Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.
Ambientado después de los sucesos en Exegol.
Capítulo 9: Kylo Ren está muerto
No lo pudo soportar, simplemente no pudo seguir viendo aquello y lo peor era que ahora lo tenía grabado en su memoria y aquella escena se repetía una y otra vez.
El ver a Rey mediante la conexión le alivió el alma pero al notar que tenía un niño en sus brazos y a Poe tomándola del mentón a punto de besarla, no pudo resistirlo y cortó de inmediato la conexión antes de que ella se diera cuenta que los había visto. Ya no tenía sentido seguir insistiendo, en su mente, Rey ahora estaba felíz y había formado su propia familia, y cómo le hubiera gustado estar en el lugar de Poe pero ya era demasiado tarde.
- Madre... Creo que no podré hacer lo correcto - murmuró al viento mientras se dirigía a una estación de aerotaxis.
Ya no tenía sentido estar en Coruscant, estaba tentado a ir y decirle a Rey que estaba vivo ¿pero para qué? ¿qué cambiaría eso? Si su chatarrera de Jakku ya estaba con alguien más, él no iba a arruinar su felicidad.
Jannah se sorprendió al verlo fuera de la nave y abrió la compuerta, al principio tenía planeado exigirle que se fuera y los dejara en paz, pero al ver la cara de cachorro abandonado que tenía el pelinegro se calló.
- Imagino que no salió como esperabas ¿verdad? - preguntó la chica de cabellos rizados - Lando te dijo que ella ahora tenía un hijo, o eres masoquista o eres idiota ¿para qué fuiste a verla si sabías que te iba a lastimar?
- Sólo quería comprobar que fuera cierto... Y lo es, Rey ahora está felíz y a salvo, eso es lo que más me importa - dijo Ben entrando a la nave.
- ¿Cómo reaccionó ella al saber que estabas vivo? - preguntó Jannah con curiosidad.
- No me presenté ante ella, la ví a través de nuestra conexión y ojalá no lo hubiera hecho, ella se veía tranquila, tenía un bebé en sus brazos y a ese rebelde a punto de besarla - contó el pelinegro tratando de no enfadarse - Me voy a alejar lo más lejos posible de ella, Rey tiene una vida nueva y no quiere ser un estorbo.
- Vaya... Nunca había escuchado algo tan triste, incluso me das pena - comentó la morena limpiándose una lágrima falsa - Pero creo que podrás superarlo, supongo que ya no viajarás con nosotros ¿cierto?
- De hecho quería pedirle a Lando que me permitiera viajar junto a ustedes - le dijo Ben.
- Y yo con gusto aceptaré - habló Lando entrando a la nave - Por tu cara supongo que comprobaste que la noticia es cierta, Rey Skywalker y el Nuevo Senador Dameron tuvieron un hijo.
- Así es... - asintió el pelinegro con cierta tristeza.
- ¿Te presentaste ante ella? ¿Ya sabe que estás vivo? - le interrogó el moreno cerrando la compuerta de la nave.
- No, la ví a través de una conexión con la fuerza, no le diré que estoy vivo, no quiero arruinar su felicidad - explicó Ben yendo hacia la cabina - Voy a viajar con ustedes, me alejaré de ella lo más que pueda.
- Es una pena que tu chica ahora esté con otro pero con el tiempo la olvidarás, alégrate muchacho ¡estás vivo! Te espera una larga vida llena de aventuras junto a nosotros ¿cierto Jannah? - le preguntó el moreno muy animado.
- Duh - le respondió la nombrada - Lando ¿no crees que traer a Ben con nosotros nos traerá problemas?.
- No, claro que no, pocos conocían el rostro de Kylo Ren y para toda la galaxia él está muerto, en cambio, este muchacho gigante es mi sobrino Ben Solo - explicó el moreno sin dejar su alegría - Y ahora nos acompañará en nuestros viajes.
- No sé si confiar en él, no importa cuánto tiempo pasemos juntos yo siempre veo a Kylo Ren y eso me trae malos recuerdos - dijo Jannah yendo a otro pasillo de la nave.
Ben se sintió mal al escucharla decir eso, sabía que cuando Jannah era una stormtrooper fue obligada a matar a inocentes bajo sus órdenes y comprendía su dolor, el lado oscuro lo convirtió en un monstruo pero ahora que Ben Solo estaba de regreso debía enmendar sus errores.
- Le será difícil acostumbrarse - murmuró Lando yendo a hablar con la morena.
- Espera - lo detuvo el pelinegro - Yo lo haré.
Ben se armó de valor y fue tras la morena que se encontraba sentada en uno de los rincones del pasillo de la nave, no estaba llorando, todo lo contrario, se veía molesta y con ganas de golpear a alguien.
