Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.

Ambientado después de los sucesos en Exegol.


Capítulo 15: El Regreso [Parte I]

Fueron varios días en lo que se demostraron afecto, cariño y lo mucho que se habían extrañado, pero también noches en las que simplemente dormían en paz junto a su pequeño retoño como si supieran que nada malo les iba a pasar.

Pero no todo era eterno, Rey sabía que no podía permanecer en Takodana por mucho tiempo y que debía volver a Coruscant con la gran diferencia de que esta vez llevaría a Ben Solo consigo, dispuesta a ayudarlo a enfrentar al Senado.

- ¿En serio tienes que irte tan pronto? Apenas pasó una semana - Maz estaba detrás de Rey intentando convencer a la Jedi de quedarse más tiempo.

- Sólo podía salir de Coruscant por unos días, además Temiri debe continuar su entrenamiento y estoy segura que seré recibida por todos los senadores con cara de mal gusto, pero debo volver... No te pongas triste Maz, te prometo que volveremos a visitarte - Rey tomó gentilmente las manos arrugadas de la anciana y sonrió con sinceridad - Temiri te aprecia mucho y si las cosas no se ponen difíciles con Ben, volveremos más pronto de lo que te imaginas.

- Está bien... Cuida bien de Temiri y Anakin, que duerman temprano, Temiri debe comer sus tres comidas diarias y si se hace daño durante su entrenamiento por favor dale un tiempo de recuperación, que nunca olvide bañarse y peinar su cabello y sobre todo... - Maz no siquiera pudo terminar.

- Entiendo, entiendo - la interrumpió Rey soltando una leve carcajada - Tú quieres mucho a Temiri... No te preocupes por él, en Coruscant no le va a faltar nada y quizás en unos años se convierta en un caballero Jedi.

- Sé que no hay nadie mejor que tú para cuidarlo pero... Temiri y tú son lo más cercano que tuve a una familia - confesó la anciana revelando sus sentimientos - Y me preocupo por él, ojalá extrañarlo no fuera tan difícil pero él le da alegría a mi casa y al bar.

- Entonces será mejor que te despidas de él personalmente, dile lo mucho que lo quieres, yo estoy segura que él también te ve como parte de su familia... Tú sin duda formas parte importante de nuestras vidas, me cuidaste durante mi embarazo y ayudaste en el parto, siempre te lo voy a agradecer Maz - la castaña se puso de cuclillas y abrazo a la mujer de mediana estatura.

- Adiós Rey... Y cuida de Ben, ayúdalo a enfrentar su juicio ante el Senado porque tu y yo sabemos que eso es inevitable - aconsejó la anciana separándose de la Jedi para después ir en busca de Temiri.

Rey se puso de pie nuevamente y pensó en las palabras de Maz, sabía que no sería fácil llegar a Coruscant y decir que el ex-líder supremo de la Primera Orden estaba vivo.

Probablemente la mayoría lo odiaría pero ella iba a defenderlo contra todo, porque sabía que Ben Solo había regresado.

- ¿Te sientes bien? - ni siquiera se dio cuenta de que el pelinegro estaba detrás suyo.

- ¡Ben! - la castaña se dio la vuelta un poco asustada - ¿Qué haces con Anakin aquí? Le dije a Jannah que lo llevara a la nave.

- Bueno, al parecer a mi hijo le gusta pasar tiempo conmigo, de hecho vine a decirte que Jannah y Lando tomarán otro camino, no pueden volver a Coruscant por ahora - avisó él mientras jugaba con las pequeñas manos de Ani.

- ¿Qué? ¿Por qué? - preguntó la Jedi y Ben simplemente hizo una señal de silencio dando a entender que eran temas secretos, osea, contrabando - Oh... Bueno, siendo así entonces supongo que nosotros viajaremos en el Halcón.

- Así es Rey... Esta vez nos iremos juntos.

La Jedi sonrió al escuchar sus palabras y no pudo evitar darle un corto beso pues aún le daba vergüenza darle muestras de cariño mientras había gente cerca.

