*bienvenidos a otro capítulo de esta historia, cada vez más cerca de su final, me alegra no haberme rendido, ya que tenía planeado cancelarla, pero no vale la pena, desde el primer capítulo hicimos la solemne promesa de llegar hasta el final con esta historia ya sea que guste o no... vamos hasta el final con esto*

*Lina Loud es propiedad de javisuzumiya*

*Suzume Cheng es propiedad de bisping studios*

*sin más que decir, disfruten la lectura... *

"13 personas muertas y decenas de heridos dejo el atentado a times square, la policía... "

¡CRASH!

un vaso de vidrio se caía al piso de las manos de un sujeto que veía las noticias, veía el daño a las estructuras, a los vehículos... y a un enorme contenedor de acero hueco que yacía tirado en el piso, se trataba nada más y nada menos que el sujeto conocido como destructor, no dijo ni una sola palabra a lo que sus ojos veían, Luna estaba de pie tras el también viendo las noticias.

- como... ¿como pudo esa maldita mocosa derrotar a la caldera?... ¡COMO! -

exclamó destructor super ardido.

Luna no contesto y solo puso una mirada sería.

- jajaja esto es mentira, es solo un montaje, la caldera es invencible... -

- no es un montaje... es real. -

intervino Luna con tono serio.

de repente el destructor, agarro el televisor y lo arrojó contra el suelo, lo volvió a levantar y lo lanzó contra la pared, lo volvió a agarrar y lo lanzó contra el piso nueva mente, finalmente lo agarro y lo partió a la mitad con su rodilla, pero su frenesí no se detuvo, agarro las sillas y las lanzaba contra la pared, las sillas se desbarataban al tocar la pared, luego de arruinar todas las sillas, golpeó con fuerza las paredes hasta atravesarlas, después de su ataque el volvió al lugar donde estaba y expulsaba vapor de su máscara.

- ¿alguna otra cosa? -

pregunto el destructor con serenidad Luna no le contesto nada, tenía esa expresión sería durante el berrinche de destructor.

el sujeto de pelo lacio negro, saco un celular de su bolsillo, puso la marcación automática y se llevó el celular a su oído.

- Hola -

contestó una voz femenina al otro lado de la línea.

- Hola bombón, ¿como estas, te la estás pasando bien en New York? -

habló el destructor... ¿con cariño?

- si mi amor, este lugar me encanta, es el lugar perfecto para criar a nuestro segundo hijo. -

Luna cambio su expresión a una de confusión.

- si, oye amor... quería pedirte algo, la miserable de Suzume esta aquí, vino a arruinarnos la luna de miel, se dirige a Brooklyn justo donde tu estas corazón. -

- ¡¿que?! esa maldita ramera, voy a arrancarle las extremidades y se las meteré por la vagina. -

- esa es mi chica. -

- espero tus ordenes mi amor. -

- matalas, a ella y a la niña que la acompaña. -

- enterada, cuando termine con Suzume, quiero que tú y yo... -

- si mi amor te daré lo que tú quieras. -

- sabes que te amo... y mucho. -

- yo también te amo mi cielo... bye. -

el destructor corto la llamada y se volteo para ver a Luna.

- después de todo, creo que tendremos que entrar ambos a esto. -

habló el destructor con tono serio.

- ¿ya puedo ir a vomitar? -

preguntó Luna, el destructor lanzó una risa mientras meneaba la cabeza.

- nunca es fácil complacer a las mujeres. -

acto seguido el destructor paso al lado de Luna y salió de la habitación, Luna solo hizo un gesto de asco.

[ ... ]

times square, New York

08:00 am

una niña de cabello blanco y línea de color turquesa dormía plácidamente en un callejón al cual no llegaba la luz del dia, lentamente abrió los ojos y lo primero que vio la dejo perpleja.

había 3 sujetos de aspecto peligroso rodeándola, los 3 malandrines se reían de forma maniática.

- jajajaja, ¿vamos a divertirnos o no muchachos? -

Lina intento pegar un grito, pero fue violentamente aprisionada por los brazos de uno de los malhechores, ella forcejeaba pero resultó inútil.

- ¡WHITE RABIT! -

gritó Lina y luego su boca fue tapada.