- Perdón - empezó a hablar el pelinegro - Sé que mi presencia nunca fue de tu agrado pero quiero que sepas que ya no soy el mismo de antes y nunca lo volveré a ser, Kylo Ren está muerto.
- Eso dices tú pero nadie me confirma que de un momento a otro vuelvas a ser el mismo de antes - soltó con furia la morena - Ser una stormtrooper bajo las reglas de la Primera Orden nunca fue algo agradable, no recuerdo a mi familia, era tan sólo una pequeña niña cuando me reclutaron, no recuerdo ni siquiera el rostro de mis padres y todo por culpa de la Orden que tú comandabas.
- Perdón - volvió a decir el pelinegro tomando asiento al lado de ella - Hice tantas cosas horribles en el pasado, maté a inocentes creyendo que era lo correcto, seguí las órdenes de Snoke ante todo.
- Yo también maté a inocentes creyendo que estaba haciendo bien, pero eso no era lo correcto y decidí revelarme junto con otros compañeros. Desde ese entonces odié a todos los que pertenecían a la Primera Orden, especialmente a ti - confesó Jannah molesta - Por eso no me caes bien, dices que Ben Solo ha vuelto pero yo aún te recuerdo como Kylo Ren, por eso no me agrada pasar tanto tiempo cerca de ti.
- Lo siento... Pero con el tiempo podrás notar que verdaderamente Kylo Ren está muerto - el pelinegro le tendió su mano esperando que ella la tomara - Ahora soy Ben Solo.
- No me agradas... Pero voy a confiar en ti - Jannah tomó su mano estrechandola - Si veo que en algún momento te sientes atraído por el Lado Oscuro, yo misma te mataré y arrojaré tu cuerpo al espacio.
- Hecho - aceptó Ben soltando una pequeña carcajada que contagió a Jannah.
- Vámonos, hay que ir a la cabina con Lando - dijo la morena poniéndose de pie.
- ¿A dónde vamos ahora? - preguntó Ben siguiendo a Jannah.
- Nos dirigimos a Takodana - respondió ella ingresando a la cabina.
Rose estaba en la zona médica del edificio junto a Hux y Kaydel, el pelirrojo necesitaba tratamientos para su amnesia y su dificultad para caminar. Se veía más delgado de lo que alguna vez fue y su rostro no era el mismo con esa gran barba.
La asiática sentía pena por él, no era tan cruel como para dejar que lo arrojaran al exilio en esas condiciones, era un hombre perdido y confundido, no quedaba nada de lo que alguna vez fue.
- Escúchame Hux, mi nombre es Rose Tico, ella es Kaydel Ko Connix, te vamos a ayudar en tu recuperación - le explicó la pelinegra - Y los droides médicos siempre van a estar presentes en lo que necesites.
El pelirrojo asintió a todo lo que le dijo la asiática.
- Rose, quizá deberíamos empezar afeitándole la barba - sugirió Kaydel señalando el rostro de Hux.
- Sí, tienes razón.
Hux jamás en su vida había tenido tanta cercanía con las mujeres, o quizás sí pero no lo recordaba, pero el hecho de tener a Rose tan cerca de su rostro lo hacía sentir incómodo, en especial cuando ella veía si faltaba algún lugar para pasar la cuchilla.
La crema de afeitar se sentía extraña en su rostro y la peor parte fue cuando Kaydel lo regó con agua, eso no le gustaba para nada.
- Ey, tranquilo - le susurró Rose - Ya terminamos, mira - le pasó un espejo en el que se vio a sí mismo - ¿Ves? Ahora te ves mejor, tu barba estaba muy crecida.
Hux observó su rostro en el espejo por segunda vez desde que despertó, entonces recordó que la primera vez que lo había hecho se veía totalmente diferente, parecía un vagabundo sucio y mugriento, ahora se veía un poco más decente.
- Gracias - fue lo único que dijo el pelirrojo para después dejar el espejo a un lado.
- También hay que arreglar su cabello - Kaydel agarró unas tijeras y se puso detrás del pelirrojo comenzando a cortar sus mechones.
Hux se sintió amenazado y se alejó de ella rápidamente, miró a la asiática y después a la rubia.
- L-lo siento, creí que... - se disculpó el pelirrojo tratando de explicar la situación - Desde que desperté yo... No sé lo que me pasa.
Rose se acercó a él lentamente - No te vamos a hacer daño, sólo queremos ayudarte Armitage - dijo extendiendo su mano hacia él.
Hux la tomó un poco intimidado y Rose pudo sentir la fría piel de sus dedos además de su palidez, ella lo guió de vuelta a su asiento y Kaydel continuó cortando su cabello mientras la asiática lo calmaba.
