Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.
Ambientado después de los sucesos en Exegol.
Capítulo 28: Prisioneros
"Lando... papá... despierta"
El moreno abrió los ojos asustado y respirando agitadamente. Sentía la humedad del suelo y el aire era frío, fue entonces cuando se dio cuenta que estaba dentro de una celda.
- ¡Jannah! - exclamó Lando sentándose sobre el suelo.
- Aquí estoy Lando, tranquilo - habló la morena que se encontraba a su lado - Estuviste durmiendo por horas, logré curar tu herida pero necesita ser tratada para evitar una infección.
- ¿En dónde demonios estamos? - preguntó el hombre mayor examinando la celda.
- No lo sé, los stormtroopers nos rodearon y recuerdo que me aturdieron, luego desperté aquí sin mi blaster - contó Jannah acercándose a las rejas de metal - Y al parecer no somos los únicos capturados.
Lando se puso de pie al escuchar las palabras de la chica, a pasos lentos se acercó a la reja hasta quedar al lado de Jannah y desde allí pudo observar otra celda.
- Niños... - murmuró el moreno viendo a los menores que no pasaban siquiera de los 13 años - ¿Qué hacen ellos aquí?.
- No lo sé ¿cuánto tiempo crees que lleven aquí? - preguntó Jannah mientras analizaba a los menores, entre ellos había una niña twi'lek que se veía asustada.
- No me preguntes porque la verdad desde que llegamos aquí me he llevado muchas sorpresas... ¿Y dónde está ese pequeño monstruito? - Lando miró hacia atrás buscando al anzellano pero no lo vio por ninguna parte.
- No lo sé, cuando desperté sólo estábamos nosotros dos, quizás logró escapar de los stormtroopers - contestó la morena.
- ¡Tramposo! ¡Nos abandonó aquí! - exclamó el mayor molesto - ¡Y ni siquiera nos ayudó en nada!.
- Te recuerdo que su amiga puede estar muerta, Babu Frik debe sentirse muy mal en estos momentos - lo defendió Jannah - No imaginó cómo debe estar sufriendo, tan solo y escondido en alguna parte de este horrendo castillo.
- Ya detente, no lo defiendas, debemos preocuparnos por nosotros, hay que buscar alguna forma de salir de aquí - interrumpió Lando analizando la reja de gran tamaño, se veía resistente y sólo una falla en el sistema de seguridad los sacaría de allí.
- No tenemos armas, y si un milagro nos sacara de aquí de todas formas no podríamos enfrentar a los stormtroopers, son demasiados - explicó la morena volviendo a sentarse en el suelo - Si tan sólo alguien supiera que estamos aquí...
- ¿Cuánto falta para llegar? - preguntó el anciano amenazando con su sable de luz al droide que pilotaba.
- No-no se preocupe Senador Glenn, falta poco pero... el combustible no será suficiente para regresar a Coruscant - contestó el droide plateado.
- ¿Y quién dijo que regresaríamos a Coruscant? - preguntó irónicamente el anciano apagando su sable. Giró su vista hacia adelante viendo cómo la nave iba a la velocidad de la luz - Iré a ver a los niños, avísame cuando lleguemos a Mustafar.
- S-sí senador Glenn - dijo el droide.
El anciano guardó su sable entre sus túnicas oscuras para después dirigirse a la única habitación de la nave donde dormía el niño pelinegro y Anakin.
- Tonto padawan... ¿En serio creíste que podrías detenerme? - el anciano miró a Temiri con burla - Al menos servirás como un caballero Sith, y tu propio "hermanito" será el que te enseñe el lado oscuro.
Glenn se resistió a soltar una carcajada malévola y se dirigió hacia el bebé que dormía plácidamente - Anakin... Me disculpo por haber deseado tu muerte sin saber que las fuerzas del Lado Oscuro te habían elegido a ti como el nuevo recipiente para el emperador.
El pequeño Anakin comenzó a moverse hasta abrir sus ojos viendo al anciano.
- Fascinante... Tienes mucha similitud con tu padre, Kylo Ren fue débil, pero tú no lo serás, estás destinado a hacer cosas grandes Anakin - le dijo el anciano al bebé tocando su frente - Todos los Sith estarán en ti, tú serás lo que yo no pude ser... Un verdadero Lord Sith, nuestro Emperador.