- jajaja -

se rieron los 3 sujetos, uno de ellos tocó el rostro de Lina, la niña solo podía ver con rostro perturbado a los 3 maleantes riéndose, pero repentina y sorprendentemente, la soltaron, ya que detrás de ella se alzaba el ente White Rabit.

- ¡que mierdas es esa cosa! -

- ¡no se, pero corran! -

los 3 sujetos salieron corriendo, pero de pronto los 3 cayeron al piso inconscientes, al frente de los 3 cuerpos estaba una chica de cabello rosa con un circulo azul en su mano izquierda y un latigo azul en su derecha, ella los había noqueado.

- y con este grupo ya son 20 los estúpidos que intentaron hacernos algo durante la noche. -

habló Suzume señalando al grupo de maleantes inconscientes apilados en lo profundo del callejón, la pelirosada se acerco a Lina, el ente de la niña volvió a su cuerpo y ella se fue a abrazar a Suzume.

- Suzume... apestas. -

comentó Lina.

- tu también apestas Lina. -

respondió Suzume, ambas habían transpirado la noche anterior por el infernal calor que emitía el villano conocido como la caldera y por ende ambas tenían olores muy desagradables, Lina notó que la pelirosada ya no tenía ni una sola quemadura o herida de la noche anterior, también noto que ella llevaba puesta su ropa de viaje, que constaba de la sudadera amarilla con mangas a rayas y el pantalón negro.

- ¿como recuperaste nuestra ropa? ¿acaso fuiste allá? -

preguntó Lina sorprendida.

- si, estaba lleno de oficiales, no quería que nos de un resfriado y más aún... que el gobierno nos encuentre. -

- ¿a que te refieres? -

- vi un anuncio en la tele, te buscan a ti. -

Lina se preocupó al escuchar esto.

- tuviste razón en no querer que te llevará a alguna estación de policía, medite y llegué a la conclusión de que hubiera sido un grave error... preguntas, investigación... extradición... todo se hubiera perdido. -

comentó Suzume, esos argumentos tenían mucha fuerza, la pelirosada hubiera sido acusada de secuestro y de ser sospechosa del ataque a coney Island.

- ten, ponte la ropa ya vamos a partir. -

Suzume le dio la ropa a Lina, era la sudadera azul y los pantalones violeta, ella la tomo y se vistió.

- así que no fue un sueño. -

acotó Lina.

- ¿que cosa? -

preguntó Suzume

- lo de ayer... volvimos a sobrevivir a la muerte... contra esa cosa gigante. -

- si y esta vez... de no ser por ti y tu amigo conejo. -

la conversación de ambas chicas se vio interrumpida por el sonido hambriento del estómago de la niña de cabello blanco.

- salgamos de aquí y vamos a comer algo. -

acotó Suzume

- genial. -

siguió Lina.

Suzume le tendió la mano a Lina y ella la tomó y salieron del callejón. por otro lado, Lina iba pensando preguntar algo... algo que quería preguntar desde que conoció a Suzume.

[ ... ]

coney Island, New York

09:00 am

un joven de cabello blanco se encontraba dormido recostado sobre una pared, Lincoln y su novia habían vuelto después de haber salido hasta Manhattan en la noche anterior por una luz... una luz que al llegar a dicho lugar... se apagó, creyó que traería de vuelta a su hija, pero terminó regresando con las manos vacías.

a la habitación entraba su novia, Sam la chica de cabello rubio y línea color turquesa, la cual llevaba unas grandes ojeras bajo sus ojos, llevaba una taza de café para su novio, con delicadeza tocó el hombro de su novio y este se despertó.

- amor, te traje un café. -

Lincoln también tenía unas espantosas ojeras bajo sus ojos, pero decidió tomar el café que le ofrecía Sam. Ella acarició su cabello como si fuera un niño, Lincoln no hizo ningún gesto ni movimiento alguno, solo tenía esa mirada triste y pérdida mirando al suelo.

- lo de ayer fue una señal Lincoln, una señal de esperanza, nuestra hija está viva. -

le dijo Sam a Lincoln esbozando una débil sonrisa.