- Sólo serán unos minutos - le dijo Rose tomando sus manos - Ya va a terminar.
Al anochecer, Rose volvió a su habitación con una pequeña presión en el pecho, era como una punzada que le molestaba, el simple hecho de dejar a Armitage solo la atormentaba, sabía que aquel hombre no se encontraba bien y que los droides no podrían atenderlo si necesitaba ayuda, sus heridas no eran solamente físicas sino también psicológicas, tenía falta de memoria y no recordaba para nada la horrible persona que había sido antes.
La asiática cerró la puerta de su habitación con seguro repitiéndose a sí misma que no iría a verlo una y otra vez, se cambió por una ropa más cómoda y entonces recordó la discusión que tuvo con Finn hace algunas horas. El moreno no estaba de acuerdo en que ella ayudara a Hux, pero Rose decía que sólo le estaba devolviendo el favor por haberlo salvado a él, a Poe y a Chewie de los stormtroopers, porque solamente lo estaba ayudando por eso ¿verdad?.
- Deja de atormentarte con eso, él va a estar bien - murmuró para sí misma antes de recostarse en su cama.
Entonces recordó aquella vez que le mordió la mano a Hux y entendió el gran cambio del pelirrojo, antes era una persona ambiciosa, cruel, despiadada y egoísta, ahora sólo era un hombre perdido, un poco torpe, tímido y débil que ni siquiera podía caminar correctamente.
- Sal de mi cabeza Armitage Hux - le ordenó a la nada.
- Maestra Rey ¿a dónde vamos? - preguntó Temiri somnoliento - Aún es temprano.
- Hay unas personas a las que debo presentarte y no tengo mucho tiempo, he dejado a C3PO cuidando a Anakin pero la verdad no confío mucho en él - respondió la castaña mientras se dirigía a uno de los niveles más altos en Coruscant.
- Estamos yendo muy arriba maestra Rey - dijo el pelinegro dentro del ascensor.
- Lo sé, lamento haberte despertado tan temprano pero es importante que conozcas a estas personas, al medio día se dará un anuncio muy importante en Coruscant.
Temiri no sabía que la Jedi tenía planeado hacer la presentación oficial del pelinegro ante el Senado y ser reconocido como el primer padawan en la Nueva Orden Jedi.
Al llegar la sala, Mara Holden y los demás ya estaban presentes, algunos contentos y otros con una cara de viejos amargados, entre ellos estaba el Senador Glenn.
- Temiri Blagg - lo llamó la pelirroja - Es un honor conocerte por primera vez.
- H-hola - saludó el muchacho un poco nervioso - ¿Quiénes son ustedes? Sus trajes son muy raros, me gusta su vestido señora.
- Gracias, y respondiendo tu pregunta, nosotros somos los miembros del Senado - Mara señaló a sus demás compañeros.
- Oh, hola Poe ¿qué haces allí? - le saludó Temiri viendo al piloto en medio de los demás senadores.
El nombrado soltó una leve carcajada ante la ingenuidad del niño.
- Poe también es miembro del Senado, pero no importa, podemos seguir tratándolo como un amigo - le susurró Rey al muchacho.
Temiri asintió con la cabeza un poco divertido.
- Bien, haremos esto más rápido de lo normal, aún faltan algunos preparativos para la ceremonia pero nada que no se pueda solucionar - la pelirroja se puso de pie al igual que los demás - Temiri Blagg, a partir de ahora eres oficialmente el primer estudiante de la Nueva Orden Jedi, Rey se encargará de instruirte hasta que logres alcanzar el nivel necesario para ser declarado un Jedi.
- Creí que ya era un padawan - dijo el muchacho inocentemente.
Rey sonrió ante la ingenuidad de su alumno al igual que Mara.
Temiri recibió nuevos instrumentos, libros y uniformes para el largo camino de padawan que le esperaba.
Al finalizar la reunión, Rey y Temiri se retiraron pero la senadora Holden los siguió tentada a hablar con la Jedi.
- Rey - la llamó Mara - Quisiera hablar contigo un momento, por favor.
La castaña miró a su alumno y le ordenó que fuera a la habitación a cuidar a Anakin junto a C3PO, Temiri asintió y se fue dejando a las dos mujeres solas.
- ¿Qué se le ofrece Senadora Holden? - preguntó Rey respetuosamente.
- Oh por favor, no me llames así, dime Mara o Mara Jade - le pidió la pelirroja comenzando a caminar, la castaña le siguió el paso.
- Mara Jade, de acuerdo ¿qué se te ofrece Mara Jade? - volvió a preguntar la Jedi.
