HASTA QUE EL SOL MUERA / PARTE I
3 Meses atrás.
Marzo / Viernes 6
6: 30 am
Mantenemos este amor en una fotografía
Hacemos estos recuerdos para nosotros mismos
Donde nuestros ojos nunca se cierran
Nuestros corazones nunca se rompen
Y el tiempo está congelado, todavía…
El sonido irritante provenía de la cocina, lugar donde corría una mujer de cabello rubio hasta la altura de sus hombros. Trataba de poner sus pendientes mientras avanzaba lo que sus pies le permitían.
Cuando llegó agarró una mecha y retiró la tapa de esa tetera que hacia el estrepitoso ruido, el cual anunciaba que el agua estaba lista para agregar el ingrediente favorito de ella y su querida hija. Sin embargo, la razón por la cual se apuraba era para evitar que su hija se despertara. Propósito que no logró alcanzar.
Sakura frunció el ceño justo cuando ese molesto ruido se hizo presente, parecía como si le estuvieran gritando a escasos centímetros de su oído.
- ¡Mamá! –Gritó está molesta tapándose con su manta.
- Lo sé cariño. Perdón –Dijo apenada la mujer. –Pero igual no es mi culpa Sakura, debiste ir a tu cuarto.
La mencionada rio levemente mientras, con todas sus fuerzas trataba de pararse del sofá más grande de aquella sala. Se sentó y volvió a caer con sus ojos cerrados. Se quejó y rodó sobre su costado izquierdo, cayendo de lleno sobre la alfombra. Chilló de decepción.
Su madre rio a todo pulmón mientras se aproximaba a ella con una taza humeante llena de café; las dejó sobre la pequeña mesa de centro y ayudó a levantar a su hija, luego se la entregó y se sentó junta a ella, en el sillón. Sakura suspiró llevando la tacita a su boca, tragando el amargo café, ese que le gustaba tanto que solo su mamá le preparaba.
-No debes esforzarte tanto, te puedes enfermar –dijo por fin la rubia acariciando los cabellos rosas de su hija. La cual había apoyado su cabeza en sus piernas.
Sakura ya llevaba más de un mes en la universidad, cursaba el primer año de medicina. El inicio de todo eso no había sido fácil, desde el primer día les habían dejado infinidad de deberes y, desde entonces, el sillón se había convertido en la cama de la joven. Ella prefería estudiar en la sala, razón por la cual Mebuki, su mamá le despertaba con un delicioso café.
Se enderezó y alcanzó su móvil. Las 6: 45 am. Volvió a suspirar y lo tiró de vuelta al lugar donde estaba. No sabía por qué razón esperaba leer que algún mensaje de él o una llamada perdida pero nada.
- ¿Tienes clase hoy?
- No, pero aprovecharé para ir al hospital y pedirle a Tsanade-sama que me ayude con algunas cosas.
- Esta bien, Cuídate mucho.
La jovencita sonrió, esa palabra siempre la repetía, nunca se cansaba de decirla. Asintió y amplió sonrió.
- Tú y papá tienen reunión hoy ¿no?
- Hoy se llevará a cabo la conmemoración al Presidente de la compañía, gracias a Fugaku salimos libres de todo ese lío con la justicia. –Sakura se tensó, sabía que la empresa donde trabajaban sus padres estuvo en líos judiciales por los rumores que, una organización extraña quiso comprar acciones a nombres de terceros.
- Me alegro por ustedes, estoy segura que Fugaku-san sabe cómo hacer sus cosas…
Fugaku Uchiha, padre de su "novio" él cual no lo veía desde quince días atrás. Ni ella ni él se habían llamado y mucho menos enviado un mensaje. Sabía que eso ya no se llamaba noviazgo, aunque, si lo pensaba bien, nunca lo fue. No sabía por le dolía tanto si ella tan solo le había hecho un favor al Uchiha menor.
"Sos idiota, sabes perfectamente por qué lo hiciste"
Y ahí estaba, aquella vocecita que le hablaba cuando ella se perdía en sus cavilaciones. Entonces, un pequeño Buuuu~ les susurró, Sakura y su madre palidecieron y se giraron para dar un fuerte golpe a lo que sea que les había asustado.
- ¡Papá/Kisashi cariño!
.