- no aparecio en la lista de muertos o heridos... Ella aún está viva. -

una lágrima se asomó por los ojos de Lincoln, sus labios temblaban y su respiración se agitaba, Sam tomo su mano rápidamente con la suya.

- mi niña... Ella está ahí afuera, sin comida, sin agua, sin frasadas, en la intemperie... a merced de Luna. -

contestó finalmente Lincoln, le costaba hablar por el ataque que estaba sufriendo.

- creí que la habíamos perdido y si hubiese sido así, ya no tendría motivos para seguir viviendo. -

Sam no pudo evitarlo, sus lágrimas dijeron presente también.

- por más que quiera salir a buscarla, temo por nuestras vidas, Luna anda suelta y... temo que te haga daño, eso sería otra cosa que nunca me perdonaría. -

pese al momento de tristeza, Sam no pudo evitar sonrojarse, ella recordo aquel día que se enamoró de él, cuando solo tenía 11 años de edad, era un niño muy positivo, muy alegre, muy determinado, aquel niño se había convertido en un hombre... su hombre, el que siempre hizo todo lo posible por mantener la felicidad en ella y en su primogénita.

- vamos a buscarla Lincoln. -

habló Sam, Lincoln volteo a verla con rostro sorprendido.

- pero Samantha... -

le contesto Lincoln.

- la vamos a encontrar. -

volvio a decir Sam con determinación.

Lincoln lo entendió de inmediato, ahora el era el que estaba derrotado, al principio su novia era la que estaba derrotada, pero se invirtieron los papeles, Lincoln no lo pensó ni un segundo y dijo.

- vamos. -

Sam se puso de pie y ayudó a Lincoln a levantarse, el la abrazo hasta levantarla del piso, el momento triste fue reemplazado con un momento de esperanza.

- ¿pero por donde comenzamos? -

preguntó Sam.

- iremos a Brooklyn. -

contestó Lincoln.

- iré a empacar nuestras cosas. -

dijo Sam

- yo te ayudo. -

la siguio Lincoln, pero antes saco su celular y vio el fondo de pantalla, era la foto de la familia de 3 el, Sam y Lina.

- ya vamos por ti Lina. -

[ ... ]

Manhattan, New York.

02:30 pm

Lina y Suzume se encontraban en la estación del metro, metro que las llevaría a Brooklyn, después de desayunar y almorzar, siguieron el largo camino rumbo a la estación del tren, por desgracia cuando ellas llegaron el tren ya se acababa de marchar, por lo que ambas estaban solas en la parada así que tomaron asientos para esperar al siguiente, lo más extraño que Suzume notó, era que Lina no había hablado en todo el camino, así que decidió preguntarle.

- oye Lina, ¿porque estás tan callada? algo me dice que no estás bien. -

a Lina le sorprendió lo que dijo Suzume, en efecto ella no estaba bien, su rostro denotaba enojo pero ¿hacia quien?

- no, no estoy bien. -

contestó molesta Lina.

- ¿que tienes, estas enferma, herida? -

preguntó preocupada Suzume

- no Suzume, es contigo. -

contestó Lina

- ¿conmigo? ¿y porque? -

volvió a preguntar Suzume

- desde que te conocí, te prometí que iba a confiar en ti... en este momento no confío en ti. -

Suzume se quedó muda por lo que Lina le dijo.

- ¿como puedo confiar en alguien que ni siquiera me dice su edad? literalmente estoy perdida en New York con una completa desconocida. -

Suzume perdió la paciencia rápidamente, se molestó y le gritó...

- ¿¡y que es lo que quieres!? -

pero Lina no se inmutó y también gritó.

- ¡quiero que me digas quién demonios eres! -

Suzume nuevamente se quedó muda por la actitud de Lina.

- quiero saber todo sobre ti, sin mentiras, sin excusas, quiero la verdad. -

Lina veía a la pelirosada con rostro desafiante, Suzume relajo su mirada, la Lina miedosa y aterrada desapareció en un abrir y cerrar de ojos, suspiro pesadamente y dijo con tono sereno.

- si así recuperare tu confianza... entonces lo haré. -

- habla ya. -

dijo impaciente Lina.

la pelirosada cerró sus ojos por unos segundos, los abrió y una mirada triste era lo que ahora Lina veía, Suzume la miró directo a la cara, para que ella no pensara que mentía.