- La verdad no vengo a pedirte nada, de hecho quería darte las gracias - la pelirroja se acercó hacia un balcón que estaba a mitad del pasillo dando una bella vista.
- ¿Darme las gracias? ¿Por qué? - preguntó Rey poniéndose a su lado.
- Por existir - respondió con una sonrisa - Si no fuera por ti sería muy complicado traer de vuelta a los Jedi, yo sola nunca habría podido hacerlo y me hubiera dolido ver que los Jedi simplemente quedaran en el olvido.
- No se preocupe por eso, hay muchos sensibles a la fuerza esparcidos por toda la galaxia y me aseguraré de instruirlos, tengo la experiencia y el entrenamiento que me dieron Leia y Luke Skywalker - dijo la castaña viendo de frente a la pelirroja - Además de algunos libros que tomé "prestados" en Ahch-To.
- ¿Por cuánto tiempo fuiste alumna de Luke Skywalker? - preguntó Mara.
- No fue mucho tiempo, sólo me dio algunas lecciones pero sin duda me sirvieron de mucho - respondió Rey - ¿Por qué lo pregunta? ¿Usted conoció al maestro Skywalker?.
- Más que conocerlo... Yo lo amaba.
Rey se quedó muda ante esas palabras, ni en un millón de años hubiera pensado que una mujer pudo haberse enamorado de Luke Skywalker pues él era muy apegado a las reglas de los Jedi, entre ello estaba prohibido el apego hacia las personas.
- ... ¿Qué? - habló después de unos segundos - C-creo que escuché mal, quizás estoy mareada o algo así, lo siento.
- Rey, escuchaste muy bien lo que dije, yo amaba a Luke Skywalker - confesó Mara tomando la mano de la castaña - Hay cosas que nadie sabe de mí, en el pasado era una persona muy distinta a la que soy ahora, conocí a Luke cuando era más joven y él fue mi maestro por un corto tiempo pero siempre hubo algo más.
- ¿A qué te refieres?... ¿Acaso el maestro Skywalker y tú... se amaban? - preguntó Rey sin poder creerlo, se sentía tan bien saber que no era la única Jedi que había podido sentir el apego hacia alguien más, además de Anakin Skywalker por supuesto.
- Sí... Fueron bellos tiempos, antes de conocerlo yo servía al emperador, a tu abuelo Sheev Palpatine - reveló Mara causando que Rey soltara su mano.
- ¿Serviste a Palpatine? ¿Por qué? - preguntó la Jedi poniéndose en alerta.
- No me malinterpretes, él me entrenó y toda mi juventud estuve bajo sus órdenes, cuando creí que había muerto decidí seguir mi camino sola, se supone que debía matar a Luke Skywalker pero no lo hice, me volví una contrabandista pero hubo un tiempo en que volví a encontrarme con Luke, me entrenó un corto tiempo debido a que no tenía mucho qué enseñarme - contó la pelirroja recordando con amor al fallecido Skywalker.
- Espera... ¿Tú eres sensible a la fuerza? - preguntó la Jedi y Mara asintió - ¿Pero por qué no puedo sentirte?.
- Me desconecté de la fuerza hace mucho tiempo, nadie sabe mucho de mi pasado, ahora soy una senadora y debo cumplir con mis deberes, adopté el apellido de un viejo amigo contrabandista y desde entonces la gente me conoce como Mara Holden, Senadora de Coruscant - respondió la pelirroja.
- Entiendo... Lo prefieres mantener en secreto ¿pero por qué me lo cuentas? - volvió a interrogar Rey.
- Porque eres alumna de Luke y de Leia, eso es más que suficiente para confiar en ti, además eres la madre del nieto de Leia - respondió Mara - Conocí a Ben Solo cuando apenas era un bebé y sin duda alguna se parece mucho a tu hijo.
Ese comentario alegró el corazón de Rey y entonces recordó que dejó al pequeño Anakin al cuidado de C3PO.
- Tengo que ir a ver a Anakin, quizás ya despertó y Temiri no podrá entretenerlo por mucho tiempo, discúlpame Mara Jade pero en serio debo ir - la castaña salió corriendo por el pasillo directo a su habitación dejando sola a la pelirroja.
Mara siguió viendo Coruscant desde aquel punto y entonces comenzó a recordar épocas de su juventud, en especial cuando conoció a aquel joven Jedi del cual se enamoró.
- Luke...
Si eres un verdadero fan de Star Wars entonces recordarás a Mara Jade Skywalker.
Mara no aparece en ninguna película pero es parte de la historia de Star Wars como la esposa de Luke y madre de su hijo.
Obviamente yo decidí cambiar un poco la historia y más adelante lo iremos comprendiendo.
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