"La investigación del agente especial del Servicio de Rentas Internas de Konoha Minato Namikaze documentó cómo las mafias del narcotráfico usaron distintas firmas comisionistas de la Bolsa del Hi no Kuni (País del fuego) para lavar más de 4 millones ryu's. Doce corredores de estas compañías fueron acusados por una corte de Konoha porque diseñaron un plan para trasladar al país los millonarios ingresos de estupefacientes cobrados por estas organizaciones ilegales en Kaze no Kuni (País del viento) y Kaminari no Kuni (País del rayo). Hoy, varios de ellos están colaborando con la justicia del País del fuego, que indaga los coletazos financieros del descalabro de Interbolsa Uchiha.
El Espectador conoció que una comisión de la Fiscalía se desplazó a Konoha hace dos semanas con el fin de tomarles declaración a algunos comisionistas que fueron extraditados el año pasado a Hi no Kuni y que se mostraron dispuestos a detallar cómo el narcotráfico se había tomado varias empresas de corretaje en un negocio redondo. Los investigadores de la Fiscalía regresaron al país con testimonios, correos electrónicos y documentos que constituyen un verdadero arsenal de evidencias que están siendo analizadas en un proceso paralelo al del caso Interbolsa, pero con conexiones y protagonistas en común…. "
- Esta todo listo, en unos minutos parten para allá –habló un joven entrando a la pequeña oficina que, al abrir la puerta lo único que encontró fue una tenue luz de un color rojo fuego.
Quien se hallaba junto a este artefacto era un hombre adulto, esta elevó su mirada del periódico que estaba leyendo para encontrarse con el joven que le interrumpió. Torció su gesto en una leve sonrisa y asintió.
-Perfecto. –Dijo parándose de su silla de cuero fino –Hoy será la última oportunidad. Asegúrate que todo salga como se planeó.
- Si señor, todo está perfectamente organizados. Konan se encargó que todos nosotros tengamos los permisos para entrar.
Veinte minutos más tarde, un grupo de cinco jóvenes se preparaban para entrar a la van con trajes enterizos blancos. La camioneta no era lo suficientemente grande para que estos entraran cómodamente, bueno, no gracias a las cajas que ocupaba el mayor espacio del auto.
- Sasori debió de venir también. Mamarracho ese~
- Recuerda que él tiene otro tipo de encargo Deidara. –Le respondió un tipo algo divertido al ver a su compañero rodar los ojos al escucharlo.
- Aun no entiendo por qué él, yo también soy artista, también podría jugar a ser un sensei, soy más sexy que él, katsu~
- Deja la envidia, ten en cuenta que sin ti no podremos instalar los explosivos sin que los otros se den cuenta.
- Ya cállate Zetsu, no le des explicaciones a este idiota –habló un tercero empujando al "idiota" para alcanzar algo del sillón.
- Cállate tú, Kakuzo –refunfuño Deidara, este refunfuño y se cruzó de brazos -¿¡Nos largamos ya Hidan?! No aguanto más el olor a pescado de Kisame!
- Idiota, si ayudaras a subir lo que falta ya estaríamos allá –Habló Kisame terminado de tirar la última caja sobre el rubio de Deidara, el cual saltó angustiado al saber que esa caja era una de las "peligrosas". Luego, Kisame se dirigió a la parte del copiloto y se sentó justo al anteriormente mencionado Hidan.
Sé que esta triste mientras sueño dormido
Todos mis errores me ahogan poco a poco
- Mierda, mierda~
- ¡Saaasuke~! Vas tarde-ttebayo –Grito el amigo del azabache desde la entrada, su amplia sonrisa hizo que Sasuke dejará de lado el mal genio que tenía por culpa de su auto, sonrió ladeado y le saludó con la mano alzada pero no dijo nada, tan solo siguió de largo dejandolo con la palabra en la boca del rubio. –Maldito engreído.
Cuando llegó a su salón se percató que este estaba vacío, no estaban sus compañeros ni maestro dentro de este, ¿Se irían a algún auditorio? Maldijo y se encaminó a las oficinas administrativas para preguntar el paradero de su clase.
"Vaya viernes"
Una vez llegó, tuvo que esperar que un tipo delante de él terminara de flirtear con la recepcionista, sin embargo el nombre pronunciado por aquel pelirrojo le hizo centrar su atención en esa charla melosa.
- Esta bien –dijo la chica soltando una sonrisilla –Te daré el número de Sakura pero no le digas a nadie que he sido yo.
- Te lo agradeceré por toda la vida…
- ¿Por qué rayos tú, maldito imbécil quieres el número de mi novia? –Interrumpió de inmediato el Uchiha menor al escuchar el nombre de su propiedad.
