangas blanca y un short que revelaba mucho y a la vez poco.

- Lina, desprendete de tu ropa, no quiero que te de un golpe de calor. -

le dijo la pelirosada mientras veía a sus 3 rivales rodeándolos, Lina asintió, vio como Suzume transpiraba por todo su cuerpo y sin dudarlo se quitó la sudadera y el pantalón que traía puestos y los arrojó a un lado, quedando con su camisa naranja sin mangas y ese short azul, ropa que utilizo el día que fue atacada.

ahí estaban ambas féminas nuevamente al filo de la navaja, enfrentando una nueva prueba para sobrevivir, sus rivales daban vueltas a paso lento cual bandada de buitres a un animal muerto, esperando el momento preciso para atacar, Suzume no les quitaba los ojos de encima, Lina muy atenta a lo que ocurrirá, ya que de eso depende su vida.

¿sera que puedan derrotar a este nuevo enemigo?...

[ ... ]

uno de los infernos atacó primero, deformando su cuerpo y convirtiéndose en un látigo de fuego golpeó a la chica pelirosada, pero esta uso sus habilidades y sacó un campo de fuerza para repeler el golpe de su atacante, los otros dos también deformaron sus cuerpos, uno en una guadaña y el otro en un maso, golpeaban el campo de fuerza y Suzume haciendo uso de su agilidad defendía a Lina cuando el ataque iba dirigido a ella, esquivaba a diestra y siniestra, fácil y difícil.

entonces la chica pelirosada sacó su látigo azul y comenzó a contraatacar, dando un giró como de bailarina de ballet y golpeando a los 3 infernos un sinnúmero de veces, logro alejarlos para tomar aire, el calor y su esfuerzo físico le estaban pasando factura significativamente, Lina se habia retirado lo suficiente debido al calor que emanaban los 3 entes de fuego.

los 3 infernos volvieron a su estado humano, haciendo piruetas y saltos de acróbatas, se lanzaron a la batalla cuerpo a cuerpo 3 contra 1

uno de ellos lanzó un derechazo y Suzume lo esquivo, otro atacó a la zonas blandas, pero Suzume lo esquivo, el último fue una patada imprevista al estómago que Suzume ya no pudo esquivar, ella se repuso rápidamente, los 3 lanzaron golpes al mismo tiempo y Suzume esquivo 2 de 3, 2 de ellos sujetaron a Suzume y uno de ellos le daba golpes férreos a la cara, en un descuido Suzume pateó con fuerza al estómago de su atacante, a ambos que la sostenían, usando su fuerza, se soltó del agarre de uno y con su mano libre le acertó un golpe a la cara de fuego de su otro atacante, agarro al restante y lo arrojó hasta que quedaron apilados.

Suzume respiraba agitadamente y el sudor caía de su frente como casada, no era lo único, tenía quemaduras de segundo grado en sus hombros y brazos.

No lo vio venir y de repente la esfera escondió su cabeza, brazos y piernas, mientras que su color negro se tornaba de color amarillo intenso y emitía un ruido como el de un auto acelerando.

- ¡Lina! -

gritó Suzume, inmediatamente Lina se lanzó a los brazos de Suzume.

la esfera rodó a una velocidad impresionante, destruyendo todo a su paso, Suzume se lanzó a tiempo esquivando ser aplastada, cayendo al piso Suzume abajo y Lina arriba de ella, rápidamente la niña ayudo a la pelirosada a ponerse de pie.

- es... es una... esfera enorme ¿como puede rodar a esa velocidad? -

preguntó Lina anonadada.

- te lo dije no te confíes, este monstruo está llena de sorpresas. -

contestó Suzume en guardia.

- ¿que es esta cosa? -

volvió a preguntar Lina con temor.

- Thomas branchkrüse, mejor conocido como "la caldera" y mano derecha de destructor, fue un soldado alemán desertor de la segunda guerra Mundial, huyó a gran Bretaña y fue asesinado a manos de un espía alemán, su cuerpo fue usado para experimentos con tal de encontrar el arma perfecta para vencer a los alemanes, usando únicamente su cerebro y corazón, los científicos lograron implantar su cerebro en esa coraza gigante de titanio y el resultado fue perturbador, como si se tratase de un humano, el hablaba, reía, tenía todos los recuerdos de aquel soldado, fue usado como arma para el ataque anfibio a las playas de Normandía... tiempo después el estaba sufriendo el estrés post guerra, se volvió agresivo... al darse cuenta de esto, el gobierno de los Estados Unidos le exigió a gran Bretaña desactivarlo ya que lo consideraban una amenaza global, así que lo arrojaron al óceano, en el canal de la Mancha... su núcleo se apagó hasta que destructor lo trajo de vuelta. con el pasar del tiempo el núcleo incandescente dentro de el arde cada vez con más intensidad... es su alma la que produce este calor abrasador. -

contó Suzume dejando a Lina con la quijada al suelo.

- quieres decir que... ¿el fue un ser humano? -

preguntó impactada Lina.

Suzume le asintió afirmativamente.

