Que poco sabes.


HASTA QUE EL SOL MUERA / PARTE II


Estoy tratando de mejorar pieza por pieza.

Espera, solo espera...

Sasori sonrió arrogante. Sasuke lo miró desafiante.

Así que ahora si la llamaba novia, después que lo miraba todos los fines de semana en su negocio con cuan mujer se le ofrecía.

Aun recordaba el día que se enteró que aquella chica de cabellos rosas era la novia de ese tipo; Sasuke Uchiha, él hermano menor de uno de sus socios.

Esa mañana la vio entrar al salón de clase junto a sus amigas, eran las primíparas de medicina y él, se estrenaba como profesor de Anatomía I. Esa jovencita tenía que conocer lo bien que él sabía sobre la anatomía de la mujer, sin embargo, en una de las conversaciones casuales que llegó a tener con Sakura e Ino se enteró que era propiedad del arrogante Uchiha. Pero aun así, nunca le quitó el ojo de encima, sabía que el moreno jamás duraba más de 3 meses con una pareja, podía esperar.

──Estoy esperando…

──Creo que eso, Sasuke-kun, no te importa. ──El azabache apretó sus puños y profundizó su ceño, nadie se atrevía a hablarle así, mucho menos ese mequetrefe con el cabello teñido, el cual se estaba metiendo con algo que le pertenecía. ──Hasta donde sé, Sasuke, tú y Sakura-chan no se hablan desde hace mucho~ ──Y esas últimas palabras las dejó al aire, asombrando un poco al mencionado pero claro, no dejó que el pelirrojo lo notará.

Chasqueó la lengua y rodó los ojos fastidiado, los chismes sí que corrían rápido, aunque era de esperarse que ya se murmurara de una posible ruptura entre ese par. Era algo que no le importaba, pues ya habían pasado los tres meses de plazo, empero nunca llegaron a algún acuerdo para terminar las cosas del modo en que las iniciaron. Sabía muy bien que ella le había ayudado a ganar esa estúpida apuesta pero nunca se imaginó que le llegara a afectar que otra persona la llegara a mirar de otra manera. Así como creía que lo estaba haciendo Sasori.

──Además, creo que tu más que nadie sabes que has tenido más de una aventurilla en el bar, estando con ella. No veo razón para que te pongas así.

──Cállate. ──Dijo respirando hondo ──es mejor que cierres la puta boca.

──¿Te duele que te digan las cosas como son, Sasuke?

──No, me fastidia que personas insignificantes digan cosas que no saben. ──Respondió de inmediato mostrando serenidad, pero aun así sus puños seguían apretados.

.

Sakura se encontraba en una de las bancas fuera del consultorio de tía Tsunade esperando que ella terminara con su ultimo paciente, así como le había prometido dos horas atrás cuando la Haruno llegó en el tiempo estipulada por la médico.

Suspiró por enésima vez, sabía que la agenda de la rubia era apretada y que el tiempo le era dificultoso incluso para fechas importantes de la familia.

──Muchas gracias, así lo haré Tsunade-sama. ──Dijo una mujer saliendo del consultorio con un bastón en su mano derecha.

Pasó frente a la joven y cuando estuvo lejos, Sakura se levantó para entrar; tocó levente la puerta que se hallaba un poco abierta y vio a su tía hablando por el móvil, tenía sus labios en una línea recta, preocupada.

──Entiendo, estaré en 15, tengan todo preparado… ──dijo mirando a su sobrina con cara de "perdón" la pelirrosa asintió y sonrió apenada, esperó que la mayor terminará la llamada para hablar.

──Entonces, pospondremos esto ¿eh? ──dijo la menor acercándose a la mayor para besarle su mejilla, gesto que fue correspondido por la rubia junto con un abrazo.

──Lo siento mucho Sakura, de verdad que no tenía planeado esto.

──No te preocupes, dejemos esto para después ──respondió, pensando de inmediato un "otra vez" ──Mejor me llamas cuando estés libre ¿Va?

La rubia rio ante la propuesta de la estudiante de medicina, asintiendo levemente mientras agarraba sus pertenencias y se preparaba para salir.

Sakura ya se encontraba caminando al estacionamiento cuando sintió que su móvil empezó a vibrar con intensidad. Maldijo cuando no lo encontró rápidamente, siempre le pasaba lo mismo, debería de llevarlo en un lugar donde tuviera mejor acceso a el. Cuando miró la pantalla vio un número desconocido, aun así contestó sin vacilar.

── ¿Hola?

──¡Sa-ku-ra-chan! ──Habló una voz alegre que ella casi no reconoció.

──¿Quién habla?

──Ouch~ ──Se quejó esa voz misteriosa al otro lado ──¿Cómo vas a olvidar la voz sexy de tu querido profesor? ──Sakura se quedó pensando; profesor, sexy~ sonrió al darse cuenta de quien se trataba, nunca se imaginó que Sasori le llamara.

──¿Sasori-san? ──dijo con una pequeña sonrisa.

──Te regalo en san, ya te he dicho que no me digas así… en fin, Sakura-chan ¿qué estás haciendo?

──Bueno… ──¿Que qué hacía? En realidad no hacía nada, ya no tenía planes para ese día. ──Nada, estaba en el hospital, pero ya me voy a casa.

──Oh~ ¿estás enferma?

──No no, estaba visitando a mi tía.

──Ok ok. Sakura, te llamaba para preguntarte una cosa ──dijo y, cuando no escucho ninguna interrupción de la menor continuó. ──Hoy tengo una cirugía para reconstruir el rostro y brazo de un joven que tuvo un accidente, me dieron permiso para alguien pueda estar ahí… ──siguió diciendo, prosiguió cuando escuchó un leve suspiró por el otro lado del teléfono. ──Y la primera persona en la que pensé, fuiste tú Sakura. ¿Te gustaría ir?

¿Qué si le gustaría? ¡Obvio que si!

.

Todo estaba listo; el sonido, iluminación. Todo lo que a ellos les correspondía instalar y ambientar, lástima que en un par de horas todo aquellos estarían reducido a escombros. El grupito que se encontraba en aquel salón empresarial miraba con orgullo todo lo que había realizado, como todos unos profesionales.

El rubio permanecía con sus brazos en sus caderas en forma de jarra, imaginándose las detonaciones como si él fuera a estar ahí dentro.

──¡Katsu~!

──¡Maldita sea, deja de decir esa palabra! ──Grito más alto Zetsu llegando junto a él.

──¡No me calles!

──Cállense los dos. ──Habló una voz femenina tras ellos.

Todos se voltearon a ver de quien se trataba, era una chica de cabello color azul y unos ojos ámbar. Llevaba puesto un traje formal con zapatos de tacos y, en su mano derecha una libreta con apuntes en ella. Los escaneo a todos y luego ladeo una pequeña sonrisa.

──No los hice entrar para que armaron un escándalo, ya deberían de irse. Ahora.


Perdón por demorarme con este capítulo, pero últimamente no he tenido tiempo de sentarme a escribir D:

Para las personas que leen este fic les agradezco mucho, es el primero que me decido a publicar y, de verdad les agradecería que me dejaran sus reviews para saber sus opiniones: 3 Enserio, ellos motivan mucho a seguir con esta historia.

Bien, ya casi nos aproximamos con los eventos actuales de esta historia, las razones por las cuales sakura llegó hasta el punto de drogarse. Si quieren que les deje un adelanto con cada capítulo, háganmelo saber! n.n