- Ey, Rey - la llamó Jannah acercándose - El combustible ya está cargado, lamento que no pueda acompañarte pero no puedo dejar a Lando solo, hay pequeños trabajos que debemos terminar y pasar por la seguridad del hangar en Coruscant dos veces no es fácil.

- Descuida, lo entiendo pero por favor no se metan en nada peligroso - aconsejó la castaña - Acepto que hagan el traslado de cargamento pero no hagan ningún trabajo sucio.

- No te preocupes, conocemos los límites, por favor saluda a Finn y Poe de mi parte - pidió la morena antes de darle un abrazo - Espero que les vaya bien en Coruscant, suerte.

- Gracias, adiós Jannah - se despidió Rey para después deshacer el abrazo y cada una continuar su camino.

En la salida del Halcón se encontraba Lando junto a C3PO y BB8, el moreno extendió sus brazos y Rey se acercó a abrazarlo.

- Nadie mejor que tú para hacerse cargo de esta nave, aunque ahora veo que ya tienes un co-piloto - dijo Lando señalando con la mirada a Ben - Mucha suerte Rey.

Lando se separó de ella y se dirigió a su sobrino sonriendo, le dio dos palmadas en el hombro en señal de despedida.

- Cuida bien de tu chica y de tu hijo, nos veremos pronto Ben - Lando se alejó de ellos para ir tras su compañera de viajes.

C3PO junto a BB8 fueron los primeros en entrar a la nave seguidos de la nueva familia Solo Skywalker.

- C3PO, tú te harás cargo de Anakin mientras Ben y yo pilotamos la nave de regreso a Coruscant - ordenó la Jedi.

Ben colocó a Anakin en los brazos del droide con mucho cuidado.

- ¿Otra vez? Pero ama Rey, ya le he dicho que yo no soy un... - intentó decir C3PO pero Ben y Rey ya se habían dirigido a la cabina dejando a los dos droides solos con el bebé - Droide niñero - completó.

BB8 soltó unos pitidos burlándose de su amigo.

- ¿Y tú de qué te burlas? Al menos a mí me encomendaron una misión, tú simplemente eres un pasajero en esta nave - dijo C3PO ofendiendo al pequeño droide.

BB8 se enojó y soltó pitidos con furia.

- ¿Que tú podrías cuidar a Anakin mejor que yo? No lo creo, vámonos Ani, BB8 al parecer está un poco averiado - C3PO se dirigió hasta una de las habitaciones en el Halcón donde se encontraba una pequeña cuna improvisada para Anakin.

El pequeño droide los siguió furioso intentando no electrocutar a C3PO pues él sostenía al bebé.

El viaje a Coruscant había comenzado.


- Día número 9 sin Rey - dijo la asiática llamando la atención de Kaydel.

- ¿En serio tan grave fue su discusión con Poe? Espera... ¿Y si Rey no vuelve? - preguntó la rubia un poco preocupada.

- Claro que va a volver, recuerda que hay naves buscando sensibles a la fuerza por toda la galaxia, ella jamás defraudaría a todas esas personas, además es la única Jedi que queda, ella va a volver - la defendió Rose -...¿Y si no vuelve? ¡Ay, Kaydel, no me hagas dudar de Rey!.

- ¡¿Qué?! ¡Pero yo no he dicho nada! - exclamó la rubia para después soltar una carcajada contagiando a la asiática - De acuerdo, dejaremos el tema a un lado y hablaremos sobre la nueva "huésped".

- ¿Te refieres a Zorii? - Rose le dirigió una mirada fugaz a Kaydel como si intentara averiguar sus intenciones - ¿Por qué te interesa saber sobre ella?.

- Porque al parecer Poe ya la conocía desde hace mucho, además me dijeron que fue parte de la batalla en Exegol - respondió la rubia.

- Es cierto, ella llegó junto con las demás naves que vinieron a ayudarnos en la batalla, no la pude conocer por mucho, apenas sé su nombre pero sí te puedo decir que ella es de confianza - dijo la asiática recordando a la mujer de casco dorado.