Pasaron tan sólo unos segundos para que después el droide anunciara a través de los parlantes que ya estaban en Mustafar; había sido un escape muy difícil para el "senador" pero lo había logrado, y cumplió con la misión encomendada por su maestro.
La nave se estacionó en el hangar y de inmediato decenas de stormtroopers llegaron para resguardar al anciano.
- Envíen al niño a las celdas, pero no lo junten con los demás, es un padawan y controla la fuerza, que ningún guardia lo vigile o podría manipularlos y escapar... Ah, no olviden aniquilar al droide - ordenó Glenn mientras bajaba de la nave con Anakin en sus brazos y Temiri flotando detrás de él.
Los soldados se llevaron al niño pelinegro mientras el anciano tomó un camino diferente entre los pasillos de aquel castillo oscuro.
Un stormtrooper lo guió hasta una habitación donde suponía, descansaba su maestro, aunque no de una forma cómoda.
- Retírate, entraré yo solo - ordenó el anciano.
- Entendido señor - contestó el stormtrooper para después alejarse.
Glenn se acercó un poco más y las puertas se abrieron automáticamente dejando ver la "habitación" llena de artefactos médicos alrededor de una cama. Ingresó más a fondo con el bebé en sus brazos y vio todos los cables, aparatos y tubos conectados a un mismo cuerpo.
- Maestro... - lo llamó el anciano acercándose aún más a la cama donde se encontraba un cuerpo putrefacto, mal hecho y deformado.
- Al fin... lo trajiste - se escuchó débilmente su voz tan ronca y escalofriante.
Palpatine se encontraba dentro de aquel cuerpo mal hecho que apenas tenía vida, ni siquiera podía estar de pie y cada día que pasaba iba muriendo un poco más, su única solución era un nuevo cuerpo, fuerte y poderoso, y al parecer ya lo tenía en frente suyo.
- Él es el hijo de Rey, la Jedi - lo presentó Glenn dejando ver el rostro del pequeño bebé - Su nombre es Anakin.
- Anakin... Irónico - dijo Palpatine con una voz apenas entendible - Anakin fue mi alumno... Yo fui quien lo convirtió en Darth Vader, un poderoso y temido Sith, y ahora, este pequeño niño "Anakin" me dará una nueva vida... Es mi sangre.
- Maestro, traje conmigo a un niño más, el padawan de Rey, nos servirá al igual que los otros - informó el anciano haciendo referencia a Temiri.
- Imagino que... ya no podrás volver a Coruscant - murmuró Palpatine irónicamente - Encárgate de Anakin, haz que lo examinen y alteren su cuerpo, los seguidores del Lado Oscuro te ayudarán, ellos te han estado esperando.
- Sí maestro, lo haré... Anakin estará listo pronto - obedeció Glenn para después retirarse de la habitación de su maestro.
Sin ningún remordimiento entregó al pequeño bebé a un par de seguidores de Palpatine encargados de experimentar con su cuerpo. El único trabajo fundamental para ellos, era obtener a un recipiente perfecto para el emperador.
Mientras tanto, en otra celda de aquel castillo terrorífico, se encontraba la rubia inconsciente con su típico traje rojo y casco dorado con la diferencia de que éste se encontraba en tan malas condiciones que dejaba ver parte de su rostro.
Zorii había derribado a un Caza Tie pero las partes de esa nave habían dañado la suya y no tuvo otra opción que hacer un aterrizaje forzoso. Los stormtroopers la capturaron y quizás no la dejarían viva por mucho tiempo, no si alguien llegaba a ayudarla.
- Zorii... - susurró el pequeño anzellano desde afuera de la celda mientras "jugaba" con los cables de la cerradura eléctrica - Zorii, despertar, despertar, Zorii despertar.
Babu Frik siendo tan pequeño había tenido que escalar hasta llegar a la cerradura de la reja con la intención de liberar a su compañera. El anzellano examinaba los cables mientras llamaba a la rubia con la intención de despertarla.
- Zorii... De-debes despertar - intentó decir pero una explosión en la cerradura lo hizo caer al suelo - ¡Ah! - gritó con una voz chillona.
La reja se abrió automáticamente y el anzellano se puso de pie para ir a despertar a su amiga.
- Zorii, despertar, debes despertar - le ordenó pateando el casco de la mujer.
La rubia poco a poco fue recuperando la conciencia hasta ver con claridad su entorno.