- ¿como se derrota a esa cosa? -

preguntó Lina preocupada.

- solo hay dos opciones... desintegrarlo o esperar a que se agote su energía. -

contestó Suzume.

- genial, hay que cansarlo y... -

- por desgracia su energía es infinita, no hay forma de cansarlo. -

- rayos... -

concluyó la conversación de ambas féminas, la esfera volvió a tornarse de color amarillo intenso y Suzume lo notó, inmediatamente hizo aparecer un circulo verde en su mano, giró su muñeca y gritó.

- ¡armadillo's armor! -

de repente una armadura de color amarillo comenzó a cubrir su cuerpo, Lina vio a Suzume en su armadura y de veras que no lo podía creer.

- wooow -

dijo Lina completamente impresionada al ver la armadura de Suzume.

- no es mía, me la presto mi amigo Robert. -

comentó Suzume mientras se volteaba a ver a la esfera.

- Lina, resguardarte. -

Lina asintió a la orden de Suzume y se escondió lejos, pendiente de lo que ocurría, vio como Suzume se transformó en una esfera no tan grande como la caldera, pero si de buen tamaño, ambas esferas estaban listas para encontrarse una con la otra.

la caldera salió disparada contra su rival, Suzume hecha esfera también salió disparada, ambas esferas en una colisión inevitable.

un estruendoso sonido metálico sonaba al encuentro de ambas esferas mientras rotaban empujándose una a la otra, una lluvia de chispas de un momento a otro inundó la calle, Lina se cubría los ojos al ver el destello brillante, pero eso no le impidió ver esa batalla de esferas, David contra goliat.

Suzume empujaba con fuerza a la otra esfera gigante, haciendola retroceder, Suzume le estaba ganando, Lina estaba muy nerviosa esperando el desenlace de esta batalla de esferas. Las autoridades policiales hicieron presencia en el lugar de los hechos, no se atrevían a acercarse para mantenerse a salvo de la batalla.

la batalla se estaba intensificando, Suzume seguía empujando con todas sus fuerzas a la caldera, la hizo retroceder significativamente, aunque por otro lado, Suzume se estaba cansando.

- si, le voy a ganar... Solo... !un poco más! -

gritó Suzume.

- jaaaaajajaaaa! ¿creiste que de verdad me ganarías? ¡pobre ilusa! -

gritó también la caldera.

de repente la caldera hizo retroceder a Suzume hasta el punto en el que arrancó, Suzume ya no pudo resistir más, la caldera uso un pequeño impulso y golpeó con más fuerza a Suzume haciendola volar y haciendo que se destransformara.

- ¡aaah! -

gritó Suzume al caer al piso, la armadura se le hizo pedazos por el impacto de la otra esfera.

- ¡Suzume! -

Lina inmediatamente corrió hacia la pelirosada y le ayudaba a ponerse de pie, pero fue en vano, Suzume no podía levantarse, tenía una herida en la cabeza de la cual brotaba el líquido vital.

- co... rre. -

dijo Suzume entrecortada.

- ¿que? -

preguntó Lina preocupada.

para el terror de Lina, los 3 infernos se materializaron frente a ella, la albina entró en pánico y salió corriendo y los infernos le dieron persecución.

- traiganmela con vida, yo me encargo de Suzume. -

ordenó la caldera a sus huestes, la caldera comenzó a caminar a paso lento en dirección a Suzume.

- mal... maldito bastardo. -

pronuncio Suzume con voz débil.

- ¿sabes Suzume? el ser de acero, no me impedía tener emociones, cuando destructor me ordeno matar a la niña lo dude por un segundo, yo nunca había asesinado mujeres, niños, solo soldados enemigos, pero tantas muertes que he causado en mis 103 años, olvide por completo ¿que era ser humano?... de hecho, matar me da la satisfacción que me daba mi esposa cuando intimabamos. -

literalmente la caldera estaba monologando.

- eres un enfermo... después de jurar lealtad a Londres, ¿dices ya no importarte nada? ¿ni... siquiera la vida humana? -

acotó Suzume mientras se ponía de pie.

- así es mi estimada Suzume, destructor me enseño que no vale la pena luchar por un mundo mejor, si llegan más tiranos a voltearlo de cabeza, derrotaremos a esos tiranos y seremos nosotros quiénes nos impongamos de entre todos estos regímenes autoritarios. -

la caldera colocó su palma abierta sobre Suzume.

mientras, Lina corría desesperadamente, huyendo de sus perseguidores, corrió y corrió por todos lados, hasta que su peor pesadilla se hizo presente... un callejón sin salida.

- no no... no no no no. -

dijo con desesperación Lina, los infernos la encontraron, la albina acorralada solo se pegó lo más que pudo a la pared al ver a los infernos acercarse a ella.

[...]

- ¡FLAMETHROWER! -

gritó la caldera y una potente llamarada salió de la palma de su mano.

para la sorpresa de la caldera, Suzume había hecho aparecer un campo de fuerza que la protegio de ser carbonizado, más no de soportar el ardiente calor, sus palmas y brazos estaban pagando el precio, debido al dolor y a la fuerza que ejercía ella gritaba mientras un pensamiento cruzaba su mente.

