Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.
Ambientado después de los sucesos en Exegol.
Capítulo 3: La verdad
Un embarazo era algo que Rey nunca había esperado, jamás había estado con un hombre y ahora, como una obra de magia o mejor dicho de la fuerza, ella llevaba una nueva vida dentro de su vientre, y lo más importante, que era de Ben.
Esa era la parte más dolorosa, aquel niño crecería sin el amor de un padre ¿Cómo se lo explicaría cuando su hijo creciera? El simple hecho de pensar en eso la lastimaba.
- Maestra Rey ¿qué le sucede? - preguntó Temiri al verla llorar.
- No es nada... Yo sólo... Yo... - su voz se cortó en cada palabra, no podía mentirle a su alumno, muy pronto se haría notorio su embarazo - Temiri, hay algo que debo decirte.
- ¿Qué cosa maestra? ¿Es algo grave? Hace días la veo muy triste y débil - dijo el niño con preocupación - ¿Está enferma?.
- No Temiri, no estoy enferma - negó tratando de sonreír - Hace poco me enteré que... Bueno, al parecer estoy embarazada - confesó.
- ¿Embarazada? ¿Va a tener un hijo maestra Rey? ¡Eso es bueno! - exclamó el niño - Felicidades.
- Gracias Temiri - sonrió acariciando los cabellos negros de su alumno.
- ¿Y quién es el padre maestra Rey? No sabía que usted estaba casada - preguntó curiosamente.
- Eso es algo complicado de explicar, el padre de este bebé ya no está en el mundo, él murió... - respondió la castaña mientras resistía al nudo en su garganta.
- ¿Por qué nos pasan estas cosas a nosotros maestra Rey? - preguntó de repente llamando la atención de la Jedi.
- ¿A qué te refieres?.
- Es que... Yo perdí a mis padres cuando era muy pequeño, ni siquiera los recuerdo, y según lo que me contó la tía Maz usted creció sin padres, ahora su bebé va a nacer y no tendrá un padre con quien jugar - explicó Temiri decepcionado.
Era la primera vez que Rey notaba un cambio en su alumno, desde que conoció a Temiri sabía que era puro y el lado luminoso estaba completamente en él, pero esta vez demostró que podía ver el lado malo de la vida, apagando un poco esa luz, eso le preocupó.
- Eso no es del todo cierto Temiri, yo voy a cuidar muy bien de mi hijo y tú me ayudarás, serás su hermano, lo vas a amar y él a ti, será como tener una familia - dijo Rey con esperanza.
- Una familia... - susurró el niño - ¡Sí, voy a tener un hermano! ¡Gracias maestra Rey! ¡Muchas gracias! - expresó abrazandola.
Y allí estaba otra vez aquella luz tan fuerte y resplandeciente dentro de Temiri, sin duda alguna él sería un usuario luminoso muy fuerte.
Había pasado otro mes y Rey había decidido hacer un corto viaje con Maz Kanata hacia Naboo, según la mujer de mediana estatura, era importante que Rey se hiciera algunos controles para ver cómo iba el embarazo, así que por lo tanto BB8 quedó como niñero de Temiri y el bar de Maz cerró por algunos días.
- Bien Rey, escucha con atención, lo siguiente que vas a ver a través de la pantalla es a tu bebé, vamos a intentar descubrir su sexo y veremos cómo se está formando - explicó la doctora - Tengo entendido que tienes tres meses así que por lo tanto el bebé ya tiene cierta forma ¿estás lista para verlo? - preguntó animadamente, pero eso no funcionaba con Rey pues ella seguía nerviosa desde que habían bajado de la nave.
- S-sí - respondió temblando.
No le importó que aquel aparato tocara su abdomen simplemente miró a la pantalla y entonces lo vio... Ese era su hijo, su pequeño ángel, podía ver su pequeño cuerpecito pero de todas formas le parecía hermoso.
- Al parecer es un niño, muchas felicidades señora... Rey Skywalker - completó la doctora leyendo su informe a un lado - No hay ningún problema, incluso viéndola a usted se ve que es una mujer fuerte pero le recomiendo que evite hacer esfuerzos extremos, todo por el bienestar de su hijo, eso es todo.
No pasó mucho tiempo cuando las dos regresaron a Takodana, Maz notó el gran cambio de ánimo en Rey desde Naboo, sabía que el viaje le iba a hacer bien a la Jedi. Pero al llegar a "casa", se encontraron con una visita inesperada de personas que Rey conocía perfectamente.
- Rose... - murmuró la Jedi viendo a su compañera de la Resistencia - Finn...
Sin esperar más corrió hacía ellos y lo abrazó a ambos, sin duda los había extrañado mucho después de todo ellos eran sus amigos de la Resistencia.
- No puede creer que estén aquí - dijo la Jedi separándose de ellos.