- ¿Babu? - dijo débilmente.
Zorii se levantó y quitó su casco el cual ya no le servía para nada pues estaba dañado.
- Escape, debemos i-ir - trató de decir el anzellano señalando la reja abierta.
- ¿Tú la abriste? ¿Viniste... por mí? - preguntó la rubia viendo a su compañero, Babu Frik asintió.
- Lando, Jannah en peligro, debemos buscar - dijo el pequeño anzellano.
- Pequeño fastidioso... Por eso eres mi amigo, ven aquí - Zorii se arrodilló y ayudó a Babu Frik a subir hasta su hombro derecho - Los ayudaremos, pero primero necesitamos un blaster ¿tienes algo?.
El anzellano mostró un pequeño electrocutador y se lo pasó a la rubia.
- Bueno, algo es algo - murmuró Zorii examinando el objeto - Salgamos de aquí.
La rubia ni siquiera dio tres pasos cuando un stormtrooper apareció apuntándolos con su blaster.
- ¡Quietos! - exclamó el soldado pero la rubia ni siquiera hizo caso - ¡No se acerque!.
- Haz lo tuyo pequeñito - Zorii arrojó al anzellano y éste llegó hasta la cara del stormtrooper tapándole la vista.
La rubia le quitó el blaster de una patada y acercó su electrocutador hasta el cuello del soldado aturdiéndolo.
Babu Frik se río mientras caía al suelo junto con el stormtrooper.
Zorii recogió el blaster y se acercó al cuerpo del soldado - Ya jugaste, ahora vámonos - dijo la rubia levantando al anzellano hasta ponerlo de vuelta en su hombro - Al menos conseguimos un blaster.
La traficante salió en búsqueda de otros prisioneros, examinando pasillo por pasillo, matando a cada stormtrooper que se encontraba de guardia, pero jamás espero encontrar a un niño solo y triste sin ninguna vigilancia.
Su rostro se le hacía muy familiar y no dudó en ayudarlo.
- Oye, niño - lo llamó la rubia - Despierta.
Pero el muchacho no respondió.
- Babu, intenta abrirlo, yo vigilaré que nadie venga - ordenó la rubia poniendo al anzellano justo en frente de la cerradura.
- Babu abrirá, lo abrirá - habló el anzellano haciendo su trabajo.
Minutos después se escuchó un sonido por parte de la reja y ésta se abrió automáticamente. El anzellano soltó un grito de júbilo por haberlo logrado.
- Entremos - la rubia bajó su blaster y se acerco al niño que dormía sobre el suelo - Sólo los stormtroopers son tan malvados para no tener compasión por un niño.
Babu Frik caminó hasta quedar frente a la cabeza del niño y le pateó en la frente.
- ¡Auch! - exclamó el niño tapando su rostro - ¿Por qué...?... ¿Dónde estoy? ¿Quiénes son ustedes?.
- Detente niño, yo haré las preguntas aquí - interrumpió Zorii - ¿Cómo te llamas?.
- Temiri Blagg... Necesito que me ayuden a salir de aquí, mi hermanito está en peligro - pidió el pelinegro con una mirada triste - Debo encontrarlo.
- Yo te conozco... Tú eres el alumno de Rey ¿qué haces aquí en Mustafar? ¿Quién te trajo? ¿Y de qué hermanito estás hablando? - interrogó la traficante.
- Fue el senador anciano, quería hacerle daño a mi hermanito y traté de enfrentarlo pero no fui lo suficientemente fuerte... Debo encontrarlo, estoy seguro que la maestra Rey debe estar preocupada por él - contestó Temiri sintiéndose decepcionado de sí mismo.
- Espera ¿me estás queriendo decir que tu "hermanito" es el hijo de Rey? - pregunto Zorii una vez más.
Temiri asintió levemente - Debo salvarlo de ese senador anciano... Ayúdeme por favor.
- ¿A cuántos prisioneros voy a tener que ayudar? Da igual, vámonos niño - aceptó la rubia extendiéndole su mano al pelinegro.
Temiri la tomó y Zorii lo ayudó a ponerse de pie - Creo que la he visto antes... ¿Cómo se llama usted y su amiguito?.
- Babu, yo soy Babu Frik - se presentó el anzellano subiendo al hombro de la rubia.