''demonios, el infeliz tiene razón... no soy rival para el... al menos yo sola no... nuevamente involucre a Lina en otro de mis problemas... Solo me queda una opción''. -

Suzume hizo aparecer dos círculos rosas en sus palmas.

''aunque tenga que perder la vida, voy a derrotar a este enfermo, para que Lina viva y pueda encontrar a sus padres''. -

Suzume esbozó una media sonrisa y acto seguido giró ambas muñecas y desapareció en un has de luz.

la técnica del destructor paso de largo.

- lo logre. -

afirmó destructor.

- aún no cantes victoria pedazo de chatarra. -

para su desgracia, Suzume aparecio detrás de el, rápidamente la caldera se gira y ve a Suzume, de su cuerpo salía humo, resultado de aguantar el fuego y la alta temperatura.

- va, pero que terca eres, solo estas alargando tu sufrimiento. -

inquirió la caldera en tono molesto.

- ya he tomado una decisión. -

dijo Suzume, esta levantó ambos brazos y luego los bajo a la altura de su cintura, repentinamente aparecieron dos manoplas gigantes que se extendían desde sus dedos hasta los antebrazo de Suzume.

- ¡RAM FISTS! -

gritó la pelirosada, la caldera ni se inmuto ante esto, Suzume tenia la mirada encendida contra la caldera.

- voy a derrotarte yo sola, aunque me cueste la vida. -

- ¡ja! que estupidez, no lo entiendes... no tienes oportunidad contra mi y si es por la niña... mis infernos ya deben haberla matado. -

- estas equivocado... yo aún escuchó su corazón latiendo a lo lejos. -

estas palabras hicieron enojar a la caldera, Suzume no se equivocaba, Lina aún seguía con vida, pero estaba en una situación muy complicada.

los infernos ya estaban a punto de incinerarla, Lina ya rosaba el otro mundo.

- creo que ahora sí no sobreviviré... ha llegado mi hora... -

repentinamente uno de los infernos se desintegró de la nada..

los otros infernos vieron con horror como un ente gigante salía de Lina siendo este el causante de la desintegración de uno de ellos.

en un acto de desesperación uno de ellos le lanzó una bola de fuego a Lina, ella la vio venir y se cubrío esperando el impacto, el cual nunca llegó, la entidad nuevamente salió de Lina y agarro la bola de fuego con su mano, Lina volteo a ver qué ocurrió y se llevó tremenda sorpresa al ver a la entidad que la defendía de sus agresores, aquella entidad apretó la bola de fuego y esta se deshizo.

- ¿quie... ¿quien?... ¿como?... ¿cuando?... ¿donde? -

decía impresionada Lina, el ente le hizo un gesto como si le estuviera preguntando la hora.

- tu... ¿quieres saber la hora? -

de repente la entidad le lanzó un golpe a uno de los infernos y lo desintegró por completo, Lina lo había entendido, la entidad reaccionaba cuando ella le decía "ora"

- ora, ora, ¡ora! -

dijo Lina y el ente le propinó tres golpes al inferno y lo desintegró solo con el primero.

Lina aún no lo podía creer, sobrevivió... ¿que era esa misteriosa entidad que la protegio de su muerte inminente?

Suzume y la caldera se encontraban frente a frente, la chica pelirosada segura de si misma y dispuesta a perder la vida se enfrentaba contra una pesadilla de la revolución industrial.

Suzume se acercó a la caldera rápidamente, esta dejo caer uno de sus pesados puños contra la humanidad de Suzume, pero ella logra evadirle y levanta uno de sus puños gigantes y le acierta un golpe a la cabeza triangular de la caldera, este retrocede debido al impacto pero no cae y logró estabilizarse, la caldera vuelve a lanzar otro de sus pesados puños contra Suzume pero ella lo vuelve a contrarrestar y le acierta otro golpe, esta vez de no ser por un pie de la caldera y caía al piso.

la batalla se había tornado lenta, era como ver a dos abuelos pelear, ya que la caldera al ser grande y pesado, tenía la virtud de la fuerza bruta y no era nada veloz en su transformación, a Suzume las pesadas manoplas de carnero le restaban agilidad, nunca había utilizado esas armas antes.

- estas cosas son muy grandes y pesadas ¿como hace Livai para maniobrar esto? -

- ¡ya basta! -

gritó repentinamente la caldera, Suzume nunca lo vio venir, el pesado antebrazo de la caldera la golpeó de lleno y la mando a volar contra un edificio, de no ser porque puso los puños al frente, esto la protegio de un mortífero golpe... pero no la protegio de atravesar la pared.

Suzume salía de los escombros, su cuerpo contaba con graves quemaduras y rasguños, sin contar el agotamiento por el terrible calor, la estaba mermando.

- aún no logro hacerle un daño considerable, esto es malo. -

pensó Suzume.