- mi nombre es Suzume Elizabeth Cheng... tengo 16 años de edad, soy de Londres, Inglaterra, pero tengo ascendencia de hong kong... -

acotó Suzume.

- ¿eso es todo? -

preguntó Lina impaciente.

- ¿y que más quieres saber? -

contestó Suzume con seriedad.

- te dije que quiero saberlo todo sobre ti, todo lo que tengas que decir sin omitir ningún detalle. -

replicó Lina.

Suzume hizo un gesto de molestia, volvió a suspirar pesadamente y se preparó para hablar.

- soy huérfana... -

Lina inmediatamente se sorprendió por tal declaración.

- ... perdi a mi padre y madre a los 5 años de edad... en un atentado. -

el tono que usaba Suzume era tétrico y sombrío.

- el edificio en el que vivíamos... explotó y todos en el murieron... menos yo... -

Lina no tenía palabras para describir lo que oía, su rostro de sorpresa nunca cambio en la conversación.

- el nombre de mi mamá era Sizume y el de mi papá era Jin Tao... rentabamos un apartamento en el segundo piso, mamá esperaba otro hijo... hermano al que nunca conoceré. -

las palabras de Suzume comenzaban a temblar.

- ese día ayudaba a mamá con los quehaceres, yo era la única ayuda que ella disponía ya que papá trabajaba... ese día cuando papá regreso del trabajo 10 minutos después, ocurrió el atentado. -

Lina se llevó ambas manos tapando su boca de la impresión.

- todo ocurrió muy rápido, cuando desperté de la inconsciencia, me encontraba en los brazos de un bombero... -

Lina interrumpio a Suzume.

- Suzume creo que ya escuché suficiente... -

- al oír lo que el doctor me dijo en el hospital, me quedé en silencio, esperando un llanto, el cual no llego... papá y mamá... y mi futuro hermano... murieron. -

los ojos de Lina se pusieron cristalinos, la historia le estaba taladrando el corazón, Suzume ya tenía un camino por el cual sus lágrimas recorrían.

- al no tener ningún familiar en Inglaterra, fui puesta en adopción... una señora me adoptó 2 meses después del atentado... Ella me acogió en sus brazos, me dió el cariño que mis padres me dieron... me crió lo mejor que pudo... Ella me esta esperando en este momento... cuando yo terminé este trabajo en norteamerica. -

Suzume se detuvo y secó sus lágrimas, respiro profundo y continuó con su relato.

- 7 años después me di cuenta de lo que ocurrió en realidad... había un vecino que era mexicano, el era muy gruñón y prepotente, su nombre era Sergio Andrada... y trabajó para destructor... el infeliz fue localizado para ser asesinado por la mafia italiana, así que el para conseguir la ayuda de destructor, fingió que fue atacado por la mafia italiana, destruyendo el edificio en el que vivíamos... ¡sin importarle nada ni nadie! -

Suzume por un momento se exalto, pero se tranquilizó rápidamente.

- el mismo que asesinó a mis padres... el asesinó a la esposa y a la hija de Eliseo, ya sabes lo que dicen... el enemigo de un mexicano es otro mexicano... pero todos ellos ya pueden descansar en paz... hice justicia con mis propias manos, sobreviví a ese atentado gracias a estas habilidades que en ese momento no sabía que tenía... estas habilidades son herencia de mi abuelo, este poder es la manifestación de seres justos, que luchan por lo que es correcto. -

Suzume hizo aparecer los círculos azules en sus manos, luego los desapareció y con su mano derecha quitó el mechón que cubria su mejilla revelando una cicatriz.

- esta cicatriz es el único recuerdo que tengo de aquella trágica noche... no la oculto por simple estética o por temor a no ser atractiva para ningún chico... la oculto para que nadie me pregunte la historia de esta cicatriz. -

Lina bajo la cabeza en señal de pena, su mente no procesaba lo que acababa de oír, se sintió terrible por haber presionado a Suzume... a revelar tan delicada información, el saber que sus padres murieron y un hermano que nunca nació... el saber que en tantas veces desde que se conocieron, ella le salvó la vida arriesgando la suya ahora sabiendo que alguien le esperaba... su madre adoptiva... Lina comenzó a llorar, lloraba por la triste y cruda realidad que vivía Suzume, también lloraba al recordar lo desobediente que era con sus padres a veces, Suzume no tuvo la oportunidad de despedirse de sus padres, lo mismo le pasó a Lina hace 2 días cuando casi pierde la vida a manos de su propia tia, no le hubiera dado la oportunidad de decir adios, al igual que Suzume... sus padres también la esperaban, Lina abrazó a Suzume mientras sollozaba y se disculpaba.