- Mi nombre es Zorii Bliss, y te ayudaré a salir de este maldito planeta - prometió la traficante - Andando.
Mara se sentó al lado de la pareja la cual estaba pasando por un momento muy difícil. Acarició la cabellera castaña de Rey como una madre consolando a su hija y dijo en voz baja.
- El Senado ya sabe lo que pasó, me encargué de contarles personalmente todo lo que sucedió... Buscaremos al desgraciado de Glenn pero por favor... no cometas una locura, recuerda que no estás sola - aconsejó la pelirroja.
- Pero Ani y Temiri están indefensos... debo buscarlos - contradijo Rey alzando la mirada.
- Rey... - la llamó su esposo - La Senadora tiene razón, no podemos ir solos, si vamos a Mustafar, será con todos... Vamos a matar a ese anciano y salvaremos a nuestro hijo y a Temiri.
- Ben... Rey, hay algo más que deben de saber - interrumpió Mara bajando la cabeza.
- ¿De qué se trata? - preguntó la Jedi preocupada por recibir malas noticias de su hijo.
- Junto con el Senado hemos decidido revisar todos los trabajos y proyectos de los que se encargaba el ex-senador Glenn... Y descubrimos que ese desgraciado ocultó el rastro de las naves - contó la pelirroja con tristeza.
- ¿Las naves...? ¿Te refieres a...? - Rey calló por un momento analizando las palabras de la pelirroja.
- Las naves encargadas de encontrar sensibles a la fuerza - completó Mara - Tus futuros padawans; esas naves estaban equipadas con una decena de tripulantes y droides médicos que se supone que iban a ir a distintos planetas a examinar la cantidad de midiclorianos en niños para encontrar a sensibles a la fuerza.
- Glenn tenía el control sobre esas naves... Y los niños que lograron encontrar... - la Jedi no pudo evitar soltar un llanto - Se llevó a Temiri, ese desgraciado tenía planes desde hace mucho tiempo.
- ¿Acaso piensa usar a mi hijo al igual que otros niños sensibles a la fuerza?... - cuestionó Ben poniéndose de pie después de oír el relato de Mara - ¡¿Qué carajos está planeando ese anciano?! ¡¿Qué demonios quiere?!.
- Ben, cálmate - ordenó la pelirroja.
- ¡No!... Quiero que alguien me diga cuáles son las intenciones de ese desgraciado ¿por qué se llevaría a dos niños sensibles a la fuerza? ¿Por qué ocultaría la ubicación de la flota que ustedes mismos enviaron?... ¿Por qué querría a mi hijo? - Ben miró a la Senadora con furia esperando alguna respuesta.
Mara recordó todas las cosas horrendas que hacía el emperador y no dudaba en que Glenn fuera un seguidor del Lado Oscuro, las cosas que los Sith realizaban eran sin duda los peores actos, sin mencionar que eran antinaturales.
- Experimentos, clonación, extracción de midiclorianos... Creación de nuevos Sith - contestó Mara con un nudo en la garganta - Pero te prometo Ben, que vamos a salvar a tu hijo, los salvaremos a todos.
Ben escuchó el llanto de su esposa la cual había escuchado todo lo dicho por parte de la Senadora; a ninguna mujer le gustaría saber que su hijo puede estar en peligro y no puede hacer nada para salvarlo.
Las puertas de la habitación fueron abiertas y Poe entró junto con Finn hasta llegar frente a la Senadora.
- Senadora Holden, el resto del Senado lo aprobó, iremos a Mustafar a aprehender al maldito de Glenn, una flota de apoyo vendrá con nosotros - informó el ex-piloto viendo de reojo a la castaña - Vamos a matar a ese anciano y atacaremos Mustafar.
- Bien hecho "General Dameron" - felicitó Mara poniéndose de pie - Díganle al los demás que se preparen, partiremos ahora mismo.
- Espere ¿usted también irá con nosotros? - preguntó Poe sorprendido.
- Pues claro que iré con ustedes... No voy a dejar solos a la familia de Leia - contestó la pelirroja viendo de reojo a Rey y a Ben - Pelearé si es necesario.
Se viene lo chido :v
Ok no ¿cómo creen que reaccione Poe al encontrar a Zorii en Mustafar?.
¿Creen que Zorii junto a Jannah, Lando y Temiri lograrán salvar a Anakin a tiempo?.