- ¿aún piensas seguir?... bueno. -

de repente la caldera corrió hacia Suzume, en la corrida el suelo temblaba fuertemente, al encuentro con Suzume, ambos chocaron sus palmas y comenzaron una nueva batalla de fuerza, los enormes puños de acero de la caldera hacían ver minúsculas las manoplas de carnero de la pelirosada, el androide de entrada se fue con todo contra Suzume, la empujo usando su virtud la fuerza bruta, Suzume intentó contrarrestar pero fue imposible, por más que luchará por empujar a esa pesada maquinaria no la movía ni un milímetro, en un descuido Suzume soltó una de las palmas de la caldera y este no perdió tiempo, convirtió su mano en puño y por último lo dejo caer con fuerza sobre el cuerpo de Suzume la cual no pudo hacer nada para evitarlo y quedó aplastada como un insecto.

- agh gah!... agh... -

se quejaba Suzume increíblemente aún con vida, pero recibió un daño devastador, sangre salía de su boca y nariz, la caldera no cesó su ataque y volvió a dejar caer el pesado puño de acero a la humanidad de Suzume,

esta reaccióno pese a su estado crítico, puso un campo de fuerza para evitar ser aplastada nuevamente.

¡CRACK!.

- !AAAAAAAAH! -

el ruido de algo rompiéndose sonó en todo el lugar, ese algo resultó ser el brazo izquierdo de Suzume, debido al golpe demoledor y las manoplas pesada que la pelirosada portaba, ella vio el daño severo, cuya orientación de su brazo iba en dirección contraria, Suzume lanzó un gritó de dolor que también resonó en todo el lugar, pero aún así logró evitar ser aplastada nuevamente, la caldera escondió sus brazos, piernas y cabeza y rodó con la intención de aplastar a Suzume, esta leyó sus intenciones y giró rápidamente para esquivar que la esfera gigante la aplastara.

Suzume rápidamente se puso de pie y tomó distancia de la caldera, la cual volvió a desarmarse.

- jaaaaajajaaaa! mírate, uno de tus brazos esta roto, no puedes luchar así, eres muy frágil. -

se burlaba la caldera y de repente sus brazos y antebrazos giraron en todas direcciones.

- mientras que yo, ¡SOY INDESTRUCTIBLE! -

- que no se te olvide que alguna vez tu también fuiste humano. -

intervino Suzume enardecida.

- eso fue antes, ahora soy mejor jajaja... -

se reía el androide, pero su risa se detuvo al ver lo que venía a lo lejos, Suzume lo notó y también volteo a ver qué veía la caldera.

a paso lento, Lina venía caminando, pero había algo en su rostro, no denotaba temor sino determinación.

Suzume sonrió al ver que logró sobrevivir al ataque de los infernos... sin su ayuda.

- ¿como has sobrevivido a mis infernos? -

preguntó el androide con enojo.

Lina llegó hasta donde estaba Suzume y no se volteo a ver a esta última.

- ¿que haces aquí, no ves que es peligroso? -

le objetó Suzume a Lina.

- vine a ayud... Oh Dios mío Suzume ¡tu brazo!. -

contestó Lina, pero vio el brazo roto de Suzume y casi se desmaya.

- Ah si... olvidé arreglarlo. -

acotó Suzume, con su brazo bueno, tomo el antebrazo fracturado y lo giro de vuelta a su orientación normal, Lina al ver esto dio arcadas como si quería vomitar.

- fue horrible. -

le dijo Lina perturbada.

- ahora sí, retirate esto es muy peligroso. -

- no, no me iré, voy a ayudarte a derrotar a este monstruo. -

- ¿acaso perdiste la cabeza? no puedes, déjamelo a mi, tu ve y refugiate. -

- Suzume confía en mí. -

- ¡Lina te ordeno que te largues de aquí ahora mismo! -

- pero Suzume yo... -

- ¡deja de actuar como una niñita estúpida y haz caso a lo que te digo! -

Lina se quedó atonita por como Suzume la había tratado, pero inmediatamente frunció el ceño y repentinamente aquella entidad que la protegio de los infernos salió de ella y vio a Suzume de forma intimidante.

- ¡ORA! -

gritó Lina y la entidad le propinó un certero golpe a la caldera, sorprendentemente lo hizo volar hasta estrellarse contra un edificio.

Suzume se quedó sin palabras al ver esto.

- ¿que... es... eso? -

articuló Suzume sorprendida, viendo a la imponente entidad que salía de Lina, esta figura tenía la cabeza de un conejo y cuerpo humano, mezcla de dos colores, blanco y amarillo.

- esta... es la ayuda que necesitas. -

replicó Lina enojada.

de repente, la caldera salió rodando de los escombros y vio a las dos féminas, el se encontraba desconcertado luego de recibir tremendo golpe que abolló su coraza de titanio.

- no comprendo ¡como has logrado golpearme! -

decía furioso el androide mientras expulsaba una cortina de humo negro de su coraza.

Suzume hizo aparecer nuevamente sus manoplas de carnero y le dió una orden a Lina.