- Rey no sabía que estabas aquí, ha pasado tiempo desde que no te veía... Te extrañé mucho - confesó Finn volviendo a abrazarla.
- La verdad es que yo sospechaba que estaba aquí con Maz - se escuchó decir detrás de ellos - Hola Rey.
- ¡Poe! - exclamó la Jedi dejando a un lado a Finn para correr a abrazarlo.
- Vaya, al parecer me extrañó más a mí que a ti Finn - comentó el piloto con un tono divertido.
- Eso no es cierto - se quejó el nombrado ganándose una mirada furiosa por parte de Rose.
- Es increíble que sigan peleando como niños - murmuró la asiática.
- Vaya... Esto es lo que me faltaba, más bocas para alimentar - comentó Maz sarcásticamente mientras observaba a sus nuevas visitas - Imagino que vienes a ver al muchacho - se dirigió a Rose.
- Así es, lo vimos cuando llegamos y nos recibió en su bar, espero que no te moleste - explicó la asiática - Nos dijo que te habías ido de viaje con Rey y que BB8 estaba cuidándolo.
- Pasen, hablaremos cómodamente adentro, hay mucho por explicar Rose - dijo Maz mientras todos comenzaban a seguirle.
Rose y Finn acompañados de Poe habían ido hasta Takodana con la intención de llevarse Temiri para adoptarlo, aquella vez que lo habían encontrado en Canto Bight, Rose sintió un gran apego hacia el niño, tanto así que le dio su anillo de la Resistencia y se prometió a sí misma rescatar a ese pequeño cuando toda la guerra acabara. Pero Rose jamás se dio cuenta que Temiri era un sensible a la Fuerza.
- Rose debes entender que Temiri ahora está recibiendo un entrenamiento que es necesario para él, no es como cualquier otro niño - explicó Maz viendo la tristeza de la asiática.
- Lo entiendo Maz, es sólo que... - se detuvo y observó por un momento a Temiri jugando con BB8 - Por un momento pensé que podría darle una familia a ese niño, Finn y yo hemos formalizado nuestra relación y ambos estábamos de acuerdo en adoptar a Temiri, por eso te pedí que lo rescataras de Canto Bight aprovechando que querías volver a ver a tu amigo "el decodificador".
- Eso es un tema aparte - interrumpió Maz un poco nerviosa - Lo importante aquí es que Temiri se va a quedar con Rey, él va a estar seguro y podrás visitarlo cuando quieras Rose, además le caes bien al muchacho.
- Gracias Maz - dijo para después acercarse a Rey que se veía un poco preocupada por su presencia - Rey ¿pasa algo?.
- Quisiera hablar con ustedes... Es muy importante - respondió la Jedi.
Si Rose casi se cae al piso tras escuchar la historia de Rey con Ben Solo, pues Finn y Poe casi se desmayan al saber que ahora estaba embarazada del hombre que alguna vez los torturó sin piedad.
El golpe más bajo fue cuando Rey les contó que Kylo Ren se redimió y Ben Solo había regresado y que sin su ayuda no hubiera podido vencer a Palpatine, además que él dio su vida por ella.
- ¿Me estás diciendo que ese monstruo te dio su energía vital para salvarte? - preguntó Finn intentando creer lo que dijo su amiga.
- ¿Y que se enamoraron y se besaron cuando volviste a la vida? - preguntó Poe procesando lo que acababa de escuchar.
- ¿Y que ahora estás esperando un hijo suyo a causa de milo-miclo-mirianos? - intentó pronunciar Rose.
Rey asintió ante toda las preguntas un poco nerviosa, esperando que sus amigos la comprendieran por todo lo que había pasado, pero al parecer eso no iba a ser posible.
- ¿Y qué vas a hacer? - preguntó Poe mirándola con cierta pena - Ben Solo está muerto.
- Lo sé... A mí también me tomó por sorpresa todo esto, pero he decidido que voy a tener a este niño, la fuerza me lo ha dado y lo voy a aceptar - explicó la Jedi mientras posaba una mano sobre su vientre - No podrá crecer junto a su padre pero una madre jamás le va a faltar.
Rose miró con asombro a Rey admirando su valentía, de inmediato se acercó a abrazarla susurrando en su oído - Yo te apoyo Rey, haces lo correcto.
Cuando se separaron la asiática volvió al lado de Finn esperando que hiciera algo, su novio captó el mensaje al instante y se acercó a Rey para abrazarla seguido de Poe.
Maz observó todo a lo lejos sintiendo alivio de saber que no juzgarían a la Jedi por el simple hecho de haberse enamorado del ex comandante de la Primera Orden y esperar un hijo suyo, después de todo, ese era el regalo de la Fuerza.
Tras unas semanas, Finn, Rose y Poe se marcharon prometiendo que volverían cuando Rey tuviera 9 meses, no la iban a dejar sola cuando su bebé naciera y mucho menos iban a dejar que lo cuidara ella sola, sería una tarea difícil.