- lo siento Suzume... de verdad lo siento... no tenía idea. -

sollozaba Lina, Suzume le correspondió el abrazo y no dijo nada, la pelirosada también lloraba en silencio. así pasaron por un buen rato.

[ ... ]

- Dios mío... eso debió ser horrible. -

inquirió Lina ya más tranquila.

- algunas cosas nunca deberían ser contadas, no quería que supieras sobre mi. -

respondió Suzume igual de tranquila.

- lo siento... -

dijo Lina abrazando más fuerte a Suzume.

la pelirosada tomo el rostro de la peliblanca y la obligó a verla.

- ya no te preocupes, yo te prometí que iba a contarte quien soy para recuperar tu confianza, tu ya me habías contado mucho sobre ti, merecías saber todo sobre mi. -

- eres la persona más genial que he conocido. -

dijo Lina sutilmente.

- tu también eres la persona más genial que he conocido Lina... y sabes algo, me he encariñado de ti. -

contestó Suzume igual de sutil.

- ¿me ves como una hermana? -

le pregunto Lina a Suzume, ella se sorprendió por la pregunta, la pelirosada solo sonrió y le dijo...

- si, eres como una hermana para mi. -

Lina contestó emocionada...

- ¡siempre había querido tener una hermana mayor! aunque seamos de otros padres, yo seré tu hermanita menor. -

el comportamiento de Lina le extrañó a Suzume, pero entendió lo que hacía, después de entristecerse por el oscuro pasado de Suzume, Lina buscaba la manera de hacer sentir bien a la pelirosada... eso lo heredó de su padre.

- no me había puesto a pensar en la despedida. -

comentó Suzume con seriedad

a Lina le cambió el semblante al oír esto.

- me he encariñado contigo, no se como sera nuestra despedida para cuando encontremos a tus padres y yo me tenga que ir. -

- no pienses en eso. -

contestó Lina .

- hay que aprovechar el tiempo que nos queda juntas, hemos pasado por muchas cosas desde que nos conocimos... yo tampoco he pensado en eso, se que sera triste. -

Suzume acarició los cabellos blancos de Lina alborotandolos.

- tienes razón... hermanita menor. -

comentó Suzume con una sonrisa inocente.

- cambiando de tema... aún debemos averiguar que es esa cosa que te defendió ayer de la caldera y sus secuaces. -

- ¿te refieres a White Rabit? -

Lina invoco a la entidad, esta salió del cuerpo de la albina, demostrando sus colores dorado y blanco, le sacaba un metro de altura a Lina.

- ¿como sabes su nombre? -

preguntó Suzume al curioso nombre del conejo.

- yo se lo puse, pensaba ponerle usagyuuun pero White Rabit esta mejor... ¿sabes lo que es? -

contestó Lina, Suzume se veía impresionada.

- no tengo idea de que carajos es esto. -

- lo invoque solo con decir "ora". -

de repente White Rabit le lanzó un derechazo a Suzume y esta lo bloqueo con su mano.

- ups lo siento, White Rabit ella es amiga no la ataques. -

- esta bien, de hecho es impresionante. -

- ¿verdad que si? mira esto... White Rabit saluda. -

el conejo hacia el saludo moviendo la mano.

- mira, nos está saludando, hola. -

Suzume sonrio de asombro ante esto.

- ¿y no habla? -

- por desgracia no, me encantan sus colores, el blanco me recuerda al color de mi cabello y el dorado a mi collar... espera. -

Lina vio debajo del cuello de su sudadera y vio que el collar dorado que tenía brillaba como lo hacía White Rabit.

- el... viene de mi collar. -

comentó Lina asombrada.