- no intervengas. -

Suzume se lanzó al ataque y no le dio oportunidad a Lina de protestar, la pelirosada se lanzó, golpeando dos veces la coraza del gigante, pero no logro ni siquiera rasparla, el gigante atrapó a Suzume en su mano y de repente la mano salió disparada del cuerpo del androide con Suzume en ella, a chocar contra otra edificación atravesándola por completo.

a Lina le comenzaba a entrar la impotencia al ver esto. cuando la cortina de polvo se disipó, se veía como Suzume trataba de zafarse del agarre de la mano.

pero de repente aquella mano se cerró con fuerza alrededor de ella.

- AAAAAAAAH! -

lanzó un alarido de dolor al ser brutalmente comprimida por la mano.

Lina comenzó a desesperarse al ver y oír el sufrimiento de Suzume.

- jajaja, te sacaré los órganos internos. -

dijo el cruel androide añadiéndole más presión al agarre.

- AAAAAAGH! -

volvió a gritar Suzume, pero este gritó fue más de agonía, Lina ya no podía resistir, apretaba con fuerza sus puños, dientes y párpados, comenzó a derramar lagrimas por lo traumante de la situación.

- ya muérete. -

repitió el androide con tono sereno mientras añadió aún más presión al agarre.

Lina solo pudo ver que Suzume lanzó un gritó, grito que no se escuchó, el cual se ahogó siendo reemplazado por la sangre que comenzaba a salirse de su boca.

- ¡YA NO PUEDO SEGUIR VIENDO ESTO! ¡ORAAA! -

estalló Lina, y de repente el conejo salió de ella y le propinó un golpe certero al androide, que provocó que soltara a Suzume del agarre.

- ¡oraoraoraoraoraoraoraoraaaa! -

repitio Lina y aquel conejo le lanzó una metralla de 100 golpes en menos de un segundo, finalizando con un golpe que enterró de cabeza en el asfalto al androide.

Lina corrió de inmediato a donde Suzume estaba tirada sin poderse mover.

- Suzume háblame... háblame por favor. -

dijo Lina desesperadamente.

- cof cof... Li... Lina. -

habló con voz débil Suzume

- vas a estar bien Suzume aguanta. -

le contesto Lina, pero vio que Suzume quería incorporarse sin importarle el estado grave en el que se encontraba.

- de... bo... ga... nar. -

- no Suzume, estas muy mal, ya no puedes pelear en ese estado. -

replicó Lina sumamente desesperada, ver la sangre de Suzume salir de sus heridas, las quemaduras de segundo grado en sus brazos, hombros y pecho la conmovian terriblemente, pero por otro lado, se encendía una mecha, una mecha llamada ira en su interior.

repentinamente el brazo de metal voló en dirección a su dueño, la caldera se levantaba con dificultad, se podían ver grandes abolladuras en su coraza, Lina se puso de pie, dio media vuelta y vio con ira a la caldera.

- Li... na... no... lo... hagas. -

habló Suzume en voz baja, Lina hizo caso omiso y camino en dirección al monstruo mecánico.

- ¿como demonios hiciste eso y porque te acercas a mi? -

preguntó la caldera al ver la actitud de la albina.

- eso ni yo lo sé... pero no puedo molerte a golpes sin acercarme lo suficiente. -

contestó Lina de mala manera.

"pero se como repelerlo. -pensó la caldera."

- pequeña mocosa malcriada, ¡voy a enseñarte algo de respeto! -

acotó la caldera, acto seguido lanzó un puñetazo directo a la niña dispuesta a aplastarla, Lina vio esto y no se inmuto para nada.

el golpe fue detenido por una palma gigante, la caldera vio de cerca a la criatura y se podría decir que se sintió intimidado por ver esa mirada que le clavaba el conejo, mirada que Lina también demostraba en ese momento. repentinamente el conejo apretó con fuerza su palma hasta cerrarla en un puño y desbarató por completo el puño de la caldera, dejándolo inservible.

- ¡ora! ¡ora! ¡ora! -

pronuncio Lina y el conejo le propinó 3 golpes a la cabeza triangular del androide, Lina inhaló aire por la boca y...

- ¡oraoraoraoraoraoraoraoraaaa! -

el conejo lanzó una metralla de 100 puñetazos por segundo a la coraza abollada del androide, el conejo abrió los ojos por completo y logró ver lo que parecía una fisura en la coraza del androide, lo más sorprendente es que Lina vio lo mismo que el conejo.

- una fisura. -

habló Lina impresionada, pero recupero su postura determinada y...

- terminemos con esto White Rabit. -

el conejo obedeció a Lina.

- ¡ora! ¡ora! -

el conejo lanzó dos golpes, acertando uno a la cabeza y el otro... la caldera lo logro esquivar.

- ¡ahora! -

la caldera cargo su puño bueno y le propinó un certero golpe al conejo directo a la cara y el conejo se quejó por el golpe.

de repente Lina escupió sangre de su boca, perdió el equilibrio y cayó de rodillas al suelo, el conejo volvió al cuerpo de Lina y eso la dejo con la mente en blanco.