- Eso ya lo sé, pero lo que más me llama la atención estos días es que Poe siempre está detrás de ella, dice que la está vigilando pero eso suena como una excusa, además la salvó de una sentencia ante el Senado... Creo que Poe tuvo algo con ella en el pasado - comentó Kaydel soltando un suspiro de decepción, bajó la mirada un poco deprimida y se quedó viendo sus pies como si ya nada tuviera sentido.

- Kaydel... ¿Tú sientes algo por...? - intentó preguntar la asiática.

- Sí - interrumpió la rubia - Bueno no lo sé, quizás sólo estoy confundida ¿pero de qué sirve? El General Dameron tiene un hijo con Rey, se pelearon y ahora viene esa mujer actuando como si conociera a Poe de toda la vida y yo... Yo sólo soy la Teniente Connix, nada más.

- Kaydel ¿por qué nunca se lo dijiste? Conoces a Poe desde hace muchos años, ustedes pudieron tener una vida juntos - comentó Rose consolando a su amiga.

- Eran tiempos de guerra, no podía distraerme en una relación amorosa, dí todo mi tiempo y dedicación a la Resistencia para que pudiéramos combatir a la Primera Orden, al final lo logramos pero entonces cada uno decidió seguir su camino y eso hice yo, vine a Coruscant y perdí contacto con Poe, meses más tarde me entero que tuvo un hijo con Rey - contó la rubia limpiando sus lagrimas - Me emocioné mucho cuando él me buscó para representar a parte de la Resistencia frente al Senado pero sólo fue para juzgar a Hux, nada más.

- Y después te usó para declarar a favor de Zorii... Poe es un idiota por no darse cuenta de tus sentimientos - lo insultó la asiática frunciendo el ceño - Nunca lo volveré a tratar con respeto.

- ¿De qué están hablando? Rose ¿por qué dices que Poe es un idiota? - preguntó Finn asustando a ambas mujeres.

Kaydel se cubrió la cara totalmente avergonzada.

- ¿Desde hace cuánto nos estás escuchando Finn? - preguntó la asiática abrazando a su amiga.

- Lo siento pero creo que escuché demasiado, tranquila Kaydel, te prometo que no le diré nada a Poe - juró el moreno para después ver a su novia - Rose... ¿Podemos hablar a solas?.

La asiática sintió temor por un momento, sabía que su relación estaba demasiado dañada desde que comenzó a sentir cosas por Hux. Hace días que no se había atrevido a hablar con Finn por temor a que él descubriera sus sentimientos por el pelirrojo.

- No ahora... Aún tengo cosas por hacer aquí - se excusó ella deshaciendo el abrazo con su amiga.

Justo en ese momento, Armitage entró a la habitación en la zona médica, tenía puesta ropa limpia pero siempre era el mismo diseño, blanco de arriba a abajo.

Finn se dio media vuelta y lo miró con un poco de molestia.

- ¿Ya te sientes mejor? Veo que puedes caminar perfectamente - preguntó el moreno sin interés.

- Estoy mejor que antes, me he recuperado poco a poco - respondió el pelirrojo notando que Finn lo veía como si fuera repulsivo.

- ¿Recordaste algo de tu pasado? - interrogó Finn haciendo sobresaltar a Rose y Hux.

Con una mirada, la asiática suplicó al pelirrojo que no dijera nada, lo cual no pasó desapercibido por Kaydel.

- No... Nada hasta ahora - respondió Hux viendo de reojo a Rose.

Finn notó las miradas que Armitage le lanzaba a la asiática y no dudó en girarse para tomar la mano de su novia y llevársela.

- Finn ¿qué sucede? - preguntó Rose un poco asustada, sabía que ya no sentía lo mismo por él pero no era capaz de admitirlo.

- Necesitamos hablar - respondió él sin soltarla.

La sacó de la zona médica y se detuvo a la mitad de un pasillo vacío, Rose estaba temblando pues sabía que su novio había notado sus cambios, ya nada era como antes.

- Tengo que volver, te dije que hablaríamos después - se excusó ella otra vez.

- No - la detuvo el moreno - Necesitamos hablar, llevas días evitándome ¿por qué te alejas de mí? - preguntó desesperado.