- ¿que? -

preguntó Suzume, Lina sacó su collar y se lo mostró a la chica de cabello rosa.

- de aquí, mi mamá me lo dió el día de mi cumpleaños en coney Island, me dijo que era un amuleto para no tener mala suerte y... -

Lina abrió los ojos como platos al recordar lo que su madre le dijo aquel día.

- ¡la tía Lucy! ¡ella debe saber que es! este collar pasó por sus manos. -

con entusiasmo Lina le ordenó a White Rabit volver a su cuerpo, el collar dejo de brillar y ella lo guardo de nuevo bajo la sudadera.

- cuando lleguemos a casa, será lo primero que le preguntaré. -

concluyó Lina, Suzume estaba sonriendo al ver que Lina estaba feliz, ella se puso a pensar que quizás esa entidad le ayude a derrotar a destructor, sin poner a Lina en riesgo, ya lo resolvería.

[ ... ]

coney Island, New York

03:30 pm

una chica de cabello corto de color castaño entraba a un hotel, rápidamente se dirigió a la recepción.

- bienvenida al hotel Sleep Inn Coney Island. ¿en qué podemos ayudarle? -

habló la recepcionista.

- vengo a buscar a Lincoln Loud. -

contestó en tono sombrío la castaña, la cual resultó ser Luna Loud.

- lo siento pero el huésped se fue hace media hora. -

Luna apretó con fuerza los puños.

- ¿donde se fue? -

preguntó.

- no lo sé señorita... -

contestó la recepcionista, pero fue interrumpida por la mano de Luna que apretaba su cuello.

- ¿¡DONDE SE FUE!? -

le gritó a la cara.

la recepcionista asustada contestó.

- no... no... se. -

de repente Luna sintió una mano gigante posarse sobre su hombro, se volteo lentamente para ver de quién se trataba, era el guardia de la puerta.

- suelte a la recepcionista y larguese inmediatamente de aquí. -

Luna soltó a la recepcionista lentamente...

pero de repente, la mano del guardia comenzó a ser cubierta por arena.

- ¿pero que... ? -

la arena le llegó hasta el antebrazo, Luna miraba con rostro aterrorizante a la recepcionista.

- ¡prensa de arena! -

gritó Luna y de repente.

!CRACK!

- Aaaaaah! -

gritaba el guardia, la recepcionista lo vio y su mirada se estremeció al ver lo que le sucedió al guardia, su brazo tenía 6 dobleces a causa de la técnica de Luna.

- tu sigues. -

susurró Luna a la aterrada recepcionista.

- no... -

de repente la recepcionista vio como la arena la cubría desde los pies.

- no... por favor... ¡no lo hagas!. -

decía aterrada la recepcionista, finalmente fue tapada con la arena de Luna, ella levantó su mano abierta y...

- ¡ataúd de arena! -

gritó Luna cerrando su mano y aquel tumulto de arena se comprimió excesivamente.

de repente los botones y sirvientes del hotel se lanzaron al ataque de Luna, esta al verlos alzó su brazo derecho y un vendaval de arena se los paso llevando a todos, hasta al guardia brazo torcido, hasta hacerlos chocar contra la pared.

toda la arena que había utilizado volvía a ella lentamente, mientras esto pasaba ella tomo el registro de huéspedes, busco la fecha de hoy y vio algo que le disgusto... ellos ya no estaban en el hotel, se habían ido.

- maldición. -

susurró Luna.

afuera del hotel la esperaba el hombre de cabello largo y lacio de color negro, frente al edificio había un kiosko de helados, mientras esperaba a Luna, degustaba de un sundae de caramelo mientras leía los periódicos.

el hombre bajó el periódico y vio a Luna parada frente a el con cara de pocos amigos.

- déjame adivinar. -

inquirió el destructor mientras comía su helado.

- se fueron. -

susurró Luna.

- salieron a buscar a su querida hija, es lógico, las autoridades de este país no sirven para nada, solo son gordos oficiales come donas y se ofenden cuando les hablas en español. -

dijo el destructor dandole el último bocado a su helado.

- ¿comer helado te hace sentir mejor, después de la rabieta que hiciste? -

preguntó Luna.

- de hecho si, soy un enamorado de los helados. -

Luna rodó los ojos en señal de fastidio.