- ¡Lina! -

Suzume llegó a auxiliar a Lina, ya podía moverse pese a lo que sufrió hace unos momentos.

- el... golpeó a White Rabit... y yo sentí el dolor... -

susurró Lina.

- pero como... -

acotaba Suzume pero la caldera les interrumpió la plática.

- jajaja mi plan resultó un éxito, deje que esa cosa me golpeara a propósito para que en un descuido yo le acertara un golpe, ya se como puedo contrarrestarlo, jajajaja. -

Lina se puso de pie con ayuda de Suzume.

- el... se dejó golpear a propósito... -

habló Lina nuevamente.

- esto es increíble... -

intervino Suzume al borde de la frustración, Lina volteo a ver a Suzume y le dijo.

- destruí su mano izquierda y logré hacerle una fractura a la coraza. -

- ¿que? -

- lo vi... bueno lo vio White Rabit... pero lo vi yo también, es como si sus ojos fueran los míos... hay una forma de derrotarlo. -

Suzume no lograba procesar lo que Lina le dijo, ¿que clase de habilidad había adquirido Lina de la noche a la mañana?

por una vez desde que Suzume conoció a Lina, la pelirosada le asintió a la albina, ella hizo aparecer un circulo rojo en su mano y acarició levemente el mentón de Lina, curandolo de aquel dolor que le aquejaba y le dijo.

- hagamos esto... ¿puedes utilizar a tu amigo? -

- claro que sí... White Rabit. -

al decir esto, el conejo salió del cuerpo de Lina con la vista en dirección a la caldera.

- pero esta vez te ayudaré. -

dijo Suzume extendiendo sus brazos y haciendo aparecer las manoplas de carnero en sus puños.

- basta de juegos... ¡es hora de que mueran incineradas! -

gritó la caldera apuntando a las féminas con su mano buena.

- mi energía pronto se acabará, usé mi última reserva para curarme, sumale el calor que este tipo emana de si, eso me consumió rápido, solo es cuestión de tiempo, así que demonós prisa. -

acotó Suzume en pose de combate con Lina y White Rabit a su lado.

de repente, la caldera escondió sus brazos, piernas y cabeza, iba a usar la super velocidad para aplastar a ambas féminas, Suzume quiso agarrar a Lina y esquivar que las aplastara, pero vio que Lina no se inmuto por esto.

la caldera salió disparada directo a las féminas, Suzume cerró los ojos esperando que pasara lo peor, pero los abrió y se llevó tremenda sorpresa, vio como el conejo atrapó a la caldera aún con la velocidad que llevaba en el contraataque.

- ¡golpealo Suzume ahora! -

la chica pelirosada se apresuró y lanzó un golpe directo a la fisura de la caldera, pero no le hizo ningún daño.

- ¡FLAMETHROWER! -

gritó la caldera, inmediatamente White Rabit lanzó lejos a la caldera para evitar que la técnica las afectará.

- ya no me quedan más energías Lina, por eso no le hice nada cuando lo golpeé. -

comentó Suzume mientras exhalaba aire por la boca, el calor abrasador le estaba jugando una mala pasada.

- déjame hacerlo a mi... White Rabit puede terminar el trabajo. -

inquirió Lina mientras el conejo flotaba detras de ella.

- es muy peligroso, no pienso ponerte en riesgo otra vez. -

- Suzume... confía en mí, yo puedo hacerlo, tu ya no tienes energía, White Rabit es muy fuerte, el parece ser el único que puede romper esa coraza. -

Suzume lo entendió pero no lo aceptaba, odiaba cuando alguien más tenía la razón, esa criatura que Lina poseía ahora, era la causa de las abolladuras y la fisura que la caldera tenía, ella no había sido capaz siquiera de rasparla, la situación llegaba a un punto final y ella tomo su decisión.

- esta bien... hazlo. -

dijo finalmente Suzume, Lina dibujo una media sonrisa y una canción épica comenzó a sonar.

la caldera venía caminando en dirección a las féminas, con su mano buena le lanzó un pedazo de escombro a Lina, pero White Rabit lo partió en dos solo con un dedo.

- maldita mocosa... antes no eras nada, eras solo un gusano... -

objetó la caldera, pese a no tener expresiones faciales, ese argumento sonó como si estuviera frustrado.

- serás tú contra Lina caldera, es mejor que ruedes lejos de aquí si no quieres ser destruido. -

intervino Suzume sentada en el suelo, comenzaba a sufrir los efectos de un golpe de calor.

- jajajajaaa! que estupidez, yo soy INDESTRUCTIBLE no lo entienden. -

- el Titanic se suponía que era indestructible y mira como termino... eso mismo te pasara a ti. -

acotó Suzume con seriedad.

- ¡MENTIRA! ¡SOY INDESTRUCTIBLE! -

gritó al cielo el androide.

- no... no lo eres. -

intervino Lina en voz baja.

de repente...

- ¡oraaa! -

White Rabit golpeó con fuerza la fisura de la caldera y esta se hizo más grande.