- ¡Tía Maz! ¡Rey no se siente bien! - gritó Temiri llegando al bar ayudando a Rey a estar de pie.
- ¿Qué sucedió? - preguntó Maz llamando la atención de todos los presentes - Llévala arriba, yo iré enseguida - le ordenó.
Temiri la ayudó a llegar a su habitación y la dejó en su cama, se sentía asustado y culpable por el estado de su maestra.
Por otro parte, Rey se sentía cansada y débil, tanto que ni siquiera podía abrir los ojos del todo, quizás no debió esforzarse tanto ese día.
- Niña tonta ¿qué te he dicho sobre entrenar tanto tiempo? - le reprochó Maz entrando a la habitación con fuente una de agua y un trapo húmedo.
- No fue su culpa, fue mía - se culpó Temiri - Yo le pedí que me ensañara unos movimientos con el sable, ella dio unos saltos y derribo algunos árboles y después ví que estaba mareada.
- ¡Claro que es su culpa! Ella sabe perfectamente que no debe esforzarse tanto - le volvió a reprochar Maz viendo muy enojada a Rey - Estoy segura que ninguna mujer durante su embarazo se pone a dar saltos o derribar árboles.
- ¿Se pondrá bien? - preguntó Temiri mientras entrelazaba su mano con la de su maestra.
- Lo hará, pero ya no debe hacer tanto esfuerzo, tiene casi 4 meses y hasta ahora no entiende que debe cuidarse.
Al llegar la noche, Rey todavía seguía en cama por insistencia de Maz, después de que la mujer de mediana estatura le diera el sermón del siglo, comprendió que no debía poner en riesgo su embarazo, estaba decidido, no entrenaría más hasta que su hijo naciera.
- ¿Y cómo se va a llamar? - preguntó Temiri sacándola de sus pensamientos.
- Yo... No lo había pensado ¿quieres ayudarme a elegir el nombre? Me sería de mucha ayuda - pidió Rey mientras colocaba una mano en su vientre.
- Sí maestra Rey, voy a pensar en muchos nombres toda esta semana y después le diré las opciones... Disculpe maestra Rey pero... ¿Cómo se llamaba su esposo? - preguntó Temiri con curiosidad.
Rey se sonrojó al escuchar cómo se refirió Temiri respecto a Ben, ellos jamás habían tenido nada formal pero sin embargo ahora tenía un hijo suyo en su vientre ¿cómo le explicas eso a un niño? Fácil, le dices mentiras piadosas.
- Él se llamaba Ben Solo, era un hombre fuerte y valiente, aunque hacía berrinches como si fuera un niño - respondió la Jedi recordando lo que dijo su amigo Finn respecto al extraño comportamiento de Kylo Ren.
- ¿Y cómo murió?.
En ese instante se quedó muda ¿debería contarle o no? Nadie, excepto sus amigos, sabían que Ben había estado en la batalla contra Palpatine, para los ojos de toda la galaxia, él siempre sería recordado como Kylo Ren, un monstruo que formaba parte de la Primera Orden.
- Murió en una batalla... Murió como un héroe y por eso siempre lo voy a recordar y amar - soltó un suspiro ahogado después de retener el aire por algunos segundos.
- Es una pena que nunca lo haya conocido, de seguro fue una buena persona - comentó Temiri.
Prefirió quedarse callada, no podía decirle a su alumno que Ben Solo era el mismo hombre que aparecía en las historias de sus amigos como "el malo" y que había cometido atrocidades en toda la galaxia.
- Sí lo era Temiri y lo seguirá siendo...
- ¿Anakin? ¿Por qué ha elegido ese nombre? - preguntó Temiri en medio de la cena.
- Porque es el nombre de su abuelo - contestó Maz en lugar de Rey - Anakin era abuelo de Ben Solo y honestamente a mí me agrada que Rey haya decidido darle ese nombre a su hijo.
- Pero yo ya estaba pensando en muchas opciones durante toda la semana - se quejó el niño mientras se llevaba una cucharada a la boca - No importa, creo que Anakin se oye bien.
Ya había pasado una semana y Rey trataba de no hacer mucho esfuerzo, durante el entrenamiento con Temiri ella sólo podía guiarlo hablándole o a veces meditaban juntos.
Y como había dicho Maz, la Jedi ya tenía un nombre para su hijo.
- Te prometo que te voy a cuidar y proteger con mi vida - susurró Rey acariciando su vientre - Perdona si tu padre no vaya a estar cuando nazcas, ni cuando crezcas, ni cuando te vuelvas joven... Pero yo jamás te voy a faltar, eres el regalo de la Fuerza y una pequeña parte de Ben que voy a conservar.
¿Es correcto ponerle al hijo de Ben el nombre de su abuelo.
Yo creo que sí :)
Y si no te gusta pues ni modo :v