- Yo no te estoy evitando Finn, sólo estoy ayudando a...

- A Hux, lo sé, y lamento la discusión que tuvimos cuando decidiste ayudarlo, sé que eres una gran persona pero... te alejaste - dijo Finn intentando contener el nudo en su garganta.

- Eso no es cierto... Yo sólo - intentó decir la asiática pero las excusas se le habían terminado.

- ¿Sólo qué? A veces pienso que decidiste ayudar en la zona médica solamente como excusa para alejarte de mí... - Finn llevó una mano detrás de su nuca mientras intentaba no mostrar debilidad.

- Por supuesto que no ¿cómo puedes decir algo así? Tú sabes que yo te quiero mucho Finn - Rose se acercó al moreno y lo abrazó.

- Rose... - la nombró Finn en medio del abrazo - Hace 1 años teníamos planeado adoptar para formar una familia y ahora ni siquiera dormimos juntos... ¿Qué nos pasó? - preguntó soltando las primeras lagrimas para después hacer el abrazo más fuerte.

- No lo sé... - murmuró Rose rompiendo en llanto - Perdóname Finn.

- Yo tampoco lo sé... Y tengo miedo de cómo puedan terminar las cosas... Rose, sabes que te amo - expresó el moreno besando la cabellera de la asiática.

Pero Rose se quedó callada, hubiera podido responder lo mismo pero sería una mentira absurda.


La Senadora Holden se encontraba en el balcón de su habitación viendo la bella vista de Coruscant, recordando sus días de juventud, en especial cuando se volvió una contrabandista y se enamoró de aquel Jedi.

- Luke... - susurró en el aire mientras volvía a adentrarse en su lujosa habitación, caminó hasta el tocador y observó su reflejo en el espejo fijándose en su cabello rojo y su cara con muchas líneas de expresión, ya no era joven pero no dejaba de ser bella a pesar de todo - ¿Sería posible verte si... me vuelvo a conectar con la fuerza?.

Cerró sus ojos y extendió su mano derecha, después de muchos años alejada de la fuerza decidió volver a extenderse con la intención de que en algún lugar, Luke pudiera sentirla.

Y entonces lo sintió, no era Luke pero sí alguien más.

- Rey - pronunció abriendo sus ojos.

Salió de su habitación a toda prisa y de inmediato pidió una nave para que la llevara al hangar de Coruscant lo más pronto posible.

Al llegar, entró junto a su guardia real en busca de la Jedi, Mara no tenía intenciones de juzgarla, todo lo contrario, venía a protegerla.

Ni siquiera pasaron el segundo pasillo cuando encontró a la castaña con su hijo en brazos acompañada de los dos droides, Temiri y un hombre que no había visto en años.

- Mara Jade - la nombró Rey un poco sorprendida - ¿Cómo supiste que estaba aquí tan pronto?.

- Eso no importa Rey, no debiste irte de esa forma, el Senado se enfureció con tu partida, por un momento pensamos lo peor pero Poe nos aclaró las cosas - dijo la pelirroja viendo de reojo al hombre pelinegro - ¿A quién has traído contigo?.

- He traído de vuelta al hijo de Han - respondió la Jedi señalando con la mirada a los guardias.

Mara abrió los ojos sorprendida y por un momento recordó los bellos momentos de su juventud cuando ayudó a Leia a cuidar a su bebé, y ahora lo tenía frente a ella convertido en un hombre.

Pero entonces se dio cuenta de que algo no encajaba en la historia pues él estaba muerto, o eso era lo que toda la galaxia creía.

- Rey... Lo que has hecho te traerá problemas y lo sabes - habló Mara saliendo del shock.

- Lo sabemos - esta vez hablo Ben sorprendiendo otra vez a la Senadora - Y vamos a enfrentar lo que sea que venga.

Mara se quedó en silencio por unos segundos para después salir junto a su guardia real.

- No se queden allí, síganme - les dijo la Senadora antes de salir del pasillo.


¡Hola!Ben regresó a Coruscant y ahora se viene lo bueno, o mejor dicho lo malo.No quiero asustar a nadie con los siguientes capítulos.

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