- ¡ora! ¡ora! -

la caldera logro bloquear los golpes con su brazo malo, con el brazo bueno lo dejo caer a la humanidad de Lina, pero White Rabit lo detuvo milímetros de tocar a Lina.

¡CRASH!

White Rabit partió en dos el brazo bueno de la caldera como si se tratase de una rama, Suzume presenciaba esto y se quedaba más que asombrada al ver lo que Lina podía hacer, debía averiguar que cosa era lo que Lina tenía, descubrir quién y que era White Rabit.

la caldera había quedado inutilizada de ambos brazos.

- ¡NOOOO! ¡no puedo ser derrotado! ¡esto ya no es divertido! ¡por favor ten piedad! -

en todo el enfrentamiento, la caldera se reía y hablaba con tono amenazante hacia sus rivales... al verse reducido por Lina y White Rabit, su voz ahora era la de alguien atemorizado, rogando piedad.

Lina ya lo tenía donde lo quería, entonces...

- cero piedad, cero sentimientos... cero misericordia... ¡oraoraoraoraoraoraoraoraaaa! -

White Rabit lanzó una metralla de 100 golpes por segundo directo a la fisura de la caldera, Lina vio el enorme boquete que había causado.

White Rabit volvía al cuerpo de Lina y la caldera cayó, causando un ligero sismo, lo había hecho... Lina derrotó a la caldera.

- Lina. -

le llamo Suzume y ella volteo para verla, la albina le dedicó una media sonrisa a la pelirosada, todo había terminado.

de repente un helicóptero iluminó el lugar donde ocurrió la batalla, Lina y Suzume vieron con horror que se trataba de un helicóptero Apache militar.

Suzume rápidamente se levanto y corrió en dirección a Lina.

- ¡Suzume! -

gritó Lina.

- ¡Lina! -

Suzume llegó a tiempo justo cuando el helicóptero abrió fuego despiadadamente contra ellas, en ese momento Lina creyó que moriría.

pero repentinamente vio como White Rabit se movía de un lado a otro sin control, veía que las balas no caían en ellas, eso era porque White Rabit atrapaba cada bala que intentaba atravesar a Lina y Suzume.

Suzume vio a la caldera, vio como salia una flama roja del boquete que Lina le provocó, esto le dio un mal presentimiento, asi que agarro a Lina y corrieron en dirección este, mientras White Rabit bloqueaba las balas, el helicóptero Apache las perdió de vista cuando se ocultaron bajo unas cornisas, pero Suzume no dejo de correr.

la caldera emitió un pitido ensordecedor y por último...

¡BOOM!

se vio la explosión en una toma aérea de times square, seguido de una onda expansiva que se extendió por la manzana entera, derribando el helicóptero Apache, pero no solo eso, esto hizo colapsar el sistema eléctrico de la ciudad dejándola a oscuras y la onda destruyó solo las ventanas de vidrio de las casas y edificios.

Lina y Suzume fueron alcanzadas por la onda expansiva, Suzume se tiró al piso y cubrió a Lina para que no recibiera ningún daño.

[ ... ]

coney Island, New York

08:30 pm

- ¡Lincoln ven a ver esto! -

gritó Sam a su novio, el cual llegó rápidamente.

- ¡que pasa! -

- mira. -

Sam le señalaba la TV, veía en las noticias lo siguiente " un atentado terrorista en times square deja un saldo de 13 muertos y más de 50 personas heridas" pero no fue eso lo que les importo... Lincoln abrió los ojos como platos al ver algo que la cámara del noticiero había captado.

- Lina... -

susurró Lincoln incredulo, sus ojos no lo engañaban... el logro reconocer a la niña de cabello blanco y vestimenta naranja y azul.

Sam se cubrío la boca con ambas manos, también le logro reconocer.

- mi niña... -

acotó Sam pero fue interrumpida por Lincoln.

- ¡vamos por ella! -

gritó el peliblanco.

- pero Lincoln hay que avisar a la policía... -

- ¿y para que? ¿para que no hagan nada? yo mismo voy a recuperar a mi hija. -

objetó Lincoln con determinación, Sam recapacitó, se puso sus zapatos y corrió con Lincoln hasta que salieron de la habitación.

- te lo dije Sam, te dije que Lina estaba viva. -

hablaba Lincoln mientras corría por las escaleras del hotel.

- ¿como llegaremos hasta allá? no tenemos como. -

preguntó Sam preocupada.

- yo se como llegaremos, espero que hayas traído tu licencia de conducir. -

finalizó Lincoln mientras el y su novia llegaban a la salida del hotel.

[ ... ]

el apagón en times square, dejo las calles oscuras y siniestras, acompañada con el silencio abrumador, en esas calles transitaban dos chicas, una de cabello blanco y línea color turquesa y la otra de color rosa, Lina ayudaba a Suzume a caminar, ya que había quedado maltrecha después de la batalla, las quemaduras en su cuerpo y la fractura de su brazo dolían con más fuerza.

- Lina detente... -

habló Suzume mientras se arrecostaba en una pared.