- ¿y que sigue después? -

- no sabemos a donde se fueron los padres de la niña, pero sabemos en donde esta la niña. -

contestó el, destructor se levanto y se fue al mostrador a pagar su helado.

- conserve el cambio buen señor, los helados en norteámerica son los mejores. -

el destructor se fue al frente de Luna y le dijo...

- vamos a Brooklyn. -

[ ... ]

Brooklyn, New York.

05:15 pm

Brooklyn, uno de los 5 barrios de New York, se encuentra ubicado en el extremo occidental de Long Island. El icónico puente de Brooklyn construido en 1883, lo conecta con Manhattan.

en ese lugar transitaban dos chicas, Lina y Suzume ya estaban a poco de llegar a coney Island, Brooklyn era su último punto de referencia para llegar hacía su destino.

- mamá y papá aún deben estarme buscando. -

comentó Lina mientras iba tomada de la mano de Suzume.

- yo creo que no, con tu tía loca suelta por ahí, no creo que se arriesguen... pero si se trata de su hija sin duda lo harían. -

acotó Suzume.

- aún no asimiló el porque mi tía Luna término así, ella era apasionada, enérgica ¿porque ella es la villana de esta película? -

- añadele amor y traición y obtendrás un biocomponente de calamidad. -

ambas chicas se rieron por lo que dijo la pelirosada.

ambas chicas siguieron su camino hasta llegar a un complejo de edificios poco transitado por gente, a Suzume le dio un mal presentimiento.

- oye Suzume ¿tu vas a la escuela? -

preguntó Lina animada.

- si, estoy en secundaria voy en 8vo grado. -

contestó Suzume.

- ¿que quieres ser cuando seas mas grande? yo quiero ser cantante de rock. -

- nunca dejes de seguir tus sueños, yo quiero ser médica. -

- pero Suzume tu ya sabes curar heridas con tus habilidades. -

- el cáncer y el VIH no se curan con esto, yo quiero encontrar las curas para esas enfermedades incurables. -

finalizó Suzume, Lina se había asombrado de oír el gran sueño de Suzume, era algo muy probable y a la vez imposible encontrar una cura para las más mortíferas enfermedades en la historia humana..

de repente, Suzume se detuvo al escuchar un ruido, como de algo arrastrándose.

- ¿que ocurre Suzume? -

preguntó Lina preocupada.

Suzume volvió a escuchar el ruido e inmediatamente hizo aparecer los círculos azules en sus palmas.

- Lina detrás de mi, ahora. -

replicó Suzume, Lina solo frunció el ceño.

- ahora tengo un... -

de repente algo atrapo a Lina, Suzume se lanzó al suelo al pasar por poco una gigantesca hoja afilada a cortarla en dos.

- jajajaja Suzume pero que desagradable sorpresa. -

Suzume se puso de pie y vio con los ojos abiertos como platos a la entidad que le había hablado, era una mujer muy hermosa de cabello lacio y negro, de la cintura para abajo tenía tentáculos de pulpo.

- Edwina. -

habló Suzume impresionada, entre sus tentáculos ella tenia aprisionada a Lina.

- la misma corazón, ahora tengo a uno de los objetivos y voy a proceder a eliminarlo. -

- no Edwina, ella no tiene nada que ver en esto, suéltala. -

Suzume estaba acercándose a Edwina y esta al ver esto, apretó el cuerpo de Lina con sus tentáculos.

- no te atrevas a acercarte, o voy la estrangularla más fuerte. -

- ¡Suzume salvame!. -

gritó Lina desesperadamente.

- tranquila voy a sacarte de ahí. -

dijo Suzume confiada.

- ¿y como harás eso? -

preguntó Edwina, Lina contestó.

- ¡ORAAA! -

White Rabit salió y golpeó violentamente el rostro de Edwina, por el golpe soltó a Lina y esta corrió a los brazos de Suzume, ambas vieron como la mujer se transformaba de vuelta en humana.

- ¡AAAAAH! ¡MALDITA! -

gritó Edwina como loca, Suzume no bajo la guardia y su cabello se puso puntiagudo.

- ¿quien es esta mujer Suzume? -

preguntó Lina preocupada.

•••