- ¿puedes seguir? -

preguntó Lina preocupada, Suzume se sentó y se recostó en la pared detrás de ella.

- ven aquí Lina. -

llamo Suzume a la niña, la niña se sentó a su lado, Suzume le tendió el brazo y la atrajo hacia ella.

- hay que... descansar. -

dijo Suzume en un bostezo, Lina no opuso resistencia, a ella también la estaba venciendo el cansancio, la chica de cabello rosa había cerrado sus ojos y comenzó a cantar en voz baja.

- duerme... duerme, mañana será un día mejor, ya ha pasado lo peor, Oh duerme mi dulce ángel, tus alas esconderas, mañana con el brillo del Sol las extenderás... vete ya a dormir o te vas a arrepentir... duerme duerme duermeee. -

Lina ya había cerrado sus ojos, Suzume la abrazo, se puso cómoda y también... cerró sus ojos.

[ ... ]

una motocicleta con estilo de las motos GP viajaba a máxima velocidad por las calles de New York, en ella iban dos personas con rumbo a Manhattan.

- ¡acelera Sam! -

gritó Lincoln mirando su celular en el que veía un GPS que le indicaba a donde ir.

Sam, su novia iba al manubrio, atendió la orden de su novio y acelero la motocicleta, ambos habían comprado la motocicleta ya usada a un reguetonero no tan conocido.

increíblemente la pareja llegó en 25 minutos a Manhattan, debido a la velocidad que traían, lograron llegar al lugar de los hechos, Lincoln literalmente salto de la moto y corrió hacia la escena.

25 minutos tardó en arreglar el sistema eléctrico de la manzana, ahora ya se podía ver la ciudad luminosa nuevamente.

la escena estaba acordonada y había efectivos de la policía local y fbi, había unos 7 oficiales resguardando la zona ante la atenta mirada del público, Lincoln llegó corriendo hacia ellos con su novia que lo seguía, intento pasar pero los oficiales le negaron el acceso.

- oficial déjeme pasar por favor... mi hija está ahí. -

decía Lincoln alterado.

- no puedo dejarlo pasar esta área está restringida, si quiere podemos enviar a nuestros efectivos a buscarla. -

dijo el oficial para intentar tranquilizar a Lincoln.

- amor, dales la imagen de Lina. -

habló Sam a Lincoln ella tratando también de tranquilizarlo.

pero de pronto y sin importarle nada más que su hija, Lincoln empujó al oficial tirándolo al suelo y se abrió paso para entrar a la escena, Sam lo siguió rápidamente.

- ¡oigan no! ¡regresen! -

gritó el oficial, 3 de los 7 que se encontraban en la entrada, dieron persecución a Lincoln y Sam.

Lincoln llegó hasta donde yacían los restos de lo que fue la caldera, miró en todas direcciones, Sam llegó a su lado, el Albino respiro profundo y gritó...

- ¡Lina! -

llamaba a su hija, Sam también se unió al llamado.

- ¡Lina! -

gritaban ambos esperando una respuesta... que nunca llegó.

- ¡ahí están! -

para la desgracia de Lincoln y Sam los oficiales llegaron y los atraparon, Sam no opuso resistencia, pero Lincoln era otra historia, no se dejaba contener por los oficiales.

- ¡sueltenme, debo encontrar a mi hija! -

gritaba Lincoln totalmente fuera de control, en ese momento el parecía un animal salvaje, ¿quien podía culparlo? se trataba de su hija, ¡su única hija la reputisima madre!

no podían contenerlo y tendrían que verse forzados a responder.

- ¡LINA! ¡LINA! ¡HIJA SOY YO TU PAPÁ! -

gritaba Lincoln mientras forcejeaba con los oficiales, Sam se fue hacia el rápidamente a tratar de tranquilizarlo.

- ¡Lincoln ya basta! ¡tranquilízate! -

Lincoln comenzó a derramar lagrimas de sus ojos, Sam lo tomo del rostro y lo obligó a verla a los ojos, ella también con los ojos cristalinos, logro tranquilizar al Albino, Lincoln cayó de rodillas en ese lugar, Sam también se arrodillo para tratar de que no hiciera algo de lo que se arrepentiría.

ahí estaba el ahora, sumido por el llanto, eso por lo que ha llorado tanto, en el suelo su mirada fija, llena de tristeza al no encontrar a su hija, jadeaba por efecto del llanto, no lo merecía, Lina aún viva estaba, en su mente repetía, este dolor y este sufrimiento ¿cuando termina?... cuando finalmente mamá y papá se reúnan con Lina.

- Lina. -

suspiró un derrotado Lincoln, Sam lo abrazo y ambos estuvieron así por un momento.

[ ... ]

Lina yacía dormida junto a Suzume en un callejón, los brazos de la pelirosada le servían de abrigo para esa fría noche, la niña peliblanca abre los ojos, pero no por una pesadilla o no poder dormír... si no por un instinto, le pareció oír la voz de su padre que le hablo al oído, su mirada se centró en el cielo estrellado, viéndolo fijamente.

- Mami... Papi... -

•••